Ambos términos kufr كُفْر y kafir كافِر derivan del verbo kafara كَفَرَ –cubrir, tapar, esconder algo cubriéndolo. Es el mismo sentido que da el verbo ghata غَطا cubrir, recubrir… y seguido de la preposición على significa: oscurecer.

La forma kufr actúa como nombre verbal y significa –encubrimiento, mientras que la forma kafir actúa como participio activo –el que realiza la acción y, por lo tanto, el que encubre, el encubridor.

Tradicionalmente el término kufr se ha venido traduciendo por incredulidad e ingratitud. Sin embargo, el sentido original y literal del verbo kafaracubrir– da un sentido mucho más amplio y, a la vez, más preciso.

Si admitiésemos la posibilidad de que alguien fuese verdaderamente ateo, entonces estaríamos perdiendo de vista el pacto, el contrato que se estableció entre Allah el Altísimo y Sus criaturas:

(172) Cuando tu Señor se dirigió a la descendencia de los Banu Adam e hizo que testimoniaran sobre ellos mismos: “¿Acaso no soy Yo vuestro Señor?” Respondieron:
“Atestiguamos que lo eres.” Y ello para que el Día del Resurgimiento no dijerais:
“En verdad que desconocíamos este asunto.”
Sura 7 – al ‘Araf

Por lo tanto, en la consciencia de cada ser humano está gravada la creencia que una y otra vez el hombre reconoce cuando se le interroga o se enfrenta a una muerte inminente:

(84) Pregúntales: “¿De quién es la Tierra y cuantos hay en ella? Respondedme
si realmente tenéis conocimiento?”
(85) Dirán: “De Allah.” Diles entonces: “¿Es que no vais a reflexionar?”
(86) Pregúntales: “¿Quién es el Señor de los siete Cielos y del grandioso Arsh?”
(87) Dirán: “Son de Allah.” Diles: “¿No vais a tomar en serio Sus signos?”
(88) Decidme si sabéis: “¿Quién tiene en Su mano la soberanía absoluta y protege a toda
la creación, pero nada en ella tiene el poder de protegerle a Él?”
(89) Dirán: “Allah.” Diles: “¿Es que estáis hechizados y no podéis ver la realidad?”
Sura 23 – al Muminun

Nadie, en lo más recóndito de su corazón, está convencido de que el universo haya surgido por generación espontánea de la materia inconsciente, sin vida, sin voluntad y sin poder; la cual, en un momento determinado, dentro de una nada sin tiempo, “decidió” originar este inconmensurable universo lleno de consciencia, de voluntad y de poder; por ello, cuando le llega la muerte, cuando está ya en su garganta, siente un terrible pánico que le paraliza, pues sabe que aquello que negaba con palabras, con literatura y con filosofía, se va a hacer realidad en unos pocos instantes. La evidencia que durante tanto tiempo había mantenido amordazada en su corazón, se revela ahora de forma irresistible. Todo aquel cinismo del que hacía alarde en sus tertulias de sobremesa, aquel mofarse de la creencia y de la sumisión, todo ello está ahora atenazándole el habla y sus ojos parecen querer salírsele de sus órbitas.

(40) …el Día en el que el hombre contemple sus obras y diga el encubridor:
“¡Ay de mí! ¡Ojalá fuera tierra!”
Sura 78 – an Naba

La diferencia pues entre el creyente y el kafir estriba en que el primero reconoce su condición de criatura y la testificación que realizó ante su Señor antes, incluso, de venir a la existencia; mientras que el segundo cubre, tapa, esconde esa testificación y dice:

(16) ¿Acaso cuando estemos muertos y seamos Tierra y huesos, seremos resucitados?
Sura 37 – as Saffat

Sabe que así será; sabe que tendrá que dar cuenta de todos sus actos, pero prefiere encubrir esta realidad gravada en su corazón, en su consciencia para, de esta manera, poder dar rienda suelta a sus deseos; poder realizar sus caprichos y sus ambiciones, tapando, cubriendo su consciencia para que no le recuerde su realidad de criatura y la cita con su Señor el Día del Juicio Final.

Firaun conoce la verdad, y también la gente de Ibrahim, pero aceptarla significaría renunciar a su forma de vida, y por ello la encubren. Tenemos un claro ejemplo de ello en la siguiente aleya:

(74) …salvo Iblis, que se ensoberbeció y fue de los encubridores.
Sura 38 – Sad

Allah el Altísimo utiliza la palabra kafir refiriéndose a Iblis. Obviamente no tendría sentido traducirla por “incredulidad”, ya que, si alguien tiene certeza de la existencia de Allah, de que habrá resurrección y Juicio Final, sin duda que es Iblis. Sin embargo, su trabajo consiste, precisamente, en encubrir esa Verdad que tan bien él conoce, hacer todo lo posible para que el hombre se olvide y se desentienda de ella; en una palabra, encubrirla, oscurecerla para que no se pueda distinguir de la falsedad –غَطا على

El kufr implica, necesariamente, oscuridad, ya que, si cubrimos un objeto, éste dejará de recibir la luz. Pero el kafir lo cubrirá una y otra vez de modo que sobre la oscuridad habrá otra oscuridad. Cubierto por esas tinieblas, el hombre no podrá oír, ni ver, ni entender:

(39) En cuanto a las obras de los encubridores, son como un espejismo en una llanura. Cree el sediento que es agua hasta que llega allí y ve que no hay nada. En cambio, encuentra a Allah junto a él que le paga debidamente por sus obras. Allah es rápido en llevar la cuenta.
(40) O son como tinieblas en un mar tempestuoso. Le cubren olas sobre olas, y por encima de él nubes. Tinieblas sobre tinieblas. Cuando saca la mano apenas puede verla.
A quien Allah no le da luz, no habrá para él luz que le guíe.
Sura 24 – an Nur

Más evidente aún resulta el significado de cubrir, de ocultar, de esconder, del verbo kafara en las siguientes dos aleyas:

(5) Este es el plan de Allah que hace descargar para vosotros. A quien tome en serio las advertencias de Allah, Él le cubrirá sus faltas y magnificará su galardón.
Sura 65 – at Talaq
(35) Allah cubrirá sus malas acciones y les pagará debidamente por sus mejores obras.
Qur’an 39 – az Zumar

Allah el Altísimo utiliza en ambos casos el verbo kafara يُكَفِّر para referirse al hecho de cubrir las faltas de Sus siervos sinceros, de Sus siervos temerosos, para que nadie las vea y ellos no se sientan avergonzados por sus malas acciones.

Por otra parte, es cierto que hay aleyas donde se denuncia a aquellos que se niegan a creer, y persisten en la incredulidad:

(20) ¿Qué les pasa entonces que no creen?
Sura 84 – al Inshiqaq

Sin embargo, negar algo no significa que no se crea en ello. Si yo niego haber cometido un crimen, ello no quiere decir que no lo haya cometido; he podido cometerlo y por eso lo niego, para librarme del castigo. El ateísmo es más una posición estética, ideológica, que una verdadera creencia. Ese negarse tenazmente a creer a pesar de todas las pruebas y de todas las evidencias en contra de la incredulidad es en sí la prueba de que lo que realmente quieren los kafirun es evitar la “vigilancia” Divina y seguir sus pasiones.

Por otra parte, el kufr va, necesariamente, ligado a la negación, ya que negar es una forma de encubrir. Cuando alguien carece de argumentos, simplemente niega los del adversario.

El otro significado que tradicionalmente se le ha dado a la palabra kufur es el de ingratitud. ¿Pero de qué grupo ideológico proviene el término ingratitud? Sin duda, proviene del grupo de palabras que derivan de “encubrir”. Alguien es ingrato porque encubre el favor, o favores, que se le ha hecho. Si hemos perdido el trabajo y un compañero nos da una cierta cantidad de dinero para que podamos hacer frente a la difícil situación por la que atravesamos, y ni se lo agradecimos públicamente ni en privado y, más tarde, cuando esa misma persona necesita nuestra ayuda, se la negamos, somos ingratos porque hemos encubierto su enorme favor; hemos hecho como si no nos hubiera dado ese dinero, como si no estuviéramos, moralmente, en deuda con él. De la misma forma, el kafir encubre los incontables favores de su Señor como si no fuera Él Quien nos provee desde el Cielo y desde la Tierra, como si no fuera Él Quien nos ha dado la vida, la vista, el oído, la consciencia, el raciocinio; como si no fuera Él Quien nos salva una y otra vez de las más grandes calamidades. Sabemos que es Él el dueño de esos inmensos favores, pero lo encubrimos diciendo que se deben a nuestra inteligencia, a la “sabia” naturaleza, a la ciencia, a la tecnología… Por lo tanto, cuando decimos de alguien que es un kafir, estamos diciendo que es un encubridor y un ingrato al mismo tiempo.

En la aleya 74 de la sura 38 que acabamos de citar, Allah el Altísimo utiliza el término kafir refiriéndose al shaytan en tanto que encubridor de la verdad, y utiliza el mismo término en la siguiente aleya:

(27) Los derrochadores son hermanos de los shayatin, y el shaytan encubre
las bendiciones de su Señor.
Sura17 – al Isra

Se refiere al shaytan en tanto que ingrato, pues ha encubierto el inmenso favor que Allah le concedió elevándole, aún a pesar de ser de los yin, a un alto rango:

(76) Dijo: “Yo soy mejor que él. A mí me has creado de fuego,
mientras que a él lo has creado de barro.”
Sura 38 – Sad

Según la información que tenemos del Qur-an, los yin han sido creados de fuego, de algún tipo de fuego que no es perceptible a los sentidos humanos. En esta aleya, shaytan confirma su condición de yin al decir que ha sido creado de fuego. En la siguiente aleya se le declara explícitamente de los yin (ver artículo I, apartado 8).

(50) Cuando dijimos a los malaikah: “Servid a Adam,” todos aceptaron servirle, salvo Iblis que era de los yin y se rebeló contra la orden de su Señor.  
Sura 18 – al Kahf

Después de toda esta evidencia coránica, nos parece más acertado traducir kufr por encubrimiento, y kafir por encubridor, ya que ambos términos engloban el significado de cubrir, de ser ingrato y de negar.

A todos estos significados podríamos añadir el de ignorar, que encontramos en la siguiente aleya:

(152) Así pues, “recordadme que Yo os recordaré, y agradecedme,
y no me ignoréis ولا تكفرونِ.”
Sura 2 – al Baqarah

Ya que cuando cubrimos un objeto, una idea o una entidad, estos dejan de existir con el tiempo. El kufur que hoy hay en Occidente es de este tipo –la gente ignora, se despreocupa, de la existencia de Allah, Le ha sacado de sus vidas y vive al margen de esta realidad.