‘Los tiempos han cambiado’: Arabia Saudita-Siria en conversaciones para un nuevo acercamiento.

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Gordon Duff para VT

Según un alto funcionario del Movimiento de Oficiales Libres de la oposición siria, que mantiene estrechos contactos dentro del Ministerio de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita y la Dirección General de Inteligencia (GID):

El estado de ánimo político dentro de la Casa de Saud ha cambiado, muchos miembros de la realeza, particularmente el propio Mohammad bin Salman [MBS] está dispuesto a volver a comprometerse con Assad.

La actitud imperante se puede definir como, ‘los tiempos han cambiado’, la Primavera Árabe es historia y la región está transitando hacia un nuevo futuro, con nuevas características geopolíticas.

La discusión con Al Jazeera se produjo inmediatamente después de un informe, a principios de mayo, que afirmaba que Riad había enviado una delegación de inteligencia encabezada por el director general del GID, Khalid Humaidan, a Damasco para entablar discusiones sobre la posibilidad de una efectiva distensión entre los dos antiguos enemigos. También en mayo, Siria envió su primera delegación ministerial en 10 años a Riad, encabezada por el ministro de Turismo, Rami Martini.

Desde los primeros días del conflicto sirio, Arabia Saudita había sido un actor clave en el apoyo a la guerra destinada a derrocar a al-Assad. Riad suministró finanzas y armamento a una serie de grupos rebeldes locales, incluidos misiles antitanques de fabricación estadounidense, como parte de la ayuda. La campaña fracasó luego de contra-intervenciones más amplias de los principales patrocinadores extranjeros de al-Assad, Rusia e Irán.

Sin embargo, Arabia Saudita ahora parece ver los corredores del poder en Damasco como una vía conveniente para apuntalar sus intereses regionales.

Según un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de Siria con sede en Damasco que estuvo al tanto de las recientes conversaciones con Riad, “MBS está comprometido en los esfuerzos para aliviar las tensiones con la República Islámica de Irán, comprometiéndose con Siria”.

Según el funcionario, “MBS instruyó a su equipo para que le asegurara a Siria que no quiere un cambio de régimen contra Bashar y que Siria, como nación árabe hermana, debería estar cerca de Arabia Saudita”.

El funcionario afirmó que esto “claramente también es una señal” para el liderazgo iraní de que Riad “reconoce que el lado de la guerra en el que Irán más ha invertido, ha ganado, y que no intentará desafiar esa realidad”.

El funcionario también aludió a la posibilidad de una presencia iraní en la reunión de Damasco y dijo: “Digamos que los iraníes acogieron con agrado esta propuesta.”

En mayo, el presidente iraquí Barham Salih confirmaba que Arabia Saudita e Irán habína mantenido conversaciones bilaterales en Bagdad en un intento por calmar las tensiones existentes entre ambos países. Al parecer, esas discusiones se centraron en gran medida, aunque no exclusivamente, en resolver la guerra en Yemen, donde la Real Fuerza Aérea Saudita ha estado involucrada en una campaña aérea desde mediados de 2015 contra los rebeldes hutíes alineados con Irán.

Un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita no quiso comentar a Al Jazeera si las conversaciones de Damasco se centraron en mejorar las relaciones con Irán, pero dijo: “Ha llegado el momento de aceptar que Siria es una parte indeleble del paisaje árabe.”

Sin embargo, mientras que simultáneamente busca enfriar las tensiones con Irán para evitar un conflicto militar, el esfuerzo de Arabia Saudita también constituye la reencarnación de la búsqueda de décadas entre las monarquías sunitas del Golfo para apartar a Siria de la órbita estratégica de Teherán.

Esto se considera ahora más urgente a medida que la marea de la guerra en Siria retrocede e Irán continúa cosechando los beneficios de su intervención al establecer un punto de apoyo profundo e influyente en las áreas controladas por el gobierno, particularmente en la forma de una vasta red de milicias e instituciones chiitas.

Según una figura bien conectada del Movimiento de Oficiales Libres, “los funcionarios saudíes dejaron en claro al gobierno [sirio] que quieren volver a normalizar las relaciones, pero cualquier apoyo a Siria en el campo diplomático deberá ir precedido de una clara percepción de que Assad se toma en serio la reducción de la influencia de la mano iraní en Damasco … expulsar a la milicia iraní y poner fin a la explotación por parte de Irán y de Hezbolá de Siria como una base militar gigante.”

Sin embargo, incluso si al-Assad tuviera la voluntad política de hacerlo, es dudoso que tenga la capacidad de extirpar la vasta red de milicianos iranís, cuya ayuda necesita para mantener a raya al resto de sus oponentes armados.

Como escribió recientemente el analista sirio Samir Altaqi, “el ejército sirio está fracturado y es débil … Assad no está en posición de sustituir o incluso confrontar a las fuerzas pro-iraníes necesarias y profundamente arraigadas en Siria”.

Según el funcionario del Movimiento de Oficiales Libres, los saudíes parecen haber aceptado por ahora esta realidad estratégica y han ofrecido al gobierno sirio una posición de compromiso sobre la presencia iraní.

Los saudíes reconocen que los iraníes seguirán teniendo influencia política encubierta en Damasco como lo hacen en Bagdad, pero ellos y los EAU [Emiratos Árabes Unidos] quieren que Assad presione a los iraníes para que al menos reduzcan su acumulación de activos militares estratégicos, como las bases de producción y almacenamiento de misiles.

Según el funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores sirio:

Riad ve nuestras conversaciones con los israelíes como un posible preludio de conversaciones entre bastidores con Estados Unidos, especialmente en un momento en el que la nueva administración Biden quiere abandonar el Medio Oriente y puede, por lo tanto, que acepte el status quo en Siria.

Sin embargo, un funcionario del Consejo de Seguridad Nacional de Biden vertió agua fría sobre la idea de cualquier acercamiento al gobierno de al-Assad:

No daremos legitimidad al régimen asesino de Assad. Nuestros aliados en la región harán lo que consideren oportuno en interés de su seguridad nacional. Sin embargo, creemos que lo mejor para ellos es no comprometerse con Assad.

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SONDAS: El único aliado fiel que ha tenido Siria en todos estos años de guerra ha sido Irán –ha sacrificado a muchos de sus milicianos y ha liderado las batallas más duras. Ahora, no obstante, Arabia Saudita, el principal promotor de esta guerra, el que ha llenado de dólares y de armas a los grupos terroristas que han destruido el país, pretende decirle a Siria lo que tiene que hacer. Ahora la llama nuestra hermana árabe, cuando fueron ellos los que la echaron, y en buena hora, de la Liga Árabe.

No sabemos lo que pasará, pero estos últimos diez años han mostrado claramente quiénes son los Estados Unidos y sus aliados –europeos y los del Golfo, incluida Turquía– y qué es lo que realmente pretenden conseguir.

Ninguna nación ha mostrado la determinación y la coherencia que ha mostrado Irán. Muy al contrario, no hemos visto, por parte de los otros, sino un cambio continuo de posiciones, de declaraciones, de alianzas… Cada día, Rusia contempla impasible los ataques israelíes al territorio sirio.

No sabemos lo que pasará, pero parece evidente que si abandona Bashar el fuerte apoyo iraní, Siria caerá en unos pocos meses.