La ecuación está cada vez más desequilibrada

envi definitivo

arabia1

En una entrevista con Andrew Neil para la BBC, Ben Shapiro, un judío ortodoxo como él mismo se califica, y conservador, que alguien en el deep state está promocionando, perdió los estribos y se salió del programa. Lo más curioso del asunto fue que, al día siguiente, Shapiro pidió perdón a Neil y reconoció, quizás por alguna razón protocolaria, que en aquella entrevista había sido destruido, anulado.

Debe suponer, no obstante, un esfuerzo hercúleo ser judío ortodoxo, totalmente ateo y norteamericano, y mantener, a pesar de todo, un cierto equilibrio psicológico, político y social. En el caso de Shapiro el error fue aceptar esa entrevista. Todo estaba apañado de antemano. Se trataba simplemente de demostrar que Ben, los republicanos, Trump… están en contra de la homosexualidad, del lesbianismo, del cambio de sexo y de todos los principios del partido democrático, de la ideología clintoniana, que ha sido presentada por los medios de comunicación como el nuevo estándar socio-político aceptable e irrecusable. En otras palabras, se trata de la nueva tarifa de valores, que todo aquel que no quiera ser tildado de cavernícola o terrorista, deberá pagar.

Sin embargo, no sólo hubo ingenuidad por parte de Shapiro, sino también una tremenda dosis de vanidad, el pecado favorito de Iblis. Shapiro quiere ser alguien importante, realmente importante, dentro del mundo ideológico y político –quiere ser una referencia. Para ello, está obligado a salir en televisión cada día, a tener su propio canal, a escribir libros y a publicar artículos en las más prestigiosas y seguidas plataformas de la web. Todo aquello le impidió percibir que aquella entrevista era contra-natura.

¿Qué se puede esperar de un periodista que trabaja para la BBC, una de las cadenas más tendenciosas y que más fuegos ha ayudado a encender a lo largo de su historia? Por otra parte, tampoco debemos pensar que Shapiro se encuentre en las antípodas de la BBC o de la CNN. Escribe para la National Review, es cierto, pero no olvidemos que cuando ardió Notre Dame, todos se pusieron de rodillas –“Somos la gran civilización judeo-cristiana.” Shapiro está de acuerdo con este calificativo, incluso está de acuerdo con la injustificada afirmación de que Occidente sea una civilización –en todo caso, en negativo, el negativo de Oriente.

No obstante, lo que más nos interesa ahora es poner las cosas en su sitio, en el lugar que les es propio, ya que eso, la descolocación de las cosas o de las ideas, es la tiranía, dhulum ظلم en árabe, y que significa –poner algo en el lugar que no es el apropiado. Por lo tanto, el apoyo de Shapiro a Israel, a su historia, a las razones que le llevaron a tomar los territorios palestinos que han tomado, a sus actuaciones… está más que justificado. Lo que no tiene justificación es que los palestinos no tengan su propio estado, rodeados, como están, por países árabes y musulmanes –Turquía, Siria, Líbano, Jordania, Egipto, Arabia Saudita, Irán… Difícil de explicar. Si estos países adoleciesen de pasividad ante esta situación intolerable y humillante, sin duda que la ecuación se habría desequilibrado ligeramente. Sin embargo, si estos países, a excepción de Siria e Irán, resultan ser el apoyo a Israel más incondicional, más injustificable y sumiso… si sus suelos reciben amorosos los misiles estadounidenses, sus cazas, sus soldados y desde esos mismos suelos lanzan ataques contra sus hermanos árabes y musulmanes… entonces la ecuación se habrá desequilibrado más de la cuenta y, quizás, de una manera irreversible.

No es lógico, ni lleva a ninguna parte, acusar al león de no ser vegetariano y de alimentarse de gacelas y otros venados. Esa es su naturaleza. No es la posición de Shapiro ni la de Trump la que ha desequilibrado la ecuación, sino el cambio de platillo en la balanza de fuerzas por parte de los países sunníes –todos los países musulmanes, excepto Siria e Irán. No olvidemos que la mayor parte de la población sunní de Siria se rebeló contra el gobierno y se alió con Estados Unidos, Turquía, Francia, UK y los países del Golfo –sobre el apoyo de todos ellos se basa la existencia del estado de Israel.

Ante este irrefutable estado de hechos, los países sunníes proponen a la comunidad musulmana del mundo lo mismo que en un supuesto alegórico pedirían las gacelas a sus hermanas de selvas y bosques –“¿Por qué no nos hacemos todas carnívoras?” La respuesta no debería implicar mayor dificultad –no está en la naturaleza de la gacela alimentarse de carne y, por lo tanto, hacerlo sería tiranizarse a sí misma.

El mal está obligado a ser malvado, de la misma forma que el bien está obligado a ser virtuoso. No se pueden cambiar sus naturalezas. La causa del desequilibrio actual reside en ese arbitrario y antinatural cambio de dieta.

arabia2.png

La siguiente noticia aparecía el 13 de mayo en RT, a raíz de un mini escándalo socio-político generado por la campaña Ramadán que la marca Coca-Cola acaba de lanzar en Noruega:

Una campaña lanzada por Coca-Cola Noruega, destinada a celebrar el mes sagrado islámico del Ramadán, ha desencadenado desenfrenadas acusaciones por falta de corrección política, y algunos incluso han amenazado con protestar contra la emblemática marca bebiendo Pepsi.

Se sabe que Coca-Cola implementa campañas de Ramadán en países de mayoría musulmana, pero esta es la primera vez que la compañía marca el mes islámico de ayuno en Noruega, donde se estima que el 5.7 por ciento de los 5.2 millones de habitantes del país son musulmanes. La campaña presenta el logotipo icónico de Coca-Cola adornado con una media luna, un símbolo importante en el Islam.

El gerente de marketing de Coca-Cola Noruega dijo al periódico noruego Dagbladet que la compañía quería adoptar una postura firme sobre la importancia de celebrar la diversidad.

Nada que objetar al león carnívoro. Coca-Cola es una empresa basada en los principios capitalistas y ateístas que imperan en Occidente y, por lo tanto, su naturaleza es hacer dinero y extender sus productos por todo el mundo, utilizando los medios que en cada situación considere oportunos. La verdadera cuestión es ¿qué demonios hacen 300.000 musulmanes en Noruega? ¿Qué hacen 300.000 gacelas comiendo carne? ¿Qué hay de malo entonces en pasar los trozos grandes con un trago de Coca-Cola?

No se le puede pedir al león que coma hierba ni a Coca-Cola que tenga principios éticos basados en la revelación profética, porque esa no es su naturaleza. De nuevo, la cuestión es ¿qué buscan esos musulmanes en Noruega? ¿Por qué han abandonado sus países en los que el Islam es algo natural, vegetariano, fácil de digerir?

Quizás las respuestas a estas preguntas se encuentren en el libro Who speaks for us? de Bushra Ishaq, una noruega musulmana-feminista, de cuyo origen, probablemente paquistaní, prefiere no acordarse.

Junto con varios colegas profesionales, Ishaq ideó la encuesta, que se distribuyó a los musulmanes que han vivido en el país nórdico durante más de cinco años.

De los encuestados, el 97 por ciento dijo que quería una igualdad total entre los sexos, mientras que el 98 por ciento dijo que las mujeres deberían tener los mismos derechos educativos que los hombres. El mismo porcentaje de los encuestados afirma que las personas deben ser libres de elegir a su propio cónyuge.

Al mismo tiempo, el treinta por ciento pensó que la sharia (normas que rigen la vida islámica basada en el Qur-an y en las enseñanzas del profeta Muhammad –s.a.s) es importante.

En una entrevista con el diario noruego Aftenposten, Ishaq comentó:

“Lo que sí que me ha afectado trágicamente ha sido la noción generalizada de que las posiciones de los musulmanes no son compatibles con un estado liberal.”

El Aftenposten ha recalcado:

No obstante, la autora admitió que se había abstenido deliberadamente de hacer preguntas relacionadas con la homosexualidad, el aborto, el sexo prematrimonial y el alcohol, lo que ha llevado a otros comentaristas noruegos musulmanes a mostrarse escépticos sobre la efectividad de los resultados del trabajo de Ishaq.

Las gacelas trabajan incansablemente para lograr que, en un futuro relativamente cercano, todas las gacelas del mundo se hayan vuelto carnívoras y, lo más importante, hayan olvidado su naturaleza de vegetarianas.

Los medios de comunicación y las plataformas mediáticas hacen su trabajo, y ya son muchas las gacelas hombres que hacen la salah junto a gacelas mujeres, homosexuales y transgéneros, pero ninguna de esas gacelas escudriña el Qur-an –lo leen, lo memorizan, pero no lo estudian. Estudiar, analizar y examinar el Qur-an les llevaría a salir de Noruega y volver al vegetarianismo.

Bushra es parte del equipo, de la avanzadilla que va enseñando un nuevo Islam, un Islam que sí encaje en una sociedad liberal. Todo en vano. Bushra no lee el Qur-an y, por lo tanto, no sigue la guía:

(120) No estarán complacidos contigo los yahud (judíos) ni los nasara (cristianos) hasta que no sigas su mil-lah (su forma de vida, sus valores). Di: “La guía de Allah es la verdadera guía.” Si siguieras sus deseos después del conocimiento que has recibido, no tendrías quien te protegiera de Allah.

Qur-an 2 – al Baqarah

Los leones no piensan en cambiar su dieta –les arrebata de gozo lamer la sangre de sus presas, devorar su carne, roer sus huesos. Más aún, no están dispuestos a admitir en sus filas a gacelas escrupulosas, gacelas que le hacen ascos a los intestinos o a las vísceras. Deben seguir su mismo proceder, su misma mil-lah.

“Los hallazgos de Bushra Ishaq son atractivos y esperanzadores, como un discurso protocolario con buenas promesas. Las respuestas son ilusiones, dijo el secretario general de la organización noruega de promoción de la integración LIM, Dana-Æsæl Manouchehri. “Los musulmanes noruegos dicen que están por la igualdad de género, pero todos los días veo y escucho historias de niñas y mujeres que confirman que la realidad es algo diferente”.

El diputado y líder liberal Abid Raja se hizo eco de los sentimientos de Manouchehri al decir que: “Si las preguntas fueran más concretas, como por ejemplo:” ¿Está usted a favor de la plena libertad sexual para las mujeres? ‘¿Aceptas que tu hija elige su ropa ella misma?’ o ‘¿Te parece bien que ella elija una pareja del mismo sexo o se abstenga del matrimonio?’ entonces no creo que muchos hubieran respondido que sí “.

¿Lo ves, Bushra? Tenéis que trabajar mucho más duro. Debéis ser más intransigentes y duras con las gacelas remisas o, de lo contrario, nunca seréis aceptadas en el festín de los leones.

Tendréis que aceptar la trinidad o decir “soy musulmán, pero no creo,” como ya lo dicen muchos judíos y cristianos, “en la existencia de un Dios Único”. Esa, Bushra, es la mil-lah aceptable –la religión como cultura light, como celebración, como Ramadhan, como festejo, como peregrinación con estancia en hotel de cinco estrellas y jaima con aire acondicionado, una broma, una farsa:

(14) Cuando se encuentran con los que creen, declaran: “Creemos;” mas cuando están a solas con sus shayatin, dicen: “Tened por seguro que somos de los vuestros. Tan sólo nos estábamos burlando.”

Qur-an 2 – al Baqarah

*

¡Qué mal camino has tomado, Bushra! ¡Qué mal camino el de las gacelas que te siguen!

¡Qué mal camino el de comer la carne de tus hermanos!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s