El mal se suma y se multiplica en la imaginación
Quién habrá dicho –quizás todos– que el intelecto, el cuerpo mismo, los órganos, la imaginación… nos pertenecen. Y aquí «pertenecer» significa «formar parte de»; «ser una posesión». Mas ¿quién podría ser el poseedor del intelecto? ¿Yo? Parece que ese «yo» es diferente de todo lo demás, también de nuestro organismo. Decimos «mi cuerpo» a pesar… Leer más El mal se suma y se multiplica en la imaginación


















































