6.SURA DE LOS REBAÑOS

(AL-ANAM)

سُورَةُ لأَنْعامِ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alabado sea Allah que ha creado los Cielos y la Tierra, y ha dispuesto que haya tinieblas y luz. Sin embargo, los encubridores pretenden que hay otros con igual poder que su Señor. (2) Es Él Quien os creó de barro[518]. Luego os fijó un plazo. El final de ese plazo está junto a Él. Aun así, dudáis. (3) Él es Allah en los Cielos y en la Tierra[519]. Sabe lo que guardáis en secreto y lo que manifestáis. Conoce el fruto de vuestras obras. (4) No hay aleya que les llegue de las aleyas de su Señor de la que no se aparten. (5) No hacen, sino negar la verdad cuando la reciben. Pronto tendrán noticias de aquello de lo que se burlaban. (6) ¿Acaso no ven cómo hemos barrido pueblos enteros de los que hubo antes de ellos? Les dimos supremacía y les proveímos como no os hemos provisto a vosotros. Hacíamos que cayeran abundantes lluvias del cielo y que fluyeran ríos por sus tierras, pero los destruimos a causa de su iniquidad e hicimos que después de ellos surgieran otros pueblos. (7) Aunque hiciéramos que te descendiera un mensaje escrito en un pergamino que pudieran tocar con sus propias manos, los encubridores dirían: “¡Qué es esto que nos trae, sino magia evidente!” (8) Luego añaden: “¿Por qué no se hace descender un malak que le acompañe?” Si bajara un malak[520], la suerte estaría echada y su tiempo habría concluido. (9) Si hubiéramos hecho que el Mensajero fuese un malak, le habríamos dado forma humana y se habrían quedado más confundidos de lo que están. (10) Ya se burlaron de los Mensajeros que hubo antes de ti, pero sus sarcasmos los tenían sitiados. (11) Diles que vayan por la Tierra y vean cómo acabaron los falaces. (12) Pregúntales de quién es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Respóndeles que todo ello es de Allah, Quien se ha prescrito a Sí Mismo la rahmah. Tened por seguro que os reunirá el Día del Resurgimiento –Día que sin duda ha de llegar. Allí estarán los que se hayan perdido a sí mismos, los que encubrían la verdad de este Día. (13) De Él es cuanto habita en la oscuridad de la noche y en la claridad del día. Está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y según Su conocimiento actúa. (14) Pregúntales si deberías tomar como protector a otro que a Allah, el Originador[521] de los Cielos y de la Tierra, Quien provee a toda la creación y no necesita el sustento de nadie. Infórmales de que se te ha ordenado ser el primero en someterte y que de ninguna forma seas de los idólatras[522]. (15) Transmíteles el temor que sientes al pensar en el castigo de un Día temible que te sobrevendría si desobedecieras a tu Señor. (16) Quien ese Día se haya librado de él, habrá sido por Su rahmah[523]. Esa es la clara victoria. (17) Si Allah te aflige con un mal, nadie excepto Él podrá retirarlo. Y si te concede un bien, sabe que Él tiene el poder sobre todas las cosas. (18) Es Él Quien se impone irresistiblemente sobre Sus siervos –el que Juzga con Sabiduría, el Conocedor de Todos los Registros[524]. (19) Pregúntales de quién es el testimonio más fiable. Respóndeles que de Allah, que es el Testigo entre ellos y tú. Y anúnciales que se te inspira este Qur-an para advertirles a ellos y a todo aquel a quien le alcance y sea capaz de comprenderlo. ¿Daréis testimonio de que hay otros dioses junto a Allah? Adviérteles que tú nunca atestiguarás tal cosa. Y aclárales que Él es el Único Ilah y que nada tienes que ver con lo que Le asocian. (20) Aquéllos a quienes dimos el Kitab[525] reconocen que es la verdad con la misma certitud que reconocen a sus propios hijos, pero los que se han perdido a sí mismos la encubren. (21) ¿Puede haber alguien más infame que quien fragua embustes contra Allah o contra Sus signos? No habrá victoria para los nefarios. (22) El Día en que los reunamos a todos y luego preguntemos a los idólatras: “¿Dónde están esas entidades con las que afirmabais estar asociados y a las que dabais el mismo poder que a Allah?” (23) Todo lo que podrán argumentar será: “¡Por Allah, nuestro Señor, que no éramos de los idólatras!” (24) ¡Mira cómo se desmienten a sí mismos y cómo les han extraviado los embustes que ellos mismos forjaron! (25) De entre ellos los hay que te escuchan, pero hemos puesto confusión en sus corazones para que no comprendan y sordera en sus oídos para que no entiendan lo que oyen[526]. Aunque vieran todos los signos de tu Señor, no creerían en ellos. Tal es su ignorancia que cuando vienen a ti los encubridores para argumentarte, dicen: “Esto no son, sino leyendas de los antiguos.” (26) Impiden que los demás crean en la verdad y ellos mismos se apartan de ella, pero sólo se destruyen a sí mismos sin darse cuenta. (27) Si los vieras cuando se detengan ante el fuego y digan: “¡Ay de nosotros! ¡Ojalá pudiéramos volver! No negaríamos los signos de nuestro Señor, y seríamos de los creyentes[527].” (28) Pero no, lo dirán porque se les habrá hecho patente lo que antes ocultaban. Aunque volvieran a la vida de este mundo, volverían a hacer lo que se les había prohibido que hicieran. Mienten incluso en su arrepentimiento. (29) Decían: “Sólo existe la vida de este mundo, y de seguro que no vamos a ser resucitados.” (30) Si vieras cuando comparezcan ante su Señor y les pregunte: “¿Acaso no es esto verdad?” Responderán: “¡Por nuestro Señor, que sí lo es!” Les dirá: “Gustad, pues, el castigo por haberla encubierto.” (31) Vagarán errantes en el extravío los que niegan el encuentro con Allah hasta que les llegue de súbito la Hora y digan: “¡Pobres de nosotros! ¡Cómo pudimos ser tan negligentes!” Cargarán sobre las espaldas con su ignominia. ¿Acaso no es deleznable su carga? (32) La vida de este mundo no es, sino un efímero tránsito y distracción, pero la morada de Ajirah es mejor para los que toman en serio las advertencias de su Señor[528]. ¿No vais a razonar? (33) De sobra sabemos que te afligen sus palabras, pero no es contra ti contra quien lanzan sus embustes, sino contra las aleyas de Allah. (34) Ya antes de ti hubo Mensajeros contra quienes también fraguaron embustes, pero resistieron a pesar de la inmundicia que les arrojaban hasta que les dimos la victoria. No hay mudanza en el plan de Allah. Ya te hemos narrado noticias sobre los Enviados. (35) Si te resulta insoportable su rechazo, mira si puedes congraciarte con ellos excavando un túnel en la tierra o subiendo al cielo con una escala para traerles un signo. Si Allah hubiera querido, los habría guiado a todos[529]. No dejes que los sentimientos te hagan actuar como si fueras un ignorante[530]. (36) Sólo pueden responder los que escuchan. A los muertos Allah los resucitará y luego volverán a Él. (37) Preguntan: “¿Por qué no se ha hecho descender sobre él un signo de su Señor?” Aclárales que Allah tiene el poder para hacer que descienda un signo, pero la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (38) No hay criatura que se mueva sobre la tierra ni volador que vuele con sus alas que no forme comunidades semejantes a las vuestras[531]. No hemos descuidado ningún detalle en el Kitab[532]. Luego serán reunidos para volver a su Señor. (39) Los que encubren la verdad de Nuestras aleyas moran sordos y mudos en las más abyectas tinieblas. Allah extravía o guía al camino de rectitud según Su voluntad. (40) Pregúntales qué harían si les llegara el castigo de Allah o les llegara la Hora, ¿llamarían acaso a otro que a Allah? Responded si sois sinceros. (41) ¡Por supuesto que no! Sólo a Él llamaríais y retiraría, si así fuera Su voluntad, el mal del que le pidierais que os librase, y os olvidaríais de las entidades a las que hubierais dado poder aparte de Él. (42) Sabe que enviamos a las comunidades que hubo antes de la tuya Mensajeros y que las castigamos afligiéndolas con el infortunio para que suplicaran con humildad. (43) ¿Por qué no lo hicieron cuando les llegó la aflicción? Sus corazones, en cambio, se endurecieron y el shaytan hizo que les parecieran hermosas y loables sus obras. (44) Cuando olvidaron aquello con lo que se les había hecho recordar, les abrimos las puertas de la abundancia, y cuando más se regocijaban con lo que se les había dado, les llegó de súbito Nuestro castigo[533] y fueron presa de la desesperación. (45) De esta forma cortamos de raíz la iniquidad de la gente infame. Alabado sea Allah, el Señor de Todos los Dominios [534]. (46) Pregúntales si han pensado en lo que sucedería si Allah les quitara el oído y la vista y sellara sus corazones. ¿Qué otro dios aparte de Allah les devolvería al estado anterior? Observa cómo clarificamos las aleyas y, sin embargo, ellos se apartan. (47) Pregúntales si han pensado en lo que sucedería si el castigo de Allah se les presentase de súbito o tras notoria advertencia. ¿Acaso serían aniquilados otros que los infames? (48) No enviamos a los Mensajeros, sino como anunciadores de buenas nuevas y como advertidores. A los que crean y actúen con rectitud no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre, (49) pero quienes nieguen Nuestras aleyas tendrán un duro castigo como pago por su rebeldía. (50) Aclárales que no afirmas tener acceso a las despensas de Allah ni que conozcas el Ghaib, ni les dices que seas un malak. Únicamente sigues lo que se te inspira. Pregúntales si consideran que son iguales el ciego y el que percibe la realidad[535]. ¿Es que no vais a reflexionar? (51) Advierte con él a quienes teman ser reunidos para comparecer ante su Señor. Fuera de Él no tendrán en quien apoyarse ni quien interceda por ellos. Tal vez así tomen en serio Nuestras advertencias. (52) No rechaces a los que invocan a su Señor mañana y tarde buscando Su complacencia. Cada uno tenéis vuestra propia cuenta de la que responder. Rechazarles sería por tu parte una iniquidad[536]. (53) Así es como hacemos que unos sean motivo de prueba para otros, de modo que digan: “¿Son éstos a los que Allah ha agraciado de entre nosotros?” ¿Es que acaso no es Allah Quien mejor conoce a Sus siervos agradecidos? (54) Cuando vengan a ti los que creen en Nuestras aleyas, recíbeles diciendo: “¡Que la paz sea con vosotros! Vuestro Señor se ha prescrito a Sí Mismo la rahmah, y que sepa el que de vosotros haya hecho un mal por ignorancia y después de ello se arrepienta y enmiende su conducta que Allah es el Perdonador, el Compasivo.” (55) De esta forma explicamos con detalle las aleyas para mostrarte claramente el camino que siguen los nefarios. (56) Aclárales que se te ha prohibido adorar a todo aquello a lo que dan poder aparte de Allah. Y que no seguirás sus inclinaciones, pues si lo hicieras te saldrías del camino de rectitud y dejarías de estar guiado. (57) Anúnciales que únicamente sigues lo que tu Señor te ha clarificado, mientras que ellos lo niegan. Nada puedes hacer en cuanto a lo que tanto les urge, pues no hay más juicio que el de Allah –el que emite con la verdad, y nadie mejor que Él para separarla de la falsedad. (58) Adviérteles que si pudieras hacer que llegara lo que con tanta urgencia piden, el asunto entre vosotros quedaría resuelto. Allah sabe mejor cómo tratar a los infames. (59) Sólo Él tiene las llaves del Ghaib[537] y sólo Él lo conoce. Sabe lo que hay en la tierra y en el mar. No cae una sola hoja que Él no conozca y sepa que ha caído, ni hay semilla en la oscuridad de la tierra ni nada húmedo o seco que no esté en un Kitab inalterable[538]. (60) Es Él Quien os hace morir en la noche y Quien sabe el afán que os movió durante el día. Luego os devuelve a la vida para que se cumpla el plazo que tiene fijado. A Él volveréis y os mostrará vuestras obras[539]. (61) Se impone irresistiblemente sobre Sus siervos. Os envía custodios hasta que os llega la muerte y se os llevan con celeridad Nuestros Enviados. (62) Luego son devueltos a Allah, su verdadero Señor. ¿Acaso no es a Él a Quien pertenece el juicio? Es Él Quien lleva la cuenta de todos. (63) Pregúntales Quién puede salvarles de las tinieblas de la tierra y del mar. Le suplicáis humildes y temerosos: “Si nos salvas de esta aflicción, seremos de los agradecidos.” (64) Aclárales que es Allah Quien les salva de esta y de todas las aflicciones. Sin embargo, cuando os veis a salvo, levantáis junto a Él otros dioses. (65) Adviérteles que Él tiene el poder de enviarles un castigo que les llegue de arriba o les venga de abajo, o de confundirles, dividiéndoles en sectas y haciéndoles probar la violencia de unos contra otros. Observa cómo clarificamos las aleyas para que puedan comprender. (66) Mas tu gente lo rechaza, a pesar de ser la verdad. Aclárales que tú no eres su garante. (67) Para cada noticia[540] hay un escenario[541]. Pronto sabréis. (68) Cuando veas que se meten en conversaciones en las que tratan sin ningún rigor Nuestras aleyas, apártate de ellos hasta que cambien de tema. Quizás el shaytan te distraiga, pero cuando caigas de nuevo en la cuenta de lo que están hablando, no sigas sentado con los infames. (69) En nada son responsables los temerosos de las cuentas que esos tengan que rendir, pero que les adviertan de las consecuencias de su actitud. Tal vez así les entre el temor. (70) No te entretengas con los que toman el Din como su profesión y como un medio de olvidarse de la responsabilidad que han contraído. La vida de este mundo les ha seducido y hacen creer que siguen firmes en la creencia. Mas no dejes de recordarles con lo que se te revela que son las obras las que llevan a la condenación, y que no hay fuera de Allah nadie en quien apoyarse ni nadie que pueda interceder. No se aceptará ningún rescate con el que se quiera compensar las malas acciones. Esos son a los que sus obras les habrán condenado. Su bebida será agua hirviendo. Tendrán un doloroso castigo por haber encubierto la verdad. (71) Pregúntales si deberíais invocar, en vez de a Allah, a lo que no os beneficia ni os perjudica, y si deberíais volveros sobre vuestros pasos después de que Allah os ha guiado. ¿Deberíais comportaros como aquel al que los shayatin han seducido y va desorientado y confuso por la Tierra? Y sin embargo, tiene amigos que le llaman a la guía: “¡Ven con nosotros!” Adviérteles que la guía de Allah es la guía, y que se os ha ordenado someteros al Señor de Todos los Dominios, (72) y que establezcáis la salah y que toméis en serio Sus advertencias, pues ante Él tendréis que comparecer. (73) Es Él Quien ha creado los Cielos y la Tierra de la mejor manera posible. El Día que diga: “Sé,” y sea, Su palabra se habrá hecho efectiva. Se soplará en el cuerno[542] y Suya será la soberanía. Conoce el Ghaib y lo manifiesto. Juzga con sabiduría y es el Conocedor de Todos los Registros. (74) E incluye la secuencia cuando Ibrahim dijo a su padre Azar: “¿Haces dioses de unos ídolos? En verdad que te veo a ti y a tu gente en un claro extravío[543].” (75) Le mostramos a Ibrahim los dominios de los Cielos y de la Tierra para que comprendiera su funcionamiento y tuviera certeza de que son creación de Allah[544]. (76) Cayó sobre él la noche y vio un astro. Se dijo: “Éste es mi Señor,” pero cuando se ocultó, dijo: “¡Cómo adoraré lo que no tiene permanencia!” (77) Y vio aparecer la Luna. Se dijo: “Éste es mi Señor,” pero al ver que también se ocultaba, exclamó: “Si no me guía mi Señor, estaré de nuevo con los extraviados.” (78) Y vio salir el Sol. Se dijo: “Éste es mi Señor. Es el astro más grande y refulgente,” pero cuando se ocultó, dijo: “¡Gente mía! Nada tengo que ver con vuestra idolatría!” (79) En cuanto a mí, me someto como hanifa[545] a Quien ha originado los Cielos y la Tierra. En Él me protejo de ser de los idólatras. (80) Cuando su gente trató de rebatirle[546], les dijo: “¿Pretendéis saber sobre Allah más que yo cuando es a mí a quien ha guiado? No temo a esos que tomáis por dioses, pues sólo tendrían poder para dañarme si así fuera la voluntad de mi Señor. Su conocimiento abarca todas las cosas. ¿No vais a razonar? (81) ¿Cómo habría de temer a vuestros dioses cuando vosotros no teméis asociarlos con Allah, a pesar de que no tienen ningún poder ni ha descendido sobre vosotros ninguna autoridad para que los adoréis? Y si tenéis algún conocimiento, respondedme: ¿Cuál de las dos partes tiene más razón para sentirse a salvo?” (82) Esos que creen y no revisten su iman de idolatría, entenebreciéndolo, y están guiados. (83) Este es Nuestro argumento, el que dimos a Ibrahim contra su gente. Elevamos en rango siguiendo Nuestro plan. Tu Señor juzga con sabiduría, y actúa según Su conocimiento. (84) Le concedimos[547] a Ishaq y a Yaqub, a los que guiamos. A Nuh, le habíamos guiado antes. Y son descendientes suyos –Daud, Sulayman, Ayyub, Yusuf, Musa y Harun. Así retribuimos a los que actúan con rectitud. (85) Y Zakariyya, Yahya, Isa e Ilyas, todos ellos de los justos. (86) E Ismail, Al-Yasa, Yunus y Lut. A todos ellos los preferimos por encima de los demás. (87) Entre sus padres, descendientes y hermanos están los que escogimos y guiamos al camino de rectitud. (88) Esta es la guía de Allah con la que Él guía a Sus siervos siguiendo Su plan. Si hubieran dado poder a otro que a Allah, habrían hecho inútiles todas sus obras. (89) Esos son a los que les dimos el Kitab, el juicio y la Profecía, y si estos lo rechazan, lo confiaremos a otros que no lo encubran. (90) Ésos son a los que Allah ha guiado. Sigue, pues, el ejemplo de su guía. Aclárales que no les pides ningún pago por ello. No es, sino una admonición y un recordatorio para todos los hombres[548]. (91) No han evaluado debidamente el método que Allah ha establecido para guiar a la gente. Por ello dicen: “Allah no ha revelado nada a ningún ser humano –bashar[549].” Pregúntales quién entonces hizo descargar el Kitab con el que vino Musa –luz y guía para los hombres –nas. Lo transcribís en pergaminos, algunos de los cuales mostráis, pero la mayor parte de ellos los ocultáis. Así aprendisteis lo que no sabíais ni vosotros ni vuestros padres. Proclama: “¡Allah!” Luego déjalos entretenidos en sus vanas discusiones. (92) Este Kitab lo hacemos descender como una bendición para confirmar lo que ya había y para advertir a los que habitan en la madre de las ciudades y en las que hay alrededor de ella. Los que creen en la Última Vida, creen en él y son cuidadosos con su salah. (93) ¿Quién puede ser más infame que quien forja embustes contra Allah o dice: “Se me ha inspirado,” pero no se le ha inspirada nada. Y dice: “Descargaré algo como lo que Allah hace descargar.” Si vieras cuando a los infames les llegue la agonía de la muerte y los malaikah les arranquen sus nafs[550] y les digan: “Hoy vuestra retribución será el desprecio por los embustes que forjasteis contra Allah y por haberos ensoberbecido cuando se os recitaban Sus aleyas. (94) Al final habéis venido a Nosotros, uno a uno, como os creamos la primera vez. Habéis dejado atrás todo lo que os dimos en la vida del mundo. No vemos que haya con vosotros ningún intercesor, ésos que afirmabais que tenían el mismo poder que Allah. El vínculo ficticio que os unía se ha roto, y esa ficción que pretendíais que era un poder os ha extraviado.” (95) Es Allah Quien hiende la semilla y el hueso de los frutos, sacando lo vivo de lo muerto y haciendo que lo vivo sea fuente y origen de lo muerto. Es Allah Quien lo ha diseñado así. Sin embargo, os apartáis del camino. (96) Él hace que rompa el día y que la noche sea propicia para el reposo, y hace que el Sol y la Luna sean medios de calcular el tiempo. Así está inscrito en el plan del Poderoso, el que Actúa Según Su Conocimiento[551]. (97) Es Él Quien ha dispuesto las estrellas en el cielo para que os sirvan de guía en la noche cuando viajáis por la tierra y por el mar. Hemos clarificado las aleyas para aquellos que escudriñan la creación. (98) Es Él Quien os ha producido a partir de una sola nafs –entidad estable y depósito genético. Hemos clarificado las aleyas para la gente capaz de comprender[552]. (99) Es Él Quien hizo que cayera agua del cielo. Con ella brotaron plantas de todo tipo y de ellas sacamos granos frescos de los que brotaron apretadas espigas de cereales. Hicimos que la palmera echara sus brotes y que de ellos salieran racimos de dátiles fáciles de coger. Produjimos jardines de vides, olivos y granados, semejantes en apariencia, pero muy diferentes en sabor y propiedades. Fijaos en sus frutos cuando crecen y maduran. En todo ello hay signos para la gente que cree. (100) Sin embargo, han hecho de los yin dioses que asocian con Allah, cuando ha sido Él Quien los ha creado. Han blasfemado al atribuirle hijos e hijas sin ningún conocimiento. ¡Ensalzado sea en Su perfección más allá de toda contingencia! (101) Dio comienzo[553] a los Cielos y a la Tierra. ¿Cómo habría de tener hijos si no tiene consorte y ha creado todo cuanto existe? Es Él Quien tiene el conocimiento de todas las cosas, y según él actúa. (102) Ése es Allah, vuestro Señor. No hay ilah, sino Él. El Creador de todo cuanto existe. ¡Adoradle pues! Él es el Garante de Todo lo Creado. (103) La percepción humana no Le abarca, pero Su percepción abarca todas las cosas. Él es el Sutil, el Conocedor de Todos los Registros. (104) Vuestro Señor os ha dado consciencia para que podáis discernir. Así pues, quien distinga la verdad de la falsedad obtendrá de ello un gran beneficio. Mas quien prefiera permanecer ciego a la realidad, a él mismo se dañará. “Yo no soy vuestro guardián[554].” (105) Repetimos las aleyas, variando su forma para completar su significado, para que digan que has estudiado bien el asunto, y clarificarlas para aquellos que escudriñan la creación. (106) Sigue únicamente lo que te inspira tu Señor. No hay ilah, sino Él. Y apártate de los idólatras. (107) Si esa hubiera sido la voluntad de Allah[555], no habrían dado poder a otros aparte de Él. No te hemos hecho su guardián ni su garante. (108) No insultéis a los que invocan en vez de a Allah, ya que podría ser causa de que, movidos por su hostilidad e ignorancia, insultasen ellos a Allah. Hemos hecho que a cada ummah le pareciera bien su forma de actuar[556]. Luego habrán de volver a su Señor, Quien les mostrará sus obras. (109) Juran solemnemente por Allah que si les llegara un signo, creerían en él. Diles que los signos están junto a Allah. ¿Acaso no os dais cuenta de que aunque les llegaran, no creerían en ellos? (110) Mudaremos sus corazones y su visión, pues desde el principio encubrieron Nuestros signos. Los dejaremos vagar errantes como si estuvieran ciegos. (111) Aunque hiciéramos que bajaran a ellos malaikah[557] y que los muertos les hablaran, y reuniéramos todas las cosas que hay en el mundo y se las pusiéramos delante, no creerían, a menos que estuviera en el plan de Allah, pero la mayoría de ellos ignora esta realidad. (112) Para cada Profeta hemos dispuesto shayatin de entre los hombres y los yin que son sus enemigos y se inspiran unos a otros palabras adornadas de engaño. Si esa fuera la voluntad de Allah, no lo harían. Déjalos con las falsedades que forjan (113) para que los corazones[558] de quienes no creen en Ajirah las escuchen, les seduzcan y les hagan obrar con iniquidad. (114) “¿Por qué habría de desear otro juez que Allah cuando es Él Quien ha hecho descargar para vosotros el Kitab que distingue la verdad de la falsedad[559]?” Aquéllos a los que se les dio el Kitab saben que proviene de tu Señor. No seas, pues, de los que dudan[560]. (115) El plan de tu Señor es de una perfección y justicia absolutas. No hay nadie que pueda cambiarlo. Él está atento a todo cuanto acontece en la creación, y según Su conocimiento actúa. (116) Si obedecieras a la mayoría de los que habitan en la Tierra, te extraviarían del camino de Allah, pues no siguen, sino suposiciones y no hacen, sino conjeturar. (117) Tu Señor sabe bien quién se ha extraviado de Su camino y quien está guiado. (118) Comed de aquello sobre lo que se haya mencionado el nombre de Allah si creéis en Sus aleyas. (119) ¿Por qué no habríais de comer de aquello sobre lo que se ha mencionado el nombre de Allah? Ya se ha explicado detalladamente lo que se os prohíbe, a menos que os veáis forzados a ello. En verdad que muchos, faltos de conocimiento, se extravían por seguir sus deseos, pero tu Señor conoce a los transgresores. (120) No apoyéis el mal patente o secreto. Los nefarios recibirán su retribución por las maldades que hayan cometido. (121) No comáis de aquello sobre lo que no haya sido mencionado el nombre de Allah[561], pues hacerlo es una abominación. El trabajo de los shayatin consiste en inspirar a sus secuaces para que polemicen con vosotros. Si les obedecierais, seríais de los idólatras. (122) ¿O acaso quien había muerto[562] al espíritu e hicimos que volviera a la verdadera vida, poniendo en él una luz con la que camina entre la gente es como quien deambula entre tinieblas sin poder salir de ellas? A los encubridores les hacemos creer que son correctas sus obras. (123) Así hacemos que los nefarios de cada ciudad sean su gente más influyente para que de esa forma maquinen en ellas, pero sólo maquinan, sin darse cuenta, contra ellos mismos. (124) Cuando les llega una aleya, dicen: “No creeremos hasta que no se nos dé lo mismo que se les dio a los Mensajeros de Allah.” Bien sabe Allah a quién revela Su mensaje. Pronto los facinerosos recibirán la afrenta de Allah y un terrible castigo[563] por lo que han maquinado. (125) A quien Allah quiere guiar abre su corazón al Islam[564], y a quien quiere extraviar le hace sentir en su pecho la misma angustia que sentiría si estuviera ascendiendo velozmente al cielo. Así aflige Allah a los encubridores. (126) Este es el camino de tu Señor, el camino de rectitud. Clarificamos las aleyas para la gente que recapacita. (127) Ellos tienen junto a su Señor la morada de la paz. Él será su protector por haber actuado con rectitud. (128) El Día en que los reúna a todos se dirá al grupo de yin: “¡Yin! Lograsteis seducir a muchos seres humanos.” Dirán sus secuaces de entre los hombres: “¡Señor nuestro! Disfrutamos asociándonos con ellos y nos beneficiamos unos de otros. Hoy el plazo que nos diste ha terminado.” Les dirá: “Vuestra morada es el fuego, en el que permaneceréis para siempre, salvo lo que esté inscrito en el plan de Allah[565].” Tu Señor juzga con sabiduría, y según Su conocimiento actúa. (129) En pago por su maldad hacemos que los infames se desentiendan unos de otros. (130)¡Hombres –insan– y yin! ¿Acaso no os llegaron Mensajeros de entre vosotros que os recitaban Mis aleyas y os advertían del encuentro de este Día?” Dirán: “Somos testigos de que así fue.” Les engañó la vida de este mundo y atestiguarán contra sí mismos que encubrieron la verdad. (131) Tu Señor no destruye una ciudad injustamente, sin antes haber advertido a sus habitantes. (132) Cada uno tendrá el rango que merezca por sus obras. Tu Señor no está descuidado de lo que hacen. (133) Y sabe que tu Señor es en Sí Mismo Suficiente, Poseedor de la Rahmah. Si esa es Su voluntad, os exterminará de la faz de la Tierra y hará que os sucedan[566] quien así decida Su voluntad, siguiendo Su plan, del mismo modo que os originó de la descendencia de otra gente. (134) Tened por cierto que aquello con lo que se os amenaza llegará sin que podáis impedirlo. (135) Diles: “¡Gentes del lugar! Actuad según mejor os parezca, que yo también lo haré, y veremos al final de quién es el triunfo. No hay victoria para los infames.” (136) Destinan para Allah, de lo que Él ha creado, parte de las cosechas y de los animales de rebaño, y afirman: “Esto es para Allah y esto es para los otros alihah[567].” Pero lo que está destinado a sus alihah no llega a Allah, y lo que es para Allah sí les llega a ellos. ¡Qué inicua forma de actuar! (137) De la misma forma, las entidades a las que dan poder[568] hacen que a muchos de los idólatras les parezca acertado matar a sus propios hijos para causarles la ruina y confundirles en su din. Si esa fuera la voluntad de Allah, no lo harían. ¡Déjalos, pues, a ellos y a los embustes que forjan! (138) Entre sus pretensiones está el decir: “Este ganado y estas cosechas están reservados para aquellos a quienes nosotros queramos alimentar con ellos.” Hay animales sobre los que han prohibido montar, y a otros los sacrifican sin mencionar el nombre de Allah. Mas todas esas restricciones que se imponen no son, sino invenciones suyas. Allah les dará su merecido por los embustes que han forjado[569]. (139) Y dicen: “Lo que hay en el vientre de estos animales es exclusivo de nuestros varones y está prohibido para nuestras mujeres.” Mas si nace muerto, se lo reparten entre todos. Les dará su merecido por sus prácticas supersticiosas. Actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (140) ¡Qué extravío el de quienes neciamente y sin conocimiento mataban a sus propios hijos y prohibían, fraguando embustes contra Allah, aquello con lo que Allah les proveía! En verdad que estaban extraviados y sin guía. (141) Es Él Quien ha hecho salir de los campos vides que se emparran y otras que no trepan, palmeras y semillas que producen diferentes tipos de alimentos, aceitunas y granados –todos ellos similares y al mismo tiempo diversos. Comed de los frutos que den cuando estén maduros, y el día de la recolección entregad lo que Allah os ha prescrito de la riqueza que habéis obtenido de ellos y no la malgastéis. Él no ama a los despilfarradores. (142) De entre los animales de ganado disponéis de los que os sirven para llevar la carga y para montar en ellos, y de otros obtenéis diversas utilidades[570]. Comed de aquello con lo que Allah os provee y no sigáis los pasos del shaytan –vuestro enemigo declarado. (143) En cuanto a lo que prohíben[571], toman, en parejas, ocho cabezas de animales de ganado –dos parejas de ovinos y dos de caprinos. Pregúntales quién les ha prohibido los dos machos o las dos hembras o lo que éstas envuelven en sus matrices. Que te den cuenta de ello con conocimiento si es verdad lo que dicen. (144) Y de la misma forma, toman dos parejas de camélidos y dos de bovinos. Pregúntales quién les ha prohibido los dos machos o las dos hembras o lo que éstas envuelven en sus matrices. ¿O acaso estabais presentes cuando Allah ordenó tal cosa? ¿Quién es más infame que quien forja embustes contra Allah para extraviar a la gente, sin conocimiento alguno? Allah no guía a los infames. (145) Adviérteles que no encuentras en lo que se te ha inspirado que se le haya prohibido a nadie comer de todo cuanto quiera[572], salvo de los animales muertos, de la sangre derramada y de la carne de cerdo, pues es una inmundicia, o sobre el que se haya cometido la abominación de sacrificarlo en el nombre de otro que Allah. Mas quien se vea forzado a ello sin tener la intención de rebelarse o transgredir los límites prescritos que sepa que Allah es el Perdonador, el Compasivo. (146) A los hadu les prohibimos todo lo que tuviera pezuña sin dividir (como el casco del caballo), así como la grasa del ganado bovino y ovino, salvo la que tuvieran en el lomo, en los intestinos o adherida a los huesos. Así es como les pagamos por su rebeldía. Y somos veraces. (147) Si te acusan de mentir, aclárales que la rahmah de su Señor abarca todas las cosas, pero no habrá remisión para los nefarios. (148) Dirán los idólatras: “Si Allah hubiese querido, no habríamos caído en la idolatría ni tampoco nuestros padres ni habríamos prohibido nada.” Así mismo encubrían la verdad los que hubo antes de ellos hasta que probaron Nuestro castigo. Pregúntales si basan sus argumentos sobre algún conocimiento que no pueden mostrar. Sólo siguen suposiciones y no hacen, sino conjeturar. (149) Adviérteles que es Allah Quien tiene el argumento irrefutable. De haber sido esa Su voluntad, os habría guiado a todos. (150) Diles que vengan con sus testigos, ésos que atestiguan que Allah ha prohibido todo eso. Si dan testimonio, no lo des tú con ellos ni sigas las falsedades de los que niegan Nuestras aleyas ni las de aquellos que no creen en Ajirah y ponen junto a tu Señor otros alihah. (151) Llámales para que vengan y les declares lo que su Señor les ha prohibido –que no inventen alihah y les den poder en vez de a Él; y en cuanto a sus padres, que actúen con ellos de la mejor manera, y que no maten a sus hijos por temor a la miseria –nosotros les proveemos y que tengan por seguro que también les proveeremos a ellos; que no se acerquen a la obscenidad abiertamente o en secreto y que no maten a quien Allah ha prohibido matar salvo por derecho. Esto es lo que se os ordena, y en ello hay motivo para que reflexionéis[573]. (152) No os acerquéis a la riqueza del huérfano si no es para beneficiarle hasta que alcance la mayoría de edad. Sed justos en la medida y en el peso. No exigimos a nadie más allá de su capacidad. Cuando emitáis juicios, hacedlo con equidad, aunque se trate de un allegado. Y sed leales al compromiso que habéis contraído con Allah. Esto es lo que se os ordena, y en ello hay motivo para que recapacitéis. (153) Éste es el camino de rectitud –¡Seguidlo! Y no sigáis ningún otro camino, pues os alejarían del Suyo. Esto es lo que se os ordena; así pues, prestad atención a lo que se os decreta. (154) Luego dimos el Kitab a Musa para perfeccionar a aquellos que actúan con rectitud. En él clarificamos todas las cosas, y lo hicimos guía y rahmah para que pudieran creer en el encuentro con su Señor. (155) Y éste Kitab[574] lo descargamos como una bendición. Seguidlo, pues, y tomad en serio las advertencias que se os hacen para que se tenga misericordia de vosotros. (156) Ahora no podréis decir: “El Kitab únicamente les fue revelado a las dos taifas que hubo antes de nosotros, y desconocíamos las enseñanzas que contenía.” (157) Ni podréis decir: “Si se nos hubiera revelado el Kitab, habríamos seguido su guía mejor que ellos.” Y bien, os ha llegado la clarificación de vuestro Señor, la guía y la rahmah. ¿Y quién es más infame que aquel que niega las aleyas de Allah y se aparta de ellas? Quienes rechacen Nuestras aleyas recibirán un terrible castigo por haberse apartado de la guía. (158) ¿Esperan acaso que vengan a ellos los malaikah, o tu Señor, o que de Él les lleguen signos? El Día en que les lleguen los signos de tu Señor ninguna nafs se beneficiará de su iman si antes no creyó o puso en el haber de su creencia algún bien. Diles que esperen, que también nosotros esperamos. (159) Mas no te involucres con los que se dividieron en su din dando lugar a sectas –shiya[575]. Este asunto sólo incumbe a Allah. Él les mostrará las consecuencias de su forma de proceder. (160) A quien venga con una buena acción se le retribuirá como si hubiera hecho diez iguales a esa, pero a quien traiga consigo una mala acción se le pagará únicamente por ella. Nadie será tratado injustamente. (161) Infórmales de que te Señor te ha guiado al camino de rectitud, al preciado Din, a la mil-lah[576] de Ibrahim, que era hanifa[577] y no de los idólatras. (162) Y diles que tu salah, lo que sacrificas, tu vida y tu muerte son para Allah, el Señor de Todos los Dominios [578]. (163) Nadie puede participar de Su unicidad –“en eso se me ha ordenado creer, y soy el primero en someterme.” (164) Pregúntales si habrías de anhelar como Señor a otro que a Allah, cuando es Él Quien tiene la soberanía sobre todas las cosas. Cada nafs[579] recibirá lo que se merezca y nadie cargará con la carga de otro. Luego regresareis a vuestro Señor, Quien os clarificará aquello en lo que discrepabais. (165) Es Él Quien os ha hecho sucesores en la Tierra[580] y ha elevado en rango a unos por encima de otros para poneros a prueba con los dones que cada uno ha recibido. Tu Señor es rápido en castigar, y es el Perdonador, el Compasivo.

NOTAS

[518]  Ver artículo XVII.

[519]  Ver Info 14.

[520] Los malaikah son entidades activas, trabajadores, operadores, que actúan sin cesar en la creación de Allah el Altísimo. Desde el sistema operativo mueven el sistema funcional. Ellos concluirán esta creación y cuidarán de nosotros en Ajirah. Ver artículo IX y apéndice K.

[521]  Ver Info 13.

[522]  Esta es la mil-lah de Ibrahim. Ver artículo XI.

[523]  Ver artículo XIII.

[524]  Ver artículo XV.

[525]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[526]  Ver artículo XIII.

[527]  Ver Info 16.

[528]  Ver Info 9.

[529]  Ver artículo XIII.

[530]  Ver Info 21.

[531]  Ver artículo V.

[532]  Ver artículos IV, V y XIV.

[533]  Ver Info 15.

[534]  Ver artículo XXI e Info 2.

[535]  Ver apéndice E.

[536]  Ver Info 21.

[537]  Ver Info 5.

[538]  Ver artículos XIII y XIV.

[539]  Ver Info 11.

[540] El término nabai ناباء siempre significa noticia proveniente del Ghaib y por lo tanto puede significar revelación, inspiración o cualquier noticia que no provenga de este mundo.

[541]  Se manifiesta en un tiempo y un espacio concretos.

[542]  Ver cuadro C7.

[543]  Ver apéndice O y artículo II.

[544] Ver artículo I y XX

[545]  El término hanif حَنيف deriva del verbo hanafa حَنَفَ que significa –inclinarse por o hacia algo. Y la forma hanif حَنيف significa –inclinarse por un estado o tendencia correctos, tener un estado o tendencia correctos. De ahí que se aplique este término a quien a través del iytihad (investigación, reflexión, esfuerzo) llega a la clara convicción de la existencia de un solo Creador y se somete totalmente a Él.

[546]  Ver apéndice O.

[547]  Ver artículo XX.

[548]  El término utilizado aquí es alamin عالمين. Ver Info 2.

[549] Ver artículo XVII.

[550]  Ver artículo XVIII.

[551]  Ver artículo XV.

[552]  Ver artículo XVII.

[553]  Ver Info 13.

[554]  Ver artículos III y XX.

[555]  Ver artículo XIII.

[556] Allah el Altísimo hace referencia en esta aleya al fenómeno del gregarismo cuando en una ummah ya no hay Profetas y vuelven las tradiciones y costumbres de sus ancestros a las que todos siguen ciegamente, separándose y diferenciándose de las otras umam. Sin embargo, cuando son los Profetas y no las castas sacerdotales de cualquier tipo los que dirigen a sus sociedades, se vuelve a instaurar la fitrah en ellas y las diferencias con otras ummah también dirigidas por los Profetas (pasadas o contemporáneas) prácticamente desaparecen.

[557]  Ver apéndice K.

[558]  El término utilizado aquí es fuad فُئَاد, no qalb corazón قَلب, y hace referencia al “órgano” o “dispositivo” que enlaza y hace interactuar a la consciencia con las capacidades cognoscitivas. Ver artículo VI.

[559]  Ver artículo III.

[560]  Ver Info 21.

[561] En esta aleya, Allah el Altísimo refuta categóricamente la permisión de comer cualquier animal –excepto los que son del mar– que no haya sido sacrificado en el Nombre de Allah. Y aquí no se menciona a los actores sino al hecho. Es decir, poco importa quién sea el que sacrifica y cuál sea su creencia si no sacrifica el animal en el Nombre de Allah. En cuanto a si es suficiente mencionar Su nombre aunque no se crea en Él ni en Ajirah, baste recordar el hadiz sahih: “La intención es la que da el valor a los actos.” En el Nombre de Allah significa, pues, Tawhid. Tampoco es válido sacrificar en el nombre de “dios” o de “god” o de “dio” o de “dieu” o de otros, pues todos ellos son nombres paganos. Las derivaciones latinas de deus vienen del griego Zeus, y god viene de goth, que era un panegírico que significa “gran guerrero” con el que se alababa a Sargón el Grande. Todas esas palabras son sustantivos y no nombres propios como lo demuestra el hecho de que se puedan poner en plural y en femenino -dioses, diosa. Allah, en cambio, no tiene femenino ni plural ya que es un nombre propio. Por otra parte, el error básico de la idolatría no es tanto adorar a otros en vez de Allah si los hubiera, sino creer que realmente haya dioses y diosas. Sólo hay un Ilah y Su nombre es Allah, en los Cielos y en la Tierra; todo lo demás son invenciones humanas inspiradas por los shayatin.

[562] Hay una vida y una muerte del cuerpo, e igualmente hay una vida y una muerte del corazón. Y de la misma forma, hay una resurrección del cuerpo y una resurrección del espíritu, de la comprensión, de la consciencia. Allah el Altísimo se refiere en esta aleya a alguien cuyo corazón había dejado de percibir la realidad, se había salido del camino y caminaba entre tinieblas. Como el muerto que yace en una tumba, era incapaz de oír, de ver, de comprender. Su corazón espiritual había dejado de latir. Hoy vemos cómo muchos de los orientalistas que traducen el Qur-an y decenas de compilaciones de ahadiz, sacan el mismo beneficio de ello que si tradujesen prospectos farmacéuticos. Daría igual que fuéramos a un cementerio y nos pusiéramos a recitar el Qur-an a los muertos. Por ello, las advertencias, las exhortaciones, las enseñanzas, los signos, la sabiduría sólo aprovechan a los vivos; los muertos del cuerpo o del espíritu ni oyen ni ven ni comprenden. En este sentido entendemos las palabras de Allah el Altísimo: no es sino un Recuerdo y un Qur-an elevado. Para advertir al que esté vivo (Ya sin:69-70). Después, por Su Misericordia, lo devuelve a la vida, a la verdadera vida, a la vida de la consciencia, de la comprensión y, como un efecto inevitable de ello, adquiere una luz, la luz de la vida, con la que camina entre la gente y guía a quien de ellos este vivo.

[563]  Ver Info 15.

[564] Aquí el término Islam no hace referencia al concepto general de “sometimiento”, sino al Din, al último cántico, que Allah el Altísimo está revelando a Su mensajero. Esta aleya claramente pone de manifiesto que solamente en el Islam hay guía y que fuera del Islam no hay, sino extravío, ya que todos los demás din han quedado fuera de la Órbita Divina y guían, a quienes los siguen, a la perdición.

[565]  Ver Infos 7 y 8, artículo XII, cuadros C3 y C4 y esquemas 2 y 8 con textos.

[566] Ver artículo XVII.

[567]  Alihah آلِهاة  es el plural de ilah إله, e ilahat  إلاهات es su femenino plural.

[568] Los habitantes de Makkah pertenecían en su gran mayoría a la tribu de los Quraish y por lo tanto eran descendientes de Ibrahim vía Ismail vía Fehir ó Fihr (undécimo descendiente de Adnan). Habían permanecido junto al Santuario (la Ka’bah) durante miles de años y habían seguido el Tawhid, el Din de sus ancestros. Sin embargo, 300 ó 350 años antes de la llegada de Muhammad (s.a.s) llegó el primer ídolo a Makkah de la mano de Amr bin Luhai. Después comenzaron las ofrendas a los ídolos. En Makkah y en el Hiyaz había sacerdotisas que oficiaban las ceremonias que se hacían a los ídolos. Se calcula que cuando llegó el Islam había 360 ídolos alrededor y dentro de la Ka’bah pertenecientes a las diferentes tribus de Arabia. Allah el Altísimo hace numerosas referencias a este hecho en el Qur-an: Allah es la Verdad y lo que invocáis en vez de Él es falso.(22:62) Y aunque seguía habiendo creyentes, hunafa, que detestaban la idolatría y se mantenían firmes en el Tawhid, la mayoría había ido entrando en el paganismo aleccionados por esas sacerdotisas y los descendientes de los primeros idólatras que habían adorado al ídolo de Amr bin Luhai. En esta aleya se relata la secuencia en la que aquellos que van adoptando la idolatría como su forma de vida, aceptan todo lo que les dicen sus maestros paganos e incluso ven bien matar a sus propios hijos. Todo ello les llena de confusión y les hace, finalmente, salirse del Din de sus ancestros, del Tawhid, y abandonar la mil-lah de Ibrahim.

[569] El Qur-an sigue dándonos cuenta de la idolatría que los oficiantes de los ídolos y sus seguidores habían forjado atribuyendo muchas de esas prácticas a Allah. A través de estas aleyas, el Altísimo les desmiente y les amenaza con un terrible castigo por su paganismo y por levantar embustes contra Él. Ver artículo VIII.

[570]  Lana, pieles, leche, carne y otras.

[571] Allah el Altísimo sigue desvelando en esta y en las siguientes aleyas las supersticiosas prácticas a las que se daban los paganos de Makkah y de Arabia en general. En muchos casos se justificaban diciendo que había sido Allah quien lo había ordenado así; por ello, el Qur-an les sale al paso y les desmiente informándonos de que todas esas prácticas paganas y ridículas no eran sino producto de su invención.

[572]  Una clara referencia al vegetarianismo y a otras teorías alimenticias que prohíben comer lo que Allah ha hecho lícito. Seguir estas doctrinas y decir que está prohibido comer, por ejemplo, carne de vaca o de cordero, pescado o marisco, implica kufur, excepto si alguien no come estos alimentos porque no le gustan o le sientan mal.

[573]  Ver apéndice E.

[574]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[575]  Ver Info 23

[576]  Ver artículo XI.

[577]  El término hanif حَنيف deriva del verbo hanafa حَنَفَ que significa –inclinarse por o hacia algo. Y la forma hanif حَنيف significa –inclinarse por un estado o tendencia correctos, tener un estado o tendencia correctos. De ahí que se aplique este término a quien a través del iytihad (investigación, reflexión, esfuerzo) llega a la clara convicción de la existencia de un solo Creador y se somete totalmente a Él.

[578]  Ver artículo XXI e Info 2.

[579]  Ver artículo XVIII.

[580]  Ver artículo XVII.