No uno, sino dos asteroides podían haber acabado con los dinosaurios

Nikk Ogasa para Science News

Chicxulub, el asteroide que acabó con la mayoría de los dinosaurios, podría haber tenido un hermano pequeño.

Frente a la costa de África occidental, a cientos de metros bajo el lecho marino, los científicos identificaron lo que parecen ser los restos de un cráter de impacto de 8,5 kilómetros de ancho, al que llamaron Nadir. El equipo estima que el cráter se formó aproximadamente al mismo tiempo que otro asteroide, Chicxulub, el asesino de dinosaurios, se estrelló contra el México actual. Si se confirma, podría significar que los dinosaurios no aviares desaparecieron debido a un doble golpe de asteroides, informan los investigadores en Science Advances el 17 de agosto.

«La idea de que Chicxulub tuvo ayuda, a falta de una mejor frase, realmente habría agravado el problema», dice la coautora del estudio Veronica Bray, científica planetaria de la Universidad de Arizona en Tucson.

Se han descubierto casi 200 cráteres de impacto en la Tierrala gran mayoría de los cuales están en tierra. Eso se debe a que los cráteres de impacto en el mar se entierran gradualmente bajo los sedimentos, dice Bray, lo que hace que la estructura Nadir sea un hallazgo científico valioso, independientemente de su fecha de nacimiento.

El geólogo Uisdean Nicholson de la Universidad Heriot-Watt en Edimburgo encontró la estructura mientras analizaba los datos recopilados por ondas sísmicas transmitidas bajo tierra para detectar estructuras físicas en alta mar de Guinea. Acechando bajo el lecho marino, y bajo casi 1 kilómetro de agua, distinguió una estructura en forma de cuenco con un piso en terrazas rotas y un pico central pronunciado, características que se esperan de un gran impacto.

Según las dimensiones de la estructura, Bray, Nicholson y sus colegas calculan que, si un asteroide fuera el responsable de haber provocado este accidente geológico, probablemente tendría más de 400 metros de ancho. Además, los investigadores estiman que el impacto habría sacudido el suelo como un terremoto de magnitud 7 y provocado tsunamis de cientos de metros de altura.

A pesar de las consecuencias, el impacto de Nadir habría sido mucho menos devastador que el del asteroide Chicxulub de aproximadamente 10 kilómetros de ancho, dice Michael Rampino, geólogo de la Universidad de Nueva York que no participó en el estudio. “Ciertamente no habría tenido efectos globales”, dice.

Usando capas geológicas adyacentes a Nadir, algunas con edades obtenidas por estudios anteriores, el equipo estimó que la estructura se formó alrededor del final del período Cretácico, hace 66 millones de años. El asteroide Nadir incluso puede haber formado un par con el asteroide Chicxulub, los dos fueron destrozados por las fuerzas gravitacionales durante un sobrevuelo anterior de la Tierra, especulan los investigadores. (The Nadir asteroid may even have formed a pair with the Chicxulub asteroid, the two having been ripped apart by gravitational forces during a previous Earth flyby, the researchers speculate.)

«La idea de que Chicxulub tuvo ayuda, a falta de una mejor frase, realmente habría agravado el problema», dice la coautora del estudio Veronica Bray.

Se han descubierto casi 200 cráteres de impacto en la Tierra, la gran mayoría de los cuales están en tierra. Eso se debe a que los cráteres de impacto en el mar se entierran gradualmente bajo los sedimentos, dice Bray, lo que hace que la estructura Nadir sea un hallazgo científico valioso, independientemente de su fecha de nacimiento.

El geólogo Uisdean Nicholson de la Universidad Heriot-Watt en Edimburgo encontró la estructura mientras analizaba los datos recopilados por ondas sísmicas transmitidas bajo tierra para detectar estructuras físicas en alta mar de Guinea. Acechando bajo el lecho marino, y bajo casi 1 kilómetro de agua, distinguió una estructura en forma de cuenco con un piso en terrazas rotas y un pico central pronunciado, características que se esperan de un gran impacto.

Según las dimensiones de la estructura, Bray, Nicholson y sus colegas calculan que, si un asteroide fuera el responsable de este accidente geológico, probablemente tendría más de 400 metros de ancho. Además, los investigadores estiman que el impacto habría sacudido el suelo como un terremoto de magnitud 7 y provocado tsunamis de cientos de metros de altura.

Pero las conclusiones del estudio tienen a algunos expertos desconfiados. “Parece un cráter de impacto, pero también podría ser otra cosa”, dice el geólogo Philippe Claeys. Confirmar que la estructura es un cráter de impacto requerirá perforar para obtener pruebas sólidas, como cuarzo impactado, dice. Las explicaciones alternativas para la identidad de la estructura incluyen una caldera volcánica colapsada o un cuerpo de sal exprimido llamado diapiro de sal.

La edad de la estructura Nadir es otra incertidumbre. Los datos sísmicos muestran que parece haberse formado en algún momento cerca del final del período Cretácico o tal vez un poco más tarde, dice Claeys. “Pero eso es lo mejor que pueden decir”. Taladrar en el cráter en busca de minerales que contengan elementos radiactivos podría proporcionar una fecha más precisa, dice Rampino.

No es la primera vez que los científicos investigan si Chicxulub tuvo un cómplice. Algunos estudios han sugerido que el cráter Boltysh en Ucrania puede haberse formado al mismo tiempo que Chicxulub, aunque desde entonces los investigadores han determinado que Boltysh se formó 650.000 años después.

Bray y sus colegas actualmente están negociando fondos para recolectar muestras del cráter, con aspiraciones de perforar en 2024. Con suerte, eso resolverá parte del debate en torno a los orígenes de Nadir, dice Bray, aunque probablemente también surjan nuevas preguntas. «Si demostramos que éste es el hermano del asesino de dinosaurios, ¿cuántos otros hermanos puede haber?»

SONDAS: Todo empezó con “Jurassic Park”, una película para niños, que enviaba un claro mensaje a los adultos –se consagraba la existencia de los dinosaurios y de todos esos animalejos gigantescos. Sin embargo, ese nuevo elemento en la configuración de la vida traía nuevos enigmas. ¿Por qué ya no están entre nosotros? ¿Qué pasó? ¿Por qué se extinguieron? La ciencia cargaba con demasiados misterios sin resolver como para obviar el de los dinosaurios. Había que dar una respuesta.

Y tras la película de Spielberg se fue afianzando la estrafalaria hipótesis de Walter Álvarez que achacaba la desaparición de los dinosaurios al impacto de un gigantesco meteorito en la actual península de Yucatán. Se trataba de un apaño para salir del apuro, y así lo entendieron todos. Como en la más estricta y tradicional mafia, también aquí ha reinado el silencio, un silencio que otorgaba carta de veracidad a la existencia de los dinosaurios, a la catastrófica extinción del 70 por cien de la fauna y la flora que habitaba la Tierra en el Cretacico-Paleogeno, a la existencia de los meteoritos, de los asteroides y de todo tipo de gigantescas rocas impactando sobre la Tierra… Y todo ello basado en hipótesis que ellos mismos, los científicos, discuten, rechazan o ponen en tela de juicio:

Parece un cráter de impacto, pero también podría ser otra cosa”, dice el geólogo Philippe Claeys.

Las explicaciones alternativas para la identidad de la estructura incluyen una caldera volcánica colapsada o un cuerpo de sal exprimido llamado diapiro de sal.

La edad de la estructura Nadir es otra incertidumbre.

El propio Ogasa deja entrever que la posibilidad de que en Guinea impactase otro meteorito al mismo tiempo que el de Jucatán y que el guineano “ayudase” al mejicano a extinguir no solo a los dinosaurios, sino a más del 70 por cien de todos los seres vivos que habitaban la Tierra en el Cretacico-Paleogeno no solo no puede ser considerado como una teoría plausible para explicar este fenómeno, sino que además la falta absoluta de evidencias que corroborasen que el cráter guineano al que apunta el artículo se debiese al impacto de un meteorito, saca esta interpretación fuera incluso del ámbito de las hipótesis.

Sin embargo, dentro de unos meses o de un par de años a lo sumo oiremos y leeremos por doquier que los dinosaurios fueron extinguidos por la destructiva combinación de dos meteoritos –el de Yucatán y el de Guinea. Habrá dejado de ser una hipótesis, una teoría, para convertirse en la única explicación aceptable por la ciencia –por esa mafia y por ese silencio.

Mas de nuevo nos encontramos con fenómenos aislados, inverificables, que no sabemos exactamente dónde colocar en la historia general de la existencia. Vemos en el universo una portentosa organización de todos sus elementos para conseguir su objetivo final, para desarrollar su plan general, el plan del Diseñador, del Planificador. De la misma manera que todas las piezas que componen una máquina offset de imprimir están fabricadas y organizadas para que de forma interactiva permitan que esa máquina imprima –realice su función, de esta misma forma cada átomo del universo ha estado trabajando para que de la vida pudiera surgir una entidad consciente, reflexiva, capaz de comunicarse con su Creador. ¿Dónde, entonces, podemos colocar a los dinosaurios, a los meteoritos, en esta portentosa configuración existencial?

Se trata de fenómenos aislados que no explican nada, que no tienen mayores consecuencias, que no aportan ningún trabajo al esfuerzo creativo. Son fenómenos inútiles porque son fenómenos inventados.

Mas un análisis, un estudio, un examen de estos fenómenos que tan rentables han resultado para Hollywood, podría hacernos concluir que nada tienen que ver con la realidad.

Situado al norte de la ciudad canadiense de Quebec, este espectacular cráter se formó hace más de un millón de años. Una formación de 3,4 kilómetros de diámetro y de más de 400 metros de profundidad. La potencia de la colisión fue mil veces más potente que la de una bomba atómica moderna.

Quizás se trate de una metáfora o de una pedagógica exageración, mas nos cuesta creer que la explosión de mil bombas atómicas simplemente produjera un bello lago. Sin embargo, lo más extraño de estos cráteres es su perfecta redondez. Para crear una forma así, el supuesto meteorito debió impactar en la tierra totalmente perpendicular a ella, pues no se ve ningún tipo de deformación longitudinal. Más aún, para originar una depresión con esta forma, el meteorito no pudo ser una roca irregular, sino una gigantesca bola de billar. Mas, si realmente hubiera meteoritos, éstos se asemejarían más a una masa rocosa llena de protuberancias, salientes y entrantes… que a una perfecta esfera.

Como vemos en el esquema A, ese podría ser un probable ángulo, e incluso aún menor, de penetración. En el esquema B el meteorito penetra en la tierra siguiendo la inclinación que marca el ángulo en el esquema A. En el esquema C vemos una posible representación, vista desde arriba, de la forma final de la depresión que produciría el meteorito. Muy probablemente, sería mucho más irregular y caótica que la del esquema C. Sin embargo, en ninguna foto de cráteres supuestamente originados por meteoritos aparece una forma similar a la del esquema C. Todas son circulares, como dibujadas con un compás.

Hace unos 50.000 años aproximadamente, un gigantesco meteorito impactó fuertemente al norte de Arizona provocando el Cráter del Cañón del Diablo, un lugar que fue renombrado como Cráter de Barriger. La explosión tuvo una potencia total superior a los 10 megatones, es decir, diez veces superior a la de una bomba atómica.

Vemos cómo las estrías de todo el contorno se dirigen al centro del cráter. De nuevo, si hubiese sido un meteorito, la forma sería más irregular y las estrías irían dirigidas en el sentido del ángulo de penetración.

El cráter Kandimalal, en Australia. Su datación es de hace unos 300.000 años. Un espacio de unos 800 metros de diámetro producido por un meteorito de más de 50.000 toneladas.

Siempre la misma imagen de un cráter de una redondez absoluta, perfecta.

En la isla de Sarama (Estonia) hay una serie de cráteres producidos por meteoritos durante los siglos IV-VIII. Entre todos ellos, destaca el cráter de Cali, una formación de más de 100 metros de diámetro y 22 de profundidad que causó el mayor incendio forestal de la historia de la región.

No obstante, parece que la vegetación se recuperó bien y pronto a juzgar por la foto. Se trata de una formación circular casi perfecta. De nuevo, vemos un impacto absolutamente perpendicular con un ángulo de penetración igual a cero.

Vredefort Dome (se formó hace 2 millones de años), que se encuentra en Vredefort, Sudáfrica, es la estructura de impacto de meteoritos más compleja, más grande, más antigua y más profundamente erosionada del mundo. Este meteorito se calcula que pudo haber tenido una dimensión de 10 km de diámetro.

En este caso vemos una construcción algo diferente a las anteriores. No obstante, se puede apreciar una formación circular en la parte más alejada de la foto. Sin embargo, un meteorito, de existir e impactar en la Tierra, nunca dejaría una formación circular, sobre todo si aceptamos que la Tierra es esférica. Cualquier objeto que penetrase en la atmósfera de la Tierra lo haría con un determinado ángulo de penetración y el impacto formaría una depresión tremendamente irregular y longitudinal, como en la figura C de nuestro esquema. De ahí, que en ninguna representación artística de este fenómeno se vean meteoritos cayendo o impactando perpendicularmente a la Tierra. Antes bien, todos ellos muestran un pronunciado ángulo de penetración. No podía ser de otra forma.

El meteorito de Vredefort Dome tenía supuestamente las mismas dimensiones que el de Yucatán (10 km de largo). Sin embargo, no se extinguió ninguna especie ni se trastocó el clima ni hubo ninguna transformación global, ni siquiera regional. ¿Cómo, entonces, el meteorito mejicano ocasionó semejante cataclismo? ¿Cómo es que en ningún caso de estos impactos, de estos meteoritos gigantescos, no se ha encontrado ni un solo trozo de ellos? ¿Cómo han logrado sobrevivir al entrar en la atmósfera terrestre, cómo no se han desintegrado? Mas al impactar en la Tierra simplemente han desaparecido. Y no estamos hablando aquí de las fantasiosas interpretaciones de Walter Álvarez, quien caminando con su padre por tierras etruscas descubrió por accidente una banda de roca sedimentaria que contenía niveles inusualmente altos de un elemento raro, el iridio. Mas el iridio se encuentra esparcido por toda la Tierra y, por lo tanto, parezca raro o no, es bastante natural para un geólogo encontrarlo. Más aún, ¿dónde está esa banda de roca sedimentaria? ¿Un trozo del asteroide de Yucatán que llegó a Italia?

Más aún, ¿cómo una roca que impacta en el agua (unos 100 m de profundidad en el caso de Yucatán y 1000 m en el de Guinea) puede levantar una nube de humo, de minúsculas partículas, entre ellas las de iridio, hasta ocultar la luz solar durante meses? ¿De dónde saldría esa nube? Incluso si el impacto hubiese sido en la tierra, se habría originado, quizás, una elevada cresta alrededor del impacto, mas no una nube gigantesca capaz de oscurecer la Tierra. Esas nubes solamente las producen las explosiones volcánicas.

Varios hundimientos están ocurriendo en distintas partes del mundo, desde los más llamativos, como los que han aparecido en Siberia, hasta los más pequeños en un buen número de ciudades alrededor de la Tierra, sin que nadie haya dado hasta ahora una explicación plausible.

Sin embargo, la mayoría de los accidentes geológicos aparecen como montículos con depresiones en la parte superior, como pequeños volcanes, y estos agujeros de Siberia parecen ser muy, muy diferentes, y más se parecen a dolinas «perfectamente estructuradas».

NOTA -Una dolina (palabra de origen eslavo que significa valle o depresión) alude a un tipo especial de depresión geológica característico de los relieves cársticos. En castellano se conoce como «torca».​​​​​ La dolina es un tipo de lago de origen cárstico muy común en las regiones cálcicas del Adriático y en muchos otros lugares.

El primer ‘sumidero’ fue descubierto en la península de Yamal, al norte de Rusia. Un equipo de investigadores fue enviado al lugar para examinar el cráter y descubrir su causa.

Los informes mostraron una gran variedad de opciones -impacto de un meteorito, construcciones subterráneas, misiles o pruebas de armas del gobierno, explosiones de gas natural, e incluso formas de relieve, montículos y cráteres formados por congelación y descongelación.

Aparecen hundimientos por todas partes, y no han dejado de producirse desde el primer momento en el que se formó la Tierra, ya que no es una masa terráquea compacta y maciza, sino hueca, con capas de magma y capas acuíferas alternándose. Tampoco es fija, pues todas las plataformas se mueven, colapsan, se empujan…

Alguien comenzó con la teoría de los meteoritos llegando a la Tierra y bombardeándola, formando cráteres y extinguiendo a los dinosaurios.

Muy probablemente, al principio, como en el caso de la teoría de la evolución, la noticia resultaría algo fantástica, pero siguiendo el lema “persevera y vencerás”, al final ha resultado “la teoría” y todo se explica por la acción de los meteoritos.

No cabe duda de que la Tierra se fue formando por acumulación de elementos líquidos que se iban solidificando y aglomerándose hasta formar la masa terráquea. Mas una vez formada y una vez configuradas las aguas por encima del firmamento o expansión, se cerró el cielo de la Tierra y nada penetra en él, pues todo lo que necesitamos está dentro de ese cielo.

La Caldera de Yellowstone es una caldera volcánica y un supervolcán en el Parque Nacional de Yellowstone en el oeste de los Estados Unidos, a veces conocido como el Supervolcán de Yellowstone. La caldera y la mayor parte del parque se encuentran en la esquina noroeste de Wyoming. La caldera tiene unas dimensiones de 55 por 72 km.

Una caldera es una formación volcánica que resulta del colapso, podemos decir, de un volcán sobre sí mismo, produciendo una forma especial de cráter volcánico. El desplome de la caldera generalmente se desencadena por el vaciado de la cámara de magma debajo del volcán tras una serie de grandes erupciones volcánicas. Si sale a la superficie suficiente magma, la cámara magmática, prácticamente vacía, no podrá soportar el peso de la estructura volcánica (la montaña). Las fracturas se formarán alrededor del borde de la cámara, generalmente en una forma más o menos circular. Estas fracturas de anillo pueden, de hecho, servir como respiraderos volcánicos. A medida que la cámara de magma se vacía, el centro del volcán dentro de las fracturas del anillo comienza a colapsar. El desplome puede ocurrir como resultado de una sola erupción masiva, o puede ocurrir en etapas como resultado de una serie de erupciones. La superficie total de la parte colapsada puede ser de cientos o de miles de metros.

Hay 3 tipos de calderas. El primer se denomina caldera de lago de cráter. Se forma por la erupción masiva de un volcán y el sucesivo desplome hacia adentro.

El segundo tipo lo forman las calderas de volcán escudo. En lugar de formarse después de una sola erupción masiva, el volcán libera magma (roca fundida subterránea) en diferentes momentos formándose una caldera más pequeña con una forma ligeramente diferente. Los volcanes escudo están diseminados por todo el mundo.

El tercer tipo de caldera son las calderas resurgentes –las que carecen de una asociación con un solo respiradero centralizado. Un ejemplo de este tipo de caldera es el Parque Nacional Yellowstone. El área de la caldera de Yellowstone tiene aproximadamente 75 kilómetros de largo, con sus piscinas calientes y activos géiseres.

En la figura (a) la lava va formando el cono volcánico. En la figura (b) la cámara magmática se está vaciando según sale la lava por las chimeneas hacia el exterior. En la figura (c) la cámara magmática se ha vaciado y ya no hay nada que sostenga el suelo de la montaña volcánica y, a consecuencia de ello, se empieza a desplomar. En la figura (d) toda la parte de la montaña volcánica que se sustentaba sobre la cámara magmática ha colapsado completamente y se ha formado una caldera.

Los meteoritos han encubierto durante muchos años una realidad inconfesable. Han sido la perfecta coartada para ocultar las miles (2000 reconocidas por EE.UU y Rusia) de explosiones nucleares de todo tipo que tanto Norteamérica como la Unión Soviética realizaron después de la segunda guerra mundial y hasta casi finales de los 80 en sus propios territorios y en el espacio. Hoy sabemos que no fueron los meteoritos los que produjeron todos esos cráteres, algunos de ellos convertidos en lagos, sino explosiones atómicas que expusieron a la radioactividad a millones de personas.

Huelga decir que el resto de las potencias nucleares siguieron los pasos atómicos de Rusia y EE.UU. –China, India, Paquistan, Francia y UK.

Un total de 500 bombas atómicas convencionales y de hidrógeno se explosionaron en la atmósfera –algunas a tan sólo a 1000 metros de altitud.

Las explosiones atómicas siguieron produciéndose unas tras otras, en el aire, en el subsuelo y en el espacio exterior, como si un grupo de locos desquiciados se entretuvieran detonándolas. Nadie nos enteramos de esos atroces sucesos –vagas noticias que transportaban en su mensaje las mentiras necesarias para que no cundiera la alarma. En la mayoría de los casos se ocultaba la información, y de todas esas acciones se culpó a los meteoritos.

Se trata de crear un caos informativo sobre la vida y el universo. Las cosas, los seres vivos, los fenómenos, aparecen y desaparecen sin que haya otra explicación para ello que la casualidad o el infortunio. Vivimos, según la ciencia, según los científicos, según las mafias académicas, en un mundo que pudo no haber existido, un mundo, pues, contingente. Y ello lo dicen aun sabiendo que solamente en la Tierra existe la vida, la vida inteligente, la vida consciente. ¿Podemos afirmar que esta aseveración ha seguido el método científico? ¿Cómo es, entonces, que en todo el universo solo hay un astro capaz de albergar vida? En caso de ser un fenómeno accidental, habría miles de astros con algún tipo de vida en ellos.

Sin embargo, alegarán que todavía no han encontrado estos planetas vivos. Mas eso tampoco es propio del método científico, pues debemos trabajar con lo que tenemos. Y lo que tenemos es una Tierra esplendorosa, llena de vida, de una vida culminada en el hombre –una entidad, la única, capaz de observar el universo, de observar su propia existencia y de comunicarse con el Creador a través de un lenguaje conceptual.

Esto es lo que tenemos y todo lo demás es materia inerte que sigue, sin desviarse un ápice, el plan del Creador. Esto es lo que tenemos. Y lo demás son meras elucubraciones.

(36) La mayoría de ellos no siguen, sino elucubraciones, pero las elucubraciones no tienen ningún valor frente a la verdad. (Corán 10-Sura de Yunus)