La creación de Allah es extremadamente compleja, inimaginable para las capacidades cognoscitivas que operan en el hombre:

(85) Te preguntan acerca del Ruh. Diles: “El Ruh es parte del poder de ejecución de mi Señor, y no se os ha dado, sino un poco del conocimiento.”
Sura 17 – al Isra

Si ya el ser humano es una entidad de una extraordinaria complejidad, perfección y belleza, qué diremos del universo en el que vive:

(27) ¿Sois vosotros más difíciles de crear o el Cielo que Él edificó?
(28) Levantó su techo y lo conformó.
Sura 79 – an Naziat

Todo lo que podemos observar, ya sea con nuestros propios ojos o con ayuda de instrumentos, forma parte del sistema funcional. El sistema operativo que activa este universo trabaja desde otra realidad ontológica (ver artículo IX).

Los científicos occidentales creen que pueden penetrar en el Ghaib, en el mecanismo que mueve la existencia para de esa forma controlarlo a su favor. Lo único que han conseguido con sus absurdas pretensiones ha sido deformar la creación de Allah, envenenarla e iniciar un proceso de autodestrucción.

Incluso las sociedades se rigen por leyes operativas invisibles que nadie puede controlar. Toda vez que se intenta manipularlas, surge el conflicto, el caos y la opresión de unos individuos contra otros –esa es la situación que vemos repetida constantemente en la historia.

Sin embargo, esa incapacidad nuestra para comprender el funcionamiento del sistema operativo no implica que no podamos entender que existe.

El primer escenario que nos presenta el Qur-an, el texto revelado al Profeta Muhammad (s.a.s), es el de un espacio en el que Allah ha conformado Su creación, atravesado por un sistema de conductos que intercomunican entre sí los diferentes dominios, y por los que se mueven –ascienden o descienden– las diferentes entidades celestes y los yin:

(1) Preguntan por el inevitable castigo, (2) el que los encubridores no podrán repeler, (3) decretado por Allah, Quien ha creado los sistemas de acceso الْمَعَارِجِ. (4) Por ellos ascienden hasta Él los malaikah y el Ruh en un día que equivale a cincuenta mil años.
Sura 70 – al Ma’ariy
(5) Desde el Cielo administra Su plan que se ejecuta en la Tierra y luego asciende a Él –todo ello en un día que equivale a mil años de los vuestros.
Sura 32 – as Saydah
(3) La noche del cumplimiento es mejor que mil meses. (4) En ella descienden los malaikah y el Ruh con todos los asuntos por la voluntad de tu Señor.
(5) Paz en ella hasta el despuntar del alba.
Sura 97 – al Qadr
(27) ¡Oh Bani Adam! Que no os induzca el shaytan a la rebelión como ya lo hizo con vuestros padres sacándoles del Jardín y despojándoles de su vestimenta para que fueran conscientes
de sus partes pudendas. Él y los de su tribu os ven desde donde vosotros no los veis  إِنَّهُ يَرَاكُم هُوَ وَقَبِيلُهُ مِنْ حَيْثُ لاَ تَرَوْنَهُمْ.
Hemos hecho a los shayatin aliados de los encubridores.
Surah 7 – al ‘Araf

Las cosas, los asuntos, las órdenes, las instrucciones no descienden desde un supuesto “cielo divino” hasta la Tierra de la misma forma que cae una piedra desde la ladera de una montaña. En este espacio en el que se manifiesta la creación de Allah hay puntos de acceso y hay puertas y fortalezas:

(40) A los que nieguen Nuestras aleyas y se ensoberbezcan cuando les llegan no se les abrirán las puertas del Cielo ni entrarán en el Jardín hasta que no pase el camello
por el ojo de una aguja. Así es como pagamos a los nefarios.
Sura 7 – al ‘Araf
(14) Si les abriéramos una de las puertas del Cielo y pudieran ascender a ella, (15) seguro que dirían: “Son alucinaciones. Más aún, hemos sido embrujados.”
Sura 15 – al Hiyr
(16) Hemos fijado en el Cielo torreones y lo hemos adornado para quien lo contemple.
(17) Así lo hemos protegido contra todo shaytan proscrito, (18) aunque los hay que se introducen furtivamente para escuchar y son perseguidos por dardos de fuego.
Sura 15 – al Hiyr

Todo aquello de lo que se nos habla en el Qur-an revelado al Profeta Muhammad (s.a.s) es real, existe y no debemos suponer que son metáforas, ya que esta actitud es la que impide que se comprenda la creación de Allah, Su sistema, Su método, en definitiva. El universo, el visible y el invisible, es una construcción, una estructura sólida repleta de dominios repartidos entre siete cielos y siete tierras:

(36) Alabado sea Allah, el Señor de los Cielos, el Señor de la Tierra y el Señor
de todos los dominios.
Sura 45 – al Yaziyah
(7) ¡Por el cielo y cómo ha sido sólidamente construido en estratos, fase a fase!
Sura 51 – adh Dhariyyat
(12) Es Allah Quien ha creado siete Cielos y lo mismo de Tierras. El plan desciende a través de ellos para que sepáis que Allah tiene el poder sobre todas las cosas.
Sura 65 – at Talaq

No sabemos cuántos dominios pueda haber ni cuál sea su naturaleza, pero en el Qur-an revelado al Profeta Muhammad (s.a.s) hay indicaciones de algunos de ellos, así como de la naturaleza de las entidades que los pueblan.

A-PRIMER DOMINIO: La Tumba

Según estas indicaciones los ghafilun, los negligentes y despreocupados, estarán inconscientes en lo que podemos llamar el “dominio de la tumba” hasta el Día del Resurgimiento. Estarán aturdidos y aterrados sin saber lo que les está sucediendo. Según vayan despertando y tomando consciencia de esta nueva realidad, irán comprendiendo que se trata del Día que se les había prometido, del Día con el que se les había amenazado y del que ellos se burlaban en su negligencia, en su inconsciencia.

(20) Esas entidades a las que dan poder en vez de a Allah no pueden crear nada. Antes bien, ellas mismas han sido creadas. (21) Muertas, que no vivas, no serán conscientes
cuando se les resucite de que han vuelto a la vida.
Surah 16 – an Nahl
(12) Si vieras cuando los nefarios inclinen la cabeza ante su Señor y digan: “¡Señor nuestro! Ahora tenemos plena percepción y plena certeza. Haznos regresar
para que actuemos con rectitud.”
(13) Si hubiese sido esa Nuestra voluntad, habríamos guiado a cada nafs. Sin embargo, se ha de cumplir Mi plan –llenaré yahannam de yin y de hombres –nas, todos juntos.
(14) Así pues, gustad el castigo por haber olvidado el Día del Encuentro –este Día– y hoy somos Nosotros los que nos hemos olvidado de vosotros.
¡Gustad el castigo incesante por lo que hicisteis!
Sura 32 – as Saydah
(31) Vagarán errantes en el extravío los que niegan el encuentro con Allah hasta que les llegue de súbito la hora y digan: “¡Pobres de nosotros! ¡Cómo pudimos ser tan negligentes!”
Cargarán sobre las espaldas con su ignominia. ¿Acaso no es deleznable su carga?
Sura 6 – al An’am
(40) Os hemos advertido de un castigo cercano –el Día en el que el hombre contemple sus obras y diga el encubridor: “¡Ay de mí! ¡Ojalá fuera tierra!”
Sura 78 – an Naba

El dominio de los negligentes será la oscuridad de la inconsciencia. En él permanecerán hasta el Día del Resurgimiento, en el que despertarán pensando que tan sólo han estado dormidos un día o unas horas.

(102) El Día en el que se sople en el cuerno, ese Día reuniremos a los nefarios y estarán acongojados. (103) Se dirán en voz baja: “No habéis permanecido más de diez días.”
(104) Bien sabemos lo que dirán cuando el mejor guiado de ellos les declare:
“Sólo permanecisteis un Día.”
Sura 20 – Ta Ha

El tiempo se manifestará ante su aturdido intelecto con toda su relatividad. Han pasado, quizás, cinco mil años, pero a ellos les parece que ese lapsus no ha sido, sino de un solo día.

(112) Les preguntará: “¿Cuántos años estuvisteis en la Tierra?” (113) Dirán: “Estuvimos un día. Pregunta a los que llevan la cuenta.” (114) Dirá: “Si hubierais sido conscientes,
habríais comprendido el poco valor que tenía vuestro tiempo.
Sura 23 – al Muminun

El tiempo es una sensación a la que damos realidad y computamos con nuestra percepción intelectual, engañándonos en cuanto a su duración. Hace 50.000 años Adam salió del jardín y hoy estamos aquí como si ese acontecimiento hubiese ocurrido esta mañana. Si le hubiéramos ofrecido a alguno de sus compañeros la posibilidad de vivir 30.000 años, habría aceptado gustoso –hoy haría 20.000 años que habría muerto. Fijémonos en esta aleya:

(47) Te urgen a que les llegue el castigo, pero Allah no incumple Su promesa.
Un día para tu Señor es como mil años para vosotros.
Sura 22 – al Hayy

Nuestro cómputo es de mil años, pero nuestra percepción es de un día. Cuando estudiamos la historia, hablamos de que tal acontecimiento ocurrió hace 1.000 años o 3.000 años o 10.000 años. Esa es la forma en la que contamos el tiempo entre los acontecimientos. Nuestra percepción, sin embargo, se asemeja a la realidad temporal en el mundo divino –allí un día equivale a mil años de los nuestros. Es decir, su percepción del tiempo y el tiempo real están unificados. Si transformásemos el concepto tiempo en un cuerpo físico, el dibujo que podría resultar sería el de un cono en el que cada centímetro en la parte superior correspondería a mil centímetros en la base misma de esta figura geométrica, y así iría aumentando progresivamente según fuéramos descendiendo de cielo en cielo, desde la punta del cono hasta su base.

Como vemos en el gráfico, la parte superior del cono es mucho menor que la parte inferior, lo cual indica que en el mismo espacio de tiempo la distancia recorrida en la base será mucho mayor que la recorrida en la punta. Si ahora transformamos el espacio en tiempo, tendremos una imagen más clara de por qué hay tanta diferencia entre el tiempo divino y el humano.

Por otra parte, serán los ghafilun –la ghaflah es un tipo de kufur (ver Info 6) y de hipocresía– quienes estén presentes en la mayoría de los escenarios de Ajirah –serán ellos quienes salgan de la tierra, quienes sean agrupados y conducidos al lugar que se les habrá asignado, quienes caigan fulminados y vuelvan de nuevo a la vida y quienes sean juzgados. Como veremos en los próximos apartados B y C, los harbiyun (los que han persistido activamente en el kufur y han luchado para apagar la Luz de Allah) estarán en el tormento justo después de su muerte en dunia, mientras que los verdaderos creyentes (los mut-taqun مُتَّقون) permanecerán protegidos en un dominio que se asemejará al Jardín y en el que esperarán a que todo acabe.

Serán los ghafilun quienes salgan de la tierra y quienes sean juzgados. Los harbiyun serán arrojados de su dominio directamente a yahannam, mientras que los verdaderos creyentes serán conducidos desde su dominio, al Jardín eterno.

B-SEGUNDO DOMINIO: Un Lugar de Castigo

Siguiendo el Qur-an revelado al Profeta Muhammad (s.a.s), otro de los dominios que encontramos en diferentes aleyas es el de los harbiyun, el de aquellos que han luchado y luchan por apagar la luz de Allah, por destruir el Islam y denigrar el sistema profético. Un ejemplo histórico de esta actitud es el de Firaun. Sin embargo, Firaun es sólo un ejemplo, hoy la gran mayoría de los hombres es ghafil o harby, negligente o activo contra el Islam. Para ellos habrá un dominio en el que recibirán un duro y constante castigo, si bien no será comparable al que recibirán en Ajirah:

(101) Entre los beduinos que viven en vuestros alrededores hay hipócritas, y entre la gente de Medina los hay que persisten aún más en la hipocresía. A esos no los conocéis,
Nosotros los conocemos. Los castigaremos dos veces, luego los mandaremos
a un tormento atroz del que no podrán volver.
Sura 9 – al Taubah
(45) Le protegió Allah del mal que tramaron contra él y se hizo realidad contra la gente de Firaun un terrible castigo. (46) Se les muestra el fuego mañana y tarde. Y el Día que llegue la Hora, se dirá: “¡Arrojad a la gente de Firaun al más terrible de los castigos!”
Sura 40 – Ghafir

Hay un dominio, pues, para los harbiyun en el que estarán penando hasta que llegue la hora y se establezca la balanza del juicio divino. No estarán en el dominio de la tumba, sumergidos en el sopor de la inconsciencia, sino en un infierno temporal, previo al infierno eterno. Es un castigo psicológico –se les muestra lo que les espera, el fuego en el que arderán para siempre. Después, el Día del Resurgimiento, a él serán arrojados.

Como hemos visto en el apartado anterior A, los harbiyun no saldrán de las tumbas ni serán agrupados ni conducidos al lugar designado para ellos. Su suerte ya ha sido echada –son la peor gente de la creación– y por ello son llevados tras su muerte a un dominio especial en el que ya saborean el castigo del fuego. No necesitan juicio, pues no hay duda con respecto a ellos –cuando acabe la Hora (ver cuadro C7, apartado III b), serán conducidos a yahannam.

C-TERCER DOMINIO: El Jardín Temporal

Por otra parte, los que hayan vivido y luchado buscando únicamente la complacencia de Allah; los que hayan muerto en el camino de Allah o los hayan matado por la causa de Allah, estarán en un dominio que será preludio del Jardín eterno:

(32) A aquéllos a los que los malaikah se lleven en estado de beatitud, les dirán: “¡Paz con vosotros! Entrad en el Jardín en merecido pago por vuestras obras.”
Surah 16 – an Nahl
(20) Y vino un hombre corriendo desde la parte más alejada de la ciudad. Dijo: “¡Gentes de este lugar! ¡Seguid a los Enviados! (21) Seguid a quienes no os piden pago alguno y están guiados. (22) ¿Cómo podría no adorar a Quien me ha creado y a Quien habréis de volver?
(23) ¿Debería tomar, aparte de Él, otros alihah? Si el Rahman quisiera causarme
algún daño, su intercesión no me serviría de nada ni podrían salvarme?
(24) Si lo hiciera, estaría en un claro extravío. (25) Creo en vuestro Señor. ¡Escuchadme, pues!” (26) Se le dijo: “¡Entra en el Jardín!” Dijo: “¡Ojalá supiera mi gente
(27) que mi Señor me ha perdonado y me ha concedido
ser uno de los que Él ha honrado.”
Sura 36 – Ya Sin
(154) No digáis de los que han caído luchando en el camino de Allah que están muertos. Muy al contrario, están vivos, aunque no os deis cuenta.
Surah 2 – al Baqarah
(169) No penséis que están muertos los que han caído luchando en el camino de Allah.
Muy al contrario, están vivos y su provisión está junto a su Señor.
(170) Se sienten dichosos por la gracia que Allah les ha concedido
y albergan un buen presagio para los que todavía
no se han unido a ellos. Nada hay que les cause temor ni pesadumbre.
(171) Se complacen en la gracia y la bendición que han recibido de Allah, y en que Allah no dejará que se pierda lo que se hayan ganado los creyentes.
Surah 3 – ali ‘Imran

Las situaciones que se describen en las aleyas de todas estas suras que acabamos de mencionar tienen lugar en el espacio-tiempo entre la muerte de las nafs (su separación del cuerpo de dunia) y el Día del Resurgimiento. Podemos decir que son espacios de espera. Son dominios intermedios o interfaces entre el barsaj o frontera de la muerte y el barsaj o frontera de Ajirah, teniendo en cuenta que Ajirah comienza para los insan cuando salen de la tierra y son reunidos en grupos y llevados a los lugares que les habrán sido asignados.

En el texto que se ha mencionado de la sura Ya Sin, el hombre que viene corriendo desde el otro extremo de la ciudad es un creyente que ha dado testimonio ante su pueblo junto a los Mensajeros. No cabe duda de que lo han matado. Quizás también a los tres Mensajeros de los que se hace mención unas aleyas antes. Ha sacrificado su vida por la causa de Allah, por la causa de la verdad y ahora recibe como pago por su sinceridad el Jardín, pero este Jardín no es el Jardín eterno, sino el dominio intermedio entre la muerte y el Juicio final. Quien da su vida por defender el Din de Allah no puede permanecer en la tumba, en la inconsciencia, sino que debe gozar ya de la felicidad que le espera en Ajirah.

Esta idea se confirma en las dos suras siguientes a la de Ya Sin, en las que se nos previene de pensar que los que mueren por la causa de Allah están muertos, es decir, están sumergidos en el sopor de la inconsciencia, en el dominio de la tumba. Muy al contrario, están vivos en el dominio de los mártires, de los creyentes sinceros, de los que han dado testimonio con sus vidas de que no hay más ilah que Allah:

(58) Mas los que hayan emigrado por la causa de Allah y luego los hayan matado o hayan muerto, Allah les sustentará con una hermosa provisión. Allah es el Mejor Sustentador.
(59) Les introducirá en un lugar en el que se sentirán complacidos.
Allah actúa según Su conocimiento y controla Su ira.
Sura 22 – al Hayy

Tampoco habrá juicio para ellos, como ya hemos visto en los apartados anteriores A y B. Su juicio ha sido abrogado por sus vidas –su sacrificio y su determinación han purificado sus nafs y les han hecho conectarse a la Órbita Divina. Allah el Altísimo los ha protegido del terror y de la angustia de Ajirah:

(61) Allah preservará temporalmente a los que hayan sido temerosos en un lugar seguro, en el que no les afligirá ningún mal ni habrá nada que les turbe.
Sura 39 – az Zumar

وَيُنَجِّي اللَّهُ الَّذِينَ اتَّقَوا بِمَفَازَتِهِمْ لا يَمَسُّهُمُ السُّوءُ وَلا هُمْ يَحْزَنُونَ

(14) El día que se haga realidad la hora, ese día estarán separados (15) –los que creyeron y actuaron con rectitud gozarán en frondosos Jardines, (16) pero los que encubrieron y desmintieron nuestros signos, y renegaron de Ajirah, estarán reunidos
en un mismo lugar para recibir el castigo.
Sura 30 – ar Rum

La aleya 16 nos indica que no se está describiendo el destino final, sino el juicio y la espera a recibir la sentencia. La aleya 14 nos informa del mismo hecho diciéndonos que estarán separados, de nuevo no en el destino final, sino en la espera.

Es cierto que son hombres, seres humanos, y que, por lo tanto, habrá es su haber malas acciones, decisiones y actitudes subjetivas erróneas, pero nada de eso tiene valor frente a la sinceridad de su iman:

(5) Ha de hacer que los creyentes y las creyentes entren en Jardines por cuyo suelo fluyen ríos. En ellos morarán para siempre. Cubrirá sus malas acciones.
Esa es la gran victoria ante Allah.
Sura 48 – al Fath

لِيُدْخِلَ الْمُؤْمِنِينَ وَالْمُؤْمِنَاتِ جَنَّاتٍ تَجْرِي مِن تَحْتِهَا الأَنْهَارُ خَالِدِينَ فِيهَا وَيُكَفِّرَ عَنْهُمْ سَيِّئَاتِهِمْ وَكَانَ ذَلِكَ عِندَ اللَّهِ فَوْزًا عَظِيمًا

(9) Llegará el Día en el que os reunirá. Ese será el día del desengaño. A quien haya creído en Allah y haya actuado con rectitud le cubriremos el mal que haya hecho y le haremos entrar en jardines por cuyo suelo fluirán ríos. En ellos morarán para siempre. Esa es la gran victoria.
Sura 64 – at Taghabun

يَوْمَ يَجْمَعُكُمْ لِيَوْمِ الْجَمْعِ ذَلِكَ يَوْمُ التَّغَابُنِ وَمَن يُؤْمِن بِاللَّهِ وَيَعْمَلْ صَالِحًا يُكَفِّرْ عَنْهُ سَيِّئَاتِهِ وَيُدْخِلْهُ جَنَّاتٍ تَجْرِي مِن تَحْتِهَا الأَنْهَارُ خَالِدِينَ فِيهَا أَبَدًا ذَلِكَ الْفَوْزُ الْعَظِيمُ

La siguiente aleya nos confirma que los que hayan creído en lo que Allah el Altísimo ha hecho descargar del Kitab sobre los Profetas y haya sacrificado su vida y sus bienes por la causa de Allah, no experimentarán la segunda muerte, cuando se sople en el cuerno y caigan fulminados cuantos haya en los Cielos y en la Tierra (39:68). Llegarán de sus dominios y serán conducidos al Jardín definitivo.

(56) No probarán allí otra muerte, aparte de la primera.
Él les habrá librado del castigo del yahim
Sura 44 – ad Dujan

No hay juicio para los verdaderos creyentes porque su suerte fue decidida desde antes de que existieran los Cielos y la Tierra:

(15) El Jardín prometido a los que tomen en serio Sus advertencias y Sus signos se asemeja a un lugar por el que fluyen ríos de agua dulce…
Sura 47 – Muhammad

مَثَلُ الْجَنَّةِ الَّتِي وُعِدَ الْمُتَّقُونَ فِيهَا أَنْهَارٌ مِّن مَّاء غَيْرِ آسِنٍ…

Los que han sido preservados en un dominio especial, parecido a un jardín, ha sido porque se ha considerado que eran de los mut-taqin الْمُتَّقُونَ (los que toman en serio las advertencias de Allah el Altísimo y actúan en consecuencia) y, por lo tanto, después del juicio, ellos serán conducidos al Jardín prometido. No hay duda y, por ello, no hay juicio.

No otra es la razón del continuo examen al que el insan es sometido en dunia –dar a los verdaderos creyentes el Jardín eterno:

(5) Ha de hacer que los creyentes y las creyentes entren en Jardines por cuyo suelo fluyen ríos. En ellos morarán para siempre. Cubrirá sus malas acciones.
Esa es la gran victoria ante Allah.
Sura 48 – al Fath

Por lo tanto, los verdaderos creyentes no tendrán que comparecer, serán bienvenidos y los recibirán los malaikah quienes les mostrarán su nueva morada:

(51) Dirá uno de ellos: “Yo tenía un compañero inseparable (52) que solía decir: “¿De verdad crees en eso? (53) ¿Acaso nos van a pedir cuentas cuando estemos muertos y seamos Tierra y huesos?” (54) Dirá: “¿Habéis subido a ese lugar?” (55) Ascenderá y lo verá en medio del yahim. (56) Dirá: “¡Por Allah! A punto estuviste de hacerme perecer. (57) De no haber sido por la gracia de mi Señor, hoy estaría entre los que tienen que comparecer لَكُنتُ مِنَ الْمُحْضَرِينَ.
Sura 37 – as Saffat

D-CUARTO DOMINIO: El de Ciertos Profetas

En las siguientes aleyas se menciona a dos Profetas, a dos Mensajeros muy especiales, tanto en lo que se refiere a su paso por dunia como a su situación una vez la hubieron abandonado:

(55) Dijo Allah: “¡Oh Isa! Voy a mudar tu forma de existencia y a elevarte hacia Mí. Te purificaré de los encubridores, y hasta el Día del Resurgimiento pondré a los que
te sigan por encima de los que renieguen de ti. Luego volveréis a Mí
y juzgaré entre vosotros sobre aquello en lo que discrepabais.
Surah 3 – ali ‘Imran
(56) Y menciona en el Kitab a Idris. Era veraz y Profeta. (57) Lo alzamos a un lugar elevado.
Sura 19 – Mariam

El dominio de Isa e Idris –paz sobre ellos dos– es diferente del dominio de los mártires. El proceso de abandonar dunia y cruzar el barsaj de la muerte tuvo lugar en su caso de muy diferente manera a la del resto de los seres humanos. No sabemos cómo fue, pero en las aleyas que hemos citado hay una clara indicación de que se trató de algo muy especial, hubo un cambio de configuración (ver Infos 11 y 16 y cuadro C7).

Rara es la página del Qur-an revelado al Profeta Muhammad (s.a.s) en la que no se mencione a Allah como el Señor de todos los dominios –ra-bul ‘alamin -رَبُّ الْعَالَمِين. El término “‘alamun” -العالمون- es uno de los plurales de “‘alam”. No obstante, su plural natural es “‘awalim” -العوالم- a pesar de que en el Qur-an se utiliza siempre el plural “‘alamun” con kasrah  -كسرة-por ser idafah -إضافة- como en la expresión -رَبُّ الْعَالَمِين, y significa “mundo”, “dominio”, “ámbito”. En algunos casos, este término hace referencia al ser humano, o a todo cuanto existe en el universo, ya sea hombre, animal o cosa, o también incluye a los malaikah y a todos cuantos habitan en los cielos y en la Tierra. Cada entidad o familia de entidades forman un dominio, un ámbito, un mundo específico, propio, con características concretas que les son comunes a todos sus miembros. Todos estos significados los vemos expresados a lo largo del texto:

(33) Allah escogió por su pureza a Adam, a Nuh, a la familia de Ibrahim y a la familia de Imran por encima de todos los demás (‘alamin)العالمين.
Sura 3 – ali ‘Imran
(42) Y cuando dijeron los malaikah: “¡Oh Mariam! Allah te ha escogido, te ha purificado y te ha escogido entre todas las mujeres (‘alamin)العالمين.
Sura 3 – ali ‘Imran
(97) En ella hay signos claros –la estancia de Ibrahim. Quien entre en ella, estará a salvo. Siempre que encuentren los medios necesarios la gente –nas– tiene la obligación
con Allah de peregrinar a la casa. Quien lo encubra que sepa que Allah es en
Sí mismo suficiente, sin tener necesidad de ninguna de Sus criaturas (‘alamin)العالمين.
Sura 3 – ali ‘Imran

No obstante, en la siguiente aleya vemos más claramente el significado del término ‘alamin العالمين como “dominios”, ámbitos en los que viven las diferentes entidades que pueblan la creación de Allah el Altísimo.

(79) Paz sobre Nuh en todos los dominios سَلامٌ عَلَى نُوحٍ فِي الْعَالَمِين.
Sura 37 – as Safat

Otra de las indicaciones que vemos en esta aleya es que todos esos dominios están intercomunicados, se afectan unos a otros, se influencian –no son mundos separados, cerrados, incomunicados.

No obstante, los cuatro dominios que acabamos de citar y describir son algunos de los muchos que componen la geografía de la creación de Allah el Altísimo. Son destellos de un gigantesco universo espiritual y material, de un universo de luz y de barro, de agua y de fuego.

(49) Todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra sigue sumiso el plan de Allah, de la criatura más simple a los malaikah, sin que haya en ellos soberbia.
Surah 16 – an Nahl
(44) Declaran Su perfección más allá de toda contingencia los siete Cielos y la Tierra, y quienes en ellos están. No hay nada que no reconozca Su perfección y Le alabe.
Surah 17 – al Isra