Los creyentes, los hadu, los nasara y los sabiin

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Miguel Servet, cristiano unitario y anti-trinitario. Fue quemado vivo en Ginebra por orden de Calvino.

(62) Los que creyeron, los hadu, los nasara y los sabiin –quienes de ellos hayan creído en Allah y en el último día, y hayan actuado rectamente tendrán su galardón junto a su Señor, y no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre.
Sura 2 – al Baqarah

Esta aleya resulta de alguna manera conflictiva a la hora de entenderla o traducirla, y ello porque si no la colgamos en su respectiva escarpia dentro del sistema general de la Profecía, no sabremos a ciencia cierta si un “buen” cristiano no necesita hacerse musulmán para entrar en el Jardín, o si se trata de algo referido al pasado, o Allah sabe y nosotros la entenderemos en Ajirah. Analicemos, pues, esta aleya siguiendo el plan general profético.

-Primer punto. Las aleyas contenidas en el Kitab (ver artículo XIV) han ido descendiendo paulatinamente a lo largo de la historia sobre determinados profetas como guía para la gente.

Sin embargo, el Qur-an al adhim, el bloque de aleyas que se descargaron sobre Muhammad (s.a.s), tenía una doble función: 1) Transportar todo el conocimiento anterior transmitido a los profetas y 2) Corregir y rectificar los errores debidos a la ignorancia y al kufur acumulados a lo largo del tiempo, así como las falsas teorías y creencias que se irán imponiendo en el futuro.

-Segundo punto. Este hecho hace que podamos dividir el último tramo de la Profecía en dos tiempos: 1) Desde el Inyil hasta la descarga del Qur-an y 2) Después de la descarga del Qur-an.

-Tercer punto. Todos aquellos que sin tener el verdadero Inyil y la verdadera Taurah a su alcance, pues ya estos textos estaban adulterados, se mantuvieron fieles a los dos principios básicos de la creencia –la Unicidad de Allah (Tawhid) y Ajirah– inscritos en la fitrah (ver artículo X y XVI), serán juzgados según esos principios y no tendrán nada que temer. Veamos algunos ejemplos.

Cuando Isa parte hacia su Señor, sus discípulos, que ya son numerosos, comienzan a expandir el Tawhid y la Ley por los diferentes pueblos de Arabia y de las regiones colindantes. Sin embargo, con la llegada de Pablo de Tarso se introducen elementos venenosos que cambian la ‘aqidah عَقيدة, la creencia, haciendo de Isa un ilah hijo de Allah el Altísimo, e incluso cambian parte de la Ley de Allah.


(116) Preguntará Allah: “¡Isa, hijo de Mariam! ¿Has dicho tú a la gente: ‘Tomadme a mí y a mi madre por dioses aparte de Allah?’” Dijo: “¡Oh Tú El Perfecto más allá de toda contingencia! Cómo podría decir aquello a lo que no tengo derecho? Si lo hubiera dicho, Tú ya lo sabrías. Tú sabes lo que hay en mi nafs, pero yo no sé lo que hay en Tu nafs. Eres El Conocedor del Ghaib.
Sura 5 – al Maidah

A pesar de ello, algunos de los seguidores de Isa rechazan esas innovaciones y se mantienen fieles a las enseñanzas de Isa. Hubo otra gente que vino mucho tiempo después y que no conocieron a Isa ni a sus discípulos, pero que se siguieron el Tawhid como hunafa حُنَفاء (plural de hanif حَنيف). Y lo mismo sucedió con los hadu هادوا –si bien la Taurah había sido cambiada, algunos de entre ellos se mantuvieron firmes en el Tawhid y en la creencia en Ajirah.


(91) No han evaluado debidamente el método que Allah ha establecido para guiar a la gente. Por ello dicen: “Allah no ha revelado nada a ningún ser humano –bashar.” Di: “¿Quién entonces hizo descargar el Kitab con el que vino Musa –luz y guía para los hombres –nas?” Lo transcribís en pergaminos, algunos de los cuales mostráis, pero la mayor parte de ellos los ocultáis. Así aprendisteis lo que no sabíais ni vosotros ni vuestros padres. Proclama: “¡Allah!” Luego déjalos entretenidos en sus vanas discusiones.
Sura 2 – al Baqarah

Ninguno de ellos será juzgado según el Qur-an, sino según la fitrah, el conocimiento y los medios de que dispusieron para llegar a la Unicidad de Allah y a la realidad de Ajirah. En esta situación se llega hasta el tiempo del profeta Muhammad (s.a.s).

-Cuarto punto. Sin embargo, cuando se descarga el Qur-an y se transmite a la gente por medio del Mensajero de Allah (s.a.s), se termina el primer tiempo. Todo lo anterior queda abrogado y abolido, y no hay otra opción, ahora, que volver a la ‘aqidah عَقيدة completa y correcta, al sistema profético, a la ley y al conocimiento que transporta la última revelación:


(85) Quien busque otro Din que el Islam no le será aceptado, y en Ajirah será de los perdedores.
Sura 3 – ali ‘Imran

En la aleya objeto de este estudio se mencionan 4 grupos que podemos calificar, en un principio, de creyentes en cuanto que se refiere a ellos como comunidades antes de la descarga del Qur-an:

    1. Los que creyeron. Es decir, los que sin tener textos revelados siguieron la fitrah, abandonando cualquier tipo de idolatría y manteniéndose en el Tawhid hunafa حُنَفاء (plural de hanif حَنيف):


(95) Di: “Allah ha dicho la verdad.” Seguid, pues, la mil-lah de Ibrahim. Era hanifa, y no de los idólatras.
Sura 3 – ali ‘Imran

Todos los hunafa que murieron antes de la llegada del Islam –no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre. No conocían a Muhammad, ni siquiera habían oído hablar de Isa o de Nuh, pero en su corazón palpitaba el Tawhid y anhelaban Ajirah más de lo que deseaban dunia.

    2. Los hadu هادوا. Es decir, la gente que abandonó Misr con Musa y todos aquellos que más tarde siguieron la creencia contenida en la Taurah. Cuando salieron de Misr, eran conocidos como los Banu Isra-il, pero transgredieron tantas veces la Ley de Allah el Altísimo y tantas veces renegaron e incumplieron sus compromisos, para después volver de nuevo al camino de rectitud, que ellos mismos se autodenominaron los hadu, término éste que deriva del verbo, hada هادَ, hawada هَوَدَ en el origen, y que significa volver al bien desde el mal o al mal desde el bien, y también volver a la verdad o arrepentirse y volver a la verdad, algo que como ya hemos dicho caracteriza perfectamente a los Banu Isra-il. De hecho, se den el nombre que se den, no han dejado de moverse en ese vaivén entre el bien y el mal desde que llegaron a Misr hasta hoy.

Veamos ahora cómo se acuñó ese nombre. Lo encontramos en la siguiente aleya:


(156) Decreta para nosotros lo bueno en esta vida y en Ajirah. A Ti nos volvemos arrepentidos después de haber estado en el error إِنَّا هُدْنَا إِلَيْكَ.” Dijo: “Aflijo con Mi castigo según Mi voluntad, pero Mi rahmah abarca todas las cosas. La decretaré para los que sean temerosos, para los que paguen la zakah y crean en Nuestras aleyas.
Sura 7 – al ‘Araf
وَاكْتُبْ لَنَا فِي هَذِهِ الدُّنْيَا حَسَنَةً وَفِي الآخِرَةِ إِنَّا هُدْنَا إِلَيْكَ قَالَ عَذَابِي أُصِيبُ بِهِ مَنْ أَشَاء وَرَحْمَتِي وَسِعَتْ كُلَّ
شَيْءٍ فَسَأَكْتُبُهَا لِلَّذِينَ يَتَّقُونَ وَيُؤْتُونَ الزَّكَاةَ وَالَّذِينَ هُم بِآيَاتِنَا يُؤْمِنُونَ

En esta aleya vemos que no se utiliza el término hadu هادوا, sino el propio verbo –hudna هُدْنَا– para indicar la acción, la intención de volver al camino de rectitud después de haber estado en el error y en la transgresión. Es como si dejeran: “Queremos ser hadu, queremos volver arrepentidos al Din de Allah el Altísimo.” Finalmente, debido a que a ese grupo de los Banu Isra-il se les iba uniendo más gente, fueron adoptando ese nombre como el suyo genérico, si bien no se ha abrogado el de Banu Isra-il para hacer referencia a su verdadero origen (ver artículo XX y esquemas 20 y 23).

    3. Los nasara النَّصَارَى. Es decir, los que siguieron las enseñanzas de Isa y se mantuvieron fieles al Tawhid y a la creencia en Ajirah. Los verdaderos cristianos desde Isa hasta el establecimiento del Islam fueron los que se comprometieron a llevar el Din de Allah al resto de la gente:


(14) ¡Creyentes! Ayudad a establecer el Din de Allah, tal y como pidió Isa, el hijo de Mariam, a sus discípulos: “¿Quién me ayudará en la causa de Allah?” Dijeron los discípulos: “Nosotros ayudaremos en la causa de Allah.” Hubo una taifa de los Banu Isra-il que creyó, pero otros encubrieron la verdad. Dimos apoyo a los que habían creído contra sus enemigos, y fueron los vencedores.
Sura 61 – as Saff

Quienes de los nasara se hayan mantenido anti-trinitarios sin asociar nada ni nadie con Allah el Altísimo hasta que les haya llegado el conocimiento de la descarga del Qur-an y su contenido –no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre.

Sin embargo, no hay excusa para la mayoría de los que se autodenominan cristianos y quienes a lo largo de la historia, por arrogancia o radical apego a sus culturas, se han mantenido trinitarios. Miguel Servet, una de las mentes más sanas y profundas del Renacimiento, es un ejemplo de ello. En su tiempo, siglo XVI, ofreció a quien quiso oírle pruebas bíblicas y científicas de los errores que tanto la Iglesia Católica como la Protestante habían dejado infiltrarse en la creencia general. La respuesta de los civilizados europeos fue quemarle vivo en Ginebra con leña verde por orden de Calvino –Allah el Rahman le hará probar el verdadero fuego en Ajirah (ver referencia F10).

Hoy en día es prácticamente imposible que un cristiano no tenga acceso al texto coránico y a los principios básicos del Islam en su propia lengua. Por lo tanto, quien se siga denominando cristiano y no reconozca a Muhammad como el último Mensajero de Allah, queda fuera del campo de acción de esta aleya. Más aún, él sí tendrá muchas razones para que su posición –le cause temor y pesadumbre.

    4. Los sabiin. En cuanto a los sabeos, muy probablemente se tratase de un grupo de cristianos que más tarde derivaría en gnosticismo albergando en su doctrina una ecléctica amalgama de creencias. También se podría estar haciendo referencia al reino sabeo del Yemen.