El funcionamiento de la existencia está organizado en base a una carrera que termina con la muerte y cuyo resultado final se manifestará en la vida de Ajirah. Habrá dos tipos de corredores:

1) Los que han participado en la verdadera carrera.

2) Los que han participado en una falsa carrera.

En cuanto al primer grupo lo podemos dividir en varios niveles:

N1) Los que llegarán primeros a la meta:

(100) Los que van por delante son los primeros que emigraron –muhayirin, los que les apoyaron –ansar– y los que les siguieron en hacer el bien. Allah está satisfecho de ellos y ellos lo están de Él.
Les ha preparado jardines por donde fluyen ríos, en los que morarán para siempre.
Esa es la gran victoria.
Sura 9 – al Tawbah

Estos son algunos de los primeros de entre los que vivieron en el tiempo del Profeta (s.a.s). En la aleya que citamos a continuación se enuncia una lista de los primeros, de los ganadores:

(69) Quienes obedezcan a Allah y al Mensajero estarán junto a los que Allah ha agraciado –los profetas, los veraces, los que murieron por la causa de Allah y los que actúan con rectitud.
¡Qué excelentes compañeros!
Sura 4 – an Nisa

De nuevo se clasifica en estas aleyas a los participantes en la carrera por ganar un buen galardón en Ajirah:

(7) y estéis vosotros separados en tres grupos (8) –los afortunados. ¡¿Quiénes serán los afortunados?! (9) Y los del infortunio. ¡¿Quiénes serán los del infortunio?! (10) Y los adelantados, siempre delante. (11) Esos serán los íntimos, (12) en los Jardines de las Delicias. (13) Un regimiento de los primeros, (14) pero pocos de los últimos.
Sura 56 – al Waqiah

En estas aleyas se mencionan dos tipos de creyentes que recibirán el Jardín. Sin embargo, se distingue entre ellos. Por una parte, están los “afortunados”; es decir, todos los creyentes que entren en el Jardín serán de los afortunados, estén en el nivel que estén. Mas habrá unos, “los adelantados”, los que nunca perdieron el primer puesto, que estarán por delante de los demás creyentes –serán los íntimos, los que tendrán cercanía, proximidad.

N2) Estará formado por los grupos de creyentes que, aun sin ser los primeros, se han mantenido firmes en el Din de Allah y se han esforzado por no perder, al menos, segundos y terceros puestos. En la aleya que acabamos de citar serían los “afortunados”.

N3) Corresponde a los creyentes que les faltó firmeza y determinación –tan pronto crecía su iman como las circunstancias adversas lo desbarataban. Su suerte corresponde únicamente a Allah decidirla:

(11) Entre la gente –nas– los hay que adoran a Allah sin firmeza, como si anduvieran
por el borde de un precipicio. Si les ocurre un bien se tranquilizan,
pero si les aflige una desgracia vuelven al extravío…
Sura 22 – al Hayy

N4) Es el nivel de los perdidos. Han participado en la verdadera carrera, pero sin firmeza, basando su modo de vida en dunia, como si no existiese Ajirah. No se daban cuenta de que todo lo que construían era sobre cimientos de arena, y todo se ha derrumbado.

(109) ¿Quién entonces es mejor, quien cimienta la estructura del edificio que quiere construir sobre el temor de Allah y Su complacencia o quien la cimienta al borde de un acantilado erosionado por el agua, y se desploma con ella, cayendo al fuego de yahannam? Allah no guía a los infames.
Sura 9 – at Tawbah

Después vienen los que ni siquiera han entrado en la verdadera carrera. Su meta era un abismo, una vía muerta, un enorme taller de desguace. No era esa la carrera. Esos son los que han arruinado su destino en Ajirah. Esos son los que estaban en un lejano extravío (ver apéndice O). Buscaban riqueza, poder, placeres… pensando que todo ello les haría inmortales:

(1) ¡Perdición para todo el que murmura y difama! (2) Ese que acumula riqueza y la cuenta. (3) Cree que su riqueza le va a hacer inmortal.
Sura 104 – al Humazah

La vida de dunia es una carrera en la que cada corredor pugna por llegar el primero, y no podemos cambiar esta configuración existencial. Quien baje la guardia, quien ralentice el paso, quien se siente a descansar, irá perdiendo puestos y correrá el peligro de perder de vista la meta y de quedarse perdido por el camino.

(133) Apresuraos al camino que lleva al perdón de vuestro Señor y a un Jardín, tan vasto como los Cielos y la Tierra, preparado para los temerosos
Sura 3 – ali ‘Imran
(21) Apresuraos a recibir el perdón de vuestro Señor y un Jardín tan inmenso como los Cielos y la Tierra, preparado para los que creen en Allah y en Su Mensajero. Esta es la gracia de Allah que otorga siguiendo Su plan. Allah es el Poseedor de la Gracia Infinita.
Sura 57 – al Hadid
(57) Quienes toman en serio los signos de su Señor (58) y creen en ellos, (59) y no dan poder a nada aparte de Él, (60) y dan del sustento con el que les proveemos, y hay en sus corazones un gran temor por la certeza que tienen de que habrán de regresar a su Señor (61) –esos son los que se apresuran en hacer el bien, y son los primeros en ello.
Sura 23 – al Muminun

Como vemos en todas estas aleyas, la noción de carrera, de competición, de pugna, va siempre asociada a la recompensa que les espera a los vencedores. No es, pues, una carrera sin sentido, vana, en la que no se distingue a los primeros de los últimos. Es una carrera premiada con el más alto galardón –dicha, felicidad, conocimiento y honor.

A los negligentes no les gusta este concepto, prefieren una forma más democrática e igualitaria de zanjar los asuntos. Quieren auto convencerse de que Allah el Altísimo no puede ir contra los derechos humanos, a pesar de que cada día se enfrentan al hecho de que toda actividad en la vida de dunia está sujeta a la competitividad, al premio y al castigo. Desde los primeros años en la escuela debemos enfrentarnos a los exámenes, al éxito y al fracaso, a las oposiciones, a las entrevistas eliminatorias, a los juicios, a las sentencias. Hay cárceles y hay lugares paradisíacos en los que pasar unas buenas vacaciones si nuestra carrera por dunia nos ha colocado en una buena posición social y económica.

Por lo tanto, “la carrera” es la configuración básica existencial, y lo primero que debemos decidir es en qué carrera queremos participar. Las carreras por ganar dunia, sus placeres, acaban siempre en fracaso, en desilusión, en frustración. Sin embargo, son las que más participantes aglutinan –son pistas dirigidas a la perdición. Si, por el contrario, hemos decidido entrar en la carrera por Ajirah, deberemos tener en cuenta de que se trata de una carrera sin paradas, sin descansos, sin entretenimientos. Una carrera que dura hasta que exhalamos el último aliento.