5.SURA DEL DESCENSO DE LA MESA

(AL-MAIDAH)

سُورَةٌ المائِدَةِ

Medinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) ¡Creyentes! ¡Cumplid con todo aquello a lo que os comprometéis y con aquello que se os prescribe! Os están permitidos todos los animales de rebaño[458], salvo aquello que pudiera revelárseos más tarde, pero no os está permitido cazar mientras permanezcáis en el estado de ihram[459]. Allah dictamina según Su voluntad. (2) ¡Creyentes! Respetad los ritos de adoración de Allah y los lugares donde se celebran, así como los meses en los que está prohibido luchar. No os apropiéis de los animales que han sido apartados para ser sacrificados ni retiréis las guirnaldas con las que suelen marcarse ni obstaculicéis el camino a quienes se dirigen al Masyid al-Haram[460] buscando la gracia de su Señor y Su complacencia. Podéis cazar de nuevo cuando hayáis abandonado el estado de ihram. Que no os dañe el odio que podáis sentir hacia aquellos que os han impedido el acceso al Masyid al-Haram, de forma que vayáis más allá de lo que es lícito. Colaborad en la virtud y en el temor, y no en el pecado ni en la rebeldía. Tomad en serio las advertencias de Allah[461]. Allah es implacable castigando. (3) Se os prohíbe la carne del animal muerto, la sangre, la carne de cerdo, la del animal que no haya sido sacrificado en el nombre de Allah, la del que haya muerto por asfixia, golpe, caída, cornada o devorado por una fiera, a menos que lo degolléis mientras siga vivo, y la del que haya sido sacrificado en templos paganos. De la misma forma, se os prohíbe que tratéis de predecir el futuro por medio de oráculos como las flechas adivinatorias. Hacerlo es un signo de rebeldía[462]. Hoy los encubridores han perdido la esperanza de acabar con vuestro Din. Por lo tanto, “no les temáis a ellos, temedme a Mí. Hoy os he completado vuestro Din, he derramado Mi gracia sobre vosotros y os he dado complacido el Islam como Din.” No obstante, el que se vea obligado por la hambruna a transgredir lo lícito sin albergar la intención de salirse del camino de rectitud ni de pecar, que sepa que Allah es perdonador y compasivo. (4) Te preguntan por lo que es lícito para ellos. Respóndeles que las cosas buenas y lo que cacen los animales de presa que hayan adiestrado para ello, según lo que Allah les ha enseñado. Comed pues de lo que ellos capturen, y mencionad el nombre de Allah. Tomad en serio Sus advertencias[463]. Él es rápido en llevar la cuenta. (5) Hoy se os han hecho lícitas las cosas buenas y puras. Os es lícito el alimento de los que recibieron el Kitab, así como el vuestro lo es para ellos; y las mujeres honestas que sean creyentes, así como las mujeres honestas de los que recibieron el Kitab antes que vosotros[464], siempre que les deis la dote como se ha establecido, y no como un medio de satisfacer vuestra lujuria. Quien encubra la verdad habrá hecho inútiles sus obras y en Ajirah será de los perdedores. (6) ¡Creyentes! Cuando vayáis a hacer la salah, lavaos (ghasala) la cara y las manos hasta los codos y frotaos (masaha) la cabeza con las manos humedecidas y los pies hasta los tobillos. Si estáis impuros, purificaos. Y si estáis enfermos o de viaje o llega alguno de vosotros después de haber hecho sus necesidades o de haber tenido relación (lamasa) con alguna de sus mujeres y no encontráis agua, haced tayammum pasándoos tierra limpia por la cara y las manos. Allah no quiere poneros ninguna dificultad, sólo quiere que os purifiquéis y derramar Su bendición sobre vosotros para que seáis agradecidos. (7) Recordad la gracia que habéis recibido de Allah y el compromiso que adquiristeis con Él al decir: “Oímos y obedecemos.” Tomad en serio las advertencias de Allah. Él conoce lo que hay en lo más recóndito de los corazones, y según ese conocimiento actúa. (8) ¡Creyentes! Manteneos íntegros por Allah, dando testimonio con equidad. Que no os lleve a ser injustos el odio que algunos puedan sentir hacia vosotros. Por el contrario, sed justos, pues serlo está más cerca del temor. Tomad en serio las advertencias de Allah[465]. Él tiene el registro completo de todas vuestras acciones. (9) Allah ha prometido perdonar a los que crean y actúen con rectitud. Para ellos habrá un inmenso galardón. (10) Quienes encubran y nieguen Nuestros signos estarán en el yahim[466]. (11) ¡Creyentes! Recordad la bendición con la que Allah os agració cuando un grupo se disponía a causaros un gran daño y Él los detuvo. Tomad en serio las advertencias de Allah. A Él se encomiendan los creyentes. (12) Allah hizo un pacto con los Banu Isra-il[467]. Nombramos de entre ellos a doce responsables. Allah les dijo: “En verdad que estoy con vosotros. Si establecéis la salah, entregáis la zakah[468], creéis en Mis Mensajeros, les asistís y Le hacéis a Allah un productivo préstamo, sabed que ocultaré vuestras malas acciones y os haré entrar en Jardines por los que fluirán ríos. El que de vosotros, después de esto, encubra la verdad se habrá salido del camino de rectitud[469].” (13) Por haber violado el pacto los maldijimos y endurecimos sus corazones. Alteraron el orden de las palabras y olvidaron una buena parte del mensaje que habían recibido. Salvo unos pocos, el resto no cesará de incumplir sus compromisos. Por ello, apártate de ellos e ignórales. Allah ama a los que actúan con rectitud. (14) De la misma manera, pactamos con los que decían: “Somos nasara,” pero también ellos olvidaron gran parte del mensaje que recibieron. A causa de ello provocamos enemistad y odio entre ellos –enemistad y odio que prevalecerán hasta el Día del Resurgimiento. Allah les mostrará sus obras. (15) ¡Gente del Kitab! Ha venido a vosotros Nuestro Mensajero, clarificándoos gran parte de lo que ocultabais del Kitab y perdonando muchas cosas. Os ha llegado de Allah una luz y un Kitab clarificador, (16) con el que Allah guía a la paz interior a quien busca Su complacencia. Por Su voluntad los saca de las tinieblas a la luz y los guía al camino de rectitud. (17) Encubren la verdad los que dicen que Allah es el Masih, hijo de Mariam[470]. Si fuera la voluntad de Allah destruir al Masih, hijo de Mariam, a su madre y a cuantos hay en la Tierra, ¿quién podría impedírselo? De Allah es la soberanía de los Cielos y de la Tierra y de todo lo que entre ambos hay[471]. Crea según Su voluntad. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (18) Dicen los yahud  y los nasara: “Somos los hijos de Allah y Sus amados.” Pregúntales por qué entonces les castiga Allah a causa de sus transgresiones. Pero no, tan sólo sois humanos –bashar, como el resto de los que ha creado. Perdona y castiga según Su voluntad. De Allah es la soberanía de los Cielos y de la Tierra y de todo lo que entre ambos hay. En Él confluyen todos los destinos. (19) ¡Gente del Kitab! Os ha llegado Nuestro Mensajero para clarificaos lo que se os está revelando después de que haya transcurrido un largo período de tiempo sin Mensajeros para que así no pudierais decir: “No nos ha llegado ningún portador de buenas nuevas ni ningún advertidor.” Pues os ha llegado un portador de buenas nuevas y un advertidor. Es Allah Quien tiene el poder sobre todas las cosas. (20) Dijo Musa a su gente[472]: “¡Pueblo mío! Recordad las bendiciones que Allah os ha otorgado cuando os puso Profetas, os hizo reyes y os dio lo que no ha dado a ningún otro pueblo[473]. (21) ¡Gente mía! Entrad en la tierra muqad-dasah que Allah ha destinado para vosotros y no os volváis, dando la espalda a lo que se os ordena, pues fracasaríais.” (22) Dijeron: “¡Musa! En esa tierra habita un pueblo de formidable corpulencia y agresividad. Ten por seguro que no hemos de entrar allí hasta que no salgan de ella, pero si salen, entonces entraremos nosotros.” (23) Dos hombres de los temerosos[474] y a los que Allah había favorecido con Su gracia, dijeron: “Entrad a ellos por la puerta, pues si entráis por ella, venceréis[475]. Encomendaos a Allah si sois creyentes.” (24) Dijeron: “¡Musa! Nunca entraremos allí mientras ellos sigan dentro. Ve tú y tu Señor a luchar, que nosotros os esperaremos aquí acampados.” (25) Dijo: “¡Señor mío! Sólo puedo responsabilizarme de mí mismo y de mi hermano, pues nada tenemos que ver con esta gente rebelde.” (26) Dijo: “Esta tierra les estará prohibida cuarenta años. Durante ese tiempo vagarán errantes por ella. ¡No te aflijas por la gente rebelde!” (27) Cuéntales la verdadera historia[476] de dos hijos de Adam cuando cada uno de ellos ofreció un sacrificio. A uno le fue aceptado, pero no al otro. Dijo uno de ellos: “¡Te mataré!” Dijo: “Allah sólo acepta los sacrificios de los temerosos.” (28) “Si llevas tu mano contra mí para matarme, sabe que yo no llevaré la mía contra ti para matarte, pues tengo temor de Allah, el Señor de Todos los Dominios. (29) Quiero que cargues con mi pecado y con tu pecado, y que por ello seas arrojado al fuego” –justo galardón para quienes se creen con derecho a condenar a los demás. (30) Su nafs le facilitó la decisión de matar a su hermano –y lo mató, perdiéndose a sí mismo. (31) Entonces Allah envió un cuervo que se puso a escarbar en la tierra para mostrarle que, de la misma manera, debería haber ocultado las faltas de su hermano. Dijo: “¡Ay de mí! He sido incapaz de cubrir los errores de mi hermano.” Y se arrepintió de lo que había hecho. (32) A causa de ello decretamos a los Banu Isra-il que matar a uno de sus semejantes, sin que éste hubiera matado a otro o hubiera corrompido en la Tierra, sería como matar a la humanidad entera. De la misma forma que salvar una vida equivaldría a salvar a toda la humanidad. Y a pesar de que les vinieron Nuestros Mensajeros con la clarificación, la mayoría de ellos propagaron la depravación por la Tierra. (33) A los que hagan la guerra a Allah y a Su Mensajero y dañen gravemente a la sociedad retribuirles matándolos o crucificándolos o cortándoles la mano y el pie contrarios o expulsándolos del país. Esa será la humillación y la deshonra que tendrán en esta vida, y en Ajirah les espera un terrible castigo[477], (34) salvo los que se arrepientan antes de verse derrotados. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (35) ¡Creyentes! Tomad en serio las advertencias de Allah y desead por todos los medios agradarle. Luchad por Su causa para que salgáis victoriosos. (36) El Día del Resurgimiento no podrán los encubridores rescatarse a sí mismos aunque ofrezcan todo cuanto hay en la Tierra y aun otro tanto. Para ellos habrá un doloroso castigo. (37) Querrán salir del fuego, pero no podrán salir de él. Será para ellos un castigo incesante[478]. (38) Al ladrón y a la ladrona cortadles la mano en retribución por su pecado. Castigo ejemplar de Allah. Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (39) Allah aceptará el arrepentimiento de quien contrito por el perjuicio causado rectifique su conducta. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (40) ¿Acaso no sabes que de Allah es la soberanía de los Cielos y de la Tierra? Castiga y perdona según Su voluntad. Es Allah Quien tiene el poder sobre todas las cosas. (41) ¡Mensajero! Que no te aflijan esos que se apresuran a encubrir la verdad y dicen con la boca “creemos,” pero no hay creencia en sus corazones ni tampoco la hay en los hadu[479], que hacen caso de cualquier embuste y espían para una gente que nunca ha estado contigo. Tergiversan las palabras de lo que les ha sido revelado, alterando así su verdadero significado. Dicen: “Si se os enseña esto mismo, tomadlo, pero si os dan otra cosa, rechazadlo.” No podrás interceder por esos a los que Allah quiere poner a prueba. Allah no desea que se purifiquen sus corazones[480]. En esta vida serán humillados y en Ajirah tendrán un castigo atroz[481]. (42) Hacen caso de los embustes que forjan y comen de lo prohibido con la ganancia ilícita que han adquirido. No obstante, si vienen a ti, juzga entre ellos o abstente de ser su juez. Y si te abstienes, no podrán causarte ningún daño. Mas si juzgas entre ellos, hazlo con justicia. Allah ama a los que actúan con probidad. (43) ¿Y cómo juzgarás entre ellos si tienen la Taurah en la que está el juicio de Allah y a pesar de ello se desentienden? De hecho, no son creyentes. (44) Hicimos descargar la Taurah, en la que hay guía y luz. Con ella los Profetas –los que están sometidos a la voluntad de Allah– enseñaban la ley y juzgaban los asuntos de los hadu, y así mismo hacían los rabbaniyyun[482] y los ahbar, a quienes se había ordenado que protegiesen el Kitab[483] de Allah y que diesen testimonio de él. Mas “no temáis a los hombres, sino temedme a Mí[484], y no vendáis Mis signos a bajo precio.” Quien no juzgue según lo que Allah ha hecho descargar será de los encubridores. (45) En la Taurah les prescribimos –persona por persona, ojo por ojo, nariz por nariz, oreja por oreja, diente por diente y por las heridas causadas, heridas similares a ellas. Mas a quien renuncie a su derecho, se le redimirán sus faltas[485]. Quien no juzgue según lo que Allah ha hecho descargar será de los infames. (46) E hicimos que siguiendo las huellas de esos Profetas viniera Isa, hijo de Mariam, confirmando lo que no se había alterado en la Taurah. Le dimos el Inyil en el que había guía y luz para confirmar y rectificar lo que estaba en la Taurah –guía y exhortación para los que toman en serio Nuestras advertencias. (47) Ordenamos a la gente que recibió el Inyil que juzgase según lo que Allah había hecho descargar en él. Quien no juzgue según lo que Allah ha hecho descargar será de los rebeldes. (48) Descargamos sobre ti el verdadero Kitab, confirmación del Kitab y un medio de preservarlo[486]. Así pues, juzga entre la gente según lo que Allah ha hecho descargar y no sigas sus deseos, apartándote de la verdad que se te revela. A cada uno de vosotros se le ha dado un código y un método propios. Si esa hubiera sido la voluntad de Allah, habríais sido una única ummah, pero no ha sido así para que viéramos cómo obrabais con lo que se os daba. Competid[487] en las buenas obras. Al final, todos seréis devueltos a Allah y os clarificará aquello en lo que discrepabais. (49) Juzga entre ellos según lo que Allah ha hecho descargar y no sigas sus deseos. Antes bien, mantente en guardia, no vaya a ser que te pongan en contra de algo de lo que Allah te revela. Si se apartan, sabe que Allah quiere afligirles a causa de algunas de sus maldades. Ten presente que la mayoría de los hombres –nas– son rebeldes[488]. (50) ¿Acaso desean que se juzgue como en el tiempo de la ignorancia –yahiliyyah? ¿Qué juez puede haber mejor que Allah para los que verdaderamente creen en Él? (51) ¡Creyentes! No toméis por aliados y protectores a los yahud ni a los nasara, pues unos son aliados de otros. Quien los tome por aliados será uno de ellos. Allah no guía a la gente infame. (52) Verás cómo los que tienen una enfermedad en el corazón buscan relacionarse con ellos y les dicen: “Tememos que nos sobrevenga un infortunio.” Podría ser que Allah trajera la victoria o una orden Suya y tuvieran que lamentarse por lo que albergaban secretamente en su interior. (53) Dirán los creyentes: “¿Son éstos quienes juraron solemnemente por Allah que estarían con vosotros?” Vanas serán sus obras y se habrán perdido a sí mismos. (54) ¡Creyentes! Quien reniegue de su Din que sepa que Allah traerá a otros a los que amará y quienes Le amarán, afables con los creyentes y severos con los encubridores. Lucharán en el camino de Allah y no temerán la condena de la gente. Esa es la gracia de Allah que concede según Su voluntad. Allah es el Inconmensurable, y actúa según Su conocimiento. (55) Vuestros verdaderos aliados y protectores son Allah, Su Mensajero y los creyentes –esos que establecen la salah, entregan la zakah y se inclinan ante su Señor[489]. (56) Quien tome por amigos y protectores a Allah, a Su Mensajero y a los creyentes que sepa que el partido de Allah es el partido de los vencedores. (57) ¡Creyentes! No toméis por aliados y protectores a aquellos de entre los que recibieron el Kitab[490] antes que vosotros que se burlan de vuestro Din y lo toman a la ligera, ni tampoco a los encubridores. Tomad en serio las advertencias de Allah[491] si sois verdaderos creyentes. (58) Cuando llamáis a la salah, se mofan con desprecio, y ello porque son gente que no razona. (59) Pregúntale a la Gente del Kitab si os odian y quieren vengarse de vosotros porque creéis en Allah, en lo que se os está descargando y en lo que ya antes fue descargado, mientras que la mayoría de ellos se mantienen en continua rebeldía. (60) Pregúntales si quieren que les informes de los que recibirán el peor castigo de Allah. Aquel a quien Allah ha maldecido y ha sido objeto de Su ira –a algunos de ellos los hizo monos y cerdos– y adoran a los taghut[492]. Esos son los que llevarán la peor parte, pues son los que más se han alejado del camino de rectitud. (61) Cuando vienen a vosotros dicen: “Creemos,” pero entraron en el Din encubriendo la verdad y de la misma forma, salen de él. Allah sabe lo que ocultan. (62) Verás a muchos de ellos apresurarse al pecado y a la iniquidad, y a vivir de la ganancia ilícita. ¡Qué mal actúan! (63) ¿Por qué no les prohíben los rabbaniyyun y los ahbar[493] blasfemar y vivir de forma ilícita? ¡Qué malo es lo que forjan con su forma de actuar! (64) Dicen los yahud: “Las Manos de Allah están atadas.” ¡Que atadas queden las suyas y malditos sean por la blasfemia que han pronunciado! Muy al contrario, Sus Manos están abiertas y da según Su voluntad. Lo que tu Señor te está revelando a muchos de ellos les aumenta su rebeldía y encubrimiento. Esa es la causa de que hayamos hecho que haya enemistad y odio entre ellos –enemistad y odio que prevalecerán hasta el Día del Resurgimiento. Cada vez que enciendan un fuego de guerra, Allah lo apagará. Se esfuerzan por corromper en la Tierra, pero Allah no ama a los corruptores. (65) Si la Gente del Kitab creyera y tomara en serio Nuestras advertencias, cubriríamos sus malas acciones y les haríamos entrar en los Jardines de las Delicias. (66) Si realmente practicasen lo que se les ha prescrito en la Taurah y en el Inyil y lo que su Señor ha hecho descargar sobre ellos, recibirían abundantes bendiciones. Entre ellos hay una ummah[494] que actúa con rectitud, pero la mayoría no hace sino cometer maldades. (67) ¡Mensajero! Transmite lo que tu Señor te revela, pues de lo contrario no estarías cumpliendo con la misión que se te ha encomendado de propagar Su mensaje[495]. Es Allah Quien te protege de los hombres –nas. Allah no guía a los encubridores. (68) Di a la Gente del Kitab que si hubieran seguido la Taurah, el Inyil y lo que vuestro Señor os ha revelado, ahora no tendrían dificultad alguna en seguir lo que se está descargando, pero a muchos de ellos lo que tu Señor te revela les hace encubrir todavía más la verdad y les aumenta su rebeldía. Mas no te aflijas por los encubridores. (69) Aquellos que creyeron, los hadu, los nasara y los sabiin, quienes de ellos hayan creído en Allah y en Último Día y hayan actuado con rectitud tendrán su galardón junto a su Señor, y no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre[496]. (70) Hicimos un pacto con los Banu Isra-il y les enviamos numerosos Mensajeros. Cada vez que les llegaba uno de ellos con aquello que no deseaban, a unos los negaban y a otros los mataban. (71) Contaban con que no se les pondría a prueba y se hicieron ciegos y sordos a la verdad. Después, Allah se volvió a ellos con Su perdón, pero de nuevo fueron muchos los que retornaron a la ceguera y a la sordera de antes. Allah es consciente de la intención que les mueve a actuar. (72) Encubren la verdad los que dicen: “Allah es el Masih, hijo de Mariam[497],” siendo que el Masih dijo: “¡Banu Isra-il! Adorad a Allah –mi Señor y vuestro Señor.” Allah prohibirá la entrada en el Jardín a quien de poder a otro que a Él. Su refugio será el fuego. No encontrarán los infames en quien apoyarse. (73) ¡Qué grandes encubridores son los que dicen: “Allah es uno de tres,” cuando no hay, sino un Único Ilah! Más les valdría abandonar ese discurso, pues los que de ellos encubran la verdad tendrán un doloroso castigo. (74) ¿Es que no van a volverse arrepentidos a Allah ni van a suplicar Su perdón? Allah es el Perdonador, el Compasivo. (75) El Masih, hijo de Mariam, no era, sino un Mensajero antes del cual ya hubo otros. Su madre era una mujer veraz y ambos comían alimentos. Mira cómo les clarificamos las aleyas y luego mira cómo fraguan embustes. (76) Pregúntales si piensan adorar en vez de a Allah a lo que no tiene ningún poder para perjudicarles ni beneficiarles. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (77) Advierte a la Gente del Kitab que no vayan más allá de la verdad en su din, y que no sigan los deseos de quienes se extraviaron a sí mismos e hicieron que muchos otros se extraviaran, alejándolos del camino de rectitud. (78) Los Banu Isra-il que encubrieron la verdad fueron maldecidos por boca de Daud y de Isa, hijo de Mariam[498], por haber desobedecido y haber transgredido todos los límites. (79) Llegaron al extremo de no prohibirse sus maldades. ¡Inicuas en verdad eran sus obras! (80) Verás a muchos de ellos apoyar a los encubridores. Su maldad ha provocado la ira de Allah y por ello permanecerán para siempre en el tormento. (81) Si creyeran en Allah, en el Profeta y en lo que en él se descarga, no los tomarían como aliados y protectores, pero la mayoría de ellos son de los rebeldes. (82) Encontrarás que la gente más hostil hacia los creyentes son los yahud y los idólatras. De la misma forma que los más cercanos en afecto a los creyentes son los que dicen: “Somos nasara,” pues entre ellos los hay que se entregan al estudio, han renunciado al mundo y no se muestran altivos[499]. (83) Cuando oyen lo que se ha descargado sobre el Mensajero, ves cómo sus ojos se llenan de lágrimas, pues reconocen la verdad que hay en ello, y dicen: “¡Señor nuestro! ¡Creemos! Inscribe nuestros nombres junto a los que dan testimonio. (84) ¿Cómo no habríamos de creer en Allah y en lo que nos ha llegado de la verdad si esperamos anhelantes que nuestro Señor nos haga entrar con los que actúan con rectitud?” (85) El galardón que recibirán de Allah por sus palabras serán Jardines por los que fluirán ríos, en los que morarán para siempre. Merecida retribución para los que actúan con rectitud. (86) Los que encubren la verdad y refutan Nuestras aleyas estarán en el yahim[500]. (87) ¡Creyentes! No os prohibáis las cosas buenas que Allah os ha hecho lícitas ni vayáis más allá de los límites que se os imponen. Allah no ama a los que se exceden. (88) Comed de aquello con lo que Allah os sustenta que sea lícito y saludable. Tomad en serio las advertencias de Allah, Aquel en Quien creéis. (89) Allah no os toma en cuenta los juramentos que hacéis sin fundamento, pero sí aquellos con los que os comprometéis seriamente. Si no cumplís con aquello que habéis jurado cumplir, alimentad como remisión a diez pobres con lo mismo con lo que alimentáis a vuestra propia familia o vestidles o liberad a un cautivo. Quien no tenga los medios para hacerlo que ayune tres días. De esta forma, cubriréis los compromisos que hayáis incumplido. Prestad atención a vuestros juramentos. Así os aclara Allah Sus aleyas para que seáis agradecidos. (90) ¡Creyentes! En las bebidas fermentadas que contienen alcohol, en los juegos de azar, en las estatuas y en todo tipo de monumentos paganos, así como en los oráculos, ha dejado el shaytan su inmundicia. Alejaos, pues, de todo ello para que salgáis victoriosos. (91) Lo que el shaytan quiere conseguir con el vino y los juegos de azar es que haya enemistad y odio entre vosotros, para de esta forma apartaos del recuerdo de Allah y de la salah. ¿Acaso no ha llegado la hora de que terminéis con todo eso? (92) Obedeced a Allah, obedeced al Mensajero y guardaos. Pero si os apartáis, sabed que la misión de Nuestro Mensajero no es otra que la de clarificar el mensaje que se le revela[501]. (93) A los que crean y actúen con rectitud no se les tomará en cuenta lo que hayan ingerido anteriormente si muestran temor, creen y obran rectamente, se guardan del mal y creen, son temerosos y actúan con rectitud. Allah ama a los que hacen el bien. (94) ¡Creyentes! Allah os pone a prueba con las piezas que cazáis con vuestras manos y lanzas para que de esta forma sepa quién está conectado a la Órbita Divina[502] y toma en serio Sus advertencias. Quien trasgreda estos límites tendrá un doloroso castigo. (95) ¡Creyentes! No matéis a los animales de caza mientras permanezcáis en el estado de ihram. Quien de vosotros lo haga intencionadamente que salde su deuda con Allah sacrificando un animal similar al animal que mató como una ofrenda a la Ka’bah, y que juzguen dos de vosotros que sean justos o que cubra su falta alimentando a pobres o ayunando lo que sea equivalente para que así pruebe el castigo por su mala acción. Allah os perdona lo que hayáis hecho antes, pero quien reincida que sepa que Allah no dejará su transgresión sin castigo. Allah es el Poderoso, el Deshacedor de Agravios. (96) Podéis comer de los animales del mar que capturéis, un deleite para vosotros y para los que los utilicen como provisión en sus viajes, pero no os está permitido cazar los animales que viven en tierra firme mientras permanezcáis en el estado de ihram. Tomad en serio las advertencias de Allah, ante Quien seréis todos reunidos. (97) Allah ha establecido la Ka’bah, el Bait al-Haram, como referencia para los hombres –nas[503], y ha establecido los meses inviolables, los animales reservados al sacrificio y las cintas que los distinguen. Y ello para que sepáis que Allah conoce lo que hay en los Cielos y en la Tierra, y que Allah tiene conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (98) Allah es implacable castigando, y es el Perdonador, el Compasivo. (99) La única misión del Mensajero es transmitir lo que se le revela. Allah sabe lo que mostráis y lo que ocultáis. (100) Aclárales que no son iguales la inmundicia y la pureza[504], aunque te maraville buena parte de esa inmundicia. Tomad en serio las advertencias de Allah vosotros los dotados de entendimiento para que salgáis victoriosos. (101) ¡Creyentes! No preguntéis[505] por aquello que os llenaría de pesadumbre si se os respondiese. Mas si preguntáis por ello cuando se descargue el Qur-an, su significado se manifestará con claridad. Allah os lo hará patente. Allah es el Perdonador, el que Controla Su Ira. (102) Ya hubo quien preguntó por lo mismo antes que vosotros y ello les sacó de la creencia. (103) No ha sido Allah Quien ha designado a ninguna bahira[506] ni saiba[507] ni wasila[508] ni ham[509]. Sin embargo, los encubridores fraguan embustes contra Allah. La mayoría de ellos no razona. (104) Cuando se les dice: “Venid a lo que Allah hace descargar y al Mensajero,” dicen: “Nos basta con seguir aquello que seguían nuestros padres.” ¿Incluso si sus padres no sabían nada de nada ni estaban guiados? (105) ¡Creyentes! No sois responsables, sino de vuestras propias acciones. Los que se han salido del camino no podrán causaros ningún daño si seguís la guía. Al final todos compareceréis ante Allah, Quien os hará patentes vuestras obras. (106) ¡Creyentes! Cuando uno de vosotros esté próximo a morir y vaya hacer legado de sus bienes, que testifiquen dos de los vuestros[510] que sean justos, u otros dos cualesquiera si estáis de viaje y os sobreviene la muerte. Mas si tenéis dudas al respecto, retenedles después de la salah y haced que juren por Allah: “No venderemos nuestro testimonio a ningún precio, aunque de ello se beneficiase un allegado nuestro ni ocultaremos lo que debemos declarar por Allah, pues si lo hiciéramos caeríamos en una fragante iniquidad.” (107) No obstante, si se descubriese que hubieran estado involucrados en algún delito, que otros dos de entre los que tengan más derecho ocupen su lugar y juren: “Por Allah que nuestro testimonio es más veraz que el de ellos y en nada lo hemos alterado, pues de haberlo hecho seríamos de los infames.” (108) Esta es la mejor manera de que den un testimonio verdadero o al menos de que teman que pueda haber otro juramento que desmienta el suyo. Tomad en serio las advertencias de Allah y estad atentos a lo que se os ordena. Allah no guía a los rebeldes. (109) El Día en el que Allah reúna a los Mensajeros y les pregunte: “¿Qué respuesta recibisteis?” Dirán: “No tenemos noticia de ese asunto. Sólo Tú conoces los Ghaib[511].” (110) Allah dirá a Isa, hijo de Mariam: “Recuerda la gracia que te concedí a ti y a tu madre cuando te apoyé con el Ruh al-Qudus[512] y de esta forma pudiste hablar a la gente cuando estabas en la cuna y siendo adulto. Te enseñé el Kitab y la Hikmah, la Taurah y el Inyil. Creaste del barro algo con forma de ave, soplaste en él y fue un pájaro por Mi voluntad. Sanaste al ciego de nacimiento y al leproso por Mi voluntad, e impedí a los Banu Isra-il que fueran contra ti cuando fuiste a ellos con la clarificación. Los que de ellos eran encubridores dijeron: ‘Es evidente que esto no es, sino magia.’ (111) Y cuando inspiré a los hawariyyun[513] que creyeran en Mí y en Mi Mensajero, dijeron: ‘¡Creemos! Atestigua, pues, que estamos sometidos.’” (112) Y cuando dijeron los hawariyyun: “¡Isa, hijo de Mariam! ¿Puede tu Señor bajar del cielo una mesa provista de alimentos para nosotros?” Dijo: “Temed a Allah si sois creyentes.” (113) Dijeron: “Queremos comer de ellos, sosegar nuestros corazones, tener la seguridad de que nos has dicho la verdad y dar testimonio de ello.” (114) Suplicó Isa, hijo de Mariam: “¡Allah, Señor nuestro! Haz que baje del cielo una mesa provista de alimentos que sea motivo de celebración para nosotros, del primero al último, y un signo Tuyo, y danos el sustento, pues Tú eres el Mejor Sustentador.” (115) Dijo Allah[514]: “Haré que descienda para vosotros, pero al que después de esto encubra la verdad lo castigaré con un castigo con el que ninguna otra criatura ha sido castigada antes.” (116) Preguntará Allah: “¡Isa, hijo de Mariam! ¿Has dicho tú a la gente: ‘Tomadme a mí y a mi madre por dioses aparte de Allah?’” Dirá: “¡Oh Tú, el Perfecto más allá de toda contingencia! ¿Cómo podría decir aquello a lo que no tengo derecho? Si lo hubiera dicho, Tú ya lo sabrías. Tú sabes lo que hay en mi nafs, pero yo no sé lo que hay en Tu nafs[515]. Eres el Conocedor de los Ghuyub[516]. (117) Tan sólo les dije lo que me ordenaste que les dijera: ‘¡Adorad a Allah, mi Señor y el vuestro!’ Y he sido testigo de ellos mientras permanecí en su compañía. Y cuando me acogiste, Tú eras su Vigilante[517]. Estás presente y nada se esconde a Tu conocimiento. (118) Es Tu derecho castigarles, pues son Tus siervos, y también perdonarles, pues en verdad que Tú eres el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría.” (119) Dirá Allah: “Este es el Día en que la veracidad beneficiará a los veraces.” Tendrán Jardines por los que fluirán ríos, en los que morarán para siempre. Allah estará satisfecho de ellos y ellos lo estarán de Él. Esta será la gran victoria. (120) De Allah es la soberanía de los Cielos y de la Tierra y de todo lo que en ellos hay. Es Él Quien tiene el poder sobre todas las cosas.

NOTAS

[458] En el tiempo en el que se reveló el Qur-an, los árabes solían comer únicamente vaca y cordero. En esta aleya se introduce la palabra bahimah  بَهيمَةque se puede traducir por “cuadrúpedos”, para reforzar la idea de que todos los animales de rebaño son lícitos, ya que todos los animales de rebaño son cuadrúpedos –también el camello y la cabra.

[459] El estado de sacralización en el que entran los peregrinos mientras dura el Hayy y llevan la vestimenta que les es propia –إحرام  Ihram

[460]  Ver artículo XXII.

[461]  Ver Info 9.

[462]  Ver artículo IX y XIX, esquemas 2 y 8.

[463]  Ver Info 9.

[464]  En el momento en el que se termina de revelar el Qur-an al profeta Muhammad (s.a.s), se abroga el concepto de “Gente del Kitab”, ya que la verdad ha descendido a los hombres y se ha clarificado la guía. En ese sentido, también podemos llamar al Qur-an “el Furqan”, pues rectifica todos los errores que se habían ido introduciendo en las revelaciones anteriores (Ver esquema 25 y texto). Cuando le preguntaron a Abdullah ibn Umar si era lícito casarse con una cristiana, éste les respondió: “¿Acaso no nos está prohibido casarnos con las idólatras? ¿Y puede haber mayor idolatría que decir que Isa es Allah?” Todo en el Islam tiene un contexto. Durante 23 años, Allah el Altísimo dejó abierta la puerta a la Gente del Kitab para que entrase en el Din que Allah estaba revelando a Su mensajero. Les dio todo tipo de argumentos, de pruebas, de ejemplos, de referencias históricas… pero, excepto para unos pocos, todo eso resulto en vano. La puerta se cerró y no podemos casarnos con quienes niegan que Isa es el Masih o afirman que Isa es Allah o reniegan de Muhammad (s.a.s). ¿Cómo un creyente podría vivir con alguien así? El proceso de llamar a la Gente del Kitab al Din que se está revelando a Muhammad (s.a.s) está esparcido por todo el Qur-an. Lo vemos en las aleyas 15, 16 y 17 de esta misma sura.

[465]  Ver Info 9.

[466]  Ver referencia F17.

[467]  Ver artículo XX.

[468]  Ver Info 19.

[469]  En esta aleya el narrador nos da cuenta de un discurso de Allah a los Banu Isra-il en estilo directo –es Allah el que habla. Sin embargo, habla desde el nivel de poder, no de ejecución, ya que Allah el Altísimo no “habla” con los hombres, sino que lo hace a través de sus criaturas, de los malaikah, de Yibril. De ahí que en el texto se diga: creéis en Mis Mensajeros, les asistís y le hacéis a Allah un productivo préstamo… No dice “y Me hacéis”, ya que el pacto, los diálogos con los Banu Isra-il, fue con Yibril a nivel de ejecución (inspiración o manifestación) por orden de su Señor. Ver artículos III y XXII.

[470]  Ver referencia F16.

[471]  Ver artículo XX.

[472]  Ver artículo XX.

[473]  El término utilizado aquí es alamin العالمين. Ver Info 2 y artículo XXI.

[474]  Ver artículo XX.

[475] Quizás el significado de “entrad a ellos por la puerta” sea el de “atacarles por sorpresa”, no sitiándoles o rodeando sus murallas, sino de improviso; lo cual podría causarles un pánico repentino que ellos podrían aprovechar para hacerse con la situación y vencerles.

[476] Ver artículo XX.

[477]  Ver referencia F17.

[478]  Ver referencia F17.

[479]  Ver Info 18.

[480]  Ver artículo XIII.

[481]  Ver referencia F17.

[482]  El término rabbaniyyun رَبَّانيُّن deriva del verbo rab-ba رَبَّ que significa –el que deviene señor, dueño o poseedor; el que tiene poder y autoridad sobre algo o alguien. De ahí que rabbaniyyun se utilice para referirse –a quien se entrega a ejercicios religiosos y actos de devoción; y también se refiere a quien tiene conocimiento de Allah, y a un sabio. Este término era utilizado especialmente entre los judíos –se puede traducir al español por rabino.

En cuanto al término ahbar أَحْبار deriva del verbo habara حَبَرَ y significa  –un hombre de buen comportamiento y versado en la religión, y un experto en temas religiosos. Se aplicaba este nombre a ciertos judíos que conocían la Ley y la aplicaban en sus vidas. Su prestigio entre la comunidad judía y, más tarde, entre la cristiana, se fue perdiendo a medida que sus vidas ya no reflejaban sus enseñanzas.

[483]  Ver artículo XIV, cuadro C1 y esquema 19.

[484]  Aquí el narrador interpola un discurso de Allah el Altísimo. Ver artículo III y XXII.

[485]  Aquí tenemos un claro ejemplo de lo que significa que Islam es el Din del equilibrio. Por una parte se nos permite resarcirnos del daño que hayamos podido sufrir de mano de otra persona. Por otra, sin embargo, se nos anima a perdonar y a renunciar a nuestro derecho. En este caso, tendremos una recompensa adicional por ello. Entre los dos extremos –el talión absoluto o poner siempre la otra mejilla– está el Islam, la objetividad de Allah el Altísimo.

[486]  Ver artículo XIV y esquema XIX.

[487]  Ver Info 27.

[488]  Ver artículo XIII, apéndice L, esquemas 2 y 8 con sus textos e Info 21.

[489]  En estas aleyas están encapsuladas las estrategias políticas, económicas y sociales del Islam. Si los creyentes se unen con los creyentes con amor y fuerza, nadie podrá vencerles. Si son duros con los encubridores y solícitos con los creyentes, habrá paz y equilibrio en las sociedades. Si realmente son creyentes; es decir, ofrecen la salah y pagan la zakah, no habrá pobreza en las sociedades que establezcan.

[490]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[491]  Ver Info 9.

[492]  Ver apéndice J y cuadro C4.

[493]  El término rabbaniyyun رَبَّانيُّن deriva del verbo rab-ba رَبَّ que significa –el que deviene señor, dueño o poseedor; el que tiene poder y autoridad sobre algo o alguien. De ahí que rabbaniyyun se utilice para referirse –a quien se entrega a ejercicios religiosos y actos de devoción; y también se refiere a quien tiene conocimiento de Allah, y a un sabio. Este término era utilizado especialmente entre los judíos –se puede traducir al español por rabino.

En cuanto al término ahbar أَحْبار deriva del verbo habara حَبَرَ y significa  –un hombre de buen comportamiento y versado en la religión, y un experto en temas religiosos. Se aplicaba este nombre a ciertos judíos que conocían la Ley y la aplicaban en sus vidas. Su prestigio entre la comunidad judía y, más tarde, entre la cristiana, se fue perdiendo a medida que sus vidas ya no reflejaban sus enseñanzas.

[494]  Como ya se ha dicho en otros comentarios, una vez que se descargó íntegro el Qur-an a Muhammad (s.a.s), todo lo anterior quedó abrogado. Los judíos y cristianos que albergaban en sus corazones el iman verdadero entraron en el Islam y abandonaron sus prácticas y creencias anteriores –se purificaron.

[495]  Ver Info 21.

[496]  La gente que hubo antes de la llegada del Islam será juzgada según sus posibilidades, su intención y su sinceridad en la búsqueda de la verdad. Mas una vez que ha llegado el Islam con la última revelación, el hombre no tiene otro camino que seguirla y entrar de lleno y sin restricciones en el Din de Allah el Altísimo.

[497]  Ver referencia F16 y artículo XX.

[498]  Ver referencias F13, F14 y F15.

[499] Todas esas prácticas altamente positivas de algunos de los nasara, de los cristianos, les deberían servir ahora para entender que Allah el Altísimo está revelando Su último Mensaje a Muhammad (s.a.s) y que es eso lo que tienen que seguir y abandonar todo lo anterior. Claramente se manifiesta esta actitud en la siguiente aleya, la aleya 83.

[500]  Ver referencias F17.

[501]  El narrador habla en nombre del Consejo Supremo. Ver artículo III y XXII.

[502]  En el texto árabe se utiliza la expresión لِيَعْلَمَ اللَّهُ مَن يَخَافُهُ بِالْغَيْبِ, que literalmente significa –para que sepa Allah quien le teme en lo Oculto, en el Ghaib. Hay muchas interpretaciones al respecto, y ello porque la frase en cuestión se presta a diversas significaciones. Nosotros hemos traducido esta expresión por “Órbita Divina”, ya que esta órbita, invisible, oculta para la mayoría de la gente, es la órbita en la que se mueven los temerosos, los creyentes, los que no han soltado la cuerda de Allah y se mantienen fieles a sus compromisos con Él. Ver Info 5 y esquema 1 con su texto.

[503]  Ver artículo XX.

[504]  Ver apéndice E.

[505] Hay muchos interrogantes en la creación de Allah el Altísimo que para ser comprendidos justamente debemos situarlos en un contexto determinado. Por ejemplo, la predestinación. Si preguntamos por este enigma a alguno de los ulamah, su respuesta podría llevarnos al kufur. Sin embargo, en el Qur-an este mismo concepto está esparcido por numerosas aleyas y, en su conjunto, resulta comprensible y admisible.

[506]  Una camella con un corte en la oreja dedicada a un dios.

[507] Una camella dedicada Solamente a pastar como una ofrenda por alguien que vuelve de un viaje.

[508]  Un sacrificio que se ofrecía cuando un animal daba a luz a dos.

[509]  Un camello liberado del trabajo.

[510]  De vuestra familia…

[511]  Ver Info 5.

[512]  Ver artículo XVIII y referencia F16.

[513]  El término hawariyyun حَوارِيُون deriva del verbo hawara حَوَرَ y significa –blanquear la ropa lavándola y golpeándola; o también alguien puro y libre de todo vicio, inmaculado, alguien a quien se ha probado una y otra vez y siempre se le ha hallado puro, sin vicio o falta; y también alguien que aconseja o actúa sinceramente, honestamente; un amigo sincero o un asistente que se esfuerza en hacer bien su trabajo. Algunos lexicólogos atribuyen este nombre a los discípulos de Isa porque arguyen que éstos, mayoritariamente, se dedicaban a blanquear ropa o teñirla. No pensamos que sea este el motivo, sino que, por extensión, los discípulos de Isa fueron blanqueando y purificando sus corazones hasta convertirse en sinceros y honestos compañeros de Isa, libres de todo vicio y dignos de confianza. El narrador interpola discursos de Allah el Altísimo en el texto general. Ver artículos III y XXII:

[514]  El narrador intercala discursos de Allah. Ver artículos III y XXII.

[515]  Ver esquema 3 y artículo VII.

[516]  Ver Info 5.

[517]  Ver referencia F16.