El término mutashabih مُتَشابِه dervia del verbo shabaha شَبَهَ, que significa lo hizo igual a eso o que se pareciese, lo asimiló a eso. Significa lo mismo que mathalahu مَثَّلَه –igual, parecido, similar, y también lo comparó con eso. Por ejemplo, en la frase shabbahtu shei bi shei شبّهْتُ الشىء باشّىء puse la cosa en lugar de otra cosa, en base a un atributo que conecta a ambas o es común a ambas.  O en el ejemplo –Zeyd es como un león refiriéndonos a su fuerza. O decimos –Zeyd es como ‘Amr, refiriéndonos a que ambos son muy generosos. En otro ejemplo: shabbatahu aleihi  شبّهه عليه –hizo que fuera confuso para él (al hacer que pareciese otra cosa).

En cuanto al término mutashabihat متشابهات significa –que una cosa es similar a otra en todas sus partes, o cosas que se parecen unas a otras. En el Qur-an el término mutashabihat se refiere a aquello cuyo significado no se puede extraer literalmente. También significa aquello que puede ser abrogado, en contraposición al término muhkamat محكمات que designa aquello que no puede ser abrogado (ver artículo XIV, apartado E).

Por lo tanto, el hecho de que se diga en esta aleya que en el jardín recibiremos frutos que parecerán a los que comíamos en dunia parece indicar que en el viaje existencial del insan, en su viaje eterno hacia Allah el Altísimo, cada vez nos iremos acercando más a la realidad absoluta. No sabemos, por ejemplo, el sabor absoluto de una manzana, ya que en la vida de este mundo nuestra apreciación de los diferentes sabores nos viene a través de un sistema de glándulas que al entrar en contacto con el objeto en cuestión (una manzana o cualquier otra cosa) produce en nosotros un sabor, una determinada sensación, pero esa sensación obviamente depende de esas glándulas, es subjetiva. En Ajirah nuestra configuración genética será diferente y podremos acercarnos más a la realidad objetiva de las cosas, de las sensaciones y de los sentimientos. Habrá, pues, una potencialización.

Por ello, esos frutos del jardín que nos parecerán idénticos a los de dunia producirán en nosotros unas sensaciones muy diferentes a las que sentíamos en la vida de este mundo, unas sensaciones mucho más reales, mucho más intensas.

De la misma forma, las virtudes y la belleza de las esposas de Ajirah provocarán en sus esposos unas sensaciones y unos sentimientos muy diferentes a los que sentían en dunia y, al mismo tiempo, mucho más intensos.

La amistad, la veracidad, la generosidad, el amor, la humildad… todas esas virtudes que hemos conocido en dunia tendrán el mismo nombre en Ajirah, pero parecerán nuevas debido a la intensidad con la que se vivirán.

Todos los conceptos, todos los objetos, sensaciones y sentimientos se irán acercando a la realidad objetiva.