No parece que fueran tan inteligentes – Ni los misiles, ni Trump, ni Micron ni Theresa

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TRES MUJERES PARA UN DIRIGENTE

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El ataque lo fraguaron en la peluquería, mientras se hacían la permanente. Después, ya en casa, terminaron de pergueñar los últimos detalles con twitters. En ningún momento pronunciaron el nombre “Putin”, al que temen como a la espada del arcangel San Miguel con la que derrotó a satanás. En su caso, por supuesto, se trataría de una mera coincidencia. Tampoco mencionaron a Bashar por su nombre, prefirieron referirse a él como “el regimen”, pues según la terminología protocolaria este término indica ilegalidad.

Minutos antes del ataque tuvieron una conversación conjunta vía skype por motivos de seguridad, ya que en opinión de los servicios secretos de Israel, los que de hecho habían diseñado la trama, ya nadie utiliza este medio de masas y probablemente los rusos anden buscando esta conversación por alguna otra rama tecnológica. Esta noticia tranquilizó a las tres marías. No así el hecho de que la mayoría de sus colegas se hubieran echado atrás o se hubieran negado “descaradamente”, como dirían los franceses en caso de que supieran español, a seguirles el twitter.

A pesar de los optimistas informes militares, ninguna de las tres lo tenía claro. Era evidente que tenían miedo. Se notaba en sus tartamudeos, en el leguaje soez que empezaban a intercalar con frases no exentas de un cierto rigor diplomático. A las tres les hubiera gustado ser en esos momentos presidentas de Italia… o de Rusia, para qué engañarnos. Tenían miedo, sentían la angustia de quien pudiendo haber tomado una avenida amplia y segura se hubiera metido en un callejón sin salida. Se maldecían y maldecían a sus amos –sentados en cómodos tronos y presenciando el espectáculo que ellos mismos habían montado. Alguno de ellos se metió en el skype: “¡Vamos chicos! ¡Arriba ese ánimo! Tenemos tanto poder que podemos permitirnos el lujo de cometer los errores que sean necesarios. Y aún os diré más, si no es con este ataque será con otra asechanza, pero no a mucho tardar le enseñaremos a ese Puuuu… que nunca debió sobrevivir a la perestroyka, debió morir con ella como mueren los capitanes con sus barcos en los naufragios. Micron, al borde del suicidio político, comentó para terminarla de joder: “A lo mejor la perestroyka no fue un naufragio.” Todos se miraron con las caras deformadas por la mala transmisión de skype.

A estas alturas ya estaba claro que todas querían ser Putin o Bashar, todas querían ser dirigentes capaces de decir la verdad y de elevar a sus naciones a tan elevado rango.

Los primeros misiles fueron fácilmente interceptados por un armamento soviéticos de los años 70. La madre Theresa, con el rostro desencajado, fue la siguiente en hacer un comentario: “Esa es la ventaja que nos llevan, 40 años.” Los siguientes misiles tampoco consiguieron alcanzar su objetivo –fueron destruidos en el aire. Ni los siguientes. ¡Boom! Algunos lograron destruir lo que ya estaba destruido. Putin contemplaba impávido aquel desastre. Bashar metía algunos papeles en su maletín y se preparaba para el día de trabajo que le esperaba como todos los domingos. En skype la conexión era cada vez peor –las voces humanas se habían convertido en sonidos metálicos en constante interrupción. Israel durmió profundamente y de un tirón. Todo había salido a pedir de boca, no tanto por el éxito militar que acabó en un completo ridículo, sino por el hecho de que el mundo seguía a sus pies, sumiso y obediente.

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Unos días después, Micron que ya casi se sentía Macron, ofreció una rueda de prensa en la que pidió a los periodistas que no se dejaran llevar por las apariencias que como todo el mundo sabe son engañosas, pues si bien el ataque no había servido para nada, al menos se había reparado el ultrajado honor internacional. Micron ocultó el anuncio por parte del ministerio de defensa ruso de que ninguno de los misiles lanzados contra Siria había sido disparado por francia. Después del evento se dieron a las copas que tan mal consejeras son y Micron se derrumbó, confeso su amor y su admiración por Putin, su envidia, la envidia de ser MAC y no mic. Pero todavía es más psicoanalítico el resquemor, la corrosión que las tres sienten por Bashar. En lo más profundo de su corazón y de su intelecto, suponiendo que tengan uno cada una, saben que si la misma crisis que se abate sobre Siria desde hace 7 años, se hubiera abatido sobre sus “hercúleos” países, ellas en el gobierno, la economía, la sociedad, la seguridad ciudadana, los transportes… habrían colapsado al mes de que hubieran declarado el “estado de emergencia”, porque esa cláusula constitucional, que nunca se ha aplicado en Siria, habría sido la primera medida democrática y humanitaria que se habría impuesto.

Cuántas veces no habrán imaginado el dantesco espectáculo de un Nueva York, de un Londres y de un París sin luz, sin policía, durante años, a merced de las civilizadas masas americanas, inglesas y francesas. Se preguntan desesperadas en secretos twitters cómo es posible que después de siete años de señorear por toda Siria decenas de grupos armados con las armas que les han proporcionado las tres marías, reine la paz, la armonia social, sin violencia callejera, sin vandalismo, sin atracos, sin violaciones. Cómo es posible que no se haya hundido la economía de este “insignificante” país y en cambio rebosen los mercados de alimentos, muchos de los cuales nunca han probado las hordas occidentales, de ropa, de todo tipo de utensilios, de medicinas, de joyas, de vehículos y de libros.

Siria marca hoy la línea divisoria entre el bien y el mal. Los chacales muerden las rejas enloquecidos, pero en el lado del bien hay dulzura y hay sosiego.

Theresa también habló a la prensa y al parlamento como si se sintiera culpable de algo, como una niña pequeña a la que han pillado en alguna trastada: “No hemos participado en el ataque a Siria por seguir a los Estados Unidos, sino por que era algo que incumbía a la seguridad de nuestro país.” Una chiquillada. Seguramente también se debió echar algún que otro trago. Que nos explique en qué consiste la amenaza siria al Reino Unido. Y despues, que nos explique cómo el ataque perpretado contra un país soberano como Siria va a suponerles una mayor seguridad nacional.

¿Están locos? No, no es locura. Son mujeres, charlatanas, que organizan su política en la peluquería, en sus twitters, y se han enfrentado a hombres, a dirigentes de verdad que utilizan argumentos, razones contrastadas con la justicia internacional.