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Donde mejor se manifiesta el paralelismo entre el sistema divino y el humano es, por muy paradójico que pueda resultar, en el Qur-an, ya que en él se encuentran todos los estilos literarios que más tarde desarrollará el hombre en las diferentes formas literarias –novela, poesía, teatro, ensayo, documental, reportaje, artículos y, como resumen de todo ello, en el cine. Todos estos estilos están presentes en el Qur-an (ver artículo II). Veamos cómo entran en escena unos y otros:

A) NARRADOR EN GENERAL Y PORTAVOZ DEL CONSEJO SUPREMO الْمَلإِ الأَعْلَى ALLAH PUEDE SER MENCIONADO EN TERCERA PERSONA DE SINGULAR, YA QUE NO ES ALLAH QUIEN HABLA, QUIEN NARRA

De forma general podemos decir que hay un narrador, un portavoz del Consejo Supremo, que nos da cuenta de los hechos:

(8) Entre la gente –nas– los hay que dicen: “Creemos en Allah y en el Último Día,” pero no son creyentes. (9) Tratan de engañar a Allah y a los que creen, pero sólo se engañan a sí mismos, sin ser conscientes de ello. (10) En sus corazones hay una enfermedad que Allah agrava. Tendrán un doloroso castigo por haber falseado la verdad.
Sura 2 – al Baqarah

En estas aleyas el narrador nos informa de que hay gente que dice creer, pero en realidad no cree; y también que éstos recibirán un severo castigo. Son aleyas discriminatorias que distinguen entre el verdadero creyente y el falso. Nos lo relata el narrador-portavoz. En este caso nunca habla Allah el Altísimo, sino que se habla de Él –en estas tres aleyas, sobre todo en la 9 y 10, está claro que Allah no es el sujeto parlante, sino la referencia.

B) NARRADOR – “SEÑOR” ESTILO DIRECTO – NARRADOR

En otras aleyas el narrador introduce un diálogo en estilo directo entre el “Señor” y otras entidades para a continuación seguir él con el relato general:

وَإِذْ قَالَ رَبُّكَ لِلْمَلائِكَةِ إِنِّي جَاعِلٌ فِي الأَرْضِ خَلِيفَةً قَالُواْ أَتَجْعَلُ فِيهَا مَن يُفْسِدُ فِيهَا وَيَسْفِكُ الدِّمَاء وَنَحْنُ نُسَبِّحُ بِحَمْدِكَ وَنُقَدِّسُ لَكَ قَالَ إِنِّي أَعْلَمُ مَا لاَ تَعْلَمُونَ

(30) Cuando dijo tu Señor a los malaikah: Voy a poner un sucesor en la Tierra,” dijeron: “¿Vas a poner en ella a quien la corrompa y derrame sangre, siendo que nosotros declaramos Tu perfección y alabamos Tu pureza?” Dijo: “Yo sé lo que vosotros no sabéis.” (31) Y enseñó a Adam todos los nombres. Luego los mostró a los malaikah y les dijo: “¡Informadme de los nombres de éstos si es verdad lo que decís!”
Sura 2 – al Baqarah

La palabra “Señor” en esta aleya hace referencia a Yibril, sobre él la paz, ya que “señor” es un término que designa a la divinidad, pero también puede designar a un hombre, a un insan, como una forma de respecto o para indicar que posee alguna propiedad –decimos: “El señor de estas tierras,” por ejemplo. En la conversación entre el Profeta Yusuf y sus compañeros de prisión se utiliza la palabra “señor” refiriéndose al gobernador o a uno de los principales de Misral Aziz:

يَا صَاحِبَيِ السِّجْنِ أَمَّا أَحَدُكُمَا فَيَسْقِي رَبَّهُ خَمْرًا

وَأَمَّا الآخَرُ فَيُصْلَبُ فَتَأْكُلُ الطَّيْرُ مِن رَّأْسِهِ قُضِيَ الأَمْرُ الَّذِي فِيهِ تَسْتَفْتِيَانِ

(41) ¡Compañeros de prisión! Uno de vosotros servirá vino a su señor, mientras que el otro será crucificado y los pájaros comerán de su cabeza. La suerte sobre el asunto que
me habéis pedido que os aclare está echada y nadie la podrá cambiar.”
Sura 12 – Yusuf

Por otra parte, sabemos por el Qur-an el alto rango y la posición privilegiada que detenta Yibril ante Allah el Altísimo:

(19) En verdad que es la palabra de un noble Mensajero, (20) dotado de fortaleza, junto al Dueño del Arsh firmemente asentado, (21) allí obedecido y digno de confianza. (22) Vuestro compañero no es ningún poseso. (23) Tened por cierto que le vio en el claro horizonte.
Sura 81 – at Takwir

Tanto es así que Allah el Altísimo lo distingue de los malaikah:

(98) Quien sea enemigo de Allah, de Sus malaikah, de Sus Mensajeros, de Yibril y Mikal,
que sepa que Allah es enemigo de los encubridores.
Sura 2 – al Baqarah

El Rahman es el Señor de todos los dominios, pero en cada dominio hay un señor que lo gobierna y dirige, de la misma forma que un rey es el señor del reino, pero en cada uno de sus territorios hay un gobernador responsable de implementar en él la política de su señor. No cabe la menor duda de que Yibril, sobre él la paz, es el señor de nuestro dominio:

(49) Todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra sigue sumiso el plan de Allah, de la criatura más simple a los malaikah, sin que haya en ellos soberbia. (50) Temen a su Señor, por encima de ellos, y hacen lo que se les ordena.
Sura 16 – al Nahal

En estas dos aleyas se hace referencia a todas las criaturas, a todas las entidades vivas que pueblan el universo, así como a los dominios en los que habitan. Y en cada uno de esos dominios hay un “señor” responsable de su funcionamiento y de sus habitantes. Este sistema también se aplica a los malaikah, ya que también ellos viven en dominios concretos en los que gobierna un “señor”, su “señor”, al que están sometidos y obedecen –temen a su señor por encima de ellos. Es importante notar aquí que Allah el Altísimo no está por “encima” de Sus criaturas, ya que eso indicaría que participa de su misma realidad ontológica. Todas las criaturas están sostenidas por Allah, están en Allah, emanan de Allah sin ser Allah ni participar de Su misma Naturaleza –al igual que un personaje de novela emana del escritor, pero no participa de la naturaleza del escritor, ya que son dos entidades ontológicas diferentes. Sin embargo, Yibril si está por encima de los malaikah sobre los que gobierna, y es el “señor” de todos los Profetas que han pasado por dunia.

Yibril es además el Ruh al Qudus, apelativo que nos da una idea de la pureza de su naturaleza. Yibril es el “aliento” de Allah, Su soplo divino; quizás la primera entidad viva creada, investida de poder y de autoridad. En la siguiente aleya se nos informa de que es el Ruh al Qudus el que descarga el Qur-an:

(102) Di: “Lo descarga íntegro de tu Señor el Ruh al-Qudus para dar firmeza a los que creen y como guía y buenas nuevas para los que se han sometido a la voluntad de su Señor –muslimun.
Sura 16 – al Nahl

Al mismo tiempo, en esta otra aleya tenemos la noticia de que es Yibril quien lo lleva hasta el corazón de Muhammad (s.a.s).

(97) Di: “Quien sea enemigo de Yibril ha de saber que es él quien lo trae hasta tu corazón, por la voluntad de Allah, como una confirmación de lo que ya había,
y guía y buena nueva para los creyentes.”
Sura 2 – al Baqarah

En una aleya se utiliza su nombre propio –Yibril– y en otra uno de sus apelativos –Ruh al Qudus.

En la siguiente aleya se mencionan algunos de los Nombres de Allah y entre ellos está alQuddus.

هُوَ اللَّهُ الَّذِي لا إِلَهَ إِلاَّ هُوَ الْمَلِكُ الْقُدُّوسُ

 السَّلامُ الْمُؤْمِنُ الْمُهَيْمِنُ الْعَزِيزُ الْجَبَّارُ الْمُتَكَبِّرُ سُبْحَانَ اللَّهِ عَمَّا يُشْرِكُونَ

(23) Él es Allah. No hay ilah, sino Él –el Soberano, el Purísimo,
el que es Paz, el Creyente, el Protector, el Poderoso, el Sojuzgador, el Altivo.
Lejos está Allah de aquello con lo que Le asocian.
Sura 59 – al Hashr

Este hecho denota que dependiendo del contexto se pueden utilizar algunos de Sus nombres para referirse a otra entidad distinta de Allah –en este caso Yibril (Ruh al Qudus).

Por otra parte, en la aleya 30 de la sura 2 (al Baqarah), que hemos citado anteriormente como ejemplo de este apartado, se utiliza la forma نُقَدِّسُ (nuqad-disu) de la misma raíz (قدس) que qudus, uno de los atributos de Yibril –Ruh al-Qudus. Como acabamos de decir, algunos de los atributos de Allah el Altísimo se pueden utilizar incluso para el hombre, siempre que haya un contexto claro que lo indique –podemos decir que alguien es Karim (noble, generoso) siendo como es un atributo de Allah, pero no podemos decir que alguien es Wahab, otro atributo divino, pues nadie puede dar sin cesar y sin que por ello merme en lo más mínimo su riqueza.

Así pues, de todo lo anteriormente expuesto se desprende el hecho de que debamos distinguir en el Qur-an las aleyas que se refieren al “Señor de todos los dominios” –Allah el Altísimo– de las que se refieren al “Señor de un dominio o de una misión en concreto”.

Otra expresión que puede resultar equívoca es la de “tu señor”, dirigida a Muhammad (s.a.s) o a Ibrahim o a cualquier otro de los Profetas. Ya hemos visto que el término “señor” puede referirse a Allah el Altísimo, a Yibril o a un hombre, pero siempre habrá un contexto que denote a cuál de estas tres entidades se está mencionando. Esta misma norma se aplica a la expresión “tu señor”. Veamos un claro ejemplo a este respecto:

يَوْمَ يَقُومُ الرُّوحُ وَالْمَلائِكَةُ صَفًّا لّا يَتَكَلَّمُونَ إِلاَّ مَنْ أَذِنَ لَهُ الرَّحْمَنُ وَقَالَ صَوَابًا

ذَلِكَ الْيَوْمُ الْحَقُّ فَمَن شَاء اتَّخَذَ إِلَى رَبِّهِ مَآبًا

(38) El Día en el que el Ruh y los malaikah estén alineados en formación (en filas) nadie hablará excepto aquél a quien el Rahman autorice, y hablará con rectitud. (39) Ese será el Día de la Verdad. Así pues, quien quiera que se refugie en su Señor.
Sura 78 – an Naba

 

كَلاَّ إِذَا دُكَّتِ الأَرْضُ دَكًّا دَكًّا

وَجَاءَ رَبُّكَ وَالْمَلَكُ صَفًّا صَفًّا

وَجِيءَ يَوْمَئِذٍ بِجَهَنَّمَ يَوْمَئِذٍ يَتَذَكَّرُ الإِنسَانُ وَأَنَّى لَهُ الذِّكْرَى

(21) Cuando la Tierra sea arrasada hasta quedar plana (22) y venga tu Señor y vengan los malaikah en filas y filas, (23) y se haga venir ese Día a yahannam –ese Día el hombre recordará. ¿Pero de qué le servirá entonces recordar?
Sura 89 – al Fayr

Ambos textos están haciendo referencia al mismo escenario –la Hora, el Día Final, la Última Hora. Todo será destruido, se establecerá la Balanza y el asunto habrá quedado cerrado. Ese “día” estarán en formación, alineados, en filas صَفًّا, los malaikah y el Ruh (Yibril), su señor –un escenario sobrecogedor.

En el segundo texto se describe este mismo escenario nombrando a una de sus entidades protagonistas con otro nombre –“tu señor”. Es decir, tu señor y los malaikahy venga tu Señor y vengan los malaikah en filas y filas. Por el primer texto sabemos que los que vienen en “filas y filas” son el Ruh y los malaikah. Si ahora substituimos el término Ruh por el de “tu señor”, podremos rescribir esta frase de la siguiente manera –y vengan en filas y filas Yibril y su ejército de malaikah.

Por lo tanto, la expresión “tu señor”, dependiendo del contexto, podrá significar Allah o Yibril –Allah cuando se refiera a “tu Señor y el Señor de todo cuanto existe”, y Yibril cuando se refiera a “tu Señor, el Señor de este dominio en el que tú estás”.

La imagen que proyecta esta aleya –y venga tu Señor y vengan los malaikah en filas y filas– es similar a la que encontramos en el Nuevo Testamento en el evangelio de Mateo:

…y verán al Hijo del Hombre (أبن الإنسان en el texto en árabe) viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará a sus ángeles con gran voz de trompeta… (Mateo 24-30/31)

Extraña en verdad es la expresión “el Hijo del Hombre”. Sin embargo, a través del texto coránico podemos deducir que es una interpolación que ha originado un cambio de nombres y entidades. Quien vendrá con poder y con su ejército de malaikah cuando se establezca la Hora será Yibril, Ruh al-Qudus (el Espíritu Santo que la teología cristiana ha elevado al rango de “Dios”, de la misma naturaleza que el Padre, y de esta forma ha envenenado el mensaje profético).

No obstante, lo que es importante a la hora de acercarnos al sistema divino y a los significados del Qur-an es entender que hay atributos, propios de Allah el Altísimo, que podemos utilizar también al referirnos al insan, a Yibril o a otras entidades; y que hay otros atributos que son exclusivos de Allah y, por lo tanto, únicamente los podremos utilizar cuando hagamos referencia al Todopoderoso, al Rahman.

C) NARRADOR EN PLURAL – ACTORES ESTILO DIRECTO – INFORME

En las siguientes aleyas el narrador nos relata un suceso en estilo directo, dejando que sean los actores los que hablen, y termina utilizando la primera persona del plural como si fueran ellos unos de los actores:

(31) Dijo Ibrahim: “¿Y qué asunto, Oh Mensajeros, os ha traído hasta aquí?” (32) Dijeron: “Hemos sido enviados a una gente nefanda (33) para lanzar contra ellos piedras de
barro (34) marcadas por tu Señor para los transgresores, (35) y para sacar a los
creyentes que allí haya.” (36) Pero sólo encontramos una casa de gente
sometida –muslimun. (37) Hicimos que fuera un signo para los que
temieran el doloroso castigo.
Sura 51 – adh Dhariyat

De la aleya 31 a la 35 el narrador nos cuenta el suceso (el diálogo entre Ibrahim y los Mensajeros) en estilo directo (son los actores los que hablan). En las aleyas 36 y 37 vuelve la narración al portavoz del Consejo Supremo quien nos informa que tras una minuciosa inspección por parte de los Mensajeros que el propio Consejo Supremo había enviado para tal misión, sólo encontraron una casa de musulmanes. También nos informa el portavoz, siempre hablando en primera persona del plural (nosotros), que hicieron que fuera un signo para los temerosos. ¿A quién informan? No a Ibrahim, pues cuando hablan con él todavía no han ido a la ciudad de Lut. Después de referirnos una historia en futuro –van a ir a la ciudad de Lut y la van a destruir– nos informan a nosotros, en pasado, de lo que aconteció –no encontramos, sino una casa de gente sometida. A continuación, nos informan, en futuro, que hicieron que fuera un signo. En este caso, vemos tres estilos para relatar un solo suceso –se nos informa del diálogo entre Ibrahim y los Mensajeros en estilo directo (son los actores los que hablan); a continuación, nos informa el portavoz del Consejo Supremo, el narrador, en primera persona del plural, que no hallaron, sino una sola casa de creyentes. Después recibimos una noticia –los lectores del Qur-an– en futuro, un plan, una decisión –será un signo.

Situándonos en el punto de vista de la física cuántica, resulta difícil creer que estas aleyas, como el resto del Qur-an, no hayan sido reveladas para nosotros, los que hoy las leemos. Somos nosotros los que revivimos estos escenarios, los que analizamos su significación y recibimos las noticias. Sin esta reflexión, el Qur-an desaparece, se retrotrae en unos signos que se corresponden con la grafía árabe, trazos, letras que esconden en su dicción evocaciones, escenarios, alegorías, conceptos… que vuelven a manifestarse y a enseñarnos. Si no las leemos con plena consciencia, la partícula Qur-an se pierde en una nebulosa de supersticiones.

(252) Estas son las aleyas de Allah que te recitamos con la verdad,
y ten por seguro que eres uno de los enviados.
Sura 2 – al Baqarah

¿A quién se habla? ¿Al Profeta Muhammad? Sin duda, pero él ya ha fallecido. No es él quien lee esta aleya. Somos nosotros los que la leemos y por ello es en nosotros en quien revive y manifiesta sus significados, su realidad.

D) NARRADOR – ALEGORÍA – HABLA DE ALLAH EN TERCERA PERSONA

Habla el narrador y habla de Allah en tercera persona del singular:

(17) Son como aquel que enciende un fuego y cuando alumbra lo que está a su alrededor, Allah se lleva su luz y los deja en las tinieblas, sin ver ni comprender.
Qur-an 2 – al Baqarah

A este apartado pertenecen la mayoría de las aleyas del Qur-an.

E) NARRADOR – ACTOR HABLA CONSIGO MISMO – DIÁLOGO ESTILO DIRECTO

(259) O en aquél que pasó por un pueblo devastado y dijo: “¿Cómo le devolverá Allah la vida después de estar muerto?” Entonces Allah le hizo morir y así lo dejó cien años. Después lo resucitó. Dijo: “¿Cuánto tiempo has estado muerto?” Dijo: “He debido estar un día o
parte de un día.” Dijo: “En absoluto, has permanecido cien años, pero mira cómo tu
comida y tu bebida no se han echado a perder, y mira tu asno. Todo ello lo hemos
hecho para que seas un signo para la gente –nas. Mira cómo reanimamos de
nuevo los huesos y los revestimos de carne.” Cuando se le aclaró el asunto,
exclamó: “Ahora veo que Allah tiene poder sobre todas las cosas.”
Sura 2 – al Baqarah

Habla el narrador y nos cuenta un suceso. En este caso el actor se habla a él mismo (estilo directo desde el punto de vista del narrador). Sigue el narrador contándonos el relato y deja que el actor hable de nuevo consigo mismo (estilo directo) y desvele que el diálogo que había mantenido con una entidad, cuyo nombre no ha sido mencionado, no era Allah, sino Yibril o algún malak enviado por él –Ahora veo que Allah tiene poder sobre todas las cosas. Esta frase, obviamente, no ha podida dirigírsela a Allah, sino a una tercera persona o entidad. No habla con Allah, sino de Allah.

Son noticias que nos llegan del Consejo Supremo a través de su portavoz –Cuando se le aclaró el asunto, exclamó… Allah el Altísimo no habla con la gente, no se encarna, no hace escuchar su voz… porque ese no es Su sistema. El Todopoderoso ha manifestado sus atributos a través de Su creación. El único enlace posible entre Sus criaturas y Su nafs es la consciencia.

F) NARRADOR – SÚPLICA DEL ACTOR EN ESTILO DIRECTO

En los du’a (súplicas) Allah el Altísimo nunca habla ni responde directamente:

(127) Ibrahim e Ismail suplicaban mientras levantaban los cimientos de la Casa: “¡Señor nuestro! ¡Acéptanoslo! Tú eres Quien oye las súplicas y Quien tiene conocimiento de todas las cosas. (128) ¡Señor nuestro! Haz que estemos sometidos a Ti, y haz de nuestra descendencia una ummah sometida a Ti. Muéstranos los ritos de adoración y los lugares donde debamos celebrarlos, y vuélvete a nosotros con Tu perdón y Tu gracia. Tú eres el Indulgente, el Compasivo. (129) ¡Señor nuestro! Envíales un Mensajero de entre ellos que les recite
Tus aleyas y les enseñe el Kitab y la Hikmah, y los purifique.
Tú eres el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría.”
Sura 2 – al Baqarah

G) NARRADOR – DIÁLOGO DEL ACTOR CON “SEÑOR”

(260) Cuando dijo Ibrahim: “¡Señor! Muéstrame cómo devuelves a la vida lo que estaba muerto.” Dijo: “¿Acaso no crees?” Respondió: “Por supuesto que sí, pero es para sosiego
de mi corazón.” Dijo: “Toma cuatro pájaros, córtalos y, a continuación, pon una parte
de ellos en cada colina y luego llámalos. Vendrán a ti presurosos. Y sabe que Allah
es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría.”
Sura 2 – al Baqarah

En los diálogos, salvo cuando se utiliza expresamente el nombre “Allah”, el término “Señor” (rab) se refiere a Yibril o a uno de los malaikah. No podemos imaginar que este diálogo haya tenido lugar entre Ibrahim y Allah el Altísimo. El escenario pudo haber sido el de que Ibrahim pide a Allah que le muestre el proceso de sacar lo vivo de lo muerto, y recibe la respuesta a través de Yibril, o también pudo suceder que Ibrahim hubiera recibido una visita de Yibril (ocurrió muchas veces durante el periodo profético de Muhammad) y aprovechando la situación le hubiera pedido que le mostrase ese proceso. Es normal, en este caso, que se dirigiera a él como a su Señor, debido al alto rango que detenta Yibril ante Allah el Altísimo (ver artículos, 4 y 5, esquemas, 19).

H) NARRADOR SE DIRIGE A NOSOTROS EN PRIMERA PERSONA DEL PLURAL Y HABLA A LOS ACTORES EN ESTILO DIRECTO

(34) Y cuando dijimos a los malaikah: “¡Servid a Adam!” Todos aceptaron servirle, salvo Iblis, que renegó de lo que se le pedía que hiciera, se llenó de soberbia y fue de los encubridores. (35) Dijimos: “¡Adam! Habita tú y tu grupo en el Jardín y comed de lo que hay en él a vuestro antojo, pero no os acerquéis a este árbol, pues seríais de los transgresores.”
Sura 2 – al Baqarah

El narrador en este caso y otros similares habla en primera persona del plural como lo haría el portavoz de una empresa o de un gobierno, ya que él forma parte del consejo de administración o del consejo de ministros. A continuación, nos da cuenta de la reacción de los malaikah en forma indirecta, para finalmente hablar de forma directa con Adam. El estilo narrativo que se emplea en estas dos aleyas sirve para informarnos de que los mismos que están componiendo este Qur-an, el Consejo Supremo, son los que organizaron la estancia de Adam en el Jardín al comienzo del periodo insan (hombre). Como ya hemos visto en el apartado C, el uso de la primera persona del plural nos indica que se actúa en el nombre del Consejo Supremo, siguiendo el plan de Allah el Altísimo.

I) NARRADOR HABLA DE “TU SEÑOR” – DIÁLOGO ACTORES EN ESTILO DIRECTO

(1) Kaf, Ha, Ya, Ain, Sad. (2) Mención de la rahmah que tu Señor tuvo con Su siervo Zakariyya, (3) cuando llamó a su Señor y Le suplicó desde lo más recóndito de su corazón. (4) Dijo: “¡Señor mío! Mis huesos se han debilitado y mi cabeza está cana, y nunca en lo que Te he pedido, Señor, me he sentido defraudado. (5) Temo a los que tendrán autoridad después de mí, y mi mujer es estéril. Concédeme, pues, alguien de tu confianza (6) que herede de mí y de la familia de Yaqub, y haz que sea, Señor, indulgente.” (7) “¡Zakariyya! Te anunciamos la buena nueva de un niño por nombre Yahya. Nadie antes de él ha llevado este nombre.” (8) Dijo: “¡Señor! Se me anuncia que voy a tener un niño, pero mi esposa es estéril y yo,
debido a mi avanzada edad, me siento incapaz de ello.” (9) Dijo: “Así ha dicho tu Señor:
‘Eso es fácil y liviano para Mí. ¿Acaso no te creé antes cuando no eras nada?’”
Sura 19 – Mariam

El narrador habla de “tu Señor” en tercera persona del singular; es decir, habla de Él. A continuación, se menciona el du’a de Zakariyya. Le responde Yibril o un malak portavoz de un grupo de malaikah, ya que habla en primera persona del plural: “Te anunciamos…”. No sabemos el periodo secuencial de este suceso –la respuesta pudo haberla recibido Zakariyya en el mismo lugar en el que hizo la súplica y justo a continuación de ésta, o pudo haberla recibido días, semanas o meses después en el mismo o en otro lugar. Por otra parte, este malak informa a Zakariyya en estilo directo de las palabras de su Señor –Allah el Altísimo o Yibril, ya que a nivel de poder es Allah Quien crea, pero a nivel ejecutivo es Yibril y los malaikah a su servicio los encargados de tal menester (ver en este mismo artículo –apartados 2 y 5).

J) NARRADOR – HABLA ALLAH EN PRIMERA PERSONA

Siempre que habla Allah el Altísimo en el Qur-an lo hace en primera persona, y siempre como un texto interpolado dentro de la narración general. A veces hay un protocolo por parte del narrador que introduce el discurso de Allah en estilo directo, como es el caso en el segundo texto –Allah infunde temor a Sus siervos: “¡Siervos Míos, temedme!”:

(49) “Y anuncia a Mis siervos que Yo soy el Perdonador, el Compasivo,
(50) y que Mi castigo es el más doloroso de los castigos.”
Sura 15 – al Hiyr
(16) El fuego les cubrirá y estará debajo de ellos. Así es como Allah infunde
temor a Sus siervos: “¡Siervos Míos, temedme!”
Sura 39 – al Zumar

K) NARRADOR –DISCURSO DE ALLAH INTERCALADO EN EL TEXTO GENERAL

En estas aleyas vemos claramente cómo el texto de Allah el Altísimo en primera persona singular se intercala, entre guiones, en el texto general. En este caso no hay protocolo:

(67) Ese Día los amigos más íntimos serán enemigos unos de otros, salvo los que hayan tomado en serio Nuestras advertencias (68) –“¡Siervos míos! No tenéis hoy nada que
temer ni nada por lo que apesadumbraros”– (69) los que creyeron en
Nuestros signos y estaban sometidos –muslimun.
Sura 43 – az Zujruf

L) NARRADOR SE DIRIGE A “VOSOTROS” – HABLA DE “ELLOS” Y DE VOSOTROS ALTERNATIVAMENTE

(17) Quienes hayan tomado en serio los signos y las advertencias que les llegaron estarán en Jardines deleitándose, (18) gozosos con lo que su Señor les dé. Su Señor les habrá librado
del castigo del yahim. (19) Nada de lo que comáis o bebáis os producirá molestia
alguna. Justo galardón por haber actuado con rectitud. (20) Estarán reclinados
sobre divanes alineados. Los desposaremos con huríes.
Sura 52 – at Tur

Aquí el narrador se dirige simultáneamente a “vosotros” y a “ellos”. Es una indicación del estilo cinematográfico del Qur-an –aparece la escena en la que ocurre la acción y más tarde se habla de ella.

M) HABLA ALLAH EN PRIMERA PERSONA – NARRADOR COMENTA LA SECUENCIA

El discurso de Allah el Altísimo se alterna con los discursos del narrador:

(55) Adviérteles con el recuerdo, pues recordar beneficia a los creyentes: (56) “No he creado a los yin ni a los hombres –insan, sino para que Me adoren. (57) No quiero sustento de ellos
ni alimento.” (58) Es Allah Quien sustenta –el Fuerte, el Invencible:
(59) “Los infames tendrán todos la misma parte de culpa. Que no Me urjan.”
(60) ¡Ay de los encubridores por el Día que se les ha preparado!
Sura 51 – adh Dhariyat

 N) NARRADOR – HABLA MUHAMMAD (S.A.S) SIN PROTOCOLO

Comienza hablando el narrador y sin anuncio previo y sin utilizar el protocolo “di” o “dijo”, qul o qala toma la palabra el Profeta Muhammad (s.a.s).

(1) Alif, Lam, Ra –un Kitab en el que han sido colocadas firmemente y protegidas las aleyas que contiene, y más tarde clarificadas por Uno que es sabio y conocedor de todos los registros (2) para que no deis poder a otro que a Allah. “He sido enviado a vosotros como un advertidor y portador de buenas nuevas, (3) para que pidáis perdón a vuestro Señor y luego os volváis a Él arrepentidos de forma que os permita disfrutar de las cosas buenas hasta un plazo fijado. Cada uno recibirá aquello que le corresponda. Mas si os apartáis, temo para vosotros el castigo de un Día nefasto.” (4) A Allah habréis de regresar. Él tiene el poder sobre todas las cosas.
Sura 11 – Hud

Esta misma forma, sin protocolo, aparece en la sura 6 (al An’am) en las aleyas 104 y 114:

(104) Vuestro Señor os ha dado consciencia para que podáis discernir. Así pues, quien distinga la verdad de la falsedad obtendrá de ello un gran beneficio. Mas quien prefiera permanecer ciego a la realidad, a él mismo se dañará. “Yo no soy vuestro guardián.”
Sura 6 – al An’am
(114) “¿Por qué habría de desear otro juez que Allah cuando es Él Quien ha hecho descargar para vosotros el Kitab que distingue la verdad de la falsedad?” Aquéllos a los que se les dio el Kitab saben que proviene de tu Señor. No seas, pues, de los que dudan.
Sura 6 – al An’am

Por lo tanto, podemos concluir que forma parte del estilo del Qur-an las interpolaciones de discursos, ya sean de Allah el Altísimo, del Profeta Muhammad (s.a.s) o de cualquier otra entidad, sin protocolo introductorio que anuncie que el narrador va a mencionar palabras en estilo directo de terceros.

No obstante, cuando se utiliza la expresión introductora “di” o “dijo”, qul o qala, no es el Profeta el que lo dice o el que lo dijo, sino que es el Qur-an el que lo dice, pero utiliza esta forma como parte de su estilo. Si fuera el Profeta el que lo tuviera que decir como si fuera su propio discurso, no repetiría la expresión “di” o “dijo”, qul o qala, sino que directamente recitaría el texto en cuestión. Por ejemplo, la sura 112 – al Ijlas comienza diciendo: قُلْ هُوَ اللَّهُ      أَحَدٌ “Di: Él es Allah, Uno.” Y eso es lo que recitamos. Sin embargo, en el caso en el que realmente se le pidiera al Profeta que dijera esas palabras, el no repetiría al recitarlas la expresión “Di”, sino que directamente diría: “Él es Allah, Uno.” Sin embargo, es el Qur-an el que habla, y todo es Qur-an.

O) NARRADOR – VUESTRO SEÑOR

El narrador se dirige a la humanidad entera de forma directa y habla de “vuestro Señor” de forma indirecta, en tanto que Él, en tercera persona del singular.

(21) ¡Gentes –nas! ¡Adorad a vuestro Señor! Es Él Quien os ha creado a vosotros y a los que hubo antes de vosotros. Tomad en serio Sus advertencias.
Sura 2 – al Baqarah

P) NARRADOR HABLA EN PLURAL – MUHAMMAD NUESTRO SIERVO

(23) Si realmente dudáis acerca de lo que hacemos descargar sobre Nuestro siervo, traed una sura como ésta y llamad a los testigos que tengáis aparte de Allah, si es verdad lo que decís.
Sura 2 – al Baqarah

En esta aleya el narrador habla en plural, en nombre del Consejo Supremo. No es Allah Quien habla. Es una aleya que clarifica y diferencia el nivel de poder del nivel de ejecución (ver en este mismo artículo el apartado 9 y en el artículo I el apartado 5). Aquí se habla a nivel de ejecución. Es el Consejo Supremo, Yibril, los malaikah, los encargados de llevar a cabo y ejecutar el plan de Allah. En este sentido, el Profeta Muhammad (s.a.s) y todos nosotros somos sus siervos, ya que son ellos los que hacen posible nuestra vida en la tierra. Toda acción ha sido inscrita por Allah en Su plan antes de la creación, pero son Sus “súbditos” quienes las ejecutan y hacen que se manifiesten, que ocurran.

Q) NARRADOR HACE UN DU’A O VARIOS SEGUIDOS

Aquí el narrador hace un du’a con la doble intención de enseñárnoslo, por una parte, y por otra, de animarnos a que lo hagamos nosotros siempre que haya una ocasión propicia para ello. Al mismo tiempo, se nos está diciendo que compongamos nuestras propias súplicas, ya que los du’a son la mejor forma de comunicarnos con Allah el Altísimo (ver cuadro C5):

(286) Allah no exige a nadie, sino en la medida de su capacidad. Cada uno tendrá lo que se haya merecido de bueno y de malo. “¡Señor nuestro! No nos tomes en cuenta si olvidamos o erramos. ¡Señor nuestro! No pongas sobre nosotros una carga como la que pusiste sobre los que hubo antes de nosotros. ¡Señor nuestro! No nos impongas aquello que no tengamos fuerzas para llevar. Bórranos las faltas, perdónanos y ten compasión de nosotros. Tú eres nuestro Protector. Danos la victoria sobre los encubridores.”
Sura 2 – al Baqarah

R) NARRADOR – HABLA DE LOS MALAIKAH – LOS MALAIKAH HABLAN AL INSAN EN ESTILO DIRECTO – EL NARRADOR NO ES UNO DE ELLOS

(30) Sobre los que dicen: “Mi Señor es Allah,” y obran con rectitud, descienden los malaikah y les dicen: “No temáis ni os apesadumbréis, antes bien alegraos por la buena nueva del Jardín que se os ha prometido. (31) Os hemos acompañado en la vida de este mundo y os acompañaremos en Ajirah, donde tendréis todo cuanto deseéis, y todo cuanto
pidáis (32) –agasajo del Perdonador, del Compasivo.
Sura 41 – Fussilat

Aquí vemos más claramente que el narrador no es un malaikah propiamente dicho, al menos no es uno de los comunes. El narrador pertenece al consejo supremo, es su portavoz y, por ello mismo, está por encima de ellos, tiene otro rango.

Hay muchas aleyas de este tipo en el Qur-an. Aleyas en las que el portavoz nos da cuenta de todos los sucesos; a veces en primera persona del singular; a veces en primera persona del plural. En otras ocasiones nos informa en estilo directo lo que otras entidades han hecho o dicho, y hay veces en las que esas noticias van en estilo indirecto.

Todo ello forma parte del estilo inigualable del Qur-an al Adhim.

S) NARRADOR – HACE UN DU’A – NOS ENSEÑA COMO HACER LAS SÚPLICAS

(1) Alabado sea Allah, Señor de Todos los Dominios. (2) El Rahman, el Rahim (3) –Soberano del Día de la Rendición de Cuentas. (4) No adoramos a otro que a Ti ni buscamos apoyo en otro que en Ti. (5) Guíanos al camino de rectitud (6) –el camino de los que has agraciado, (7) no el de los que son objeto de ira ni el de los extraviados.
Sura 1, Fatiha

Se comienza con una amplia descripción de Quién es esa Entidad a la que se va a suplicar:

Alabado sea Allah, Señor de Todos los Dominios. El Rahman, el Rahim –Soberano del Día de la Rendición de Cuentas. A continuación, se describe en primera persona del plural quiénes somos los que hacemos esta súplica, cuál es nuestra posición con respecto a la Entidad a la que suplicamos: No adoramos a otro que a Ti ni buscamos apoyo en otro que en Ti. Finalmente se pronuncia el du’a propiamente dicho: Guíanos al camino de rectitud –el camino de los que has agraciado, no el de los que son objeto de ira ni el de los extraviados.

Esta es la estructura general del du’a, de las súplicas. A veces se habrá omitido uno de los elementos, pero siempre estará tácitamente mencionado por el contexto o por las aleyas anteriores.

T) NARRADOR INTRODUCE EL DISCURSO DE ALLAH EL ALTÍSIMO

(55) Y cuando dijo Allah: “¡Isa! Voy a mudar tu forma de existencia y a elevarte hacia Mí.
Sura 3 – ali ‘Imran

En este caso, el narrador introduce el discurso de Allah el Altísimo en estilo directo.

U) NARRADOR INTRODUCE UN ESCENARIO Y DEJA QUE HABLEN LOS ACTORES EN ESTILO DIRECTO – DESPUÉS VUELVE A HABLAR EL NARRADOR Y NOS CUENTA EL DESENLACE DE LA ACCIÓN – HABLA DE ALLAH EN TERCERA PERSONA DEL SINGULAR

(54) Dijo Musa a su pueblo: “Habéis echado inmundicia sobre vosotros mismos al haber adoptado el becerro como vuestro Ilah. Así pues, volveos arrepentidos a vuestro Creador,
y mataos. Eso es mejor ante vuestro Hacedor.” Entonces os aceptó y se mostró
indulgente y compasivo con vosotros.
Sura 2 – al Baqarah

Es el narrador el que nos habla, el que nos cuenta lo sucedido –habla de ello, pasa la palabra a los actores (en este caso Musa) y vuelve a hablar de ello, pero esta vez se dirige a nosotros personalmente, habla con nosotros e introduce a Allah en tercera persona del singular, habla de Él, no es Allah el Altísimo el que habla ni el que nos cuenta lo sucedido (ver artículo II).

V) NARRADOR HABLA CON “NOSOTROS” Y NOS REMITE A UN ESCENARIO DEL PASADO – LOS ACTORES HABLAN EN ESTILO DIRECTO – EL NARRADOR VUELVE A HABLAR Y NOS CUENTA LO QUE NOS SUCEDIÓ

(55) Recordad cuando dijisteis: ¡Musa! No creeremos en ti hasta que no veamos a Allah manifestarse abiertamente.” El rayo os fulminó mientras mirabais.
Sura 2 – al Baqarah

Es una escena retrospectiva en la que se nos recuerda un suceso del pasado. Nosotros, los de ahora, no estuvimos allí, pero de alguna forma se nos cuenta esta historia porque hay una enseñanza en ella y para hacernos comprender que siempre se trata de la misma gente y de un mismo proceder (ver artículos II y XXII).

W) NARRADOR HABLA EN PRIMERA PERSONA DEL PLURAL CON “NOSOTROS” Y NOS REMITE A UN ESCENARIO DEL PASADO – EL NARRADOR HABLA A “NOSOTROS” EN EL ESCENARIO DEL PASADO – EL NARRADOR EN PRIMERA PERSONA DEL PLURAL PARA RELATARNOS LAS CONSECUENCIAS DE LO SUCEDIDO EN ESE ESCENARIO DEL PASADO – A VECES INTERCALA EN ESTILO DIRECTO UN DIÁLOGO O ALGO QUE DICEN LOS ACTORES – A VECES SE MENCIONA A ALLAH EN TERCERA PERSONA

(57) Os protegimos con la sombra de la nube e hicimos que descendiera sobre vosotros el manna y el salwa. ¡Comed de lo bueno con lo que os sustentamos! Ninguna aflicción Nos causaron sus transgresiones, antes bien se afligieron a sí mismos.
Sura 2 – al Baqarah

El narrador habla en primera persona del plural, es el portavoz del Consejo Supremo. Nos cuenta lo sucedido como si estuviéramos nosotros allí. No estamos allí, pero están nuestros ancestros, los que nos precedieron en la creencia. Después el narrador pasa al modo imperativo y nos habla en el pasado, en aquel escenario pasado, para volver de nuevo a su posición de portavoz y añadir un comentario sobre “nuestra” actuación en aquel escenario.

Hay, pues, una maestría narrativa inigualable en el texto coránico.

X) NARRADOR NOS HACE PARTÍCIPES DE SU REFLEXIÓN SOBRE ALGO O ALGUIEN Y HABLA DE ALLAH EL ALTÍSIMO EN TERCERA PERSONA

(90) ¡Por qué mal precio se han vendido a sí mismos! Han encubierto lo que Allah ha hecho descargar por envidia de que haya descendido Su gracia sobre quien ha querido de Sus siervos. Y así han incurrido en la ira de Allah una y otra vez. A los encubridores
les espera un ignominioso castigo.
Sura 2 – al Baqarah

En este caso, la reflexión es sobre los encubridores, sobre la envidia que los reconcome de rabia. Allah es mencionado como una referencia, siempre en tercera persona del singular.

Y) NARRADOR NOS HACE PARTÍCIPES DE SU REFLEXIÓN SOBRE ALGO O ALGUIEN Y HABLA DE ALLAH EL ALTÍSIMO EN TERCERA PERSONA – LA CONCLUSIÓN LA PONE EN BOCA DEL PROFETA MUHAMMAD

La conclusión o la advertencia o el argumento lo pone el narrador en boca del Profeta Muhammad (s.a.s), si bien forma parte del estilo coránico.

(91) Cuando se les dice: “Creed en lo que Allah ha hecho descargar,” dicen: “Creemos en lo que se descargó sobre nosotros,” y rechazan así lo que ha venido después, siendo como es
la verdad que confirma lo que ya tenían. Di: “¿Por qué entonces en el pasado
matasteis a los Profetas de Allah si erais creyentes?”
Sura 2 – al Baqarah

Z) NARRADOR HABLA DIRECTAMENTE AL PROFETA MUHAMMAD

El narrador habla en primera persona del plural, habla como portavoz del Consejo Supremo y habla con autoridad. En esta aleya se muestra claramente que los insan somos siervos de las entidades más elevadas, las que ejecutan las órdenes de Allah el Altísimo, las que nos protegen, nos enseñan y nos castigan.

(119) Ten por seguro que te hemos enviado con la verdad como portador de buenas nuevas y como advertidor. No se te exigirá responsabilidad alguna
por los que sean arrojados al yahim.
Sura 2 – al Baqarah