Las líneas de contenedores más grandes del mundo suspenden el envío a Rusia.

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Jonathan Saul, Stine Jacobsen y Jacob Gronholt-Pedersen para Reuters

Las tres líneas de contenedores más grandes del mundo suspendieron temporalmente este martes los envíos de carga hacia y desde Rusia en respuesta a las sanciones occidentales a Moscú después de su invasión de Ucrania, siendo éste un golpe adicional al comercio con el país.

El asalto de Rusia a su vecino, que Moscú dice que es una «operación especial», es la mayor invasión de estado a estado en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

MSC, con sede en Suiza, la compañía de transporte de contenedores más grande del mundo por capacidad, dijo en un aviso al cliente que a partir del 1 de marzo había introducido «una suspensión temporal en todas las reservas de carga hacia/desde Rusia, cubriendo todas las áreas de acceso, incluidos el Báltico, el Mar Negro y Lejano Oriente de Rusia”.

«MSC continuará aceptando y revisando reservas para la entrega de bienes esenciales como alimentos, equipos médicos y artículos humanitarios», dijo.

Maersk de Dinamarca, que es la segunda naviera más grande después de MSC, dijo por separado que detendría temporalmente todos los envíos de contenedores hacia y desde Rusia, y agregó que la suspensión que cubre todos los puertos rusos no incluiría alimentos, suministros médicos y humanitarios.

«Dado que la estabilidad y la seguridad de nuestras operaciones ya se ven afectadas directa e indirectamente por las sanciones, las nuevas reservas de Maersk tanto por tierra como por mar hacia y desde Rusia se suspenderán temporalmente», dijo la compañía en un comunicado.

CMA CGM de Francia, la tercera línea de contenedores más grande del mundo, anunció más tarde el martes que había suspendido todas las reservas hacia y desde Rusia hasta nuevo aviso, citando preocupaciones de seguridad.

Estas declaraciones siguen decisiones similares ya tomadas por Ocean Network Express, con sede en Singapur, y Hapag Lloyd de Alemania, separando efectivamente a Rusia de las principales compañías de transporte de contenedores del mundo, lo que se suma a los desafíos de carga que se avecinan.

Durante el último año, el mundo ha estado luchando con cuellos de botella en la cadena de suministro causados por la creciente demanda de bienes minoristas transportados en buques portacontenedores y bloqueos relacionados con la pandemia de coronavirus.

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SONDAS: ¿Podemos imaginar un escenario en el que Putin no es consciente de lo que significa “comunidad internacional”? Es cierto que los políticos por su proximidad a los acontecimientos adolecen de una cierta ceguera, pero incluso aceptando este hecho, nos resulta difícil creer que Putin no sepa para qué se creó la ONU o cuál es el valor de la Unión Europea o quién dirige la política de Estados Unidos. Si nosotros, pobres mortales, tenemos una clara percepción de todo ello, ¿cómo iba a ser posible que Putin no la tuviera? Obviamente, todo juego tiene sus reglas y si un jugador de ajedrez mueve el caballo con el movimiento propio del alfil, su contrincante abandonará la partida.

El nuevo orden que surgió de la Segunda Guerra Mundial tenía como principales actores a Stalin, Churchill y Roosevelt; es decir el poder anglo-sajón (protestante, blanco y capitalista) frente al poder eslavo (socialista, blanco y materialista).

Sin embargo, detrás de estas definiciones hay tantos matices que prácticamente las anulan. Su protestantismo era una farsa con la que se separaban del Vaticano (Vatexit) y se independizaban de cualquier poder exterior. Al mismo tiempo esa ideología protestante hacía caso omiso de la respuesta que dio Isa (Jesús) a un grupo de judíos cuando le preguntaron si ese hombre que yacía tullido en la calle había sido él quien había pecado o habían sido sus padres. La respuesta de Isa fue contundente y definitiva: “Ni él ni sus padres.” En este hombre como en todos nosotros se manifiesta la voluntad de Allah el Altísimo. Las “desgracias” no son castigos, sino la manifestación de la misericordia del Creador.

Sin embargo, el poder anglo-sajón protestante prefirió interpretar las palabras de Isa en sentido contrario –si alguien es negro, pobre, deforme… es porque Dios lo ha maldecido y ese poder anglo-sajón protestante tiene el derecho de someterle, oprimirle, esclavizarle y robarle su riqueza. Son excusas teológicas para practicar un capitalismo que no es otra cosa que piratería. Por lo tanto, ese poder anglo-sajón, representado por Churchill y Roosevelt, portavoces de un protestantismo ateo, supersticioso e imperialista, se sentía cómodo negociando con Stalin, que representaba una perspectiva con un enfoque desde materialismo hacia la religión ortodoxa. Es decir, se trataba de compaginar una religión materialista con un materialismo religioso, una ecuación en la que la religión anula a la religión y queda el materialismo como único factor alrededor del cual girará ese nuevo orden mundial.

A partir, pues, del tratado de Yalta comienza la partida. ¿La partida de qué juego? Ese dato, que podríamos calificar de esencial, es el que precisamente se ha estado ocultando durante 70 años. ¿Por qué la Guerra Fría no elevó su temperatura hasta convertirse en una conflagración que dirimiera el dilema sobre qué poder iba a establecer su hegemonía en todo el mundo? Se mantuvo la Guerra Fría porque una partida, del juego que sea, no se termina de un manotazo, sino con una jugada maestra –como la jugada en la que se derrumbaba el muro de Berlín.

Mas ¿podemos estar seguros de que fue la Unión Soviética la verdadera perdedora? Mientras duró la Guerra Fría y el poder soviético controlaba al menos la mitad del mundo, el aparato propagandístico occidental era capaz de mantener dos mundos: el mundo libre, el mundo próspero, del bienestar, el mundo que había plantado su bandera en la Luna, Hollywood, el movimiento hippie, el mayo de 1968… la libertad, la justicia… frente a una lúgubre y siniestra Unión Soviética, controlada por la KGB y sus agentes de hielo. El Kremlin no podía cambiar ese estado de cosas y decidió suicidarse para renacer como un poder que ya no era el opuesto a Occidente, sino parte de él. Y esa sí que ha sido una jugada maestra.

Ahora, los dos jugadores movían las mismas fichas. Rusia se había colado en las filas de Occidente, asumiendo su capitalismo y promoviendo su socialismo, sus peculiaridades. Es cierto que Rusia no puede imaginarse un mundo sin Estados Unidos ni Europa, pero tampoco ellos pueden imaginarse un mundo sin Rusia.

A este lado del tablero la silla está vacía y nadie parece estar interesado en sentarse en ella, tampoco China. Es un matrimonio de hermafroditas, con una misma agenda, con los mismos objetivos finales –un Nuevo Orden Mundial que solo podrá establecerse a través de una gran catástrofe –pandémica, climática… a través de guerras, a través del colapso del transporte, de las cadenas de distribución, del sistema financiero… una hecatombe provocada y dirigida, de la que surgirá un mundo nuevo –“a brave new world.”

Estos son sus planes, entrelazados por una dialéctica inevitable entre ambos poderes. Mas la última palabra, el último movimiento de la partida, lo realizará el Jugador que ha diseñado éste y todos los demás juegos.

(33) Hemos hecho que a los encubridores les parezcan acertadas sus maquinaciones, y se les ha impedido que sigan el camino. No habrá guía para quien Allah haya extraviado. (Corán 13-Sura del Rad)