Una primera observación sobre los términos que se utilizan en el Qur-an para describir un castigo nos lleva a la conclusión de que siempre hacen referencia a la vibración.

(59) pero los infames cambiaron lo que se les había dicho que dijeran. Por haberse rebelado hicimos descargar desde el Cielo un castigo رِجْزًا incesante contra ellos.
Sura 2 – al Baqarah

En este caso se utiliza la palabra riyz رِجْز en acusativo riyzan رِجْزًا, que significa –conmoción, agitación o convulsión –todos ellos conceptos que hacen referencia a fenómenos causados por algún tipo de vibración. Por extensión significa castigo, ya que en este caso la vibración, como el castigo, va a causar destrucción y sufrimiento. La raíz verbal es rayaza رَجَزَ y da el sentido de una acción ininterrumpida, constante, consecutiva. También significa suciedad (sinónimo de riys رِجْس), ya que es un castigo descargado para afligir a los idólatras y rebeldes, esos que se han ensuciado a sí mismos tomando ídolos o rebelándose contra las órdenes de Allah el Altísimo. En este sentido puede significar plaga, peste o enfermedades que producen pestilencia. Este último significado, empero, puede estar causado también por la vibración, ya que ésta no sólo puede alterar la geografía de una zona, sino también el ADN humano.

El biofísico y biólogo molecular ruso Piotr Gariaiev y sus colegas han descubierto que el código genético sigue la lógica y la estructura del lenguaje humano.

Ya que la estructura básica de los pares alcalinos del ADN y el idioma es la misma, no se necesita la decodificación del ADN. ¡Uno puede simplemente usar palabras y oraciones en cualquier idioma!

Nuestro propio ADN puede ser reprogramado simplemente a través del lenguaje humano, siempre que las palabras estén moduladas en las correctas frecuencias mediadoras.

Según Gariaiev la sustancia del ADN en un tejido vivo siempre reaccionará a la vibración de la frecuencia del lenguaje.

El equipo de Gariaiev ha realizado numerosos experimentos modulando ciertos patrones de frecuencia. Como resultado de los mismos, consiguieron reparar cromosomas dañados por rayos X. Tal y como explican Grazyna Fosar y Franz Bludorf en su libro Vernetzte Intelligenz –en el que se ocupan ampliamente de las investigaciones de Gariaiev– llegaron incluso a capturar patrones de información de un ADN y lo implantaron en otro reprogramando así las células de éste –lograron transformar embriones de rana en embriones de salamandra, sin ningún tipo de manipulación genética, simplemente transmitiéndoles nuevos patrones de información del ADN. Gariaiev y su equipo están convencidos de que armonizando los sonidos que emitimos –es decir, palabras– en una determinada frecuencia se puede llegar a influir en el ADN. Ello quizás podría explicar los sensacionales descubrimientos del investigador japonés Masaru Emoto (la estructura del agua cambia con el sonido, las emociones y los pensamientos).

No obstante, debemos en este caso, como en todos los demás, diferenciar entre las intrusiones en el sistema operativo y las del sistema funcional. En el primer caso habrá dispersión y extravío motivados por nuestra subjetividad frente a un sistema imposible de penetrar a través de nuestras capacidades cognoscitivas. En el segundo caso, tenemos una clara evidencia –tanto especulativa como experimental– de que las frecuencias y otros elementos producidos por la vibración pueden alterar considerablemente nuestra estructura básica del ADN.

Si ahora nos imaginamos los genes como interruptores onoff, encendido-apagado, podremos entender que según la configuración que creemos, obtendremos diferentes entidades con características variables que podrán ir de diferentes a radicalmente diferentes.

Otro aspecto fundamental que debemos tener en cuenta es que las células –el modelo primigenio de vida diseñado por Allah el Altísimo– no tienen, objetivamente hablando, por qué morir. La materia es un programa complejísimo que el Todopoderoso ha diseñado y creado, y que tan sólo se puede manipular y transformar.

La vibración destruye, aniquila, pero también, dependiendo de las frecuencias y de otros factores que le son propios, puede generar vida (varios interruptores en estado on) a partir de lo “muerto” (varios interruptores en estado off).

(260) Cuando dijo Ibrahim: “¡Señor! Muéstrame cómo devuelves a la vida lo que estaba muerto.” Dijo: “¿Acaso no crees?” Respondió: “Por supuesto que sí, pero quiero con ello sosegar mi corazón.” Dijo: “Toma cuatro pájaros, córtalos y, a continuación,
pon una parte de ellos en cada colina y luego llámalos ادْعُهُنَّ. Vendrán a ti presurosos.
Y sabe que Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría.”
Sura 2 – al Baqarah

La palabra clave en esta enigmática aleya es “llámalos” ادْعُهُنَّ. ¿Qué puede querer decir, “llámalos”? ¿Cómo se puede llamar a unos trozos de pájaros colocados en decenas de montañas? Obviamente aquí se está refiriendo al efecto de la vibración –quizás por la voz y el eco, por su resonancia al chocar contra las paredes rocosas de las colinas en las que están los trozos de los pájaros. Sin embargo, en el contexto de la aleya parece evidente que Ibrahim no dio esos pasos ni hizo nada, pues el hombre no puede emitir la frecuencia “vida”, no puede activar esos interruptores. Puede modificar ciertos aspectos de la vida; puede, por ejemplo, al recitar el Qur-an con una perfecta pronunciación, alterar positivamente funciones celulares, incluso curar determinadas enfermedades o mejor la salud en general, pero no puede dar la vida a lo muerto.

Ibrahim no lleva a cabo la operación que le describe Yabril, sino que es él quien produce la frecuencia “vida”, de forma que Ibrahim entienda que es a través de la vibración como Allah el Altísimo saca lo vivo de lo muerto.

Sólo ha habido un insan que haya resucitado a un muerto –Isa. Su método fue el mismo que el que le explica Yibril a Ibrahim –la vibración.

…clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera! (Juan 11:43)

La voz de Isa sí fue capaz de producir la frecuencia “vida”, de activar los interruptores adecuados, los genes adecuados, que devolvieron la vida a Lázaro. Isa es un hombre nacido de mujer como el resto de los insan, pero con una peculiaridad –su estructura genética ha sido configurada a partir de la información contenida en la célula madre, en el óvulo de Mariam, y activada por el Ruh que le envió el Consejo Supremo:

(17) Se ocultaba de ellos tras un velo, y le enviamos Nuestro Ruh que asumió la forma de un humano –bashar– completo.
Sura 19 – Mariam

Además de esa peculiaridad, Allah el Altísimo le apoyó con el Ruh al-Qudus –con Yibril– una de las entidades celestes más poderosas de cuantas ha creado Allah el Altísimo:

(87) Le dimos el Kitab a Musa y enviamos tras él a otros Mensajeros. A Isa, el hijo de Mariam, le dimos la clarificación y le reforzamos con el Ruh al-Qudus.
Sura 2 – al Baqarah

Los elementos de la creación se activan, se manifiestan, por la voz, por el sonido, por la vibración:

(117) Dio origen a los Cielos y a la Tierra. Cuando decide un asunto,
Le basta con decirle ¡Sé!” Y es.
Sura 2 – al Baqarah

El Todopoderoso crea “diciendo”, “pronunciando”, “haciendo vibrar”. Es la misma información que aparece en el Antiguo y Nuevo Testamento:

Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. (Génesis 1:3) En el principio era el Verbo… (Juan 1:1)

La vibración da la vida y da la muerte (ver cuadro C7):

(68) Se soplará en el cuerno y caerán fulminados todos cuantos haya en los Cielos y en la Tierra, salvo quien así haya decidido Su voluntad. Luego, se soplará en él
una vez más y se levantarán expectantes.
Sura 39 – az Zamar

El mismo escenario con el mismo término tenemos en la siguiente aleya:

(162) Los nefarios, sin embargo, cambiaron las palabras que se les había ordenado decir
y del Cielo les enviamos un terrible castigo رِجْزًا por su iniquidad.
Sura 39 – az Zamar

Se utiliza el mismo término para hablar del castigo de la gente de Lut:

(34) Por su iniquidad vamos a descargar un incesante castigo رِجْزًا desde el Cielo sobre los habitantes de este pueblo.
Sura 39 – al Ankabut

En la siguiente aleya se utiliza el mismo término con el significado de pestilencia, inmundicia, suciedad, en la forma ruyza رُجْزَ, también en acusativo.

(5) y aléjate de la inmundicia.
Sura 74 – al Muddazzir

Otro de los términos utilizados en el texto coránico para describir el castigo de Allah es rayfah رَجْفَةُ, del verbo rayafa رَجَفَ, que significa convulsión, agitación, conmoción, y también puede significar un gran grito de los cielos. Puede hacer referencia a un violento terremoto o a un sonido estridente, una vibración, una frecuencia insostenible para el hombre que le habría causado la muerte.

(78) Entonces les llegó el castigo الرَّجْفَة del Cielo y aparecieron en sus casas caídos de bruces
contra el suelo –inmóviles, muertos.
Sura 7 – al ‘Araf
(155) Luego Musa eligió a setenta hombres de entre su gente para acudir a la cita que tenía con Nosotros. Después de que les sacudiera un temblor trepidante الرَّجْفَة, suplicó Musa: “¡Señor mío! Si hubieras querido, ya los habrías aniquilado y en verdad que a mí también.
¿Nos vas a destruir por lo que han hecho unos necios?…
Sura 7 – al ‘Araf
(37) Mas renegaron de él y fueron castigados con un tremendo temblor الرَّجْفَة. Amanecieron en sus hogares caídos de bruces.
Sura 29 – al Ankabut

Otro término utilizado para describir el castigo de Allah o una situación de castigo es zalzalah زَلْزَلَة, del verbo zal-lah زَلَّ, que significa –conmoción, agitación, convulsión, como las que produce un terremoto, un fuerte temblor de tierra. Según el contexto de la aleya podría tratarse también de un grito, un sonido del cielo que hiciera temblar a toda la Tierra.

(1) ¡Hombres –nas! Temed a vuestro Señor. El temblor زَلْزَلَة de la Hora será algo aterrador.
Sura 22 – al Hayy

En la siguiente aleya se describen los castigos que han sufrido por sus transgresiones los diferentes pueblos a lo largo de la historia:

(40) A todos los castigamos por sus iniquidades. A unos les mandamos un viento huracanado que levantaba las piedras حاصِبًا, a otros los agarró el temblor صَيْحَةُ, a otros hicimos que se los tragara خَسَفْنا بِهِ الأَرْضَ  la tierra y a otros los ahogamosأَغْرَقْنَا . Más no fue Allah Quien fue
injusto con ellos, sino que fueron ellos los que se condenaron a sí mismos
víctimas de su propia rebeldía.
Sura 29 – al Ankabut

En esta aleya tenemos 4 verbos que describen el tipo de castigo que afligió a los diferentes pueblos debido a su rebeldía. El primero es hasiban حاصِبًا está en acusativo y deriva del verbo hasaba حَصَبَ, significa –un viento huracanado que levanta piedras a su paso o nubes cargadas de granizo. En ambos casos está implicado el soplo que hace vibrar la tierra, el aire y las nubes generando vientos huracanados que arrastran todo lo que encuentran a su paso y mueven las nubes cargadas de granizo. Nos podemos imaginar el estruendo, la vibración, que todo ello generaba mientras sucedía.

El siguiente verbo es saha  صاحَ(saiha صَيَحَ) que en el texto coránico aparece en la forma saihatu صَيْحَةُ en nominativo y significa –grito estridente o algo terrible que les sobrevendrá de repente, como en la frase ينتظرون إلَّا مثل صيحة الحبلى  ما–no esperan otra cosa que el chillido o grito como el de la que está dando a luz. De nuevo –el grito, la vibración destructora.

(29) No hubo, sino un grito صَيْحَةً y quedaron extintos.
Sura 36 – Ya Sin

Otro término que describe el castigo como un grito es zayrah زَجْرَةٌ, del verbo zayara زَجَرَ, que significa –grito estridente, grito que urge.

(16) ¿Acaso cuando estemos muertos y seamos tierra y huesos, seremos resucitados? (17) ¿Y serán resucitados nuestros ancestros?” (18) Di: “Sí, así será, y entonces seréis humillados.”
(19) Habrá un solo grito زَجْرَةٌ y verán la realidad que negaban.
Sura 37 – as Saffat

El siguiente verbo que describe el castigo infligido a determinados pueblos es jasafa خَسَفَ, va en pasado en primera persona del plural (nosotros) y forma la expresiónخَسَفْنا بِهِ الأَرْضَ , que significa –la tierra se hundió y con ella todo lo que estaba encima. Un temblor, un estruendo, un terremoto causó que se abriera la tierra y esta se tragará todo lo que estaba encima de ella.

Por último, tenemos el verbo gharaqa غَرَقَ, que en el texto coránico aparece en su forma IV aghraqa أَغْرَقَ, que exige complemento (en este sentido actúa como verbo transitivo) y significa –lo ahogó, lo hundió. Habla el portavoz del Consejo Supremo en primera persona del plural –fuimos “nosotros” los que los ahogamos, los que causamos que se ahogaran أغرقنا. Esta fue la forma en la que Allah el Altísimo aniquiló a la gente de Firaun y en la que sin duda estuvo implicado el sonido, la vibración, la conmoción (ver artículo XX).

Otro término que hace referencia al castigo de forma general sin especificarlo o describirlo es nakir نَكير, que aparece en numerosas aleyas del Qur-an.

(44) …Permití que los encubridores siguieran llevando su forma de vida por un tiempo, y luego cambié su condición. ¡Y qué terribles consecuencias trajo ese cambio! نَكير
Sura 22 – al Hayy

Deriva de la raíz nakara نَكَرَ y puede tomar también la forma inkar إنكار. Significa –cambiar o cambiar lo que es inaceptable; y también significa cambiar la condición o mostrar y manifestar la inaceptabilidad de algo o de una determinada conducta, como en la frase إنكارِى عليهم –cambiar un favor o una gracia por una prueba. Algunos lexicólogos afirman que nakir نكير es un substantivo de tanak-kur تنكُّر y significa, cambio o alteración de uno mismo, cambiarse o alterarse de un estado placentero a otro que nos desagrada. Por otra parte, la forma nakirah نكيرة no aparece en el Qur-an como han afirmado algunos comentaristas, y ninguna autoridad la menciona como existente en alguna copia, siempre es nakir نكير. El término nakir no hace, pues, referencia a un tipo determinado de castigo, sino al cambio que se opera en un individuo, grupo o sociedad cuando les llega –hay un cambio drástico en su condición, en su estado. Pueden pasar de estar vivos a estar muertos, de la prosperidad a la miseria, de la lucidez y comprensión a la ceguera e ignorancia, del estado insan al estado animal (monos y cerdos)

(65) De sobra conocéis la historia de aquellos de vosotros que violaron el sábado –sabt. Por ello les dijimos: “¡Convertíos en monos aborrecibles!”
Sura 2 – al Baqarah
(60) Di: “¿Queréis que os informe de los que recibirán el peor castigo de Allah? Aquel a quien Allah ha maldecido y ha sido objeto de Su ira –a algunos de ellos los hizo monos y cerdos–
y adoran a los taghut. Esos son los que llevarán la peor parte, pues son los que más
se han alejado del camino de rectitud.”
Sura 5 – al Maidah

Podemos concluir que la vibración, el sonido, las frecuencias… todo ello forma parte del sistema de Allah con el que modifica Su propia creación.

Ya hemos dicho que la célula es la plantilla universal, el modelo sobre el que se han construido todos los demás elementos del universo (ver artículos IV y V). Por lo tanto, también el universo debería ser una célula, funcionar como una célula. Si las funciones celulares se regulan a través de un sistema de interruptores que activan y desactivan determinados genes que a su vez contienen órdenes precisas que las enzimas y otras máquinas celulares ejecutan según lo inscrito en el Kitab (sistema operativo) (ver artículo IX), de la misma forma tendrán que existir interruptores universales que activen y desactiven “genes” con órdenes precisas que ejecutarán los malaikah, modificando de esta forma las configuraciones en las que se manifieste la materia (ver esquema 10).