Se retira el estudio Pro-mask después de la propagación del virus en condados analizados por investigadores.

Daniel Horowitz para The Blaze

Porque hay mayores tasas de casos de SARS-CoV-2 en las áreas que analizamos originalmente en este estudio.

Llámalo la regla divina de las máscaras. No dirás una palabra negativa sobre ellas. Nunca cuestionarás su efectividad, incluso cuando no hayan funcionado durante seis meses. Nunca te sorprenderás sin el ídolo en tu rostro, incluso en el rostro de tu hijo de dos años. Adorarás la tela hasta el amargo final.

No hace falta ser un científico para ver que las máscaras no funcionan. La experiencia del uso de mascarillas universales sin precedentes durante meses, incluso en lugares que tenían pocos casos de COVID al principio, pero luego se dispararon después del uso de la mascarilla, demuestra que la idea de usar una mascarilla para bloquear un virus respiratorio es una locura. Sin embargo, un grupo de investigadores intentó seleccionar datos de algunos condados para mostrar que los casos se redujeron después del mandato de la mascarilla, sin tener en cuenta el hecho de que cada ola solo dura entre 6 y 8 semanas en un área determinada antes de disiparse, independientemente de qué acciones tome la población local. Luego vuelve unas cuantas veces hasta que todos han estado expuestos al virus.

El 23 de octubre, investigadores del MIT y de la Universidad de California en San Francisco publicaron un estudio preliminar titulado “Disminución de las hospitalizaciones por COVID-19, después de que entrara en vigor la orden por la cual se hacía obligatorio el uso de la mascarilla, en 1083 condados de EE. UU.”. De alguna manera, íbamos a creer que estos condados se opusieron a la tendencia mundial de casos que aumentan después de declarar obligatorio el uso de la mascarilla. En realidad, estos eran simplemente condados que probablemente ya alcanzaron su punto máximo en términos de tasa de reproducción viral para cuando el mandato estuvo en vigor, por lo que los casos estaban destinados a disminuir de todos modos. Es decir, hasta la próxima ola natural.

El 4 de noviembre, se vieron obligados a retirar el estudio “porque hay mayores tasas de casos de SARS-CoV-2 en las áreas que analizamos originalmente en este estudio”. ¡Ups! Supongo que las mascarillas funcionaron hasta que dejaron de hacerlo.

Los autores dicen que planean publicar “un análisis actualizado utilizando datos de la segunda y ahora tercera ola de SARS-CoV-2 en este país “. Sin embargo, el hecho obvio se les escapa –el que haya múltiples oleadas demuestra que se trata de un fenómeno natural y continuará hasta que arda en la población, independientemente de lo que nos pongamos en la cara. Cuando el virus se está consumiendo en un área determinada, no se puede hacer nada para reavivarlo. Por el contrario, cuando se está propagando, ningún tipo de “intervenciones no farmacéuticas” detendrá la propagación.

SONDAS: Los analistas insisten en la idea de que los gobiernos están llevando mal la gestión de la pandemia, cuando el asunto no es médico ni sanitario, sino político, ideológico, y covid19 es simplemente un medio, fabricado, de justificar la implementación de una nueva organización social, económica, política y militar.

Muchas cosas no han salido como se esperaba que saliesen después de la segunda guerra mundial. El control de masas ha chocado con programas de libertad social e individual, originando un caos en sus pronósticos. Habrá que derrumbar, destruir, arruinar… para construir desde cero un nuevo edificio. Nos recuerda esta situación al arquitecto de Matrix cuando le explica a Neo que el suyo es el sexto Matrix, el sexto intento de hacer bien las cosas, de tener un control absoluto sobre el guión, sin sorpresas, sin imprevistos. Si bien él mismo le confiesa que no alberga demasiadas esperanzas en conseguirlo. Habrá, pues, que generar el séptimo. Solo que, en nuestra realidad, el tiempo apremia, pues se acaba. La vida en este mundo y el mundo mismo tienen su fecha de caducidad –no es un juego ad infinitum.

Artículos como éste se sobreponen sobre otros que afirman, según tal o cual experto, que el uso de las mascarillas es la única solución que tenemos. Otros hablan de las terribles secuelas que está dejando el virus en los infectados que ya se han recuperado. Los hay que presagian la llegada de nuevas olas de covid19, en contra de los que afirman que este será el último año de la pandemia –la solución última y definitiva serán las vacunas. Nadie sabe cómo están hechas, pero sin duda que podemos imaginarnos de que se trata –esterilización de la mujer y debilitamiento sexual del hombre. No se trata de una mera elucubración. La primera condición, la condición sine qua non para poder llevar a cabo su plan pasa por una inevitable y drástica disminución del número de individuos. No se puede mantener a millones de viejos, de enfermos, de indigentes… No hay dinero ni interés en ello. Como grita Smith en su pelea final con Neo –Este es mi mundo, mi mundo (This is my world, my world). Y Smith no está dispuesto a dar nada de él a nadie que no sea otro él, que no sea otro Smith.

Una sociedad, en definitiva, a dos niveles –el de los peones (incluidos los especializados) y el de los reyes. No habrá reinas, solo esclavas.