Hombres que dejan huella

Hoy se cumple un año justo desde que Allah se llevara al profesor Abu Bkar Gallego, fallecido en Damasco un 27 de septiembre del 2025.

Allah me dio la inmensa suerte de poder abrevar del conocimiento que poseía, algo inusual entre los musulmanes de hoy en día.

Muchas fueron las horas que pasamos juntos debatiendo, estudiando, escudriñando el Corán, las ciencias, la historia, la lengua, etc, etc, porque si tuviera que quedarme con alguna de sus muchas enseñanzas, me quedaría con aquella que me repetía una y otra vez, “el islam es conocimiento”, me decía, nada más verdadero y cierto. Su vida fue un claro ejemplo de la búsqueda del conocimiento que no tiene fin, del peregrinaje por tierras islámicas en búsqueda de la fuente de donde podía saciar su sed de conocer; era un hombre que no tenía más compromiso que la VERDAD con mayúsculas, no buscó ni la fama, ni la notoriedad, ni los discípulos, ni las redes sociales, escaparate hoy en día de los pseudo maestros de todo tipo.

La falta de conocimiento es la causa del estado deplorable en el que se haya la Umma islámica, es la enfermedad de nuestro tiempo, dividida en sectas y grupos de todo tipo sin más luces que las del día, si intentas desmarcarte de estas corrientes te tildan de wahabí, salafí, sufí, tablig, integrista, etc, etc porque lo que importa no es el conocimiento sino “etiquetar” al otro, al que disiente, con alguna de las etiquetas, que como arma arrojadiza se lanzan contra todo aquel que no comparte la pertenencia a alguna de las sectas y grupos en los que parece obligado “militar”, de tal forma que me decía Abu Bakr, cuando se les acaban los argumentos, sigue la descalificación o el insulto. Esta es por desgracia la realidad de nuestra Umma, sumida en enfrentamientos de wahabís contra sufíes, de sufíes contra wahabís, por poner solo un ejemplo. Me ha ocurrido a veces, que hablando con algún hermano que recién acabo de conocer, la primera pregunta con la que te asalta es, “a que tariqa perteneces?”, como si la militancia en el islam, fuera algo así como una adscripción a un partido político, eso en el mejor de los casos.

Al hamdu lillah, mis charlas y horas de estudio con el hermano Abu Bakr me “vacunó” contra todo este sin sentido de “afiliación” ideológica.

El conocimiento no puede venir dado por una lectura superficial de nuestro Libro, propio de muchos movimientos mal llamados literalistas, como tampoco puede venir dado por el seguidismo ciego a tal o cual persona, a tal o cual shayj; como decía el profesor Abu Bakr, “que lo ha dicho fulano” no puede ser argumento para defender una postura, una idea, una concepción, no en vano Allah nos ha dado la razón (‘aql) y el Corán como guías en este mundo.

Creo que basta con lo que he comentado para incitar al musulmán a la búsqueda del conocimiento, sin miedo, sin temas tabús, aunque en ello nos vaya poner en cuestión todo lo que nos habían enseñado hasta ahora, y pedimos a Allah que nos acreciente el conocimiento y nos aleje de las falsas concepciones.

Deja un comentario