En esta aleya y en otras muchas que iremos viendo a lo largo de la lectura del Qur-an se nos da una clara imagen de los llamados “diálogos de religiones” o “diálogos interreligiosos”. Cuando se reúnen, declaran a viva voz para que les oigan los creyentes: “También nosotros creemos en un solo Dios, y estamos convencidos de que a través de estos diálogos llegaremos a hermanarnos y a establecer la paz, que tanto deseamos, en el mundo entero.” Pero cuando están a solas con sus demonios, con sus poderes y aliados, dicen: “Estamos con vosotros, tan sólo nos estábamos burlando.” Mas cuando hablamos de creyentes, no nos estamos refiriendo a los musulmanes, pues son ellos los más activos en celebrar este tipo de reuniones satánicas, sino a esos que no toman por aliados y amigos a los encubridores (Ver artículo XIX y esquema 8).

(120) No estarán complacidos contigo los yahud ni los nasara hasta que no sigas su mil-lah.
Sura 2 – al Baqarah
(118) ¡Creyentes! No toméis por amigos íntimos a quienes no sean de los vuestros, pues no desistirán hasta confundiros. Desean vuestro mal. Su odio se ha hecho patente en lo
que dicen con sus bocas, pero lo que ocultan sus corazones es aún peor.
Hemos clarificado las aleyas para aquellos que sean capaces de razonar.
Sura 3 – ali ‘Imran

Para que esta infamia pueda tener visos de cierta legalidad espiritual, la CIA ha acuñado una ocurrente lista de lemas con los que salvar las insidiosas recriminaciones de los creyentes. Así hablan los musulmanes: “Debemos distinguir entre los judíos sionistas y los judíos religiosos que son pro-palestinos y se sienten nuestros hermanos. Nosotros sólo nos sentamos a dialogar con los segundos”. O dicen: “Hay mucha hikmah en el yoga y en la meditación budista. A través de estos ejercicios intentan estos monjes llegar a la unidad con el Absoluto –como nosotros”. A veces se les caen las lágrimas cuando oyen argumentos del tipo: “Sabemos que hay cristianos fundamentalistas cuya radicalización les tiene cegados a la verdad, pero nosotros sabemos que hay un solo Dios, aunque haya tres. ¡Ya ven! Un curioso y molesto misterio que no hay por qué enarbolar ni hacer de él piedra de escándalo ni motivo de discordia. Dejemos el misterio aparte y abracémonos en el cuerpo de Cristo. ¿No? ¿Sí? Sí… sí, yo también os amo.” Patético.

El motivo de esta dislocación en la creencia no es otro que el haber abandonado el estudio del Qur-an, la objetividad de Allah el Altísimo. Es nuestra subjetividad la que nos guía… al extravío, la que nos susurra y nos hace albergar falsas esperanzas (ver artículo XII).

Los líderes religiosos nos llaman al diálogo interreligioso, pero el Todopoderoso nos lo prohíbe:

(19) El Din ante Allah es Islam.
Sura 3 – ali ‘Imran
(85) Quien busque otro Din que Islam no le será aceptado, y en Ajirah será de los perdedores.
Sura 3 – ali ‘Imran
(125) A quien Allah quiere guiar abre su corazón al Islam, y a quien quiere extraviar le hace sentir en su pecho la misma angustia que sentiría si estuviera ascendiendo velozmente al cielo. Así aflige Allah a los encubridores.
Sura 6 – al An’an
(32) Quieren apagar con sus bocas la luz de Allah, pero Allah no quiere, sino hacer que Su luz brille con todo su esplendor, aunque lo detesten los encubridores. (33) Es Él Quien envió a Su mensajero con la guía y con el Din verdadero para hacerlo prevalecer sobre todos los demás, aunque lo detesten los idólatras.
Sura 9 – al Tawbah
(22) ¿Es acaso igual aquel a quien Allah le ha abierto el corazón al Islam y está iluminado por la luz de su Señor, a esos cuyos corazones están endurecidos para el recuerdo de Allah? ¡Perdidos están en un claro extravío!
Sura 39 – al Zumar
(28) Es Él Quien ha enviado a Su mensajero con la guía y el Din verdadero para hacerlo prevalecer sobre todos los demás. Allah basta como testigo. (29) Muhammad es el Mensajero de Allah. Los que están con él son duros con los incrédulos y compasivos entre ellos.
Sura 48 – al Fath
(7) ¿Y quién es más infame que quien forja embustes contra Allah cuando ha sido llamado al Islam? Allah no guía a la gente infame. (8) Quieren apagar la luz de Allah con sus bocas, pero Allah hace prevalecer Su Luz, aunque lo detesten los encubridores. (9) Es Él quien ha enviado a Su mensajero con la guía y el Din verdadero para que prevalezca sobre todos los demás, aunque lo detesten los idólatras.
Sura 61 – as Saffa

Si leemos atentamente estas aleyas, caeremos en la cuenta de cuán alejados estamos de la objetividad divina, de cómo nuestra subjetividad, nuestro qarin, nos ha sacado de la rectitud, de la comprensión, y nos conduce sonriente a un lejano extravío.

Debemos volver al estudio del Qur-an como único medio de poder substituir nuestra perniciosa subjetividad por la objetividad del Altísimo (ver artículo VIII y esquema 6).

(119) ¡Ah! Vosotros los amáis mientras que ellos no os aman, aunque creéis en el Kitab, en todo él. Cuando se encuentran con vosotros, dicen: “Creemos,” mas cuando están a solas se muerden las yemas de los dedos de rabia contra vosotros. Diles: “¡Morid de rabia!” Allah conoce lo que hay en lo más recóndito de los corazones y según ese conocimiento actúa. (120) Si os llega un bien, les duele; y si os ocurre un mal, se alegran por ello. Mas si resistís y sois temerosos, su intriga no os dañará en lo más mínimo. Allah los tiene sitiados.
Sura 3 – ali ‘Imran

 La pregunta aquí es ¿por qué los amamos si ellos no nos aman? La respuesta, inquietante, sólo puede ser una –amamos lo que ellos aman, pero a nosotros se nos ha prohibido. Cuando nos sentamos en su misma mesa, en sus mismos concilios, es como si, por osmosis, participásemos de su eucaristía –alcohol, cerdo, tabaco, chicas de pago, adulterio, coches de lujo… dunia. Eso es lo que queremos –el paraíso en dunia (ver esquema 8).

No queremos esperar a que baje Musa de la montaña y nos hemos puesto a bailar y a beber. Es lo que han hecho todos antes de nosotros –la misma impaciencia.

(86) Regresó entonces Musa a su gente airado y afligido, y les dijo: “¡Gente mía! ¿Acaso no os hizo vuestro Señor una hermosa promesa? ¿Se os ha hecho larga la espera o es que queréis
que se desate la ira de vuestro Señor? Habéis faltado a vuestro compromiso.”
(87) Dijeron: “No hemos faltado a la promesa que te hicimos por voluntad propia, sino que nos cargaron con las joyas de la gente y las lanzamos, y así también arrojó el Samirí.”
(88) E hizo que emanara para ellos el cuerpo de un becerro que mugía.
Dijeron: “Éste es vuestro ilah y el ilah de Musa, pero lo ha olvidado.”
Sura 20 – Ta Ha

Nos hemos cansado de vigilar, de hacer guardia, y nos hemos unido al gran aquelarre de Samirí. Allí están todos –togas, mitras, túnicas, turbantes… Habrá sacrificios humanos, magia, adivinación y todo lo que las nafs deseen. Ya no tenemos que esperar a Ajirah –el Jardín se ha acercado hasta nosotros, lo podemos controlar con las nuevas tecnologías, con los mandos a distancia, con el dinero, con el poder (ver cuadro C4).

Sin embargo, ellos saben, como sabemos nosotros, que ese paraíso es un engaño –la muerte, la enfermedad, los accidentes, lo imprevisible… nos esperan a la vuelta de cualquier esquina. Saben, como sabemos nosotros, que, de seguir por ese camino, perderemos dunia y Ajirah, por eso se muerden los dedos de rabia al ver a los creyentes vivir en paz en este mundo y verlos en el verdadero Jardín de Ajirah.

Se sientan con los musulmanes, pero nunca citan en sus libros el Qur-an, ni ponen al Profeta Muhammad (s.a.s) como ejemplo, y ello porque sólo nosotros creemos en todo el Kitab, en todas las aleyas que se han ido descargando sobre los Profetas a lo largo de la historia (ver artículo XIV).

Tenemos la verdad sin falsificaciones, sin añadidos ni omisiones, sin cambios de nombres, sin manipulaciones, y todo eso lo echamos en la mesa de los diálogos de religiones y lo mezclamos con sus barajas de tarot, sus crucifijos, su trinidad y sus mantras chamánicos.

Allah el Altísimo también habla en los diálogos de religiones antes de que se sienten los comensales:

(83) Mas déjalos con su vana palabrería y su inconsciencia hasta que se encuentren
con su Día, el que se les ha prometido que llegará.
Sura 43 – az Zujruf