LAS MANIFESTACIONES DE PARIS

envi definitivo

Detrás de las luces está la angustia de cada día.

El final del sueño de una noche de verano.

paris.png

Desde el año 2008, todos los vehículos que viajan en territorio francés deben llevar al menos un chaleco reflectante amarillo y un triángulo de señalización previa. Ignorar este equipo puede ser costoso: multa de € 135, según el artículo R416-19 del Código de Circulación. Este conjunto de “artefactos” recibe el nombre de “equipo de seguridad obligatorio”. Sin embargo, no en todos los países europeos el contenido de este conjunto de seguridad es igual.  Por ejemplo, en España cada automóvil debe llevar 1 chaleco reflectante y 2 triángulos de señalización previa. Por el contrario, en Austria, los conductores deben llevar 2 chalecos de seguridad y 1 triángulo. Esta discrepancia se debe, seguramente, a que cada país es soberano para decidir tanto el número de chalecos como el de triángulos (sin la intervención directa de la administración norteamericana). Los manifestantes de Paris, no obstante, han decidido, como prueba de absoluta libertad, no llevar más que un chaleco, prescindiendo de los triángulos.

La protesta comenzó como resultado de la indignación que sufrió el pueblo francés por la imposición de nuevos impuestos sobre el combustible, cuyo efecto en el aumento del coste de la vida afectaba especialmente a las zonas rurales, en las que los ciudadanos dependen del coche para todos sus desplazamientos. Como resultado de las protestas, el gobierno decidió primero aplazar la puesta en vigor de dichos impuestos, para un día después anunciar la total retirada de los mismos. Sin embargo, la gente todavía está en las calles y las quejas, aparentemente, se están multiplicando.

Este sábado (8 noviembre 2018) ha marcado el cuarto fin de semana consecutivo de protestas, con las autoridades pidiendo refuerzos. Se han enviado a París vehículos blindados de la policía militar del país (Gendarmería), para estacionarlos cerca del icónico Arco de Triunfo, el escenario principal de los enfrentamientos. La policía antidisturbios ha utilizado cañones de agua y gas lacrimógeno. El número de personas detenidas en las protestas de los chalecos amarillos, a nivel nacional, ha alcanzado la asombrosa cifra de 1.723. En París, el principal punto de inestabilidad, hubo cientos de heridos; los mítines continuaron incluso después del atardecer. Las filmaciones muestran a los oficiales persiguiendo a los manifestantes y luego esposándolos. Algunos de ellos fueron arrastrados por la calle por agentes de la ley y colocados boca abajo, rodeados de oficiales. Paris se convirtió en un verdadero campo de batalla.

poli2.png

Estos acontecimientos están situando la realidad europea en su justa perspectiva, más allá de la demagógica propuesta franco-alemana de crear un ejército pan-europeo que derrame sobre tan distinguida ciudadanía una sensación de seguridad absoluta. Nunca lo harán, pues Europa no tiene enemigos, nunca los han tenido, a excepción de sus propias reyertas familiares, problemas de herencias. Europa ha sido y es el único enemigo que tiene la otra parte de la humanidad, la que según occidente no forma parte del proyecto divino, la que según occidente está maldecida por los espíritus chamánicos del hombre blanco, la que carece de alta tecnología.

Francia sabe que no necesita a la OTAN para sentirse segura ni necesita crear un ejército descomunal al margen del socio atlántico. Nadie piensa en atacar a Francia, nadie piensa en atacar a nadie. Por eso las naciones europeas han dejado de lado la cuestión armamentística y no cesan de desarrollar las fuerzas policiales antidisturbios, ya que el único enemigo de Francia son los franceses, el único enemigo de Europa son los europeos. Basta con ver los trajes tipo robocop y aún más sofisticados –puro diseño– que visten los anti; sus lanza granadas de humo y de gas, sus porras, sus pistolas, sus rifles, sus vehículos blindados… un verdadero ejército urbano para mantener a raya al “pueblo” que a veces se extralimita en sus funciones–votar cada 4 años… y nada más.

poli3.png

Este es el ejército que necesita Europa una vez que las invasiones a terceros han pasado a manos de los Estados Unidos, la otra parte de la familia.

La estructura es siempre la misma, el mismo escenario –el palacio privado del monarca rodeado de su guardia personal, que irá creciendo en número según vaya creciendo la población. Todo lo demás es anecdótico. Hay, no obstante, un tercer elemento –la traición. Judas quizás nunca existió en tanto que personaje histórico, pero es un símbolo imprescindible a la hora de entender la relación palacio-pueblo. En las manifestaciones de París hay traición, pues el monarca, en este caso, no ha tenido en cuenta el nuevo programa de los mayordomos, del deep state, que son los encargados de tomar las decisiones y cambiar los órdenes mundiales, que a veces también reciben el nombre de “golpe de timón”.

pala.png
El Palacio del Eliseo ¿Es Francia una república?

Norteamérica no quiere la Unión Europea, ni quiere el euro, entre otras cosas porque esta organización anti-natura en la que todos sus miembros están metidos con calzador, no ha hecho, sino complicar las cosas y generar infinidad de ejes –el franco-alemán, el eje mediterráneo, el escandinavo… Norteamérica quiere uno solo, el de siempre, el único posible, el del club Winston –Paris, London, New York. Esta vez, Macron ni la ha visto. Estaba muy ocupado recordando escenas de juventud, escenas de amor, de romance, que ahora se han vuelto decrépitas en los brazos de la inevitabilidad. Cosas del tiempo, monpetit.

Macron se tendrá que ir –de hecho nunca debió subir las escalinatas del Eliseo– o tendrá que cambiar su discurso de colegial.

Nadie quiere mantener la farsa de una Europa fuerte y unida. Tampoco Alemania ni los Países del Este. Lo único que se mantendrá será la OTAN, el eje Winston y las fuerzas antidisturbios –OWA, es la nueva consigna.

Más ni una sola lágrima correrá por nuestras mejillas. La juventud francesa quiere justicia, quiere bienestar, quiere un aire limpio, tomates naturales, productos no manipulados genéticamente… ¿Acaso pensaba la juventud francesa que se pueden invadir naciones, robar su riqueza, asesinar a su población o esclavizarla, sin que hubiera, un día, quizás éste, quizás ya ha comenzado ese día, que pagar la cuenta?

(36) ¿Cree acaso el hombre –insan–que se le dejará solo, sin exigirle ninguna responsabilidad por sus actos? Qur-an 75 – al Qiyamah

El cáncer de la autodestrucción está asolando a Norteamérica y pronto hará lo mismo en Europa. No se puede disimular la angustia que genera el absurdo de vivir sin un sentido, sin un claro objetivo, sin una comprensible explicación de por qué existimos dentro de una estructura inamovible. Que suba la gasolina o baje, que el PIB aumente o disminuya, no va a cambiar nada en nuestras vidas interiores ni va a mitigar esa angustia.

Es tiempo de volver, de deshacer el camino andado que no nos ha llevado a ningún sitio. Quizás tú digas que no es tu caso, pero ¿qué pasaría si te desconectaras de todos los tubos acoplados a la máquina de la droga que te mantiene vivo? Te han desconectado de tu Creador, te han arrojado de la órbita divina y te han llevado a la UCI donde respiras artificialmente y esperas exhalar tu último aliento con la consciencia sedada.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s