En las calles de Damasco no hay hombres lobos, ni siquiera en las noches de Luna Llena

Nadie puede imaginar el sosiego que reina en las calles de Damasco cuando, un poco antes del alba, los hombres se dirigen a las mezquitas para adorar a su Señor. Mezquitas esparcidas por toda la ciudad; mezquitas iluminadas de luz verde, como faros de esperanza en medio de la noche. ¿Quién puede dormir cuando el… Leer más En las calles de Damasco no hay hombres lobos, ni siquiera en las noches de Luna Llena