Las fantasías electrónicas – Pronto habrá que dejar de hablar de ello

un trinoTodavía especulamos, es cierto, sobre la veracidad de sus teorías, de sus interpretaciones, de sus hallazgos. Pronto dejaremos de hacerlo. Pronto no los mencionaremos nunca más. Hemos gastado todas nuestras fuerzas en tratar de convencer a un atajo de cínicos de lo conveniente que sería no esconder y luego destruir las evidencias, las marcas, las indicaciones. Nada más fútil y agotador que hablar con un cínico. La esencia de los cínicos parece estar hecha de un material resbaladizo que impide que se clave en la parte de honestidad que compone la fitrah ningún tipo de arrepentimiento.

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Es el encanto de la decadencia –si no podemos eliminar la consciencia, entonces enfrentémonos a Dios, enfrentémonos a todo sistema de valores y creemos nuestra propia ley. Rebelémonos contra todo indicio de auto-reproche, contra toda moral que pretenda borrar de nuestros rostros la cínica sonrisa de la aniquilación.

Es el encanto de la crueldad –no habrá amor, sino dominación. Lo han decidido en sus Estaciones Espaciales Internacionales (EEI). No están en el espacio. Las han construido en lujosas y bien protegidas zonas residenciales de Nueva York, de San Francisco, de Los Ángeles, de Londres y de París. Alemania sigue fuera de la historia (aún la temen). Antes se llamaban Corporations, pero el imparable auge de la tecnología se ha manifestado también en el lenguaje.

El último mensaje que nos ha llegado de esas plataformas pseudo-espaciales ha tomado la forma de un lamento debido quizás a la ionización que pudiera haber sufrido en su camino a la Tierra a través del cinturón de… –“No podemos hacer androides. No se trata de un fracaso, sino de un giro en el orden general de las cosas. Tomadlo así”. El siguiente mensaje era más esperanzador, más excelso: “Haremos que los hombres funcionen como androides”. A nadie se le habría ocurrido. No se puede negar que no haya una cierta genialidad en los expertos de las EEI.

Sin duda que el giro que ha tomado el orden general de las cosas tendrá inevitables consecuencias –una de ellas será la insensibilidad. “Las emociones enturbian las cristalinas aguas de la objetividad, que es nuestra subjetividad”, afirmaba hace unos días el líder del equipo que llevó a cabo el fallido proyecto “transformar y reemplazar”, también conocido como “el proyecto TR”, que consistía en cambiar nuestros componentes de barro por circuitos electrónicos sobre una base de líquidos prebióticos. Tuvo que pasar varios meses en un programa de rehabilitación por su “estúpida insistencia en hacernos creer que era posible computarizar la vida y manipularla desde potentes centrales bióticas, cuya construcción nos ha arruinado”, según palabras del director general de la EEI desde la que se diseñó el proyecto. No obstante, y tras haberse aprobado el giro, el estúpido insistente ha vuelto a ocupar cargos de responsabilidad.

Parece evidente que las Estaciones Espaciales, al no estar en el espacio, han perdido contacto con la realidad. Desde una de las torres de vigilancia de la EEI londinense se detectó la semana pasada un indeseable incremento (ININ) en los niveles de ternura maternal, si bien el desorden familiar y la apatía conyugal siguen en un claro y prometedor aumento. Algunos de los expertos enlace (EXE) aseguran que sólo con un programa unitario absoluto (PUA) se podrían interaccionar todos los elementos (millones) que componen el registro completo reflejo de la entidad humana (R2CEH). “No podemos”, afirmaba visiblemente alterado el responsable de estadística genética asimilada (EGA) “analizar estos elementos uno por uno sin tener delante sus interacciones e incompatibilidades. Hace falta”, añadió ahora con una expresión de triunfo, “que el PUA se unifique con el algoritmo machine (AM)”.

No podemos rebatirles ni tratar de que entiendan. Frente a sus EEI no espaciales debemos nosotros construir refugios, habitar las cuevas más alejadas de sus radares, navegar en barcos por rutas a las que no puedan llegar sus helicópteros.

No se trata de crear un mundo nuevo, sino de esperar a que este se derrumbe.


(13) Te relatamos estas noticias para que conozcas su verdadera historia. Eran unos jóvenes que creían en su Señor y a quienes les habíamos apoyado con la guía. (14) Y fue la fuerza que pusimos en sus corazones la que les hizo levantarse y proclamar: “¡Nuestro Señor es el Señor de los cielos y de la Tierra. No invocaremos aparte de Él a ningún otro dios, pues si lo hiciéramos, estaríamos cometiendo una enorme iniquidad. (15) Nuestro pueblo ha tomado dioses fuera de Él. ¡Si al menos trajesen un claro argumento que justificase su actitud!” ¿Quién es más infame que quien fragua embustes contra Allah? (16) “Ahora que os habéis apartado de ellos y de lo que adoran en vez de Allah, refugiaos en la caverna, que vuestro Señor desplegará Su rahmah sobre vosotros y dispondrá vuestro asunto de la mejor manera.”
Qur-an 18 – al Kahf