17.SURA DEL QUE INICIÓ SU VIAJE POR LA NOCHE (AL-ISRA-I)

سُورَةُ الإِسْرَاءِ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Libre está en Su perfección de toda contingencia Aquel que hizo viajar a Su siervo una noche desde el Masyid al-Haram hacia el Masyid al-Aqsa –lugar cuyos alrededores hemos bendecido, para mostrarle Nuestros signos[882]. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación y ve la intención que os mueve a actuar. (2) Le dimos el Kitab a Musa e hicimos de él guía para los Banu Isra-il –“no busquéis apoyo en otro que en Mí”– (3) descendientes de quien llevamos con Nuh[883]. En verdad que era un siervo agradecido. (4) Registramos en el Kitab que los Banu Isra-il corromperíais en la Tierra por dos veces y os impondríais con soberbia sobre los demás pueblos. (5) Cuando se hizo realidad la primera de ellas, enviamos contra vosotros a nuestros siervos más violentos, que os mataban mientras salíais de vuestras casas. Promesa cumplida. (6) Luego hicimos que os volvierais contra ellos y los vencierais. Os proveímos de riqueza e hijos, y de numerosos grupos de apoyo. (7) El bien que hagáis para vosotros será, y el mal que hagáis contra vosotros se volverá. Cuando se hizo realidad la última, fue para que os humillaran y para que entraran en el masyid como lo habían hecho la primera vez y destruyeran todo lo que encontrasen a su paso. (8) Pudiera ser que vuestro Señor tuviera misericordia de vosotros, pero sabed que si volvéis a las andadas, os responderemos de la misma forma[884]. Hemos hecho de yahannam un lugar de confinamiento para los encubridores. (9) Este Qur-an guía al camino que evita el extravío y anuncia a los creyentes que actúan con rectitud la buena nueva de un espléndido galardón. (10) Para los que encubren la realidad de Ajirah[885] habrá un doloroso castigo. (11) El hombre –insan– pide que le sobrevenga el mal como pide que le llegue el bien. El hombre –insan– se apresura hacia lo que no conoce[886]. (12) Hemos hecho de la noche y del día dos signos –el signo de la noche lo hacemos desaparecer para que el signo del día sea visible y podáis buscar así la provisión con la que vuestro Señor os sustenta, para que podáis contar los años y podáis calcular[887]. Todas las cosas las hemos clarificado con precisión. (13) Todo hombre –insan– está inseparablemente unido a su destino[888], y el Día del Resurgimiento le sacaremos un kitab que no estará sellado. (14) ¡Lee tu kitab! Hoy te bastas a ti mismo para llevar la cuenta. (15) Quien se haya guiado lo habrá hecho para sí mismo, y quien se haya extraviado a él mismo se habrá extraviado. Nadie cargará con la carga de otro. Nunca hemos castigado a un pueblo, sin antes haberle enviado un Mensajero. (16) Cuando queremos destruir una ciudad, permitimos que los peores de sus dirigentes, aquellos que incitan al mal, den rienda suelta a sus deseos. Ello hace que se salgan del camino y actúen con rebeldía. De esa forma se cumple la parte del plan que les corresponde, y la arrasamos por completo. (17) ¡Cuántos pueblos hemos destruido después de Nuh! Nadie como tu Señor está advertido de las maldades de Sus siervos. Él es el Conocedor de Todos los Registros, y ve la intención que les mueve a actuar. (18) A quien desee el fausto que le ofrece la vida efímera de este mundo le adelantaremos la parte que de él esté registrada en el plan. Luego lo arrojaremos a yahannam, donde arderá reprobado y apartado de la rahmah de Allah. (19) Mas quien desee la vida de Ajirah y se esfuerce por conseguirla siendo creyente que sepa que sus esfuerzos serán recompensados. (20) La magnificencia de tu Señor a todos agasaja y a todos abarca, a estos y a aquellos. (21) Observa cómo hemos favorecido en esta vida a unos por encima de otros. Mas la de Ajirah tiene rangos más elevados y es preferible[889]. (22) No des poder a otra entidad que Allah, pues acabarías reprobado y repudiado. (23) Tu Señor os ha ordenado que no deis poder a otro que a Él y que actuéis rectamente con los padres[890]. Y si alguno de ellos, o los dos, llegan a la vejez estando contigo, no les digas “uf” ni los rechaces, sino háblales con respeto y cariño. (24) Protégeles con misericordia, y di: “¡Señor mío! Ten compasión de ellos como ellos tuvieron compasión de mí mientras fui un niño.” (25) Vuestro Señor sabe lo que hay en vuestras nafs. Sabe si actuáis con rectitud, y perdona a los que a Él se vuelven arrepentidos. (26) Da a los familiares más allegados lo que es su derecho, así como a los mendigos y a los viajeros, y no disipes tus bienes malgastándolos. (27) Los derrochadores son hermanos de los shayatin[891], y el shaytan encubre las bendiciones de su Señor. (28) Si no tienes nada que les puedas ofrecer, pues todavía no te ha llegado la rahmah que esperas de tu Señor, háblales con reconfortantes palabras. (29) No cierres la mano avaramente ni ofrezcas todo lo que tengas en ella, pues acabarías reprobado y despojado. (30) Tu Señor da la provisión en abundancia y también la limita según Su voluntad. Conoce todos los registros, y ve la intención que mueve a actuar a Sus siervos. (31) No matéis a vuestros hijos por temor a la miseria. Nosotros les proveemos, y también a vosotros. Que los matéis es una atrocidad. (32) Alejaos de la fornicación, pues en verdad que es una indecencia y un mal camino. (33) No matéis a nadie que Allah haya prohibido matar, si no es por derecho. Concedemos al wali[892] de quien hayan matado injustamente autoridad para resarcirse del crimen cometido, pero que no trasgreda los límites del talión, pues el asunto está protegido por la ley. (34) No os acerquéis a la riqueza del huérfano si no es para beneficiarle hasta que haya alcanzado la mayoría de edad. No violéis los compromisos, pues al contraerlos os hacéis responsables de cumplirlos. (35) Sed cuidadosos en la medida que deis y justos en el peso. De esta forma estaréis actuando con rectitud. (36) Sois responsables de cómo procesa el fuad[893] la información que le llega a través del oído y de la vista. Por ello, no sigas aquello de lo que no tengas conocimiento. (37) No camines por la Tierra con arrogancia, pues nunca podrás recorrerla de un extremo al otro ni igualarte en altura a las montañas. (38) Todo ello es maldad y ante tu Señor aborrecible. (39) Esto forma parte de lo que tu Señor te ha inspirado de la Hikmah. No des poder a otro que a Allah, pues en ese caso serías arrojado a yahannam, reprobado y apartado de la rahmah de Allah[894]. (40) ¿Así pues, iba a daros vuestro Señor hijos y Él iba a tomar para Sí, de entre los malaikah, hijas? En verdad que es una enormidad lo que decís. (41) Hemos dispuesto este Qur-an de forma que pudieran recapacitar, pero no ha hecho, sino aumentar su aversión. (42) Hazles entender que si hubiera con Él otros alihah[895], como dicen, tratarían de apoderarse del Arsh. (43) Lejos está en Su perfección de toda contingencia. Ensalzado sea por encima de lo que afirman –el Elevado, el Inconmensurable. (44) Declaran Su perfección más allá de toda contingencia los siete Cielos y la Tierra, y quienes en ellos están[896]. No hay nada que no reconozca Su perfección y Le alabe. Sin embargo, vosotros no comprendéis la forma en la que lo hacen. Él es el Perdonador, el que Controla Su Ira. (45) Cuando recitas el Qur-an, ponemos entre tú y los que encubren la realidad de Ajirah un velo protector. (46) Cubrimos sus corazones para que no comprendan y en sus oídos ponemos sordera para que no entiendan lo que oyen. Cuando al recitar el Qur-an mencionas que tu Señor es el Único Ilah, vuelven la espalda con aversión. (47) Bien sabemos lo que entienden cuando te escuchan y cuando se hacen confidencias. Dicen los infames: “No seguís, sino a un hombre hechizado.” (48) Fíjate en las comparaciones que te ponen. No hacen, sino extraviarse. No pueden volver al camino. (49) Dicen: “¿Acaso cuando seamos huesos y polvo resurgiremos como nuevas criaturas?” (50) Respóndeles que así será, aunque fueran piedras o hierro (51) o cualquier otra cosa creada a la que piensen que es imposible darle vida. Replicarán: “¿Quién nos devolverá a la vida?” Aclárales que les devolverá a la vida Quien los creó por primera vez. Te dirán moviendo la cabeza: “¿Cuándo ocurrirá tal cosa?” Respóndeles que quizás esté cerca ese momento (52) –el Día en el que seáis llamados y respondáis alabándole. Pensareis que apenas permanecisteis un instante. (53) “Di a Mis siervos que hablen de la mejor manera, pues el shaytan siembra la discordia entre ellos[897].” El shaytan es para el hombre –insan– un enemigo declarado. (54) Vuestro Señor os conoce bien. Si esa es Su voluntad, tendrá rahmah de vosotros o bien os castigará. No te hemos enviado a ellos para que seas su custodio. (55) Tu Señor conoce a cuantos hay en los Cielos y en la Tierra. Hemos favorecido a unos Profetas sobre otros. A Daud le dimos un Zabur[898]. (56) Diles que llamen a esos en los que pretenden apoyarse en vez de en Él. Ellos no tienen poder para retirarles el mal que les pueda afligir ni para alterarlo. (57) Esos a los que invocan desean encontrar el medio de acercarse a su Señor. Suplican Su rahmah y temen Su castigo, pues el castigo de tu Señor es temible[899]. (58) No hay ciudad que no vayamos a destruir o a castigar con furia antes del Día del Resurgimiento. Así está registrado en un Kitab lineado[900]. (59) La razón por la que hemos dejado de enviar signos ha sido porque ya las primeras comunidades renegaran de ellos. Dimos a los Zamud la camella como un signo evidente y clarificador, pero no lo respetaron. No enviamos Nuestros signos, sino como una intimidación. (60) Recuerda cuando te dijimos: “Tu Señor tiene agarrados a los hombres –nas.” La visión[901] que te mostramos no fue, sino para probarles, al igual que el árbol maldito mencionado en el Qur-an. Les atemorizamos, pero ello no hizo, sino aumentar su impiedad. (61) Cuando ordenamos a los malaikah: “Servid a Adam,” todos aceptaron servirle, excepto Iblis. Dijo: “¿Serviré acaso a quien has creado de barro?” (62) Y añadió: “¿Quieres que te muestre quién es ese al que has honrado por encima de mí? Si me das de plazo hasta el Día del Resurgimiento, me apoderaré de toda su descendencia, salvo de unos pocos.” (63) Dijo: “¡Vete! Quien de ellos te siga que sepa que yahannam será vuestro galardón –abrumadora recompensa en verdad. (64) Susúrrale la rebeldía a quien puedas, cae sobre ellos con tu caballería e infantería, hazte socio en su riqueza e hijos, y hazles promesas,” pero las promesas del shaytan no son, sino engaños. (65) “Sabe que ningún poder tienes sobre Mis siervos.” Tu Señor basta como protector[902]. (66) Es vuestro Señor Quien empuja los barcos[903] que surcan los mares para que podáis procuraros la provisión que por Su gracia está esparcida por toda la Tierra. En verdad que es compasivo con vosotros. (67) Cuando os sobreviene un peligro mientras navegáis, sólo a Él invocáis, pero una vez os veis a salvo en tierra firme, renegáis. En verdad que el hombre –insan– encubre los favores de su Señor. (68) ¿Acaso estáis a salvo de que se os trague la tierra o de que se os envíe un huracán? No encontraríais entonces en quién apoyaros. (69) ¿O acaso estáis a salvo de que se os devuelva al mar y se envíe contra vosotros un viento destructor que os haga naufragar y sucumbir por haber encubierto la gracia de vuestro Señor? No tendríais aliados que os ayudaran contra Nosotros. (70) En verdad que hemos honrado a los Banu Adam. Los llevamos por tierra y por mar, y les proveemos de cosas buenas. Los hemos distinguido por encima de muchos de los que hemos creado. (71) El Día vendrá en el que llamemos a toda la gente –nas– por su imam[904]. Aquel al que se le ponga su kitab en la mano derecha lo leerá sin sufrir injusticia alguna. (72) Quién haya estado ciego a la verdad en este mundo lo estará también en Ajirah, en un extravío aún más lejano. (73) Si les siguieras en sus maquinaciones para rebelarte contra lo que te hemos inspirado e inventases sobre Nosotros algo distinto a ello, entonces sí que te tomarían por amigo íntimo[905]. (74) Si no te hubiéramos afirmado en la verdad, a punto habrías estado de inclinarte ligeramente hacia ellos[906]. (75) De haber sido así, te habríamos hecho probar el doble del sufrimiento que acarrea la vida y la muerte. Luego no encontrarías a quien te apoyara contra Nosotros. (76) Su maquinación consiste en intimidarte hasta hacer que te vayas de esta tierra. Si lo lograsen, no durarían mucho más después de tu partida (77) sunnah con los que enviamos antes de ti. No encontrarás en Nuestra sunnah ningún cambio[907]. (78) Establece la salah en el tiempo que va desde el crepúsculo hasta que la noche se hace totalmente oscura, y recita el Qur-an al alba. En la recitación del alba están presentes. (79) Mantente despierto parte de la noche como un acto de adoración voluntario para ti. Pudiera ser que tu Señor te resucitase en una estación en la que fueras ensalzado[908]. (80) Suplica a tu Señor que te haga vivir siempre con firmeza, y te conceda autoridad y apoyo. (81) Anúnciales que ha llegado la verdad y se ha desvanecido la falsedad. En verdad que la falsedad no puede sostenerse frente a la verdad. (82) Hacemos que se descargue del Qur-an[909] lo que en él hay de cura y de rahmah para los creyentes. A los infames no hace, sino aumentarles su perdición. (83) Cuando favorecemos al hombre –insan– se aparta ocupado con sus asuntos, pero cuando le sobreviene un mal, se desespera. (84) Adviérteles que su Señor es consciente de que todos obran según su parecer, pero Él sabe quién sigue el camino con la mejor guía. (85) Te preguntan acerca del Ruh[910]. Diles que el Ruh es parte del poder de ejecución del plan de tu Señor, y que no se les ha dado, sino un poco del conocimiento. (86) Si esa fuera Nuestra voluntad, nos llevaríamos lo que te hemos inspirado. Luego no encontrarías en quién apoyarte contra Nosotros, (87) salvo por una rahmah de tu Señor. Abundante es la gracia que derrama sobre ti[911]. (88) Hazles entender que si se reunieran los hombres –nas– y los yin para componer algo parecido a este Qur-an, no serían capaces de componer nada que se le pareciera, aunque se ayudaran mutuamente en esta tarea. (89) Hemos organizado este Qur-an de forma que la gente –nas– tuviera en él toda clase de ejemplos. Sin embargo, la mayoría de ellos niega todo lo que no sea encubrir la verdad. (90) Dicen: “No creeremos en ti hasta que no hagas brotar de la tierra para nosotros un manantial (91) o produzcas un jardín de palmeras y vides y hagas que fluyan ríos entre ellas (92) o hagas que el cielo se desplome en pedazos sobre nosotros, como nos amenazas, o vengas delante de Allah y de los malaikah (93) o poseas una casa ricamente decorada o asciendas al cielo. Aun así, no creeríamos en tu ascensión hasta que no hicieras descargar sobre nosotros un kitab que pudiéramos leer.” Respóndeles que tu Señor está lejos, en Su perfección, de toda contingencia. ¿Acaso eres algo más que un Mensajero humano –bashar? (94) Lo que le impide creer a la gente –nas– cuando le llega la guía es decir: “¿Acaso ha mandado Allah como Mensajero a un humano –bashar?” (95) Diles que si hubiera malaikah que caminaran tranquilamente por la Tierra, haríamos descender para ellos del Cielo un malak Mensajero. (96) Diles que Allah basta como testigo entre vosotros. Él tiene el registro completo de Sus siervos, y ve la intención que les mueve a actuar. (97) Está guiado aquel a quien Allah guía, y para aquel al que extravía no encontrarás apoyo fuera de Él. El Día del Resurgimiento los reunirá y estarán con sus rostros contra el suelo, ciegos, mudos y sordos. Su refugio será yahannam. Cada vez que se extinga su fuego, lo encenderemos para que arda con más furia –sair[912]. (98) Y ello en pago por haber encubierto Nuestros signos y por haber dicho: “¿Acaso cuando seamos huesos y polvo seremos creados de nuevo?” (99) ¿No ven que Allah, Quien ha creado los Cielos y la Tierra, tiene poder para crear algo como ellos, y que les ha fijado un término que no podrán eludir? Mas los infames rechazan todo lo que no sea encubrir la verdad. (100) Diles que si tuvieran poder para distribuir la rahmah de tu Señor, la retendrían junto a ellos por temor a que pudiera acabarse. En verdad que el hombre –insan– es avaricioso. (101) A Musa le dimos nueve signos irrefutables. Pregunta a los Banu Isra-il cuando llegó a donde estaban ellos y le dijo Firaun: “Musa, te veo hechizado.” (102) Le respondió: “Bien sabes que no los ha hecho descender, sino el Señor de los Cielos y de la Tierra como un discernimiento, y en verdad, Firaun, que te veo condenado a la destrucción.” (103) Quería que vivieran amedrantados y los sumergimos a él y a todos los que con él estaban[913]. (104) Después de él les dijimos a los Banu Isra-il: “Habitad esta tierra, pero cuando se haga realidad la última, seremos legión contra vosotros[914].” (105) Lo hacemos descargar íntegro e íntegro se descarga. No te hemos enviado, sino como anunciador de buenas nuevas y como advertidor. (106) Es un Qur-an que hemos fragmentado para que lo recites a la gente lentamente y por partes. Lo descargamos gradualmente. (107) Creed en él o no creáis. Los que recibieron el conocimiento antes de su revelación, cuando se les recita, caen postrados (108) y dicen: “¡Lejos está nuestro Señor en Su perfección de toda contingencia! Su Promesa se ha de cumplir.” (109) Caen postrados en llanto y aumenta su temor. (110) Diles que invoquen a Allah o que invoquen al Rahman[915]. Como quiera que Le invoquen, Suyos son los nombres más hermosos. No levantes la voz en tu salah ni la bajes demasiado, sino, antes bien, busca un camino intermedio. (111) Alabado sea Allah que no ha tomado ninguna entidad como Su hijo ni comparte con nadie la soberanía ni necesita formar una liga que le proteja contra alguna deficiencia que pudiera tener en Su naturaleza. Proclama Su grandeza hasta lo más alto.

NOTAS


[882]  Ver artículo XX, esquemas 20 y 23 y referencia F19.

[883]  Las aleyas 2 y 3 de esta sura están conectadas y presentan una cierta dificultad a la hora de reconstruirlas de forma coherente para nosotros, ya que el estilo del Qur-an nos obliga, en numerosas ocasiones, a completar ciertas frases de forma que éstas adquieran un claro sentido.

En este caso, tenemos tres elementos que resultan difíciles de armonizar – لِّبَنِي إِسْرَائِيلَ- أَلاَّ تَتَّخِذُواْ – ذُرِّيَّةَ مَنْ حَمَلْنَا مَعَ نُوحٍ. El término ذُرِّيَّةَ, descendencia, va con fatha y, por lo tanto, no puede referirse a los Banu Isra-il, ya que, en ese caso, actuaría como صفة بيان e iría con kasra. Según algunos gramáticos y comentaristas del Qur-an, podría estar omitida la exclamación يَآ dando el significado de: “¡Oh, vosotros, los descendientes de los que llevamos con Nuh! En verdad que era un siervo agradecido. ¿Cómo entonces no lo sois vosotros?”

Según otros gramáticos y comentaristas del Qur-an (الشوكاني en فتح القدير), el primer complemento maf’ul ula مفعول أول de la forma verbal أَلاَّ تَتَّخِذُواْ sería ذُرِّيَّةَ y la aleya quedaría لا تتخذوا ذرية من حملنا مع نوح من دوني وكيلا. No obstante, en algunas de las recitaciones del Qur-an ذريةُ  se lee con damma. En este caso, ذرية sería sustituto badl بدل del sujeto del verbo لا تتخذوا. En ambos casos se estaría haciendo referencia a la descendencia de los Banu Isra-il. Y si se lee con fatha, se haría referencia a toda la humanidad. Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[884]  En estas aleyas Allah el Altísimo nos informa de que en numerosas ocasiones se les ha dado a los Banu Isra-il riqueza, poder, hijos y medios para vivir holgadamente y poder enseñar a sus semejantes el Din de Allah. Sin embargo, una y otra vez han utilizado ese poder y esa riqueza para tiranizar a los otros pueblos y para corromperse a sí mismos. Y ello ha traído como consecuencia su destrucción. La expresión “por dos veces” no debe tomarse de forma literal, como nos lo indica el hecho de que en la aleya 7 se diga “la última” y no “la segunda”. También es una confirmación de esta misma idea lo que se dice en la aleya 8 a los Banu Isra-il: “pudiera ser que se os tuviera misericordia…” Hasta que se establezca la Hora el hombre tiene la posibilidad de rectificar su actitud y volver al camino de rectitud. Ver esquemas 2, 8 y 9, y sus textos.

[885]  Ver apéndice Q.

[886] El Profeta Muhammad (s.a.s) solía decir que el apresuramiento es de shaytan y lleva al fuego y la ponderación es de Allah y lleva al Jardín. El hombre, en su ignorancia e insensatez, corre hacia el mayor de los males creyendo que es el mejor de los bienes; y suplica el mal creyendo que es el bien por no haber ponderado el asunto y no haber investigado y analizado las consecuencias de sus actos. En otra transmisión se nos ha relatado que estaba el Profeta Muhammad (s.a.s) con algunos de sus compañeros y puso un tarro en el suelo y les preguntó sobre lo que podía contener ese tarro. Estos dijeron después de mirarlo cuidadosamente que era miel. Ali, en cambio, cogió el tarro, lo miró, olió su contenido y lo probó con la yema del dedo; después dijo que muy probablemente fuese miel. El Profeta (s.a.s) asintió con la cabeza y les dijo al resto de los compañeros que esa era la manera de ponderar los asuntos.

[887]  Ver artículo XVII.

[888] Ver artículo XIII.

[889]  El Jardín de Ajirah no es el final del viaje, sino otra etapa con otra configuración existencial y con diferentes grados de comprensión. Ver esquema 11 y su texto.

[890]  Ver apéndice E.

[891]  Ver cuadro C3.

[892]  El término wali وَلِىّ deriva del verbo waliya وَلِيَ y significa –el que lleva los asuntos, guardián de una mujer, el responsable y ejecutor de los asuntos legales del difunto. Podemos traducirlo al español por tutor, testamentario o custodio.

[893]  Ver artículo VI y esquema 7 con texto.

[894]  Ver Info 21.

[895]  Alihah آلِهاة es el plural de ilah إله, e ilahat  إلاهات es su femenino plural. Ver Info 14.

[896]  Ver apéndice K, artículo XXI e Info 2.

[897]  Ver artículos III y XXII.

[898]  Ver apéndice C.

[899]  Muchas de esas entidades a las que adoran, ya sean Profetas, malaikah u hombres rectamente guiados, no tienen nada que ver con su adoración. No fue Isa quien dijo a la gente que le adoraran a él y a su madre. Antes bien, era él quien buscaba la cercanía con Allah. Es la ignorancia de los hombres la que deifica a entidades que son, a su vez, criaturas, sin más poder que el que Allah el Altísimo les ha permitido tener.

[900]  Ver artículo XIV, esquema 19 y cuadro C2.

[901]  Ver referencia F19.

[902]  Ver artículos III y XXII.

[903]  También en esta caso se utiliza la palabra fulk فُلك para barco en sentido general, y no yariah جارِيه o su plural yawari جَوارِ. Ver apéndice R.

[904]  Ver apéndice C.

[905]  Ver Infos 7 y 8.

[906]  Ver Info 21.

[907] Los Quraish no entendían que su protección provenía de la permanencia del Profeta Muhammad (s.a.s) con ellos, en su tierra, en su ciudad. Allah el Altísimo les advierte que en caso de que lograsen intimidarle hasta echarle del país, su suerte estaría echada –serían aniquilados como fueron aniquilados los pueblos que expulsaron a sus profetas. Y esa ha sido siempre la sunnah inalterable de Allah.

[908] O una estación en la que poder ser intercesor.

[909]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[910]  Ver artículo XVIII.

[911]  Ver Info 21.

[912]  Ver referencia F17.

[913]  Ver artículo XX e Info 24.

[914]  Aquí se está haciendo referencia a las aleyas 4-7 de esta misma sura. Ver la nota adjunta a estas aleyas.

[915]  Ver Info 3.