Hace justamente una semana que el director y alma de este blog Sondas, partió de Dunia para ir al encuentro de su Señor, el profesor Abu Bakr Gallego, no le gustaba el apodo de “maestro” aunque para algunos, entre los que me encuentro, fue todo un maestro. Hace ya algunos años echó a andar este Blog de Sondas bajo su dirección y esfuerzo acompañado de la labor en la sombra de su mujer y del incasable tesón de nuestro hermano Uzman, informático y artífice de la parte tecnológica del mismo sin cuyo trabajo hubiera sido imposible sacarlo a la luz, y del que suscribe estas líneas que en la medida en que he podido he arrimado el hombro.
Hacer una semblanza en pocas líneas del profesor Abu Bakr es una labor difícil porque fue toda una vida dedicada al servicio del Islam y de los musulmanes, desde que hiciera su Shahada en tierras de España y su posterior Hiyra (emigración) en compañía de su familia a tierras musulmanas, primero Turquía y luego Siria, no dejó de aprender, compartir y poner en práctica aquello que Allah le iba concediendo.
A ‘Aisha (r.a.) se le preguntó en cierta ocasión como era el carácter del Profeta (s.a.s.) a lo que ella respondió “el Corán andante”; si yo tuviera que definir el carácter del profesor Abu Bakr, diría que era “el Islam andante”, su único compromiso era con la verdad y con Allah, no escribía a medias tintas, ni para complacer a nadie, ni halagar los oídos de nadie, siempre tenía por estandarte la defensa del Corán y de la Sunna del Profeta (s.a.s), ante quien fuera, por ello renunció a Dunia y sus placeres en muchas ocasiones, era un hombre anónimo, humilde a la vez que profundo, que no buscaba los focos de los mass media, ni del Facebook, ni de discípulos que le aplaudieran, ni le gustaba la notoriedad, llevó una vida simple a imitación del Profeta (s.a.s), compartiendo lo poco que tenía con quien se lo pedía, y puedo dar fe de ello, y abriendo siempre las puertas de su casa para todo aquel que venía buscando el conocimiento.
Fueron muchas las horas que pasé con él y con algunos hermanos de Damasco a lo largo de todos estos años en su casa, debatiendo, estudiando el Corán, la Sunna, astronomía, bilogía, la historia, la filología, etc, no había campo que no tocara, pues como él decía todo forma parte de la creación de Allah, todos son signos, como dice el Corán, para que reflexionemos; sus hipótesis a veces eran arriesgadas, pero estoy seguro que por su deseo, su ímpetu en pos de la Verdad, Allah le habrá disculpado sus posibles errores, porque su intención (la Nia en árabe) no era otra que desentrañar los entresijos, la trama existencial de la Creación.
Su pensamiento fue original, único, penetrante, desafiante y agudo. Nos ha dejado un legado inestimable, una traducción del Corán comentada, como ninguna otra, y cientos de artículos donde se plasma su pensamiento.
Vivió y murió los últimos veinte cinco años de su vida en Damasco, ciudad que no quiso abandonar, vivió los catorce años de guerra y destrucción impuesta por el sionismo internacional, el golpe de estado del régimen actual, todo ello no doblegó su voluntad de permanecer en Damasco, corazón del Islam como él decía.
Este blog, in sha Allah seguirá adelante como herencia de su legado, estoy seguro que es lo que hubiera querido, y para ello contaremos con el esfuerzo de nuestro hermano Ahmad de Damasco, Uzman nuestro informático, y un servidor, espero que, si bien no estaremos a la altura de su pensamiento, haremos lo mejor que esté en nuestras manos para poder seguir con la antorcha que él encendió.
Que Allah le recompense por toda una vida de dedicación al Corán y la Sunna del Profeta (s.a.s)

inna lilah wa Inna ilaihi rayiún
ان لله و إن اليه راجعون
mi más sentido pésame, vuestras pequeñas píldoras son un bálsamo para mí alma, espero que continuéis con vuestra valiosa labor y que Allah os recompense
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بسم الله الرحمن الرحيم
As salamu aleikum queridos hermanos. Inna lilahi wa inna ileihi rayiun. Que Allah tenga misericordia de nuestro hermano Abu Bakr! Y le otorgue el mejor de los lugares en Yanna!
Doy fe de las bellas palabras que habéis dedicado a Abu Bakr. Un hombre entregado a la práctica del Islam con su mente y su corazón.
Mis palabras de agradecimiento a Abu Bakr que me recibió en Damasco en el año 2002 y me abrió su corazón. Dos semanas después de llegar hice la shahada. Nunca se me olvidará la divertida analogía que hacía entre el Islam y la baranda de la escalera de un edificio: El islam es la baranda es el asidero para no caer. Si se quita la baranda la gente empieza a caer, y en lugar de reestablecer la baranda se empiezan a poner absurdos y caros métodos para intentar salvar la situación…
Tenía la esperanza de volver a verle pronto en Damasco, después de tantos años de conflicto, ahora que la cosa parece más tranquila…
insha’Allah, visitaremos su maqam y haremos dua por el y por la umma de Seydina Muhammad (s a.w.s.)
Querido profesor, nos vemos en el ájirah!
A. H. E.
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