EL ÁRBOL DE LA VERDAD – Quinta Rama

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El proyecto insan

LA NOCHE DE LOS TIEMPOS

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¿Quién es, nos preguntábamos, este hombre blanco? En vano buscaremos la respuesta adecuada en la historia. Habrá que remontarse a un tiempo no descrito ni divulgado por Hollywood. El acontecimiento ocurrió en el “centro”–algún lugar en Arabia, en la Arabia Félix, en las montañas de Asir o en el Yemen. Quizás en una cueva. En todo caso, no hubo testigos. La operación fue realizada por los malaikah, pues no era para menos. Algo parecido, pero real, a lo que aparece en TheAdjustment Bureau. Una interesante película dirigida por George Nolfi en 2011. Seguramente a GN le contaron una historia más larga de la que él mismo nos cuenta. Se trataba de una operación genética. Según todas las evidencias, los primeros humanos –bashar– surgieron de la tierra, de la madre tierra, hombres y mujeres. Así lo expresa el Qur-an:

(17) Es Allah Quien os ha producido de la tierra de la misma forma que ha producido las plantas. (18) Luego os hará regresar a ella y de ella os hará salir de nuevo. Qur-an 71 –Nuh

Extraordinaria noticia que ya el profeta Nuh reveló a la gente de su tiempo. Después de él, no ha dejado de transportarse en mitos y leyendas, en las transmisiones de muchos pueblos. Según la información recogida al respecto por Mircea Eliade la mayoría de las comunidades humanas más antiguas creían que los hombres habían surgido de la tierra. Era la última semilla que quedaba por fecundar, por abrirse y desarrollarse. Sin duda la más complicada, pero no por ello completa, definitiva. El acontecimiento ocurrió una sola vez, por partenogénesis –una célula madre envuelta en barro. Y esa humedad activará el óvulo, los óvulos esparcidos por toda la Tierra. Saldrán a la superficie bashar hombres y bashar mujeres con el sistema reproductor incorporado en sus propios cuerpos. La analogía es perfecta y de una belleza luminosa. La mujer tendida sobre un lecho tomará el papel de la madre tierra extendida. Dentro de ella, como dentro de la tierra, estará la semilla, la célula madre, el óvulo, que será activada y fecundada por el agua del hombre. Y de esa tierra, de esa mujer saldrá una nueva vida. Mas nunca olvidaremos nuestro origen. La tierra será nuestro lecho, nuestro hogar y nuestra última morada –a ella volveremos. Sólo el hombre blanco occidental se ha despegado de ella. Ahora se sienta en sillas y come en mesas. Quizás busca otro origen más elevado o quiere alejarse del chimpancé al que sus sabios le han emparentado –hay ironías que no hay forma de mitigar. La otra es que en el principio fue lo femenino –nafses femenino, y célula. Decimos la madre tierra y la célula madre, la que contiene todas las posibilidades, todos los nombres. Los mejores argumentos están en el lenguaje.

No obstante, esos hombres y mujeres surgidos de la madre tierra, esos bashar, adolecían de ciertas deficiencias estructurales que se manifestaban en su lenguaje, carente de conceptos, y en su incapacidad para transcender el mundo material que tan real les parecía. Eran ordenadores obsoletos, inservibles para el gran proyecto divino del insan –el ser humano completo. Hacía falta otro aparato capaz de leer los últimos programas, los últimos avances. Ante todo hacía falta que la nueva versión humana fuese capaz, a través de un lenguaje conceptual, de comunicarse con su Creador, de penetrar en Su órbita y tomar consciencia del universo circundante, tan cercano y tan lejano al mismo tiempo.

Aquella transformación se produjo en el “centro” –algún lugar en las montañas de Asir o en algún paraje paradisiaco del Yemen. En alguna cueva, quizás, o junto a un lago. No sabemos con certitud. No hubo testigos de aquel acontecimiento. Se cambiaron secuencias genéticas, se activaron unos genes y se desactivaron otros en un ajuste perfecto. Algo parecido le ocurrirá milenios después a una joven de excepcional virtud, llamada Mariam. El Ruh de Allah activará su semilla, su óvulo de forma que la criatura que salga de su vientre, Isa, será alguien muy especial, único en cuanto que ser humano. Es el mismo Ruh que activo el óvulo de Eva, de Hawa, la madre de Adam, que no su esposa. Ambos, Isa y Adam, nacieron por partenogénesis, sin intervención del agua salobre que sale del hombre.

(59) El caso de Isa ante Allah es como el de Adam –lo creó de Tierra y después le dijo: “¡Sé!” Y fue. Qur-an 3 – ali ‘Imran

Los bashar, en cambio, no tenían centro, eran semillas esparcidas por toda la tierra. Tendrán que esperar a que Sulayman recorra la tierra para entrar en la historia. Sin embargo, sus días estaban contados –unos desaparecerán ante el arrollamiento de los insan, del aliento divino depositado en la matriz humana. Otros se irán convirtiendo en hombres completos al mezclarse con sus hermanos mayores, conformando así miles de cadenas genealógicas en las que la variación consistirá en el porcentaje de insanía o de basharía que acarreará cada una de ellas.

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Europa será uno de los últimos lugares a los que llegará el insan y, por lo tanto, en el que menos cantidad de veces éste fecundará al bashar, en el que los rasgos de agresividad y deseos de dominio seguirán predominando por encima de las cualidades caracterológicas propias del insan.

El deseo depredador de los bashar sigue anidando, respirando, rugiendo en las células europeas y, por ende, americanas.

El ateísmo que asola Europa no es ideológico, sino el producto de la incapacidad conceptual de los europeos. Donde no hay espiritualidad, el porcentaje de insanía es menor que el de basharía. Este baremo podría marcar el inicio de una nueva sociología mucho más cercana a la realidad de las cosas, mucho más cercana a la biología propia del ser humano.

El europeo percibe el mundo que le circunda a través del prisma del poder, no de la certitud. No le emociona entender el mecanismo de la existencia, sino controlarlo, adueñarse de él y dominar a sus semejantes. No tiene principios a los que someter sus instintos básicos de bashar, antes bien rompe sus compromisos y traiciona su palabra. Como un niño o un adolescente sólo quiere pasar un buen rato, divertirse, disfrutar de todo aquello que le produce un placer momentáneo, a cualquier precio –Trump tiene relaciones sexuales con una actriz porno. Seguramente hay muy poco porcentaje de insanía en este personaje de opereta. Y sin embargo, el mundo entero le ha otorgado la capacidad de juzgar y de decidir quién forma partedel eje del bien y quién del eje del mal. Son tiempos de Samirí. Ha vuelto con sus huestes gitanas, con sus trompetas, sus tambores y sus bailarinas. La gran fiesta, el gran aquelarre. Son tiempos de volver a la basharía, al lenguaje aconceptual. Deepstate. Noche de los tiempos.

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