I-SALAH

El término salah صَلاة (originalmente salawah صَلَوَة) deriva del verbo salawa صَلَوَ, y significa –pedir, suplicar. Por extensión se aplica a los 5 actos de adoración llamados salawat صَلَوَات obligatorios en el Islam. Estas salawat son en realidad súplicas cuyo texto son siempre aleyas del Qur-an, y es en esta peculiaridad y en determinados movimientos que las acompañan en lo que se diferencian de los ad’iya súplicas  أَدْعِياء(plural de du’a دُعاء), en las que el texto proviene del que las hace, de forma espontánea o repitiendo súplicas recopiladas del Mensajero de Allah (s.a.s).

La salah es uno de los pilares del Islam. Abandonarla nos sitúa en una posición altamente peligrosa, ya que, de alguna forma, corta la conexión con la Órbita Divina, lo que nos hace entrar en un estado de coma espiritual del que es muy difícil recuperarse.

Incluso cuando nuestro iman pasa por momentos de debilidad o nuestra vida por circunstancias adversas, no debemos abandonar nunca la salah, ya que es el enlace a través del cual podremos volver a la normalidad espiritual.

Por otra parte, la salah es algo más que un rito islámico –es parte intrínseca de la ‘aqidah عَقيدة, de la creencia:

(71) … Proclama: “La guía de Allah es la guía, y se nos ha ordenado someternos al Señor de Todos los Dominios, (72) y que establezcamos la salah y que tomemos en serio Sus advertencias, pues ante Él tendremos que comparecer.”
Sura 6 – al An’am

Debería ser, al mismo tiempo, la mejor forma de recordar a Allah, ya que en las aleyas que recitamos en la salah están contenidos la sabiduría, las noticias relevantes, el furqan y la creencia:

(14) “Yo soy Allah. No hay ilah, sino Yo. Adórame y establece la salah para recordarme.”
Sura 20 – Ta Ha

Las aleyas en las que se ordena establecer la salah forman parte de las aleyas muhkamatun, las que constituyen la parte esencial del Kitab, la madre del Kitab. No son aleatorias o específicas para un Profeta determinado. Todos ellos, y los creyentes de sus comunidades, siempre han adorado y recordado al Altísimo ofreciendo la salah:

(69) Dijimos: “¡Fuego, sé frío y benigno para Ibrahim!”
(70) Querían deshacerse de él, pero fueron ellos los perdedores.
(71) Lo salvamos a él y a Lut en la tierra que habíamos hecho bendita para todos los dominios. (72) Le concedimos a Ishaq, y a Yaqub como un apoyo más –nafilah.
A todos ellos los hicimos de los rectamente guiados.
(73) Dispusimos que fueran la elite espiritual –aim-mah– que guiase a la gente siguiendo Nuestro plan. Les inspiramos que actuaran con rectitud, que establecieran la salah
y entregaran la zakah. Eran con Nosotros siervos obedientes.
Sura 21 – al Anbiya

II-ZAKAH

El otro término que normalmente acompaña a salah en el texto coránico es zakah زَكاة, que deriva del verbo zakawa زَكَوَ, y significa –incremento o aumento, como zaka-u زَكاء, que da el sentido de resultado de la Gracia de Allah, y algunos consideran que este es su primer significado y que se refiere a los bienes de este mundo y a los de Ajirah. Y también significa –pureza y purificación.

Este es el sentido general y específico de zakah en el texto coránico, ya que purificación es lo contrario de corrupción, de putrefacción. Para evitar que las aguas se infecten a causa de su estancamiento, deben fluir. De la misma forma, para evitar que nuestra riqueza se infecte e infecte nuestro corazón, debe fluir, distribuirse. Por lo tanto, todo lo que hace fluir a nuestra riqueza es zakah, es purificación, salud, limpieza –la sadaqah es zakah y también las inversiones en asuntos halal, la participación en negocios halal, los préstamos sin intereses… todo ello es zakah, porque es purificación, limpieza, flujo.

Por el contrario, retener la riqueza es estancarla, infectarla, pudrirla. Y ello se volverá contra nuestra salud espiritual y física.

Las grandes enfermedades de hoy están provocadas por el estancamiento. Nuestro cuerpo es agua en más de un 70%. Por lo tanto, si no nos movemos, si no fluimos, si nos estancamos, nuestros órganos se infectarán y se pudrirán. El movimiento es purificación, es salud, es zakah.

En cuanto a los interrogantes que plantea la materialización de la zakah parecen irresolubles. Siempre que un aspecto legal, del tipo que sea, no haya sido especificado al detalle en el texto coránico surgirá la discrepancia y la variedad de opiniones, a veces contrapuestas –la subjetividad humana nunca se pondrá de acuerdo en nada. La zakah no es una excepción.

No obstante, lo que nosotros planteamos aquí es ir a la base misma de la ley, a sus fundamentos, a su usul أُصول, y no a sus múltiples y posibles aplicaciones. La zakah no es un castigo, sino una purificación, un medio de no infectarnos. Para ello debemos dejar que fluya nuestra riqueza en forma de entregas obligatorias de dinero o de productos alimenticios (2,5% del dinero que nos haya quedado después de transcurrido un año desde el pago del último zakah, siempre y cuando esa cantidad exceda a 1.000 euros o dólares o su equivalente en otras monedas. Las joyas pagan en la medida en la que excedan lo que es normal que una persona posea en una sociedad dada); en forma de sadaqah, de inversiones, de préstamos sin intereses o de cualquier otra manera en la que su flujo pueda beneficiar a la sociedad.

El otro tipo de zakah, la otra entrega obligatoria de dinero o de bienes alimenticios, es la zakah al- fitr, que se paga durante el mes de Ramadhan. En esta zakah no hay un mínimo establecido, sino que todos, incluso los pobres, deben pagarlo a los que realmente no tienen ningunos ingresos. La cantidad mínima a pagar debe ser el equivalente al gasto diario en comida de la familia o individuo que lo paga.

Así pues, cuando se establece la zakah en todas formas y extensión, la sociedad está protegida de la miseria y del delito. La zakah la vivifica y dinamiza, y todos sus miembros participan en ella.

La zakah, al igual que la salah, es parte esencial del Din de Allah, de Su Kitab y de Su plan. Permitir que se estanque nuestra riqueza es permitir que la gangrena se apodere de nuestros tejidos, de nuestro iman y de nuestro futuro en Ajirah. ¡Que Allah nos libre de tal suerte!