En numerosas aleyas del Qur-an se habla de dos conceptos aparentemente similares, pero que encierran importantes diferencias de significación –lejano extravío dalalin ba’idضَلالٍ بَعِيدٍ  y claro extravío dalalin mubin ضَلالٍ مُّبِينٍ.

La primera expresión consta de dos palabras –lejano y extravío– que hacen referencia a una posición existencial tan alejada, tan distante, tan contraria, a la verdad, que resulta imposible la vuelta, la rectificación. Se ha perdido el camino para siempre. Es como un astronauta que sale fuera de la nave y se rompe el cable que lo mantenía unido al módulo de salida. En un primer momento se mantiene el escenario, la nave, las estrellas en una posición determinada, él mismo… pero un tiempo después, todo eso desaparece y se encuentra en medio de un espacio en el que resulta imposible situarse. Incluso si pudiera, si hubiera en su traje algún dispositivo de propulsión, no sabría hacia dónde dirigirse. Se ha alejado demasiado, ha perdido la dirección correcta.

De la misma forma, el Qur-an utiliza esta expresión para denotar una creencia o una posición tan remota con respecto a la realidad, a la verdad, al Tawhid, que todos aquellos que se sitúan en ella se han perdido irremisiblemente, pues ya no pueden volver.

El concepto de vuelta es muy importante, es el concepto de rectificación, de no seguir caminando en el extravío hasta llegar a punto de no retorno –ese es el lejano extravío.

(21) Primero les haremos probar lo más débil del castigo, no lo más fuerte, para que de esta forma quizás vuelvan al camino de rectitud.
Sura 32 – as Saydah  

 Allah el Altísimo nos castiga levemente una y otra vez para que volvamos, para que rectifiquemos y abandonemos el camino de perdición. Si insistimos, el castigo se hace más fuerte, más doloroso, con el objetivo de despertar nuestra consciencia y hacernos regresar al camino de rectitud, hasta que nuestra insistencia en continuar en el error nos lleva a un lejano extravío, tan remoto que ya no podemos volver:

(2) De Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. ¡Ay de los encubridores por el castigo atroz que les espera! (3) Esos que prefieren la vida de este mundo a la de Ajirah y desvían del camino de Allah, haciéndolo sinuoso y confuso. Esos son los que están en un lejano extravío.
Sura 14 – Ibrahim
(12) Dan poder en vez de a Allah a lo que ni les daña ni les beneficia. Ese es el lejano extravío.
Sura 22 – al Hayy
(8) Ha inventado una mentira sobre Allah o quizás sea un poseso.” Pero no, los que no creen en Ajirah se hunden en el infortunio y en el más lejano extravío.
Sura 34 – Saba
(18) ¿Acaso no están en un lejano extravío los que discuten sobre la Hora para crear duda y confusión?
Sura 42 – ash Shura
(116) Allah no perdona que se le dé poder a otro que a Él. Todo lo demás se lo perdona a quien quiere según Su voluntad. Perdido está en el más lejano extravío quien pone a otros alihah junto a Allah.
Sura 4 – an Nisa

Lejano extravío significa, en última instancia, el fuego, la perdición eterna. Fijémonos en estas aleyas:

(23) Y dirá su qarin: “Este es el que yo tenía a mi cargo.” (24) Arrojad a yahannam a todo infame encubridor. (25) El que prohíbe el bien, transgrede los límites establecidos y siembra la duda. (26) El que pone junto a Allah a otros alihah. Arrojadlo al castigo atroz. (27) Dirá su qarin: “¡Señor nuestro! No fui yo quién le llevó a la rebeldía, sino que era él quien estaba en un lejano extravío.”
Sura 50 – Qaf

El escenario en el que se desarrolla la acción que nos relatan estas aleyas se encuentra en Ajirah. Es el final y va a ser arrojado a yahannam por transgredir los límites y por ser idólatra. Ese es el lejano extravío. No pudo volver, retractarse, regresar al Tawhid –había ido demasiado lejos.

Es el mismo efecto que el de las arenas movedizas –quien cae en ellas se va hundiendo cada vez más hasta que llega a un punto en el que ya no puede salir y las arenas los engullen totalmente. La misma idea se repite en todas las aleyas que hablan del extravío lejano:

(136) Quien encubra la creencia en Allah, en Sus malaikah, en Sus Kitab, en Sus Mensajeros y en el Último Día, se habrá perdido en un lejano extravío.
Sura 4 – an Nisa

pen

La segunda expresión, aparentemente similar a la primera, también se compone de dos palabras –claro y extravío. El término árabe utilizado en el Qur-an es mubin مُّبِينٍ, que deriva del verbo bayana بَيَنَ (bana بانَ) y significa –separado, cortado, desunido, manifestado de forma clara. El término mubin hace, pues, referencia a algo que no es confuso, sino claro, separado, claramente distinguible del resto. Algo mubin no puede ser confuso o ambiguo; no puede ser algo que se pueda ocultar. Es como si quisiéramos tapar la Luna. Es imposible ocultarla. Incluso si delante de nosotros hubiese una multitud de gente o una gran montaña, seguiríamos viéndola, pues es algo mubin, separada de todo, elevada, un objeto inconfundible.

Todo ello nos lleva a entender que un extravío mubin es un extravío claro, evidente como la Luna y, por ello mismo, no deberíamos permanecer en él, pues es un extravío patente, manifiesto y, por lo tanto, podemos rectificar, podemos volver de él al camino de rectitud.

(164) Allah ha agraciado a los creyentes al hacer surgir de entre ellos un Mensajero que les recita Sus aleyas, les purifica y les enseña el Kitab y la Hikmah. Antes estaban en un claro extravío.
Sura 3 – ali ‘Imran

Es decir, antes estaban en el error, en un error claro, evidente y, por ello, al recibir la verdad, rectifican, se dan cuenta del extravío en el que vivían y vuelven, se retractan de su actitud, pues es evidente el error en el que estaban.

(74) E incluye la secuencia cuando Ibrahim dijo a su padre Azar: ¿Haces dioses de unos ídolos? En verdad que te veo a ti y a tu gente en un claro extravío.”
Sura 6 – al An’am

La gente de Ibrahim se da cuenta de su error, se da cuenta de que es absurdo adorar a unas estatuas que ellos mismos han esculpido. Es un extravío mubin, claro, patente. Pueden, por lo tanto, abandonar ese extravío y volver al camino de rectitud. Sin embargo, después de reconocer su necedad deciden continuar adorándolas, pues, de lo contrario, tendrían que abandonar su estilo de vida, sus valores, su cosmogonía. No obstante, en cualquier momento pueden desistir de esa abominable práctica, pues son conscientes de que es una impostura, un grave error, un extravío mubin.

Aunque expresiones aparentemente similares, están indicando posiciones existenciales muy diferentes, con una grave implicación en Ajirah –el extravío lejano nos lleva al fuego irremisiblemente, mientras que el claro extravío, el extravío mubin, nos permite la posibilidad, por su intrínseca claridad, de rectificar y de volver al camino de rectitud.