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PRODUCTORES O RECEPTORES – EL FUAD

T  E  X  T  O

La idea principal, pero no la única en este esquema, es que somos receptores y no productores. Esta afirmación implica un hecho muy importante –no existe nada como la “mente” en ninguna criatura de la tierra, incluidos los hombres.

El dispositivo humano es muy similar a este respecto a un aparato de radio. Cuando lo encendemos y encontramos una emisora, escuchamos, por ejemplo, música y ello nos lleva a concluir inmediatamente que la orquesta estará dentro del aparato de radio. Pero si lo abrimos, solo encontraremos una serie de transistores y otros componentes, pero no músicos.

¿Dónde está entonces la orquesta? El estudio donde se ha producido la música puede estar muy lejos de nuestra casa, incluso en otro país, pero nuestro aparato de radio tiene los elementos necesarios para capturar las ondas emitidas por ese estudio. Además, nuestro aparato de radio tiene componentes que decodifican esas ondas en música o en voces humanas o en lo que este u otros estudios produzcan. Podemos concluir entonces que el aparato de radio no es un productor, sino un receptor.

De la misma manera, en cuanto que seres humanos, somos dispositivos compuestos de muchos y muy complicados elementos. Algunos de ellos actúan como transistores capaces de capturar el wahy (ondas en el ejemplo de la radio) que proviene del sistema divino (el estudio de producción en el ejemplo de la radio). Lo que llamamos mente no es el productor de ideas sino el dispositivo (el sistema cerebral) que decodifica el wahy que proviene del sistema divino en ideas expresadas en palabras e imágenes.

En el Qur-an no existe la palabra ‘aqal عقل, pero existen palabras como ‘aqilun عاقلون los que poseen capacidades cognoscitivas para recibir y decodificar el wahy en ideas. Toda la información, todo el input que penetra en nuestra nafs, se origina en el “afuera” de nosotros. Veamos cómo funciona:

En el esquema podemos ver que todo el input proviene de tres canales externos y un canal interno.

El primer canal externo es el wahy originado en el centro de producción divino por aquellos de los malaikah encargados de realizar los ajustes necesarios para que nuestros destinos en el absoluto se manifiesten en este mundo. Este wahy viene como ondas en el ejemplo de la radio y, por lo tanto, viene en secreto y tiene que ser decodificado por nuestros decodificadores que operan en lo que podríamos llamar “el dispositivo cerebral”. Estas ondas se decodifican en palabras e imágenes que producen ideas y sentimientos. Como vemos en el gráfico, este input, una vez decodificado, cae en el estanque (الحوض) o memoria (biblioteca). Si es detectado por la consciencia, entrará en la biblioteca ordenadamente, será registrado en el archivo correspondiente y, por lo tanto, podrá tomarse y utilizarse en cualquier momento que se necesite. En el caso de que la consciencia no esté activada, el input caerá en el estanque de forma desordenada, depositándose en el fondo y quedando olvidado –será muy difícil acceder a él. Todos los días cientos de ideas e imágenes caen de forma inconsciente en el estanque y se pierden en las aguas profundas de nuestra memoria.

El segundo canal externo es el auditivo –el órgano espiritual por excelencia. Nuestro sistema auditivo puede capturar todo lo que nos llega desde afuera como voces humanas u otros sonidos a través de los oídos, o desde el interior cuando, por ejemplo, leemos un texto. En este caso, escuchamos nuestra propia voz. Y también cuando el wahy ha sido decodificado en ideas expresadas en conceptos que a su vez son decodificados en palabras que el órgano auditivo registra. Es a través del órgano auditivo como nos llega el susurro del shaytan y del qarin (ver artículo XII).

Como en el caso del wahy, la información que nos llega a través del órgano auditivo puede ser detectada por la consciencia y luego registrada ordenadamente en los archivos correspondientes, o puede caer sin haber sido detectada por la consciencia en el estanque y permanecer perdida en las aguas desordenadas de nuestra memoria. En este caso, será difícil recuperarla.

El tercer canal externo es la vista, otro órgano espiritual. La vista puede capturar todo lo que nos llega como imágenes desde el exterior a través de los ojos. De nuevo, estas imágenes pueden ser detectadas por la consciencia y en ese caso serán registradas y archivadas en la biblioteca general de la memoria, del estanque, o podrán hundirse sin ser detectadas en las aguas de la memoria de forma desordenada, caótica.

Además de estos tres canales por los que penetra el input que proviene del exterior, hay un canal interno con su propia entrada –la fitrah. Este canal en realidad es parte de nuestra nafs, es la naturaleza del molde en el que hemos sido creados. Cuando es educado adecuadamente, la fitrah puede distinguir los elementos proféticos de los chamánicos.

Veamos ahora cómo estos canales interactúan y funcionan dentro de la nafs. Todo el input proveniente de estos tres canales penetra en el estanque, ordenado o desordenado. Si el input entra ordenadamente significa que ha sido detectado por la consciencia y, por lo tanto, puede interactuar con ésta en el fuad فؤاد (ver artículo VI) –un complejo mecanismo que no está presente en los animales ni estaba presente en el bashar. El input que es detectado por la consciencia entra ordenadamente en el estanque, es capturado por el fuad y analizado por las capacidades cognoscitivas teniendo en cuenta los datos que están ordenados y registrados en archivos en la memoria-biblioteca del estanque. Los decodificadores transforman el input en ideas y sentimientos expresados ​​a través del lenguaje y de imágenes antes de que caiga en el estanque. Cuando el fuad captura este input y lo analiza, puede convertirse en símbolos, alegorías, máximas e imágenes que convertirán las secuencias en escenarios simbólicos. Ahora, estos análisis volverán al estanque de forma ordenada y se registrarán en sus archivos correspondientes para que podamos utilizarlos en el momento que los necesitemos. Permanecerán en la superficie del estanque, siempre listos para ser utilizados.

Este proceso se realiza de forma automática y se organiza ordenadamente en la sección del estanque o memoria-biblioteca. Estamos hablando de acciones llevadas a cabo voluntariamente. Por ejemplo, ¿qué sucedería si el input que ha caído en el estanque y ha sido detectado por la consciencia no interactuase con el fuad? En este caso, no habría análisis y, por lo tanto, este input no interactuaría con los datos disponibles en la memoria-biblioteca del estanque. No obstante, teniendo en cuenta que esta información ha sido detectada por la consciencia, existe la posibilidad de recuperarla y enviarla al dispositivo del fuad. Sin embargo, en el caso de un input que no haya sido detectado por la consciencia, éste caerá en el estanque desordenadamente y se hundirá en las aguas de la memoria. Está ahí, pero es difícil, si no imposible, recuperarlo.

Cuando el input transporta datos espirituales importantes, pero nuestra consciencia está inactiva o la conexión con el fuad se corta, caemos en lo que el Qur-an llama –ghaflah y en este estado no hay conexión con la Órbita Divina. Estamos perdidos en el espacio de la indiferenciación como un astronauta cuando se corta la cuerda que lo mantenía unido a la nave espacial.

Fuad, pues, significa corazón espiritual y, en conexión con la fitrah y la entrada espiritual proveniente del wahy y de los dos órganos espirituales, puede entender los elementos proféticos de la existencia y de esta manera puede guiar a la nafs hacia el camino de rectitud.

El mecanismo completo funciona de la siguiente manera: El input proviene del exterior y penetra en la nafs a través del wahy originado en el centro de producción, de los dos canales espirituales y del interior proyectado por la fitrah. Este input es detectado por la consciencia y, por lo tanto, penetra ordenadamente en el estanque. Luego es capturado por el fuad, si el poder de voluntad y la determinación están activos, y es analizado a través de lo que podemos llamar “facultades cognoscitivas”. El resultado se envía de vuelta al estanque donde interactuará con los datos ordenados en archivos en la memoria-biblioteca y se volverá a capturar mediante el mecanismo del fuad, tantas veces como haga falta. Este proceso puede repetirse cientos de veces. No obstante, no debemos olvidar las otras dos posibilidades: el input es detectado por la consciencia, pero no es capturado por el fuad, o el input no es detectado por la consciencia y cae desordenadamente en el estanque –estado de ghaflah.

Volviendo al esquema, vemos que todo interactúa, excepto cuando hay ghaflah. En este estado, solo funciona el automatismo tilqayiah تلقائية. Las cosas se hacen automáticamente, rutinariamente. A penas hay comprensión, ya que el input no interactúa con las capacidades cognoscitivas a través del fuad. La mayor parte de la información cae en el estanque desordenadamente sin ser detectada por la consciencia. No obstante, el input desordenado tampoco se pierde. Permanece en las aguas de la memoria donde está registrado y parte de esta información decodificada y expresada en palabras e imágenes será utilizada por shaytan para dirigirnos al extravío o para distraer nuestra atención del input espiritual.

Sin interacción con el fuad será difícil, si no imposible, que la nafs diferencie entre lo que ofrece shaytan y lo que ofrece la fitrah o los malaikah.

Sin embargo, incluso si hay interacción con el fuad, puede haber confusión y la imagen se puede volver borrosa, ya que la información que llega a través de los órganos espirituales –el oído y la vista– puede ser un input cultural que cubra o manche la fitrah cambiando sus valores y corrompiendo el correcto funcionamiento del fuad. Por lo tanto, para que el fuad funcione correctamente, tenemos que filtrar la entrada del input y limpiar constantemente el estanque ordenando la información en los archivos correspondientes y lanzando el input inútil y negativo a la papelera de reciclaje donde permanecerá neutralizado o se recuperará en el caso de que sea necesario.

Todavía, empero, no podemos estar seguros acerca del input filtrado, ya que puede contener elementos venenosos de nuestra subjetividad. Frente a ella, la única referencia segura es la objetividad de Allah. Mas ¿cómo podemos ajustar nuestra subjetividad a la objetividad de Allah? Únicamente mediante el estudio del Qur-an y la sunnah profética, la mil-lah profética. De esta forma desenmascararemos, entre muchos otros, los valores del humanismo, hoy llamados derechos humanos, que intentan penetrar en el estanque y registrarse en la memoria-biblioteca como valores divinos.

En el esquema, podemos ver que hay sentidos menores a los que no podemos considerar como órganos espirituales –el gusto, el tacto y muchos otros.

Otro factor muy importante en el dispositivo humano es la imaginación, la cual nos permite crear mundos, historias, escenarios… como si fuésemos dioses. Pero la poderosa imaginación humana carece de tres características que son exclusivas de Allah:

1. lo que “creamos” es el resultado de mezclar elementos que ya existen en este universo. No podemos crear algo de la nada.

2. La segunda característica es que no tenemos el poder o el conocimiento para hacer que estos escenarios con todo lo que contienen en nuestra imaginación se manifiesten en nuestro mundo. Todo lo que crea nuestra imaginación permanece en nosotros mismos y no puede encarnarse y vivir fuera de nosotros.

3. La tercera característica es que no podemos mantener nuestros mundos imaginarios indefinidamente. Cuando el cansancio o el sueño se apodera de nosotros, estos mundos se desvanecen, y si queremos recuperarlos de nuestra memoria, encontraremos que es una tarea imposible porque no seremos capaces de crear los mismos escenarios exactamente iguales.

Por el contrario, Allah crea de la nada, sin un modelo previo. Al mismo tiempo, Él puede manifestar lo que quiera. Y en cuanto a mantener Su creación, nada le distrae de esa tarea ni le cuesta trabajo mantenerla. Como leemos en ayat al-kursi:

اللَّهُ لاَ إِلَهَ إِلاَّ هُوَ الْحَيُّ الْقَيُّومُ لاَ تَأْخُذُهُ سِنَةٌ وَلاَ نَوْمٌ

(255) ¡Allah! No hay dios, sino Él –el Eternamente Actuante, el que Subsiste por Sí Mismo y da la existencia a todo lo demás. Ni la somnolencia ni el sueño Le afectan.
Sura 2 – al Baqarah

A través de la imaginación, el hombre puede comprender alegorías y metáforas y puede mezclar los elementos existenciales para producir lo que necesita para su vida en la Tierra. Al mismo tiempo, la imaginación interactúa con el input y activa la reflexión. En el Qur-an vemos este proceso repetido muchas veces:

أَنزَلَ مِنَ السَّمَاء مَاء فَسَالَتْ أَوْدِيَةٌ بِقَدَرِهَا فَاحْتَمَلَ السَّيْلُ زَبَدًا رَّابِيًا وَمِمَّا يُوقِدُونَ عَلَيْهِ فِي النَّارِ ابْتِغَاء حِلْيَةٍ أَوْ مَتَاعٍ زَبَدٌ مِّثْلُهُ كَذَلِكَ يَضْرِبُ اللَّهُ الْحَقَّ وَالْبَاطِلَ فَأَمَّا الزَّبَدُ فَيَذْهَبُ جُفَاء وَأَمَّا مَا يَنفَعُ النَّاسَ فَيَمْكُثُ فِي الأَرْضِ كَذَلِكَ يَضْرِبُ اللَّهُ الأَمْثَالَ

(17) Hace que caiga agua del cielo que corre por los valles según se le ha decretado, llevándose en su torrente lo que excede. Y de lo que funden en el fuego para obtener adornos o utensilios se desprenden residuos similares. De esta forma separa Allah la verdad de la falsedad –los residuos se van como deshecho y lo que aprovecha a los hombres –nas– permanece en la Tierra. Así es como Allah alegoriza.
Sura 13 – al Ra’d

En primer lugar, imaginamos la situación como si fuera una película y, a través de esas imágenes, a partir de esos escenarios podemos reflejar y comprender mejor cómo funciona y se manifiesta la falsedad. Sin imaginación, el hombre será como un robot, incapaz de reflexionar. Además, la imaginación es uno de los factores que hacen posible el contacto entre el hombre y el sistema divino. Pero al mismo tiempo, la imaginación puede ser una de las herramientas más efectivas en manos de shaytan. Como ya hemos visto, millones de imágenes caen constantemente en el estanque, la mayoría de ellas sin ser detectadas por la consciencia y, por lo tanto, penetran desordenadamente. Pero ello no significa que estén perdidas o eliminadas, al contrario, permanecen en las aguas de la memoria desde donde shaytan puede rescatarlas y presentárnoslas en los momentos más cruciales –por ejemplo, cuando hacemos la salah– para desviar nuestra atención, nuestra concentración, y llevarnos incluso hacia campos de perversión. Para evitarlo, debemos filtrar constantemente el input a través de la objetividad de Allah. Así mismo, debemos estar vigilantes y desarrollar una fuerte determinación.

Nada del input se pierde definitivamente. Todo está registrado en la película de la memoria, en las aguas del estanque, seamos o no conscientes de ello. Así lo declara el Qur-an:

وَكُلَّ إِنسَانٍ أَلْزَمْنَاهُ طَائِرَهُ فِي عُنُقِهِ وَنُخْرِجُ لَهُ يَوْمَ الْقِيَامَةِ كِتَابًا يَلْقَاهُ مَنشُورًا

اقْرَأْ كِتَابَكَ كَفَى بِنَفْسِكَ الْيَوْمَ عَلَيْكَ حَسِيبًا

(13) Todo hombre –insan– está inseparablemente unido a su destino, y el Día del Resurgimiento le sacaremos un Kitab que no estará sellado. (14) ¡Lee tu Kitab! Hoy te bastas a ti mismo para llevar la cuenta.
Sura 17 – al Isra

En el kitab que recibiremos en Ajirah, estará todo registrado. No será un registro hecho de papel como los que tenemos ahora, sino más bien una película, un flash, en la que veremos nuestra vida sin que falte el menor detalle, ya sea grande o pequeño. Además, en esta película veremos no solo nuestras acciones, sino también nuestras intenciones, nuestras motivaciones, nuestros pensamientos y sentimientos más íntimos:

هَذَا كِتَابُنَا يَنطِقُ عَلَيْكُم بِالْحَقِّ إِنَّا كُنَّا نَسْتَنسِخُ مَا كُنتُمْ تَعْمَلُونَ

(29) Este Kitab Nuestro habla de vosotros con la verdad.
Fuimos transcribiendo todo lo que hacíais.
Sura 45 – al Yaziyah

Todo está registrado, nada se pierde. Con este kitab en nuestras manos, con esta película, no necesitaremos que nadie nos diga lo que hemos hecho en nuestra vida terrenal porque todo estará claro y no faltará ningún detalle. Más aún, no habrá nada que decir, no habrá justificación que valga.

Si nos fijamos de nuevo en el esquema, veremos claramente el funcionamiento del mecanismo humano. Cuando este dispositivo funciona correctamente, el input llega a la nafs a través de los canales externos, la consciencia lo ilumina y así cae ordenadamente en el estanque y es registrado en la memoria-biblioteca según la subjetividad de la nafs. A continuación, el input interactúa con el fuad y es analizado en contraste con la objetividad de Allah. De esta manera, el input se desprende de los elementos de la cultura que cubren la fitrah.

A través de este proceso, la memoria-biblioteca del estanque se va llenando de registros objetivos en detrimento de la subjetividad de la nafs. Los cristales coloreados de nuestra subjetividad se van haciendo cada vez más transparentes, permitiéndonos ver la realidad de las cosas. Por el contrario, si la luz de la consciencia se interrumpe en el camino, no se iluminará el input y caerá en el estanque desordenadamente. Se perderá en las aguas de la memoria. Por otro lado, si la consciencia funciona correctamente, pero la nafs no tiene una imagen clara del sistema profético y de la objetividad de Allah a través de un estudio e investigación constantes del Qur-an y de la mil-lah profética, será la subjetividad de la nafs la que clasifique el input, proyectando una imagen distorsionada de la realidad.

Para que el dispositivo humano funcione correctamente, se debe activar la consciencia y el input debe contrastarse con la objetividad de Allah. Este último punto es muy importante porque nuestra subjetividad, por ejemplo, nos puede hace creer que Allah es humanista, feminista, demócrata, y que permite la homosexualidad. Pero el Qur-an nos dice que la mayoría no cree, no reflexiona, no comprende y, al mismo tiempo, que son pocos los que creen, reflexionan y entienden. Debemos cambiar, pues, nuestras lentes coloreadas de subjetividad por las lentes transparentes de la objetividad de Allah. De esta forma, comprenderemos que son las elites reales las que deberían dirigir a las personas, y no las mayorías.

En el esquema vemos también que hay numerosas acciones voluntarias que se realizan por automatismo. Si utilizamos el automatismo correctamente, caeremos en la cuenta de que esta facultad es una herramienta muy útil en nuestras manos. No tenemos que aprender cada día a escribir o leer, a andar en bicicleta… pero, por otro lado, hay acciones que no deberían abandonarse al automatismo precisamente porque exigen que estemos presentes cuando las realizamos –la mayoría de las veces hacemos la salah automáticamente y mientras la lengua pronuncia aleyas del Qur-an, nuestra imaginación nos lleva a ámbitos lejanos. Y ello debido a que shaytan usa nuestra imaginación para impedir que estemos concentrados en la salah, o cuando hacemos wudu o estamos ayunando. La mayoría de los estudiantes de shari’a memorizan el Qur-an de manera automática. Memorizan palabras sin entender lo que memorizan porque no están presentes. Su dispositivo no funciona correctamente. El proceso de registrar el Qur-an plenamente conscientes y de ser analizado por el fuad, no está armonizado. El Qur-an permanece memorizado en el estanque, pero sin interaccionar con la memoria-biblioteca, sin contrastarse con la subjetividad de la nafs.

Es pues fundamental separar claramente las acciones que se pueden realizarse automáticamente de las acciones que se deben realizar con plena consciencia

El estado de sueño es muy diferente del estado de vigilia. Cuando dormimos podemos entrar en dos reinos diferentes: dormir sin sueños (sueño profundo) o dormir con sueños. Ambos se producen involuntariamente. En el sueño sin sueños, la nafs está separada de la consciencia y del cuerpo, por lo que no hay recuerdos ni consciencia del paso del tiempo. No tenemos ninguna referencia para sentir nuestra propia existencia, ya que la consciencia necesita acciones que pueda observar, y en el estado de sueño profundo no hay sueños y, por lo tanto, no hay acciones. Por otro lado, cuando hay sueños, la consciencia se une a la nafs y la nafs se manifiesta en otro cuerpo –el cuerpo de sueño, el cuerpo que puede estar vivo en la estructura del sueño, en las leyes del sueño: puede volar, puede permanecer dentro del agua largo tiempo sin necesidad de oxígeno… Los sueños pueden clasificarse en tres categorías:

1. Sueños en los que se mezclan caóticamente escenas que tuvieron lugar en el estado de vigilia.

2. Sueños como resultado de un asunto que nos preocupa o que ha sido discutido repetidamente (en este caso a veces podemos obtener algo de luz al respecto).

3. Sueños que son producidos por el wahy que viene directamente del centro de producción (en estos sueños hay guía y podemos aprender algo importante para nuestra vida espiritual).

Ahora podemos entender el esquema como un mecanismo compuesto por diferentes dispositivos. Tenemos el dispositivo de los canales a través del cual llega el input: tres canales vienen del exterior (wahy, imágenes y sonidos) y uno del interior (fitrah). Tenemos el dispositivo del estanque en cuya memoria-biblioteca se registran todos los input ordenadamente (iluminados por la conciencia) o desordenados (inconscientemente).

El estanque actúa como la memoria general, y como en el caso de un ordenador, dispone de memoria RAM que usamos todo el tiempo, y de memoria de disco duro donde algunos datos están clasificados ordenadamente y otros de forma desordenada. Por otra parte, tenemos el dispositivo del fuad que interconecta las facultades cognoscitivas –imaginación, voluntad, intelecto, razonamiento, etc. Cuando este dispositivo interactúa con la consciencia, la nafs funciona correctamente y existe una conexión con la Órbita Divina y la creación –tenemos el dispositivo que produce y controla el automatismo.

Ya hemos visto que un elemento crucial en el mecanismo general de la nafs es la objetividad de Allah. Sin este elemento el fuad analizará el input a través de la subjetividad de la nafs, por lo que en muchos casos llegará a conclusiones erróneas sustituyendo, por ejemplo, la objetividad de Allah por el humanismo.

En este esquema vemos que todos los elementos funcionan según una adecuada interacción: el input cae en el estanque ordenadamente iluminado por la consciencia y luego interactúa con el fuad a través de la objetividad de Allah. Este es el funcionamiento perfecto de la nafs del creyente.

Volviendo al esquema, el último aspecto que podemos estudiar aquí es la pantalla donde se manifiesta la existencia. Funciona como la pantalla del cine: tenemos la película enrollada en el proyector, pero ahora necesitamos algún soporte sobre el que proyectar la película.

La pantalla es la sustancia o material sobre la que se puede proyectar la filmación de manera que los fotogramas cobren vida mediante el movimiento. De la misma manera, el universo, la existencia, necesita una sustancia sobre la que poder manifestarse. Esta sustancia es lo que los antiguos filósofos llamaban “el ser”. Este término es incorrecto y por ello nunca entendieron el funcionamiento de la existencia. Podemos llamarlo “la pantalla existencial”, porque solo Allah “es” y todo lo demás se manifiesta en esta pantalla. Mas si nos acercamos a la pantalla, nos daremos cuenta de que lo que se proyecta allí no existe por sí mismo. En el momento en que el proyector deja de funcionar, los fotogramas desaparecen y lo único que queda es la pantalla blanca, la pantalla existencial, la consciencia de Allah el Altísimo