CORÁN COMPLETO

SURA DE LA APERTURA (AL-FATIHA)[1]

 سُورَةُ الفاتِحَةِ

Medinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim[2]

 

(1) Alabado sea Allah, Señor de Todos los Dominios[3]. (2) El Rahman[4], el Compasivo (3) –Soberano del Día de la Rendición de Cuentas. (4) No adoramos a otro que a Ti ni buscamos apoyo en otro que en Ti. (5) Guíanos al camino de rectitud (6) –el camino de los que has agraciado, (7) no el de los que son objeto de ira ni el de los extraviados.

 

 

 

SURA DE LA VACA (AL-BAQARAH)

سُورَةُ البَقَرَةِ

Medinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Alif, Lam, Mim[5]. (2) Ese es el Kitab[6] –contiene la verdad[7] y es guía para los que toman en serio Nuestros signos y Nuestras advertencias[8] (3) –los que creen en el Ghaib[9], establecen la salah[10] y del sustento que les hemos asignado dan una parte. (4) Creen en lo que se hace descargar sobre ti y en lo que se hizo descargar antes de ti, y de Ajirah[11] tienen certeza. (5) Esos son los que siguen la guía de su Señor y los que saldrán victoriosos. (6) A los encubridores[12] es igual que les adviertas o que no les adviertas, no creerán. (7) Allah les ha sellado el corazón y el oído[13], y ha oscurecido su visión con un velo[14]. Tendrán un terrible castigo. (8) Entre la gente –nas– los hay que dicen: “Creemos en Allah y en el Último Día[15],” pero no son creyentes. (9) Tratan de engañar a Allah y a los que creen, pero sólo se engañan a sí mismos, sin ser conscientes de ello. (10) En sus corazones hay una enfermedad que Allah agrava[16]. Tendrán un doloroso castigo por haber falseado la verdad. (11) Cuando se les dice: “No sembréis la corrupción en la Tierra,” responden: “Somos nosotros los que ponemos paz en ella y enderezamos lo que está torcido[17].” (12) ¿Acaso no son ellos los verdaderos corruptores, aunque no se den cuenta? (13) Y cuando se les dice: “Creed como cree la gente –nas,” dicen: “¿Habremos de creer como creen los necios?” ¿Acaso no son ellos los verdaderos necios, aunque no lo perciban? (14) Cuando se encuentran con los que creen, declaran: “Creemos;” mas cuando están a solas con sus shayatin[18], dicen: “Tened por seguro que somos de los vuestros. Tan sólo nos estábamos burlando[19].” (15) Es Allah Quien se burla de ellos y acrecienta su rebeldía, haciéndoles vagar errantes como si estuvieran ciegos[20]. (16) Son los que han vendido la guía a cambio del extravío, mas su comercio no les ha reportado ningún beneficio ni están guiados. (17) Son como aquel que enciende un fuego y cuando alumbra lo que está a su alrededor, Allah se lleva su luz y los deja en las tinieblas, sin ver ni comprender. (18) Sordos, mudos y ciegos, ¿cómo podrán volver al camino[21]? (19) O son como una lluvia torrencial que cae del cielo, portadora de oscuridad, truenos y relámpagos. Se tapan los oídos para no oír el estruendo del rayo que podría causarles la muerte. Allah sitia[22] a los encubridores en su extravío. (20) A punto está el relámpago de arrebatarles la vista. Cada vez que les alumbra, caminan con su luz, pero cuando la oscuridad se cierne sobre ellos, se quedan paralizados. Si esa fuera la voluntad de Allah, los dejaría sordos y ciegos[23]. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (21) ¡Gentes –nas! ¡Adorad a vuestro Señor! Es Él Quien os ha creado a vosotros y a los que hubo antes de vosotros[24]. Tomad en serio[25] Sus advertencias. (22) Os ha extendido la Tierra como si fuera una alfombra y ha levantado el firmamento como una sólida estructura. Hace caer agua del cielo y que con ella broten frutos de los que coméis. Así pues, ya que sabéis, no deis poder a otros que a Allah. (23) Si realmente dudáis acerca de lo que hacemos[26] descargar sobre Nuestro siervo, traed una sura como ésta y llamad a los testigos que tengáis aparte de Allah si es verdad lo que decís. (24) Mas si no podéis hacerlo, y nunca podréis, tened presente[27] el fuego cuyo combustible serán los hombres –nas– y las piedras, preparado para los encubridores. (25) A los que creen y actúan con rectitud[28] dales la buena nueva de Jardines por donde fluyen ríos. Cada vez que de ellos se les ofrezcan frutos dirán: “Así eran los que comíamos antes.” Mas sólo tendrán su apariencia[29]. En ellos disfrutarán de esposas puras y en ellos morarán para siempre. (26) Allah no se avergüenza de poner como ejemplo un mosquito o algo superior a él. Los que creen saben que es la verdad que emana de su Señor, pero los encubridores dicen: “¿Qué quiere conseguir Allah con este ejemplo?” Extraviar a muchos y guiar a muchos, pero sólo extravía con él a los rebeldes[30]. (27) Esos que rompen el pacto con Allah después de haberse comprometido a cumplirlo, escinden lo que Allah ha ordenado que esté unido y siembran la corrupción en la Tierra –esos son los perdedores. (28) ¡Cómo podéis renegar de Allah cuando estabais muertos[31] y os dio la vida! Después os hará morir y de nuevo os dará la vida. Luego, a Él habréis de volver. (29) Es Él Quien creó para vosotros todo cuanto hay en la Tierra. Luego se dirigió al firmamento y lo conformó en siete Cielos[32]. Es Él Quien tiene el conocimiento[33] de todo cuanto existe y según él actúa. (30) Cuando dijo tu Señor a los malaikah[34]: “Voy a poner un sucesor en la Tierra,[35]” dijeron: “¿Vas a poner en ella a quien siembre la corrupción y derrame sangre, siendo que nosotros declaramos Tu perfección y alabamos Tu pureza?” Dijo: “Yo sé lo que vosotros no sabéis.” (31) Y enseñó a Adam todos los nombres[36]. Luego los mostró a los malaikah y les dijo: “¡Informadme de los nombres de éstos si es cierto lo que decís!” (32) Dijeron: “¡En verdad que eres perfecto en Tus acciones y en Tu comprensión! No sabemos más de lo que Tú nos has enseñado. Posees el conocimiento y la Hikmah.” (33) Dijo: “¡Adam! Infórmales de sus nombres.” Cuando les hubo informado de sus nombres, exclamó: “¿No os dije que conocía el Ghaib[37] de los Cielos y de la Tierra, lo que evidenciáis y lo que habíais estado escondiendo?[38]” (34) Y cuando dijimos a los malaikah: “¡Servid[39] a Adam!” Todos aceptaron servirle, salvo Iblis[40], que renegó de lo que se le pedía que hiciera, se llenó de soberbia y fue de los encubridores[41]. (35) Dijimos: “¡Adam! Habita tú y tu grupo[42] en el jardín y comed de lo que hay en él a vuestro antojo, mas no os acerquéis[43] a este árbol, pues seríais de los transgresores.” (36) Mas el shaytan[44] les indujo a hacerlo para así sacarles del estado en el que se encontraban. Dijimos: “¡Salid todos de aquí! Unos seréis enemigos de otros. Tendréis en la Tierra una morada y todo aquello de lo que tengáis menester para vivir por un tiempo.” (37) Luego Adam recibió palabras[45] de su Señor, Quien le aceptó de nuevo –el Indulgente, el Compasivo. (38) Dijimos: “¡Salid todos de aquí! Y tened por seguro que os llegará de Mí[46] la guía –quienes la sigan no tendrán nada que temer ni habrá nada que les cause pesadumbre. (39) Que sepan los encubridores, los que niegan la veracidad de Nuestros signos[47], que estarán en el fuego, y en él penarán para siempre. (40) “¡Banu Isra-il[48]! Recordad los favores con los que os he agraciado, y cumplid el compromiso que adquiristeis Conmigo, que Yo cumpliré el que hice con vosotros. Temed Mi ira[49] (41) y creed en lo que hago descargar, confirmando lo que ya teníais. No seáis los primeros en encubrirlo ni vendáis Mis signos a bajo precio. Tomad en serio Mis advertencias[50].” (42) No revistáis la verdad de falsedad ni la ocultéis a sabiendas de lo que hacéis. (43) Estableced la salah, entregad la zakah[51] e inclinaos con los que se inclinan. (44) ¿Es que ordenáis a los hombres –nas– la virtud mientras vosotros mismos os olvidáis de practicarla, aun a pesar de que recitáis el Kitab? ¿Es que no vais a razonar? (45) Resistid[52] y haced de la salah vuestra fortaleza, pues a los humildes no les resulta una carga (46) –esos que creen en el encuentro con su Señor y que con toda certeza a Él habrán de volver. (47) “¡Banu Isra-il! Recordad los favores con los que os he agraciado, y que os haya preferido para una misión que no he encomendado a nadie más[53].” (48) Tomad en serio el Día[54] en el que ninguna nafs[55] recibirá la recompensa o el castigo de otra ni se aceptará intercesión alguna. Nadie podrá pagar el rescate de ningún otro ni tendrá en quien apoyarse. (49) Recordad cuando os salvamos de la gente de Firaun[56] que os imponían un terrible castigo, degollando a vuestros hijos y dejando con vida a vuestras mujeres. En ello tuvisteis una dura prueba de vuestro Señor[57]. (50) Partimos para vosotros el mar y os salvamos, sumergiendo a la gente de Firaun ante vuestros propios ojos. (51) Convinimos[58] con Musa cuarenta noches. Luego adorasteis al becerro[59] y caísteis en la más infame iniquidad. (52) Sin embargo, después de eso, pasamos por alto vuestra transgresión para que sintierais agradecimiento. (53) Dimos a Musa el Kitab[60] y el Furqan para que os guiarais. (54) Dijo Musa[61] a su pueblo: “Habéis echado inmundicia sobre vosotros mismos al haber adoptado el becerro como vuestro ilah[62]. Así pues, volveos arrepentidos a vuestro Creador[63], y mataos. Eso es mejor ante vuestro Hacedor.” Entonces os aceptó y se mostró indulgente y compasivo con vosotros. (55) Recordad cuando dijisteis[64]: “¡Musa! No creeremos en ti hasta que no veamos a Allah manifestarse abiertamente.” El rayo os fulminó mientras mirabais. (56) Luego, después de haber estado muertos, os devolvimos[65] a la vida para que de nuevo sintierais agradecimiento. (57) Os protegimos[66] con la sombra de la nube e hicimos que descendiera sobre vosotros el manna y el salwa[67]. ¡Comed de lo bueno con lo que os sustentamos! Ninguna aflicción Nos causaron sus transgresiones; antes bien, se afligieron a sí mismos. (58) Recordad cuando dijimos: “Entrad en esa ciudad y tomad lo que de bueno haya en ella, pero entrad por la puerta con recogimiento, diciendo: ‘Alívianos del peso de nuestras transgresiones –hittatun[68]’. Perdonaremos vuestras faltas, y a los que hagan el bien les daremos aún más.” (59) Mas los infames cambiaron lo que se les había dicho que dijeran. Por haberse rebelado hicimos descargar desde el cielo un castigo[69] contra ellos. (60) Recordad cuando Musa pidió que se le diera de beber a su gente. Dijimos: “Golpea la piedra con tu vara.” Brotaron de ella doce manantiales y todos sabían de donde tenían que beber[70]. ¡Comed y bebed de la provisión de Allah, y no sembréis la corrupción en la Tierra cometiendo maldades! (61) Y cuando dijisteis: “¡Musa! No soportaremos por más tiempo comer un único alimento, así que pide a tu Señor que haga brotar para nosotros de la tierra algo de legumbres, pepinos, ajos, lentejas y cebollas.” Dijo: “¿Queréis cambiar lo mejor por lo más bajo? Id a un misr[71] y tendréis lo que habéis pedido.” Se les impuso la vileza y la mezquindad, e incurrieron en la ira de Allah por encubrir Sus signos y matar a los Profetas sin ningún derecho, por haber desobedecido y ser de los transgresores. (62) Los que creyeron[72], los que se arrepintieron y volvieron al camino de rectitud hadu, los nasara y los sabiin –quienes de ellos hayan creído en Allah y en el Último Día, y hayan actuado rectamente tendrán su galardón junto a su Señor, y no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre. (63) Recordad cuando os comprometisteis y elevamos por encima de vosotros el monte[73] –“tomad con fuerza lo que os damos y estudiadlo, aplicadlo y no seáis negligentes; antes bien, tomad en serio[74] lo que hay en él.” (64) Luego, después de eso, os desentendisteis. Si no hubiera sido por la gracia de Allah y por Su rahmah[75], os habríais perdido irremisiblemente. (65) De sobra conocéis la historia de aquellos de vosotros que violaron el sábado –sabt. Por ello les dijimos: “¡Sed monos aborrecibles![76]” (66) Hicimos de su castigo una lección ejemplar para los que estaban con ellos y para los que habían de venir después, así como una admonición para los que toman en serio Nuestras advertencias[77]. (67) Recordad cuando dijo Musa a su gente: “Allah os manda que sacrifiquéis una vaca[78].” Respondieron: “¿Nos tomas a burla?” Dijo: “Me refugio en Allah de hablar a la ligera.” (68) Dijeron: “Pide a tu Señor[79] que nos aclare cómo ha de ser.” Respondió: “Dice que no sea una vaca de edad avanzada ni tampoco muy joven, sino de mediana edad. Así pues, haced lo que se os ordena.” (69) Dijeron: “Pídele a tu Señor que nos aclare de qué color ha de ser.” Respondió: “Dice que sea una vaca de color azafranado, de un amarillo intenso, que alegre a quien la mire.” (70) Dijeron: “Pídele a tu Señor que nos informe de las características que ha de tener, pues todas las vacas nos parecen iguales y, ciertamente, si Allah quiere, daremos con lo que se nos pide.” (71) Respondió: “Ha dicho que sea una vaca que no haya sido trabajada ni para arar la tierra ni para regar el campo, sana y sin ningún defecto.” Dijeron: “Ahora nos has aclarado el asunto con exactitud,” y la degollaron, aunque a punto estuvieron de no hacerlo[80]. (72) Y cuando matasteis a un hombre y disputabais acerca de ello, Allah mostró lo que ocultabais. (73) Dijimos: “Golpeadle con alguna parte de ella.” Así es como Allah hace vivir lo muerto y muestra Sus signos para que podáis razonar. (74) Luego, después de eso, vuestros corazones se endurecieron como si fueran piedras[81], o aún más duros, pues hay piedras de las que nacen ríos, piedras que al hendirse mana de ellas agua, y piedras que se desploman por temor de Allah. Allah no está descuidado de lo que hacéis. (75) ¿Esperáis que os crean cuando un grupo de ellos escuchaba la palabra de Allah y a pesar de comprenderla alteraba sus significados, y ellos lo saben[82]? (76) Cuando se encuentran con los creyentes, dicen: “Creemos,” pero cuando se quedan a solas entre ellos, dicen: “¿Es que les vais a contar lo que Allah os ha dado a conocer para que lo utilicen como argumento contra vosotros ante vuestro Señor? ¿Es que no vais a razonar?” (77) ¿Acaso no son conscientes de que Allah sabe lo que guardan en secreto y lo que manifiestan? (78) De entre ellos los hay que son gente baja[83]. No conocen el Kitab, tan sólo sus deseos. No hacen, sino elucubrar. (79) Por ello –¡Ay de los que escriben el Kitab con sus propias manos y luego, para venderlo a bajo precio, dicen: “Esto viene de Allah”! ¡Ay de ellos por lo que han escrito sus manos! ¡Ay de ellos por la ruina que se han buscado[84]! (80) Dicen: “El fuego sólo nos tocará efímeramente, unos cuantos días.” Pregúntales si acaso han llegado a un pacto con Allah, ya que de ser así hacen bien en seguir alimentando sus esperanzas, pues Allah no rompe Sus compromisos, pero la realidad es que dicen sobre Allah lo que no saben. (81) Quienes busquen obtener alguna ganancia con la maldad, envueltos en sus iniquidades serán arrojados al fuego, donde penarán para siempre. (82) Mas los que crean y actúen con rectitud serán recibidos en el Jardín, donde morarán para siempre[85]. (83) Pactamos con los Banu Isra-il[86]: “No adoréis a otro que a Allah, y comportaos rectamente con vuestros padres, con vuestros familiares más allegados, con los huérfanos y con los pobres[87]. Hablad a la gente de buenas maneras. Estableced la salah y entregad la zakah[88].” Luego, a excepción de unos pocos, os desentendisteis y renegasteis de aquello que habíais pactado. (84) Primero os comprometisteis[89] ante Nosotros a no derramar vuestra sangre ni a expulsaros de vuestros hogares. Lo ratificasteis y sois testigos de ello. (85) Sin embargo, habéis sido vosotros los que os habéis dado muerte y habéis expulsado de sus hogares a un grupo de los vuestros, aliándoos injustamente contra ellos[90]. Y si luego os venían cautivos, pagabais su rescate cuando era una iniquidad que los hubierais expulsado. ¿Es que vais a creer en una parte del Kitab y vais a encubrir otra? Quien de vosotros lo haga no recibirá, sino humillación en esta vida, y en el Día del Resurgimiento[91] serán rechazados y enviados al más duro castigo. Allah no está descuidado de lo que hacéis. (86) Esos son los que han vendido Ajirah a cambio de la vida de este mundo. No se les aliviará el castigo[92] ni tendrán en quien apoyarse. (87) Le dimos[93] el Kitab a Musa y enviamos tras él a otros Mensajeros. A Isa, el hijo de Mariam, le dimos la clarificación y le reforzamos con el Ruh al-Qudus. ¿Acaso no os llenabais de soberbia cada vez que venía a vosotros un Mensajero, trayendo lo que no os agradaba? A unos los tratasteis de mentirosos y a otros los matasteis. (88) Dicen: “Nuestros corazones están incircuncisos[94].” ¡Maldígalos Allah por encubrir la verdad! ¡Qué poco es lo que creen! (89) Y ello a pesar de que les ha llegado un Kitab[95] de Allah, confirmación de lo que ya tenían. Pedían a Allah que les diera la victoria sobre los encubridores, pero cuando les ha llegado lo que con certeza saben que es la verdad, lo han encubierto. La maldición de Allah caerá sobre los encubridores. (90) ¡Por qué mal precio se han vendido a sí mismos! Han encubierto lo que Allah[96] ha hecho descargar por envidia de que haya descendido Su gracia sobre quien ha querido de Sus siervos[97]. Y así han incurrido en la ira de Allah una y otra vez. A los encubridores les espera un ignominioso castigo[98]. (91) Cuando se les dice: “Creed en lo que Allah ha hecho descargar,” dicen: “Creemos en lo que se descargó sobre nosotros,” y rechazan así lo que ha venido después, siendo, como es, la verdad que confirma lo que ya tenían. Pregúntales por qué entonces en el pasado mataron a los Profetas de Allah si eran creyentes[99]. (92) Os vino Musa con la clarificación. Sin embargo, después de eso, adorasteis al becerro[100], cometiendo así la mayor de las iniquidades. (93) Recordad cuando levantamos el monte[101] por encima de vosotros para sellar el compromiso que habíais aceptado de tomar con fuerza lo que os dábamos y de cumplir con todo aquello que se os ordenara. Dijeron: “Oímos y desobedecemos.” Se les dio a beber el becerro hasta llenar sus corazones[102] por haber encubierto la verdad. Aclárales que si fueran verdaderos creyentes, entenderían la maldad que alberga su creencia. (94) Si fuese verdad que la Última Morada junto a Allah les pertenece exclusivamente a ellos y a nadie más, desearían la muerte. (95) Mas nunca la desearán por miedo a las consecuencias de sus iniquidades. Allah conoce a los infames. (96) Ten por seguro que son ellos los que más se afanan por la vida de este mundo, más incluso que los idólatras[103]. Todos ellos desearían vivir mil años, pero eso no les apartaría del castigo que se les ha decretado. Allah es consciente de la intención que les mueve a actuar. (97) Advierte a todo aquel que sea enemigo de Yibril[104] que es él quien lo descarga en tu corazón por la voluntad de Allah, como una confirmación de lo que ya había –guía y buena nueva para los creyentes. (98) Quien sea enemigo de Allah, de Sus malaikah, de Sus Mensajeros y de Yibril y Mikal que sepa que Allah es enemigo de los encubridores. (99) Hemos descargado sobre ti aleyas[105] con la clarificación que sólo encubren los rebeldes. (100) ¿Acaso cada vez que se comprometan a cumplir un pacto habrá una parte de ellos que lo viole? Esta actitud prueba que la mayoría de ellos no cree. (101) Toda vez que les llegaba un Mensajero de Allah, confirmando lo que ya tenían, un grupo de los que recibieron el Kitab, el Kitab[106] de Allah, lo arrojaban por detrás de la espalda, como si no supieran. (102) Seguían[107] lo que recitaban los shayatin en el reinado de Sulayman[108], pero no fue Sulayman quien encubrió la verdad, sino que fueron los shayatin quienes la encubrieron, enseñando a los hombres la magia y lo que se había descargado en Bab-il sobre los dos malaikah, Harut y Marut. No enseñaban a nadie sus artes sin antes advertirle: “Somos una prueba, no encubras la realidad.” Sin embargo, desoyeron su admonición y aprendieron de ellos cómo separar al hombre de su esposa, a pesar de que era evidente que no podrían infligir a nadie daño alguno a no ser por la voluntad de Allah. Aprendieron lo que les perjudicaba y no lo que les beneficiaba. Supieron con certeza que quien lo comprare no tendría parte en la dicha de Ajirah. No cayeron en la cuenta del mísero precio por el que se estaban vendiendo a sí mismos. (103) Si hubieran creído y hubieran tomado en serio Nuestras advertencias[109], habrían sabido que el galardón que hay junto a Allah es mejor. (104) ¡Creyentes! No digáis raina[110], sino decid undhurna, y estad atentos a lo que se os responde. A los encubridores les espera un doloroso castigo[111]. (105) Los encubridores de entre la Gente del Kitab[112] y los idólatras no desean que se descargue sobre vosotros ningún bien de vuestro Señor, pero Allah distingue con Su rahmah[113] a quien quiere, según Su plan. Es Allah Quien posee la gracia infinita. (106) No abrogamos[114] o hacemos olvidar una aleya, sin que traigamos otra mejor o similar a ella. ¿Acaso no sabes que Allah tiene el poder sobre todas las cosas? (107) ¿Acaso ignoras que Allah tiene la soberanía de los Cielos y de la Tierra, y que fuera de Allah no tenéis quien os proteja ni en quien apoyaros? (108) ¿O acaso queréis inquirir a vuestro Mensajero, como ya antes le inquirieron a Musa? Quien cambie la creencia por el encubrimiento de la verdad se habrá extraviado del camino de rectitud. (109) Muchos de entre la Gente del Kitab desearían que volvierais a la idolatría después de haber creído, y ello por la envidia que sienten sus nafs[115], a pesar de que se les ha clarificado la verdad. Así pues, apartaos de ellos e ignoradles hasta que se imponga el plan de Allah. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (110) Estableced la salah y entregad la zakah[116]. Todo el bien que hagáis lo encontraréis junto a Allah. Allah es consciente de la intención que os mueve a actuar. (111) Dicen: “Sólo entrarán en el Jardín los hudan[117] y los nasara[118].” Esas son sus fantasías. Pídeles que traigan la prueba de tal aseveración si es verdad lo que dicen. (112) La realidad, en cambio, es muy distinta –quienes se sometan completamente a Allah y actúen con rectitud tendrán su galardón junto a su Señor, y no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre. (113) Dicen los yahud[119]: “Los nasara no tienen fundamento alguno.” Y dicen los nasara: “Los yahud no tienen fundamento alguno.” Eso dicen a pesar de que ambos recitan el Kitab[120]. Eso mismo dicen los que no tienen conocimiento, el mismo discurso. Mas Allah juzgará entre ellos el Día del Resurgimiento[121] sobre lo que discrepaban. (114) ¿Y quién es más infame que quien prohíbe que en los masayid[122] de Allah se recuerde Su Nombre y se esfuerza por destruirlas? No deben entrar en ellas si no es con temor. En esta vida serán humillados y en Ajirah recibirán un terrible castigo[123]. (115) De Allah son el oriente y el occidente[124]. Por ello, donde quiera que os volváis, allí estará la Faz de Allah. Allah es el Inconmensurable, y actúa  según Su conocimiento. (116) Dicen: “Allah ha tomado una entidad como su hijo[125].” ¡Lejos está de toda imperfección, más allá de toda contingencia! La verdad es muy diferente –todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra Le pertenece, y todos Le obedecen sumisos. (117) Dio origen[126] a los Cielos y a la Tierra. Cuando decide un asunto, Le basta con decirle “¡Sé!” Y es[127]. (118) Y dicen[128] los que no tienen conocimiento: “¿Por qué no nos habla Allah o nos trae un signo?” Eso mismo decían los que hubo antes de ellos, el mismo discurso –se asemejan sus corazones. Hemos clarificado Nuestros signos[129] para los que tienen certeza. (119) Ten por seguro que te hemos[130] enviado con la verdad como portador de buenas nuevas y como advertidor. No se te exigirá responsabilidad alguna por los que sean arrojados al yahim[131]. (120) No estarán complacidos contigo los yahud ni los nasara[132] hasta que no sigas su mil-lah[133]. Declárales que la guía de Allah es la verdadera guía. Si siguieras sus deseos después del conocimiento que has recibido, no tendrías quien te protegiera de Allah[134]. (121) Los que recibieron el Kitab[135] y lo recitan sin cambiar nada, son los que creen en él. Mas quienes lo utilizan para encubrir con él la verdad, esos son los que están perdidos. (122) “¡Banu Isra-il! Recordad los favores con los que os he agraciado[136] y que os haya preferido para una misión que no he encomendado a nadie más.” (123) Temed un Día[137] en el que nadie será recompensado ni castigado por lo que haya hecho otro, ni se le aceptará ningún rescate ni intercesión, ni tendrá en quien apoyarse. (124) Después de que su Señor[138] pusiera a prueba a Ibrahim[139] con órdenes que éste cumplió plenamente, dijo: “Voy a hacer de ti un imam[140] para la gente –nas.” Dijo: “¿También de mis descendientes?” Dijo: “Mi encomienda no atañe a los infames.” (125) E hicimos de la casa un lugar seguro en el que pudiera reunirse la gente –nas. Tomad el maqam de Ibrahim como lugar donde ofrecer la salah. Pactamos[141] con Ibrahim e Ismail –“Purificad Mi Casa” para los que la circunvalen, para los que allí estén dedicados a la adoración y para los que se inclinen y postren. (126) Dijo Ibrahim: “¡Señor! Haz de esta tierra un lugar seguro y provee de frutos a los que de su gente crean en Allah y en el Último Día.” Dijo: “En cuanto a los encubridores los dejaré ocupados en sus quehaceres por un tiempo y luego los llevaré a rastras al castigo del fuego. ¡Qué mal destino!” (127) Ibrahim e Ismail suplicaban mientras levantaban los cimientos de la Casa[142]: “¡Señor nuestro! ¡Acéptanoslo! Tú eres Quien oye las súplicas y Quien tiene conocimiento de todas las cosas. (128) ¡Señor nuestro! Haz que estemos sometidos a Ti, y haz de nuestra descendencia una ummah[143] sometida a Ti. Muéstranos los ritos de adoración y los lugares donde debamos celebrarlos, y vuélvete a nosotros con Tu perdón y Tu gracia. Tú eres el Indulgente, el Compasivo. (129) ¡Señor nuestro! Envíales un Mensajero de entre ellos que les recite Tus aleyas y les enseñe el Kitab y la Hikmah[144], y los purifique. Tú eres el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría.” (130) ¿Quién puede apartarse, por detestarla, de la mil-lah[145] de Ibrahim, sino aquél que se hace necio a sí mismo? Lo escogimos por su pureza en esta vida y en la Última estará entre los que hayan actuado con rectitud. (131) Cuando su Señor le ordenó: “¡Sométete!” Respondió: “Me someto al Señor de Todos los Dominios[146].” (132) Encomendó Ibrahim a sus hijos, como también hiciera Yaqub: “¡Hijos míos! Allah ha elegido para vosotros por su pureza el Din[147] que debéis seguir. No muráis, pues, sin estar sometidos –muslimun.” (133) ¿O acaso fuisteis testigos cuando la muerte se le presentó a Yaqub y dijo a sus hijos: “¿Qué adoraréis cuando yo ya no esté?” Dijeron: “Adoraremos a tu Ilah[148] y al Ilah de tus padres[149] –Ibrahim, Ismail e Ishaq– al Único Ilah. A Él estaremos sometidos.” (134) Esa es una ummah[150] que ya pasó. Recibirá lo que se haya merecido y vosotros recibiréis lo que os hayáis merecido. No se os pedirán cuentas por lo que hayan hecho. (135) Dicen: “Sed hudan o nasara para estar guiados.” Corrígeles y diles que, antes bien, sigan la mil-lah de Ibrahim que era hanifa[151], y no de los idólatras. (136) Decid: “Creemos en Allah, en lo que se ha hecho descargar sobre nosotros y en lo que se hizo descargar sobre Ibrahim, Ismail, Ishaq, Yaqub, y sobre las Asbat[152]; en lo que le fue dado a Musa e Isa, y en lo que su Señor dio a los Profetas. No hacemos distinción alguna entre ellos, y a Él estamos sometidos.” (137) Si creen en lo mismo que creéis vosotros, estarán guiados, pero si se apartan, habrán caído en un cisma que les alejará de la guía. Allah te basta contra ellos. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación y actúa según Su conocimiento. (138) ¡El tinte[153] de Allah! ¿Y quién es mejor que Allah tintando? Es a Él a quien adoramos. (139) Pregúntales si acaso os discuten sobre Allah –vuestro Señor y el suyo. Para vosotros, vuestras obras; y para ellos, las suyas. Confírmales que a Él adoráis con toda la sinceridad de vuestro corazón. (140) ¿O acaso dicen que Ibrahim, Ismail, Ishaq, Yaqub y las Asbat eran hudan o nasara[154]? Pregúntales si son ellos los que saben o es Allah Quien sabe. ¿Quién es más infame que quien oculta el testimonio que Allah le ha confiado? Allah no está descuidado de lo que hacéis. (141) Esa es una ummah[155] que ya pasó. Recibirá lo que se haya merecido y vosotros recibiréis lo que os hayáis merecido. No se os pedirán cuentas por lo que hayan hecho. (142) Dirán los necios: “¿Qué les ha hecho abandonar la qiblah[156] hacia la que solían volverse?” Respóndeles que de Allah son el oriente y el occidente. Él guía a quien quiere al camino de rectitud. (143) De este modo hemos hecho de vosotros una ummah ecuánime y equilibrada para que seáis testigos de los hombres y para que el Mensajero lo sea de vosotros. No te hemos permitido que te dirigieras hacia esa qiblah, sino para mostrar quién seguiría al Mensajero y quién se volvería atrás. Y en verdad que les ha resultado inadmisible, excepto a los que Allah ha guiado. Allah nunca haría que fuera en vano vuestra creencia. Allah es con el hombre benévolo, compasivo. (144) Hemos visto cómo volvías tu rostro al cielo. Vamos a darte una qiblah que te satisfaga. Así pues, vuélvete en dirección al Masyid al-Haram[157]. Allí donde os encontréis, volved el rostro en dirección a él. Los que recibieron el Kitab saben que es la verdad de su Señor. Allah no está descuidado de lo que hacen. (145) Ten por seguro que si les dieras toda clase de pruebas a los que recibieron el Kitab, no seguirían tu qiblah ni tú vas a seguir la suya ni unos seguirán la qiblah de otros. Si siguieras sus deseos después del conocimiento que has recibido, serías tan infame como ellos. (146) Esos a quienes dimos el Kitab reconocen que esa es la verdad como reconocen a sus propios hijos, pero hay un grupo de ellos que, aun a sabiendas, la ocultan. (147) La verdad viene de tu Señor. No seas, pues, de los que dudan. (148) Cada uno tiene una posición en la pista de la vida[158]. ¡Corred, pues, hacia el bien! Dondequiera que estéis Allah os hará volver a Él. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (149) Por donde quiera que salgas, vuelve tu rostro en dirección al Masyid al-Haram, y no dudes de que sea la verdad lo que te anuncia tu Señor. Allah no está descuidado de lo que hacéis. (150) Por donde quiera que salgas, vuelve tu rostro en dirección al Masyid al-Haram. Allí donde estéis volved el rostro en dirección a él, de modo que nadie pueda argumentar contra vosotros, salvo los infames. “Mas no les temáis a ellos, temedme sólo a Mí para que de esta forma complete Mi bendición sobre vosotros y para que os guieis[159].” (151) Asimismo, os hemos enviado un Mensajero surgido de entre vosotros que os recita Nuestras aleyas, os purifica, os enseña el Kitab y la Hikmah, y lo que no sabíais[160]. (152) Así pues, “recordadme, que Yo os recordaré; agradecedme, y no me ignoréis[161].” (153) ¡Creyentes! Resistid[162] y buscad apoyo en la salah. Allah está con los que resisten. (154) No digáis de los que han caído luchando por la causa de Allah que están muertos. Muy al contrario, están vivos aunque no os deis cuenta[163]. (155) Tened por seguro que os pondremos a prueba con lo que os cause temor, con el hambre y con la disminución en la riqueza, en vidas y en hijos, pero sabed que hay buenas nuevas para los que resisten[164]. (156) Esos que cuando les acontece alguna desgracia dicen: “De Allah somos y a Él hemos de volver.” (157) Sobre ellos desciende la gracia de su Señor y la rahmah[165], y están guiados. (158) Safa y Marwah[166] forman parte de los ritos de Allah. Así pues, recorrer la distancia que separa ambas colinas no debería resultarle incómodo a quien peregrine a la casa o la visite para hacer umrah ni tampoco hacerle pensar que comete una falta. Quien se complazca en hacer el bien que sepa que Allah tiene en cuenta las obras de Sus siervos y actúa según Su conocimiento. (159) A los que ocultan la evidencia de lo que hemos descargado y la guía después de haberlo clarificado para la gente –nas– en el Kitab[167], a esos Allah los maldecirá y los maldecirán los maldecidores, (160) salvo a los que se arrepientan, se enmienden y lo hagan manifiesto[168]. “A ésos Me volveré con Mi perdón, pues Yo soy el Indulgente, el Compasivo[169].” (161) La maldición de Allah, la de los malaikah[170] y la de los hombres caerá sobre aquellos que hayan muerto encubriendo la verdad. (162) Malditos serán para siempre. No se les aliviará el castigo ni se les dará respiro alguno. (163) Vuestro Ilah[171] es el Único Ilah. No hay ilah, sino Él, el Rahman[172], el Compasivo. (164) En la creación de los Cielos y de la Tierra[173], en la alternancia de la noche y del día, en los barcos[174] que surcan el mar para beneficio de la gente –nas, en el agua que Allah hace descender del cielo con la que da vida a una tierra que estaba muerta, en la diseminación por toda ella de las más variadas criaturas, en el cambio de dirección de los vientos, en las nubes que sometidas discurren entre el cielo y la tierra –en todo ello hay signos para la gente que razona. (165) Sin embargo, hay quienes han tomado aparte de Allah entidades[175] a las que dan poder y a las que veneran como se venera a Allah, pero el amor que los creyentes sienten por Allah es más fuerte. Si los infames pudieran percibir la realidad, verían el castigo que les espera y entenderían que todo el poder es de Allah y que Allah es implacable castigando. (166) Cuando vean el castigo, los que contaban con fieles seguidores se desentenderán de ellos y se romperán los ficticios lazos que les unían. (167) Dirán sus seguidores: “Si se nos diera otra oportunidad, los abandonaríamos como ellos nos han abandonado.” Allah los mortificará, mostrándoles sus obras. No tendrán forma de salir del fuego. (168) ¡Gentes –nas! Comed de lo lícito y bueno que hay en la Tierra, y no sigáis los pasos del shaytan. Él es para vosotros un claro enemigo[176]. (169) Os ordena el mal y la indecencia, y que digáis de Allah lo que no sabéis[177]. (170) Cuando se les dice: “Seguid lo que Allah ha hecho descender,” dicen: “¡No haremos tal cosa! Seguiremos lo que seguían nuestros padres.” ¿Incluso si sus padres no razonaban sobre aquello que adoraban ni estaban guiados[178]? (171) La imagen de los encubridores es como la de quien le grita a lo que sólo percibe llamadas y voces. Sordos, mudos y ciegos –son incapaces de razonar. (172) ¡Creyentes! Comed de las cosas buenas con las que os sustentamos y agradeced a Allah si en verdad es a Él a Quien adoráis. (173) Se os prohíbe lo muerto, la sangre, la carne de cerdo y la de lo que no haya sido sacrificado en el nombre de Allah. No obstante, no tendrá culpa quien se vea forzado a ello, siempre que no haya en él rebeldía ni deseo de traspasar los límites marcados. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (174) Los que ocultan lo que Allah ha hecho descargar del Kitab[179] y lo venden a bajo precio no ingerirán en sus vientres, sino fuego y el Día del Resurgimiento[180] Allah no les hablará ni les purificará. Para ellos habrá un doloroso castigo. (175) Esos son los que han cambiado la guía por el extravío y el perdón por el castigo. ¡Y con qué firmeza se dirigen al fuego! (176) Y ello después de que Allah haya hecho que se descargue el verdadero Kitab[181] con la verdad. Los que discrepan sobre él han caído en un cisma que les aleja irremisiblemente de la guía. (177) No reside la virtud en que dirijáis el rostro hacia oriente u occidente; antes bien, el virtuoso es el que cree en Allah, en el Último Día[182], en los malaikah[183], en el Kitab y en los Profetas[184]; el que por amor a Él da de su riqueza a los parientes, a los huérfanos, a los pobres, a los viajeros, a los mendigos y para liberar cautivos; el que establece la salah y paga la zakah[185]; el que es fiel a los compromisos que contrae; el que resiste con firmeza en los momentos de infortunio y adversidad, y continúa la lucha con valor. Ésos son los veraces y ésos son los temerosos[186]. (178) ¡Creyentes! Se os ha prescrito el talión[187] en caso de asesinato –libre por libre, esclavo por esclavo y mujer por mujer. Pero si el pariente más cercano del que ha sido asesinado le perdona parte del precio de sangre, que actúe de forma razonable y le pague generosamente lo que solicite. Esto es un alivio que Allah os da y una rahmah[188]. Quien vaya más allá de estos límites tendrá un doloroso castigo. (179) ¡Vosotros, los dotados de entendimiento! Sabed que en el talión hay vida y hace que sintáis temor[189]. (180) Se os ha prescrito que cuando a alguno de vosotros se le presente la muerte y tenga bienes que dejar, que los legue debidamente a los padres y a los familiares más allegados. Es una obligación para los que toman en serio Nuestras advertencias[190]. (181) Quien lo cambie después de haberlo oído que sepa que la falta recaerá sobre él. Allah está atento a lo que hacéis, y actúa según Su conocimiento. (182) No incurre en falta quien por temor a que el testador no actúe con rectitud o incurra en delito busque un arreglo entre las partes. Allah es el Perdonador, el Compasivo[191]. (183) ¡Creyentes! Se os ha prescrito el ayuno al igual que se les prescribió a los que hubo antes de vosotros para que os guardéis de los excesos[192]. (184) Y ello por un determinado número de días. Mas el que de vosotros esté enfermo o de viaje, que ayune en otro momento por el mismo número de días. Para los que puedan ayunar la remisión por haber omitido[193] este deber será alimentar a un pobre. Quien voluntariamente haga el bien, eso es mejor para él, como es mejor para vosotros que ayunéis. (185) El mes de Ramadhan es el mes en el que se hizo descargar el Qur-an, guía para los hombres –nas, y la clarificación que trae la guía y el Furqan[194]. Así pues, quien de vosotros se encuentre durante ese mes en el lugar donde reside y se haya visto la Luna, que ayune; y el que esté enfermo o de viaje, que lo haga en otro momento por el mismo número de días. Allah quiere para vosotros lo fácil, no lo difícil. Quiere que completéis el número de días y que proclaméis Su grandeza por haberos guiado, y que seáis agradecidos. (186) “Cuando Mis siervos te pregunten sobre Mí, diles que estoy cerca y que respondo al ruego del que pide cuando Me pide. Así pues, que ellos Me respondan y crean en Mí para que de esta forma estén siempre rectamente guiados[195].” (187) Se os ha hecho lícito tener relaciones sexuales con vuestras mujeres la noche de los días que ayunáis. Ellas son un vestido para vosotros y vosotros sois un vestido para ellas. Allah ha sabido que os traicionabais y por ello se ha vuelto a vosotros y os ha perdonado. Ahora pues, uníos con ellas y haced libremente lo que Allah os ha hecho lícito. Comed y bebed hasta que distingáis el hilo blanco del hilo negro con la luz de la incipiente alba. Luego completad el ayuno hasta la noche. No tengáis relaciones con ellas si hacéis retiro en los masayid mientras dure el retiro. Estos son los límites de Allah –no os acerquéis a ellos. Con estas aleyas clarifica Allah a la gente –nas– Su sabiduría para que de esta forma se mantengan firmes en la guía[196]. (188) No os apropiéis de los bienes de los demás por medio del engaño ni tratéis de seducir a los jueces para arrebatarle a otro –delictivamente y a sabiendas– parte de su riqueza. (189) Te preguntan acerca de las fases de la Luna. Aclárales que su función es marcar los meses y establecer el tiempo del Hayy. La virtud[197] no reside en que entréis en las casas por detrás[198], sino en que tengáis temor. Así pues, entrad en las casas por la puerta y temed a Allah para que salgáis victoriosos. (190) Combatid por la causa de Allah a quienes os combatan, pero no os excedáis. Allah no ama a los que se exceden. (191) Matadlos donde quiera que los encontréis y expulsadlos de donde os hayan expulsado. La fitnah[199] es más grave que matar. No luchéis contra ellos junto al Masyid al-Haram si ellos no luchan contra vosotros, pero si os atacan, matadlos. De esta forma recompensamos a los encubridores. (192) Mas si deponen su actitud, que sepan que Allah es el Perdonador, el Compasivo. (193) Luchad contra ellos hasta que no haya más fitnah y se establezca el Din de Allah. Si realmente desisten, no mostréis hostilidad, excepto contra los nefarios. (194) Mes haram por mes haram[200]. Para todo lo que sea haram deberá aplicarse el talión. Quien se exceda con vosotros, excederos con él en la misma medida. Tomad en serio las advertencias de Allah, y sabed que Allah está con los que toman en serio Sus advertencias[201]. (195) Poned vuestra riqueza al servicio de Allah, y que vuestro amor por ella no os arroje a la destrucción, y haced el bien. Allah ama a los que actúan con rectitud. (196) Realizad el Hayy y la umrah sin omitir nada para cumplir con la voluntad de Allah. Mas si os vierais impedidos, sacrificad un animal que no os resulte gravoso, y no os afeitéis la cabeza hasta que no le llegue el turno a lo que vayáis a sacrificar. Si alguno de vosotros estuviera enfermo o tuviera algún daño en la cabeza, que ayune como remisión, dé sadaqah o sacrifique. Cuando vuelva a regularizarse vuestra situación, quien desee realizar la umrah con el Hayy que sacrifique un animal que no le sea gravoso. Mas quien no se lo pueda permitir que ayune tres días estando en el Hayy y siete una vez estéis de vuelta, hasta completar un total de diez. Esto atañe a quien no resida en al Masyid al-Haram[202]. Tomad en serio las advertencias de Allah y sabed que Allah es implacable castigando. (197) Quien decida iniciar los ritos del Hayy en los meses que han sido fijados que no tenga relaciones sexuales ni caiga en el desorden moral ni entre en disputas. El bien que hagáis, Allah lo conoce. Aprovisionaos para el viaje, aunque la mejor provisión que podéis llevar con vosotros es el temor. “Temedme, vosotros los dotados de entendimiento[203].” (198) Vuestro Señor os permite hacer comercio lícito durante el Hayy como un medio de procuraros el sustento. Y cuando salgáis de Arafat, invocad a Allah junto al-Mash’ar al-Haram[204]. Recordad cómo os guió, sacándoos del extravío en el que estabais. (199) Luego, salid con la gente y pedid perdón a Allah. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (200) Cuando hayáis cumplido con vuestros ritos, recordad a Allah como solíais recordar a vuestros antepasados o con un recuerdo aún más fuerte. Hay quienes dicen: “¡Señor nuestro, danos en esta vida!” Mas no habrá para ellos parte en Ajirah[205]. (201) Y hay otros que dicen: “¡Señor nuestro, danos lo bueno en esta vida y lo bueno en la otra, y sálvanos del castigo del fuego!” (202) A esos se les dará lo que se hayan merecido. Allah es rápido en llevar la cuenta. (203) Invocad a Allah en días señalados. No comete falta quien se apresure en hacerlo en dos días ni tampoco quien lo alargue, con tal de que lo haga con temor. Tomad en serio las advertencias de Allah[206], y sabed que ante Él habréis todos de comparecer. (204) Entre la gente –nas– los hay que te maravillan con su discurso sobre la vida de este mundo y toman a Allah por testigo de lo que hay en sus corazones. Sin embargo, son los más acérrimos adversarios. (205) Cuando se dan media vuelta, todo su esfuerzo lo dedican a corromper en la Tierra, a destruir los campos de cultivo y a exterminar toda progenie. Allah no ama la corrupción[207]. (206) Cuando se les dice que tomen en serio las advertencias de Allah, la soberbia se apodera de ellos, moviéndoles al mal. Suficiente castigo tendrán con yahannam[208]. ¡Qué terrible morada! (207) Y entre la gente –nas– los hay que dan su propia vida buscando la complacencia de Allah. Allah es benévolo con Sus siervos[209]. (208) ¡Creyentes! Entrad completamente y sin restricciones en el Islam, y no sigáis los pasos del shaytan[210]. Él es para vosotros un claro enemigo. (209) Si os dejáis inducir a error después de la clarificación que habéis recibido, sabed que Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (210) ¿Acaso están esperando a que venga Allah entre nubes y con Él los malaikah y se decida su suerte? Es Allah Quien decide todos los asuntos. (211) Pregunta a los Banu Isra-il[211] cuántos signos evidentes les mostramos. Allah castigará severamente a quienes después de haber recibido Su gracia, la cambien por el extravío. (212) A los encubridores se les ha hecho[212] apetecible la vida de este mundo. Se burlan de los que creen, pero el Día del Resurgimiento los que hayan tomado en serio Nuestras advertencias estarán por encima de ellos. Allah da el sustento a quien quiere sin limitación. (213) Los hombres –nas– eran una única ummah, y Allah envió a Profetas como anunciadores de buenas nuevas y advertidores, e hizo que descendiera con ellos el Kitab, portador de la verdad[213], para que dirimiesen con él las disputas de la gente –nas. Y fueron esos, a los que se les había dado el Kitab, los que más discutían entre ellos por envidia, a pesar de haber recibido la clarificación, pero Allah guió a los creyentes con la verdad y, por Su voluntad, entendieron aquello sobre lo que discrepaban. Allah guía a quien quiere al camino de rectitud. (214) ¿O es que contáis con entrar en el Jardín sin que os acontezca algo similar a lo que les acaeció a los que os precedieron? Les tocó el infortunio y la desgracia, y se estremecieron hasta el punto de que el Mensajero y quienes creían con él dijeron: “¿Cuándo llegará el apoyo de Allah?” Cercano está el apoyo de Allah[214]. (215) Te preguntan sobre lo que deben dar. Respóndeles: “Lo que de bueno deis, dadlo a vuestros padres y a vuestros parientes, a los huérfanos, a los pobres y a los viajeros.” El bien que hagáis, Allah lo conoce. (216) Se os ha decretado que luchéis, aunque os resulte odioso. Puede que haya algo que detestéis y que, sin embargo, sea un bien para vosotros; y puede que haya algo que améis y que, sin embargo, sea un mal para vosotros. Allah conoce siempre la mejor opción, mientras que vosotros no podéis calcular las consecuencias de vuestras acciones[215]. (217) Te preguntan si está permitido luchar en los meses en los que se ha decretado que es haram. Respóndeles: “Luchar en esos meses es una falta grave, pero obstaculizar el camino de Allah, encubrirlo, impedir el acceso al Masyid al-Haram y expulsar a su gente, es más grave ante Allah. La fitnah es peor que matar. Si pueden, seguirán luchando contra vosotros hasta que abandonéis vuestro Din y volváis a las prácticas idólatras de antes. Quien de vosotros abandone su Din y muera encubriendo la verdad, vanas habrán sido sus obras en esta vida, y vanas lo serán en Ajirah[216]. Serán arrojados al fuego, en el que penarán para siempre. (218) Los que creen, emigran y luchan en el camino de Allah confían en Su rahmah. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (219) Te preguntan sobre las bebidas alcohólicas y los juegos de azar. Aclárales que en ambas cosas hay mucho daño para la gente –nas– y hay beneficio, pero el daño es mayor. Y te preguntan por lo que deben gastar. Diles que gasten de lo que les sobre después de haber cubierto sus necesidades[217]. Así os clarifica Allah Sus aleyas para que reflexionéis (220) sobre esta vida y sobre Ajirah[218]. Te preguntan sobre cómo deben relacionarse con los huérfanos. Respóndeles que procurando lo mejor para ellos. Si juntáis vuestros bienes con los suyos, sabed que son vuestros hermanos. Allah discrimina entre el que corrompe las cosas y el que las enmienda[219]. Si Allah quisiera, os trataría con dureza. Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (221) No os caséis con las idólatras hasta que no crean. Una cautiva creyente es mejor que una idólatra libre, aunque os resulte atractiva. No caséis a vuestras mujeres con los idólatras hasta que no crean. Un cautivo creyente es mejor que un idólatra libre, aunque os atraiga. Ellos invitan al fuego [220], mientras que Allah, por Su gracia, invita al Jardín y al perdón, y clarifica Sus signos a la gente –nas– para que reflexionen. (222) Te preguntan sobre la menstruación. Aclárales que es una impureza. Así pues, absteneos de tener relaciones con las mujeres mientras menstrúen, y no os acerquéis a ellas hasta que no estén puras de nuevo. Una vez que se hayan purificado, id a ellas por donde Allah os ha ordenado. Allah ama a los que se arrepienten y se purifican. (223) Vuestras mujeres son para vosotros un campo de siembra. Id a vuestro sembrado por donde más os plazca. Apresuraos[221] al bien para que pese en vuestro favor. Temed a Allah y sabed que con toda certeza os encontraréis con Él. Anuncia buenas nuevas a los creyentes. (224) No hagáis de Allah en vuestros juramentos un pretexto que os impida actuar con rectitud y temor. Y reconciliar a los hombres. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (225) Allah no os pedirá cuentas por lo que de irreflexivo haya en vuestros juramentos, sino por la intención que hubieran albergado vuestros corazones. Allah es el Perdonador, el que Controla Su Ira. (226) Para aquéllos que juren no mantener relaciones sexuales con sus mujeres hay una espera –aunque ardan de deseos– de cuatro meses. Y si regresan a ellas, que sepan que Allah es el Perdonador, el Compasivo. (227) Pero si con clara determinación deciden el divorcio, Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (228) Las divorciadas deberán esperar tres menstruaciones antes de estar en disposición de volver a casarse. Si creen en Allah y en el Último Día, que no oculten lo que su Señor haya originado en sus matrices. Si sus esposos quieren reconciliarse, tienen más derecho a volver con ellas dentro de ese plazo. Y éstas tienen, según lo que es razonable, los mismos derechos que los que sus maridos tienen sobre ellas, pero los hombres tienen un rango por encima de sus esposas. Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (229) El divorcio son dos veces. Después, se retiene a la mujer sin causarle ningún daño o se le deja ir de la mejor manera. No os está permitido quedaros con nada de lo que les hayáis dado, a menos que ambos teman no poder mantenerse dentro de los límites de Allah. Si teméis no poder manteneros dentro de los límites de Allah, no hay falta para ninguno de los dos si ella ofrece alguna compensación como forma de rescatarse a sí misma[222]. Estos son los límites de Allah, no los traspaséis. Sólo los infames los traspasan. (230) Si la divorcia de forma irrevocable, ya no le será lícito volver con ella, a no ser que ésta se case con otro hombre y éste la divorcie a su vez. En ese caso no hay falta si vuelven a casarse y creen poder mantenerse dentro de los límites de Allah. Estos son los límites que Allah clarifica para la gente de conocimiento. (231) Si divorciáis a las mujeres y llegan al final de su plazo de espera, retenerlas de forma adecuada o dejadlas ir, pero si las retenéis, no les causéis ningún daño, transgrediendo de esta forma lo que es justo. Quien lo haga habrá cometido iniquidad en contra de sí mismo. No toméis a burla las órdenes de Allah[223], y recordad las bendiciones que Allah os ha concedido, y lo que del Kitab[224] y de la Hikmah ha hecho que se descargue sobre vosotros para aleccionaros. Temed a Allah[225] y sabed que Allah tiene el conocimiento de todo cuanto existe y según él actúa. (232) Cuando las mujeres que hayáis divorciado lleguen al final de su período de espera, no les impidáis que vuelvan a casarse con sus esposos anteriores, si es de mutuo acuerdo y de la forma adecuada. A esto se exhorta a aquéllos de vosotros que crean en Allah y en el Último Día[226]. Esto será más puro y más limpio para vosotros. Allah conoce siempre la mejor opción, mientras que vosotros no podéis calcular las consecuencias de vuestras acciones. (233) Las madres deberán amamantar a sus hijos durante dos años si desean completar la lactancia. Es al progenitor a quien corresponde mantenerlas y vestirlas según lo que es razonable. A nadie se le impone una carga por encima de su capacidad. Ninguna madre debe salir perjudicada por causa de su hijo ni tampoco ningún padre. Lo mismo se aplica al heredero[227]. No hay falta si ambos, de común acuerdo, deciden destetarlo ni hay falta si acordáis que alguien amamante a vuestros hijos, siempre que paguéis por ello lo que hayáis estipulado de antemano. Tomad en serio las advertencias de Allah[228] y sabed que Allah es consciente de la intención que os mueve a actuar. (234) Las esposas de los que de vosotros fallezcan deberán esperar cuatro meses y diez (días) para poder disponer de sí mismas. Una vez concluido este plazo, no sois responsables de lo que hagan según lo que es razonable en su caso. Allah tiene el registro completo de todas vuestras acciones. (235) No incurrís en falta si manifestáis a las mujeres[229] vuestro interés en casaros con ellas ni tampoco si lo ocultáis. Allah sabe que pensaréis en ellas, pero no os prometáis en secreto. Hacedlo con palabras convenientes. No decidáis el contrato de matrimonio hasta que no haya concluido el periodo de espera prescrito. Sabed que Allah sabe lo que hay en vosotros. Así pues, guardaos de Él y sabed que Allah es el Perdonador, el que Controla Su Ira[230]. (236) No incurrís en falta si divorciáis a las mujeres antes de haber consumado el matrimonio o entregado la dote, pero gratificadlas con algún bien de acuerdo a lo que sea razonable en vuestro caso –el pudiente según la medida de su capacidad y el menesteroso según la suya. El que desee actuar con rectitud que lo haga de esta manera. (237) Si las divorciáis antes de haber consumado el matrimonio y después de haberles asignado la dote, dadles la mitad de la misma, a no ser que ellas renuncien o renuncie aquél en cuyo poder está el contrato de matrimonio[231]. Renunciar está más cerca del temor. No olvidéis favoreceros entre vosotros. Allah ve la intención que os mueve a actuar. (238) Sed cuidadosos con las salawat[232], alejándoos de los extremos[233], y dirigíos a Allah con devoción. (239) Mas si teméis que pueda ocurriros algún percance, ofrecedlas de pie o montados, y cuando estéis en situación normal, alabad a Allah como os ha enseñado. Antes no sabíais cómo hacerlo. (240) A las esposas de aquéllos de vosotros que mueran les corresponde el legado de un año de manutención y que no las expulséis de casa, pero si ellas mismas la abandonan motu proprio, no sois responsables de lo que hagan, dentro de lo que es razonable en su caso. Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (241) Beneficiad a las divorciadas con algún bien que sea justo. Quien desee ser de los temerosos, que actúe de esta manera. (242) Así os clarifica Allah Sus signos para que razonéis. (243) ¿Te has fijado[234] en los que salieron de sus casas por miles, temiendo que les llegara la muerte? Allah les dijo: “¡Morid!” Después los devolvió a la vida. Allah no cesa de otorgar Sus bendiciones a los hombres. Sin embargo, la mayoría de ellos no agradecen. (244) Combatid por la causa de Allah, y sabed que Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (245) ¿Quién ofrecerá a Allah un productivo préstamo para que Él se lo devuelva ampliamente multiplicado? Es Allah Quien restringe y da en abundancia. Ante Él habréis de comparecer. (246) ¿No has reparado[235] en lo que le dijeron los principales de entre los Banu Isra-il a un Profeta de los que les fue enviado después de Musa[236]? “Nombra un rey de entre nosotros para que luchemos en el camino de Allah?” Dijo: “¿Acaso no podría ocurrir que si se os decretara combatir, no combatierais?” Contestaron: “¿Qué clase de gente seríamos si no luchásemos en el camino de Allah cuando nos han obligado a abandonar nuestros hogares y a nuestros hijos?” Sin embargo, cuando se les ordenó combatir, todos, excepto unos pocos, se echaron atrás. Allah conoce a los infames. (247) Su Profeta les dijo: “Allah ha designado a Talut como vuestro rey.” Dijeron: “¿Puede acaso ser él quien nos gobierne cuando es a nosotros a quienes corresponde la soberanía, pues ni siquiera se le ha concedido abundante riqueza?” Dijo: “Allah lo ha elegido para que reine sobre vosotros por su pureza, y le ha dado gran conocimiento y corpulencia.” Allah otorga Su soberanía a quien quiere. Allah es el Inconmensurable, y actúa según Su conocimiento. (248) Su Profeta les dijo: “La señal de su soberanía será que os traerá el arcón en el que hay apoyo de vuestro Señor y restos de lo que dejó la familia de Musa y la familia de Harun. Lo llevarán los malaikah. En ello hay un signo para vosotros si sois creyentes.” (249) Una vez que Talut hubo dividido en columnas al ejército, dijo: “Allah va a poneros a prueba con un río. El que beba de él no será de los míos, pero el que no la pruebe o tan sólo se sirva el agua que cabe en el hueco de la mano, ese será de los míos.” Todos bebieron de ella, salvo unos pocos. Una vez lo hubieron atravesado, él y los que creían con él, dijeron: “No tenemos hoy poder ante Yalut y sus soldados.” Dijeron los que tenían certeza del encuentro con Allah: “¡Cuántos grupos pequeños han salido victoriosos frente a grandes ejércitos por la voluntad de Allah! Allah está con los que resisten.” (250) Cuando divisaron a Yalut y sus soldados, dijeron: “¡Señor nuestro, derrama sobre nosotros determinación, afirma nuestros pasos y danos apoyo contra los encubridores!” (251) Los derrotaron por la voluntad de Allah. Daud[237] mató a Yalut y Allah le concedió soberanía y Hikmah, y le enseñó lo que tuvo a bien enseñarle. Si no fuera porque Allah hace que unos hombres repelan a otros, la Tierra se corrompería. Allah derrama Sus bendiciones por toda la creación[238]. (252) Estas son las aleyas de Allah que te recitamos[239], portadoras de la verdad, y ten por seguro que eres uno de los Enviados. (253) Esos son los Mensajeros. A cada uno de ellos le hemos dado una misión y cualidades diferentes. Hubo a quienes Allah les habló y a otros los elevó en rango. A Isa, hijo de Mariam, le dimos la clarificación y le reforzamos con el Ruh al-Qudus[240]. No habrían luchado los que vinieron tras ellos, después de haberles llegado la clarificación, si Allah no lo hubiera dispuesto de esa manera. Mas disputaron entre sí. De entre ellos hubo quienes creyeron y hubo quienes encubrieron la verdad[241]. De haberlo querido Allah, no habrían luchado entre sí, pero Allah actúa según Su plan[242]. (254) ¡Creyentes! Dad de aquello con lo que os sustentamos antes de que llegue un Día en el que no haya comercio ni amistad ni intercesión alguna. Tened presente que la iniquidad es propia de los encubridores[243]. (255) ¡Allah! No hay ilah[244], sino Él –el Eternamente Actuante, el que Subsiste por Sí Mismo y da la existencia a todo lo demás. Ni la somnolencia ni el sueño Le afectan. Suyo es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. ¿Quién puede interceder por alguien ante Él si no es por Su voluntad? Sabe lo que les ha acontecido en esta vida y lo que les espera en Ajirah[245], y no abarcan de Su conocimiento, sino lo que Él quiere. La base –Kursi– sobre la que se asienta el centro de Su soberanía contiene los Cielos y la Tierra, y no Le pesa custodiarlos. Él es el Elevado, el Inmenso[246]. (256) No hay coacción en el Din. La guía ha quedado claramente diferenciada del extravío. Quien niegue a los taghut[247] y crea en Allah se habrá aferrado al asidero más firme, el que nunca se rompe. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación y actúa según Su conocimiento. (257) Allah es el protector de los creyentes. Los saca de las tinieblas y los lleva a la luz, pero los protectores de los encubridores son los taghut[248]. Los sacan de la luz y los llevan a las tinieblas. Ésos son los que serán arrojados al fuego. En él penarán para siempre. (258) ¿Has reparado en aquel que le argumentaba a Ibrahim contra su Señor, ensoberbecido por el poder que Allah le había dado? Dijo Ibrahim: “Mi Señor da la vida y da la muerte.” Dijo él: “También yo doy la vida y doy la muerte.” Replicó Ibrahim: “Allah trae el Sol desde el oriente, tráelo tú desde el occidente.” Y se quedó perplejo el encubridor. Allah no guía a los infames[249]. (259) O en aquél que pasó por un pueblo devastado[250] y dijo: “¿Cómo los devolverá Allah a la vida después de haber estado muertos?” Entonces Allah le hizo morir y así lo dejó cien años. Después lo resucitó. Dijo: “¿Cuánto tiempo te has mantenido en ese estado?” Dijo: “He debido estar un día o parte de un día.” Dijo: “En absoluto. Has permanecido cien años, pero mira cómo tu comida y tu bebida no se han echado a perder, y mira tu asno. Todo ello lo hemos hecho para que seas un signo para la gente –nas. Mira cómo reanimamos de nuevo los huesos y los revestimos de carne.” Cuando se le aclaró el asunto, exclamó: “Ahora veo que Allah tiene poder sobre todas las cosas.” (260) Cuando dijo Ibrahim: “¡Señor! Muéstrame cómo devuelves a la vida lo que estaba muerto.” Dijo: “¿Acaso no crees?” Respondió: “Por supuesto que sí, pero quiero con ello sosegar mi corazón.” Dijo: “Toma cuatro pájaros, córtalos y, a continuación, pon una parte de ellos en cada colina y luego llámalos. Vendrán a ti presurosos. Y sabe que Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría[251].” (261) Los que gastan sus bienes por la causa de Allah son como un grano que produce siete espigas y en cada espiga hay cien granos. Allah da la abundancia a quien quiere. Allah es el Inconmensurable, y actúa según Su conocimiento[252]. (262) Los que dan de su riqueza por la causa de Allah y luego no van detrás de lo que han dado, pidiendo algún favor por ello u ofendiendo a quien lo ha recibido, tendrán su recompensa junto a su Señor, y no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre[253]. (263) Ofrecer una palabra juiciosa y perdonar es mejor que una sadaqah ofensiva. Allah es en Sí Mismo Suficiente, el que Controla Su Ira. (264) ¡Creyentes! No invalidéis vuestras sadaqah esperando algún favor a cambio u ofendiendo a quien las recibe. Esos son como quien da de su riqueza para que la gente lo vea, pero no cree en Allah ni en el Último Día. Es como una roca sobre la que hay tierra, y ocurre que cae un aguacero y la deja desnuda[254]. En nada les aprovechará lo que hayan ganado. Allah no guía a los encubridores. (265) En cambio, los que dan de su riqueza con el único deseo de complacer a Allah y de reafirmarse en su creencia son como un jardín en un lugar elevado, y ocurre que le cae un aguacero y da el doble de sus frutos; y si no le cae un aguacero, el rocío lo hace fructificar[255]. Allah es consciente de la intención que os mueve a actuar. (266) ¿Acaso le gustaría a alguno de vosotros que teniendo un huerto de palmeras y vides por el que fluyeran ríos, y en el que hubiera toda clase de frutos, y que siendo ya viejo, pero con una descendencia aún débil viniera un torbellino de fuego y abrasara el huerto? Así os clarifica Allah las aleyas para que reflexionéis[256]. (267) ¡Creyentes! Dad de las cosas buenas que hayáis ganado y de lo que hemos hecho brotar para vosotros de la tierra. No deis de lo que sea escoria, algo que vosotros mismos sólo aceptaríais fingiendo que no lo veis. Allah es en Sí Mismo Suficiente, el Alabado. (268) El shaytan os amenaza con la miseria y os ordena la iniquidad, mientras que Allah os promete el perdón y Su gracia. Allah es el Inconmensurable, y actúa según Su conocimiento. (269) Da la Hikmah[257] siguiendo Su plan; y quien recibe la Hikmah ha recibido un gran bien. Mas no reflexionan, sino los dotados de entendimiento. (270) Cualquier cosa que deis o cualquier voto que hagáis, Allah lo conoce. Y que sepan los infames que no tendrán en quien apoyarse. (271) Hay beneficio en la sadaqah que dais en público, pero es mejor si la dais en secreto a los menesterosos. Cubrirá parte del mal que hayáis hecho. Allah tiene el registro completo de vuestras acciones. (272) No eres tú quien les pueda guiar; antes bien, es Allah Quien guía a quien quiere. Dad de aquello en lo que hay un bien y el beneficio será para vosotros. Dad buscando la Faz de Allah. Lo que deis de lo que es bueno se os devolverá con creces, y no sufriréis injusticia alguna. (273) Que vuestras sadaqah sean para los pobres que por estar comprometidos en la causa de Allah no tienen movilidad para buscar la provisión. El ignorante piensa que son ricos debido a su comedimiento. Los reconocerás por su forma de proceder, pues ellos no piden a la gente importunándoles. Allah conoce lo que dais de lo que es bueno y lícito, y según ese conocimiento actúa. (274) Esos que dan de su riqueza de día y de noche, en secreto y en público, tendrán el fruto de sus obras junto a su Señor, y no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre. (275) Los que comen de la usura se levantarán en un estado de conmoción, como se levanta el que ha sido tocado por el shaytan. Y ello porque afirman que la usura es como el comercio. ¿Cómo es entonces que Allah ha hecho lícito el comercio y ha prohibido la usura? Al que reciba la admonición de su Señor y abandone esa práctica no se le pedirán cuentas por lo que hubiera adquirido de esa forma en el pasado, y su caso sólo Le incumbe a Allah. Mas quien vuelva a la usura será arrojado al fuego. Allí penará para siempre. (276) Allah destruye la usura e incrementa lo que se da como sadaqah. Allah no ama a los nefarios encubridores. (277) El fruto de los que creen, actúan con rectitud, establecen la salah[258] y entregan la zakah estará junto a su Señor, y no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre. (278) ¡Creyentes! ¡Tomad en serio las advertencias de Allah[259]! Y si sois creyentes, renunciad a lo que os quede por recibir de la usura. (279) Mas si no lo hacéis, Allah y Su Mensajero os anuncian que habrá guerra. Pero si arrepentidos rectificáis vuestra actitud, podéis quedaros con lo que es capital[260]. De esta forma, no caeréis en la iniquidad ni sufriréis injusticia alguna. (280) Y si el deudor estuviera en dificultad, esperad hasta que mejore su situación. Si queréis lo mejor para vosotros, sabed que lo mejor es que renunciéis a vuestro derecho, dándolo como sadaqah. (281) Temed el Día en el que hayáis de comparecer ante Allah y a cada uno se le pague por lo que se haya ganado sin que nadie[261] sufra injusticia alguna. (282) ¡Creyentes! Cuando os prestéis dinero y establezcáis un plazo de devolución, ponedlo por escrito. Que lo haga con equidad quien de vosotros sea escribiente, y que éste no rehúse a escribirlo como Allah le ha enseñado. Que le dicte aquel sobre quien recae la obligación de devolver el préstamo, y que lo haga con temor de Allah, su Señor, sin lesionar los derechos de nadie. Si el que contrae la deuda fuera deficiente o débil mental o no pudiera dictar, que lo haga entonces su tutor con justicia. Que testifiquen dos hombres de entre vosotros, pero si no los hubiera, entonces que testifique un hombre y dos mujeres cuyo testimonio os satisfaga, de manera que si una de ellas yerra, la otra le corrija[262]. Si se le pide a alguien que sea testigo, que no rehúse a serlo. No mostréis aversión a escribirlo, sea poco o mucho, hasta el final. Esto es más justo ante Allah, más apropiado como testimonio y más completo para que no tengáis duda, salvo cuando hagáis transacciones que tengan lugar en el momento, pues en ese caso no cometéis falta alguna si no lo ponéis por escrito. Procuraos testigos cuando lleguéis a un acuerdo en una venta y que no se perjudique a ningún escribiente ni a ningún testigo, pues si lo hicierais, sería una iniquidad por vuestra parte. Tomad en serio lo que Allah os ordena[263], pues es Allah Quien os enseña. Allah tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (283) Si estáis de viaje y no encontráis quien escriba, que haya una fianza. Y si alguien deja a otro algo en depósito, que el depositario lo devuelva a quien se lo confió[264], y que tema a Allah, su Señor. No ocultéis aquello de lo que habéis sido testigos. Quien lo haga que sepa que hay maldad en su corazón. Allah sabe lo que hacéis, y según ese conocimiento actúa. (284) De Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Tanto si manifestáis lo que hay en vuestro interior como si lo ocultáis, Allah os pedirá cuentas de ello. Perdona y castiga según Su voluntad. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (285) El Mensajero, y con él los creyentes, cree en lo que de su Señor se ha descargado sobre él. Todos creen en Allah, en Sus malaikah, en Sus Kutub[265] y en Sus Mensajeros. No hacemos ninguna diferencia entre ellos. Y dicen: “Oímos y obedecemos. ¡Señor nuestro, perdónanos! En Ti confluyen todos los destinos.” (286) Allah no exige a nadie, sino en la medida de su capacidad. Cada uno tendrá lo que se haya merecido de bueno y de malo. “¡Señor nuestro! No nos tomes en cuenta si olvidamos o erramos. ¡Señor nuestro! No pongas sobre nosotros una carga como la que pusiste sobre los que hubo antes de nosotros. ¡Señor nuestro! No nos impongas aquello que no tengamos fuerzas para llevar. Bórranos las faltas, perdónanos y ten compasión de nosotros. Tú eres nuestro Protector. Danos la victoria sobre los encubridores[266].”

 

 

 

 

  1. SURA DE LA FAMILIA DE IMRAN (ALI-IMRAN)

سُورَةُ آلِ عِمْرَانَ

Medinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Alif, Lam, Mim[267]. (2) ¡Allah! No hay ilah[268], sino Él –el Eternamente Actuante, el que Subsiste por Sí Mismo y da la existencia a todo lo demás. (3) Descarga sobre ti –parte a parte– el verdadero Kitab, confirmando las anteriores revelaciones. Ya antes había descargado la Taurah y el Inyil[269] (4) –guía para los hombres– y hace descargar el Furqan. Quien niegue las aleyas de Allah tendrá un duro castigo. Allah es el Poderoso, el Deshacedor de Agravios. (5) No hay nada que pueda ocultarse al conocimiento de Allah ni en los Cielos ni en la Tierra[270]. (6) Es Él Quien os forma en las matrices[271] siguiendo Su plan. No hay ilah[272], sino Él –el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (7) Es Él Quien hace descargar sobre ti el Kitab. En él hay aleyas que son inamovibles (muhkamatun) y constituyen la madre del Kitab, y hay otras que no son inamovibles (mutashabihat)[273]. Los que tienen una desviación en el corazón siguen lo implícito, buscando con ello crear discordia e interpretarlas de forma esotérica, pero su verdadera interpretación sólo Allah la conoce. Los que están firmemente asentados en el conocimiento dicen: “Creemos en él. Todo emana de nuestro Señor.” Mas no recapacitan, sino los dotados de entendimiento. (8) “¡Señor nuestro! No desvíes nuestros corazones después de habernos guiado. Danos de Tu rahmah. Tú eres el Wahhab[274]. (9) ¡Señor nuestro! En verdad que vas a reunir a todos los hombres para que comparezcan ante Ti en un Día que inevitablemente ha de llegar. Allah no incumple Sus promesas[275].” (10) Tened por seguro que los encubridores en nada se han de beneficiar ante Allah de sus riquezas ni de sus hijos. Serán combustible para el fuego (11) –como la gente de Firaun[276] y los que hubo antes de ellos. Encubrieron Nuestros signos con pertinaz insistencia, haciendo que Allah los castigara por sus transgresiones. Allah es implacable castigando. (12) Anuncia a los encubridores que serán vencidos y todos juntos reunidos para ir a yahannam. ¡Qué mal lugar de reposo! (13) Tuvisteis un claro signo en los dos bandos que se encontraron cara a cara. Uno combatía por la causa de Allah y al otro, al de los encubridores, les parecía ver que eran el doble de ellos. Allah apoya según Su voluntad. En ello hay una enseñanza para los que tienen una clara percepción[277] de la realidad. (14) A los hombres –nas– se les ha embellecido el amor por todo lo que anhelan –mujeres, hijos, inmensas cantidades de oro y plata, caballos de pura sangre, animales de rebaño y tierras de cultivo. Todo ello constituye lo más deseado de la vida de este mundo, pero la morada que Allah tiene junto a Sí es mejor y más hermosa[278]. (15) Pregúntales si quieren que les informes de algo mejor que eso. Los que toman en serio Nuestras advertencias[279] tendrán junto a su Señor Jardines por los que fluirán ríos. En ellos morarán para siempre. Habrá para ellos esposas puras y la complacencia de Allah. Allah es consciente de la intención que mueve a actuar a Sus siervos (16) –los que dicen: “¡Señor nuestro! ¡Creemos! Perdona nuestras faltas y líbranos del castigo del fuego[280],” (17) los que son pacientes y veraces, los que adoran con fervor a su Señor, los que dan de su riqueza y piden perdón al alba. (18) Allah atestigua que no hay ilah[281], sino Él, y eso mismo atestiguan los malaikah[282] y los dotados de conocimiento. Administra Su creación con justicia. No hay ilah[283], sino Él –el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (19) El Din ante Allah es Islam[284]. Mas movidos por la envidia, los que habían recibido el Kitab[285] discreparon aun después de que les había llegado el conocimiento. Quien niegue las aleyas de Allah que sepa que Allah es rápido en llevar la cuenta. (20) Si te discuten, diles que has sometido todo tu ser a Allah, al igual que los que te siguen. Y pregúntales a los que recibieron el Kitab y a los ummiyyun[286] si van a someterse. Si se someten, tendrán la guía, pero si se apartan, sabe que a ti sólo se te ha encomendado transmitir el mensaje. Allah es consciente de la intención que mueve a actuar a sus siervos. (21) A los que niegan las aleyas de Allah, y sin ningún derecho matan a los Profetas y a los que ordenan a la gente regirse con justicia, dales la buena nueva de un doloroso castigo. (22) Sus acciones son vanas en esta vida como lo serán en Ajirah, y no tendrán en quien apoyarse. (23) ¿No has reparado en los que recibieron una parte del Kitab[287]? Se les llama a que recurran al Kitab de Allah para que juzgue entre ellos, pero luego hay un grupo de esos mismos que se desentiende y esquiva el asunto. (24) Y ello porque dicen: “No sufriremos el castigo del fuego, sino unos días.” Los embustes que han forjado les han inducido a errar en la práctica de su Din. (25) ¿Y qué será de ellos cuando los reunamos para un Día que inevitablemente ha de llegar, y a cada nafs[288] se le pague lo que se haya ganado sin que nadie sea tratado injustamente? (26) Declara: “¡Allah, Rey Supremo! Das poder a quien quieres y se lo arrebatas a quien quieres. Honras y humillas siguiendo Tu voluntad. En Tu Mano está el bien. Tienes el poder sobre todas las cosas. (27) Haces que la noche penetre en el día y que el día penetre en la noche. Sacas lo vivo de lo muerto y lo muerto de lo vivo, y provees a quien quieres sin limitación.” (28) Los que creen no deben tomar a los encubridores por confidentes y protectores en vez de a los creyentes, a menos que sea por temor a que os causen algún daño[289]. Allah se desentenderá de quien así actúe. Allah os pone en guardia contra Su castigo. En Allah confluyen todos los destinos. (29) Aclárales que tanto si esconden lo que hay en su interior como si lo muestran, Allah lo conoce. Sabe lo que hay en los Cielos y lo que hay en la Tierra[290]. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (30) El Día en el que cada uno encuentre ante sí el bien y el mal que haya hecho, deseará que entre él y sus iniquidades se abra un abismo. Allah os pone en guardia contra Su castigo. Allah es indulgente con Sus siervos. (31) Diles que si aman a Allah, que te sigan, y Allah les amará y perdonará sus faltas. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (32) Ordénales que obedezcan a Allah y al Mensajero. Mas si reniegan, que sepan que Allah no ama a los encubridores. (33) Allah escogió por su pureza[291] a Adam, a Nuh, a la familia de Ibrahim y a la familia de Imran por encima de todos los demás. (34) Descendientes unos de otros[292]. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (35) Cuando dijo la mujer de Imran[293]: “¡Señor mío! Hago voto de ofrecerte lo que hay en mi vientre para que se consagre enteramente a Ti. ¡Acéptamelo! Tú eres Quien está atento a nuestras súplicas y actúa según Su conocimiento.” (36) Una vez hubo alumbrado, exclamó: “¡Señor mío! He dado a luz una hembra,” y bien sabía Allah lo que había alumbrado, pues no es el varón como la hembra. “La he llamado Mariam[294]. A ella y a su descendencia los refugio en Ti del shaytan despreciado[295].” (37) Su Señor la aceptó sin reservas e hizo que creciera esplendorosamente, poniéndola bajo la protección de Zakariyya[296]. Toda vez que Zakariyya la visitaba en el mihrab encontraba junto a ella algún alimento. Con tal motivo, le preguntó una vez: “¡Mariam! ¿De dónde ha salido esto?” Respondió: “Esto viene de Allah.” Allah sustenta a quien quiere sin limitación. (38) En aquel tiempo Zakariyya suplicó a su Señor[297]: “¡Señor mío! Concédeme una buena descendencia[298]. Tú eres Quien está atento a nuestras súplicas.” (39) Entonces los malaikah[299] le llamaron cuando estaba de pie en el mihrab ofreciendo la salah y le dijeron: “Allah te anuncia la buena nueva de Yahia, quien creerá firmemente en aquello que Allah le revele, y será digno, casto y noble Profeta.” (40) Dijo: “¡Señor mío! ¿Cómo es que voy a tener un hijo cuando he llegado a la vejez y mi mujer es estéril?” Dijo: “Así ha de ser, pues Allah impone siempre Su voluntad.” (41) Dijo: “¡Señor mío! Dame un signo[300].” Dijo: “Tu signo será que durante tres días no podrás hablar a la gente excepto por señas. Recuerda mucho a tu Señor y declara Su perfección más allá de toda contingencia mañana y tarde.” (42) Y cuando dijeron los malaikah: “¡Mariam! Allah te ha escogido[301], te ha purificado y te ha escogido entre todas las mujeres. (43) ¡Mariam! Dedícate por entero al servicio de tu Señor y póstrate e inclínate con los que se inclinan.” (44) Estas son noticias[302] que te inspiramos y que provienen del Ghaib. Tú no estabas con ellos cuando echaron sus cálamos para saber cuál de ellos sería el tutor de Mariam ni estabas allí cuando se querellaron. (45) Dijeron los malaikah[303]: “¡Mariam! Allah te anuncia la buena nueva de que va a poner en ti una orden Suya de creación, de nombre el Masih, Isa, hijo de Mariam –honrado en esta vida y en Ajirah. Será uno de los íntimos. (46) Hablará a la gente –nas– en la cuna y siendo adulto[304]. Será de los justos.” (47) Replicó: “¡Señor mío! ¿Es que voy a tener un hijo cuando ningún humano –bashar– me ha tocado?” Dijo: “Así ha de ser, pues Allah crea lo que quiere, siguiendo Su plan. Cuando decide llevar a cabo una acción, Le basta con decir: ‘¡Sé!’ Y es.” (48) Le enseñará el Kitab[305], la Hikmah, la Taurah y el Inyil. (49) Será un Mensajero para los Banu Isra-il[306]: “He venido con un signo de vuestro Señor. Voy a crear del barro algo con aspecto de ave. Soplaré en él y será un pájaro por la voluntad de Allah. Sanaré al ciego de nacimiento y al leproso, y daré vida a los muertos por la voluntad de Allah. Os informaré de lo que coméis y de lo que acumuláis en vuestras casas. Si sois creyentes, en ello tenéis un signo. (50) He venido para confirmar lo que había antes de mí en la Taurah y para haceros lícito parte de lo que se os había prohibido[307]. He venido a vosotros con un signo de vuestro Señor. Así pues, temed a Allah y obedecedme. (51) Allah es mi Señor y vuestro Señor. Así pues, adoradle. Este es el camino de rectitud.” (52) Mas cuando Isa notó que encubrían la verdad, dijo: “¿Quién defenderá[308] conmigo la causa de Allah?” Dijeron los hawariyyun[309]: “Nosotros la defenderemos. Creemos en Allah. Sé testigo de que nos hemos sometido –muslimun. (53) ¡Señor nuestro! Creemos en lo que has ordenado descargar y seguimos al Mensajero. Inscribe nuestros nombres junto a los que dan testimonio.” (54) Usaron la astucia los encubridores y eso mismo hizo Allah. Es Él Quien mejor se sirve de ella. (55) Dijo Allah: “¡Isa! Voy a mudar tu forma de existencia y a elevarte hacia Mí[310]. Te purificaré de los encubridores, y hasta el Día del Resurgimiento pondré a los que te sigan por encima de los que renieguen de ti[311]. Luego volveréis a Mí y juzgaré entre vosotros sobre aquello en lo que discrepabais. (56) A los encubridores los castigaré con un severo castigo en esta vida y en Ajirah[312]. No tendrán en quien apoyarse.” (57) Mas los que crean y actúen con rectitud recibirán el fruto de sus obras. Allah no ama a los infames. (58) Esto que te revelamos es parte de las aleyas y de la sabia admonición. (59) El caso de Isa ante Allah es como el de Adam[313] –lo creó de tierra y después le dijo: “¡Sé!” Y fue. (60) Esta es la verdad con la que tu Señor te enseña. No seas, pues, de los que dudan. (61) A los que te discutan sobre este asunto después del conocimiento que te ha llegado diles que vengan y llamen a sus hijos, que vosotros llamaréis a los vuestros; y que llamen a sus mujeres, que vosotros llamaréis a las vuestras; y que vengan, y luego supliquéis para que la maldición de Allah caiga sobre quien de vosotros haya falseado la verdad. (62) Esto es lo que realmente sucedió. No hay otro ilah[314] que Allah –el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (63) Y si lo rechazan, ten por seguro que Allah conoce a los nefarios. (64) Di a la Gente del Kitab[315] que se avengan a una misma creencia –la de adorar únicamente a Allah, sin dar poder a nadie más, y sin tomarnos unos a otros por señores en vez de a Allah. Mas si lo rechazan, decidles que sean testigos de que vosotros sí que os habéis sometido. (65) ¡Gente del Kitab! ¿Por qué discutís sobre Ibrahim si la Taurah y el Inyil no descendieron, sino después de él? ¿Es que no vais a razonar? (66) Discutís sobre cualquier asunto sin saber. ¿Por qué disputáis sobre aquello de lo que no tenéis conocimiento alguno? Allah conoce siempre la mejor opción, mientras que vosotros no podéis calcular las consecuencias de vuestras acciones[316]. (67) No era Ibrahim[317] uno de los yahud ni de los nasara, sino hanifa[318], sometido; no de los idólatras. (68)  Los verdaderos descendientes de Ibrahim son los que siguieron su misma creencia, este Profeta y los que con él creen. Allah es el protector de los creyentes. (69) Una taifa de la Gente del Kitab desearía extraviaros. Mas no se dan cuenta de que no extravían, sino a ellos mismos. (70) ¡Gente del Kitab[319]! ¿Por qué encubrís las aleyas de Allah, siendo como sois testigos de su veracidad? (71) ¡Gente del Kitab! ¿Por qué revestís la verdad con falsedad y la ocultáis a sabiendas? (72) Dijo una taifa de la Gente del Kitab: “Creed durante el día en lo que se les revela a los creyentes, pero encubrirlo por la tarde. Quizás así abandonen su creencia.” (73) Dicen: “No creáis en nadie que no siga vuestro mismo din.” Respóndeles que la guía es la guía de Allah. Y añaden: “Ni creáis en que se le pueda dar a nadie lo que se os ha dado a vosotros ni en que se os pueda argumentar ante vuestro Señor.” Diles que la gracia está en la Mano de Allah, y Él la da a quien quiere, siguiendo Su plan. Allah es el Inconmensurable, y actúa según Su conocimiento. (74) Distingue con Su rahmah a quien así decide Su voluntad, siguiendo Su plan[320]. Es Allah Quien posee la gracia infinita. (75) De entre la Gente del Kitab los hay que si les confías una gran cantidad de dinero, te la devuelven cumplidamente, y los hay que si les confías un dinar, sólo te lo devuelven después de pedírselo con insistencia. Y ello porque dicen: “Tenemos derecho a abusar de los ummiyyun[321].” Lo dicen aun sabiendo que es una falsedad que han inventado contra Allah. (76) En cuanto a los que respeten sus compromisos y sean temerosos que sepan que Allah ama a los que toman en serio Sus amenazas[322]. (77) Los que vendan el pacto con Allah y sus juramentos a bajo precio no tendrán parte de lo bueno en Ajirah[323]. Allah no les hablará ni les mirará el Día del Resurgimiento, ni los purificará. Para ellos habrá un doloroso castigo. (78) Hay una parte de ellos que tergiversan el Kitab[324] con sus lenguas para que penséis que lo que recitan es del Kitab, pero no es del Kitab. Dicen: “Esto proviene de Allah,” pero no es cierto que eso provenga de Allah. Fraguan a sabiendas embustes contra Allah. (79) No es propio de un ser humano –bashar– a quien Allah le ha dado el Kitab, la Hikmah[325] y la profecía que después diga a la gente –nas: “Adoradme a mí en vez de a Allah.” Antes bien, dirá: “Sed rabbaniyyun[326].” Para eso aprendéis del Kitab y lo estudiáis. (80) Ni tampoco es propio de él el ordenar que toméis a los malaikah y a los Profetas por señores[327]. ¿Os iba a ordenar la idolatría después de que os habéis sometido? (81) Pactó Allah con los Profetas que dijeran a su gente (Banu Isra-il): “Seguid lo que se os da del Kitab y de la Hikmah. Luego vendrá a vosotros un Mensajero que confirmará lo que ya tenéis. Creed en él y apoyadle[328].” Dijo: “¿Os comprometéis a llevar la carga que he contraído al hacer el pacto con Allah?” Respondieron: “Nos comprometemos.” Dijo: “Dad, pues, testimonio, que yo testificaré con vosotros.” (82) Quien después de esto se desentienda, será de los rebeldes. (83) ¿Acaso desean otro din que el de Allah? Todos cuantos hay en los Cielos y en la Tierra están sometidos, de grado o por fuerza, a Su voluntad[329]. A Él habrán de volver. (84) Diles que declaren su creencia en Allah y en lo que se ha descargado sobre ellos y en lo que se hizo descargar sobre Ibrahim, Ismail, Ishaq, Yaqub y sobre las Asbat[330]; y en lo que se le dio a Musa, a Isa y a los Profetas enviados por su Señor. “No hacemos distinción entre ninguno de ellos. A Él estamos sometidos.” (85) Quien busque otro din que el Islam[331] no le será aceptado, y en Ajirah será de los perdedores. (86) ¿Cómo puede guiar Allah a una gente que encubre la verdad después de haber creído, de haber atestiguado la veracidad del Mensajero y después de haberles llegado la clarificación? Allah no guía a los infames. (87) En pago por su iniquidad recibirán la maldición de Allah, de los malaikah y de los hombres –nas, de todos juntos[332]. (88) Malditos serán para siempre. No se les aliviará el castigo ni se les aplazará, (89) excepto a aquéllos que se arrepientan y corrijan su conducta. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (90) A los que encubren la verdad después de haberla aceptado y luego aumentan su encubrimiento todavía más no se les aceptará su arrepentimiento. Esos son los extraviados. (91) Quienes mueran encubriendo la verdad no podrán rescatarse ni a cambio del oro con el que se pudiera llenar toda la Tierra. Para ellos habrá un doloroso castigo, y no tendrán en quien apoyarse. (92) Os resultará inaccesible la virtud hasta que no deis de lo que amáis. De todo aquello que deis, Allah tiene conocimiento. (93) Todos los alimentos eran lícitos para los Banu Isra-il, salvo lo que Isra-il se prohibió a sí mismo antes de que se descargara la Taurah[333]. Pídeles que traigan la Taurah y que la reciten si es cierto lo que dicen. (94) Quien después de esto persista en fraguar embustes contra Allah será de los infames. (95) Declara que Allah ha confirmado la verdad. Así pues, seguid la mil-lah[334] de Ibrahim. Era hanifa[335], y no de los idólatras. (96) La primera casa[336] que fue erigida para la gente –nas– fue la de (el Valle de) Bakkah, bendición y guía para todos los hombres. (97) En él (el Valle de Bakkah) hay signos claros –la estancia de Ibrahim. Quien allí entre, estará a salvo. Siempre que encuentren los medios necesarios la gente –nas– tiene la obligación con Allah de peregrinar a la casa. Quien lo encubra que sepa que Allah es en Sí Mismo Suficiente, sin que necesite de ninguna de Sus criaturas. (98) Pregunta a la Gente del Kitab por qué encubren las aleyas de Allah cuando saben que Allah es testigo de lo que hacen. (99) Pregúntales por qué apartan del camino de Allah a los que creen, haciéndolo tortuoso cuando son testigos de que ese es el verdadero camino. Allah no está descuidado de lo que hacen. (100) ¡Creyentes! Si obedecéis a una facción de los que recibieron el Kitab, harán que volváis a encubrir la verdad después de haber creído[337]. (101) ¿Cómo es que la encubrís cuando se os recitan las aleyas de Allah y tenéis entre vosotros a Su Mensajero? Quien se refugie en Allah se habrá guiado al camino de rectitud. (102) ¡Creyentes! Temed a Allah y tomad en serio Sus advertencias. Por nada del mundo muráis sin estar sometidos –muslimun[338]. (103) Manteneos firmemente unidos en el compromiso que habéis adquirido con Allah, y no os dividáis. Recordad la gracia que Allah os ha acordado al unir vuestros corazones, siendo, como erais, enemigos. Por Su gracia, os habéis convertido en hermanos, y os ha salvado de caer en un abismo de fuego. Así clarifica Allah Sus aleyas para que de esta forma podáis guiaros; (104) y para que seáis una ummah[339] que llame al bien, ordene lo que es razonable y prohíba la iniquidad. Esos son los que saldrán victoriosos. (105) No seáis como aquéllos que se dividieron y cayeron en discordia después de que les había llegado la clarificación. Esos tendrán un terrible castigo. (106) El Día en que unos rostros resplandezcan de blancura y otros estén ennegrecidos, y se les pregunte a los de los rostros ennegrecidos: “¿Acaso no habéis encubierto la verdad después de haber recibido el iman? Gustad, pues, el castigo por haberla encubierto[340]!” (107) Y aquéllos cuyos rostros resplandezcan de blancura estarán en la rahmah de Allah. En ella morarán para siempre. (108) Estas aleyas que te recitamos son las verdaderas aleyas de Allah. Allah no quiere oprimir a ninguna de Sus criaturas. (109) De Allah es cuanto hay[341] en los Cielos y en la Tierra. En Allah confluyen todos los asuntos. (110) Sois la mejor ummah que ha surgido para el bien de los hombres. Ordenáis lo que es razonable, prohibís la iniquidad y creéis en Allah. En cuanto a la Gente del Kitab, mejor sería que creyeran. Los hay que creen, pero la mayoría son de los rebeldes. (111) No podrán infligiros un verdadero daño, tan sólo incomodaros. Si deciden luchar contra vosotros, al final se batirán en retirada. Luego no tendrán en quien apoyarse. (112) La humillación les afligirá allí donde se encuentren, salvo que les proteja un pacto que hayan hecho con Allah y con la gente. Han incurrido en la ira de Allah y se les ha impuesto la mezquindad. Y ello porque negaron los signos de Allah y mataron a los Profetas sin ningún derecho. Desobedecieron y fueron más allá de lo que se les había prohibido[342]. (113) No todos son iguales –entre la Gente del Kitab hay una ummah[343] que aplica su creencia, recitan las aleyas de Allah durante la noche y se postran. (114) Creen en Allah y en el Último Día, ordenan lo que es razonable, prohíben la iniquidad y se apresuran en hacer el bien[344]. Esos son los que actúan con rectitud. (115) No se les encubrirá el bien que hayan hecho. Allah conoce a los que toman en serio Sus advertencias[345]. (116) A los encubridores de nada les servirá ante Allah su riqueza ni sus hijos. Serán arrojados al fuego. Allí arderán para siempre. (117) Lo que gastan en la vida de este mundo es como un viento frío que se abate sobre los campos de una gente que se ha oprimido a sí misma, y los destruye. Mas no es Allah Quien les oprime, sino que son ellos los que se oprimen a sí mismos[346]. (118) ¡Creyentes! No toméis por amigos íntimos a quienes no sean de los vuestros, pues no desistirán hasta confundiros. Desean vuestro mal. Su odio se ha hecho patente en lo que dicen con sus bocas, pero lo que ocultan sus corazones es aún peor[347]. Hemos clarificado las aleyas para aquellos que sean capaces de razonar. (119) ¡Ah! Vosotros los amáis mientras que ellos no os aman, aunque creéis en el Kitab[348], en todo él. Cuando se encuentran con vosotros, dicen: “Creemos.” Mas cuando están a solas se muerden las yemas de los dedos de rabia que sienten. ¡Déjalos que mueran de rabia! Allah conoce lo que hay en lo más recóndito de los corazones y según ese conocimiento actúa. (120) Si os llega un bien, les duele; y si os ocurre un mal, se alegran por ello. Mas si resistís y sois temerosos, su intriga no os dañará en lo más mínimo. Allah los tiene sitiados. (121) Temprano por la mañana saliste de casa dejando en ella a tu familia para ir con los creyentes al campo de batalla y asignarles sus puestos de combate. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (122) Recuerda cuando dos taifas de las vuestras se acobardaron a pesar de que Allah era su protector. ¡Que en Allah se abandonen los creyentes! (123) Allah os ayudó en Badr cuando os enfrentasteis a un ejército muy superior al vuestro. Así pues, tomad en serio las advertencias de Allah y sed de los agradecidos. (124) Dijiste a los creyentes: “¿No os basta con que vuestro Señor os ayude con tres mil malaikah[349] a los que se ha hecho descender?” (125) Más aún, si resistís y sois temerosos, y caen sobre vosotros de improviso con furia, Allah os apoyará enviándoos cinco mil malaikah que podáis distinguir. (126) Lo hizo Allah para llevar sosiego a vuestros corazones y para que entendierais que la victoria sólo viene de Allah –el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría– (127) y para interceptar a una parte de los encubridores, o humillarles y hacerles huir frustrados. (128) No es algo que te incumba si Él les perdona o los castiga, pues grande es su iniquidad[350]. (129) De Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Perdona y castiga según Su voluntad. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (130) ¡Creyentes! No os alimentéis de la usura, que se dobla y se multiplica[351], y tomad en serio las advertencias de Allah para que podáis salir victoriosos. (131) Temed el fuego [352] que ha sido preparado para los encubridores. (132) Obedeced a Allah y al Mensajero para que se tenga rahmah de vosotros. (133) Apresuraos[353] al camino que lleva al perdón de vuestro Señor y a un Jardín tan vasto como los Cielos y la Tierra, preparado para los temerosos (134) –esos que dan en tiempos de prosperidad y de adversidad, contienen la ira y perdonan a sus semejantes. Allah ama a los que actúan con rectitud. (135) Cuando cometen una indecencia o se dañan a sí mismos, enseguida se vuelven a Allah arrepentidos y piden perdón por sus faltas –¿pues quién puede perdonar las faltas, sino Allah? Y no las cometen de nuevo siendo conscientes de ello. (136) Su recompensa es el perdón de su Señor y Jardines por donde fluyen ríos. En ellos morarán para siempre. ¡Bendito galardón para los que así actúan! (137) Ya antes de vosotros se siguió un mismo modo de proceder. Id por la Tierra y ved cual fue el final de los que alteraron la verdad. (138) Esto es una clarificación para los hombres, una guía y una exhortación para los temerosos. (139) No flaqueéis ni os apesadumbréis, pues si sois creyentes, estaréis por encima de todos. (140) Tened presente que si sufrís una derrota, también ellos sufrirán algo similar. Alternamos entre los hombres los días venturosos y los nefastos para que Allah sepa quiénes son los que creen y tome a algunos de entre vosotros como testigos[354] –Allah no ama a los infames– (141) y para que Allah ponga a prueba y purifique a los creyentes y destruya a los encubridores. (142) ¿O acaso contáis con entrar en el Jardín sin que Allah sepa quiénes de vosotros han luchado y quiénes son los que han resistido? (143) Deseabais la muerte antes de encontraros con ella, pero cuando la tuvisteis delante de vuestros ojos, supisteis lo que era. (144) Muhammad es sólo un Mensajero. Antes de él ya hubo otros Mensajeros. Si muere o le matan, ¿renegaréis? Quien lo haga que sepa que con ello no perjudicará a Allah en lo más mínimo. Allah dará su debido galardón a los agradecidos. (145) Nadie muere si no es por la voluntad de Allah, en el tiempo prescrito. Quien desee obtener el beneficio de su obediencia a lo que rige la vida de este mundo, nos encargaremos de que lo obtenga; y quien desee obtener el beneficio de su obediencia a lo que rige la vida de Ajirah, nos encargaremos de que lo obtenga. Daremos su debido galardón a los agradecidos. (146) ¡Cuántos Profetas ha habido a cuyo lado lucharon infinidad de creyentes, fieles en la adoración de su Señor, que no flaquearon ante las penalidades que tenían que sufrir por la causa de Allah ni fueron pusilánimes ni se rindieron! Allah ama a los que resisten[355]. (147) Todo lo que dijeron fue: “¡Señor nuestro! Perdona nuestras faltas y todo aquello en lo que nos hayamos excedido injustamente. Afirma nuestros pasos y danos la victoria sobre los encubridores[356].” (148) Allah les dio lo mejor de esta vida y, lo que es más venturoso, lo mejor de Ajirah. Allah ama a los que actúan con rectitud. (149) ¡Creyentes! Si obedecéis a los encubridores, harán que volváis a la idolatría y os perdáis[357]. (150) ¡No lo hagáis! Allah es vuestro protector y vuestro mejor apoyo. (151) Arrojaremos el terror en los corazones de los encubridores por haber asociado a Allah con aquello sobre lo que no se ha descargado ninguna autoridad. Su refugio será el fuego. ¡Qué mal lugar de reposo el de los infames! (152) Allah cumplió Su promesa cuando, por Su voluntad, los estabais aniquilando, hasta que os ganó la pusilanimidad y os pusisteis a discutir las órdenes y a desobedecer cuando os mostró aquello que amabais (el botín).  Entre vosotros los hay que quieren la vida de este mundo y los hay que quieren Ajirah. Luego permitió que os afligieran para probaros y os perdonó. Allah es Quien posee la gracia infinita, y la derrama sobre los creyentes. (153) Escalabais huyendo sin preocuparos de nadie mientras el Mensajero os llamaba desde atrás. Allah os afligió con una calamidad tras otra para que dejarais de apesadumbraros por lo que se os había escapado (el botín) y por la derrota que habíais sufrido. Allah tiene el registro completo de vuestras acciones. (154) Luego, tras la aflicción, hicimos que se sosegaran vuestros corazones, y una apacible somnolencia cubrió a una taifa de vosotros, mientras que otra sólo se preocupaba de sí misma y pensaba de Allah, sin razón, como pensaba en los tiempos de la ignorancia –yahiliyyah. Decían: “¿Acaso hemos tenido algo que ver en este asunto?” Hazles saber que todos los asuntos pertenecen a Allah. Escondían en su interior lo que no te mostraban. Decían: “Si hubiéramos tenido parte en este asunto, no habría muerto ninguno de nosotros.” Aclárales que aunque hubieran estado en sus casas, la muerte habría llegado a los lechos de aquéllos a los que se les hubiera decretado. Allah ha querido probaros para de esta forma purificar vuestros corazones. Allah conoce lo que hay en lo más recóndito de vuestro interior y según ese conocimiento actúa. (155) Los que de vosotros huyeron el día en el que se encontraron los dos ejércitos fue porque el shaytan les indujo a flaquear aprovechándose de lo que de iniquidad había en sus corazones[358], pero Allah les perdonó. Allah es el Perdonador, el que Controla Su Ira. (156) ¡Creyentes! No seáis como los encubridores que decían de sus hermanos cuando salían para buscar el sustento o para luchar: “Si se hubieran quedado con nosotros, no habrían muerto ni los habrían matado.” Allah hacía que esas mismas palabras afligieran sus corazones. Allah da la vida y da la muerte. Allah es consciente de la intención que os mueve a actuar. (157) Si os matan por la causa de Allah o morís, sabed que el perdón de Allah y Su rahmah es mejor que lo que ellos atesoran. (158) Y si os matan o morís, sabed que ante Allah seréis reunidos. (159) Por la gran rahmah de Allah eres afectuoso con ellos. Si los trataras con dureza, se alejarían de ti. Así pues, se condescendiente con sus faltas, pide perdón por ellos y consúltales[359] en los asuntos, y cuando hayas tomado una resolución, encomiéndate a Allah. Allah ama a los que a Él se vuelven arrepentidos. (160) Si Allah os ayuda, nadie os podrá vencer, pero si os abandona, ¿en quién encontraréis apoyo? A Allah se encomiendan los creyentes. (161) No se le puede atribuir a un Profeta deshonestidad[360]. Quien sea deshonesto cargará el Día del Resurgimiento con aquello de lo que se haya apropiado fraudulentamente. Luego a cada uno se le pagará según sus obras. Nadie será tratado injustamente. (162) ¿Acaso quien desea complacer a Allah es como el que incurre en Su ira y cuya morada es yahannam[361]? ¡Qué mal destino! (163) Tienen rangos diferentes ante Allah. Allah es consciente de la intención que les mueve a actuar. (164) Allah ha agraciado a los creyentes al hacer surgir de entre ellos un Mensajero que les recita Sus aleyas, les purifica y les enseña el Kitab[362] y la Hikmah. Antes estaban en un claro extravío[363]. (165) Cuando sufristeis aquel estrago, dijisteis: “¿Cuál es la causa de que nos haya sobrevenido este infortunio?” –a pesar de que vosotros les habíais causado el doble. Respóndeles que ellos son la causa. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (166) Todas las penalidades que sufristeis el día en que se encontraron los dos ejércitos fue por la voluntad de Allah[364], y para que Él supiera quiénes eran los creyentes (167) y quiénes los hipócritas. Se les dijo: “Venid a combatir en el camino de Allah o al menos a repeler sus ataques.” Dijeron: “Si supiéramos luchar, en verdad que os seguiríamos.” Ese día estuvieron más cerca del encubrimiento que de la creencia. Decían con sus lenguas lo que no estaba en sus corazones. Allah sabe lo que ocultaban. (168) Se decían entre ellos, sentados en sus casas: “Si nos hubieran obedecido, no les habrían matado.” Diles que eviten la muerte cuando les llegue si es verdad lo que dicen. (169) No penséis que están muertos los que han caído luchando por la causa de Allah. Muy al contrario, están vivos y su sustento está junto a su Señor[365]. (170) Se sienten dichosos por la gracia que Allah les ha concedido y albergan un buen presagio para los que todavía no se han unido a ellos. Nada hay que les cause temor ni pesadumbre. (171) Se complacen en la gracia y la bendición que han recibido de Allah, y en que Allah no dejará que se pierda lo que se hayan ganado los creyentes (172) –los que respondieron a Allah y al Mensajero a pesar de las heridas que sufrían. Para los que de ellos actuaron con rectitud y tuvieron temor habrá un inmenso galardón (173) –esos a quienes la gente –nas– les dijo: “Se han reunido para ir contra vosotros, temedles,” pero eso no hizo, sino reforzar su iman y dijeron: “¡Allah nos basta, y qué excelente apoyo tenemos en Él!” (174) Volvieron con la bendición y el favor de Allah. No sufrieron daño alguno. Siguieron lo que complace a Allah. Es Allah Quien posee la gracia infinita. (175) Así actúa el shaytan con vosotros. Os atemoriza con sus secuaces. Mas “no les temáis a ellos, temedme a Mí” si sois creyentes. (176) Que no te turben los que se apresuran a encubrir la verdad. Ellos no pueden perjudicar a Allah en lo más mínimo. Allah quiere privarles de la fortuna de Ajirah. Habrá para ellos un terrible castigo. (177) Esos que cambian el iman por el encubrimiento de la verdad en nada perjudican a Allah. Habrá para ellos un doloroso castigo. (178) Que no cuenten los encubridores con que es un bien para ellos el que les permitamos seguir ocupados con sus quehaceres por un tiempo. No hacemos con ello, sino dejar que aumente su iniquidad. Habrá para ellos un ignominioso castigo. (179) Allah no iba a permitir que los creyentes estuvieran en la situación en la que os encontráis ahora si no fuera para distinguir al inicuo del justo. Allah no os va revelar el Ghaib[366], pero sabed que Allah elige de entre Sus Mensajeros[367] a quien quiere. Así pues, creed en Allah y en Sus Mensajeros. Si creéis y tomáis en serio Sus advertencias, tendréis un inmenso galardón. (180) Que no piensen los que son avaros con aquello con lo que Allah les ha agraciado que hacen bien en actuar de esa manera. Por el contrario, hacen mal. Todo lo que cicateen lo tendrán alrededor del cuello como un collar el Día del Resurgimiento. Es Allah Quien heredará los Cielos y la Tierra. Allah tiene el registro completo de vuestras acciones. (181) Allah oyó la mofa de los que dijeron: “Allah es pobre y nosotros somos ricos.” Escribiremos sus palabras, y que mataron a los Profetas sin ningún derecho. Les diremos: “¡Gustad el castigo del hariq[368]!” (182) Esto es lo que recibís a cambio de vuestras obras. Allah no es en absoluto injusto con Sus siervos. (183) Esos que dijeron: “Allah ha hecho un pacto con nosotros –que no creamos en ningún Mensajero hasta que no venga con un animal, lo sacrifique y el fuego lo consuma.” Recuérdales que antes de ti ya vinieron a ellos Mensajeros con la clarificación y con lo que están pidiendo. ¿Por qué entonces los mataron si es verdad lo que dicen? (184) Mas si te tratan de mentiroso, sabe que ya trataron de mentirosos a los Mensajeros que hubo antes de ti. Vinieron a ellos con la clarificación, con los zubur[369] y el Kitab iluminador. (185) Toda nafs[370] probará la muerte. El Día del Resurgimiento se os pagará por las obras que hayáis hecho. A quien se le aparte del fuego y se le haga entrar en el Jardín habrá salido victorioso. No es la vida de este mundo, sino un disfrute engañoso. (186) Tened por seguro que os pondremos a prueba con vuestra riqueza y con vosotros mismos. Y oiréis palabras perturbadoras de los que recibieron el Kitab[371] antes que vosotros y de los idólatras. Mas no penséis que es fácil resistir[372], pues para ello se necesita una fuerte determinación. (187) Cuando Allah pactó con los que habían recibido el Kitab –“Lo enseñaréis de forma que lo pueda entender la gente –nas– y no lo ocultaréis.” Mas se desentendieron de él y lo vendieron a bajo precio. ¡Qué mal negocio el que hicieron! (188) No cuentes con que podrán refugiarse del castigo los que se alegran por el mal que han hecho y les gusta que se les alabe por el bien que no han hecho[373]. Para ellos habrá un doloroso castigo. (189) De Allah es la soberanía de los Cielos y de la Tierra. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (190) En la creación de los Cielos y de la Tierra[374] y en la alternancia del día y de la noche hay signos para los dotados de entendimiento. (191) Los que recuerdan a Allah de pie, sentados y acostados, reflexionan sobre la creación de los Cielos y de la Tierra y declaran con absoluta convicción: “¡Señor nuestro! No has creado todo esto sin un propósito. ¡Declaramos Tu perfección más allá de toda contingencia! Líbranos del castigo del fuego [375]. (192) ¡Señor nuestro! A quien hagas entrar en el fuego lo habrás humillado y deshonrado. No tendrán los infames en quien apoyarse. (193) ¡Señor nuestro! Oímos a alguien que invitaba a la creencia: ‘¡Creed en vuestro Señor!’ Y hemos creído. ¡Señor nuestro! Perdona nuestras faltas, cubre nuestras malas acciones y llévanos con los virtuosos. (194) ¡Señor nuestro! Concédenos lo que nos has prometido a través de Tus Mensajeros y no nos afrentes el Día del Resurgimiento. Tú nunca incumples Tus promesas.” (195) Y su Señor les responde[376]: “Tened por seguro que no dejaré que se pierda ninguna de vuestras obras, sea varón o hembra. Unos descendéis de otros. A aquellos que emigraron y fueron expulsados de sus hogares y sufrieron por Mi causa, lucharon y murieron, les cubriré sus malas acciones y les haré entrar en Jardines por donde fluirán ríos.” Galardón de Allah. Allah tiene junto a Sí el galardón más valioso. (196) Que no te lleve a engaño el hecho de que sean los encubridores los que tengan predominio en el territorio en vez de vosotros. (197) No es, sino un efímero tránsito y luego su morada será yahannam. ¡Qué mal lugar de reposo! (198) Mas los que toman en serio las advertencias de su Señor tendrán Jardines por donde fluirán ríos, en los que morarán para siempre. Allí serán agasajados ante Allah. Nada hay mejor para los virtuosos que lo que hay junto a Él. (199) Entre la Gente del Kitab los hay que creen en Allah, en lo que se descarga sobre vosotros y en lo que se descargó sobre ellos. Son humildes ante Allah y no venden Sus signos a bajo precio. Junto a su Señor tendrán el fruto de sus obras. Allah es rápido en llevar la cuenta. (200) ¡Creyentes! Resistid[377], perseverar, manteneos unidos y tomad en serio las advertencias de Allah para que podáis salir victoriosos.

 

 

 

 

  1. SURA DE LAS MUJERES (AN-NISA)

سُورَةُ النِّسَاءِ

Medinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) ¡Gentes –nas! Temed a vuestro Señor que os creó a partir de una sola nafs[378], y creó de ella su pareja, generando, a partir de ellos dos, multitud de hombres y mujeres. Tomad en serio las advertencias de Allah, en cuyo nombre os exigís unos a otros vuestros derechos, y honrad las relaciones de consanguineidad. Nada de lo que hacéis queda fuera de la consciencia de Allah. (2) Devolved a los huérfanos sus bienes y no cambiéis lo inservible que tengáis por lo provechoso que tengan ellos. No devoréis sus bienes juntándolos a los vuestros. Hacerlo es transgredir lo que es lícito. (3) Si teméis no obrar con justicia con los huérfanos, casaos entonces con las mujeres que os agraden, con dos, tres o cuatro. Mas si teméis no ser ecuánimes, casaos sólo con una, o tened relaciones con las cautivas que poseáis. De esta forma, estaréis más cerca de no oprimir a nadie. (4) Dad a las mujeres su dote como está prescrito, pero si os devuelven una parte de ella porque así les place, tomadla y disfrutadla razonablemente. (5) No deis a los deficientes mentales la riqueza que Allah ha puesto en vuestras manos para que la administréis. Proveedles con ella, vestidles y habladles con sabias palabras. (6) Poned a prueba a los huérfanos que hayan alcanzado la edad de casarse, y si veis en ellos sensatez, entregadles sus bienes. No los malgastéis injustamente antes de que se hagan mayores. El que sea rico que se abstenga de gastar de su riqueza, y el que sea pobre que gaste de ella según lo que es razonable. Cuando les entreguéis sus bienes, que haya testigos. Allah basta para llevar la cuenta. (7) A los hombres les corresponde una parte de lo que dejen los padres y los familiares más allegados. También a las mujeres les corresponde una parte de lo que dejen los padres y los familiares más allegados, sea poco o mucho. Es la parte que les ha sido prescrita. (8) Y si aparecieran cuando se está haciendo la repartición otros familiares, huérfanos o pobres, proveedles con algo de lo que repartís y habladles de forma conveniente. (9) Que se preocupen por ellos como se preocuparían si fueran a dejar tras de sí una descendencia débil. Que teman a Allah y hablen juiciosamente. (10) Quienes devoren la riqueza de los huérfanos injustamente estarán llenando sus vientres de fuego. Arderán en el sair[379]. (11) Allah os prescribe acerca de la parte de la herencia que debéis legar a vuestros hijos –al varón le corresponde la misma parte que a dos hembras. Si hubiera más de dos mujeres, les correspondería dos tercios de lo que deje, pero si sólo hubiera una, para ella es la mitad. Para los padres, si tuviera algún hijo, un sexto a cada uno de los dos de lo que deje, pero si no hubiera hijos y fueran sus padres los únicos herederos, entonces a su madre le correspondería un tercio. Si tuviera hermanos, a su madre le correspondería un sexto, una vez que se hayan descontado los legados o las deudas que deje. No sabéis si son vuestros padres o vuestros hijos los que más cerca están de beneficiaros. Esto es lo que Allah os prescribe. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (12) A vosotros os corresponde la mitad de lo que dejen vuestras esposas en caso de que no tuvieran hijos, pero si hubiera algún hijo, entonces os corresponde un cuarto de lo que dejen después de haber descontado legados y deudas si los hubiera. A ellas les corresponde un cuarto de lo que dejéis si no tenéis ningún hijo, pero si hubiera algún hijo, entonces una octava parte de lo que dejéis, después de haber descontado legados y deudas si los hubiera. Si el hombre o la mujer de cuya herencia se trata sólo tuvieran herederos colaterales, un hermano o una hermana, para cada uno de ellos dos un sexto, pero si tuvieran más de dos, habrían de compartir un tercio después de haber descontado legados y deudas si los hubiera, sin que con ello se perjudique a nadie. Esto es lo que Allah os prescribe. Allah es el que Controla Su Ira, y según Su conocimiento actúa. (13) Estos son los límites que Allah ha establecido. A quien obedezca a Allah y a Su Mensajero se le hará entrar en Jardines por donde fluirán ríos. En ellos morarán para siempre. Esa será la gran victoria. (14) A quien desobedezca a Allah y a Su Mensajero y traspase Sus límites se le hará entrar en el fuego en el que penará para siempre. Para él habrá un ignominioso castigo. (15) Si recayera sobre algunas de vuestras mujeres la sospecha de ser culpables de practicar el lesbianismo[380], buscad cuatro testigos de entre vosotros, y si dan testimonio contra ellas, retenedlas en las casas hasta que las reclame la muerte o Allah les de otra salida. (16) Y si dos de los vuestros fueran culpables de practicar la misma indecencia, infligirles un castigo, pero si se arrepienten y enmiendan su conducta, renunciad a ello. Allah se vuelve con Su perdón a quien se arrepiente, y es el Compasivo. (17) Allah acepta el arrepentimiento de aquéllos que hacen el mal por ignorancia y enseguida rectifican su conducta. Allah se volverá a ellos con Su perdón. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (18) Que no esperen el perdón los que después de haber hecho el mal, cuando se les presente la muerte, digan: “Ahora me arrepiento” ni los que mueran encubriendo la verdad. Para ellos hemos preparado un doloroso castigo. (19) ¡Creyentes! No os está permitido heredar las mujeres[381] contra su voluntad ni que pongáis a vuestras mujeres en tal situación que os permita llevaros parte de lo que les disteis, excepto si han cometido un acto probado de indecencia. Relacionaros con ellas de la mejor manera, y si las detestáis, sabed que tal vez estéis detestando algo en lo que Allah ha puesto un gran bien. (20) Si queréis divorciar a una de vuestras esposas para tomar a otra en su lugar y le habéis dado una cuantiosa dote, no toméis nada de ella. ¿Tomareis una parte utilizando la calumnia[382] y recurriendo claramente a lo que es ilícito? (21) ¿Cómo podríais llevaros parte de la dote después de haber disfrutado de ellas y de haberles prometido solemnemente que os mantendríais unidos? (22) No os caséis con aquéllas mujeres con las que vuestros padres hayan estado casados, a excepción de lo que se haya hecho con anterioridad. Eso es algo indecente y odioso, y un camino propicio para el mal. (23) Se os prohíbe casaros[383] con vuestras madres, vuestras hijas, vuestras hermanas, vuestras tías paternas, vuestras tías maternas, las hijas de vuestros hermanos, las hijas de vuestras hermanas, vuestras madres de leche que os amamantaron y vuestras hermanas de leche, las madres de vuestras mujeres y las hijastras que estén bajo vuestra protección y sean hijas de mujeres que hayáis tenido y con las que hayáis consumado el matrimonio, pero si no habéis llegado a consumarlo, entonces no hay falta en que os caséis con ellas. Así mismo se os prohíbe casaros con las esposas de vuestros hijos de sangre, así como casaros con dos hermanas al mismo tiempo, a excepción de lo que se haya hecho con anterioridad. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (24) De la misma manera, se os prohíben las mujeres que ya estén casadas, a excepción de las cautivas que poseáis. Así os lo ha prescrito Allah. Aparte de las que se han mencionado, todas las demás os son lícitas. Buscadlas con los medios que poseáis con honestidad y no simplemente para satisfacer vuestro deseo sexual, y puesto que habéis encontrado placer en ellas, dadles la dote como se ha prescrito. No incurrís en falta en lo que hagáis de mutuo acuerdo aparte de lo ordenado. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (25) El que de vosotros no tenga medios suficientes para casarse con mujeres libres creyentes que lo haga con esclavas creyentes que poseáis. Allah conoce vuestro iman. Unos procedéis de otros. Casaos pues con ellas con el permiso de sus amos y dadles lo que es razonable, siempre que sean decentes y no fornicadoras o de las que intiman con los hombres. Una vez que estén protegidas por el matrimonio, si cometen un acto de indecencia, les corresponde la mitad del castigo que a las mujeres libres[384]. Y ello para quien de vosotros tema caer en la fornicación, pero es mejor que os contengáis. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (26) Allah quiere clarificaros y guiaros a la sunnah de aquellos que os precedieron. Quiere otorgaros Su gracia. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (27) Allah quiere volverse a vosotros con Su gracia, pero los que siguen sus deseos quieren que os inclinéis decididamente al mal. (28) Allah quiere allanaros el camino, pues débil en verdad ha sido creado el hombre[385]. (29) ¡Creyentes! No malgastéis vuestra riqueza en lo que no tiene beneficio. Antes bien, usarla en transacciones comerciales que os satisfagan mutuamente. Mas cuidad que no os consuma la avaricia[386]. Allah es compasivo con vosotros. (30) Haremos que arda en el fuego [387] quien lo haga llevado por su afán de dominar tiránicamente. Eso es fácil para Allah. (31) Si os apartáis de las faltas más graves de las que os hemos advertido, os cubriremos el mal que hayáis hecho y os haremos entrar por una noble entrada. (32) No ansiéis aquello con lo que Allah ha agraciado a unos por encima de otros[388]. Los hombres tendrán lo que con diligencia se ganen, al igual que las mujeres. Mas pedid a Allah que os otorgue Su gracia. Allah tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (33) Hemos establecido que todos reciban una parte de lo que dejen los padres y los parientes más allegados. Y que aquéllos con los que hayáis ratificado un acuerdo reciban su parte. Allah está presente y nada se esconde a Su conocimiento. (34) Los hombres son guardianes de las mujeres por la gracia que Allah ha concedido a unos por encima de otros y por lo que gastan de su riqueza en mantenerlas. Las que están rectamente guiadas y son piadosas protegen los derechos de sus maridos que Allah les ha ordenado proteger. Pero a aquéllas cuya rebeldía temáis, amonestadlas, alejaos del lecho en el que yacéis con ellas y pegadles, pero si os obedecen, no las oprimáis. Allah es el Altísimo, el Inabarcable. (35) Si teméis que vaya a haber ruptura entre los cónyuges, llevad el asunto a un miembro de la familia de él, que actúe como árbitro, y a otro de la familia de ella. Y si quieren reconciliarse, Allah facilitará su reconciliación. Allah tiene el registro completo de todas vuestras acciones, y según Su conocimiento actúa. (36) Adorad a Allah y no deis poder a otros que a Él. Sed complacientes con vuestros padres, con vuestros familiares más allegados, con los huérfanos y con los pobres, con los vecinos más próximos y con los más alejados. Mostrad amabilidad con el compañero ocasional, con el viajero y con los cautivos que poseáis. Allah no ama a los falaces y jactanciosos (37) –esos que son codiciosos, ordenan la avaricia a los demás y ocultan aquello con lo que Allah les ha agraciado. Hemos preparado para los encubridores un ignominioso castigo[389]. (38) Los hay que dan de su riqueza para que los vea la gente, pero no creen en Allah ni en el Último Día. Quien tenga al shaytan por amigo íntimo –qarin[390]– que sepa que ha tomado por amigo a un mal compañero. (39) ¿Qué daño podría haber en que creyesen en Allah y en el Último Día, y diesen de aquello con lo que Allah les sustenta? Allah los conoce bien. (40) Allah no es injusto ni el peso de un átomo. Toda buena acción será multiplicada, y recibirán de Su parte un enorme galardón. (41) ¿Cómo será cuando traigamos a un testigo de cada ummah[391] y te traigamos a ti como testigo de todos ellos? (42) Ese Día los encubridores y los que desobedecieron al Mensajero desearán ser polvo o tierra esparcida, pues nada le podrán ocultar a Allah. (43) ¡Creyentes! No os acerquéis a la salah ebrios, sin saber lo que decís ni impuros –salvo que estéis de paso– hasta que no os lavéis. Si estáis enfermos o de viaje o viene alguno de vosotros de hacer sus necesidades o habéis tenido relación con vuestras mujeres y no encontráis agua, haced tayammum pasándoos tierra limpia por la cara y las manos. Allah es el Indulgente, el Perdonador[392]. (44) ¿Te has fijado[393] en los que recibieron una parte del Kitab[394] cómo compran el extravío y quieren que os salgáis del camino? (45) Allah conoce a vuestros enemigos. Allah os basta como protector. En Allah tenéis el más firme apoyo. (46) Entre los hadu los hay que cambian el sentido de las palabras y dicen: “Oímos y desobedecemos,” “oye, pero no escuches,” “raina[395],” torciendo su significado con sus lenguas y calumniando el Din. Si dijeran: “Oímos y obedecemos,” “escucha, atiéndenos,” sería mejor para ellos y más recto, pero Allah los ha maldecido por haber encubierto la verdad y sólo unos pocos de ellos creen. (47) ¡Vosotros que habéis recibido el Kitab! ¡Creed en lo que descargamos confirmando lo que ya teníais. Que lo hagan antes de que llegue el tiempo en el que sean denigrados[396] o les maldigamos como maldijimos a los que no respetaron el sábado. El plan de Allah es inamovible. (48) De ningún modo perdonará Allah que se dé poder a otros que a Él, pero aparte de eso perdona según Su voluntad. Quien asocie algo con Allah habrá forjado un enorme embuste. (49) ¿Te has fijado en los que declaran estar puros[397]? Es Allah Quien purifica a quien quiere. Nadie sufrirá injusticia alguna[398]. (50) Mira cómo fraguan embustes contra Allah y ponen así en evidencia su iniquidad. (51) Acaso no te has fijado en cómo creen en los yibt[399] y en los taghut esos a los que se les dio parte del Kitab, y dicen de los encubridores: “Están mejor guiados que los creyentes[400].” (52) Ésos son a los que Allah ha maldecido, y aquel a quien Allah maldice no encontrará en quien apoyarse. (53) ¿O es que acaso poseen algo de la soberanía? Si así fuera, no le darían a la gente –nas– ni lo que cabe en la estría de un hueso de dátil[401]. (54) ¿O es que sienten envidia de sus semejantes por aquello con lo que Allah les ha agraciado? A la familia de Ibrahim le dimos el Kitab, la Hikmah y un inmenso dominio[402]. (55) Entre ellos los hay que creyeron en él y los hay que lo rechazaron. El sair[403] de yahannam les bastará. (56) A los que hayan encubierto Nuestros signos les abrasaremos en el fuego. Cada vez que se les queme la piel, se la cambiaremos por otra para que sigan gustando el castigo. Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (57) A los que crean y actúen con rectitud les haremos entrar en Jardines por los que fluirán ríos. En ellos morarán para siempre. Tendrán esposas puras y una apacible sombra les cubrirá. (58) Allah os ordena devolver los depósitos a sus dueños y que cuando juzguéis entre los hombres, lo hagáis con justicia. ¡Cuánta bendición hay en aquello con lo que Allah os alecciona! Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y es consciente de la intención que os mueve a actuar. (59) ¡Creyentes! Obedeced a Allah, obedeced al Mensajero y a aquéllos de vosotros que tengan autoridad. Si en algo estáis en desacuerdo y creéis en Allah y en el Último Día, remitid el asunto a Allah y al Mensajero. Suyo es el mejor dictamen. (60) ¿No te has fijado[404] en los que pretenden creer en lo que se te ha hecho descargar y en lo que se hizo descargar antes de ti? Quieren apelar a los taghut[405] a pesar de que se les ha ordenado no seguirles. El shaytan quiere que se pierdan llevándoles a un extravío del que no puedan volver[406]. (61) Cuando se les dice que vengan a lo que Allah ha hecho descargar y al Mensajero, ves cómo te eluden esquivos los hipócritas. (62) Cómo es que cuando les ocurre una desgracia por culpa de sus malas acciones, vienen a ti jurando por Allah que no deseaban otra cosa que arreglar las cosas de la mejor manera. (63) Allah sabe lo que hay en sus corazones. Así pues, aléjate de ellos, pero no dejes de advertirles y de hablarles, de modo que tus palabras puedan activar su consciencia. (64) No hemos enviado a ningún Mensajero, sino para que fuera obedecido por la voluntad de Allah. Si después de haber sido víctimas de su propia infamia, hubieran venido a ti, hubieran suplicado perdón a Allah y hubiera el Mensajero pedido por ellos, habrían encontrado en Allah perdón y benevolencia[407]. (65) ¡Pero no! Por tu Señor que no creerán hasta que no acepten tu juicio en sus disputas, y lo acepten con total rendición. (66) Si les hubiéramos ordenado –“Morid o abandonad vuestros hogares”– sólo unos pocos lo habrían hecho[408]. Mejor habría sido para ellos que hubieran obedecido en aquello que se les ordenaba, pues su creencia se habría de ese modo reforzado. (67) Les habríamos concedido un enorme galardón (68) y les habríamos guiado al camino de rectitud. (69) Quienes obedezcan a Allah y al Mensajero estarán junto a los que Allah ha agraciado –los Profetas, los veraces, los que murieron por la causa de Allah y los que actúan con rectitud. ¡Qué excelentes compañeros! (70) Esa es la gracia que Allah concede a Sus siervos. El conocimiento de Allah basta para ello. (71) ¡Creyentes! Estad en guardia y salid a combatir en destacamentos o como un solo ejército, según os parezca más conveniente. (72) Entre vosotros los hay que se muestran remisos a la hora de salir a luchar. Si acontece que sufrís un revés, alegan que por la gracia de Allah no han muerto allí con vosotros. (73) Mas si Allah os favorece con Su gracia, seguro que dirán, como si no hubiera otro lazo entre vosotros que sus propios intereses: “¡Ay de mí! Si hubiera estado con ellos, habría obtenido una buena ganancia.” (74) Que luchen por la causa de Allah aquéllos que estén dispuestos a cambiar la vida de este mundo por la de Ajirah. A quien luche por la causa de Allah y muera o salga victorioso le daremos un inmenso galardón. (75) ¡Qué os pasa que no lucháis por la causa de Allah cuando los hombres más débiles y oprimidos de entre vosotros, las mujeres y los niños suplican: “¡Señor nuestro! ¡Sácanos de este pueblo de tiranos, y danos un protector y alguien en quien apoyarnos!” (76) Los que creen luchan por la causa de Allah y los encubridores luchan por la causa de los taghut[409]. ¡Combatid a los secuaces del shaytan! Débil en verdad es su estratagema. (77) ¿Acaso no te has parado a pensar en aquellos a los que se les dijo: “Reprimid vuestras manos, estableced la salah y entregad la zakah.” Mas cuando se les ordenó luchar, algunos de ellos temieron a los hombres como se teme a Allah o con un temor aún mayor. Dijeron: “¡Señor nuestro! ¿Por qué nos ordenas luchar? ¿No podrías retrasar un poco más este momento?” Respóndeles que la vida de este mundo no es, sino un efímero tránsito, por ello los temerosos anhelan la de Ajirah. Allí no sufriréis injusticia alguna. (78) Dondequiera que estéis os atrapará la muerte, aún si estuvierais en imponentes torreones. Si les acontece algún bien, dicen: “Esto viene  de Allah,” pero si les sobreviene algún mal, dicen: “Esto viene de ti.” Aclárales que todo viene de Allah[410]. ¡Qué le pasa a esta gente que apenas comprenden una palabra de lo que se les dice! (79) Lo que os acontece de bueno viene de Allah, y el mal que os pueda sobrevenir viene de vosotros mismos. Y que sepan que te hemos enviado como Mensajero a toda la humanidad. Nada se esconde al conocimiento de Allah. (80) Quien obedezca al Mensajero estará obedeciendo a Allah, y quien le dé la espalda que sepa que no te hemos enviado para que seas su guardián. (81) Afirman obedecerte, pero cuando se alejan de ti, hay un grupo que maquina en sus reuniones nocturnas en contra de lo que dices. Allah registra sus maquinaciones. Así pues, apártate de ellos y encomiéndate a Allah. Allah basta como protector. (82) ¿Acaso no recapacitan sobre el Qur-an[411]? Si no proviniera de Allah, habría en él infinidad de contradicciones. (83) Cuando les llega la noticia de algo que podría afectar a la seguridad o referente a un peligro, enseguida la difunden. Si la remitieran al Mensajero o a cualquiera de sus mandos, éstos la investigarían y ponderarían la veracidad de la misma. Si no fuera por la gracia de Allah y por Su rahmah[412], la mayoría de vosotros seguiríais al shaytan. (84) Lucha por la causa de Allah. Tú no eres responsable, sino de ti mismo. No obstante, instiga a los creyentes a combatir –quizás Allah refrene la violencia de los encubridores. La violencia de Allah es más fuerte y Su castigo más implacable. (85) Quien se preste a mediar en una causa justa recibirá parte del bien que surja de ella, y a quien lo haga en una causa injusta se le pedirán cuentas por el daño que resulte de ésta. Allah está vigilante de todo cuanto acontece en Su creación. (86) Cuando os dirijan un saludo, responded con uno mejor o devolverlo con otro igual. Allah lleva la cuenta de todas vuestras acciones. (87) ¡Allah –no hay ilah, sino Él! Tened por seguro que os reunirá el Día del Resurgimiento, el cual, con toda certeza, ha de llegar. ¿Puede haber un discurso más veraz que el discurso de Allah? (88) ¿Qué os pasa que os dividís con respecto a los hipócritas mostrando dos opiniones diferentes? Allah los ha degradado merecidamente. ¿Acaso queréis guiar a quien Allah ha extraviado? Para el que Allah extravía no encontrarás camino que le devuelva a la guía. (89) Les gustaría que encubrieseis la verdad para que así fueseis igual que ellos. No los aceptéis como aliados hasta que no emigren por la causa de Allah. Y si reniegan, sitiadles y matadles allí donde los encontréis. No los toméis como protectores ni busquéis apoyo en ellos. (90) Salvo aquéllos que se unan con los que hayáis hecho un pacto o vengan a vosotros sin que en sus corazones haya la intención de combatiros o de combatir a su propia gente. Si Allah hubiera querido, les habría dado poder sobre vosotros y os habrían acometido. Por lo tanto, si se retiran sin combatiros y os ofrecen la paz, sabed que Allah no os permite ir contra ellos. (91) Os encontraréis con otros que quieren estar a salvo de vosotros y a salvo de su gente, pero cada vez que vuelven a la fitnah, más se degradan en ella. Si no se alejan, os ofrecen la paz y refrenan sus manos, sitiadles y matadles allí donde los encontréis. Os hemos dado una clara autoridad sobre ellos. (92) No es propio de un creyente matar a otro creyente, a no ser por error. Quien mate a un creyente por error que ponga en libertad a un esclavo creyente y pague íntegro el precio de sangre que sea aceptable para su familia, a menos que ésta renuncie a él. Si pertenecía a una gente enemiga vuestra, pero era creyente, que se libere a un esclavo creyente. Y si pertenecía a una gente con la que tuvierais algún pacto, que se pague el precio de sangre a su familia y se ponga en libertad a un esclavo creyente. Mas quien no encuentre los medios para hacerlo que ayune dos meses consecutivos como muestra de su arrepentimiento. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (93) Quien mate a un creyente intencionadamente se habrá ganado yahannam[413]. Allí penará para siempre. Sobre él caerá la ira de Allah y Su maldición. Le tendrá preparado un terrible castigo. (94) ¡Creyentes! Cuando salgáis a luchar por la causa de Allah, examinar cuidadosamente la situación y no digáis a quien os ofrezca la paz: “Tú no eres creyente,” deseando los bienes de este mundo cuando junto a Allah hay abundantes botines[414]. Así erais vosotros antes de que Allah os concediera Su gracia. Así pues, mostrad discernimiento. Allah tiene el registro completo de vuestras acciones. (95) No son iguales los creyentes que se quedan en sus casas sin tener ningún impedimento físico y los que luchan[415] por la causa de Allah con sus bienes y sus vidas. A éstos Allah les ha dado mayor rango que a los que se abstienen de combatir. A ambos les ha prometido lo más hermoso, pero ha elevado a los que combaten por encima de los que eluden la lucha (96)  –rangos que Él otorga, perdón y rahmah. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (97) A los que se lleven los malaikah habiendo sido víctimas de su propia infamia les preguntarán: “¿Qué os pasaba que actuasteis de esa manera?” Responderán: “Estábamos oprimidos en nuestra tierra.” Les dirán: “¿Acaso no era ancha la Tierra de Allah como para que emigraseis y os alejaseis de la opresión que sufríais?” Su morada será yahannam[416]. ¡Qué mal destino! (98) No así los oprimidos de entre los hombres, las mujeres y los niños que no tengan poder ni los medios para salir de su situación. (99) A éstos Allah podrá perdonarles, pues Allah es el Indulgente, el Perdonador. (100) Quien emigre por la causa de Allah encontrará en la Tierra muchos lugares donde refugiarse y vivir holgadamente. Quien abandone su hogar para emigrar por Allah y Su Mensajero y le dé alcance la muerte que sepa que Allah se hace responsable de su merecido galardón. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (101) Cuando salgáis de viaje no hay falta en que acortéis la salah si teméis que os ataquen los encubridores. Esos son vuestros más claros enemigos. (102) Cuando estés con ellos y les dirijas en la salah[417], que una parte permanezca en pie contigo llevando sus armas, y cuando se hayan postrado, que se coloquen detrás y que luego venga la parte que no haya hecho la salah y la hagan contigo manteniéndose en guardia y armados. Los encubridores desearían que fuerais negligentes en este punto para caer sobre vosotros por sorpresa. No cometéis falta si dejáis a un lado las armas a causa de la lluvia o si estáis enfermos, pero manteneos en guardia. Allah ha preparado para los encubridores un ignominioso castigo[418]. (103) Cuando hayáis terminado de hacer la salah, recordad a Allah de pie, sentados o acostados. Y cuando os sintáis seguros, estableced la salah (completa y en su tiempo). La salah les ha sido prescrita a los creyentes para que la realicen en los tiempos fijados. (104) Perseguid a vuestros enemigos sin descanso. Si es penoso para vosotros, también lo es para ellos, pero vosotros esperáis de Allah lo que ellos no esperan. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (105) Hacemos que se descargue sobre ti el verdadero Kitab que contiene todo lo necesario para que juzgues entre la gente –nas– con la rectitud que Allah te muestra para cada asunto. Por ello, no discutas la suerte de los que han traicionado su compromiso. (106) Pide perdón a Allah. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (107) No abogues por los que son víctimas de su propia infamia. Allah no ama a los innobles traidores. (108) Se esconden de los hombres, pero no pueden esconderse de Allah. Está con ellos cuando hablan en sus reuniones nocturnas de manera que Le displacen. Allah los sitia con sus propias acciones. (109) Podéis abogar por ellos en esta vida, ¿pero quién abogará por ellos ante Allah el Día del Resurgimiento o en quién encontrarán apoyo? (110) Quien haga el mal o se dañe a sí mismo y luego pida perdón a Allah, encontrará que Allah es el Perdonador, el Compasivo[419]. (111) Quien participe en una maldad se habrá ganado para sí mismo sus frutos. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (112) Quien cometa una falta o un delito y luego acuse de ello a un inocente, habrá cargado con una calumnia y un delito flagrantes. (113) Si no fuera por la gracia y la rahmah con las que Allah te protege, se habría dispuesto un grupo de ellos a extraviarte, pero sólo se extravían a sí mismos. No podrán causarte ningún daño. Allah hace que descienda sobre ti el Kitab[420] y la Hikmah, y te enseña lo que no sabías. Inmensa es la gracia que Allah despliega sobre ti. (114) No hay ningún bien en la mayoría de las confidencias que se hacen, salvo en las de quien exhorta a la generosidad y a actuar con rectitud o intenta reconciliar a la gente. A quien así actúe, deseando complacer a Allah, le daremos un inmenso galardón. (115) A quien se oponga al Mensajero después de haberle sido aclarada la guía y siga otro camino que el de los creyentes, le abandonaremos en su extravío y haremos que arda en yahannam. ¡Qué mal destino! (116) Allah no perdona que se le dé poder a otro que a Él. Todo lo demás se lo perdona a quien quiere según Su voluntad. Perdido está en el más lejano extravío[421] quien pone a otros alihah[422] junto a Allah. (117) Invocan a ilahat en vez de a Él, e invocan al rebelde shaytan[423], (118) a quien Allah maldijo y él respondió diciendo: “He de tomar la parte de Tus siervos que esté prescrita. (119) Los extraviaré y les haré albergar falsas esperanzas. Les ordenaré y harán cortes en las orejas del ganado, y alterarán la creación de Allah[424].” Quien tome al shaytan como protector en vez de a Allah habrá caído en la más irremisible perdición. (120) Les hace promesas y les da motivos de esperanza, pero las promesas del shaytan no son, sino engaños. (121) Su morada será yahannam[425]. No encontrarán en él ningún lugar por el que poder escapar. (122) A los que crean y actúen con rectitud les haremos entrar en Jardines por los que fluirán ríos. Allí morarán para siempre. La promesa de Allah es siempre verdadera. ¿Acaso puede haber un discurso más veraz que el discurso de Allah? (123) No será como deseáis vosotros ni como desea la Gente del Kitab[426]. Quien haga el mal recibirá su merecido castigo, y no encontrará, aparte de Allah, ningún protector en quien apoyarse. (124) Y quien actúe con rectitud, varón o hembra, y sea creyente, entrará en el Jardín y no sufrirá injusticia alguna[427]. (125) ¿Quién puede haber mejor en el Din que quien somete todo su ser a Allah, hace el bien y sigue la mil-lah de Ibrahim que era hanifa[428] y a quien Allah tomó como jalil?[429] (126) De Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Allah tiene bajo Su control[430] todas las cosas. (127) Piden tu veredicto en lo referente a las mujeres. Recuérdales que Allah ya les ha dado Su veredicto sobre ellas. Lo tienen en lo que se les recita del Kitab acerca de las huérfanas a las que no dan lo que está prescrito que les den y, sin embargo, las desean y querrían casarse con ellas simplemente para su satisfacción sexual. De la misma forma que se les ordena que cuiden de los niños desamparados, y que traten a los huérfanos con justicia. Allah es consciente del bien que hagáis. (128) Si una mujer teme hostilidad por parte de su marido o aversión, no incurre en falta ninguno de los dos si intentan llegar a un acuerdo que satisfaga a ambos, pues en ello hay un bien. En su nafs[431] alberga el hombre la avaricia, pero si mostráis generosidad y temor, sabed que Allah tiene el registro completo de todas vuestras acciones. (129) Por mucho que lo deseéis nunca podréis ser justos con las mujeres, pero no os inclinéis totalmente por una dejando a la otra como suspendida en el aire. Mas si rectificáis vuestra conducta y sois temerosos, sabed que Allah es el Perdonador, el Compasivo. (130) Si se separan, Allah los enriquecerá a ambos con Su abundancia. Allah es el Inconmensurable, el que Juzga con Sabiduría. (131) De Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. De la misma forma que ahora os exhortamos a que toméis en serio las advertencias de Allah, así mismo exhortamos a los que antes habían recibido el Kitab[432]. Mas si encubrís la verdad, sabed que de Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Allah es en Sí Mismo Suficiente, el Alabado. (132) De Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Allah basta para proteger a toda la creación. (133) ¡Gentes! Si quisiera, os haría desaparecer y traería a otros en vuestro lugar. Allah tiene la potestad para hacerlo[433]. (134) Quien desee obtener el beneficio de la vida de este mundo que sepa que junto a Allah está el beneficio de esta vida y el de Ajirah. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación y es consciente de la intención que os mueve a actuar. (135) ¡Creyentes! Conducíos con justicia y dad testimonio por Allah aunque vaya en contra de vosotros mismos, de vuestros padres o familiares más allegados, tanto si son ricos como si son pobres, pues Allah desea para ellos el bien más que vosotros mismos[434]. No os dejéis llevar por vuestros deseos y sed justos. Mas si alteráis el testimonio o evitáis testificar, sabed que Allah tiene el registro completo de todas vuestras acciones. (136) ¡Creyentes! Creed en Allah, en Su Mensajero, en el Kitab que descarga sobre él y en el que hizo descargar antes de él. Quien encubra la creencia en Allah, en Sus malaikah, en Sus Kutub, en Sus Mensajeros y en el Último Día, se habrá perdido en un lejano extravío[435]. (137) En cuanto a esos (los hadu)[436] que creyeron y luego encubrieron la verdad, y después volvieron a creer y la encubrieron de nuevo, aumentando aún más su encubrimiento, Allah no les perdonará ni les guiará al camino. (138) Anuncia a los hipócritas la buena nueva de un doloroso castigo. (139) Esos que toman como amigos y protectores a los encubridores en vez de a los creyentes. ¿Acaso piensan que así alcanzarán prestigio y poder? Que sepan que todo el poder y todo el prestigio pertenecen a Allah. (140) Ya se ha descargado en el Kitab la exhortación a que no os sentéis con la gente que encubre y ridiculiza las aleyas de Allah hasta que no cambien su tema de conversación, pues de lo contrario seríais como ellos. Tened por seguro que Allah juntará a todos los hipócritas y encubridores en yahannam[437] (141) –esos que esperan ansiosos que os ocurra una desgracia. Si Allah os da la victoria, dicen: “¿Acaso no estábamos con vosotros?” Pero si los encubridores consiguen alguna ventaja, les dicen: “Estabais bajo nuestro dominio. Sin embargo, os hemos protegido de los creyentes.” Allah juzgará entre ellos el Día del Resurgimiento. Allah nunca dará a los encubridores la victoria sobre los creyentes. (142) Los hipócritas intentan engañar a Allah, pero es Él quien les engaña. Cuando se levantan para hacer la salah, lo hacen perezosamente y para que les vea la gente. ¡Qué poco es lo que recuerdan a Allah! (143) Oscilan entre la creencia y el encubrimiento, sin decidirse ni por una ni por otro. Para quien Allah extravía no encontrarás camino que le devuelva a la guía. (144) ¡Creyentes! No toméis por amigos a los encubridores en vez de a los que creen. ¿Es que queréis ofrecer a Allah una prueba que claramente os acuse? (145) Los hipócritas estarán en el lugar más bajo del fuego[438] y no tendrán en quien apoyarse. (146) Salvo los que se arrepientan, enmienden su conducta, se refugien en Allah y sean sinceros con su Din. De esta forma, habrán pasado a formar parte de los que creen. Allah dará a los creyentes un inmenso galardón. (147) ¿Por qué habría de castigaros Allah si sois agradecidos y creéis? Allah tiene en cuenta las obras de Sus siervos, y actúa según Su conocimiento. (148) Allah no ama a los que increpan en voz alta con palabras disonantes, salvo cuando el que lo hace ha sido objeto de injusticia. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (149) Si hacéis el bien abiertamente o en secreto, o perdonáis el mal[439] que os hayan hecho, sabed que Allah es el Indulgente, el que Actúa Según Su Voluntad. (150) Los que reniegan de Allah y de Sus Mensajeros quieren romper la verdadera relación que Allah tiene con ellos, diciendo: “Creemos en unos, pero no creemos en otros.” Piensan que pueden tomar un camino intermedio entre la creencia y el encubrimiento. (151) Esos son los verdaderos encubridores. Hemos preparado para ellos un ignominioso castigo[440]. (152) A los que creen en Allah y en Sus Mensajeros sin hacer distinción entre ellos, a ésos se les dará un merecido galardón. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (153) La Gente del Kitab te pide que hagas descender para ellos un kitab del Cielo. ¡No hay de qué extrañarse! A Musa le pidieron cosas mayores. Le dijeron: “Muéstranos a Allah de forma que Le veamos.” Por su infame demanda el rayo los fulminó. Adoraron al becerro incluso después de que les había llegado la clarificación[441]. Se lo perdonamos y dimos a Musa una indiscutible autoridad. (154) Elevamos el monte por encima de ellos para establecer el pacto. Les ordenamos que entrasen por la puerta con humildad y que no trasgredieran el sábado. Fue un compromiso solemne[442]. (155) Pero violaron su compromiso y negaron los signos de Allah. Mataron a los Profetas sin ningún derecho y dijeron: “Nuestros corazones están incircuncisos[443].” La realidad es muy distinta; Allah les ha sellado el corazón por su encubrimiento –qué pocos son los que creen– (156) y por haber levantado contra Mariam una enorme calumnia, (157) y por haber dicho: “Nosotros matamos al Masih, hijo de Mariam, el Mensajero de Allah.” Mas no le mataron ni le crucificaron, sino que el asunto se tornó confuso para ellos. Los que discrepan al respecto tienen dudas y no siguen, sino sus propias conjeturas, pues con toda certeza que no lo mataron. (158) Bien al contrario, Allah lo elevó hacia Él. Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (159) La Gente del Kitab no tienen otra opción que creer en ello antes de morir, y el Día del Resurgimiento él será su testigo[444]. (160) Por la iniquidad de los hadu[445] les prohibimos cosas buenas que antes les habíamos permitido, y por haber obstaculizado a muchos el camino de Allah, (161) y por haberse dedicado a la usura cuando se les había prohibido, y haberse apoderado de los bienes de la gente –nas– con falsedad. Hemos preparado para los que de ellos encubran la verdad un doloroso castigo. (162) Mas a los que estén firmemente asentados en el conocimiento, crean en lo que se ha descargado sobre ti y en lo que se descargó antes de ti, establezcan la salah, den la zakah[446] y crean en Allah y en el Último Día –a ésos les daremos un inmenso galardón. (163) Te hemos inspirado al igual que inspiramos a Nuh y a los Profetas que ha habido después de él. Inspiramos a Ibrahim, a Ismail, a Ishaq, a Yaqub, a las Asbat[447], a Isa, a Ayyub, a Yunus[448], a Harun y a Sulayman. A Daud le dimos un Zabur[449]. (164) Hay Mensajeros de los que te hemos mencionado algunas noticias y hay Mensajeros de los que no te hemos contado nada. A Musa le habló Allah[450]. (165) Todos ellos Mensajeros portadores de buenas nuevas y advertidores para que no tuviera la gente –nas, después de ellos, ningún argumento que esgrimir frente a Allah. Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (166) Allah atestigua que lo que se ha descargado sobre ti se ha descargado con Su conocimiento. Los malaikah dan testimonio de ello. Nada se escapa al conocimiento de Allah[451]. (167) Los encubridores y los que ponen trabas en el camino de Allah se alejan extraviados de la verdad[452]. (168) Para los encubridores y los infames no habrá perdón de Allah ni guía[453]. (169) La única guía que recibirán será la que les conduzca a yahannam, donde penarán para siempre. Eso es fácil para Allah. (170) ¡Gentes –nas! Os ha llegado el Mensajero con la verdad de vuestro Señor. Creed, pues, en él. Eso es mejor para vosotros, pero si encubrís la verdad, sabed que de Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (171) ¡Gente del Kitab! No estéis tan erróneamente apegados a vuestro din y no digáis de Allah, sino la verdad. El Masih, hijo de Mariam, no fue, sino uno de los Mensajeros de Allah, una orden Suya de creación depositada en Mariam y un Ruh proveniente de Él. Creed, pues, en Allah y en Sus Mensajeros y no digáis tres[454]. Es mejor que abandonéis ese discurso. Allah es el Único Ilah. En Su estado de perfección más allá de toda contingencia no cabe que tenga un hijo. Suyo es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Allah basta como protector. (172) Al Masih no le causa aversión ser un siervo de Allah ni tampoco a los muqar-rabun[455] de entre los malaikah. Quien por soberbia desdeñe adorarle que sepa que serán todos reunidos para comparecer ante Él. (173) A los que crean y actúen con rectitud se les dará un merecido galardón, y recibirán aún más de Su gracia. Mas a los que desprecien Su adoración y sean soberbios, los atormentará con un doloroso castigo[456] y no encontrarán, aparte de Allah, quien les proteja ni en quien apoyarse. (174) ¡Gentes –nas! Os ha llegado una clara evidencia de vuestro Señor. Hacemos que descienda para vosotros una luz esclarecedora que os haga ver la realidad. (175) Los que crean en Allah y se refugien en Él entrarán en Su rahmah y en Su gracia, y a Él les guiará por el camino de rectitud. (176) Piden tu veredicto. Aclárales que Allah les dictamina sobre el parentesco colateral[457].” Si un hombre muere sin dejar hijos, pero tiene una hermana, a ella le corresponderá la mitad de lo que deje, y él hereda todo de ella si ésta no tuviera hijos. Si son dos hermanas, les corresponderá dos tercios de lo que deje, y si hubiera hermanos, varones y hembras, entonces a cada varón le correspondería la parte de dos hembras. Allah os clarifica los asuntos para que no os extraviéis. Allah tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa.

 

 

 

 

  1. SURA DEL DESCENSO DE LA MESA (AL-MAIDAH)

سُورَةٌ المائِدَةِ

Medinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) ¡Creyentes! ¡Cumplid con todo aquello a lo que os comprometéis y con aquello que se os prescribe! Os están permitidos todos los animales de rebaño[458], salvo aquello que pudiera revelárseos más tarde, pero no os está permitido cazar mientras permanezcáis en el estado de ihram[459]. Allah dictamina según Su voluntad. (2) ¡Creyentes! Respetad los ritos de adoración de Allah y los lugares donde se celebran, así como los meses en los que está prohibido luchar. No os apropiéis de los animales que han sido apartados para ser sacrificados ni retiréis las guirnaldas con las que suelen marcarse ni obstaculicéis el camino a quienes se dirigen al Masyid al-Haram[460] buscando la gracia de su Señor y Su complacencia. Podéis cazar de nuevo cuando hayáis abandonado el estado de ihram. Que no os dañe el odio que podáis sentir hacia aquellos que os han impedido el acceso al Masyid al-Haram, de forma que vayáis más allá de lo que es lícito. Colaborad en la virtud y en el temor, y no en el pecado ni en la rebeldía. Tomad en serio las advertencias de Allah[461]. Allah es implacable castigando. (3) Se os prohíbe la carne del animal muerto, la sangre, la carne de cerdo, la del animal que no haya sido sacrificado en el nombre de Allah, la del que haya muerto por asfixia, golpe, caída, cornada o devorado por una fiera, a menos que lo degolléis mientras siga vivo, y la del que haya sido sacrificado en templos paganos. De la misma forma, se os prohíbe que tratéis de predecir el futuro por medio de oráculos como las flechas adivinatorias. Hacerlo es un signo de rebeldía[462]. Hoy los encubridores han perdido la esperanza de acabar con vuestro Din. Por lo tanto, “no les temáis a ellos, temedme a Mí. Hoy os he completado vuestro Din, he derramado Mi gracia sobre vosotros y os he dado complacido el Islam como Din.” No obstante, el que se vea obligado por la hambruna a transgredir lo lícito sin albergar la intención de salirse del camino de rectitud ni de pecar, que sepa que Allah es perdonador y compasivo. (4) Te preguntan por lo que es lícito para ellos. Respóndeles que las cosas buenas y lo que cacen los animales de presa que hayan adiestrado para ello, según lo que Allah les ha enseñado. Comed pues de lo que ellos capturen, y mencionad el nombre de Allah. Tomad en serio Sus advertencias[463]. Él es rápido en llevar la cuenta. (5) Hoy se os han hecho lícitas las cosas buenas y puras. Os es lícito el alimento de los que recibieron el Kitab, así como el vuestro lo es para ellos; y las mujeres honestas que sean creyentes, así como las mujeres honestas de los que recibieron el Kitab antes que vosotros[464], siempre que les deis la dote como se ha establecido, y no como un medio de satisfacer vuestra lujuria. Quien encubra la verdad habrá hecho inútiles sus obras y en Ajirah será de los perdedores. (6) ¡Creyentes! Cuando vayáis a hacer la salah, lavaos (ghasala) la cara y las manos hasta los codos y frotaos (masaha) la cabeza con las manos humedecidas y los pies hasta los tobillos. Si estáis impuros, purificaos. Y si estáis enfermos o de viaje o llega alguno de vosotros después de haber hecho sus necesidades o de haber tenido relación (lamasa) con alguna de sus mujeres y no encontráis agua, haced tayammum pasándoos tierra limpia por la cara y las manos. Allah no quiere poneros ninguna dificultad, sólo quiere que os purifiquéis y derramar Su bendición sobre vosotros para que seáis agradecidos. (7) Recordad la gracia que habéis recibido de Allah y el compromiso que adquiristeis con Él al decir: “Oímos y obedecemos.” Tomad en serio las advertencias de Allah. Él conoce lo que hay en lo más recóndito de los corazones, y según ese conocimiento actúa. (8) ¡Creyentes! Manteneos íntegros por Allah, dando testimonio con equidad. Que no os lleve a ser injustos el odio que algunos puedan sentir hacia vosotros. Por el contrario, sed justos, pues serlo está más cerca del temor. Tomad en serio las advertencias de Allah[465]. Él tiene el registro completo de todas vuestras acciones. (9) Allah ha prometido perdonar a los que crean y actúen con rectitud. Para ellos habrá un inmenso galardón. (10) Quienes encubran y nieguen Nuestros signos estarán en el yahim[466]. (11) ¡Creyentes! Recordad la bendición con la que Allah os agració cuando un grupo se disponía a causaros un gran daño y Él los detuvo. Tomad en serio las advertencias de Allah. A Él se encomiendan los creyentes. (12) Allah hizo un pacto con los Banu Isra-il[467]. Nombramos de entre ellos a doce responsables. Allah les dijo: “En verdad que estoy con vosotros. Si establecéis la salah, entregáis la zakah[468], creéis en Mis Mensajeros, les asistís y Le hacéis a Allah un productivo préstamo, sabed que ocultaré vuestras malas acciones y os haré entrar en Jardines por los que fluirán ríos. El que de vosotros, después de esto, encubra la verdad se habrá salido del camino de rectitud[469].” (13) Por haber violado el pacto los maldijimos y endurecimos sus corazones. Alteraron el orden de las palabras y olvidaron una buena parte del mensaje que habían recibido. Salvo unos pocos, el resto no cesará de incumplir sus compromisos. Por ello, apártate de ellos e ignórales. Allah ama a los que actúan con rectitud. (14) De la misma manera, pactamos con los que decían: “Somos nasara,” pero también ellos olvidaron gran parte del mensaje que recibieron. A causa de ello provocamos enemistad y odio entre ellos –enemistad y odio que prevalecerán hasta el Día del Resurgimiento. Allah les mostrará sus obras. (15) ¡Gente del Kitab! Ha venido a vosotros Nuestro Mensajero, clarificándoos gran parte de lo que ocultabais del Kitab y perdonando muchas cosas. Os ha llegado de Allah una luz y un Kitab clarificador, (16) con el que Allah guía a la paz interior a quien busca Su complacencia. Por Su voluntad los saca de las tinieblas a la luz y los guía al camino de rectitud. (17) Encubren la verdad los que dicen que Allah es el Masih, hijo de Mariam[470]. Si fuera la voluntad de Allah destruir al Masih, hijo de Mariam, a su madre y a cuantos hay en la Tierra, ¿quién podría impedírselo? De Allah es la soberanía de los Cielos y de la Tierra y de todo lo que entre ambos hay[471]. Crea según Su voluntad. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (18) Dicen los yahud  y los nasara: “Somos los hijos de Allah y Sus amados.” Pregúntales por qué entonces les castiga Allah a causa de sus transgresiones. Pero no, tan sólo sois humanos –bashar, como el resto de los que ha creado. Perdona y castiga según Su voluntad. De Allah es la soberanía de los Cielos y de la Tierra y de todo lo que entre ambos hay. En Él confluyen todos los destinos. (19) ¡Gente del Kitab! Os ha llegado Nuestro Mensajero para clarificaos lo que se os está revelando después de que haya transcurrido un largo período de tiempo sin Mensajeros para que así no pudierais decir: “No nos ha llegado ningún portador de buenas nuevas ni ningún advertidor.” Pues os ha llegado un portador de buenas nuevas y un advertidor. Es Allah Quien tiene el poder sobre todas las cosas. (20) Dijo Musa a su gente[472]: “¡Pueblo mío! Recordad las bendiciones que Allah os ha otorgado cuando os puso Profetas, os hizo reyes y os dio lo que no ha dado a ningún otro pueblo[473]. (21) ¡Gente mía! Entrad en la tierra muqad-dasah que Allah ha destinado para vosotros y no os volváis, dando la espalda a lo que se os ordena, pues fracasaríais.” (22) Dijeron: “¡Musa! En esa tierra habita un pueblo de formidable corpulencia y agresividad. Ten por seguro que no hemos de entrar allí hasta que no salgan de ella, pero si salen, entonces entraremos nosotros.” (23) Dos hombres de los temerosos[474] y a los que Allah había favorecido con Su gracia, dijeron: “Entrad a ellos por la puerta, pues si entráis por ella, venceréis[475]. Encomendaos a Allah si sois creyentes.” (24) Dijeron: “¡Musa! Nunca entraremos allí mientras ellos sigan dentro. Ve tú y tu Señor a luchar, que nosotros os esperaremos aquí acampados.” (25) Dijo: “¡Señor mío! Sólo puedo responsabilizarme de mí mismo y de mi hermano, pues nada tenemos que ver con esta gente rebelde.” (26) Dijo: “Esta tierra les estará prohibida cuarenta años. Durante ese tiempo vagarán errantes por ella. ¡No te aflijas por la gente rebelde!” (27) Cuéntales la verdadera historia[476] de dos hijos de Adam cuando cada uno de ellos ofreció un sacrificio. A uno le fue aceptado, pero no al otro. Dijo uno de ellos: “¡Te mataré!” Dijo: “Allah sólo acepta los sacrificios de los temerosos.” (28) “Si llevas tu mano contra mí para matarme, sabe que yo no llevaré la mía contra ti para matarte, pues tengo temor de Allah, el Señor de Todos los Dominios. (29) Quiero que cargues con mi pecado y con tu pecado, y que por ello seas arrojado al fuego” –justo galardón para quienes se creen con derecho a condenar a los demás. (30) Su nafs le facilitó la decisión de matar a su hermano –y lo mató, perdiéndose a sí mismo. (31) Entonces Allah envió un cuervo que se puso a escarbar en la tierra para mostrarle que, de la misma manera, debería haber ocultado las faltas de su hermano. Dijo: “¡Ay de mí! He sido incapaz de cubrir los errores de mi hermano.” Y se arrepintió de lo que había hecho. (32) A causa de ello decretamos a los Banu Isra-il que matar a uno de sus semejantes, sin que éste hubiera matado a otro o hubiera corrompido en la Tierra, sería como matar a la humanidad entera. De la misma forma que salvar una vida equivaldría a salvar a toda la humanidad. Y a pesar de que les vinieron Nuestros Mensajeros con la clarificación, la mayoría de ellos propagaron la depravación por la Tierra. (33) A los que hagan la guerra a Allah y a Su Mensajero y dañen gravemente a la sociedad retribuirles matándolos o crucificándolos o cortándoles la mano y el pie contrarios o expulsándolos del país. Esa será la humillación y la deshonra que tendrán en esta vida, y en Ajirah les espera un terrible castigo[477], (34) salvo los que se arrepientan antes de verse derrotados. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (35) ¡Creyentes! Tomad en serio las advertencias de Allah y desead por todos los medios agradarle. Luchad por Su causa para que salgáis victoriosos. (36) El Día del Resurgimiento no podrán los encubridores rescatarse a sí mismos aunque ofrezcan todo cuanto hay en la Tierra y aun otro tanto. Para ellos habrá un doloroso castigo. (37) Querrán salir del fuego, pero no podrán salir de él. Será para ellos un castigo incesante[478]. (38) Al ladrón y a la ladrona cortadles la mano en retribución por su pecado. Castigo ejemplar de Allah. Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (39) Allah aceptará el arrepentimiento de quien contrito por el perjuicio causado rectifique su conducta. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (40) ¿Acaso no sabes que de Allah es la soberanía de los Cielos y de la Tierra? Castiga y perdona según Su voluntad. Es Allah Quien tiene el poder sobre todas las cosas. (41) ¡Mensajero! Que no te aflijan esos que se apresuran a encubrir la verdad y dicen con la boca “creemos,” pero no hay creencia en sus corazones ni tampoco la hay en los hadu[479], que hacen caso de cualquier embuste y espían para una gente que nunca ha estado contigo. Tergiversan las palabras de lo que les ha sido revelado, alterando así su verdadero significado. Dicen: “Si se os enseña esto mismo, tomadlo, pero si os dan otra cosa, rechazadlo.” No podrás interceder por esos a los que Allah quiere poner a prueba. Allah no desea que se purifiquen sus corazones[480]. En esta vida serán humillados y en Ajirah tendrán un castigo atroz[481]. (42) Hacen caso de los embustes que forjan y comen de lo prohibido con la ganancia ilícita que han adquirido. No obstante, si vienen a ti, juzga entre ellos o abstente de ser su juez. Y si te abstienes, no podrán causarte ningún daño. Mas si juzgas entre ellos, hazlo con justicia. Allah ama a los que actúan con probidad. (43) ¿Y cómo juzgarás entre ellos si tienen la Taurah en la que está el juicio de Allah y a pesar de ello se desentienden? De hecho, no son creyentes. (44) Hicimos descargar la Taurah, en la que hay guía y luz. Con ella los Profetas –los que están sometidos a la voluntad de Allah– enseñaban la ley y juzgaban los asuntos de los hadu, y así mismo hacían los rabbaniyyun[482] y los ahbar, a quienes se había ordenado que protegiesen el Kitab[483] de Allah y que diesen testimonio de él. Mas “no temáis a los hombres, sino temedme a Mí[484], y no vendáis Mis signos a bajo precio.” Quien no juzgue según lo que Allah ha hecho descargar será de los encubridores. (45) En la Taurah les prescribimos –persona por persona, ojo por ojo, nariz por nariz, oreja por oreja, diente por diente y por las heridas causadas, heridas similares a ellas. Mas a quien renuncie a su derecho, se le redimirán sus faltas[485]. Quien no juzgue según lo que Allah ha hecho descargar será de los infames. (46) E hicimos que siguiendo las huellas de esos Profetas viniera Isa, hijo de Mariam, confirmando lo que no se había alterado en la Taurah. Le dimos el Inyil en el que había guía y luz para confirmar y rectificar lo que estaba en la Taurah –guía y exhortación para los que toman en serio Nuestras advertencias. (47) Ordenamos a la gente que recibió el Inyil que juzgase según lo que Allah había hecho descargar en él. Quien no juzgue según lo que Allah ha hecho descargar será de los rebeldes. (48) Descargamos sobre ti el verdadero Kitab, confirmación del Kitab y un medio de preservarlo[486]. Así pues, juzga entre la gente según lo que Allah ha hecho descargar y no sigas sus deseos, apartándote de la verdad que se te revela. A cada uno de vosotros se le ha dado un código y un método propios. Si esa hubiera sido la voluntad de Allah, habríais sido una única ummah, pero no ha sido así para que viéramos cómo obrabais con lo que se os daba. Competid[487] en las buenas obras. Al final, todos seréis devueltos a Allah y os clarificará aquello en lo que discrepabais. (49) Juzga entre ellos según lo que Allah ha hecho descargar y no sigas sus deseos. Antes bien, mantente en guardia, no vaya a ser que te pongan en contra de algo de lo que Allah te revela. Si se apartan, sabe que Allah quiere afligirles a causa de algunas de sus maldades. Ten presente que la mayoría de los hombres –nas– son rebeldes[488]. (50) ¿Acaso desean que se juzgue como en el tiempo de la ignorancia –yahiliyyah? ¿Qué juez puede haber mejor que Allah para los que verdaderamente creen en Él? (51) ¡Creyentes! No toméis por aliados y protectores a los yahud ni a los nasara, pues unos son aliados de otros. Quien los tome por aliados será uno de ellos. Allah no guía a la gente infame. (52) Verás cómo los que tienen una enfermedad en el corazón buscan relacionarse con ellos y les dicen: “Tememos que nos sobrevenga un infortunio.” Podría ser que Allah trajera la victoria o una orden Suya y tuvieran que lamentarse por lo que albergaban secretamente en su interior. (53) Dirán los creyentes: “¿Son éstos quienes juraron solemnemente por Allah que estarían con vosotros?” Vanas serán sus obras y se habrán perdido a sí mismos. (54) ¡Creyentes! Quien reniegue de su Din que sepa que Allah traerá a otros a los que amará y quienes Le amarán, afables con los creyentes y severos con los encubridores. Lucharán en el camino de Allah y no temerán la condena de la gente. Esa es la gracia de Allah que concede según Su voluntad. Allah es el Inconmensurable, y actúa según Su conocimiento. (55) Vuestros verdaderos aliados y protectores son Allah, Su Mensajero y los creyentes –esos que establecen la salah, entregan la zakah y se inclinan ante su Señor[489]. (56) Quien tome por amigos y protectores a Allah, a Su Mensajero y a los creyentes que sepa que el partido de Allah es el partido de los vencedores. (57) ¡Creyentes! No toméis por aliados y protectores a aquellos de entre los que recibieron el Kitab[490] antes que vosotros que se burlan de vuestro Din y lo toman a la ligera, ni tampoco a los encubridores. Tomad en serio las advertencias de Allah[491] si sois verdaderos creyentes. (58) Cuando llamáis a la salah, se mofan con desprecio, y ello porque son gente que no razona. (59) Pregúntale a la Gente del Kitab si os odian y quieren vengarse de vosotros porque creéis en Allah, en lo que se os está descargando y en lo que ya antes fue descargado, mientras que la mayoría de ellos se mantienen en continua rebeldía. (60) Pregúntales si quieren que les informes de los que recibirán el peor castigo de Allah? Aquel a quien Allah ha maldecido y ha sido objeto de Su ira –a algunos de ellos los hizo monos y cerdos– y adoran a los taghut[492]. Esos son los que llevarán la peor parte, pues son los que más se han alejado del camino de rectitud. (61) Cuando vienen a vosotros dicen: “Creemos,” pero entraron en el Din encubriendo la verdad y de la misma forma, salen de él. Allah sabe lo que ocultan. (62) Verás a muchos de ellos apresurarse al pecado y a la iniquidad, y a vivir de la ganancia ilícita. ¡Qué mal actúan! (63) ¿Por qué no les prohíben los rabbaniyyun y los ahbar[493] blasfemar y vivir de forma ilícita? ¡Qué malo es lo que forjan con su forma de actuar! (64) Dicen los yahud: “Las Manos de Allah están atadas.” ¡Que atadas queden las suyas y malditos sean por la blasfemia que han pronunciado! Muy al contrario, Sus Manos están abiertas y da según Su voluntad. Lo que tu Señor te está revelando a muchos de ellos les aumenta su rebeldía y encubrimiento. Esa es la causa de que hayamos hecho que haya enemistad y odio entre ellos –enemistad y odio que prevalecerán hasta el Día del Resurgimiento. Cada vez que enciendan un fuego de guerra, Allah lo apagará. Se esfuerzan por corromper en la Tierra, pero Allah no ama a los corruptores. (65) Si la Gente del Kitab creyera y tomara en serio Nuestras advertencias, cubriríamos sus malas acciones y les haríamos entrar en los Jardines de las Delicias. (66) Si realmente practicasen lo que se les ha prescrito en la Taurah y en el Inyil y lo que su Señor ha hecho descargar sobre ellos, recibirían abundantes bendiciones. Entre ellos hay una ummah[494] que actúa con rectitud, pero la mayoría no hace sino cometer maldades. (67) ¡Mensajero! Transmite lo que tu Señor te revela, pues de lo contrario no estarías cumpliendo con la misión que se te ha encomendado de propagar Su mensaje[495]. Es Allah Quien te protege de los hombres –nas. Allah no guía a los encubridores. (68) Di a la Gente del Kitab que si hubieran seguido la Taurah, el Inyil y lo que vuestro Señor os ha revelado, ahora no tendrían dificultad alguna en seguir lo que se está descargando, pero a muchos de ellos lo que tu Señor te revela les hace encubrir todavía más la verdad y les aumenta su rebeldía. Mas no te aflijas por los encubridores. (69) Aquellos que creyeron, los hadu, los nasara y los sabiin, quienes de ellos hayan creído en Allah y en Último Día y hayan actuado con rectitud tendrán su galardón junto a su Señor, y no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre[496]. (70) Hicimos un pacto con los Banu Isra-il y les enviamos numerosos Mensajeros. Cada vez que les llegaba uno de ellos con aquello que no deseaban, a unos los negaban y a otros los mataban. (71) Contaban con que no se les pondría a prueba y se hicieron ciegos y sordos a la verdad. Después, Allah se volvió a ellos con Su perdón, pero de nuevo fueron muchos los que retornaron a la ceguera y a la sordera de antes. Allah es consciente de la intención que les mueve a actuar. (72) Encubren la verdad los que dicen: “Allah es el Masih, hijo de Mariam[497],” siendo que el Masih dijo: “¡Banu Isra-il! Adorad a Allah –mi Señor y vuestro Señor.” Allah prohibirá la entrada en el Jardín a quien de poder a otro que a Él. Su refugio será el fuego. No encontrarán los infames en quien apoyarse. (73) ¡Qué grandes encubridores son los que dicen: “Allah es uno de tres,” cuando no hay, sino un Único Ilah! Más les valdría abandonar ese discurso, pues los que de ellos encubran la verdad tendrán un doloroso castigo. (74) ¿Es que no van a volverse arrepentidos a Allah ni van a suplicar Su perdón? Allah es el Perdonador, el Compasivo. (75) El Masih, hijo de Mariam, no era, sino un Mensajero antes del cual ya hubo otros. Su madre era una mujer veraz y ambos comían alimentos. Mira cómo les clarificamos las aleyas y luego mira cómo fraguan embustes. (76) Pregúntales si piensan adorar en vez de a Allah a lo que no tiene ningún poder para perjudicarles ni beneficiarles. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (77) Advierte a la Gente del Kitab que no vayan más allá de la verdad en su din, y que no sigan los deseos de quienes se extraviaron a sí mismos e hicieron que muchos otros se extraviaran, alejándolos del camino de rectitud. (78) Los Banu Isra-il que encubrieron la verdad fueron maldecidos por boca de Daud y de Isa, hijo de Mariam[498], por haber desobedecido y haber transgredido todos los límites. (79) Llegaron al extremo de no prohibirse sus maldades. ¡Inicuas en verdad eran sus obras! (80) Verás a muchos de ellos apoyar a los encubridores. Su maldad ha provocado la ira de Allah y por ello permanecerán para siempre en el tormento. (81) Si creyeran en Allah, en el Profeta y en lo que en él se descarga, no los tomarían como aliados y protectores, pero la mayoría de ellos son de los rebeldes. (82) Encontrarás que la gente más hostil hacia los creyentes son los yahud y los idólatras. De la misma forma que los más cercanos en afecto a los creyentes son los que dicen: “Somos nasara,” pues entre ellos los hay que se entregan al estudio, han renunciado al mundo y no se muestran altivos[499]. (83) Cuando oyen lo que se ha descargado sobre el Mensajero, ves cómo sus ojos se llenan de lágrimas, pues reconocen la verdad que hay en ello, y dicen: “¡Señor nuestro! ¡Creemos! Inscribe nuestros nombres junto a los que dan testimonio. (84) ¿Cómo no habríamos de creer en Allah y en lo que nos ha llegado de la verdad si esperamos anhelantes que nuestro Señor nos haga entrar con los que actúan con rectitud?” (85) El galardón que recibirán de Allah por sus palabras serán Jardines por los que fluirán ríos, en los que morarán para siempre. Merecida retribución para los que actúan con rectitud. (86) Los que encubren la verdad y refutan Nuestras aleyas estarán en el yahim[500]. (87) ¡Creyentes! No os prohibáis las cosas buenas que Allah os ha hecho lícitas ni vayáis más allá de los límites que se os imponen. Allah no ama a los que se exceden. (88) Comed de aquello con lo que Allah os sustenta que sea lícito y saludable. Tomad en serio las advertencias de Allah, Aquel en Quien creéis. (89) Allah no os toma en cuenta los juramentos que hacéis sin fundamento, pero sí aquellos con los que os comprometéis seriamente. Si no cumplís con aquello que habéis jurado cumplir, alimentad como remisión a diez pobres con lo mismo con lo que alimentáis a vuestra propia familia o vestidles o liberad a un cautivo. Quien no tenga los medios para hacerlo que ayune tres días. De esta forma, cubriréis los compromisos que hayáis incumplido. Prestad atención a vuestros juramentos. Así os aclara Allah Sus aleyas para que seáis agradecidos. (90) ¡Creyentes! En las bebidas fermentadas que contienen alcohol, en los juegos de azar, en las estatuas y en todo tipo de monumentos paganos, así como en los oráculos, ha dejado el shaytan su inmundicia. Alejaos, pues, de todo ello para que salgáis victoriosos. (91) Lo que el shaytan quiere conseguir con el vino y los juegos de azar es que haya enemistad y odio entre vosotros, para de esta forma apartaos del recuerdo de Allah y de la salah. ¿Acaso no ha llegado la hora de que terminéis con todo eso? (92) Obedeced a Allah, obedeced al Mensajero y guardaos. Pero si os apartáis, sabed que la misión de Nuestro Mensajero no es otra que la de clarificar el mensaje que se le revela[501]. (93) A los que crean y actúen con rectitud no se les tomará en cuenta lo que hayan ingerido anteriormente si muestran temor, creen y obran rectamente, se guardan del mal y creen, son temerosos y actúan con rectitud. Allah ama a los que hacen el bien. (94) ¡Creyentes! Allah os pone a prueba con las piezas que cazáis con vuestras manos y lanzas para que de esta forma sepa quién está conectado a la Órbita Divina[502] y toma en serio Sus advertencias. Quien trasgreda estos límites tendrá un doloroso castigo. (95) ¡Creyentes! No matéis a los animales de caza mientras permanezcáis en el estado de ihram. Quien de vosotros lo haga intencionadamente que salde su deuda con Allah sacrificando un animal similar al animal que mató como una ofrenda a la Ka’bah, y que juzguen dos de vosotros que sean justos o que cubra su falta alimentando a pobres o ayunando lo que sea equivalente para que así pruebe el castigo por su mala acción. Allah os perdona lo que hayáis hecho antes, pero quien reincida que sepa que Allah no dejará su transgresión sin castigo. Allah es el Poderoso, el Deshacedor de Agravios. (96) Podéis comer de los animales del mar que capturéis, un deleite para vosotros y para los que los utilicen como provisión en sus viajes, pero no os está permitido cazar los animales que viven en tierra firme mientras permanezcáis en el estado de ihram. Tomad en serio las advertencias de Allah, ante Quien seréis todos reunidos. (97) Allah ha establecido la Ka’bah, el Bait al-Haram, como referencia para los hombres –nas[503], y ha establecido los meses inviolables, los animales reservados al sacrificio y las cintas que los distinguen. Y ello para que sepáis que Allah conoce lo que hay en los Cielos y en la Tierra, y que Allah tiene conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (98) Allah es implacable castigando, y es el Perdonador, el Compasivo. (99) La única misión del Mensajero es transmitir lo que se le revela. Allah sabe lo que mostráis y lo que ocultáis. (100) Aclárales que no son iguales la inmundicia y la pureza[504], aunque te maraville buena parte de esa inmundicia. Tomad en serio las advertencias de Allah vosotros los dotados de entendimiento para que salgáis victoriosos. (101) ¡Creyentes! No preguntéis[505] por aquello que os llenaría de pesadumbre si se os respondiese. Mas si preguntáis por ello cuando se descargue el Qur-an, su significado se manifestará con claridad. Allah os lo hará patente. Allah es el Perdonador, el que Controla Su Ira. (102) Ya hubo quien preguntó por lo mismo antes que vosotros y ello les sacó de la creencia. (103) No ha sido Allah Quien ha designado a ninguna bahira[506] ni saiba[507] ni wasila[508] ni ham[509]. Sin embargo, los encubridores fraguan embustes contra Allah. La mayoría de ellos no razona. (104) Cuando se les dice: “Venid a lo que Allah hace descargar y al Mensajero,” dicen: “Nos basta con seguir aquello que seguían nuestros padres.” ¿Incluso si sus padres no sabían nada de nada ni estaban guiados? (105) ¡Creyentes! No sois responsables, sino de vuestras propias acciones. Los que se han salido del camino no podrán causaros ningún daño si seguís la guía. Al final todos compareceréis ante Allah, Quien os hará patentes vuestras obras. (106) ¡Creyentes! Cuando uno de vosotros esté próximo a morir y vaya hacer legado de sus bienes, que testifiquen dos de los vuestros[510] que sean justos, u otros dos cualquiera si estáis de viaje y os sobreviene la muerte. Mas si tenéis dudas al respecto, retenedles después de la salah y haced que juren por Allah: “No venderemos nuestro testimonio a ningún precio, aunque de ello se beneficiase un allegado nuestro ni ocultaremos lo que debemos declarar por Allah, pues si lo hiciéramos caeríamos en una fragante iniquidad.” (107) No obstante, si se descubriese que hubieran estado involucrados en algún delito, que otros dos de entre los que tengan más derecho ocupen su lugar y juren: “Por Allah que nuestro testimonio es más veraz que el de ellos y en nada lo hemos alterado, pues de haberlo hecho seríamos de los infames.” (108) Esta es la mejor manera de que den un testimonio verdadero o al menos de que teman que pueda haber otro juramento que desmienta el suyo. Tomad en serio las advertencias de Allah y estad atentos a lo que se os ordena. Allah no guía a los rebeldes. (109) El Día en el que Allah reúna a los Mensajeros y les pregunte: “¿Qué respuesta recibisteis?” Dirán: “No tenemos noticia de ese asunto. Sólo Tú conoces los Ghaib[511].” (110) Allah dirá a Isa, hijo de Mariam: “Recuerda la gracia que te concedí a ti y a tu madre cuando te apoyé con el Ruh al-Qudus[512] y de esta forma pudiste hablar a la gente cuando estabas en la cuna y siendo adulto. Te enseñé el Kitab y la Hikmah, la Taurah y el Inyil. Creaste del barro algo con forma de ave, soplaste en él y fue un pájaro por Mi voluntad. Sanaste al ciego de nacimiento y al leproso por Mi voluntad, e impedí a los Banu Isra-il que fueran contra ti cuando fuiste a ellos con la clarificación. Los que de ellos eran encubridores dijeron: ‘Es evidente que esto no es, sino magia.’ (111) Y cuando inspiré a los hawariyyun[513] que creyeran en Mí y en Mi Mensajero, dijeron: ‘¡Creemos! Atestigua, pues, que estamos sometidos.’” (112) Y cuando dijeron los hawariyyun: “¡Isa, hijo de Mariam! ¿Puede tu Señor bajar del cielo una mesa provista de alimentos para nosotros?” Dijo: “Temed a Allah si sois creyentes.” (113) Dijeron: “Queremos comer de ellos, sosegar nuestros corazones, tener la seguridad de que nos has dicho la verdad y dar testimonio de ello.” (114) Suplicó Isa, hijo de Mariam: “¡Allah, Señor nuestro! Haz que baje del cielo una mesa provista de alimentos que sea motivo de celebración para nosotros, del primero al último, y un signo Tuyo, y danos el sustento, pues Tú eres el Mejor Sustentador.” (115) Dijo Allah[514]: “Haré que descienda para vosotros, pero al que después de esto encubra la verdad lo castigaré con un castigo con el que ninguna otra criatura ha sido castigada antes.” (116) Preguntará Allah: “¡Isa, hijo de Mariam! ¿Has dicho tú a la gente: ‘Tomadme a mí y a mi madre por dioses aparte de Allah?’” Dirá: “¡Oh Tú, el Perfecto más allá de toda contingencia! ¿Cómo podría decir aquello a lo que no tengo derecho? Si lo hubiera dicho, Tú ya lo sabrías. Tú sabes lo que hay en mi nafs, pero yo no sé lo que hay en Tu nafs[515]. Eres el Conocedor de los Ghuyub[516]. (117) Tan sólo les dije lo que me ordenaste que les dijera: ‘¡Adorad a Allah, mi Señor y el vuestro!’ Y he sido testigo de ellos mientras permanecí en su compañía. Y cuando me acogiste, Tú eras su Vigilante[517]. Estás presente y nada se esconde a Tu conocimiento. (118) Es Tu derecho castigarles, pues son Tus siervos, y también perdonarles, pues en verdad que Tú eres el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría.” (119) Dirá Allah: “Este es el Día en que la veracidad beneficiará a los veraces.” Tendrán Jardines por los que fluirán ríos, en los que morarán para siempre. Allah estará satisfecho de ellos y ellos lo estarán de Él. Esta será la gran victoria. (120) De Allah es la soberanía de los Cielos y de la Tierra y de todo lo que en ellos hay. Es Él Quien tiene el poder sobre todas las cosas.

 

 

 

 

  1. SURA DE LOS REBAÑOS (AL-ANAM)

سُورَةُ لأَنْعامِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Alabado sea Allah que ha creado los Cielos y la Tierra, y ha dispuesto que haya tinieblas y luz. Sin embargo, los encubridores pretenden que hay otros con igual poder que su Señor. (2) Es Él Quien os creó de barro[518]. Luego os fijó un plazo. El final de ese plazo está junto a Él. Aun así, dudáis. (3) Él es Allah en los Cielos y en la Tierra[519]. Sabe lo que guardáis en secreto y lo que manifestáis. Conoce el fruto de vuestras obras. (4) No hay aleya que les llegue de las aleyas de su Señor de la que no se aparten. (5) No hacen, sino negar la verdad cuando la reciben. Pronto tendrán noticias de aquello de lo que se burlaban. (6) ¿Acaso no ven cómo hemos barrido pueblos enteros de los que hubo antes de ellos? Les dimos supremacía y les proveímos como no os hemos provisto a vosotros. Hacíamos que cayeran abundantes lluvias del cielo y que fluyeran ríos por sus tierras, pero los destruimos a causa de su iniquidad e hicimos que después de ellos surgieran otros pueblos. (7) Aunque hiciéramos que te descendiera un mensaje escrito en un pergamino que pudieran tocar con sus propias manos, los encubridores dirían: “¡Qué es esto que nos trae, sino magia evidente!” (8) Luego añaden: “¿Por qué no se hace descender un malak que le acompañe?” Si bajara un malak[520], la suerte estaría echada y su tiempo habría concluido. (9) Si hubiéramos hecho que el Mensajero fuese un malak, le habríamos dado forma humana y se habrían quedado más confundidos de lo que están. (10) Ya se burlaron de los Mensajeros que hubo antes de ti, pero sus sarcasmos los tenían sitiados. (11) Diles que vayan por la Tierra y vean cómo acabaron los falaces. (12) Pregúntales de quién es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Respóndeles que todo ello es de Allah, Quien se ha prescrito a Sí Mismo la rahmah. Tened por seguro que os reunirá el Día del Resurgimiento –Día que sin duda ha de llegar. Allí estarán los que se hayan perdido a sí mismos, los que encubrían la verdad de este Día. (13) De Él es cuanto habita en la oscuridad de la noche y en la claridad del día. Está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y según Su conocimiento actúa. (14) Pregúntales si deberías tomar como protector a otro que a Allah, el Originador[521] de los Cielos y de la Tierra, Quien provee a toda la creación y no necesita el sustento de nadie. Infórmales de que se te ha ordenado ser el primero en someterte y que de ninguna forma seas de los idólatras[522]. (15) Transmíteles el temor que sientes al pensar en el castigo de un Día temible que te sobrevendría si desobedecieras a tu Señor. (16) Quien ese Día se haya librado de él, habrá sido por Su rahmah[523]. Esa es la clara victoria. (17) Si Allah te aflige con un mal, nadie excepto Él podrá retirarlo. Y si te concede un bien, sabe que Él tiene el poder sobre todas las cosas. (18) Es Él Quien se impone irresistiblemente sobre Sus siervos – el que Juzga con Sabiduría, el Conocedor de Todos los Registros[524]. (19) Pregúntales de quién es el testimonio más fiable. Respóndeles que de Allah, que es el Testigo entre ellos y tú. Y anúnciales que se te inspira este Qur-an para advertirles a ellos y a todo aquel a quien le alcance y sea capaz de comprenderlo. ¿Daréis testimonio de que hay otros dioses junto a Allah? Adviérteles que tú nunca atestiguarás tal cosa. Y aclárales que Él es el Único Ilah y que nada tienes que ver con lo que Le asocian. (20) Aquéllos a quienes dimos el Kitab[525] reconocen que es la verdad con la misma certitud que reconocen a sus propios hijos, pero los que se han perdido a sí mismos la encubren. (21) ¿Puede haber alguien más infame que quien fragua embustes contra Allah o contra Sus signos? No habrá victoria para los nefarios. (22) El Día en que los reunamos a todos y luego preguntemos a los idólatras: “¿Dónde están esas entidades con las que afirmabais estar asociados y a las que dabais el mismo poder que a Allah?” (23) Todo lo que podrán argumentar será: “¡Por Allah, nuestro Señor, que no éramos de los idólatras!” (24) ¡Mira cómo se desmienten a sí mismos y cómo les han extraviado los embustes que ellos mismos forjaron! (25) De entre ellos los hay que te escuchan, pero hemos puesto confusión en sus corazones para que no comprendan y sordera en sus oídos para que no entiendan lo que oyen[526]. Aunque vieran todos los signos de tu Señor, no creerían en ellos. Tal es su ignorancia que cuando vienen a ti los encubridores para argumentarte, dicen: “Esto no son, sino leyendas de los antiguos.” (26) Impiden que los demás crean en la verdad y ellos mismos se apartan de ella, pero sólo se destruyen a sí mismos sin darse cuenta. (27) Si los vieras cuando se detengan ante el fuego y digan: “¡Ay de nosotros! ¡Ojalá pudiéramos volver! No negaríamos los signos de nuestro Señor, y seríamos de los creyentes[527].” (28) Pero no, lo dirán porque se les habrá hecho patente lo que antes ocultaban. Aunque volvieran a la vida de este mundo, volverían a hacer lo que se les había prohibido que hicieran. Mienten incluso en su arrepentimiento. (29) Decían: “Sólo existe la vida de este mundo, y de seguro que no vamos a ser resucitados.” (30) Si vieras cuando comparezcan ante su Señor y les pregunte: “¿Acaso no es esto verdad?” Responderán: “¡Por nuestro Señor, que sí lo es!” Les dirá: “Gustad, pues, el castigo por haberla encubierto.” (31) Vagarán errantes en el extravío los que niegan el encuentro con Allah hasta que les llegue de súbito la Hora y digan: “¡Pobres de nosotros! ¡Cómo pudimos ser tan negligentes!” Cargarán sobre las espaldas con su ignominia. ¿Acaso no es deleznable su carga? (32) La vida de este mundo no es, sino un efímero tránsito y distracción, pero la morada de Ajirah es mejor para los que toman en serio las advertencias de su Señor[528]. ¿No vais a razonar? (33) De sobra sabemos que te afligen sus palabras, pero no es contra ti contra quien lanzan sus embustes, sino contra las aleyas de Allah. (34) Ya antes de ti hubo Mensajeros contra quienes también fraguaron embustes, pero resistieron a pesar de la inmundicia que les arrojaban hasta que les dimos la victoria. No hay mudanza en el plan de Allah. Ya te hemos narrado noticias sobre los Enviados. (35) Si te resulta insoportable su rechazo, mira si puedes congraciarte con ellos excavando un túnel en la tierra o subiendo al cielo con una escala para traerles un signo. Si Allah hubiera querido, los habría guiado a todos[529]. No dejes que los sentimientos te hagan actuar como si fueras un ignorante[530]. (36) Sólo pueden responder los que escuchan. A los muertos Allah los resucitará y luego volverán a Él. (37) Preguntan: “¿Por qué no se ha hecho descender sobre él un signo de su Señor?” Aclárales que Allah tiene el poder para hacer que descienda un signo, pero la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (38) No hay criatura que se mueva sobre la tierra ni volador que vuele con sus alas que no forme comunidades semejantes a las vuestras[531]. No hemos descuidado ningún detalle en el Kitab[532]. Luego serán reunidos para volver a su Señor. (39) Los que encubren la verdad de Nuestras aleyas moran sordos y mudos en las más abyectas tinieblas. Allah extravía o guía al camino de rectitud según Su voluntad. (40) Pregúntales qué harían si les llegara el castigo de Allah o les llegara la Hora, ¿llamarían acaso a otro que a Allah? Responded si sois sinceros. (41) ¡Por supuesto que no! Sólo a Él llamaríais y retiraría, si así fuera Su voluntad, el mal del que le pidierais que os librase, y os olvidaríais de las entidades a las que hubierais dado poder aparte de Él. (42) Sabe que enviamos a las comunidades que hubo antes de la tuya Mensajeros y que las castigamos afligiéndolas con el infortunio para que suplicaran con humildad. (43) ¿Por qué no lo hicieron cuando les llegó la aflicción? Sus corazones, en cambio, se endurecieron y el shaytan hizo que les parecieran hermosas y loables sus obras. (44) Cuando olvidaron aquello con lo que se les había hecho recordar, les abrimos las puertas de la abundancia, y cuando más se regocijaban con lo que se les había dado, les llegó de súbito Nuestro castigo[533] y fueron presa de la desesperación. (45) De esta forma cortamos de raíz la iniquidad de la gente infame. Alabado sea Allah, el Señor de Todos los Dominios [534]. (46) Pregúntales si han pensado en lo que sucedería si Allah les quitara el oído y la vista y sellara sus corazones. ¿Qué otro dios aparte de Allah les devolvería al estado anterior? Observa cómo clarificamos las aleyas y, sin embargo, ellos se apartan. (47) Pregúntales si han pensado en lo que sucedería si el castigo de Allah se les presentase de súbito o tras notoria advertencia. ¿Acaso serían aniquilados otros que los infames? (48) No enviamos a los Mensajeros, sino como anunciadores de buenas nuevas y como advertidores. A los que crean y actúen con rectitud no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre, (49) pero quienes nieguen Nuestras aleyas tendrán un duro castigo como pago por su rebeldía. (50) Aclárales que no afirmas tener acceso a las despensas de Allah ni que conozcas el Ghaib, ni les dices que seas un malak. Únicamente sigues lo que se te inspira. Pregúntales si consideran que son iguales el ciego y el que percibe la realidad[535]. ¿Es que no vais a reflexionar? (51) Advierte con él a quienes teman ser reunidos para comparecer ante su Señor. Fuera de Él no tendrán en quien apoyarse ni quien interceda por ellos. Tal vez así tomen en serio Nuestras advertencias. (52) No rechaces a los que invocan a su Señor mañana y tarde buscando Su complacencia. Cada uno tenéis vuestra propia cuenta de la que responder. Rechazarles sería por tu parte una iniquidad[536]. (53) Así es como hacemos que unos sean motivo de prueba para otros, de modo que digan: “¿Son éstos a los que Allah ha agraciado de entre nosotros?” ¿Es que acaso no es Allah Quien mejor conoce a Sus siervos agradecidos? (54) Cuando vengan a ti los que creen en Nuestras aleyas, recíbeles diciendo: “¡Que la paz sea con vosotros! Vuestro Señor se ha prescrito a Sí Mismo la rahmah, y que sepa el que de vosotros haya hecho un mal por ignorancia y después de ello se arrepienta y enmiende su conducta que Allah es el Perdonador, el Compasivo.” (55) De esta forma explicamos con detalle las aleyas para mostrarte claramente el camino que siguen los nefarios. (56) Aclárales que se te ha prohibido adorar a todo aquello a lo que dan poder aparte de Allah. Y que no seguirás sus inclinaciones, pues si lo hicieras te saldrías del camino de rectitud y dejarías de estar guiado. (57) Anúnciales que únicamente sigues lo que tu Señor te ha clarificado, mientras que ellos lo niegan. Nada puedes hacer en cuanto a lo que tanto les urge, pues no hay más juicio que el de Allah –el que emite con la verdad, y nadie mejor que Él para separarla de la falsedad. (58) Adviérteles que si pudieras hacer que llegara lo que con tanta urgencia piden, el asunto entre vosotros quedaría resuelto. Allah sabe mejor cómo tratar a los infames. (59) Sólo Él tiene las llaves del Ghaib[537] y sólo Él lo conoce. Sabe lo que hay en la tierra y en el mar. No cae una sola hoja que Él no conozca y sepa que ha caído, ni hay semilla en la oscuridad de la tierra ni nada húmedo o seco que no esté en un Kitab inalterable[538]. (60) Es Él Quien os hace morir en la noche y Quien sabe el afán que os movió durante el día. Luego os devuelve a la vida para que se cumpla el plazo que tiene fijado. A Él volveréis y os mostrará vuestras obras[539]. (61) Se impone irresistiblemente sobre Sus siervos. Os envía custodios hasta que os llega la muerte y se os llevan con celeridad Nuestros Enviados. (62) Luego son devueltos a Allah, su verdadero Señor. ¿Acaso no es a Él a Quien pertenece el juicio? Es Él Quien lleva la cuenta de todos. (63) Pregúntales Quién puede salvarles de las tinieblas de la tierra y del mar. Le suplicáis humildes y temerosos: “Si nos salvas de esta aflicción, seremos de los agradecidos.” (64) Aclárales que es Allah Quien les salva de esta y de todas las aflicciones. Sin embargo, cuando os veis a salvo, levantáis junto a Él otros dioses. (65) Adviérteles que Él tiene el poder de enviarles un castigo que les llegue de arriba o les venga de abajo, o de confundirles, dividiéndoles en sectas y haciéndoles probar la violencia de unos contra otros. Observa cómo clarificamos las aleyas para que puedan comprender. (66) Mas tu gente lo rechaza, a pesar de ser la verdad. Aclárales que tú no eres su garante. (67) Para cada noticia[540] hay un escenario[541]. Pronto sabréis. (68) Cuando veas que se meten en conversaciones en las que tratan sin ningún rigor Nuestras aleyas, apártate de ellos hasta que cambien de tema. Quizás el shaytan te distraiga, pero cuando caigas de nuevo en la cuenta de lo que están hablando, no sigas sentado con los infames. (69) En nada son responsables los temerosos de las cuentas que esos tengan que rendir, pero que les adviertan de las consecuencias de su actitud. Tal vez así les entre el temor. (70) No te entretengas con los que toman el Din como su profesión y como un medio de olvidarse de la responsabilidad que han contraído. La vida de este mundo les ha seducido y hacen creer que siguen firmes en la creencia. Mas no dejes de recordarles con lo que se te revela que son las obras las que llevan a la condenación, y que no hay fuera de Allah nadie en quien apoyarse ni nadie que pueda interceder. No se aceptará ningún rescate con el que se quiera compensar las malas acciones. Esos son a los que sus obras les habrán condenado. Su bebida será agua hirviendo. Tendrán un doloroso castigo por haber encubierto la verdad. (71) Pregúntales si deberíais invocar, en vez de a Allah, a lo que no os beneficia ni os perjudica, y si deberíais volveros sobre vuestros pasos después de que Allah os ha guiado. ¿Deberíais comportaros como aquel al que los shayatin han seducido y va desorientado y confuso por la Tierra? Y sin embargo, tiene amigos que le llaman a la guía: “¡Ven con nosotros!” Adviérteles que la guía de Allah es la guía, y que se os ha ordenado someteros al Señor de Todos los Dominios, (72) y que establezcáis la salah y que toméis en serio Sus advertencias, pues ante Él tendréis que comparecer. (73) Es Él Quien ha creado los Cielos y la Tierra de la mejor manera posible. El Día que diga: “Sé,” y sea, Su palabra se habrá hecho efectiva. Se soplará en el cuerno[542] y Suya será la soberanía. Conoce el Ghaib y lo manifiesto. Juzga con sabiduría y es el Conocedor de Todos los Registros. (74) E incluye la secuencia cuando Ibrahim dijo a su padre Azar: “¿Haces dioses de unos ídolos? En verdad que te veo a ti y a tu gente en un claro extravío[543].” (75) Le mostramos a Ibrahim los dominios de los Cielos y de la Tierra para que comprendiera su funcionamiento y tuviera certeza de que son creación de Allah[544]. (76) Cayó sobre él la noche y vio un astro. Se dijo: “Éste es mi Señor,” pero cuando se ocultó, dijo: “¡Cómo adoraré lo que no tiene permanencia!” (77) Y vio aparecer la Luna. Se dijo: “Éste es mi Señor,” pero al ver que también se ocultaba, exclamó: “Si no me guía mi Señor, estaré de nuevo con los extraviados.” (78) Y vio salir el Sol. Se dijo: “Éste es mi Señor. Es el astro más grande y refulgente,” pero cuando se ocultó, dijo: “¡Gente mía! Nada tengo que ver con vuestra idolatría!” (79) En cuanto a mí, me someto como hanifa[545] a Quien ha originado los Cielos y la Tierra. En Él me protejo de ser de los idólatras. (80) Cuando su gente trató de rebatirle[546], les dijo: “¿Pretendéis saber sobre Allah más que yo cuando es a mí a quien ha guiado? No temo a esos que tomáis por dioses, pues sólo tendrían poder para dañarme si así fuera la voluntad de mi Señor. Su conocimiento abarca todas las cosas. ¿No vais a razonar? (81) ¿Cómo habría de temer a vuestros dioses cuando vosotros no teméis asociarlos con Allah, a pesar de que no tienen ningún poder ni ha descendido sobre vosotros ninguna autoridad para que los adoréis? Y si tenéis algún conocimiento, respondedme: ¿Cuál de las dos partes tiene más razón para sentirse a salvo?” (82) Esos que creen y no revisten su iman de idolatría, entenebreciéndolo, y están guiados. (83) Este es Nuestro argumento, el que dimos a Ibrahim contra su gente. Elevamos en rango siguiendo Nuestro plan. Tu Señor juzga con sabiduría, y actúa según Su conocimiento. (84) Le concedimos[547] a Ishaq y a Yaqub, a los que guiamos. A Nuh, le habíamos guiado antes. Y son descendientes suyos –Daud, Sulayman, Ayyub, Yusuf, Musa y Harun. Así retribuimos a los que actúan con rectitud. (85) Y Zakariyya, Yahya, Isa e Ilyas, todos ellos de los justos. (86) E Ismail, Al-Yasa, Yunus y Lut. A todos ellos los preferimos por encima de los demás. (87) Entre sus padres, descendientes y hermanos están los que escogimos y guiamos al camino de rectitud. (88) Esta es la guía de Allah con la que Él guía a Sus siervos siguiendo Su plan. Si hubieran dado poder a otro que a Allah, habrían hecho inútiles todas sus obras. (89) Esos son a los que les dimos el Kitab, el juicio y la Profecía, y si estos lo rechazan, lo confiaremos a otros que no lo encubran. (90) Ésos son a los que Allah ha guiado. Sigue, pues, el ejemplo de su guía. Aclárales que no les pides ningún pago por ello. No es, sino una admonición y un recordatorio para todos los hombres[548]. (91) No han evaluado debidamente el método que Allah ha establecido para guiar a la gente. Por ello dicen: “Allah no ha revelado nada a ningún ser humano –bashar[549].” Pregúntales quién entonces hizo descargar el Kitab con el que vino Musa –luz y guía para los hombres –nas. Lo transcribís en pergaminos, algunos de los cuales mostráis, pero la mayor parte de ellos los ocultáis. Así aprendisteis lo que no sabíais ni vosotros ni vuestros padres. Proclama: “¡Allah!” Luego déjalos entretenidos en sus vanas discusiones. (92) Este Kitab lo hacemos descender como una bendición para confirmar lo que ya había y para advertir a los que habitan en la madre de las ciudades y en las que hay alrededor de ella. Los que creen en la Última Vida, creen en él y son cuidadosos con su salah. (93) ¿Quién puede ser más infame que quien forja embustes contra Allah o dice: “Se me ha inspirado,” pero no se le ha inspirada nada. Y dice: “Descargaré algo como lo que Allah hace descargar.” Si vieras cuando a los infames les llegue la agonía de la muerte y los malaikah les arranquen sus nafs[550] y les digan: “Hoy vuestra retribución será el desprecio por los embustes que forjasteis contra Allah y por haberos ensoberbecido cuando se os recitaban Sus aleyas. (94) Al final habéis venido a Nosotros, uno a uno, como os creamos la primera vez. Habéis dejado atrás todo lo que os dimos en la vida del mundo. No vemos que haya con vosotros ningún intercesor, ésos que afirmabais que tenían el mismo poder que Allah. El vínculo ficticio que os unía se ha roto, y esa ficción que pretendíais que era un poder os ha extraviado.” (95) Es Allah Quien hiende la semilla y el hueso de los frutos, sacando lo vivo de lo muerto y haciendo que lo vivo sea fuente y origen de lo muerto. Es Allah Quien lo ha diseñado así. Sin embargo, os apartáis del camino. (96) Él hace que rompa el día y que la noche sea propicia para el reposo, y hace que el Sol y la Luna sean medios de calcular el tiempo. Así está inscrito en el plan del Poderoso, el que Actúa Según Su Conocimiento[551]. (97) Es Él Quien ha dispuesto las estrellas en el cielo para que os sirvan de guía en la noche cuando viajáis por la tierra y por el mar. Hemos clarificado las aleyas para aquellos que escudriñan la creación. (98) Es Él Quien os ha producido a partir de una sola nafs –entidad estable y depósito genético. Hemos clarificado las aleyas para la gente capaz de comprender[552]. (99) Es Él Quien hizo que cayera agua del cielo. Con ella brotaron plantas de todo tipo y de ellas sacamos granos frescos de los que brotaron apretadas espigas de cereales. Hicimos que la palmera echara sus brotes y que de ellos salieran racimos de dátiles fáciles de coger. Produjimos jardines de vides, olivos y granados, semejantes en apariencia, pero muy diferentes en sabor y propiedades. Fijaos en sus frutos cuando crecen y maduran. En todo ello hay signos para la gente que cree. (100) Sin embargo, han hecho de los yin dioses que asocian con Allah, cuando ha sido Él Quien los ha creado. Han blasfemado al atribuirle hijos e hijas sin ningún conocimiento. ¡Ensalzado sea en Su perfección más allá de toda contingencia! (101) Dio comienzo[553] a los Cielos y a la Tierra. ¿Cómo habría de tener hijos si no tiene consorte y ha creado todo cuanto existe? Es Él Quien tiene el conocimiento de todas las cosas, y según él actúa. (102) Ése es Allah, vuestro Señor. No hay ilah, sino Él. El Creador de todo cuanto existe. ¡Adoradle pues! Él es el Garante de Todo lo Creado. (103) La percepción humana no Le abarca, pero Su percepción abarca todas las cosas. Él es el Sutil, el Conocedor de Todos los Registros. (104) Vuestro Señor os ha dado consciencia para que podáis discernir. Así pues, quien distinga la verdad de la falsedad obtendrá de ello un gran beneficio. Mas quien prefiera permanecer ciego a la realidad, a él mismo se dañará. “Yo no soy vuestro guardián[554].” (105) Repetimos las aleyas, variando su forma para completar su significado, para que digan que has estudiado bien el asunto, y clarificarlas para aquellos que escudriñan la creación. (106) Sigue únicamente lo que te inspira tu Señor. No hay ilah, sino Él. Y apártate de los idólatras. (107) Si esa hubiera sido la voluntad de Allah[555], no habrían dado poder a otros aparte de Él. No te hemos hecho su guardián ni su garante. (108) No insultéis a los que invocan en vez de a Allah, ya que podría ser causa de que, movidos por su hostilidad e ignorancia, insultasen ellos a Allah. Hemos hecho que a cada ummah le pareciera bien su forma de actuar[556]. Luego habrán de volver a su Señor, Quien les mostrará sus obras. (109) Juran solemnemente por Allah que si les llegara un signo, creerían en él. Diles que los signos están junto a Allah. ¿Acaso no os dais cuenta de que aunque les llegaran, no creerían en ellos? (110) Mudaremos sus corazones y su visión, pues desde el principio encubrieron Nuestros signos. Los dejaremos vagar errantes como si estuvieran ciegos. (111) Aunque hiciéramos que bajaran a ellos malaikah[557] y que los muertos les hablaran, y reuniéramos todas las cosas que hay en el mundo y se las pusiéramos delante, no creerían, a menos que estuviera en el plan de Allah, pero la mayoría de ellos ignora esta realidad. (112) Para cada Profeta hemos dispuesto shayatin de entre los hombres y los yin que son sus enemigos y se inspiran unos a otros palabras adornadas de engaño. Si esa fuera la voluntad de Allah, no lo harían. Déjalos con las falsedades que forjan (113) para que los corazones[558] de quienes no creen en Ajirah las escuchen, les seduzcan y les hagan obrar con iniquidad. (114) “¿Por qué habría de desear otro juez que Allah cuando es Él Quien ha hecho descargar para vosotros el Kitab que distingue la verdad de la falsedad[559]?” Aquéllos a los que se les dio el Kitab saben que proviene de tu Señor. No seas, pues, de los que dudan[560]. (115) El plan de tu Señor es de una perfección y justicia absolutas. No hay nadie que pueda cambiarlo. Él está atento a todo cuanto acontece en la creación, y según Su conocimiento actúa. (116) Si obedecieras a la mayoría de los que habitan en la Tierra, te extraviarían del camino de Allah, pues no siguen, sino suposiciones y no hacen, sino conjeturar. (117) Tu Señor sabe bien quién se ha extraviado de Su camino y quien está guiado. (118) Comed de aquello sobre lo que se haya mencionado el nombre de Allah si creéis en Sus aleyas. (119) ¿Por qué no habríais de comer de aquello sobre lo que se ha mencionado el nombre de Allah? Ya se ha explicado detalladamente lo que se os prohíbe, a menos que os veáis forzados a ello. En verdad que muchos, faltos de conocimiento, se extravían por seguir sus deseos, pero tu Señor conoce a los transgresores. (120) No apoyéis el mal patente o secreto. Los nefarios recibirán su retribución por las maldades que hayan cometido. (121) No comáis de aquello sobre lo que no haya sido mencionado el nombre de Allah[561], pues hacerlo es una abominación. El trabajo de los shayatin consiste en inspirar a sus secuaces para que polemicen con vosotros. Si les obedecierais, seríais de los idólatras. (122) ¿O acaso quien había muerto[562] al espíritu e hicimos que volviera a la verdadera vida, poniendo en él una luz con la que camina entre la gente es como quien deambula entre tinieblas sin poder salir de ellas? A los encubridores les hacemos creer que son correctas sus obras. (123) Así hacemos que los nefarios de cada ciudad sean su gente más influyente para que de esa forma maquinen en ellas, pero sólo maquinan, sin darse cuenta, contra ellos mismos. (124) Cuando les llega una aleya, dicen: “No creeremos hasta que no se nos dé lo mismo que se les dio a los Mensajeros de Allah.” Bien sabe Allah a quién revela Su mensaje. Pronto los facinerosos recibirán la afrenta de Allah y un terrible castigo[563] por lo que han maquinado. (125) A quien Allah quiere guiar abre su corazón al Islam[564], y a quien quiere extraviar le hace sentir en su pecho la misma angustia que sentiría si estuviera ascendiendo velozmente al cielo. Así aflige Allah a los encubridores. (126) Este es el camino de tu Señor, el camino de rectitud. Clarificamos las aleyas para la gente que recapacita. (127) Ellos tienen junto a su Señor la morada de la paz. Él será su protector por haber actuado con rectitud. (128) El Día en que los reúna a todos se dirá al grupo de yin: “¡Yin! Lograsteis seducir a muchos seres humanos.” Dirán sus secuaces de entre los hombres: “¡Señor nuestro! Disfrutamos asociándonos con ellos y nos beneficiamos unos de otros. Hoy el plazo que nos diste ha terminado.” Les dirá: “Vuestra morada es el fuego, en el que permaneceréis para siempre, salvo lo que esté inscrito en el plan de Allah[565].” Tu Señor juzga con sabiduría, y según Su conocimiento actúa. (129) En pago por su maldad hacemos que los infames se desentiendan unos de otros. (130)¡Hombres –insan– y yin! ¿Acaso no os llegaron Mensajeros de entre vosotros que os recitaban Mis aleyas y os advertían del encuentro de este Día?” Dirán: “Somos testigos de que así fue.” Les engañó la vida de este mundo y atestiguarán contra sí mismos que encubrieron la verdad. (131) Tu Señor no destruye una ciudad injustamente, sin antes haber advertido a sus habitantes. (132) Cada uno tendrá el rango que merezca por sus obras. Tu Señor no está descuidado de lo que hacen. (133) Y sabe que tu Señor es en Sí Mismo Suficiente, Poseedor de la Rahmah. Si esa es Su voluntad, os exterminará de la faz de la Tierra y hará que os sucedan[566] quien así decida Su voluntad, siguiendo Su plan, del mismo modo que os originó de la descendencia de otra gente. (134) Tened por cierto que aquello con lo que se os amenaza llegará sin que podáis impedirlo. (135) Diles: “¡Gentes del lugar! Actuad según mejor os parezca, que yo también lo haré, y veremos al final de quién es el triunfo. No hay victoria para los infames.” (136) Destinan para Allah, de lo que Él ha creado, parte de las cosechas y de los animales de rebaño, y afirman: “Esto es para Allah y esto es para los otros alihah[567].” Pero lo que está destinado a sus alihah no llega a Allah, y lo que es para Allah sí les llega a ellos. ¡Qué inicua forma de actuar! (137) De la misma forma, las entidades a las que dan poder[568] hacen que a muchos de los idólatras les parezca acertado matar a sus propios hijos para causarles la ruina y confundirles en su din. Si esa fuera la voluntad de Allah, no lo harían. ¡Déjalos, pues, a ellos y a los embustes que forjan! (138) Entre sus pretensiones está el decir: “Este ganado y estas cosechas están reservados para aquellos a quienes nosotros queramos alimentar con ellos.” Hay animales sobre los que han prohibido montar, y a otros los sacrifican sin mencionar el nombre de Allah. Mas todas esas restricciones que se imponen no son, sino invenciones suyas. Allah les dará su merecido por los embustes que han forjado[569]. (139) Y dicen: “Lo que hay en el vientre de estos animales es exclusivo de nuestros varones y está prohibido para nuestras mujeres.” Mas si nace muerto, se lo reparten entre todos. Les dará su merecido por sus prácticas supersticiosas. Actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (140) ¡Qué extravío el de quienes neciamente y sin conocimiento mataban a sus propios hijos y prohibían, fraguando embustes contra Allah, aquello con lo que Allah les proveía! En verdad que estaban extraviados y sin guía. (141) Es Él Quien ha hecho salir de los campos vides que se emparran y otras que no trepan, palmeras y semillas que producen diferentes tipos de alimentos, aceitunas y granados –todos ellos similares y al mismo tiempo diversos. Comed de los frutos que den cuando estén maduros, y el día de la recolección entregad lo que Allah os ha prescrito de la riqueza que habéis obtenido de ellos y no la malgastéis. Él no ama a los despilfarradores. (142) De entre los animales de ganado disponéis de los que os sirven para llevar la carga y para montar en ellos, y de otros obtenéis diversas utilidades[570]. Comed de aquello con lo que Allah os provee y no sigáis los pasos del shaytan –vuestro enemigo declarado. (143) En cuanto a lo que prohíben[571], toman, en parejas, ocho cabezas de animales de ganado –dos parejas de ovinos y dos de caprinos. Pregúntales quién les ha prohibido los dos machos o las dos hembras o lo que éstas envuelven en sus matrices. Que te den cuenta de ello con conocimiento si es verdad lo que dicen. (144) Y de la misma forma, toman dos parejas de camélidos y dos de bovinos. Pregúntales quién les ha prohibido los dos machos o las dos hembras o lo que éstas envuelven en sus matrices. ¿O acaso estabais presentes cuando Allah ordenó tal cosa? ¿Quién es más infame que quien forja embustes contra Allah para extraviar a la gente, sin conocimiento alguno? Allah no guía a los infames. (145) Adviérteles que no encuentras en lo que se te ha inspirado que se le haya prohibido a nadie comer de todo cuanto quiera[572], salvo de los animales muertos, de la sangre derramada y de la carne de cerdo, pues es una inmundicia, o sobre el que se haya cometido la abominación de sacrificarlo en el nombre de otro que Allah. Mas quien se vea forzado a ello sin tener la intención de rebelarse o transgredir los límites prescritos que sepa que Allah es el Perdonador, el Compasivo. (146) A los hadu les prohibimos todo lo que tuviera pezuña sin dividir (como el casco del caballo), así como la grasa del ganado bovino y ovino, salvo la que tuvieran en el lomo, en los intestinos o adherida a los huesos. Así es como les pagamos por su rebeldía. Y somos veraces. (147) Si te acusan de mentir, aclárales que la rahmah de su Señor abarca todas las cosas, pero no habrá remisión para los nefarios. (148) Dirán los idólatras: “Si Allah hubiese querido, no habríamos caído en la idolatría ni tampoco nuestros padres ni habríamos prohibido nada.” Así mismo encubrían la verdad los que hubo antes de ellos hasta que probaron Nuestro castigo. Pregúntales si basan sus argumentos sobre algún conocimiento que no pueden mostrar. Sólo siguen suposiciones y no hacen, sino conjeturar. (149) Adviérteles que es Allah Quien tiene el argumento irrefutable. De haber sido esa Su voluntad, os habría guiado a todos. (150) Diles que vengan con sus testigos, ésos que atestiguan que Allah ha prohibido todo eso. Si dan testimonio, no lo des tú con ellos ni sigas las falsedades de los que niegan Nuestras aleyas ni las de aquellos que no creen en Ajirah y ponen junto a tu Señor otros alihah. (151) Llámales para que vengan y les declares lo que su Señor les ha prohibido –que no inventen alihah y les den poder en vez de a Él; y en cuanto a sus padres, que actúen con ellos de la mejor manera, y que no maten a sus hijos por temor a la miseria –nosotros les proveemos y que tengan por seguro que también les proveeremos a ellos; que no se acerquen a la obscenidad abiertamente o en secreto y que no maten a quien Allah ha prohibido matar salvo por derecho. Esto es lo que se os ordena, y en ello hay motivo para que reflexionéis[573]. (152) No os acerquéis a la riqueza del huérfano si no es para beneficiarle hasta que alcance la mayoría de edad. Sed justos en la medida y en el peso. No exigimos a nadie más allá de su capacidad. Cuando emitáis juicios, hacedlo con equidad, aunque se trate de un allegado. Y sed leales al compromiso que habéis contraído con Allah. Esto es lo que se os ordena, y en ello hay motivo para que recapacitéis. (153) Éste es el camino de rectitud –¡Seguidlo! Y no sigáis ningún otro camino, pues os alejarían del Suyo. Esto es lo que se os ordena; así pues, prestad atención a lo que se os decreta. (154) Luego dimos el Kitab a Musa para perfeccionar a aquellos que actúan con rectitud. En él clarificamos todas las cosas, y lo hicimos guía y rahmah para que pudieran creer en el encuentro con su Señor. (155) Y éste Kitab[574] lo descargamos como una bendición. Seguidlo, pues, y tomad en serio las advertencias que se os hacen para que se tenga misericordia de vosotros. (156) Ahora no podréis decir: “El Kitab únicamente les fue revelado a las dos taifas que hubo antes de nosotros, y desconocíamos las enseñanzas que contenía.” (157) Ni podréis decir: “Si se nos hubiera revelado el Kitab, habríamos seguido su guía mejor que ellos.” Y bien, os ha llegado la clarificación de vuestro Señor, la guía y la rahmah. ¿Y quién es más infame que aquel que niega las aleyas de Allah y se aparta de ellas? Quienes rechacen Nuestras aleyas recibirán un terrible castigo por haberse apartado de la guía. (158) ¿Esperan acaso que vengan a ellos los malaikah, o tu Señor, o que de Él les lleguen signos? El Día en que les lleguen los signos de tu Señor ninguna nafs se beneficiará de su iman si antes no creyó o puso en el haber de su creencia algún bien. Diles que esperen, que también nosotros esperamos. (159) Mas no te involucres con los que se dividieron en su din dando lugar a sectas –shiya[575]. Este asunto sólo incumbe a Allah. Él les mostrará las consecuencias de su forma de proceder. (160) A quien venga con una buena acción se le retribuirá como si hubiera hecho diez iguales a esa, pero a quien traiga consigo una mala acción se le pagará únicamente por ella. Nadie será tratado injustamente. (161) Infórmales de que te Señor te ha guiado al camino de rectitud, al preciado Din, a la mil-lah[576] de Ibrahim, que era hanifa[577] y no de los idólatras. (162) Y diles que tu salah, lo que sacrificas, tu vida y tu muerte son para Allah, el Señor de Todos los Dominios [578]. (163) Nadie puede participar de Su unicidad –“en eso se me ha ordenado creer, y soy el primero en someterme.” (164) Pregúntales si habrías de anhelar como Señor a otro que a Allah, cuando es Él Quien tiene la soberanía sobre todas las cosas. Cada nafs[579] recibirá lo que merezca y nadie cargará con la carga de otro. Luego regresareis a vuestro Señor, Quien os clarificará aquello en lo que discrepabais. (165) Es Él Quien os ha hecho sucesores en la Tierra[580] y ha elevado en rango a unos por encima de otros para poneros a prueba con los dones que cada uno ha recibido. Tu Señor es rápido en castigar, y es el Perdonador, el Compasivo.

 

 

 

 

  1. SURA DE LA PARTE MÁS ELEVADA DE LA SEPARACIÓN

(AL-ARAF)

سُورَةُ الأَعْرَافِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Alif, Lam, Mim, Sad[581]. (2) Un Kitab[582] que no se te descarga para que sientas angustia en tu pecho por su causa, sino para que adviertas con él y sea motivo de recuerdo para los creyentes. (3) Seguid, pues, lo que de vuestro Señor se descarga y no busquéis apoyo en otro que en Él. ¡Qué poco es lo que reflexionáis! (4) ¡Cuántas ciudades hemos destruido! Nuestro escarmiento les sobrevino mientras maquinaban en sus reuniones nocturnas o sesteaban. (5) Cuando les llegaba Nuestro castigo, su única súplica era decir: “¡Realmente hemos sido infames!” (6) Ten por seguro que les pediremos cuentas a aquéllos a los que enviamos Mensajeros, así como a los propios Mensajeros. (7) Les narraremos su historia con conocimiento de causa, pues no estábamos ausentes. (8) El peso de las obras ese Día será la verdad de cada uno. Así pues, aquéllos cuyas acciones tengan peso habrán salido victoriosos. (9) Mas aquéllos cuyas acciones sean fútiles se habrán perdido a sí mismos, y ello por haber tratado con iniquidad Nuestras aleyas. (10) Os hemos dado preeminencia en la Tierra y facilitado el sustento. ¡Qué poco es lo que agradecéis! (11) Os hemos producido de lo que habíamos creado antes. Luego dijimos a los malaikah: “¡Servid a Adam[583]!” Todos estuvieron de acuerdo, salvo Iblis, que no aceptó someterse. (12) Dijo: “¿Qué te impide servirle, habiéndotelo ordenado?” Iblis replicó: “Yo soy superior a él. A mí me creaste de fuego, mientras que a él lo has creado de barro.” (13) Dijo: “¡Fuera de aquí! En este lugar no cabe que seas soberbio. ¡Sal de él! A partir de ahora serás despreciado y humillado[584].” (14) Dijo: “Dame de tiempo hasta el Día que sean resucitados.” (15) Dijo: “Se te concede ese plazo.” (16) Dijo: “Ya que me has extraviado, estaré al acecho para que no entren en Tu camino de rectitud. (17) Luego les acometeré por delante y por detrás, por la derecha y por la izquierda y verás que la mayoría de ellos son ingratos.” (18) Dijo: “¡Sal de aquí vilipendiado y cortado de la rahmah de Allah! Que sepan los que de ellos te sigan que llenaré yahannam[585] con todos vosotros.” (19) Y tú, Adam, habita con tu grupo en el Jardín y comed de donde queráis, pero no os acerquéis[586] a este árbol, pues os perderíais, víctimas de vuestra rebeldía. (20) Mas el shaytan les susurró hasta que fueron conscientes de sus vergüenzas. Dijo: “La única razón de que vuestro Señor os haya prohibido este árbol es evitar que seáis malaikah o que alcancéis la inmortalidad.” (21) Y les juró: “Creedme, sólo quiero guiaros a lo que es mejor para vosotros.” (22) Les sedujo con engaños, y una vez hubieron probado del árbol, se les hicieron patentes sus partes pudendas y comenzaron a fabricarse un vestido con hojas del Jardín. Entonces su Señor les llamó: “¿No os había prohibido ese árbol y os había advertido que el shaytan era para vosotros un enemigo declarado[587]?” (23) Dijeron: “¡Señor nuestro! Nos hemos condenado a nosotros mismos por nuestra rebeldía y si no nos perdonas y tienes rahmah de nosotros, seremos de los perdidos.” (24) Dijo: “¡Salid! Seréis enemigos unos de otros. Tendréis en la Tierra un lugar para vivir y los medios necesarios para manteneros en ella por un tiempo.” (25) Dijo: “En ella viviréis, en ella moriréis y de ella se os hará salir.” (26) ¡Banu Adam! Os dimos el conocimiento de cómo haceros vestidos que cubrieran vuestras partes pudendas y os sirvieran de adorno, pero el temor es el mejor vestido que podéis tener. Esto forma parte de los signos de Allah y en ellos tienen un motivo para recapacitar[588]. (27) ¡Banu Adam! Que no os induzca el shaytan a la rebelión como ya lo hizo con vuestros padres sacándoles del Jardín y despojándoles de su vestimenta para que fueran conscientes de sus partes pudendas. Él y los de su tribu os ven desde donde vosotros no los veis[589]. Hemos hecho a los shayatin aliados de los encubridores[590]. (28) Cuando cometían una indecencia, decían: “Encontramos a nuestros padres haciendo lo mismo, y fue Allah quien nos lo ordenó.” Diles que Allah no ordena la indecencia. ¿O es que vais a decir sobre Allah lo que no sabéis? (29) Adviérteles que tu Señor ordena la justicia y que allí donde se postren Le adoren con toda la sinceridad de su corazón. Así como os originó, os hará volver[591]. (30) A unos los habrá guiado, y para otros se habrá confirmado el extravío. Ellos habían tomado a los shayatin como sus aliados en vez de a Allah, y creyeron que estaban guiados[592]. (31) ¡Banu Adam! Acicalaos y vestid vuestras mejores ropas cuando vayáis a adorar a vuestro Señor, y comed y bebed, mas no os extralimitéis en ello. Él no ama a los que derrochan. (32) Pregúntales quién ha prohibido los aspectos de belleza que Allah manifiesta en la creación para Sus siervos y las cosas buenas con las que les sustenta. Diles que todo ello pertenece a los que han creído en la vida de este mundo y les pertenecerá en exclusiva en el Día del Resurgimiento. Así clarificamos las aleyas para la gente que escudriña la creación. (33) Lo que en verdad ha prohibido tu Señor es la indecencia, tanto la manifiesta como la que se oculta; el pecado; abusar de otro sin ningún derecho; que asocien con Allah aquello sobre lo que no ha descendido ninguna autoridad y que hablen de Allah sin conocimiento alguno[593]. (34) Para cada ummah[594] hemos establecido un plazo y cuando éste les llega, no se les retrasa ni una hora ni se les adelanta. (35) “¡Banu Adam! Os llegarán Mensajeros surgidos de entre vosotros que os hablarán de Mis signos.” Quien los tome en serio y actúe con rectitud no sentirá temor ni pesadumbre. (36) En cuanto a los que desmientan Nuestras aleyas y se ensoberbezcan cuando les lleguen serán arrojados al fuego[595], en el que penarán para siempre. (37) ¿Quién es más infame que quien forja embustes contra Allah o desmiente Sus aleyas? Recibirán lo que para ellos esté escrito en el Kitab[596]. Cuando se les presenten Nuestros Enviados para llevárselos y les pregunten: “¿Dónde están los que invocabais aparte de Allah?” Responderán: “Se han escabullido de nosotros,” y reconocerán que encubrieron la verdad. (38) Dirá: “Entrad en el fuego en compañía de las umam[597] de hombres –nas– y yin que ha habido antes de vosotros.” Cada una al entrar maldecirá a su ummah gemela. Así, cuando sin interrupción hayan entrado todas en él, dirán unas de otras: “¡Señor Nuestro! Estos son los que nos extraviaron, dóblales el castigo del fuego.” Dirá: “A todos se os ha doblado el castigo, pero no sois conscientes de ello.” (39) Cada una dirá a la siguiente: “No estáis en mejor posición que nosotros. Gustad, pues, el castigo que merecéis.” (40) A los que nieguen Nuestras aleyas y se ensoberbezcan cuando les llegan no se les abrirán las puertas del Cielo ni entrarán en el Jardín hasta que no pase el camello por el ojo de una aguja. Así es como pagamos a los nefarios. (41) En yahannam tendrán su lecho y sobre ellos colgarán gualdrapas. Así es como pagamos a los infames. (42) Mas los que crean y actúen con rectitud –y a nadie exigimos, sino en la medida de su capacidad– morarán para siempre en el Jardín. (43) Quitaremos el rencor que pudiera haber en sus pechos. Fluirán ríos por doquier. Dirán: “Alabado sea Allah que nos ha guiado hasta aquí, pues si Allah no nos hubiera guiado, nosotros jamás nos habríamos podido guiar. Los Mensajeros de nuestro Señor vinieron con la verdad.” Se les anunciará: “Este es el Jardín, merecida heredad por vuestras obras.”  (44) Los que estén en el Jardín llamarán a los que estén en el fuego: “Hemos encontrado verídico todo aquello que nos había prometido nuestro Señor. ¿Habéis encontrado verídico lo que os prometió vuestro Señor?” Responderán: “Sí.” Y una voz proclamará entre ellos: “¡Que la maldición de Allah caiga sobre los infames!” (45) Esos que apartan del camino de Allah deseando que sea tortuoso y encubren la realidad de Ajirah[598]. (46) Entre ambos grupos habrá una separación[599], y sobre la parte más elevada de la separación habrá unos que la recorrerán y que reconocerán a cada uno de ellos por su semblante. Cuando llamen a la gente del Jardín, les dirán: “Paz con vosotros.” Aún no habrán entrado en él, pero ya lo desearán ardientemente. (47) Cuando éstos vuelvan la mirada a la gente del fuego, dirán: “¡Señor nuestro, no nos juntes con los infames!” (48) Los que estén en la parte más elevada de la separación llamarán a unos hombres a los que habrán reconocido por su semblante y les preguntarán: “¿Os ha servido de algo todo lo que acumulasteis y el que fuerais soberbios? (49) ¿Acaso no asegurabais que éstos no entrarían en la rahmah de Allah? ¡Entrad en el Jardín! Ya no habrá nada que os cause temor ni pesadumbre.” (50) Y suplicará la gente del fuego a la gente del Jardín: “¡Derramad sobre nosotros un poco de agua o algo con lo que Allah os provee!” Responderán: “Allah ha prohibido ambas cosas a los encubridores.” (51) Esos que tomaron el Din como su profesión y como un medio de justificar su plácida vida. Se dejaron engañar por la vida de este mundo. Hoy les hemos olvidado, como ellos olvidaron el encuentro de este Día, por haber negado Nuestros signos. (52) Hemos venido a ellos con un Kitab que clarificamos conforme a un conocimiento –guía y rahmah para la gente que cree[600]. (53) ¿Acaso están esperando que se manifieste la verdad y se hagan realidad las promesas y amenazas con las que se les advertía? El Día en que eso ocurra dirán los que se habían olvidado de él: “Realmente los Mensajeros de nuestro Señor vinieron con la verdad. ¿Hay algún intercesor que pueda interceder por nosotros o cabe la posibilidad de que podamos regresar[601] y actuar de manera distinta a como actuamos?” Se habrán perdido a sí mismos, extraviados por los embustes que forjaron. (54) Vuestro Señor es Allah, Quien ha creado los Cielos y la Tierra en seis días. Luego ha tomado el control de Su creación desde el Arsh. La noche requiere al día con premura y lo cubre. El Sol, la Luna y las estrellas obedecen sumisos Sus órdenes. ¿Acaso no es Él Quien ha creado todo cuanto existe según un inexorable plan? Bendito sea Allah, el Señor de Todos los Dominios [602]. (55) Suplicad a vuestro Señor con humildad en vuestro interior. Él no ama a los transgresores. (56) No sembréis la corrupción en la Tierra después del orden que se ha puesto en ella, e invocadle con temor y esperanza. La rahmah de Allah está cerca de los que actúan con rectitud. (57) Es Él Quien envía los vientos como buena nueva de Su rahmah. Cuando han reunido nubes bien henchidas, las transportamos hasta una tierra muerta que riegan con su agua y con ella hacemos que broten toda clase de frutos. Del mismo modo haremos salir a los muertos[603]. En eso tenéis algo para reflexionar. (58) De la buena tierra salen frutos por la voluntad de su Señor, pero la mala no da, sino tribulaciones. Así vamos organizando y clarificando las aleyas para los que son agradecidos. (59) Enviamos a Nuh[604] a su gente con la misión de advertirles: “¡Gentes de este lugar! ¡Adorad a Allah! No tenéis otro ilah[605] que Él. Temo que os llegue el castigo de un Día implacable.” (60) Dijeron los principales de entre su gente: “Te vemos en un claro extravío[606].” (61) Dijo: “¡Creedme! No hay en mí ningún extravío; antes bien, soy un Mensajero del Señor de Todos los Dominios. (62) No hago, sino transmitiros los mensajes de mi Señor y guiaros a lo que es mejor para vosotros. Yo sé por la gracia de Allah lo que vosotros no sabéis. (63) ¿Acaso os sorprende que os llegue de vuestro Señor el recordatorio a través de un hombre de entre vosotros para que toméis en serio Sus advertencias y de esta forma se os pueda tener rahmah?” (64) Mas le acusaron de mentiroso. Le salvamos a él y a cuantos con él estaban en la nave, ahogando a los que habían negado Nuestros signos. Era una gente incapaz de percibir la realidad. (65) A los Ad enviamos a su hermano Hud con la misión de advertirles: “¡Gentes de este lugar! ¡Adorad a Allah! No tenéis otro ilah que Él. ¿No vais a temer?” (66) Dijeron los principales de entre su gente, los que con más ahínco encubrían la verdad: “Todo lo que dices nos parece propio de un necio, y estamos por pensar que seas un mentiroso.” (67) Dijo: “¡Gentes de este lugar! Nada tengo de necio; antes bien, soy un Mensajero del Señor de Todos los Dominios. (68) No hago, sino transmitiros los mensajes de mi Señor. Soy la mejor referencia que podáis tener para guiaros. (69) ¿Acaso os sorprende que os llegue el recuerdo de vuestro Señor a través de un hombre de entre vosotros para que toméis en serio Sus advertencias? ¿Es que habéis olvidado cuando os hizo sucesores de la gente de Nuh y os dio una complexión y una fuerza superiores? Recordad, pues, la gracia de Allah para que salgáis victoriosos.” (70) Dijeron: “¿Has venido a nosotros con la propuesta de que adoremos a Allah y únicamente a Él y nos guardemos de adorar lo que adoraban nuestros padres? Tráenos eso con lo que nos amenazas si es verdad lo que dices[607].” (71) Dijo: “Ha de caer sobre vosotros un castigo incesante y la ira de vuestro Señor. ¿Vais a discutir conmigo sobre unos nombres que vosotros y vuestros padres os habéis inventado, y sobre los que Allah no ha descargado ninguna autoridad? Esperad a ver lo que sucede, que yo también estaré expectante.” (72) Lo salvamos a él y a cuantos con él estaban por Nuestra rahmah, exterminando a los que habían negado Nuestros signos. No eran creyentes. (73) A los Zamud enviamos a su hermano Salih con la misión de advertirles: “¡Gentes de este lugar! ¡Adorad a Allah! No tenéis otro ilah que Él. Os ha llegado una clara indicación de vuestro Señor –la camella de Allah. Dejadla que coma libremente en la tierra de Allah y no le causéis ningún daño, pues si lo hicierais, recibiríais un doloroso castigo. (74) Recordad cuando os hizo sucesores de los Ad y os dio un lugar propicio en el que pudierais estableceros[608]. Os hacéis palacios en las llanuras y excaváis casas en las montañas. Recordad las bendiciones con las que Allah os ha favorecido y no corrompáis la Tierra cometiendo maldades.” (75) Los ensoberbecidos dirigentes de su pueblo dijeron a los que habían creído y no tenían ningún poder ni influencia: “¿Acaso sabéis a ciencia cierta que Salih sea un Enviado de su Señor?” Contestaron: “Creemos firmemente en aquello con lo que ha sido enviado.” (76) Les dijeron movidos por su arrogancia: “Negamos aquello en lo que creéis.” (77) Colocaron en alto las pezuñas de la camella y le cortaron los tendones del corvejón, rebelándose así contra la orden de su Señor[609]. Dijeron: “¡Salih! Tráenos aquello con lo que nos has amenazado si es verdad que eres uno de los Enviados!” (78) Entonces les llegó el castigo[610] del Cielo y aparecieron en sus casas caídos de bruces contra el suelo –inmóviles, muertos. (79) Se alejó de ellos diciendo: “¡Gentes de este lugar! No he hecho, sino transmitiros los mensajes de mi Señor y guiaros a lo que era mejor para vosotros, pero habéis detestado que os corrigiese[611].” (80) Enviamos a Lut para que advirtiera a la gente de ese lugar: “¿Cultiváis la indecencia que nadie antes ha cometido en ninguno de los dominios? (81) ¿Satisfacéis vuestros deseos con los hombres en vez de con las mujeres? ¡Qué gran iniquidad lo que hacéis!” (82) Mas la única respuesta que obtuvo de la gente fue: “¡Echadlos de la ciudad! Les gusta la pureza[612].” (83) Lo salvamos a él y a su familia a excepción de su mujer que estaba demasiado apegada al pasado[613]. (84) E hicimos que cayera sobre ellos una lluvia torrencial[614]. ¡Mira cómo acabaron los nefarios! (85) A los Madian enviamos a su hermano Shuaib con la misión de advertirles: “¡Gentes de este lugar! ¡Adorad a Allah! No tenéis otro ilah que Él. Os ha llegado una clara indicación de vuestro Señor –dad la medida y el peso justos, y no lesionéis los derechos de la gente ni corrompáis en la Tierra después del orden que se ha puesto en ella. Esto es mejor para vosotros si sois creyentes. (86) No os apostéis en los senderos como si fuerais asaltadores ni desviéis del camino de Allah a quien cree en Él, haciéndolo tortuoso. Recordad cuando erais pocos y Él os multiplicó. Mirad cómo han acabado los corruptores. (87) Si hay un grupo de entre vosotros que cree en aquello con lo que he sido enviado y otro grupo que no cree en ello, resistid hasta que Allah juzgue entre nosotros. Él es el Mejor de los Jueces.” (88) Dijeron los ensoberbecidos dirigentes de su pueblo: “¡Shuaib! Te vamos a echar de esta ciudad a ti y a los que creen contigo, a menos que volváis a nuestra mil-lah[615].” Les respondió: “¿Aunque la detestemos? (89) Si volviéramos a vuestra mil-lah después de que Allah nos ha librado de ella, estaríamos forjando un embuste contra Él. Nunca volveremos a ella a menos que esa sea la voluntad de Allah, nuestro Señor. Abarca con Su conocimiento todas las cosas. A Allah nos encomendamos. ¡Señor nuestro! Muestra la diferencia entre nuestra creencia y la de la gente de este lugar. Nadie mejor que Tú para separar la verdad de la falsedad[616].” (90) Dijeron los principales de entre su gente, los que persistían en encubrir la verdad: “Si seguís a Shuaib, os perderéis irremisiblemente.” (91) Entonces les llegó el castigo del Cielo y aparecieron en sus casas caídos de bruces –inmóviles, muertos. (92) Parecía como si los que habían acusado de mentiroso a Shuaib nunca hubieran habitado en ellas. Los que habían acusado de mentiroso a Shuaib fueron los perdedores. (93) Se alejó de ellos diciendo: “¡Gentes de este lugar! No he hecho, sino transmitiros los mensajes de mi Señor y guiaros a lo que es mejor para vosotros. ¿Por qué habría de compadecerme de los encubridores[617]?” (94) Siempre que hemos enviado un Profeta a un pueblo, les hemos castigado primero con calamidades y penuria para que abandonaran su rebeldía. (95) Luego, donde habíamos puesto desgracia, poníamos dicha. Cuando se veían agraciados, decían: “También a nuestros padres les tocó vivir tiempos de infortunio y tiempos de prosperidad.” Nuestro castigo les llegó de súbito, sin que se dieran cuenta de ello. (96) Si estas ciudades[618] hubieran creído y hubieran tomado en serio Nuestras advertencias, les habríamos abierto las bendiciones del cielo y de la tierra. Sin embargo, encubrieron la verdad y recibieron el castigo que merecían. (97) ¿Podía acaso la gente de las ciudades sentirse a salvo de que les llegase Nuestro castigo de noche, mientras dormían? (98) ¿O de que les llegase durante el día, mientras distraídos tan sólo se ocupaban de sus negocios? (99) ¿Pensaban que estaban a salvo de que se hiciera realidad el plan de Allah? Únicamente los perdidos se sienten a salvo de él. (100) ¿Acaso no les sirve de guía a los que después de ellos han heredado sus tierras el hecho de que si quisiéramos, les afligiríamos por sus iniquidades, sellando sus corazones de forma que no pudieran entender lo que oyen? (101) Estas son las ciudades de las que te hemos contados noticias inscritas en el Ghaib[619]. Les llegaron sus Mensajeros con la clarificación. ¿Mas cómo iban a creer en la verdad que ya antes habían encubierto? Así es como Allah sella los corazones de los encubridores. (102) No encontramos en la mayoría de ellos fiel observancia de sus compromisos. No encontramos en la mayoría de ellos, sino rebeldía. (103) Luego, después de ellos, enviamos a Musa con Nuestros signos a Firaun[620] y a sus principales, pero los negaron. Mira cómo acabaron los nefarios. (104) Le dijo Musa: “¡Firaun! Soy un Mensajero del Señor de Todos los Dominios [621] (105) –veraz en cuanto que no digo de Allah, sino la verdad. He venido a vosotros con una clara indicación de vuestro Señor –enviad conmigo a los Banu Isra-il[622].” (106) Replicó Firaun: “Afirmas que has traído un signo. Muéstralo si es verdad lo que dices.” (107) Entonces arrojó su vara y apareció claramente una serpiente. (108) Luego sacó la mano y he aquí que apareció sana a los que miraban. (109) Dijeron los principales de la gente de Firaun: “No hay duda de que conoce bien la magia (110) y con ella quiere sacaros de vuestra tierra. ¿Qué es, pues, lo que disponéis?” (111) Dijeron los principales a Firaun: “Retenlos a él y a su hermano, y envía reclutadores por todo el país (112) para que te traigan a los más grandes magos.” (113) Y vinieron los magos a Firaun y le dijeron: “¿Habrá recompensa para nosotros si vencemos?” (114) Contestó: “Sí, y seréis de mis íntimos.” (115) Dijeron los magos[623]: “¡Musa! Tira tú o si lo prefieres, tiraremos nosotros primero.” (116) Replicó Musa: “Tirad vosotros.” Y al arrojar hechizaron los ojos de la gente –nas– y los amedrantaron, desplegando ante ellos su poderosa magia. (117) Entonces inspiramos[624] a Musa: “¡Arroja tu vara!” Y capturó velozmente el engaño que habían fabricado. (118) De esta forma se afirmó la verdad y resultó fútil su fabricación. (119) Allí quedaron vencidos y humillados. (120) Los magos entonces se postraron ante aquella evidencia. (121) Dijeron: “Creemos en el Señor de Todos los Dominios (122) –el Señor de Musa y Harun.” (123) Les dijo Firaun: “¿Habéis creído en él antes de que os haya autorizado a ello? Ahora veo que es una artimaña que habéis tramado en la ciudad para echar de ella a su gente, pero pronto sabréis. (124) Os cortaré la mano y el pie contrarios, y luego os crucificaré a todos.” (125) Dijeron: “Inevitablemente a nuestro Señor hemos de volver. (126) Te vengas de nosotros sólo por haber creído en los signos de nuestro Señor cuando nos han llegado. ¡Señor nuestro! Danos aguante para soportar el tormento y llévanos a Ti sometidos a Tu voluntad.” (127) Dijeron los principales de entre la gente de Firaun: “¿Vas a dejar que Musa y los suyos sigan corrompiendo nuestras costumbres y renieguen de ti y de tus alihah[625]?” Respondió Firaun: “Mataremos a sus hijos y dejaremos con vida a sus mujeres, y los dominaremos con un irresistible poder.” (128) Dijo Musa a la gente que estaba a su cargo: “Buscad apoyo en Allah y resistid, pues en verdad que la Tierra es de Allah y la dará en heredad a quien Él quiera de Sus siervos. La victoria final es de los temerosos[626].” (129) Dijeron: “Hemos sufrido toda clase de aflicciones antes de que vinieras a nosotros y también después.” Replicó Musa: “Puede que vuestro Señor destruya a vuestros enemigos y haga que les sucedáis en esta tierra para de esta forma ver cómo actuáis.” (130) Castigamos a la gente de Firaun[627] con años de calamidades y empobrecimos sus cosechas para ver si recapacitaban. (131) Si les acontecía algo bueno, decían: “Eso se debe a nosotros,” pero si les afligía alguna calamidad, lo atribuían a los malos augurios que acompañaban a Musa y a los que con él estaban. ¿Pero acaso no era Allah Quien decidía su suerte? Sin embargo, la mayoría de ellos no era consciente. (132) Dijeron: “Sea cual sea el signo que nos traigas para hechizarnos con él, no te vamos a creer.” (133) Enviamos contra ellos lluvias torrenciales, plagas de langostas, piojos, ranas y sangre como signos que pudieran hacerles cambiar de actitud, pero se ensoberbecieron y fueron de los nefarios. (134) Cuando se vieron de tal manera afligidos por un castigo incesante, le dijeron: “¡Musa! Suplica a tu Señor que retire de nosotros este mal en virtud de lo que te ha prometido. Si así lo haces, creeremos en ti y dejaremos ir contigo a los Banu Isra-il,” (135) pero después de que les hubimos retirado el castigo durante el tiempo convenido, rompieron su palabra. (136) Les pagamos debidamente ahogándoles en el mar por haber negado Nuestros signos y haber sido negligentes con ellos[628]. (137) Y dimos en heredad toda esa tierra que habíamos bendecido a los que antes habían estado oprimidos. De esta forma se hizo realidad la promesa que tu Señor había hecho a los Banu Isra-il por haber resistido. Destruimos la magnificencia sobre la que Firaun y su gente habían erigido su poder. (138) Hicimos que los Banu Isra-il dejaran atrás el mar, y llegaran a un pueblo que adoraba ídolos. Dijeron: “¡Musa! Haznos un ilah como los alihah que ellos tienen.” Replicó Musa: “¡En verdad que sois gente ignorante! (139) Tened por seguro que eso a lo que se entregan les llevará a la destrucción, y vanas serán sus obras.” (140) Dijo: “¡Queréis que os busque otro ilah que Allah cuando es Él Quien os ha preferido por encima de todos los demás?” (141) Recordad cuando os salvamos de la gente de Firaun que os infligía un terrible castigo –mataba a vuestros hijos y dejaba con vida a vuestras mujeres. Eso fue una gran prueba que vuestro Señor os impuso. (142) Convinimos con Musa que pasaría treinta noches, que luego completamos con diez más, haciendo un total de cuarenta noches, el tiempo establecido por su Señor[629]. Dijo entonces Musa a su hermano Harun: “Ponte a cargo de la gente, actúa de la mejor manera y no sigas el camino de los nefarios.” (143) Cuando Musa vino a Nuestra cita y le habló su Señor, dijo: “¡Señor mío! Haz que Te pueda ver.” Le dijo: “No Me verás, pero mira a la montaña y si se mantiene firme en su lugar entonces Me verás.” Y cuando su Señor se manifestó en la montaña, quedó destruida por completo y Musa cayó fulminado. Cuando recobró el conocimiento, exclamó: “¡Perfecto eres más allá de toda contingencia! Acepta mi arrepentimiento. Soy el primero en creer[630].” (144) Dijo: “¡Musa! Te he elegido de entre los hombres –nas– para que transmitas Mis mensajes y escuches Mi palabra, así pues toma lo que te he dado y sé de los agradecidos[631].” (145) Luego inscribimos en las tablas que le dimos instrucciones y una aclaración para cada cosa –“Tómalo con fuerza, y ordena a tu pueblo que lo estudie y deduzca sus significados con la mejor disposición para ello. Os mostraré la morada de los rebeldes (convertidas hoy en ruinas). (146) Apartaré de Mis signos la visión de los que actúan con soberbia sin ningún derecho.” Aunque vean todo tipo de signos, no creen en ellos, y si ven el camino que lleva a la guía, se desvían de él, pero si ven el camino de la rebeldía, enseguida lo toman como su camino. Y ello por haber negado y haber sido negligentes con Nuestras aleyas[632]. (147) Vanas serán las obras de los que niegan Nuestras aleyas y el encuentro de Ajirah[633]. ¿Acaso recibirán otro pago que el que corresponde a su forma de actuar? (148) Después de que Musa se ausentara, cogió la gente las joyas que tenían e hicieron con ellas el cuerpo de un becerro que mugía. ¿Acaso no veían que ni les hablaba ni les guiaba al camino? Lo adoraron y grande fue su iniquidad[634]. (149) Cuando fueron conscientes del error que habían cometido y de cómo se habían extraviado, exclamaron: “Si nuestro Señor no tiene rahmah de nosotros y nos perdona, estaremos perdidos.” (150) Cuando Musa[635] regresó a su gente, airado y afligido, les dijo: “¡De qué aborrecible manera os habéis hecho cargo de los asuntos en mi ausencia! ¿Teníais prisa en que os llegara el juicio de vuestro Señor?” Arrojó las tablas y agarró por la cabeza a su hermano, arrastrándolo hacia sí. Dijo entonces Harun: “¡Hijo de mi madre! No me tomaron en consideración y a punto estuvieron de matarme. No hagas que los enemigos se alegren de mi aflicción ni me trates como a un nefario.” (151) Musa entonces suplicó[636]: “¡Señor mío! Perdónanos a mí y a mi hermano, y admítenos en Tu rahmah, pues nadie como Tú tiene misericordia y compasión.” (152) Sobre aquellos que adoraron el becerro[637] caerá la ira de su Señor y serán humillados en la vida de este mundo. Así es como pagamos a los que forjan falsedades. (153) En cuanto a los que han cometido maldades y luego, después de eso, se arrepientan y crean, que sepan que tu Señor es el Perdonador, el Compasivo. (154) Cuando amainó la ira de Musa, recogió las tablas en cuyo texto[638] había guía y rahmah para los que temen a su Señor. (155) Luego Musa eligió a setenta hombres de entre su gente para acudir a la cita que tenía con Nosotros. Después de que les sacudiera un temblor trepidante, suplicó Musa: “¡Señor mío! Si hubieras querido, ya los habrías aniquilado y en verdad que a mí también. ¿Nos vas a destruir por lo que han hecho unos necios? Yo veo que es una prueba con la que extravías y guías según Tu voluntad. No tenemos otro protector que Tú. Perdónanos y ten rahmah de nosotros. En verdad que no cesas nunca de perdonar. (156) Decreta para nosotros lo bueno en esta vida y en Ajirah. A Ti nos volvemos arrepentidos[639] después de haber estado en el error.” Dijo: “Aflijo con Mi castigo según Mi voluntad, pero Mi rahmah abarca todas las cosas. La decretaré para los que sean temerosos[640],” para los que paguen la zakah y crean en Nuestros signos. (157) Esos que siguen al Mensajero, el Profeta iletrado[641], al que encuentran mencionado en la Taurah y en el Inyil[642], que les ordena lo que es razonable y les prohíbe la iniquidad, les hace lícito todo lo que beneficia e ilícito todo lo que daña y los libera de la carga y de las cadenas que les aprisionaban. Por ello, los que creen en él, se aplican en sus enseñanzas, lo preservan, y siguen la luz[643] que hicimos que descendiera con él –ésos son los que saldrán victoriosos. (158) Declárales que has sido enviado a toda la gente como el Mensajero de Allah, a Quien pertenece la soberanía de los Cielos y de la Tierra. No hay ilah, sino Él. Vivifica y hace morir. Creed pues en Allah y en Su Mensajero, el Profeta iletrado, quien cree en Allah y en todo lo que ha revelado. Seguidle, pues, para que estéis guiados. (159) Entre la gente de Musa había una ummah que guiaba con la verdad y juzgaba con justicia[644]. (160) Los dividimos en doce grupos (Asbat[645]) y cada uno de ellos se hizo una ummah. E inspiramos a Musa cuando su gente le pidió de beber: “Golpea la piedra con tu vara,” y brotaron de ella doce fuentes. Todos sabían de dónde tenían que beber. Les resguardamos con la sombra de una nube, e hicimos que descendiera para ellos el manna y el salwa[646]. ¡Comed de las cosas buenas con las que os proveemos! Ninguna aflicción nos causaron. Antes bien, se afligieron a ellos mismos. (161) Se les dijo: “Habitad en esta ciudad y comed a vuestro agrado de lo que hay en ella, y decid: ¡Hit-tah[647]! Y entrad por la puerta con humildad. Perdonaremos vuestras faltas, y a los que hagan el bien les añadiremos aún más.” (162) Los nefarios, sin embargo, cambiaron las palabras que se les había ordenado decir y del Cielo les enviamos un terrible castigo por su iniquidad. (163) Pregúntales por la ciudad que se encontraba a orillas del mar. Transgredieron el sábado, siendo el sábado cuando los peces acudían y se dejaban ver, mientras que los días en los que no habían de guardar descanso no acudían. Así fue como les probamos por haberse rebelado contra lo que se les había prescrito. (164) Hubo una ummah de entre ellos que dijo: “¿Por qué aleccionáis a una gente a la que Allah va a destruir o les va a infligir un duro castigo?” Replicaron: “Para que no puedan justificarse ante vuestro Señor y para que quizás así tomen en serio las advertencias que reciben.” (165) Cuando se olvidaron de las amonestaciones que habían recibido, salvamos a quienes prohibían el mal e infligimos a los infames de entre ellos un terrible castigo en pago por su rebeldía. (166) Cuando fueron más allá de lo que se les había prohibido, les dijimos: “¡Sed monos aborrecibles[648]!” (167) Después de eso, tu Señor les auguró que hasta el Día del Resurgimiento no cesaría de enviarles a quien les infligiera los más terribles castigos. Tu Señor es rápido en castigar, ¿pero acaso no es el Perdonador, el Compasivo? (168) Los dividimos en diferentes umam en la Tierra. De entre ellas las hay que actúan con rectitud y las hay que no. Les probamos con lo bueno y con lo malo para que de esta forma pudieran retractarse y volver al camino de rectitud. (169) Tras ellos vinieron otros que heredaron el Kitab[649]. Toman lo más vil de lo que les ofrece la vida de este mundo y dicen: “Todo se nos perdonará.” Si les llega una vileza semejante, la toman también. A pesar de que estudiaban el Kitab, se desentendieron del pacto al que se habían comprometido al recibirlo de no decir sobre Allah, sino la verdad. La morada de Ajirah es mejor para los que toman en serio Nuestras advertencias. ¿Es que no van a razonar? (170) Que tengan por cierto los que aplican el Kitab y establecen la salah que no dejaremos que se pierda el merecido galardón de los que actúan con rectitud. (171) Cuando hicimos que temblara el monte por encima de ellos como si fuera un tendal, creyeron que se les venía encima. Tomad con fuerza lo que os hemos dado y recordad lo que hay en él para que seáis de los temerosos[650]. (172) Cuando tu Señor se dirigió a la descendencia de los Banu Adam e hizo que testimoniaran sobre ellos mismos[651]: “¿Acaso no soy Yo vuestro Señor?” Respondieron: “Atestiguamos que lo eres.” Y ello para que el Día del Resurgimiento no dijerais: “En verdad que desconocíamos este asunto.” (173) Ni pudierais excusaros diciendo: “Ya nuestros padres eran idólatras y nosotros fuimos sus descendientes. ¿Vas a destruirnos por lo que han hecho los falaces?” (174) De esta forma clarificamos las aleyas para que vuelvan al camino de rectitud. (175) Infórmales de aquél a quien habíamos dado Nuestros signos y se desentendió de ellos. El shaytan entonces fue tras él y le sedujo. (176) De haber sido esa Nuestra voluntad, le habríamos elevado con ellos, pero él prefirió la Tierra y seguir sus deseos. Es como el perro, que si lo ahuyentas jadea y si lo dejas también jadea. Así son los que niegan la verdad de Nuestros signos[652]. Mas sigue contándoles estos relatos para ver si reflexionan. (177) ¡Qué mal ejemplo el de los que niegan la verdad de Nuestras aleyas y se dañan a sí mismos! (178) Están guiados aquellos a los que Allah guía. Los perdedores son aquellos a los que Él extravía[653]. (179) Hemos creado para yahannam multitud de yin y de hombres. Tienen corazones con los que no comprenden[654], ojos con los que no perciben y oídos con los que no entienden lo que oyen. Son como animales de rebaño o aún más extraviados. Esos son los negligentes. (180) De Allah son los nombres más hermosos[655]. Así pues, suplicadle con ellos y dejad a quienes los profanan. Les pagaremos por ello debidamente. (181) Entre los que hemos creado hay una ummah que guía con la verdad y en base a ella juzga con justicia. (182) A los que renieguen de Nuestras aleyas los llevaremos gradualmente a la ruina por donde no se den cuenta. (183)Les dejaré aún por un tiempo, pero al final se impondrá Mi inexorable plan.”[656] (184) ¿Es que no van a reflexionar? No hay locura alguna en su compañero. No es, sino un irrefutable advertidor. (185) ¿Acaso no contemplan el universo y todo lo que Allah ha creado, y no caen en la cuenta de que su plazo pueda estar próximo a cumplirse? ¿Es qué habrá después de éste otro relato en el que merezca la pena creer? (186) No hay guía para quien Allah extravía. Les hace vagar errantes como si estuvieran ciegos. (187) Te preguntan sobre la Hora, sobre cuándo llegará. Infórmales que sólo tu Señor lo sabe, y nadie más conoce el tiempo en el que se manifestará. Tener ese conocimiento sería demasiado pesado para los que están en el Cielo y en la Tierra. Os llegará de improviso. Te preguntan como si estuvieras bien informado de ella. Adviérteles que su conocimiento pertenece en exclusiva a Allah, pero la mayoría de los hombres no es consciente de ello. (188) Aclárales que no tienes más poder de beneficiarte o de perjudicarte a ti mismo que el que Allah quiera darte. Si conocieras el Ghaib[657], habrías tomado de él mucho bien y ningún mal te habría afligido, pero no eres, sino un advertidor y un anunciador de buenas nuevas a los creyentes. (189) Es Él Quien os creó de una sola nafs, y produjo de ella su pareja, en la que apaciguar su deseo[658]. Y cuando yacen juntos, y queda preñada de una carga ligera con la que continua hasta que se hace pesada, entonces ambos suplican a Allah, su Señor: “Si nos das un hijo rectamente guiado, sabremos agradecértelo.” (190) Mas cuando les concede un hijo rectamente guiado, atribuyen a otras entidades la gracia que han recibido y a ellas agradecen. ¡Lejos está Allah en Su perfección de aquello con lo que Le asocian! (191) ¿Acaso Le igualan con aquéllos que no han creado nada, sino que, antes bien, ellos mismos han sido creados? (192) No pueden apoyarse en ellos ni ellos pueden apoyarse en sí mismos. (193) Si les llamáis a la guía, no os seguirán. Lo mismo da que les llaméis o que os desentendáis de ellos. (194) Tened en cuenta que aquéllos a los que invocáis en vez de a Allah son siervos como vosotros. Si sois sinceros, decid si os responden cuando los invocáis[659]. (195) ¿Tienen acaso piernas con las que andan? ¿O manos de las que pueden hacer uso? ¿O tienen ojos con los que ven? ¿U oídos con los que oyen? Diles que llamen a sus protectores y que luego tramen contra ti lo que quieran sin más demora. (196) Sabed que mi protector es Allah, Quien hace descargar el Kitab[660] y protege a los que actúan con rectitud. (197) No tenéis apoyo en ésos a los que invocáis en vez de a Él ni ellos pueden apoyarse a sí mismos.” (198) Si los llamáis a la guía, no escuchan. Ves que te miran, pero no perciben. (199) Muéstrate indulgente, ordena lo que beneficia y apártate de los ignorantes[661]. (200) Si el shaytan te incita al mal y a la discordia, busca la protección de Allah. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (201) Cuando el shaytan incita a los temerosos con sugestiones maléficas, éstos recuerdan y el recuerdo les hace percibir la realidad. (202) En cuanto a sus hermanos, les hacen continuar en el extravío y en él persisten. (203) Cuando no les traes ninguna aleya, dicen: “¿Por qué no te inventas una?” Respóndeles que sólo sigues lo que se te inspira de tu Señor. Lo que les transmites no son, sino clarificaciones que vienen de su Señor –guía y rahmah para los creyentes. (204) Cuando se recite el Qur-an, escuchad y guardad silencio para que se os tenga rahmah. (205) Recuerda a tu Señor en tu interior con humildad y temor, sin subir la voz, al comenzar y al terminar el día. No seas de los negligentes[662]. (206) A los que están junto a tu Señor la soberbia no les impide adorarle. Reconocen Su perfección más allá de toda contingencia, y ante Él se postran.

 

 

 

 

  1. SURA DE LOS BOTINES DE GUERRA (AL-ANFAL)

سُورَةُ الأَنفَالِ

Medinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Te preguntan en lo referente a los botines de guerra. Respóndeles que los botines de guerra pertenecen a Allah y al Mensajero. Así pues, tomad en serio las advertencias de Allah. No os desunáis a causa de ello. Si sois creyentes, obedeced a Allah y a Su Mensajero. (2) Los creyentes son aquéllos cuyos corazones tiemblan cuando se recuerda a Allah. Y cuando se les recitan Sus aleyas, crece su iman y a su Señor se encomiendan. (3) Establecen la salah y distribuyen entre los necesitados una parte del sustento que les hemos asignado. (4) Esos son los verdaderos creyentes. Tienen rangos elevados ante su Señor. Disfrutarán de Su perdón y de una generosa provisión. (5) Esa fue la causa de que tu Señor te sacase de casa para que luchaseis por lo que era más justo. Una parte de los creyentes, sin embargo, se mostraron remisos. (6) Tratan de argumentarte como si no se les hubiera clarificado la verdad, y miran desencajados como si se les condujera a la muerte. (7) Cuando Allah os prometió que os haríais con una de las dos taifas[663], deseasteis que fuera la que no tenía fuerza para luchar, pero era voluntad de Allah destruir hasta la raíz a los encubridores para que de esa forma se cumpliera Su plan, (8) aunque lo detestasen los nefarios, prevaleciendo la verdad y quedando de manifiesto su impostura. (9) Buscasteis ayuda en vuestro Señor y Él os respondió: “En verdad que voy a apoyaros con mil malaikah dispuestos en filas detrás de vosotros[664].” (10) No lo hizo Allah, sino como buena nueva y sosiego para vuestros corazones. No hay victoria, sino la que viene de Allah –el Poderoso, el Sabio. (11) Hizo que os cubriera una somnolencia reparadora y que cayera sobre vosotros agua del cielo para purificaros con ella de la inmundicia del shaytan, para infundir fuerza a vuestros corazones y afirmar así vuestros pasos. (12) Tu Señor inspiró a los malaikah[665]: “Estoy con vosotros. Apoyad a los que creen. Arrojaré el terror en los corazones de los encubridores. Golpeadles en la nuca y en las articulaciones de todas sus extremidades[666].” (13) Y ello por haberse opuesto a Allah y a Su Mensajero. Quien se oponga a Allah y a Su Mensajero que sepa que Allah es implacable castigando[667]. (14) Este es vuestro castigo –gustadlo. Y el castigo para los encubridores es el tormento del fuego. (15) ¡Creyentes! Cuando os encontréis con los encubridores marchando en formación de batalla, no huyáis ni tratéis de esquivarlos. Antes bien, arremeted contra ellos. (16) Quien les rehúya ese día, a no ser para alterar a su favor el curso de la batalla o para unirse a otra parte de su ejército, se ganará la ira de Allah y su refugio será yahannam. ¡Qué mal lugar de destino! (17) No fuisteis vosotros quienes los matasteis, sino que fue Allah Quien los mató. Ni arrojabas tú cuando arrojabas, sino que era Allah Quien arrojaba[668]. No lo hicimos, sino para agraciar a los creyentes con una prueba de la que salieran victoriosos. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (18) Allah desbarata las argucias de los encubridores. (19) Si pedíais que se clarificara vuestra posición con respecto a los creyentes, ya se os ha clarificado[669], y mejor será que desistáis. Si volvéis, volveremos y de nada os servirán vuestras huestes, por muy numerosas que sean. Allah está con los que creen. (20) ¡Creyentes! Obedeced a Allah y a Su Mensajero. No le abandonéis cuando hayáis oído sus órdenes. (21) No seáis como ésos que dicen: “Hemos oído,” pero en realidad es como si no hubieran oído nada. (22) Ante Allah no hay peores criaturas de las que se mueven sobre la faz de la Tierra que las que, faltas de razón, ni perciben ni entienden. (23) Si Allah hubiera sabido que había algún bien en ellos, les habría hecho entender lo que escuchaban, pero aunque les hubiera hecho entender lo que escuchaban, se habrían desentendido de ello de igual manera[670]. (24) ¡Creyentes! Responded a Allah y al Mensajero cuando os llamen a lo que os vivifica, y sabed que Allah se interpone entre el hombre y su corazón[671]. Tened por seguro que seréis reunidos para comparecer ante Él. (25) Guardaos de una fitnah que no afligirá de forma especial a los nefarios de entre vosotros[672]. Sabed que Allah es implacable castigando. (26) Recordad cuando erais pocos y estabais indefensos en esta tierra temiendo que vuestros enemigos pudieran echaros por la fuerza, pero os acogió, os apoyó con Su poder y os enriqueció con el mejor sustento para que fuerais agradecidos. (27) ¡Creyentes! No traicionéis a Allah ni a Su Mensajero ni traicionéis a sabiendas la confianza que se haya depositado en vosotros. (28) Sabed que vuestra riqueza y vuestros hijos son fitnah[673] y que es Allah Quien mejor recompensa vuestras acciones. (29) ¡Creyentes! Si tomáis en serio las advertencias de Allah, Él os dará Furqan[674], ocultará vuestras malas acciones y os perdonará. Es Allah Quien posee la gracia infinita. (30) Los encubridores maquinaron para afirmarse contra ti o para matarte o para expulsarte. Urdieron una estratagema, pero Allah preparó otra contra ellos. Allah es el Mejor Diseñador de Estratagemas. (31) Cuando se les recitan Nuestras aleyas, dicen: “Ya hemos oído, y si quisiéramos, podríamos decir algo parecido. No son, sino leyendas de los antiguos[675].” (32) Dijeron: “¡Oh Allah! Si esto que se nos transmite es realmente la verdad que viene de Ti, haz que lluevan piedras del cielo o inflígenos un doloroso castigo.” (33) Allah no iba a castigarles mientras tú estuvieses con ellos o mientras pidiesen perdón. (34) ¡Pero qué les pasa! Cómo no habría de castigarles Allah cuando impiden el acceso al Masyid al-Haram[676], sin ser ellos sus guardianes. Sólo los que toman en serio Nuestras advertencias[677] son sus guardianes. Sin embargo, la mayoría de ellos no son conscientes de esta realidad. (35) Sus salah junto a la Casa no son, sino silbidos y palmadas. Gustad, pues, el castigo por vuestro encubrimiento. (36) Los encubridores utilizan parte de su dinero en obstaculizar el camino de Allah, y seguirán haciéndolo[678], pero eso no impedirá que se lamenten por ello y sean vencidos. Se reunirá a los encubridores y se les arrojará a yahannam. (37) De esta manera Allah separará a los inmundos de los puros. A los inmundos los amontonará unos sobre otros y los arrojará a yahannam. Esos serán los perdedores. (38) Diles a los encubridores que si abandonan su actitud, les será perdonado todo lo anterior, pero si persisten en su encubrimiento, que sepan que esa ha sido la sunnah del hombre ya desde las primeras comunidades. (39) Combátelos hasta que no haya más fitnah y el Din de todos ellos sea la adoración de Allah. Mas si deponen su actitud, que sepan que Allah es consciente de la intención que les mueve a actuar. (40) Si reniegan, sabed que Allah es vuestro protector. ¡Y qué excelente protector! ¡Y qué excelente apoyo tenéis en Él! (41) De los botines que obtengáis un quinto pertenece a Allah y a Su Mensajero, a los familiares más allegados, a los huérfanos, a los pobres y a los viajeros, si creéis en Allah y en lo que hicimos descargar sobre Nuestro siervo el Día del Furqan, el día en el que se enfrentaron las dos huestes. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (42) Os encontrabais en la ladera más próxima[679], ellos en la más alejada[680], y la caravana pasaba por debajo de vosotros. Incluso si hubierais tratado de establecer un lugar de encuentro para luchar, nunca os habríais puesto de acuerdo. Sin embargo, tenía que hacerse realidad el plan de Allah de forma que muriera quien tenía que morir y viviera quien tenía que vivir. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (43) Allah hizo que en sueños vieras que eran pocos, pues si te hubiera hecho ver que eran muchos, os habría entrado el desánimo y habríais discutido la orden de luchar. Allah os libró de ello. Él conoce lo que hay en lo más recóndito de los corazones, y según ese conocimiento actúa. (44) Hizo que os parecieran pocos al enfrentaros con ellos y de la misma forma, hizo que les parecierais pocos a ellos para que se hiciera realidad el plan de Allah. En Él confluyen todos los asuntos. (45) ¡Creyentes! Cuando os encontréis con el enemigo, mostrad firmeza y encomendaos a Allah para que salgáis victoriosos. (46) Obedeced a Allah y a Su Mensajero, y no discutáis las órdenes, pues se debilitaría vuestro ánimo y perderíais la fuerza. Antes bien, mostrad entereza. Allah está con los que resisten[681]. (47) No seáis como ésos que salieron hipócritamente de sus casas para luchar, haciendo alarde de valor ante la gente, cuando en realidad no hacían, sino apartar del camino de Allah. Allah los sitia con sus propias acciones. (48) El shaytan les hizo creer que lo que hacían era lo correcto. Les dijo: “Hoy no habrá quien pueda venceros. Yo estoy a vuestro lado.” Mas cuando ambos ejércitos se divisaron, se batió en retirada y dijo: “Nada tengo que ver con lo que vais a hacer. Veo lo que vosotros no veis. Temo a Allah, pues Allah es implacable castigando.” (49) Lo mismo que dicen los hipócritas y los que tienen una enfermedad en el corazón: “Su din les ha engañado.” Mas quien busque apoyo en Allah que sepa que Allah es el Poderoso, el Sabio. (50) Si vieras cuando los malaikah se lleven a los encubridores, les golpeen en el rostro y en la espalda y les digan: “Gustad el castigo del hariq[682].” (51) Y no porque Allah sea opresor con Sus siervos, sino como justo pago por sus obras. (52) Niegan los signos de Allah con la misma persistencia con la que los negaron la gente de Firaun y los que hubo antes de ellos. Allah los castigó por su iniquidad. Allah es el Fuerte, el Implacable castigando. (53) Y ello porque Allah no retira arbitrariamente la gracia que ha concedido a una gente mientras ellos no cambien lo que albergan en su interior[683]. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (54) Niegan los signos de Allah con la misma persistencia con la que los negaron la gente de Firaun y los que hubo antes de ellos. Los destruimos por su iniquidad y ahogamos a la gente de Firaun[684]. Todos eran nefarios. (55) Las peores criaturas ante Allah de cuantas se mueven sobre la faz de la Tierra son los encubridores, pues reniegan de la verdad. (56) Pactas con ellos, pero una y otra vez traicionan los pactos que han contraído, y no sienten por ello el menor temor (de Allah). (57) Infligirles una severa derrota de modo que se dispersen aterrorizados sus seguidores y recapaciten antes de involucrarse en una guerra contra vosotros. (58) Si temes que algunos grupos te traicionen, concluye el pacto que tengas con ellos para estar en igualdad de condiciones. Allah no ama a los traidores. (59) Que no cuenten los encubridores con que os han tomado la delantera, pues no podrán evitar que les llegue el final decretado. (60) Preparad contra ellos todas las fuerzas que tengáis de a pie y de a caballo para de esa forma amedrentar a los enemigos de Allah, que son también los vuestros, aparte de otros que no conocéis y que Allah sí conoce. Lo que gastéis en el camino de Allah se os devolverá con creces, y en nada seréis tratados injustamente. (61) Mas si optan por la paz, opta tú también por ella y encomiéndate a Allah. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (62) Si tratan de engañarte, sabe que Allah te basta. Él es Quien te apoya con Su poder y con los creyentes. (63) Ha unido sus corazones. Aunque hubieras dado todo cuanto hay en la Tierra, no habrías podido unirlos. Sin embargo, Allah los ha unido. Él es el Poderoso, el Sabio. (64) ¡Profeta! Allah te basta y a los creyentes que te siguen. (65) ¡Profeta! Urge a los creyentes a luchar. Veinte de vosotros que tengan entereza vencerán a doscientos. Si sois cien, venceréis a mil de los encubridores, pues ellos son gente que no comprende. (66) Allah ha visto vuestra debilidad y quiere apoyaros haciendo[685] que cien de vosotros que luchen con determinación puedan vencer a doscientos. Si sois mil, venceréis a dos mil por la voluntad de Allah. Allah está con los que resisten. (67) Nunca un Profeta tomó prisioneros antes de haber causado estragos en las fuerzas enemigas. Queréis lo que os ofrece la vida de este mundo mientras que Allah quiere la de Ajirah. Allah es el Poderoso, el Sabio. (68) De no haber sido por un registro que Allah había activado con anterioridad, os habría llegado un duro castigo por aquello de lo que os habíais apropiado. (69) Mas disfrutad de lo lícito y bueno de los botines que hayáis obtenido en la guerra, y tomad en serio las advertencias de Allah. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (70) ¡Profeta! Di a los cautivos que tengáis en vuestro poder: “Si Allah ve que en vuestros corazones hay algún atisbo de bien, os concederá algo mejor que aquello de lo que habéis sido desposeídos, y os perdonará. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (71) Mas si quieren traicionarte, sabe que ya traicionaron antes a Allah, por ello los ha puesto a tu disposición. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (72) Los que creen, han emigrado y luchan con sus bienes y con sus vidas por la causa de Allah, y los que les dieron refugio y les apoyaron, ésos son verdaderos aliados unos de otros. En cuanto a los que creen, pero no han emigrado, no debéis apoyarles en nada hasta que no lo hagan. Mas si os piden ayuda por algo concerniente al Din, sobre vosotros recae el deber de ayudarles, a no ser que sea contra una gente con la que hayáis hecho un pacto. Allah es consciente de la intención que os mueve a actuar. (73) Los encubridores son aliados unos de otros. Si los creyentes no se unen como ellos, habrá desorden en la Tierra y una gran corrupción[686]. (74) Los que creen, han emigrado y luchan por la causa de Allah, y los que les han dado refugio y les han apoyado, esos son los verdaderos creyentes. Tendrán el perdón de su Señor y una generosa provisión. (75) Los que han creído después, han emigrado y luchan con vosotros, a esos considerarles de los vuestros. Los emparentados por consanguinidad tienen más derecho a heredar entre sí que los otros, sus hermanos en el Din, según está decretado en el Kitab de Allah[687]. Allah tiene conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa.

 

 

 

 

  1. SURA DEL ARREPENTIMIENTO Y DEL PERDÓN

(AT-TAWBAH)

سُورَةُ التَّوْبَةِ

Medinense

Es la única sura del Qur-an que no va encabezada con la basmala[688]

 

(1) Allah y Su Mensajero declinan toda responsabilidad con respecto a los idólatras con los que hayáis concluido un acuerdo. (2) Moveos libremente durante cuatro meses por el territorio sin temor a ser atacados, pero sabed que no podréis evitar que se lleve a cabo el plan de Allah, y que es Allah Quien infligirá la mayor afrenta a los encubridores. (3) El día del Hayy Allah y Su Mensajero hacen saber a la gente que declinan toda responsabilidad con respecto a los idólatras. Mejor será que ceséis en vuestra actitud, pero si renegáis, sabed que no podréis evitar que se lleve a cabo el plan de Allah. Dales a los encubridores la buena nueva de un doloroso castigo. (4) Salvo a los idólatras con los que hayáis hecho un pacto, lo respeten íntegramente y no hayan apoyado a nadie contra vosotros. En ese caso, cumplid vuestro compromiso hasta el final. Allah ama a los que toman en serio Sus advertencias[689]. (5) Cuando hayan transcurrido los meses en los que está prohibido luchar, matad a los idólatras allí donde los encontréis. Apresadles, confinadles y tendedles toda clase de emboscadas, pero si deponen su actitud, establecen la salah y pagan la zakah, tratadles sin hostilidad[690]. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (6) Si alguno de los idólatras te pide protección, protégele hasta que haya escuchado la palabra de Allah y luego condúcele a un lugar seguro. Hazlo así, pues son gente ignorante. (7) ¿Cómo podría Allah y Su Mensajero dar valor a un pacto con los idólatras, salvo con aquellos con los que os hayáis comprometido junto al Masyid al-Haram[691]? En todo aquello en lo que actúen rectamente con vosotros, actuad rectamente con ellos. Allah ama a los que toman en serio Sus advertencias. (8) ¿Cómo puede haber relación con una gente que en el momento que consigue alguna victoria sobre vosotros rompe sus juramentos y los pactos de protección con los que se había comprometido? Con sus bocas quieren complaceros, pero sus corazones os detestan. La mayoría de ellos son de los rebeldes. (9) Venden los signos de Allah a bajo precio y desvían de Su camino. ¡Malvada es su forma de actuar! (10) Rompen los juramentos y los pactos de protección con los que se habían comprometido con los creyentes. Esos son los transgresores. (11) Mas si enmiendan su actitud, establecen la salah y pagan la zakah, sabed que son vuestros hermanos en el Din. Clarificamos las aleyas para aquellos que escudriñan la creación. (12) Mas si rompen sus juramentos después de haberse comprometido y os ofenden en el Din, entonces combatid a los dirigentes de entre los encubridores, pues no tienen honor. Tal vez así depongan su actitud. (13) ¿No vais a luchar contra una gente que rompe sus juramentos y que están dispuestos a expulsar al Mensajero? Fueron ellos los que empezaron las hostilidades. ¿Vais a temerles? Sin embargo, Allah es más digno de ser temido si sois creyentes. (14) ¡Combatidles! Allah se servirá de vuestras manos para castigarles, les afrentará, os dará la victoria sobre ellos, apaciguará el corazón de los creyentes (15) y retirará la ira de sus corazones. Allah se vuelve con Su perdón a quien así lo ha prescrito Su voluntad, y según ella actúa y juzga. (16) ¿O es que contabais con que Allah os iba a dejar antes de saber quién de vosotros había de luchar sin buscar otro apoyo que el de Allah, el de Su Mensajero y el de los creyentes? Allah tiene el registro completo de vuestras acciones. (17) No son los idólatras los que deben estar al cuidado de los lugares en los que se adora a Allah cuando no hacen, sino confirmar su encubrimiento. Han hecho fútiles sus acciones y el fuego será su morada[692]. En él penarán para siempre. (18) Sólo deben ocuparse de esos lugares aquellos que creen en Allah y en el Último Día, establecen la salah, entregan la zakah y no temen, sino a Allah. Esos son los que siguen la guía. (19) ¿Estimáis que abastecer de agua a los peregrinos y mantener en buen estado el Masyid al-Haram es como creer en Allah, en el Último Día y luchar por la causa de Allah? Ante Allah no es igual. Allah no guía a los infames. (20) Los que creen, emigran y sacrifican sus bienes y sus vidas por la causa de Allah tienen ante Él el más alto rango. Esos son los que saldrán victoriosos. (21) Su Señor les anuncia la buena nueva de que habrá para ellos rahmah, complacencia y Jardines en los que deleitarse. (22) En ellos morarán para siempre. Es Allah Quien posee el más grande galardón. (23) ¡Creyentes! No toméis a vuestros padres ni hermanos como aliados y protectores si prefieren el encubrimiento al iman. Quien de vosotros lo haga será de los infames. (24) Adviérteles que si sus padres, sus hijos, sus hermanos, sus esposas, su clan familiar, su riqueza, el temor a que no encuentren salida para sus mercancías, sus viviendas que tanto les complacen… si todo ello les es más querido que Allah, Su Mensajero y la lucha por Su causa, que esperen angustiados a que se haga realidad el plan de Allah. Allah no guía a los rebeldes[693]. (25) Allah os ha apoyado en numerosas ocasiones. Recibisteis Su ayuda cuando os enfrentasteis al enemigo en Hunain. Os sentíais confiados al ver que erais muchos más que ellos y, sin embargo, no os sirvió de nada. La Tierra se os hizo estrecha a pesar de ser ancha, y os batisteis en retirada. (26) Luego, Allah apaciguó el ánimo de Su Mensajero y el de los creyentes. Hizo que descendieran soldados que no veíais y castigó a los encubridores. Ese es el merecido pago que damos a los que encubren la verdad. (27) Luego, después de haber tomado esa actitud, si se arrepienten, Allah otorgará Su perdón a quien así decida Su voluntad[694]. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (28) ¡Creyentes! Los idólatras son gente impura. Así pues, que a partir de este año no se acerquen al Masyid al-Haram. Si teméis caer en la pobreza, sabed que Allah os enriquecerá con Su gracia siguiendo Su plan. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (29) Luchad contra aquellos de los que recibieron el Kitab que no crean en Allah ni el Último Día, ni prohíban lo que Allah y Su Mensajero han prohibido, ni sigan el Din verdadero. Luchad contra ellos hasta que paguen la yiziah[695] y estén claramente sometidos. (30) Dicen los yahud: “’Uzayr es el hijo de Allah.” Y dicen los nasara: “El Masih es el hijo de Allah.” Así dicen sus bocas. Su discurso se asemeja al de los encubridores que hubo antes de ellos. ¡Que Allah los maldiga! ¡Cómo forjan embustes! (31) Han tomado a sus rabbaniyyun[696] y a sus ahbar por señores en vez de a Allah. Es lo mismo que han hecho con el Masih, hijo de Mariam, cuando no se les había ordenado, sino que adorasen al Único Ilah. No hay ilah, sino Él. ¡Lejos está en Su perfección de aquello con lo que Le asocian! (32) Quieren apagar con sus bocas la Luz de Allah, pero Allah no quiere, sino hacer que Su Luz brille con todo su esplendor aunque lo detesten los encubridores. (33) Es Él Quien envió a Su Mensajero con la guía y con el Din verdadero para hacerlo prevalecer sobre todos los demás, aunque lo detesten los idólatras. (34) ¡Creyentes! Sabed que muchos de sus rabbaniyyun y ahbar se apropian de la riqueza de la gente de forma fraudulenta y apartan del camino de Allah. Atesoran oro y plata, mas no lo gastan en la causa de Allah. A esos anúnciales un doloroso castigo. (35) El Día en que su refugio sea el fuego[697] de yahannam y se les marque con un hierro candente la frente, los costados y la espalda, y se les diga: “Esto es lo que atesorabais. Disfrutad ahora de vuestros tesoros.” (36) El número de meses que Allah ha establecido son doce. Así fue registrado en el Kitab de Allah[698] el mismo Día en que creó los Cielos y la Tierra. En cuatro de ellos está prohibido luchar –respetadlos. Este es el preciado Din que conduce a la rectitud. Luchad unidos contra los idólatras, de la misma manera que ellos se unen para luchar contra vosotros. Allah está con los que toman en serio Sus advertencias. (37) Manipular los meses del año añade encubrimiento. Así se extravían los encubridores. Un mismo mes lo declaran lícito un año y al siguiente lo declaran prohibido para ajustar así el número de meses en los que Allah ha prohibido luchar. Hacen que sea lícito luchar en esos meses cuando Allah lo ha prohibido. Se ha hecho que les parezca acertada su forma de actuar, pero Allah no guía a los encubridores. (38) ¡Creyentes! ¿Qué os pasa que cuando se os convoca a luchar por la causa de Allah, os apegáis a la tierra? ¿Acaso os complace más la vida de este mundo que la de Ajirah? Sin embargo, poca cosa es el disfrute de esta vida comparado con el del Más Allá. (39) A no ser que acudáis cuando se os convoque a luchar, Él os infligirá un doloroso castigo y os reemplazará por otra gente sin que podáis perjudicarle en nada. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (40) Si no le apoyáis, sabed que Allah le auxilió cuando le expulsaron de su tierra los encubridores y era uno de dos. Estando ambos en la cueva le dijo a su compañero: “Que no te turbe nuestra situación, pues Allah está con nosotros.” Allah apaciguó su ánimo y le apoyó con soldados que no veíais. Prevaleció el plan de Allah por encima de las argucias de los encubridores. Allah es el Poderoso, el Sabio. (41) Acudid prestos cuando se os llame a luchar, ya sea ligeramente armados o bien pertrechados. Combatid con vuestros bienes y con vuestras vidas por la causa de Allah. Si fuerais conscientes, sabríais que eso es lo mejor para vosotros. (42) Si hubieran visto que había una ganancia inmediata o un viaje fácil, te habrían seguido, pero les pareció una larga e insoportable marcha. Jurarán por Allah: “Si hubiéramos tenido los medios, habríamos salido con vosotros.” Se destruirán a sí mismos, y Allah sabe que mienten. (43) ¡Que Allah te perdone! ¿Por qué les diste permiso para quedarse atrás antes de que se te mostrara con claridad quiénes eran los sinceros y quiénes los que mentían[699]? (44) Los que creen en Allah y en el Último Día no te van a pedir que les dispenses de luchar con sus bienes y con sus vidas. Allah conoce a los que toman en serio Sus advertencias[700]. (45) Los que te pidieron permiso para no salir a luchar fueron los que no creían en Allah ni en el Último Día. Había recelo en sus corazones, y la duda les hizo vacilar. (46) Si realmente hubieran querido salir, sin duda que se habrían preparado para ello, pero Allah detestaba que salieran a luchar con vosotros y por ello hizo que se quedarán atrás. Se dijo: “¡Quedaos en vuestras casas! ¡Quedaos con los que se quedan[701]!” (47) Si hubieran salido con vosotros, no habrían hecho, sino añadir confusión. Habrían sembrado la fitnah y algunos habríais prestado oído a sus palabras. Allah conoce a los infames. (48) Ya antes habían buscado la fitnah tratando de confundirte hasta que llegó la verdad y se impuso el plan de Allah. ¡Y cómo lo detestaron! (49) Entre ellos los hay que dicen: “¡Dame dispensa y no me pongas a prueba.” ¿Acaso no han sucumbido ya a la prueba? Yahannam tiene sitiados a los encubridores. (50) Si te llega un bien, les duele, pero si te acontece una desgracia, dicen: “Nosotros habíamos tomado de antemano las debidas precauciones,” y se alejan, regocijándose por dentro. (51) Respóndeles que no os acontece, sino lo que Allah ha decretado para vosotros. Él es vuestro protector. Que a Allah se encomienden los creyentes. (52) Pregúntales qué esperan con tanta ansiedad que os suceda si tan sólo os puede suceder una de las dos bendiciones[702] mientras que vosotros lo que esperáis es que Allah les aflija con un castigo directo Suyo o por medio de vuestras manos. Así pues, que esperen, que también vosotros os mantendréis expectantes. (53) Adviérteles que pueden dar de buen grado o por fuerza, pues en ninguno de los dos casos les será aceptado. Son gente rebelde. (54) ¿Qué otra cosa impide que les sea aceptado lo que dan, sino el hecho de que encubran la verdad de Allah y de Su Mensajero? Acuden perezosos a la salah y dan a regañadientes. (55) Que no te deslumbre su riqueza ni te maraville el gran número de hijos que tienen. Allah quiere castigarles con todo ello en esta vida y que mueran siendo encubridores[703]. (56) Juran por Allah que son de los vuestros, pero no son de los vuestros. Antes bien, se sienten amedrentados. (57) Si encontraran algún refugio, una cueva donde poder meterse o la entrada a algún escondite, correrían hacia ellos como caballos desbocados. (58) Entre ellos los hay que te acusan de no repartir las sadaqah con justicia. Si les toca algo de ellas, se sienten complacidos, pero si no les llega nada de ellas, se alejan airados. (59) ¡Ojalá hubieran estado complacidos con lo que Allah y Su Mensajero les daban y hubieran dicho: “Allah nos basta. Allah nos dará de Su gracia y también Su Mensajero. Es a Allah a Quien anhelamos!” (60) Sabed que las sadaqah[704] son para los pobres, para los necesitados, para los que las recaudan, para los que han armonizado sus corazones[705], para rescatar a cautivos, para los que no pueden pagar sus deudas, para la causa de Allah y para los viajeros. Esto es lo que Allah ha hecho obligatorio. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (61) Entre ellos los hay que quieren hacer daño al Profeta y dicen: “Presta oídos[706] a todo lo que le dicen.” Diles que eso es para su bien. Cree en Allah, confía en los creyentes y es una misericordia para aquéllos de vosotros que creen. Los que causen algún daño al Mensajero de Allah tendrán un doloroso castigo. (62) Os juran por Allah para complaceros, pero si fueran creyentes sabrían que Allah y Su Mensajero son más dignos de ser complacidos. (63) ¿Acaso no saben que todo aquel que se oponga a Allah y a Su Mensajero será arrojado al fuego de yahannam[707]? En él penará para siempre. Esa es la gran derrota. (64) Los hipócritas temen que se haga descargar una sura que descubra lo que hay en sus corazones. Diles que se burlen cuanto quieran. Allah sacará a la luz aquello que tanto temen. (65) Si les preguntas, ten por cierto que dirán: “En realidad hablábamos por hablar. Bromeábamos.” Pregúntales si acaso se burlaban de Allah, de Sus signos y de Su Mensajero. (66) No os excuséis. Renegasteis después de haber creído. Incluso si perdonamos a una taifa de vosotros, tened por seguro que castigaremos a otra por sus iniquidades. (67) Los hipócritas y las hipócritas se apoyan unos a otros[708]. Ordenan la iniquidad, prohíben lo que es razonable y restringen sus manos para no dar. Se han olvidado de Allah y Él se ha olvidado de ellos. Los hipócritas son de los rebeldes. (68) Allah ha prometido a los hipócritas, a las hipócritas y a los encubridores el fuego de yahannam, en el que penarán para siempre. Él les bastará. Allah los maldice. Para ellos habrá un castigo incesante[709]. (69) Actuáis de la misma forma que actuaron los que hubo antes de vosotros. Tenían más poder, más riquezas e hijos. Vivieron el tiempo que les correspondió, y vosotros vivís el que os ha correspondido, de la misma forma que los que os antecedieron vivieron el suyo, pero estáis enfrascados en las mismas futilidades que lo estuvieron ellos. Sus obras no les sirvieron de nada en esta vida ni les servirán en Ajirah. Esos son los perdedores. (70) ¿Acaso no les han llegado noticias de los que hubo antes de ellos[710] –la gente de Nuh, los Ad, los Zamud, la gente de Ibrahim, los ashab Madian y los que cambiaron su estado natural? Vinieron a ellos los Mensajeros con la clarificación. Mas no actuó Allah injustamente, sino que fueron ellos los que se condenaron a sí mismos, víctimas de su rebeldía. (71) Los creyentes y las creyentes se apoyan unos a otros. Ordenan lo que es razonable y prohíben la iniquidad. Establecen la salah, entregan la zakah y obedecen a Allah y a Su Mensajero. Allah tendrá rahmah de ellos. Allah es el Poderoso, el Sabio. (72) Allah ha prometido a los creyentes y a las creyentes Jardines por donde fluirán ríos, en los que morarán para siempre, y magníficas mansiones en los Jardines de Adn[711]. Mas tener la complacencia[712] de Allah es algo mayor que todo eso. He aquí la gran victoria. (73) ¡Profeta! Combate a los encubridores y a los hipócritas, y sé implacable con ellos. Su refugio será yahannam. ¡Qué mal lugar de destino! (74) Juran por Allah que no dijeron nada de eso, pero lo cierto es que pronunciaron palabras que eran puro encubrimiento y renegaron de la verdad después de haber aceptado Islam. Deseaban llevar a cabo lo que les resultó inaccesible. Así agradecían el que Allah y Su Mensajero les hubieran enriquecido. Será mejor para ellos que se arrepientan, pero si reniegan, sabe que Allah los atormentará con un doloroso castigo en esta vida y en Ajirah, y no tendrán en esta tierra quien les proteja ni en quien apoyarse. (75) Entre ellos los hay que se comprometieron con Allah diciendo: “Si nos concede de Su gracia, daremos con abnegación y actuaremos con rectitud.” (76) Mas cuando recibieron Su gracia, reaccionaron con tacañería, desentendiéndose del compromiso que habían adquirido con Allah. (77) Por haber defraudado a Allah, infringiendo la promesa que Le habían hecho y por sus mentiras, la hipocresía anidará en sus corazones hasta el Día en el que deban comparecer ante Él. (78) ¿Acaso no saben que Allah conoce sus secretos, sus confidencias y todos los Ghaib[713]? (79) Se burlan de los creyentes que dan sadaqah sin esperar ningún reconocimiento y de los que se esfuerzan en dar a pesar de su propia pobreza. Allah se burlará de ellos y les infligirá un doloroso castigo. (80) Ya pidas perdón por ellos o no lo pidas, Allah no los perdonaría incluso si lo pidieras setenta veces. Y ello porque han renegado de Allah y de Su Mensajero. Allah no guía a los rebeldes. (81) Los que no acudieron a luchar se alegraron de haberse quedado atrás y de no haber seguido al Mensajero de Allah. Detestaban combatir por la causa de Allah con sus bienes y con sus vidas. Dijeron: “No salgáis a luchar con este sofocante calor.” Adviérteles que más sofocante es el fuego de yahannam si fueran capaces de comprender. (82) Poco será lo que rían y mucho lo que lloren. Merecido pago por sus obras. (83) Si Allah hiciera que una taifa de ellos se volviese a ti y te pidiese permiso para salir, adviérteles que nunca saldrán contigo ni lucharán a tu lado contra el enemigo. Les complació quedarse la primera vez. Que sigan, pues, sentados con los que se quedan atrás. (84) No hagas[714] la salah por ninguno de ellos que haya muerto ni estés allí cuando lo entierren. Renegaron de Allah y de Su Mensajero y murieron siendo rebeldes. (85) Que no te deslumbre su riqueza ni te maraville el gran número de hijos que tienen. Allah quiere castigarles con todo ello en esta vida y que mueran siendo encubridores. (86) Cuando se descarga una sura que invita a creer en Allah y a luchar junto a Su Mensajero, los más favorecidos de entre ellos te piden que les eximas de tal carga y dicen: “Déjanos quedarnos con los que no salen a luchar.” (87) Se sienten complacidos de quedarse con las mujeres[715]. Sus corazones han sido sellados y no comprenden. (88) Sin embargo, el Mensajero y los que con él creen luchan con sus bienes y con sus vidas. Esos tendrán la mejor parte. Esos son los que saldrán victoriosos. (89) Allah les ha preparado Jardines por donde fluyen ríos, en los que morarán para siempre. Ese es el gran triunfo. (90) Vinieron beduinos excusándose y pidiendo que se les eximiera de salir a luchar. Esas fueron las argucias que utilizaron para quedarse los que habían renegado de Allah y de Su Mensajero. Los que de ellos sean encubridores sufrirán un doloroso castigo. (91) Que no se recrimine a los desvalidos por no salir a luchar ni a los enfermos ni a los que no tengan medios para armarse si son sinceros con Allah y Su Mensajero. No se debe reconvenir a los que actúan con rectitud –Allah es el Perdonador, el Compasivo– (92) ni tampoco a los que te piden monturas. Cuando les dices: “No he conseguido ningún animal en el que podáis montar,” se vuelven con los ojos inundados de lágrimas por la pena que sienten al no poder proveerse de lo necesario para formar parte de la expedición. (93) Sin embargo, son dignos de censura los que te piden que les eximas de salir a luchar siendo ricos. Les complace quedarse con las mujeres. Allah les ha sellado el corazón y no entienden. (94) Cuando volváis a ellos, inventarán excusas para justificar su hipocresía. Diles que no se excusen, pues no les vais a creer. Allah os ha informado sobre ellos. Allah y Su Mensajero examinarán atentamente vuestra conducta. Luego seréis devueltos al Conocedor del Ghaib y de lo Manifiesto, y os mostrará lo que hicisteis. (95) Cuando volváis a ellos, os jurarán por Allah para que los dejéis en paz. Y bien, dejadlos en paz, pues son pura inmundicia. Su refugio será yahannam –merecida recompensa por sus maldades. (96) Os juran para complaceros, pero si os complacen, sabed que a Allah no Le complacen los rebeldes. (97) Los beduinos son los más pertinaces encubridores e hipócritas. Lo que más les caracteriza es su ignorancia de los límites que Allah ha hecho descargar sobre Su Mensajero. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (98) Entre los beduinos los hay que consideran una sanción lo que dan de sus bienes, y esperan ansiosos que os llegue algún revés de fortuna. ¡Para ellos la mala fortuna! Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (99) Hay beduinos que creen en Allah y en el Último Día, y lo que dan de sus bienes es para ellos una forma de acercarse a Allah y de beneficiarse de las súplicas del Mensajero. En verdad que están cerca. Allah les hará entrar en Su rahmah. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (100) Los que van por delante son los primeros que emigraron –muhayirin– los que les apoyaron –ansar– y los que les siguieron en hacer el bien. Allah está satisfecho de ellos y ellos lo están de Él. Les ha preparado Jardines por donde fluyen ríos, en los que morarán para siempre. Esa es la gran victoria[716]. (101) Entre los beduinos que viven en vuestros alrededores hay hipócritas, y entre la gente de Medina los hay que persisten aún más en la hipocresía. A esos no los conocéis, Nosotros los conocemos. Los castigaremos dos veces, luego los mandaremos a un tormento atroz del que no podrán volver. (102) Hay otros que reconocen sus faltas y mezclan una obra buena con otra mala. Pudiera ser que Allah les perdonase. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (103) Toma de sus bienes sadaqah para de esa manera acendrarles y purificarles, y pide por ellos, pues tus súplicas reconfortan sus corazones. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (104) ¿Acaso no saben que Allah acepta el arrepentimiento de Sus siervos y lo que de su riqueza dan con sinceridad, y que Allah se vuelve a ellos con Su perdón y es el Compasivo? (105) Exhórtales a que obren con rectitud, pues Allah examina sus acciones, así como Su Mensajero y los creyentes. Y tened por cierto que seréis devueltos al Conocedor del Ghaib y de lo Manifiesto, y os mostrará lo que hicisteis. (106) Hay otros cuyo asunto se ha diferido hasta que se haga realidad el plan de Allah –o bien recibirán Su castigo o bien se volverá a ellos con Su perdón. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (107) Los hay que ocuparon una mezquita para causar daño, para encubrir la verdad, para crear división entre los creyentes y como puesto de observación para que pudiera espiar el que anteriormente había hecho la guerra a Allah y a Su Mensajero. Ten por seguro que jurarán: “Sólo queríamos mejorar las relaciones,” pero Allah atestigua que mienten. (108) No entres en ella bajo ninguna circunstancia, pues en verdad que una mezquita levantada sobre el temor es más digna de acogerte. En ella hay hombres que aman purificarse. Allah ama a los que se purifican. (109) ¿Quién entonces es mejor, quien cimienta la estructura del edificio que quiere construir sobre el temor de Allah y Su complacencia o quien la cimienta al borde de un acantilado erosionado por el agua, y se desploma con ella[717], cayendo al fuego de yahannam? Allah no guía a los infames. (110) La estructura que han construido sobre la duda que hay en sus corazones no hará sino desmembrarlos. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (111) Allah ha comprado a los creyentes sus vidas y sus bienes a cambio del Jardín. Combaten por la causa de Allah matando y muriendo. La misma promesa con la que Se comprometió en la Taurah, en el Inyil y ahora en el Qur-an. ¿Y quién es mejor cumplidor de sus promesas que Allah? Así pues, alegraos por el comercio que habéis hecho, pues él os conducirá a la suprema victoria (112) –a los llenos de contrición, a los que siguen el Tawhid, a los que Le alaban, a los que se desplazan por Allah, a los que se inclinan, a los que se postran, a los que ordenan lo razonable y prohíben la iniquidad y a los que se guardan dentro de los límites de Allah. Da buenas nuevas a los creyentes. (113) Ni el Profeta ni los creyentes deben suplicar el perdón para los idólatras, aunque sean de sus allegados, después de haberles informado claramente que serán arrojados al yahim[718]. (114) Y si Ibrahim pidió el perdón para su padre fue sólo por una promesa que le había hecho, pero cuando vio con claridad que era un enemigo de Allah, se desentendió de él. Ibrahim se refugiaba suplicante en Allah y era clemente con sus semejantes. (115) Allah no extravía a una gente después de haberla guiado hasta que no se les clarifique aquello de lo que deben guardarse. Allah tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (116) De Allah es el dominio de los Cielos y de la Tierra. Vivifica y hace morir. No tenéis, aparte de Allah, quien os proteja ni en quien apoyaros. (117) Allah apoyó a Su Profeta, a los muhayirin y a los ansar que le habían seguido en los momentos más difíciles. Y cuando después de eso los corazones de un grupo de ellos estuvieron a punto de extraviarse del camino, Allah se volvió a ellos con Su perdón y Su guía, con Su benevolencia y Su compasión. (118) Y así mismo hizo con los tres que eludieron salir a luchar hasta que la Tierra se les hizo estrecha a pesar de ser ancha y sus pechos parecían encogérseles. Pensaron que no podrían escapar de Allah, sino yendo hacia Él. Luego Se volvió a ellos con Su perdón para que pudieran arrepentirse. Allah es el Indulgente, el Compasivo. (119) ¡Creyentes! Tomad en serio las advertencias de Allah y manteneos en compañía de los veraces. (120) Ni la gente de Medina ni los beduinos que habitan en sus alrededores deben dejar al Mensajero de Allah solo en la lucha ni ocuparse de sus intereses en vez de obedecer sus órdenes, pues no han de sufrir sed, fatiga o hambre por la causa de Allah ni han de dar un paso que enrabie a los encubridores ni han de arrebatar algún bien al enemigo, sin que todo ello no se les inscriba a su favor como acciones de bien. Allah no deja que se pierda el galardón de los que actúan con rectitud. (121) No hay nada de lo que den, ya sea mucho o poco, ni valle que crucen por la causa de Allah que no esté registrado para que Allah les retribuya por lo mejor que hayan hecho. (122) No es preciso que todos los creyentes dejen sus casas. Basta con que lo haga una taifa de cada grupo de ellos, pues si comprenden bien el Din, podrán enseñárselo a su gente cuando regresen para que estos se guarden y tomen en serio lo que se les dice. (123) ¡Creyentes! Combatid a los encubridores que tengáis cerca. Que encuentren dureza en vosotros. Allah está con los que toman en serio Sus advertencias. (124) Cuando se hace descargar una sura, algunos de ellos preguntan: “¿A quién de vosotros le ha hecho crecer el iman?” A los que creen les ha hecho que crezca su iman y se llenan por ello de gozo. (125) Mas a los que tienen una enfermedad en el corazón les añade inmundicia a la inmundicia que ya tienen y les hace morir encubriendo la verdad. (126) ¿Acaso no ven que cada año se les pone a prueba una o dos veces? Sin embargo, no se arrepienten ni recapacitan. (127) Y cuando se hace descargar una sura se miran unos a otros y dicen: “¿Os ve alguien?” Luego se apartan. Allah apartará sus corazones de la verdad, pues son gente que no comprende. (128) Os ha llegado un Mensajero que es uno de los vuestros. Le resulta doloroso que sufráis ningún daño. Está pendiente de vosotros y con los creyentes es benévolo, compasivo. (129) Mas si se apartan desdeñosos, declárales: “¡Allah me basta! No hay ilah, sino Él. A Él me encomiendo, al Señor del grandioso Arsh[719].”

 

 

 

 

  1. SURA DE YUNUS

سُورَةُ يُونُسَ

Último periodo mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Alif, Lam, Ra[720]. Esas son las aleyas del Kitab que discrimina y juzga con sabiduría. (2) ¿Se asombra la gente –nas– de que hayamos inspirado a un hombre como ellos para que les advierta y anuncie la buena nueva a los creyentes de que el bien que hagan con sinceridad de corazón les precederá ante su Señor? Los encubridores, en cambio, arguyen: “Ese, claramente, es un hechicero.” (3) Vuestro Señor es Allah, Quien ha creado los Cielos y la Tierra en seis días. Luego ha tomado el control de Su creación desde el Arsh[721]. Sólo después de haber recibido Su aprobación puede alguien interceder. Ese es Allah, vuestro Señor. Así pues, adoradle. ¿Es que no vais a recapacitar? (4) Ante Él habréis todos de comparecer. La promesa de Allah es verdadera. Es Él Quien origina la creación y luego la devuelve a su inicio[722] para retribuir con justicia a quienes hayan creído y hayan actuado con rectitud, pero a los encubridores se les dará de beber agua hirviendo y sufrirán un doloroso castigo por haber encubierto la verdad. (5) Es Él Quien hizo del Sol incandescencia y de la Luna luz, y le asignó fases como un medio de contar los años y de calcular el tiempo. Todo ello lo creó Allah de la mejor manera posible. Clarificamos las aleyas para aquellos que escudriñan Su creación. (6) En la alternancia de la noche y el día y en lo que Allah ha creado en los Cielos y en la Tierra hay signos para quienes los examinan con escrupulosa atención. (7) Ten por seguro que esos que no esperan encontrarse con Nosotros se complacen en la vida de este mundo y se sienten confiados en ella. Los que se muestren negligentes con Nuestras aleyas (8) tendrán por refugio el fuego en merecido pago por sus obras. (9) Mas a los que crean y actúen con rectitud su Señor les guiará debido a su iman y hará que fluyan ríos por debajo de ellos en los Jardines de las Delicias. (10) Así comenzarán sus súplicas cuando estén en ellos: “¡Perfecto eres, Oh Allah, más allá de toda contingencia!” Su saludo allí será “¡Salam!” Al final de sus súplicas dirán: “¡Alabado sea Allah, Señor de Todos los Dominios[723]! (11) Si Allah tuviese la misma urgencia en causar el mal a los hombres –nas– como la tiene en proporcionarles lo bueno, su plazo ya se habría cumplido. A los que no esperan que hayan de encontrarse con Nosotros les haremos vagar errantes como si estuvieran ciegos. (12) Cuando al hombre –insan– le ocurre un mal, Nos suplica de todas las formas posibles, pero cuando retiramos lo que le afligía, actúa como si nunca Nos hubiera suplicado que le librásemos de ese mal. Así es como hacemos que a los transgresores les parezca correcta su forma de actuar[724]. (13) Destruimos a los pueblos que hubo antes de vosotros por su iniquidad. Les vinieron sus Mensajeros con la clarificación, pero no creyeron. Así pagamos a los nefarios. (14) Luego hicimos que les sucedierais en esta misma tierra para ver cómo actuabais[725]. (15) Cuando se les recitan Nuestras aleyas con las que clarificamos la sabiduría, los que no esperan que habrán de encontrarse con Nosotros, dicen: “Tráenos otro Qur-an o cambia éste.” Adviérteles que no está en ti el cambiarlo motu proprio. Tú sólo recitas lo que se te inspira, pues temes que si desobedeces a tu Señor, te llegue el castigo de un Día aterrador. (16) Diles que si esa fuera la voluntad de Allah, no se lo recitarías ni Él se lo habría dado a conocer, pero de sobra saben que has estado con ellos toda tu vida, antes incluso de que te fuera revelado. ¿No van a razonar? (17) ¿Quién, pues, es más infame que quien fragua embustes contra Allah o encubre Sus signos? No habrá victoria para los nefarios. (18) Dan poder a otras entidades aparte de Allah; entidades que no pueden causarles ningún daño ni beneficiarles en nada. A pesar de ello, dicen: “Estos serán nuestros intercesores ante Allah.” Pregúntales si lo que pretenden es informar a Allah de lo que hay en los Cielos y en la Tierra y que Él no sepa. ¡Perfecto es y ensalzado sea más allá de toda contingencia! ¡Lejos está de aquello con lo que Le asocian! (19) Los hombres –nas– eran una única ummah, pero comieron la manzana de la discordia. De no haber sido por lo que de antemano estaba en el plan de tu Señor[726], ya entonces se habría decidido acerca de lo que discrepaban. (20) Dicen: “¿Por qué no se descarga sobre él un signo de su Señor?” Respóndeles que el Ghaib es de Allah. Así pues, que esperen, que también tú estarás expectante[727]. (21) Cuando reconfortamos a la gente –nas– con Nuestra rahmah después de que hayan sufrido algún mal, denigran Nuestros signos[728]. Adviérteles que Allah les llevará a la confusión y al extravío antes de que puedan darse cuenta. Nuestros Mensajeros[729] registran vuestras conspiraciones. (22) Es Él Quien os permite viajar con toda comodidad por tierra y por mar. Subís a vuestras embarcaciones[730] y os sentís seguros y dichosos al ver como navegan movidas por el viento. Entonces les viene un huracán que levanta olas que parecen cercarles por doquier. Angustiados, invocan a Allah con toda la sinceridad de sus corazones: “Si nos salvas de este naufragio, reconoceremos siempre Tus bendiciones para con nosotros.” (23) Mas después de que los ha salvado, actúan con iniquidad en la Tierra. ¡Gentes –nas! Toda la maldad que cometáis se volverá en contra de vosotros mismos. Seguid ocupados en vuestros quehaceres, pero sabed que a Nosotros habréis de volver y os mostraremos entonces todas vuestras acciones. (24) La vida de este mundo se parece al agua que hacemos caer del cielo y que, al penetrar en la tierra y mezclarse con ella, hace que broten plantas de todo tipo de las que comen los hombres –nas– y el ganado. Y cuando los campos rebosan de frutos y sus propietarios están convencidos de que recogerán abundantes cosechas, llega Nuestra orden de noche o de día y los arrasamos como si el día anterior no hubiera crecido en ellos nada. Así es como explicamos las aleyas a la gente que reflexiona[731]. (25) Allah llama al sosiego y guía según Su voluntad al camino de rectitud. (26) Los que hayan actuado rectamente tendrán lo más hermoso, y aún se les dará más. Sus rostros no estarán ennegrecidos ni oprimidos por la humillación. Esa es la gente del Jardín, en el que morarán para siempre. (27) El pago para los que hayan hecho el mal será un mal semejante. Les cubrirá la humillación. No tendrán a nadie que les defienda de Allah. Parecerá como si la negrura de la noche hubiera caído sobre sus rostros. Esa es la gente del fuego, en el que penarán para siempre. (28) El Día en que los reunamos a todos y luego les digamos a los idólatras: “Deteneos aquí, vosotros y las entidades a las que dabais poder.” Después se les separará. Dirán esas entidades: “No era realmente a nosotros a los que adorabais. (29) Allah basta como testigo –si verdaderamente nos adorabais, no fuimos conscientes de ello[732].” (30) Será entonces cuando cada nafs tenga perfecto conocimiento de las obras que le precedieron. Serán devueltos a Allah, su verdadero Señor. Los embustes que forjaron les habrán extraviado. (31) Pregúntales quién les provee desde el cielo y desde la tierra; quién tiene pleno dominio sobre la facultad de ver y de oír; quién hace salir lo vivo de lo muerto y lo muerto de lo vivo; quién rige el plan de la creación. Dirán que Allah. Exhórtales entonces a que tomen en serio Sus advertencias[733]. (32) Ese es Allah, vuestro Señor, y esa es la verdad. ¿Y qué hay más allá de la verdad, sino el extravío? Sin embargo, la verdad os repele. (33) Así se hará realidad la palabra de tu Señor contra los rebeldes. No creen. (34) Pregúntales si alguna de esas entidades a las que dan poder ha originado la creación y luego es capaz de devolverla a su inicio. Respóndeles que Allah da origen a la creación y luego la devuelve a su inicio[734]. Sin embargo, os dejáis engañar a causa de vuestra falta de raciocinio. (35) Pregúntales si alguna de esas entidades a las que dan poder guía a la verdad. Respóndeles que Allah guía a la verdad. ¿Acaso quien guía a la verdad no es más digno de ser seguido que aquel que no puede guiar, a menos que él mismo reciba la guía? ¿Qué os pasa? ¿Qué forma tenéis de razonar? (36) La mayoría de ellos no siguen, sino elucubraciones, pero las elucubraciones no tienen ningún valor frente a la verdad. Allah sabe lo que hacen, y actúa en consecuencia. (37) Nadie que no sea Allah ha podido producir este Qur-an. Es una confirmación de lo que ya había y una aclaración precisa del Kitab[735] que contiene toda la sabiduría y sobre el que no hay duda –dimanante del Señor de Todos los Dominios. (38) O dicen: “Lo ha inventado.” Pídeles que vengan con una sura como las que hay en él, y que llamen a quien puedan aparte de Allah, si es verdad lo que dicen. (39) Mas no lo harán. Lo que hacen es encubrir la verdad de aquello que no abarcan con su conocimiento antes de que les haya llegado su interpretación. De la misma forma, encubrieron la verdad los que hubo antes de ellos, pero mira cuál fue el final de los infames. (40) Entre ellos hay unos que creen en él y otros que no creen. Tu Señor conoce a los nefarios. (41) Si te acusan de farsante, diles que para ti es el fruto de tus obras y para ellos el fruto de las suyas. No son responsables de lo que tú hagas ni tú lo eres de lo que ellos hagan. (42) Hay algunos que te escuchan. ¿Pero acaso puedes hacer que los sordos entiendan lo que oyen cuando son incapaces de razonar? (43) Entre ellos los hay que te miran. ¿Pero acaso puedes tú guiar a los ciegos cuando no tienen la más mínima percepción de la realidad? (44) Y no es Allah Quien es injusto con ellos, sino que son los hombres –nas– los que se pierden a sí mismos, víctimas de su rebeldía. (45) El Día en que los reúna les parecerá que no han permanecido tras la muerte, sino una hora de los días de este mundo, y se reconocerán entre ellos. Los que encubrieron[736] el encuentro con Allah se habrán perdido para siempre. No estaban guiados. (46) Te mostraremos parte del castigo con el que les hemos amenazado o te acogeremos antes de que se cumpla. En cualquiera de los dos casos habrán de volver a Nosotros, y Allah será testigo de sus obras. (47) Para cada ummah[737] ha habido un Mensajero. Cuando les llegaba su Mensajero, se juzgaba entre ellos con justicia, y nunca fueron oprimidos. (48) Dicen: “¿Cuándo se hará realidad aquello con lo que nos amenazáis si es verdad lo que decís?” (49) Respóndeles que no tienes poder para dañarte ni beneficiarte a ti mismo, excepto en lo que sea la voluntad de Allah. Cada ummah tiene un plazo y cuando les llega su plazo, no se les retrasa ni adelanta una hora. (50) Pregúntales qué les parecería si les llegara Su castigo por la noche o de día. ¿Qué buscan los nefarios queriendo adelantarlo? (51) ¿Sólo vais a creer en él cuando se os venga encima? ¿No sería mejor que creyeseis en él ahora? Estáis urgiendo que os llegue. (52) Luego se les dirá a los infames: “¡Gustad el castigo perpetuo! ¿Acaso no se os paga merecidamente por vuestras obras?” (53) Te piden que les confirmes si eso es verdad. Aclárales que lo es. ¡Por tu Señor que es verdad! Y no podrán impedir que se cumpla. (54) Si cada nafs[738] que ha actuado con iniquidad poseyera todo cuanto hay en la Tierra, con gusto lo daría para rescatarse. Cuando vean el castigo que les espera, se arrepentirán secretamente. Serán juzgados con equidad, sin que sufran injusticia alguna. (55) ¿Acaso no es de Allah cuanto hay en los Cielos y en la Tierra? ¿Y no es acaso la promesa de Allah verdadera? Sin embargo, la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (56) Es Él Quien vivifica y hace morir. A Él habréis de volver. (57) ¡Gentes –nas! Os ha llegado una exhortación de vuestro Señor, una cura para lo que hay en los corazones, guía y rahmah para los creyentes. (58) Exhórtales a que se alegren por la gracia que Allah les dispensa y por Su rahmah, pues eso es mejor que lo que atesoran. (59) Pregúntales si han ponderado sobre aquello con lo que Allah les sustenta. Sin embargo, son ellos los que han decidido lo qué es lícito y lo qué es ilícito. Pregúntales si tienen la aprobación de Allah para ello o si en el nombre de Allah inventan lo que así les place. (60) ¿Qué pensarán el Día del Resurgimiento los que fraguaron embustes contra Allah? Es Él Quien posee la gracia infinita que derrama sobre los hombres –nas. Sin embargo, la mayoría de ellos no agradecen. (61) No hay circunstancia en la que os encontréis ni recitación que hagáis del Qur-an ni acción alguna que llevéis a cabo que no seamos testigos cuando estáis inmersos en ello. A tu Señor no Le pasa inadvertido el peso de un átomo en la Tierra o en el Cielo ni algo aún más pequeño o mayor que eso, sin que esté en un Kitab inalterable[739]. (62) A los que toman a Allah como su único protector y apoyo no habrá nada que les turbe ni les amedrante. (63) Para los que creen y tienen temor (64) hay buenas nuevas en la vida de este mundo y en Ajirah. El plan de Allah no cambia. Esa es la gran victoria. (65) Que no te turben sus palabras, pues todo el poder pertenece a Allah. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (66) ¿Acaso no pertenecen a Allah cuantos hay en los Cielos y en la Tierra? ¿Qué siguen ésos que dan poder a otros que a Allah? No siguen, sino suposiciones; y no hacen, sino elucubrar. (67) Es Él Quien dispuso la noche y su oscuridad para que en ella reposarais y el día con su luz para que percibierais las cosas con claridad y pudierais llevar a cabo variadas actividades. En ello hay signos para la gente que escucha con atención[740]. (68) Dicen: “Allah tiene un hijo.” ¡Lejos está en Su perfección de toda contingencia! Él es en Sí Mismo Suficiente. Suyo es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. ¿Acaso tenéis autoridad para decir algo así? ¿Vais a decir de Allah aquello de lo que no tenéis conocimiento alguno? (69) Adviérteles que aquellos que fraguan embustes contra Allah nunca saldrán victoriosos. (70) Les dejaremos que sigan ocupados en sus asuntos en este mundo por un tiempo y después volverán a Nosotros. Les haremos probar entonces un severo castigo[741] por haber encubierto la verdad. (71) Recítales las noticias de Nuh[742] cuando dijo a su gente: “¡Gentes de este lugar! Si os resulta intolerable mi presencia y el que os llame al recuerdo con las aleyas de Allah, sabed que Allah es mi apoyo. Poneos de acuerdo en cómo vais a resolver este asunto, vosotros y aquellos a los que dais poder en vez de a Allah, de modo que ninguna indecisión os aflija, y hacédmelo saber sin darme más tregua. (72) Y si os desentendéis, tened presente que no os he pedido nada a cambio. Retribuirme le corresponde únicamente a Allah. Se me ha ordenado que sea de los sometidos –muslimin.” (73) Le acusaron de farsante, pero lo salvamos en la nave junto a los que con él estaban. Los hicimos sucesores de los que ahogamos por haber encubierto la verdad de Nuestros signos. Mira cómo acabaron los que se desentendieron a pesar de haber sido advertidos. (74) Después de él, enviamos Mensajeros a sus gentes con la clarificación, pero no creyeron en aquello de lo que ya antes habían renegado. De esa forma sellamos los corazones de los transgresores. (75) Luego, tras esos Mensajeros, enviamos a Musa y a Harun[743] con Nuestros signos a Firaun y a sus principales, pero se llenaron de soberbia y fueron de los nefarios. (76) Mas cuando vieron la verdad de Nuestros signos, dijeron: “Esto no es, sino magia evidente.” (77) Replicó Musa: “¿Eso decís cuando os llega la verdad? ¿Es esto magia? Los magos nunca salen victoriosos.” (78) Dijeron: “¿Acaso has venido para desviar nuestra atención de aquello en lo que creían nuestros padres y haceros así con el poder? De ninguna forma creeremos en vosotros.” (79) Ordenó Firaun: “¡Traedme a los magos más experimentados!” (80) Cuando llegaron los magos, les dijo Musa: “¡Arrojad lo que tengáis para arrojar!” (81) Después de que hubieran arrojado, les dijo Musa: “Lo que habéis traído es magia y Allah la desbaratará. Allah no da la victoria a los corruptores.” (82) Allah afirma la verdad haciendo realidad Su plan, aunque lo detesten los nefarios. (83) Mas no creyeron en Musa, sino algunos de los hijos de su gente por miedo a las represalias que pudieran tomar Firaun y sus principales. Firaun fue altanero y transgresor. (84) Dijo Musa: “¡Gente mía! Si creéis en Allah y a Él estáis sometidos –muslimun–encomendaos a Él.” (85) Respondieron: “A Allah nos encomendamos. ¡Señor nuestro! No hagas que seamos objeto de la opresión de los infames. (86) Y sálvanos, por Tu rahmah, de los encubridores[744].” (87) E inspiramos a Musa y a su hermano: “Preparad para vuestra gente casas en Misr. Marcad en ellas la qiblah y estableced la salah. Y da buenas nuevas a los creyentes.” (88) Suplicó Musa: “¡Señor nuestro! Les has dado a Firaun y a sus principales lujo y riquezas en la vida de este mundo, Señor nuestro, para que se extravíen de Tu camino. ¡Señor nuestro! Destruye sus riquezas y endurece sus corazones, pues no van a creer hasta que no vean el doloroso castigo que les espera.” (89) Dijo: “Vuestra súplica ha sido aceptada. Actuad, pues, con rectitud y no sigáis el camino de los que no tienen conocimiento[745].” (90) Hicimos que los Banu Isra-il cruzaran el mar. Firaun y sus soldados les persiguieron llenos de rencor y desprecio, hasta que al darse cuenta de que se ahogaba, exclamó: “¡Creo! No hay más ilah que Aquel en Quien creen los Banu Isra-il. Me someto a la voluntad de Allah –muslim.” (91) ¿Ahora? ¿Cuándo antes renegabas y eras de los nefarios? (92) Hoy preservaremos tu cuerpo como un signo para los que vengan después de ti, pero la mayoría de la gente –nas– se desentiende de Nuestros signos[746]. (93) Establecimos a los Banu Isra-il en un lugar propicio y les sustentamos con toda clase de cosas buenas. No disputaron entre ellos, sino después que les hubiera llegado el conocimiento. Mas tu Señor les juzgará el Día del Resurgimiento y les mostrará aquello sobre lo que discrepaban. (94) Si tienes duda sobre la veracidad de lo que te descargamos, pregunta a los que leían el Kitab[747] antes de ti. Ten por seguro que te ha llegado la verdad de tu Señor. No seas, pues, de los indecisos (95) ni seas de los que reniegan de las aleyas de Allah, ya que entonces te perderías[748]. (96) Aquéllos contra quienes se ha hecho realidad el plan de tu Señor no creerán, (97) aunque tuvieran ante sí todos los signos, hasta que no vean el doloroso castigo que les espera. (98) No hubo, sino la gente de Yunus[749] que creyera y se beneficiara de su creencia. En cuanto creyeron, les retiramos el terrible castigo que se había dispuesto para ellos en esta vida, y les dejamos que siguieran en ella por un tiempo. (99) Si así estuviera inscrito en el plan de tu Señor, creerían todos cuantos hay en la Tierra. ¿Vas a obligar entonces a los hombres a que sean creyentes? (100) Ninguna nafs[750] puede creer si no es por la voluntad de Allah. Arrojará inmundicia sobre aquellos que no razonen. (101) Exhórtales a que observen lo que hay en los Cielos y en la Tierra. Sin embargo, a los que no creen no les sirven de nada los signos ni las advertencias. (102) ¿Acaso esperan que les ocurra algo parecido a lo que ya les aconteció a sus predecesores? Diles entonces que esperen, que también tú te mantendrás expectante como ellos. (103) Después salvamos a Nuestros Mensajeros y a los creyentes, pues eso es algo que Nos corresponde hacer. (104) Aclara a la gente –nas– que si dudan sobre la veracidad de tu Din, que sepan que tú no adoras a los que ellos adoran en vez de a Allah, sino que adoras a Allah, Aquel que les hará morir. Se te ha ordenado que seas de los creyentes. (105) Más aún, que entiendas el Din como hanifa[751], y que no seas de los idólatras, (106) que no des poder, en vez de a Allah, a lo que ni beneficia ni perjudica, pues si lo hicieras, serías de los infames. (107) Si Allah te inflige un mal, nadie, sino Él te podrá librar; y si te concede un bien, nadie podrá impedir que te llegue Su gracia. Él la dirige siguiendo Su plan hacia quien quiere de Sus siervos. Él es el Perdonador, el Compasivo. (108) Declara a la gente –nas– que les ha llegado la verdad de su Señor. Quien se guíe, se habrá guiado a sí mismo; y quien se extravíe, para él será su extravío. Tú no eres su guardián. (109) Sigue lo que se te ha inspirado y resiste hasta que Allah juzgue, pues Él es el Mejor de los Jueces.

 

 

 

 

  1. SURA DE HUD

سُورَةُ هُودٍ

Último periodo mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Alif, Lam, Ra[752] –un Kitab[753] en el que han sido inscritas firmemente y protegidas las aleyas que contiene, y más tarde clarificadas por uno que es Sabio y Conocedor de todos los registros (2) para que no deis poder a otro que a Allah. “He sido enviado a vosotros como un advertidor y portador de buenas nuevas (3) para que pidáis perdón a vuestro Señor y luego os volváis a Él arrepentidos de forma que os permita disfrutar de las cosas buenas hasta un plazo fijado. Cada uno recibirá aquello que le corresponda. Mas si os apartáis, temo para vosotros el castigo de un Día nefasto. (4) A Allah habréis de regresar. Él tiene el poder sobre todas las cosas[754].” (5) ¿Acaso no se repliegan sobre sí mismos para ocultarle sus sentimientos? ¿Acaso piensan que no sabe, cuando se cubren con sus vestidos, lo que guardan en secreto y lo que divulgan? Él conoce lo que cada uno alberga en su interior, y según ese conocimiento actúa. (6) No hay criatura que se mueva sobre la faz de la Tierra a la que Allah no provea. Sabe cómo se han producido[755]. Todo está registrado en un Kitab inalterable[756]. (7) Es Él Quien ha creado los Cielos y la Tierra en seis días, y ha establecido Su Arsh sobre el agua[757] para ver quién de vosotros actuaría con mayor rectitud. Si les dices que resurgirán a la vida después de haber estado muertos, los encubridores te dirán: “Eso claramente sería magia evidente.” (8) Si les retrasamos el castigo hasta un plazo determinado, seguro que dirán: “¿Qué lo retiene?” ¿Acaso el día que les llegue podrán apartarse de él? Aquello de lo que se burlaban los tendrá sitiados. (9) Si le hacemos gustar al hombre –insan– Nuestra rahmah y luego se la arrebatamos, se desespera y encubre Nuestros favores. (10) Mas si le hacemos probar la dicha después de haber sufrido una desgracia, ten por seguro que dirá: “Todos los males se han alejado de mí.” Se siente feliz y se jacta de ello. (11) Mas no es esa la forma de proceder de los que resisten y actúan con rectitud. Para ellos habrá perdón y un enorme galardón. (12) Pudiera ser que dejaras parte de lo que se te ha inspirado[758] y que tu pecho se angustiara porque dicen: “¿Cómo es que no se ha hecho descender para él algún tesoro o va acompañado de un malak?” Tú no eres, sino un advertidor. Es Allah el Custodio de Todas las Cosas. (13) O dicen: “Lo ha inventado.” Diles que si en verdad creen en lo que dicen, que traigan entonces diez suras como éstas y busquen la ayuda de quien quieran de esos a los que dan poder en vez de a Allah. (14) Mas si no os responden, sabed que se ha descargado con el conocimiento de Allah y que no hay ilah, sino Él. ¿Vais, pues, a someteros –muslimun? (15) A los que quieran la vida de este mundo y su fausto les pagaremos debidamente por las obras que hayan realizado en ella, y mientras allí permanezcan, no se lesionarán sus derechos, (16) pero en Ajirah no cosecharán, sino fuego. De nada les servirán en él sus fabricaciones, y fútiles habrán sido sus obras. (17) Quienes se apoyan en la clarificación que les ha llegado de su Señor y lo recitan siendo testigos de su veracidad –y ya antes se había revelado el Kitab de Musa como guía y rahmah– creen en él, pero aquéllos de los coaligados[759] que encubran su veracidad que sepan que el fuego será su lugar de encuentro. No tengas ninguna duda acerca de ello, pues es la verdad que te llega de tu Señor. Sin embargo, la mayoría de la gente –nas– no cree. (18) ¿Y quién puede haber más infame que quien forja embustes sobre Allah? A esos se les hará comparecer ante su Señor y dirán los testigos[760]: “Estos son los que fraguaron mentiras contra su Señor.” ¿Acaso la maldición de Allah no alcanzará a los infames? (19) Esos que ponen obstáculos en el camino de Allah para hacerlo tortuoso y encubren la verdad de Ajirah[761]. (20) No podrán librarse en este mundo de lo que les ha sido decretado ni tendrán aparte de Allah en quien apoyarse. Se les doblará el castigo. No entendían lo que escuchaban ni eran conscientes de lo que veían. (21) Esos son los que se han perdido a sí mismos. Las falsedades que habían forjado les han extraviado. (22) Sin duda que en Ajirah serán los mayores perdedores. (23) Mas los que crean, actúen con rectitud y a su Señor se dirijan con humildad serán los que entren en el Jardín. En él morarán para siempre. (24) Estos dos grupos difieren entre sí como los ciegos y los sordos difieren de los que ven y oyen. ¿Acaso son iguales si los comparamos? ¿Es que no vais a recapacitar? (25) Enviamos a Nuh a su gente para que les aleccionara: “He venido a vosotros para exhortaros a la verdad y clarificaros aquello de lo que no tenéis conocimiento, (26) y para que no adoréis a otro que a Allah, pues temo que si lo hacéis os llegue el castigo de un Día doloroso.” (27) Dijeron los principales de su gente, los que encubrían la verdad: “No vemos que seas, sino un humano –bashar– como nosotros ni vemos que te sigan, sino los de condición más baja[762], los que no tienen opinión propia, ni tampoco vemos que seáis superiores a nosotros en nada. Antes bien, os tenemos por unos farsantes.” (28) Les dijo: “¡Gentes de este lugar! Considerad el hecho de que me apoyo en la clarificación que me ha llegado de mi Señor y en Su rahmah, algo que a vosotros os ha sido velado. Ahora, decidme: ¿Podemos acaso obligaros a que la aceptéis aun detestándola? (29) ¡Gentes de este lugar! No os pido nada a cambio, pues retribuirme Le corresponde únicamente a Allah. No soy quien para rechazar a los que creen, pues en verdad que habrán de encontrarse con su Señor. Mas veo que sois gente ignorante. (30) ¡Gentes de este lugar! ¿Quién me defendería de Allah si los rechazase? ¿Es que no vais a recapacitar? (31) No os digo que posea las despensas de Allah ni que conozca el Ghaib ni digo que sea uno de los malaikah ni que les vaya a decir a aquéllos a quienes despreciáis que Allah no les va a dar ningún bien, pues Allah sabe mejor lo que hay en sus nafs. Si lo hiciera, sería de los infames.” (32) Dijeron: “¡Nuh! Ya has polemizado bastante con nosotros. Haz que se hagan realidad tus amenazas, y prueba así la veracidad de tus palabras.” (33) Les respondió: “Tened por seguro que se harán realidad si esa es la voluntad de Allah, y no podréis impedirlo. (34) Si es la voluntad de Allah el extraviaros, mi guía, aunque quiera guiaros, no os servirá de nada. Él es vuestro Señor y a Él habréis de volver.” (35) O dicen: “Lo ha inventado.” Aclárales que si lo has inventado, sólo tú serás responsable de tal maldad, de la misma forma que eres inocente de las maldades que ellos cometan.” (36) Le fue inspirado a Nuh: “Nadie más de tu gente creerá, salvo los que ya han creído. Mas no te sientas abatido por su forma de actuar. (37) Construye la nave bajo Nuestra supervisión según te inspiremos y no me hables en favor de los infames, pues en verdad que van a perecer ahogados!” (38) Construía la nave según Nuestras indicaciones. Cada vez que pasaban por delante de él los principales de su gente se burlaban. Les dijo: “Ahora os burláis de nosotros, pero pronto nos burlaremos de vosotros. (39) Ya sabréis a quién le sobrevendrá un castigo humillante y sobre quién se desatará un castigo que no cesará jamás[763].” (40) Hasta que se hizo realidad Nuestro plan y el agua salía a borbotones del tannur[764]. Le dijimos: “Sube a la embarcación dos parejas de cada especie, a tu familia –excepto a uno contra el que ya se ha dictado su suerte– y a los que crean.” Mas no creyeron con él, sino unos pocos. (41) Dijo: “¡Embarcad en ella y que en el Nombre de Allah sea su curso y su anclaje! Es cierto que mi Señor es el Perdonador, el Compasivo.” (42) Navegaba con ellos[765] entre olas como montañas. Entonces Nuh llamó a su hijo que se había alejado: “¡Hijo mío! Embarca con nosotros y no estés con los encubridores[766].” (43) Dijo: “Me refugiaré en alguna montaña y me protegeré así del agua.” Le dijo: “Hoy no habrá nadie que pueda escapar al designio de Allah, excepto aquel de quien se tenga misericordia.” Y las olas se interpusieron entre ambos, pereciendo aquel ahogado. (44) Se ordenó: “¡Tierra, absorbe tu agua! ¡Cielo, desiste!” El agua desapareció gradualmente, se cumplió el plan y la nave se asentó sobre el yudi[767]. Se dijo: “¡Que mueran los infames!” (45) Nuh llamó a su Señor y le dijo: “¡Señor mío! Mi hijo es parte de mi familia, y Tu promesa es verdadera. Tú eres el Más Sabio de los soberanos.” (46) Dijo: “¡Nuh! Ten por seguro que él no es de tu familia ni es de los virtuosos. Así pues, no me pidas explicaciones de aquello sobre lo que no tienes conocimiento. Te exhorto a que no seas de los ignorantes.” (47) Dijo: “¡Señor mío! Me refugio en Ti de pedirte explicaciones sobre aquello de lo que no tengo conocimiento. Si no me perdonas y tienes rahmah de mí, seré de los perdidos[768].” (48) Se dijo: “¡Nuh! Desembarca y que sea con Nuestro saludo de paz. Sobre ti las bendiciones y sobre las umam que surjan de los que están contigo. A unas de esas umam las dejaremos vivir por un tiempo ocupadas en sus quehaceres, disfrutando de los favores que les concederemos, y luego les infligiremos un doloroso castigo[769].” (49) Esto que te inspiramos son noticias del Ghaib[770]. Antes no tenías conocimiento de ellas ni tampoco tu gente. Resiste, pues la victoria final es para los que toman en serio Nuestras advertencias. (50) A los Ad enviamos a su hermano Hud para que les advirtiera: “¡Gentes de este lugar! Adorad a Allah. No tenéis otro ilah que Él. No habéis hecho, sino forjar embustes. (51) ¡Gentes de este lugar! No os pido nada a cambio. Retribuirme le corresponde únicamente a Aquel que me ha creado. ¿No vais a razonar? (52) Os exhorto –¡Gentes de este lugar!– a que pidáis perdón a vuestro Señor y os volváis a Él arrepentidos. Os enviará del cielo abundantes lluvias y añadirá poderío al que ya tenéis. No os desentendáis como hacen los nefarios.” (53) Dijeron: “¡Hud! No has venido a nosotros con una clara evidencia. Por lo tanto, no esperes que vayamos a abandonar a nuestros alihah[771] por lo que tú nos digas. No creemos en ti. (54) Más bien tenemos la impresión de que alguno de nuestros alihah te ha poseído.” Replicó Hud: “Pongo a Allah por testigo y testificad asimismo vosotros de que nada tengo que ver con lo que asociáis (55) aparte de Él. Así pues, tramad todos contra mí sin más demora. (56) A Allah me encomiendo, mi Señor y el vuestro.” No hay ninguna criatura de las que se mueven sobre la faz de la Tierra que no esté completamente sojuzgada a Él. “En verdad que mi Señor lleva al camino de rectitud. (57) Si os desentendéis de lo que se os dice, sabed que os he hecho llegar el mensaje con el que he sido enviado. Mi Señor hará que os suceda otra gente, sin que podáis perjudicarle en lo más mínimo. Mi Señor es el Custodio de Todas las Cosas.” (58) Cuando se hizo realidad Nuestro plan, salvamos por Nuestra rahmah a Hud y a cuantos con él habían creído. Los salvamos de un severo castigo. (59) Esos eran los Ad. Renegaron de los signos de su Señor, desobedecieron a sus Mensajeros y siguieron las órdenes de los más abyectos tiranos. (60) En este mundo fueron malditos y malditos serán el Día del Resurgimiento. ¿Acaso no renegaron los Ad de su Señor? ¡Qué mueran! ¡Perdición para los Ad, la gente de Hud! (61) A los Zamud enviamos a su hermano Salih para que les advirtiera: “¡Gentes de este lugar! Adorad a Allah, no tenéis otro ilah que Él. Os produjo de la tierra[772] y os permite vivir en ella. Así pues, pedidle perdón y volveos a Él arrepentidos. Mi Señor está cerca y responde.” (62) Dijeron: “¡Salih! Antes de que vinieras con este discurso teníamos puestas en ti nuestras esperanzas. ¿Vas a prohibirnos que adoremos a los que adoraban nuestros padres? Tenemos enormes dudas al respecto, y eso a lo que nos llamas nos resulta sumamente confuso.” (63) Replicó: “¡Gentes de este lugar! Considerad el hecho de que me apoyo en la clarificación que me ha llegado de mi Señor y en Su rahmah. Así pues, decidme ¿quién podría defenderme de Allah si Le desobedeciera? Lo único que buscáis es llevarme a la perdición. (64) ¡Gentes de este lugar! Esta es la camella de Allah. En ella tenéis un signo. Dejadla que coma en la Tierra de Allah y no le hagáis ningún daño, pues caería sobre vosotros un castigo inminente.” (65) Pero le cortaron los tendones del corvejón. Les dijo entonces: “Tres días es todo lo que tenéis para seguir en vuestras casas ocupándoos de vuestros asuntos. No lo toméis como una falsa amenaza.” (66) Cuando se hizo realidad Nuestro plan, salvamos a Salih y a cuantos con él habían creído por Nuestra rahmah, librándoles así de la humillación de ese día. Tu Señor es el Fuerte, el Poderoso[773]. (67) El castigo se apoderó de los infames y al amanecer yacían en sus casas postrados boca abajo (68) como si nunca hubieran disfrutado en ellas de su buena fortuna. ¿Acaso los Zamud no renegaron de su Señor? ¡Que mueran! ¡Perdición para los Zamud! (69) Llegaron Nuestros Mensajeros a la casa de Ibrahim con buenas nuevas[774]. Dijeron: “Paz,” e Ibrahim les respondió: “Paz,” y no tardó en venir con un becerro asado. (70) Al ver que no comían, dudó de que fueran gente de bien y sintió miedo de ellos. Le dijeron: “¡No temas! Hemos sido enviados a la gente de Lut.” (71) Su mujer, que se encontraba allí de pie, se echó a reír. Le anunciamos la buena nueva de Ishaq y de que, tras Ishaq, vendría Yaqub. (72) Replicó: “¡Ay de mí! ¿Voy a concebir, siendo yo tan mayor y mi esposo un anciano? ¡Lo que me anunciáis es como para maravillarse!” (73) Dijeron: “¿Te asombras del plan de Allah? ¡Que la rahmah de Allah y Su bendición estén con vosotros, gente de la casa! Alabado sea en Su perfección más allá de toda contingencia.” (74) Cuando se le pasó el susto a Ibrahim y recibió las buenas nuevas, comenzó a argumentarnos en favor de la gente de Lut. (75) En verdad que Ibrahim era indulgente y compasivo. Una y otra vez se volvía a su Señor arrepentido. (76) “¡Ibrahim! No te inmiscuyas en este asunto. El plan de tu Señor se ha de cumplir y ten por seguro que recibirán un castigo irrevocable[775].” (77) Cuando llegaron a Lut Nuestros Mensajeros, temió no poder hacer nada por ellos y se dijo para sus adentros: “Este va a ser un día de aflicción.” (78) La gente del pueblo acudió a él apresuradamente. Ya antes se habían entregado a todo tipo de obscenidades. Les dijo: “¡Gentes de este lugar! Estas son mis hijas. Ellas son más puras para vosotros. Tened temor de Allah y no me atormentéis deshonrando a mis huéspedes. ¡Es posible que no haya entre vosotros un solo hombre rectamente guiado?” (79) Respondieron: “No nos interesan tus hijas. De sobras sabes lo que queremos.” (80) Exclamó en medio de su aflicción: “¡Si al menos tuviera fuerza para enfrentarme a vosotros o pudiera valerme de alguien que la tuviera!” (81) Le dijeron sus huéspedes: “¡Lut! Somos Mensajeros de tu Señor y no podrán agredirte. Sal con tu familia durante la noche y que ninguno de vosotros desvíe su mirada del camino, salvo tu mujer, pues ella va a sufrir el mismo castigo que ellos. Su tiempo expira al amanecer. ¿Acaso no está próxima su cita?” (82) Cuando se hizo realidad Nuestro plan, a los que ostentaban una posición superior en la ciudad, los denigramos, y lanzamos contra ellos una lluvia de terrones de arcilla seca, (83) marcados por tu Señor. No está lejos el castigo de los infames. (84) A los Madian enviamos a su hermano Shuaib para que les exhortara: “¡Gentes de este lugar! Adorad a Allah, no tenéis otro ilah que Él. No engañéis cuando midáis o peséis. Veo vuestra prosperidad y temo que os llegue un día en el que quedéis sitiados por el castigo. (85) ¡Gentes de este lugar! Sed justos en la medida y en el peso. No lesionéis en lo más mínimo los derechos de la gente ni corrompáis esta tierra con vuestras maldades. (86) Lo que Allah os deja como beneficio después de dar el peso y la medida justa es mejor para vosotros si sois creyentes. Y sabed que yo no soy vuestro guardián.” (87) Dijeron: “¡Shuaib! ¿Acaso lo que recitas en tus salawat te ordena que abandonemos lo que nuestros padres adoraban o que nos prohíbas hacer con nuestra riqueza lo que queramos? Sin duda que eres el clemente, el rectamente guiado.” (88) Respondió a sus sarcasmos diciéndoles: “¡Gentes de este lugar! Considerad el hecho de que me apoyo en la clarificación que me ha llegado de mi Señor y en la buena provisión con la que me sustenta. No quiero oponerme a vosotros con aquello que os prohíbo, sino tan sólo corregir en lo posible vuestras desviaciones. Mi éxito depende únicamente de la voluntad de Allah. A Él me vuelvo arrepentido. (89) Así mismo os exhorto –¡Gentes de este lugar!– a que vuestro desacuerdo conmigo no os induzca a la ruptura para que no os suceda lo mismo que le sucedió a la gente de Nuh, a la de Hud y a la de Salih. La gente de Lut no está lejos de vosotros[776]. (90) Mas pedid perdón a vuestro Señor y volveos a Él arrepentidos, pues en verdad que mi Señor es el Compasivo, el que Mira con Aprobación a Sus Siervos Rectamente Guiados.” (91) Dijeron: “¡Shuaib! No comprendemos mucho de lo que dices, pero te vemos débil entre nosotros. De no haber sido por tu clan, te habríamos echado de aquí. No tienes ninguna preeminencia sobre nosotros.” (92) Les respondió: “¡Gentes de este lugar! ¿Acaso mi clan tiene para vosotros más poder que Allah, de modo que os desentendéis de Él? Mi Señor os está sitiando con vuestras propias obras. (93) Os exhorto –¡Gentes de este lugar!– a que actuéis según lo consideréis más oportuno, que yo también lo haré. Ya sabréis quien recibirá un castigo humillante[777] y quien es el falaz. Y estad vigilantes, que también yo lo estoy.” (94) Cuando se hizo realidad Nuestro plan, salvamos a Shuaib y a cuantos habían creído con él por Nuestra rahmah. El castigo cayó de súbito sobre los infames y al amanecer yacían en sus casas postrados boca abajo, (95) como si nunca antes hubieran disfrutado en ellas de su buena fortuna. ¡Muertos quedaron los Madian como muertos quedaron los Zamud! (96) Enviamos a Musa con Nuestros signos y con una incontestable autoridad (97) a Firaun[778] y a sus principales, pero siguieron las órdenes de Firaun, órdenes que desviaban de la rectitud. (98) El Día del Resurgimiento irá delante de su gente y les conducirá al fuego. ¡A qué mal lugar les conducirá para que abreven[779]! (99) En esta vida les siguió la maldición, y la maldición les seguirá en el Día del Resurgimiento. ¡Qué mal apoyo en el que se sustentaban! (100) Esto forma parte de las noticias que te narramos de las ciudades[780]. Algunas de ellas siguen en pie y otras fueron segadas como se siega la mies. (101) No fuimos Nosotros los injustos, sino que fueron ellos los que se condenaron a sí mismos víctimas de su rebeldía. Las entidades a las que daban poder, a las que suplicaban en vez de a Allah, no les sirvieron de nada cuando se hizo realidad el plan de tu Señor, tan sólo les añadieron más ruina. (102) Así afrenta tu Señor a una ciudad cuando la castiga por sus infamias. Su castigo es doloroso, implacable. (103) En ello hay un signo para quien tema el castigo de Ajirah. Ese Día, la humanidad entera será congregada. Será el Día de la testificación. (104) No lo estableceremos hasta que no le llegue el plazo que le ha sido fijado. (105) Ese Día vendrá, y a nadie se le dará la palabra salvo a aquel a quien Su voluntad haya designado. Entre ellos los habrá desdichados, y los habrá que estarán radiantes de alegría. (106) Los desdichados estarán en el fuego, entre lamentos y sollozos. (107) En él permanecerán mientras sigan existiendo los Cielos y la Tierra, salvo lo que tu Señor decida. Tu Señor es el dueño absoluto de Su voluntad. (108) En cambio, los radiantes de alegría estarán en el Jardín. En él morarán lo que permanezcan los Cielos y la Tierra, salvo lo que tu Señor decida[781]. Obsequio imperecedero. (109) No tengas ninguna duda sobre lo que éstos adoran, pues lo que adoran no es, sino lo que ya antes adoraban sus padres. Les pagaremos su parte cumplidamente. (110) Le dimos el Kitab a Musa, pero enseguida discreparon. Si no hubiera sido por lo que de antemano se había inscrito en el plan de tu Señor, ya entonces se habría decidido su suerte. La duda que albergaban sobre él les tenía confundidos. (111) A todos les pagará tu Señor debidamente por sus obras. Él tiene el registro completo de sus acciones. (112) Así pues, actúa con rectitud como se te ha ordenado a ti y a los que contigo se han vuelto arrepentidos a su Señor, y no transgredáis los límites que os ha marcado. Él ve la intención que os mueve a actuar. (113) No pongáis vuestra confianza en los infames, pues os alcanzaría el fuego, y no tendríais aparte de Allah quien os protegiera ni encontraríais a nadie en quién apoyaros. (114) Establece la salah al comienzo y al final del día, y en la primera parte de la noche. Las buenas obras borran las malas. Esto es un recordatorio para aquellos que recapacitan. (115) Y resiste[782], pues Allah no deja que se pierda el merecido galardón de los que actúan con rectitud. (116) Entre las comunidades que os precedieron no hubo gente firmemente decidida a impedir la corrupción en la Tierra, salvo unos pocos de entre los que salvamos. Los infames siguieron la vida fácil[783], despreocupados, y ello les llevó a la iniquidad. (117) Tu Señor nunca destruiría una ciudad injustamente mientras sus habitantes actuasen con rectitud. (118) Si esa hubiera sido la voluntad de tu Señor, habría hecho que los hombres –nas– fueran una única ummah. Sin embargo, no dejarán de discrepar entre ellos, (119) salvo a quien tu Señor le conceda Su rahmah. Para eso los creó. Se cumplirá el plan de tu Señor –”Voy a llenar yahannam de hombres y de yin[784].” (120) Todas las noticias que te contamos de los Mensajeros son para afirmar tu fuad[785]. Con ellas te ha llegado la verdad, una exhortación y un recuerdo para los creyentes. (121) Diles a los que no creen que actúen según lo consideren más oportuno, que también vosotros lo haréis! (122) Y que esperen atentos, que también vosotros os mantendréis expectantes. (123) De Allah es el Ghaib[786] de los Cielos y de la Tierra. A Él retornan todos los asuntos. Así pues, adórale y encomiéndate a Él. Tu Señor no está descuidado de lo que hacéis.

 

 

 

 

  1. SURA DE YUSUF

سُورَةُ يُوسُفَ

Último periodo mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Alif, Lam, Ra[787] –esas son las aleyas del Kitab inalterable[788]. (2) Lo hacemos descargar en forma de un Qur-an en árabe para que razonéis. (3) Vamos a relatarte la historia que contiene más enseñanza de cuantas te inspiramos en este Qur-an. Antes de que te llegara, te sentías ajeno a ella. (4) Yusuf[789] le dijo a su padre: “¡Padre mío! He visto once astros, el Sol y la Luna, y los he visto postrarse ante mí.” (5) Le dijo su padre: “¡Hijo mío! No les cuentes este sueño a tus hermanos, pues si lo hicieras, tramarían algo malo contra ti. El shaytan es un enemigo declarado del hombre –insan.” (6) “Así te muestra tu Señor que te ha elegido[790]. Te enseñará a interpretar los sueños, completando de esta forma Su bendición sobre ti y sobre la casa de Yaqub, como ya lo había hecho antes con tus padres Ibrahim e Ishaq. Tu Señor actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría.” (7) En la historia de Yusuf y de sus hermanos hay signos para los que indagan. (8) Así da comienzo el relato, cuando se dijeron entre ellos: “Nuestro padre ama a Yusuf y a su hermano más que a nosotros, a pesar de que somos un grupo, una fuerza. En verdad que nuestro padre desvaría.” (9) “Matad a Yusuf o libraos de él abandonándolo en algún lugar apartado para que de esta forma la atención de vuestro padre se vuelva únicamente a vosotros. Después de eso, podréis conduciros con rectitud[791].” (10) Uno de los que tenían voz en el grupo dijo: “¡No matéis a Yusuf! Si estáis decididos a deshaceros de él, arrojadlo al fondo del pozo. Sin duda, que alguna caravana lo encontrará.” (11) Dijeron: “¡Padre! ¿Qué te ocurre que no nos confías a Yusuf cuando somos los mejores compañeros que pueda tener? (12) Déjale venir mañana con nosotros. Lo pasará bien pastoreando y jugando. Nos ocuparemos de él y le protegeremos.” (13) Les dijo su padre: “Me apena que os lo llevéis, pues temo que pueda devorarle un lobo mientras vosotros estáis distraídos en otros quehaceres.” (14) Replicaron: “Si lo devorase un lobo, siendo como somos un grupo fuerte de hombres, sería imperdonable por nuestra parte.” (15) Cuando partieron con él y decidieron unánimemente arrojarle al fondo del pozo, le inspiramos: “Ten por seguro que les mostrarás lo que han hecho, y ni siquiera se darán cuenta de ello[792].” (16) Al anochecer llegaron llorando a donde estaba su padre. (17) Dijeron: “¡Padre! Nos salimos del camino para echar unas carreras y dejamos a Yusuf al cuidado de nuestros enseres y un lobo lo devoró. Sabemos que no vas a creernos, aunque te decimos la verdad.” (18) Habían manchado la camisa de Yusuf con sangre para fraguar su mentira. Dijo: “¡No! Os habéis sugerido todo este embrollo a vosotros mismos. ¡Resistiré! Únicamente Allah puede ayudarme a sobrellevar este embate.” (19) Llegó una caravana a ese mismo lugar y enviaron al aguador al pozo. Exclamó mientras bajaba el cubo: “¡Albricias! Aquí hay un muchacho.” Y lo escondieron entre las mercancías que llevaban, pero Allah sabía lo que hacían. (20) Lo vendieron a bajo precio, unos cuantos dírhams, pues prefirieron deshacerse de él. (21) Dijo el que lo había comprado, uno de Misr, a su mujer: “Aloja debidamente a nuestro huésped, pues tal vez sea causa de bendiciones, y pudiera ser que lo tomásemos como un hijo.” Así lo hicimos para que Yusuf fuera adquiriendo preeminencia en aquella tierra y para enseñarle a interpretar los sucesos que la gente veía en sueños. Allah es invencible cuando lleva a cabo Su plan, pero la mayoría de los hombres –nas– no son conscientes de ello. (22) Cuando alcanzó la madurez, le dimos juicio y conocimiento. Así es como retribuimos a los que actúan con rectitud. (23) Sucedió que la dueña de la casa en la que vivía trató de seducirle[793]. Cerró las puertas y le dijo: “¡Ven aquí!” Él contestó: “¡En Allah busco protección! Mi Señor es el Mejor de los Refugios. Nunca los infames saldrán victoriosos.” (24) Mas con el mismo deseo que ella le deseaba, la deseaba él. Habría caído de no haber visto que se trataba de una prueba de su Señor. De esta forma le apartamos del mal[794] y de la indecencia. En verdad que es uno de Nuestros siervos sinceros. (25) Corrieron hacia la puerta y ella le rasgó la camisa por detrás, y justo allí se encontraron con su marido. Entonces ella le dijo: “¿Qué otro pago merece quien desea el mal para tu familia, sino la cárcel o un doloroso castigo?” (26) Replicó él: “Ella trataba de seducirme.” Uno de la familia de la mujer que se encontraba allí alegó: “Si la túnica está rasgada por delante, es ella quien dice la verdad y es él quien miente; (27) mas si la camisa está rasgada por detrás, entonces es ella la que miente y él quien dice la verdad.” (28) Cuando vio que la camisa estaba rasgada por detrás, exclamó: “Ha sido víctima de tus argucias de mujer, y poderosas son vuestras argucias. (29) ¡Yusuf! Apártate de esto, y tú pide perdón por tu pecado, pues es grave lo que has hecho.” (30) Las mujeres de la ciudad murmuraban: “La mujer del Aziz ha querido seducir a su criado. Parece que está locamente enamorada de él. Sin duda que ha perdido la razón.” (31) Cuando se enteró de sus habladurías, las mandó llamar, y les preparó un lugar donde sentarse y reclinarse sobre su lado izquierdo. A continuación, le dio un cuchillo a cada una de las invitadas. Luego le dijo a Yusuf: “¡Sal y muéstrate ante ellas!” Cuando lo vieron, no pudieron por menos que ensalzarle y se hicieron cortes en las manos inadvertidamente. Dijeron: “¡Que Allah nos libre! No puede ser un humano –bashar, sino un noble de los malaikah.” (32) Les dijo: “Aquí tenéis la causa de vuestros reproches[795]. He tratado de seducirle, pero hasta ahora se ha resistido. Mas si no hace lo que le ordeno, será encarcelado y humillado.” (33) Dijo: “¡Señor mío! Prefiero sufrir prisiones que acudir a aquello a lo que me invitan, pero si no apartas de mí sus argucias, cederé ante ellas como si no supiera lo que es lícito y lo que es reprobable.” (34) Respondió Su Señor a su súplica y lo apartó de sus artimañas. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (35) Luego, sin embargo, a pesar de haber quedado clara su inocencia, decidieron encarcelarle por un tiempo. (36) Con él entraron en la cárcel dos jóvenes esclavos. Uno de ellos le dijo: “En un sueño me he visto pisando uvas para hacer vino.” Le dijo el otro: “Y yo me he visto llevando sobre la cabeza un pan del que comían los pájaros. Dinos cuál es su interpretación, pues vemos en ti a un hombre recto.” (37) Les dijo: “No os habrán traído la comida y ya habré interpretado vuestros sueños, antes de que ocurran. Es parte de lo que mi Señor me ha enseñado. Mas permitidme que primero os diga que me aparté de la mil-lah de una gente que no creía en Allah y encubría la verdad de Ajirah[796]. (38) Antes bien, seguí la mil-lah[797] de mis padres –Ibrahim, Ishaq y Yaqub. No era conforme a nuestra creencia que diéramos poder a otro que a Allah, y ello por la gracia que Allah nos concedió y concedió a los hombres –nas. Sin embargo, la mayoría de ellos no reconocen las bendiciones de su Señor. (39) ¡Compañeros de prisión! Decidme: ¿Es mejor servir a diferentes señores o servir a Allah –el Único, el Dominador? (40) No dais poder, sino a nombres que vosotros mismos y vuestros padres os habéis inventado y sobre los que Allah no ha hecho descargar ninguna autoridad. Es Allah Quien tiene la soberanía absoluta. Ha ordenado que Le adoréis únicamente a Él. Este es el valioso Din. Sin embargo, la mayoría de los hombres –nas– no es consciente de esta realidad. (41) ¡Compañeros de prisión! Uno de vosotros servirá vino a su señor, mientras que el otro será crucificado y los pájaros comerán de su cabeza. La suerte sobre el asunto que me habéis pedido que os aclare está echada y nadie la podrá cambiar.” (42) Entonces le dijo al que, en un principio, se iba a salvar: “Menciona mi nombre a tu señor.” Mas el shaytan hizo que se olvidara de ello y permaneció en la cárcel varios años[798]. (43) El rey reunió a los principales y les contó el sueño que había tenido: “He visto siete vacas gordas devoradas por siete flacas, y siete espigas verdes y otras secas. Dadme vuestra opinión sobre este sueño si es que sabéis interpretar los sueños.” (44) Dijeron: “Son sueños confusos, y además no somos especialistas en esta ciencia.” (45) Después de haber recibido el favor del rey, el que se había salvado recordó y dijo: “Yo os diré su interpretación si me dais licencia para salir.” (46) Le dijo: “¡Yusuf! ¡Oh tú, el veraz! Acláranos qué significa que siete vacas gordas sean devoradas por siete flacas, y que haya siete espigas verdes y otras secas para que vuelva a la gente y sepan así la buena interpretación.” (47) Respondió: “Sembraréis con entrega y dedicación durante siete años. Mas lo que cosechéis dejadlo en las espigas, salvo un poco que es de lo que comeréis. (48) Después de eso vendrán siete años muy duros que consumirán lo que hayáis almacenado para hacerles frente, salvo el poco que hayáis preservado aparte. (49) Luego vendrá un año en el que habrá abundante agua y la gente podrá regar los campos y prensar la fruta.” (50) Dijo el rey: “¡Traédmelo!” Cuando llegó el mensajero a donde estaba Yusuf, éste le dijo: “Regresa a tu señor y pregúntale si siguen tramando contra mí aquéllas mujeres que se hicieron cortes en las manos. Mi Señor conoce sus artimañas.” (51) Preguntó el rey a las mujeres: “¿Qué significa eso de que tratasteis de seducir a Yusuf?” Respondieron: “¡Allah nos libre! No sabemos que haya hecho nada malo.” La mujer del Aziz dijo: “Ya no puedo seguir ocultando la verdad. Fui yo quien trató de seducirle, y tened por seguro que es él el veraz.” (52) “Si he pedido que se pregunte a las mujeres ha sido para que se sepa que yo nunca le traicioné y que Allah no guía a los traidores en sus maquinaciones. (53) No digo que sea inocente, pues es cierto que la nafs incita al mal, salvo cuando la rahmah de mi Señor lo impide. Mi Señor es el Perdonador, el Compasivo.” (54) Dijo el rey: “¡Hacedle venir! Lo he elegido para que sea mi consejero.” Después de haber hablado con él, le dijo: “Hoy tienes ante nosotros poder y rango para administrar y ser garante de nuestros recursos.” (55) Respondió Yusuf: “Permíteme, pues, que administre las despensas del país. Tendré buen cuidado de ellas, pues conozco bien este asunto.” (56) Así es cómo dimos poder a Yusuf en aquella tierra para que tomara posesión de una parte de ella y en ella se asentará. Dirigimos Nuestra rahmah hacia quien queremos siguiendo Nuestro plan, y no dejamos que se pierda el galardón de los que actúan con rectitud, (57) pero el que recibirán en Ajirah será aún mayor para los que crean y tomen en serio Nuestras advertencias. (58) Llegaron al país los hermanos de Yusuf, y fueron a presentarse ante él. Los reconoció de inmediato, pero ellos no le reconocieron. (59) Una vez que les hubo abastecido de lo necesario, les dijo: “Traedme al que es vuestro hermano por parte de padre. Habéis visto que soy generoso al dar la medida, y que nadie como yo agasaja a sus huéspedes. (60) Mas si no me lo traéis, ya no habrá más provisiones para vosotros ni valdrá la pena que os acerquéis por aquí.” (61) Dijeron: “Hablaremos con su padre y seguro que le convenceremos.” (62) Les dijo a sus sirvientes: “Poned sus mercancías[799] de vuelta en sus monturas para que las reconozcan al llegar a su gente y ello les haga regresar.” (63) Cuando volvieron a su padre, le dijeron: “¡Padre! Han rehusado seguir abasteciéndonos. Permite, pues, que nos acompañe nuestro hermano para que podamos aprovisionarnos, y ten por seguro que seremos sus más atentos guardianes.” (64) Dijo: “¿Acaso no tengo razones para temer que cuidéis de él como antes cuidasteis de su hermano? Allah es el Mejor Guardián y el Más Misericordioso de cuantos pueda haber.” (65) Cuando abrieron las alforjas, se encontraron con que les habían devuelto sus mercancías, y exclamaron: ”¡Padre! ¿Qué más podemos pedir? Estas son nuestras mercancías que nos han sido devueltas. Aseguraremos el sustento de nuestras familias, cuidaremos de nuestro hermano y añadiremos la carga de un camello más. Será fácil conseguirlo.” (66) Replicó su padre: “No le dejaré ir con vosotros hasta que no juréis solemnemente por Allah que me lo habéis de traer de vuelta, salvo que os lo impidan por la fuerza.” Después de que hubieron jurado, les dijo: “Allah es el garante de aquello a lo que nos hemos comprometido.” (67) Y añadió: “¡Hijos míos! No entréis por una sola puerta, entrad por puertas distintas. Mas de nada os servirán mis consejos frente a la voluntad de Allah. Suya es la soberanía. A Él me encomiendo y a Él se encomiendan los que en Él confían.” (68) A pesar de que entraron por donde su padre les había ordenado, en nada cambió este hecho el plan de Allah, pues el consejo que les dio fue únicamente para satisfacer el deseo interno que Yaqub tenía de dárselo. En verdad que había adquirido plena comprensión del conocimiento que le habíamos enseñado[800]. Sin embargo, la mayoría de los hombres –nas– no son conscientes de ello. (69) Cuando se presentaron ante Yusuf, éste se dirigió a su hermano y le dijo: “Yo soy tu hermano. Mas no te lamentes por lo que hicieron.” (70) Mientras organizaba el abastecimiento de provisiones, puso un tazón en la alforja de su hermano. Luego alguien voceó: “¡Eh, los de la caravana! ¡En verdad que sois unos ladrones!” (71) Volviéndose a ellos, replicaron: “¿Qué es lo que echáis en falta?” (72) Contestaron: “Echamos en falta el tazón del rey. Para quien lo encuentre habrá la carga de un camello. Me hago responsable de ello.” (73) Dijeron: “¡Por Allah! Bien sabéis que no hemos venido a esta tierra para abusar de vuestra confianza, y que no somos ladrones.” (74) Dijeron: “¿Qué castigo se os debería infligir en caso de que estuvierais mintiendo?” (75) Contestaron: “Aquel en cuyas alforjas se encuentre será retenido como castigo. Así hacemos con los infames.” (76) Y comenzó por los bultos de ellos antes que por los de su hermano y al final la sacó de entre las pertenencias de éste. Así llevamos a cabo Nuestro plan para apoyar a Yusuf. No podía retener a su hermano según las leyes del rey y por ello Allah le inspiró esta estrategia. Elevamos en rango a quien así lo dispone Nuestra voluntad. Por encima de todo aquel investido de conocimiento hay Uno que posee toda la sabiduría. (77) Dijeron: “Si ha robado, ya antes había robado su hermano.” Yusuf guardó para sus adentros todo este asunto, y siguió manteniéndolo en secreto. Pensó: “No puede haber peor condición que la vuestra. Allah sabe que no es cierto lo que me atribuís.” (78) Dijeron: “¡Oh, el Aziz! Su padre es un hombre muy anciano. Tómanos a uno de nosotros en su lugar, pues vemos que eres un hombre justo.” (79) Dijo: “Que Allah nos libre de retener a nadie que no sea aquel en cuyas pertenencias hemos encontrado lo que es nuestro. Seríamos injustos si lo hiciéramos.” (80) Cuando hubieron perdido la esperanza de llegar a algún resultado con él, se apartaron para deliberar. Dijo el mayor de ellos: “¿Acaso habéis olvidado que hemos hecho un pacto con nuestro padre ante Allah, y que ya antes le habíamos fallado con Yusuf? No saldré de esta tierra mientras no me lo permita mi padre o Allah lo decrete. Él es el Mejor de los Soberanos. (81) Regresad a vuestro padre y decidle: ¡Padre! Tu hijo ha robado. Sólo testificamos lo que sabemos, pues no somos custodios del Ghaib. (82) Pregunta en la ciudad en la que hemos estado y a la caravana con la que hemos vuelto. Decimos la verdad.” (83) Dijo: “¡No! Han sido vuestras nafs las que os han sugerido esto que ahora me contáis, pero ¡resistiré! Puede que Allah me los devuelva a todos. Él actúa según Su conocimiento, y es el Sabio.” (84) Se apartó de ellos y dijo para sus adentros: “¡Qué gran dolor siento por Yusuf!” Y sus ojos blanquecieron a causa de la tristeza que le oprimía. (85) Dijeron: “¡Por Allah! ¿Es que no vas a dejar de recordar a Yusuf hasta enfermar o perecer?” (86) Dijo: “Yo sólo me quejo de mi pena ante Allah, y sé de Allah lo que vosotros no sabéis. (87) ¡Hijos míos! Id e indagad de modo que sepáis lo que realmente le ha sucedido a Yusuf y a su hermano, y no desesperéis de que os llegue el consuelo de Allah, pues sólo los encubridores desesperan.” (88) Cuando estuvieron en su presencia, le dijeron: “¡Oh, el Aziz! La desgracia ha caído sobre nosotros y nuestras familias, y no hemos podido traer, sino mercancías de poco valor. Mas complétanos la medida y sé caritativo con nosotros. Allah recompensa a los dadivosos.” (89) Les dijo: “¿Sabéis lo que hicisteis con Yusuf y con su hermano guiados por vuestra ignorancia?” (90) Exclamaron: “¡¿Eres tú realmente Yusuf?!” Replicó: “Yo soy Yusuf y éste es mi hermano. Allah nos ha concedido Su gracia. Y que sepan los que resisten y los que toman en serio las advertencias de Allah que Él no deja que se pierda el galardón de los que actúan con rectitud.” (91) Dijeron: “¡Allah te ha preferido a nosotros. Fue una infamia lo que hicimos contigo.” (92) Dijo: “Hoy no se os hará ningún reproche. Allah os perdonará, pues Él es el Más Misericordioso de cuantos pueda haber. (93) Id y llevaos mi camisa, esta que os doy, y cubrid con ella el rostro de mi padre para que de esta forma recobre la visión. Y venid con todas vuestras familias.” (94) Cuando emprendió la caravana el viaje de vuelta, exclamó su padre: “Percibo el aroma de Yusuf, aunque penséis que estoy delirando.” (95) Dijeron: “¡Por Allah! Sigues en el mismo desvarío de siempre.” (96) Cuando llegó el portador de las buenas nuevas, le cubrió la cara con ella y le volvió la visión. Exclamó: “¿No os dije que sabía de Allah lo que vosotros no sabéis?” (97) Dijeron: “¡Padre! Perdónanos por lo que hicimos. En verdad que hemos sido unos infames.” (98) Les dijo: “Pediré perdón por vosotros a mi Señor. Él es el Perdonador, el Compasivo.” (99) Cuando estuvieron en presencia de Yusuf, éste acogió a sus padres y les dijo: “Entrad en Misr[801] en completa seguridad por la voluntad de Allah.” (100) Condujo a sus padres hasta su trono, y todos ellos cayeron postrados ante él. Dijo Yusuf entonces: “¡Padre mío! Esta es la interpretación del sueño que tuve –mi Señor lo ha hecho realidad. Me concedió Su gracia al sacarme de la prisión y al haberos traído aquí desde el desierto después de que el shaytan sembrara la discordia entre mis hermanos y yo. Realmente mi Señor es el Sutil en aquello en lo que Su voluntad desea serlo. Actúa según Su conocimiento, y es el Sabio. (101) ¡Señor mío! Me has dado soberanía y me has enseñado a interpretar los sucesos. Tú, que creaste los Cielos y la Tierra, eres mi protector en esta vida y en Ajirah. Haz que muera sometido a Ti –muslim– y admíteme con los rectamente guiados.” (102) Son noticias del Ghaib que te inspiramos. Tú no estabas con ellos cuando se pusieron de acuerdo y urdieron su plan. (103) La mayoría de los hombres –nas– aunque lo ansíes, no serán creyentes. (104) Ningún pago les pides a cambio de transmitirlo. No es, sino un recuerdo y una admonición para todos los dominios[802]. (105) Cada día pasan por delante de los innumerables signos que hay en los Cielos y en la Tierra, pero en su desdén se desentienden de ellos. (106) La mayoría de ellos no creen en Allah, sino asociándole a otros poderes. (107) ¿Acaso están a salvo de que les sobrevenga el castigo de Allah o les llegue la Hora de improviso sin que se den cuenta? (108) Afírmales que este es tu camino. Llamas a la adoración de Allah según os indica a ti y a los que te siguen la clara visión que se os ha dado. ¡Perfecto es Allah más allá de toda contingencia! No eres de los idólatras. (109) No enviamos antes de ti, sino a hombres a los que inspiramos de entre la gente de las ciudades. ¿Acaso no han viajado por estas tierras y han visto cómo terminaron los que hubo antes de ellos? La morada de Ajirah es mejor para los que tienen temor. ¿Es que no vais a razonar? (110) Cuando Nuestros Mensajeros habían perdido la esperanza y pensaban que serían rechazados, llegó a ellos Nuestro apoyo y salvamos a quien estaba decretado que salváramos en el plan de Allah. Nuestro castigo no cesa de perseguir a los nefarios. (111) En la historia de sus vidas hay una lección para los dotados de entendimiento. No es un relato inventado, sino una confirmación de lo que ya había, una exposición pormenorizada de cada asunto, guía y rahmah para los creyentes.

 

 

 

 

  1. SURA DEL RAD

سُورَةُ الرَّعْدِ

Medinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Alif, Lam, Mim, Ra[803] –esas son aleyas del Kitab[804]. Lo que se descarga sobre ti de tu Señor es la verdad. Sin embargo, la mayoría de la gente –nas– no cree. (2) Es Allah Quien ha elevado los Cielos sin columnas que pudierais ver. Luego ha tomado el control de Su creación desde el Arsh. Ha sojuzgado al Sol y a la Luna según Su plan. Todo en el universo sigue su curso hasta un plazo fijado. Rige la creación y clarifica con detalle el significado de las aleyas para que tengáis certeza del encuentro con vuestro Señor[805]. (3) Es Él Quien ha extendido la Tierra y ha puesto en ella cordilleras y ríos. Ha dispuesto que toda entidad viva se reproduzca uniéndose a otra igual a ella y de diferente sexo. Hace que la noche cubra al día. En eso hay signos para la gente que reflexiona. (4) Hay extensiones de tierra contiguas unas a otras, pero de naturaleza diferente, y terrenos en los que crecen vides, cereales y palmeras de cuyas raíces salen varios troncos o uno solo, y todo regado por una misma agua. Hemos hecho que unos cultivos sean más excelentes que otros por su sabor y cualidades. En eso hay signos para la gente que razona[806]. (5) Y si eso te asombra, sabe que más asombroso es que digan: “¿Acaso cuando seamos tierra, seremos creados de nuevo?” Esos son los que encubren la verdad de su Señor. Se les pondrán argollas en el cuello y serán arrojados al fuego, en el que penarán para siempre. (6) Te urgen para que les llegue lo malo en vez de urgirte para que les llegue lo bueno. Sin embargo, tienen noticia de los castigos ejemplares que se impuso a los que hubo antes de ellos. Tu Señor perdona a los hombres –nas– sus infamias. Tu Señor es implacable castigando. (7) Dicen los encubridores: “¿Por qué no se descarga sobre él un signo de su Señor?” Tú sólo eres un advertidor. A cada pueblo se le ha dado su guía. (8) Allah conoce lo que cada hembra lleva en su embarazo, y es consciente del desarrollo que sigue lo que albergan sus matrices. Todo ha sido medido y proporcionado según un patrón. (9) Conoce el Ghaib y lo manifiesto –el Inconmensurable, el Elevado[807]. (10) Poco importa si uno de vosotros guarda en secreto lo que ha hablado o lo declara abiertamente, o si se oculta en la noche o se deja ver por los caminos durante el día, (11) pues hay entidades celestes que por orden de Allah le custodian. Allah no cambia la situación de un pueblo hasta que su gente no cambie lo que hay en ellos mismos[808]. Si es voluntad de Allah infligirle un mal a un pueblo, nadie lo podrá revocar ni tendrá aparte de Él en quien apoyarse. (12) Es Él Quien hace que el fulgor del relámpago provoque en vosotros temor y esperanza. Es Él Quien produce nubes cargadas de lluvia. (13) El rad[809] declara Su perfección más allá de toda contingencia y por ello Le alaba, y así mismo hacen los malaikah, temerosos de Su poder. Es Él Quien manda los rayos con los que daña según Su voluntad. Y sin embargo, discuten sobre Allah, cuando es el Único que tiene el poder de actuar libremente. (14) Para Él es la súplica verdadera, pues de ésos otros a los que invocan, no reciben nada. Es como quien desea coger agua en el hueco de la mano para llevársela a la boca, pero no le llega. La súplica de los encubridores no es, sino extravío[810]. (15) Ante Allah se postran cuantos hay en los Cielos y en la Tierra de grado o por fuerza, y de igual manera hacen sus sombras por la mañana y por la tarde. (16) Pregúntales quién es el Señor de los Cielos y de la Tierra. Respóndeles tú mismo: “Allah.” Pregúntales de nuevo si acaso van a apoyarse en vez de en Él en quienes no pueden beneficiarse ni dañarse a sí mismos. Pregúntales si acaso son iguales el ciego y el que ve, o son iguales las tinieblas y la luz. ¿O es que esos a los que atribuyen el mismo poder que a Allah han creado como Él ha creado, de forma que puedan argüir que son creaciones semejantes? Declárales que es Allah el Creador de todas las cosas –el Único, el Dominador. (17) Hace que caiga agua del cielo que corre por los valles según se le ha decretado, llevándose en su torrente lo que excede. Y de lo que funden en el fuego para obtener adornos y utensilios se desprenden residuos similares. De esta forma separa Allah la verdad de la falsedad –los residuos se van como deshecho y lo que aprovecha a los hombres –nas– permanece en la tierra. Así es como Allah alegoriza[811]. (18) Los que respondan a su Señor serán los que más se beneficien. Mas quienes no Le respondan, aunque tuvieran todo lo que hay en la Tierra y otro tanto más, no podrían rescatarse con ello. Esos son los que tienen la peor cuenta y su morada será yahannam. ¡Qué mal refugio! (19) ¿Acaso quien tiene una clara percepción de que lo que se te descarga de tu Señor es la verdad es como el ciego? Tan sólo reflexionan los dotados de entendimiento (20) –esos que cumplen el pacto que han hecho con Allah y no lo rompen después de haberse comprometido a ello; (21) mantienen unido lo que Allah ha ordenado que se mantenga unido; son temerosos de su Señor y de lo que pueda haber en su cuenta final; (22) resisten ante la adversidad deseando complacer a su Señor; establecen la salah; dan de aquello con lo que les proveemos en secreto y abiertamente; y repelen el mal con el bien. Su Última Morada (23) serán los Jardines de Adn, en los que entrarán con aquellos de sus padres, esposas y descendencia que hayan obrado con rectitud. Los malaikah los recibirán en todas las puertas y les dirán: (24) “¡Paz con vosotros, pues supisteis resistir!” ¡Qué excelente será su morada final! (25) Mas los que incumplan el pacto con Allah después de haberse comprometido, deshagan lo que Allah ha ordenado que se mantenga unido y corrompan en la Tierra, ésos serán malditos y nefasta será su morada. (26) Allah da la provisión en abundancia y la limita según Su voluntad. Se contentan con la vida de este mundo, ¿pero qué es la vida de este mundo comparada con la de Ajirah, sino un efímero tránsito? (27) Dicen los encubridores: “¿Por qué no se descarga sobre él un signo de su Señor?” Respóndeles que Allah extravía siguiendo Su plan, y guía hacia Él a quien a Él se vuelve arrepentido (28) –esos que creen y sosiegan sus corazones con el recuerdo de Allah. ¿Acaso no es recordando a Allah como mejor se sosiegan los corazones? (29) Para los que crean y actúen con rectitud habrá bienaventuranza y una hermosa morada. (30) Así[812] te hemos enviado a una ummah, antes de la cual ya habían pasado otras umam, para que les recites lo que se te inspira. Sin embargo, encubren al Rahman[813]. Declárales que Él es tu Señor. No hay ilah, sino Él. A Él te encomiendas y a Él te vuelves arrepentido. (31) Y dicen: “Si fuera un Qur-an que pusiese en movimiento a las montañas o hendiese la Tierra o hiciese hablar a los muertos, creeríamos en él.” Es Allah Quien rige la creación. ¿Acaso no desesperan los creyentes, olvidándose de que si Allah quisiera, guiaría a todos los hombres –nas? En cuanto a los encubridores, la desgracia no dejará de afligirles por lo que fabrican o de alojarse cerca de sus hogares hasta que la amenaza de Allah se haga realidad. Allah nunca incumple Su palabra. (32) Ya se burlaron de los Mensajeros que hubo antes de ti, pero dejé que los encubridores siguieran sus inclinaciones por un tiempo y luego los castigué. ¡Qué atroz fue el castigo que recibieron[814]! (33) ¿Acaso no es Él Quien lleva la cuenta de todas las nafs? Pero dan poder a otros que a Allah. Diles que los nombren. ¿O es que Le vais a informar de algo que ocurra en la Tierra y que Él no sepa? ¿O no es más que un despliegue de palabras vacías? Hemos hecho que a los encubridores les parezcan acertadas sus maquinaciones, y se les ha impedido que sigan el camino. No habrá guía para quien Allah haya extraviado. (34) Tendrán castigo en la vida de este mundo, pero el que recibirán en Ajirah será mucho más atroz. No tendrán quien les proteja de Allah. (35) Se parece el Jardín que se ha prometido a los temerosos a un lugar en el que fluyen ríos, de sombra perpetua y abundante comida que nunca se acaba. Esa será su morada final. La de los encubridores será el fuego. (36) Esos a los que hemos dado el Kitab se llenan de gozo por lo que se hace descargar sobre ti, pero de entre los coaligados los hay que niegan una parte de él. Infórmales que se te ha ordenado que adores a Allah y que no des poder a otro que a Él. A Él les llamas y a Él te vuelves arrepentido. (37) Lo hacemos descargar como una legislación en lengua árabe. Si siguieras sus deseos después del conocimiento que se te ha revelado, no tendrías aliado ni apoyo alguno contra Allah. (38) Enviamos Mensajeros antes de ti a los que dimos esposas y descendencia. Ningún Mensajero venía con un signo si no era por la voluntad de Allah. Cada término está registrado en un Kitab. (39) Allah suprime y mantiene lo que decide Su voluntad. Con Él está la madre[815] del Kitab. (40) Tanto si te hacemos ver parte del castigo con el que les hemos amenazado como si te acogemos antes de que ocurra, sabe que tu tarea es transmitir y la Nuestra llevar la cuenta. (41) ¿Acaso no ven que estamos reduciendo su territorio por todos lados? Allah decide el juicio a seguir y no hay quien pueda rectificar Su juicio. Él es rápido en llevar la cuenta. (42) Ya tramaron los que hubo antes de ellos, pero es Allah Quien tiene el poder sobre todas las maquinaciones. Conoce la cuenta de todas las nafs. Ya sabrán los encubridores quiénes morarán en el Jardín. (43) Dicen los encubridores: “Tú no eres un Enviado.” Diles que Allah y quien tiene conocimiento del Kitab te bastan como testigos entre ellos y tú.

 

 

 

 

  1. SURA DE IBRAHIM

سُورَةُ إِبْرَاهِيمَ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Alif, Lam, Ra[816] –un Kitab[817] que hacemos descargar sobre ti para que lleves a los hombres –nas, por la voluntad de su Señor, de las tinieblas a la luz, al camino del Poderoso, del Alabado. (2) De Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. ¡Ay de los encubridores por el castigo atroz[818] que les espera! (3) Esos que prefieren la vida de este mundo a la de Ajirah y desvían del camino de Allah[819], haciéndolo sinuoso y confuso. Esos son los que están en un lejano extravío[820]. (4) Ten por seguro que no hemos enviado a ningún Mensajero que no hablase a su gente en su misma lengua para clarificarles la verdad; mas Allah extravía y guía según Su voluntad –el  Poderoso, el Sabio. (5) Enviamos a Musa con Nuestros signos y le inspiramos: “Saca a tu gente de las tinieblas y llévales a la luz, y recuérdales los Días[821] de Allah.” Sin duda que en ello hay signos para los que resisten y saben agradecer. (6) Dijo Musa[822] a su gente: “Recordad la bendición que Allah derramó sobre vosotros cuando os salvó del suplicio con el que os atormentaba la gente de Firaun, degollando a vuestros hijos y dejando vivir a vuestras mujeres. Así os sometió vuestro Señor a una enorme prueba. (7) Y cuando os aseguró: ‘A quien de vosotros sepa agradecer le añadiré de Mi gracia. Mas para los ingratos habrá un terrible castigo.’” (8) Dijo Musa: “En nada Le afectaría a Allah el que vosotros y cuantos hay en la Tierra encubrierais la verdad. Él es en Sí Mismo Suficiente, el Alabado. (9) ¿Acaso no os han llegado noticias de los que hubo antes de vosotros, la gente de Nuh, los Ad, los Zamud y los que vinieron después de ellos?” Sólo Allah los conoce. Les llegaron sus Mensajeros con la clarificación, pero su respuesta fue decirles: “Renegamos de aquello con lo que habéis sido enviados. Tenemos serias dudas al respecto, y eso a lo que nos llamáis nos resulta sumamente confuso.” (10) Dijeron sus Mensajeros: “¿Puede haber duda sobre Allah, el Creador de los Cielos y de la Tierra, el que siempre está dispuesto a perdonar vuestros pecados y a retrasaros el castigo hasta el tiempo fijado?” Replicaron: “Vosotros no sois, sino humanos –bashar– como nosotros. Queréis apartarnos de lo que adoraban nuestros padres. Traednos un signo irrefutable de lo que decís.” (11) Les respondieron sus Mensajeros: “Sin duda que somos humanos –bashar– como vosotros. Sin embargo, Allah otorga Su gracia a quien quiere de Sus siervos, y no está en nosotros venir con un signo irrefutable si no es por la voluntad de Allah. ¡A Allah se encomiendan los creyentes! (12) ¿Y cómo podríamos no encomendarnos a Allah cuando ha sido Él quien nos ha guiado a lo que seguimos, fuera del error? Resistiremos el daño que intentéis causarnos. A Allah se encomiendan los que en Él confían!” (13) Dijeron los encubridores a sus Mensajeros: “Os echaremos de nuestras tierras, a menos que volváis a nuestra mil-lah[823].” Su Señor entonces les inspiró: “Vamos a destruir a los infames. (14) Después os haremos habitar en su territorio. Eso será para quien tema comparecer ante Mí, y para quien tema que se haga realidad Mi amenaza[824].” (15) Y suplicaron que les diera la victoria. Y así fue, pues nunca un tirano saldrá victorioso. (16) Detrás de él tendrá yahannam, y se le dará a beber un agua putrefacta[825]. (17) Querrá tragarla, pero apenas podrá. La muerte le rodeará, pero no morirá. Tendrá tras de sí un castigo atroz. (18) Las obras de los que encubren la verdad de su Señor son como cenizas que un fuerte viento esparce en un día tempestuoso. De nada les sirve lo que atesoraron. Así es el extravío que aleja irremediablemente de la verdad[826]. (19) ¿Acaso no ves que Allah ha creado los Cielos y la Tierra de la mejor manera posible? Si fuera esa Su voluntad, os suprimiría y traería a otras criaturas[827]. (20) Eso no es difícil para Allah. (21) Todos comparecerán ante Allah, sin que puedan ocultar nada. Dirán los pusilánimes a los que se arrogaban el papel de dirigentes: “Fuimos fieles seguidores vuestros. ¿Podéis aliviarnos en algo el castigo de Allah?” Les responderán: “Si Allah nos hubiera guiado, os habríamos guiado. Poco importa hoy si nos angustiamos o mostramos entereza. No habrá escapatoria para ninguno de nosotros.” (22) Dirá el shaytan cuando llegue la hora del Juicio Final: “Allah os hizo una promesa y esa promesa ha resultado ser verdadera. También yo os prometí algo, pero no fue mi promesa, sino un fraude. En realidad, no tenía ninguna autoridad sobre vosotros, pero os llamé y me respondisteis. Así pues, no me reprochéis nada a mí, sino reprocharos a vosotros mismos. Ni yo os puedo socorrer ni vosotros me podéis socorrer a mí. Reniego de aquello con lo que antes me asociabais.” Los infames tendrán un doloroso castigo. (23) Los que crean y actúen con rectitud entrarán en Jardines por los que fluirán ríos. En ellos morarán para siempre, siguiendo la voluntad de su Señor. Allí su saludo será –salam. (24) ¿Acaso no te has fijado cómo Allah compara la buena palabra con un árbol frondoso cuya raíz está firmemente arraigada en la tierra y cuyas ramas se extienden hacia el cielo? (25) Da fruto sin cesar, siguiendo la voluntad de su Señor. Allah utiliza alegorías para que los hombres recapaciten. (26) Mas la palabra dañina se parece a un árbol que no da fruto y está desenraizado[828]. (27) Allah da firmeza a los creyentes con argumentos irrefutables en la vida de este mundo y en la de Ajirah, y extravía a los infames. Allah lleva a cabo los designios de Su voluntad. (28) ¿Acaso no has visto a quienes han cambiado la gracia de Allah por el extravío y han alojado a su gente en la casa de la perdición? (29) Arderán en yahannam. ¡Qué terrible morada! (30) Ponen junto a Allah entidades a las que dan igual poder que a Él para así desviar de Su camino. Diles que sigan con su forma de vida. Su destino final será el fuego. (31) “Di a Mis siervos creyentes que establezcan la salah y den en secreto y abiertamente” de aquello con lo que les sustentamos antes de que llegue un Día en el que no se podrá negociar ni habrá nadie en quien apoyarse[829]. (32) Es Allah Quien ha creado los Cielos y la Tierra y Quien envía agua del cielo con la que hace que broten cultivos que son vuestro sustento. Ha hecho que los barcos[830] naveguen por el mar según Su plan, y según él os ha sometido[831] los ríos, (33) el Sol y la Luna, que incansablemente realizan las funciones asignadas, la noche y el día[832]. (34) Os ha dado de todo lo que Le habéis pedido. Si tratarais de contar las bendiciones que Allah os ha otorgado, no podríais enumerarlas. Es una infamia por parte del hombre –insan– encubrir las bendiciones que se le han concedido. (35) Suplicó Ibrahim: “¡Señor mío! Haz seguras estas tierras, y apártanos a mí y a mis hijos de adorar ídolos. (36) ¡Señor mío! Llevan al extravío a mucha gente –nas. Quien me siga será de los míos, y quien me desobedezca… Tú eres el Perdonador, el Compasivo. (37) ¡Señor nuestro! He llevado a parte de mi descendencia a un valle que no es rico en cultivos, junto a Tu Casa prohibida, Oh Señor, para que establezcan la salah. Pon en los corazones de la gente –nas– amor hacia ellos e incrementa su hacienda para que sean agradecidos. (38) ¡Señor nuestro! Tú conoces lo que escondemos y lo que manifestamos. No hay nada que pueda ocultarse a Allah ni en la Tierra ni en el Cielo. (39) ¡Alabado sea Allah que me ha concedido siendo ya anciano a Ismail y a Ishaq. Mi Señor escucha las súplicas. (40) ¡Señor mío! Haz que establezca la salah y que entre mi descendencia los haya que también la establezcan. ¡Señor nuestro! Acepta mi súplica. (41) ¡Señor nuestro! Perdóname y perdona a mis padres y a los creyentes el Día de la Rendición de Cuentas[833].” (42) No contéis con que Allah esté descuidado de lo que hacen los infames. Tan sólo aplaza su suerte hasta un Día en el que las miradas estén fijas, inmóviles; (43) las cabezas levantadas, sin poder bajarlas, los cuellos rígidos y los ojos abiertos de espanto. No podrán pestañear. Sus corazones –fuad[834]–  estarán vacíos. (44) Advierte a la gente del Día en que les llegue el castigo y digan los infames: “¡Señor nuestro! Retrasa este Día y permítenos volver para que respondamos a Tu llamada y sigamos a los Mensajeros.” ¿Acaso no proclamabais con absoluta certeza que no tendríais que rendir cuentas ni sufrir tormento alguno[835]? (45) Vivisteis donde vivieron los que se habían condenado a sí mismos, víctimas de su rebeldía, y os mostramos claramente lo que hicimos con ellos. No dejamos de utilizar alegorías para que comprendierais. (46) Urden maquinaciones, pero Allah sujeta sus maquinaciones por poderosas que sean. (47) Ni por un momento pienses que Allah faltará a la promesa que ha hecho a Sus Mensajeros. Allah es el Poderoso, el Deshacedor de Agravios. (48) El Día en que la Tierra se cambie por otra Tierra, así como los Cielos[836], y se les haga comparecer ante Allah –el Único, el Irresistible, (49) ese Día verás a los malvados unidos con grilletes bajo un mismo yugo. (50) Llevarán ropas de alquitrán y el fuego cubrirá sus rostros. (51) Allah pagará a cada nafs según sus obras. Allah es rápido en hacer la cuenta. (52) Esta es una revelación para advertir a la gente –nas– y para que sepan que Él es el Único Ilah, y para que recapaciten y recuerden los dotados de entendimiento.

 

 

 

 

  1. SURA DE AL-HIYR

سُورَةُ الحِجْرِ

Último periodo mequinense o quizás hacia la mitad de este periodo

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Alif, Lam, Ra[837] –esas son las aleyas del Kitab[838] y de un Qur-an inalterables. (2) El Día llegará en el que los encubridores desearán haber estado sometidos a su Señor –muslimin. (3) ¡Déjalos que satisfagan las necesidades propias de la vida de este mundo y den rienda suelta a sus pasiones, distraídos con sus falsas esperanzas! ¡Pronto sabrán! (4) No hemos aniquilado a ningún pueblo cuya destrucción no estuviera inscrita de antemano en un Kitab. (5) Ninguna ummah puede adelantar el plazo que se le ha determinado ni retrasarlo. (6) Y dicen: “¡Eh tú, sobre quien se hace descargar el mensaje! Te has trastornado. (7) ¿Por qué no has venido a nosotros acompañado de malaikah si es verdad lo que anuncias?” (8) No hacemos descender a los malaikah, sino para que se cumpla el plan de Allah, y en ese caso, su tiempo se habría acabado. (9) Somos Nosotros los que descargamos lo que hace recordar, y somos Nosotros los que lo protegemos[839]. (10) Antes de ti ya habíamos enviado Mensajeros a las primeras comunidades que se escindieron[840]. (11) Mas no había Mensajero que les llegara al que no tomaran a burla. (12) Así lo insertamos en los corazones de los nefarios. (13) No creen en él. Esa ha sido siempre su actitud –sunnah– desde los primeros tiempos. (14) Si les abriéramos una de las puertas del cielo y pudieran ascender a ella, (15) seguro que dirían: “Son alucinaciones. Más aún, hemos sido embrujados.” (16) Hemos fijado en el cielo torreones[841] y lo hemos adornado para quien lo contemple. (17) Así lo hemos protegido contra todo shaytan proscrito, (18) aunque los hay que se introducen furtivamente para escuchar y son perseguidos por saetas[842] de fuego. (19) Hemos extendido la Tierra[843] y hemos puesto en ella cordilleras. Hacemos que todo lo que en ella crece lo haga hasta alcanzar el peso que le hemos predeterminado. (20) Hemos puesto en ella medios de subsistencia para vosotros y para aquéllos a quienes no podéis proveer. (21) Todas las cosas están inscritas en nuestros registros, y hacemos que se expresen en el tiempo y modo que les ha sido fijado. (22) Enviamos los vientos fecundadores que polinizan y hacemos que caiga agua del cielo con la que os damos de beber. No sois vosotros los que tenéis este poder. (23) Somos Nosotros los que vivificamos y hacemos morir. Somos Nosotros los que continuamos. (24) Conocemos a los primeros de vosotros y a los que vienen detrás. (25) Tu Señor los reunirá –el Sabio, el que Actúa Según Su Conocimiento. (26) Hemos creado al hombre –insan– a partir de un molde de arcilla seca extraída de una masa de lodo. (27) Ya antes habíamos creado a los yan[844] de un fuego del samum[845]. (28) Y cuando tu Señor dijo a los malaikah: “Voy a crear a un humano –bashar– a partir de un molde de arcilla seca extraída de una masa de lodo. (29) Una vez que lo haya preparado y haya insuflado dentro de eso Mi Ruh, servidle y apoyadle en todo aquello que se os ordene[846]”. (30) Todos los malaikah aceptaron la tarea que se les encomendaba, (31) excepto Iblis que se negó a estar entre ellos. (32) Dijo: “¡Iblis! ¿Por qué no estás con los que han aceptado servirle?” (33) Replicó: “No serviré a un humano –bashar– al que has creado a partir de un molde de arcilla seca extraída de una masa de lodo.” (34) Dijo: “¡Sal de aquí! Estás proscrito. (35) La maldición te seguirá hasta el Día de la Rendición de Cuentas.” (36) Suplicó entonces: “¡Señor! Dame de plazo hasta el Día del Resurgimiento.” (37) Dijo: “Así será. Tendrás de plazo (38) hasta el Día que ya ha sido fijado.” (39) Dijo: “¡Señor! Por haberme extraviado les haré ver lo falso verdadero y lo verdadero falso, y de esa forma los descarriaré a todos, (40) salvo a Tus siervos sinceros.” (41) Dijo: “Este es el camino de rectitud que establezco (42) –no tendrás autoridad alguna sobre Mis siervos, salvo a los que seduzcas y te sigan.” (43) Yahannam será su lugar de encuentro. (44) Tiene siete puertas y por cada una de ellas entrará un grupo determinado. (45) Los temerosos, en cambio, estarán entre jardines y manantiales. (46) ¡Entrad en ellos en paz y a salvo! (47) Les extraeremos el rencor que pudiera haber en sus corazones y estarán como hermanos, recostados en lechos unos frente a otros. (48) Allí no sufrirán aflicción alguna ni tendrán que salir de ellos. (49) “Anuncia a Mis siervos que Yo soy el Perdonador, el Compasivo, (50) y que Mi castigo es el más doloroso de los castigos.” (51) Infórmales sobre los huéspedes de Ibrahim. (52) Cuando entraron en su casa, dijeron: “Paz.” Les respondió: “Recelamos de vosotros.” (53) Le dijeron: “No tengas ningún temor. Hemos venido para anunciarte la buena nueva de un muchacho de gran sabiduría.” (54) Replicó: “¿Me traéis la buena nueva de un hijo a la vejez? ¿En qué os parece que sea una buena nueva?” (55) Dijeron: “Lo que te hemos anunciado se cumplirá. Que no te pueda el desaliento.” (56) Dijo: “¡Quién puede desesperar de la rahmah de su Señor, sino los extraviados?” (57) Luego les preguntó: “¿Y qué asunto, Oh Mensajeros, os ha traído hasta aquí?” (58) Dijeron: “Hemos sido enviados para destruir a una gente depravada, (59) a excepción de la familia de Lut. A esos los salvaremos a todos, (60) salvo a su mujer. La hemos predestinado a que permanezca anclada en su pasado[847].” (61) Cuando llegaron los Mensajeros a la casa de Lut, (62) les dijo: “Realmente tenéis un aspecto extraño.” (63) Dijeron: “Que no te lo parezca, pues hemos venido a ti para hacer realidad aquello sobre lo que tienen duda. (64) Venimos con la verdad. Confía, pues, en Nosotros. (65) Sal de noche con tu familia y ve detrás de ellos, de modo que ninguno de vosotros vuelva la mirada atrás. E id a donde se os mande[848].” (66) Le hicimos saber la suerte que se había decretado para ellos –“Al amanecer todos estos, hasta el último, serán cortados de raíz.” (67) Y llegó hasta su casa la gente de la ciudad, presintiendo buenos augurios. (68) Les dijo apesadumbrado: “Estos son mis huéspedes, no me deshonréis. (69) Temed a Allah y no me angustiéis.” (70) Replicaron: “¡¿Acaso no te hemos prohibido que recibas a nadie sin que tengamos conocimiento de ello?!” (71) Dijo: “Estas son mis hijas si queréis tener relaciones.” (72) “¡Por tu vida[849]!” La embriaguez los cegaba. (73) El castigo los sorprendió al alba. (74) A los que ostentaban una posición superior en la ciudad los denigramos, e hicimos llover sobre su gente piedras de arcilla seca. (75) En ello hay signos para los que son capaces de entender su enseñanza. (76) Estaba en un camino que aún existe. (77) En ello hay una indicación para los creyentes. (78) Los ashab al-Aikah fueron de los infames. (79) Les hicimos pagar su infamia. Ambas están en un camino claramente visible. (80) Los ashab al-Hiyr[850] negaron a los Enviados. (81) Les dimos Nuestros signos, pero se apartaron. (82) Solían excavar casas en las montañas en las que se sentían seguros, (83) pero el castigo les sorprendió al amanecer. (84) No pudieron beneficiarse de lo que habían atesorado. (85) No hemos creado los Cielos ni la Tierra ni lo que entre ambos hay, sino de la mejor manera posible. Con toda seguridad que la Hora ha de venir. Así pues, apártate de su camino. (86) Tu Señor es el Creador, el que Actúa Según Su Conocimiento. (87) Te hemos dado siete de las mazani y el Qur-an adhim[851]. (88) No te fijes en los bienes mundanos que hemos concedido a algunos grupos de entre ellos y que no te muevan a compasión. Antes bien, se condescendiente con los creyentes. (89) Aclárales que tú eres el irrefutable advertidor[852]. (90) Como el que hicimos descargar sobre los que dividían y separaban, (91) esos que desmembraban[853] el Qur-an[854]. (92) Por tu Señor que les pediremos cuentas a todos ellos (93) por lo que hicieron. (94) En cuanto a ti, cumple con lo que se te ordena y apártate de los idólatras. (95) Te bastamos contra los que se burlan (96) –los que dan poder a otros que a Allah. Pero ya sabrán. (97) Somos conscientes de que te angustia lo que dicen. (98) Mas declara la total perfección de tu Señor más allá de toda contingencia, alabándole y sé de los que se postran. (99) Sirve a tu Señor hasta que te llegue la muerte[855].

 

 

 

 

  1. SURA DE LA ABEJA (AN-NAHL)

سُورَةُ النَّحْلِ

Último periodo mequinense excepto la aleya 110 y algunas de las siguientes que serían medinenses

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) El plan de Allah se hará realidad, no lo urjáis. Antes bien, declarar Su perfección más allá de toda contingencia. Lejos está de aquello con lo que Le asocian. (2) Hace que, siguiendo Su plan, los malaikah desciendan con el Ruh sobre aquellos de Sus siervos que ha designado para la tarea de advertir contra la idolatría, pues se les ha inspirado: “No hay ilah, sino Yo. Temedme, pues, sólo a Mí.” (3) Ha creado los Cielos y la Tierra de la mejor manera posible. ¡Lejos está de aquello con lo que le asocian! (4) Ha creado al hombre de un agua fecundadora eyaculada y, sin embargo, se cree con derecho a disputar con su Señor[856]. (5) Ha creado para vosotros los animales de rebaño. Os sirven de abrigo sus pieles y su lana. En ellos tenéis muchos otros beneficios, y de ellos coméis. (6) Os sentís orgullosos cuando regresáis con ellos al atardecer y cuando los lleváis a pastar por la mañana. (7) Transportan vuestras mercancías y equipajes hasta lugares a los que no podríais llegar, sino con gran fatiga –vuestro  Señor es el Indulgente, el Compasivo– (8) y los caballos, los mulos y los asnos sobre los que montáis y a los que engalanáis. Y crea lo que no sabéis. (9) Es a Allah a Quien incumbe indicar el camino, pero los hay que se desvían de él. Si esa fuese Su voluntad, os guiaría a todos. (10) Es Él Quien hace que caiga agua del cielo para vosotros. De ella bebéis y con ella crecen pastos de los que se alimentan vuestros rebaños. (11) Con ella hace que crezcan para vosotros cereales, olivos, palmeras, vides y todo tipo de cultivos. En todo ello hay un signo para los que reflexionan[857]. (12) Ha obligado a la noche a que siga al día y al día a que siga a la noche para vuestro beneficio. De la misma forma, el Sol, la Luna y las estrellas cumplen con su cometido siguiendo Su plan. En ello hay signos para los que razonan. (13) Y en lo que para vosotros ha creado de diferentes colores en la tierra hay un signo para los que recapacitan[858]. (14) Es Él Quien ha hecho que el mar produzca y albergue carne fresca de la que coméis, y que de él extraigáis alhajas que usáis como adornos. Veis cómo los barcos[859] surcan los mares, lo que os permite buscar vuestro sustento y agradecer. (15) Ha arrojado cordilleras sobre la Tierra para que no se incline con vosotros. Ha hecho que fluyan ríos y ha marcado caminos para que podáis orientaos, (16) y puntos de referencia. Por medio de las estrellas se guían[860]. (17) ¿Acaso Quien es capaz de crear es igual a quien no puede crear nada? ¿No vais a recapacitar? (18) Si trataseis de enumerar las bendiciones que Allah os ha otorgado, no podríais llevar la cuenta. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (19) Allah sabe lo que ocultáis y lo que manifestáis. (20) Esas entidades a las que dan poder en vez de a Allah no tienen la capacidad de crear. Antes bien, ellas mismas han sido creadas. (21) Muertas, que no vivas, no serán conscientes de que han vuelto a la vida cuando se les resucite. (22) Vuestro Ilah es el Único Ilah. Mas los corazones de los que no creen en Ajirah[861] reniegan de la verdad. Se han ensoberbecido. (23) Sin duda que Allah conoce lo que ocultan y lo que manifiestan. Él no ama a los soberbios. (24) Cuando se les pregunta: “¿Qué es lo que ha hecho descargar vuestro Señor?” Replican: “Leyendas de los antiguos.” (25) El Día del Resurgimiento cargarán con las consecuencias de lo que hicieron, así como con las de los que extraviaron faltos de conocimiento. ¡Mala en verdad es su carga! (26) Ya maquinaron los que hubo antes de ellos, pero Allah destruyó la base de su edificación y el techo se desplomó encima de ellos. El castigo les llegó por donde no lo presentían. (27) Luego, el Día del Resurgimiento, los denigrará y les preguntará: “¿Dónde están ésos que Me asociabais –esos con quienes os opusisteis?” Esos a los que se les ha dado el conocimiento dirán: “La vergüenza hoy y la tribulación son para los encubridores.” (28) Aquéllos que se habrán perdido a sí mismos, víctimas de su rebeldía, se defenderán diciendo cuando se los lleven los malaikah: “No hacíamos nada malo[862].” Allah sabe bien lo que hacíais. (29) Entrad por las puertas de yahannam, donde penareis para siempre. ¡Qué mala morada la de los soberbios! (30) Se les preguntará a los que tomaron en serio Nuestras advertencias: “¿Qué fue lo que hizo descargar vuestro Señor?” Responderán: “El bien.” Los que hayan actuado con rectitud en la vida de este mundo se beneficiarán de ello. Mas la morada de Ajirah es mejor. ¡Qué excelente morada la de los temerosos! (31) Los Jardines de Adn, en los que entrarán y por los que fluirán ríos. Allí tendrán todo lo que deseen. Así retribuye Allah a los que toman en serio Sus advertencias[863]. (32) A aquéllos a los que los malaikah se lleven en estado de beatitud, les dirán: “¡Paz con vosotros! Entrad en el Jardín en merecido pago por vuestras obras[864].” (33) ¿Acaso esperan a que les vengan los malaikah o se cumpla el plan de tu Señor? Esa misma actitud es la que tuvieron sus predecesores. Mas no fue Allah Quien fue injusto con ellos, sino que fueron ellos los que fueron injustos consigo mismos. (34) Víctimas de su propio mal, les sitió aquello de lo que se burlaban. (35) Dirán los idólatras: “Si Allah hubiese querido, no habríamos dado poder a ninguna otra entidad aparte de Él ni tampoco nuestros padres ni habríamos hecho ilícito algo que Él hubiera hecho lícito.” La misma actitud que tomaron los que hubo antes de ellos. ¿Pero acaso los Mensajeros tienen otra misión que la de transmitir con claridad lo que se les inspira? (36) Hemos enviado un Mensajero a cada ummah para que les exhortara a adorar a Allah y a apartarse de los taghut[865]. Entre ellos hubo a quien Allah guió y otros en quienes se hizo realidad el extravío. Recorred la Tierra y ved cómo acabaron los que renegaron de la verdad. (37) Si ansías guiarles, sabe que Allah no guía a aquellos a los que ha extraviado. Esos no tendrán en quien apoyarse. (38) Juran solemnemente por Allah que Allah no resurgirá a los muertos. ¡Cómo se extravían! Es una promesa verdadera que hará realidad. Sin embargo, la mayoría de la gente –nas– no es consciente de ello. (39) Para clarificarles aquello sobre lo que no han dejado de discrepar y para mostrar a los encubridores sus embustes. (40) Cuando queremos algo, nos basta con decirle: “Sé,” y es. (41) A los que emigraron por Allah después de haber sido oprimidos injustamente les hemos preparado en la vida de este mundo grandes beneficios, pero los que recibirán en Ajirah serán aún mayores. (42) Esos que resisten y a su Señor se encomiendan. (43) No enviamos antes de ti, sino a hombres a los que inspiramos. Si no sabéis, preguntad a los que guardan memoria de ello. (44) Les enviamos con la clarificación y los Zubur[866]. Hacemos descargar sobre ti el recuerdo para que clarifiques a la gente –nas– lo que ya se había descargado sobre ellos y para que reflexionen. (45) ¿Acaso los que han maquinado maldades están a salvo de que Allah haga que se los trague la tierra o les haga llegar el castigo por donde ni siquiera lo imaginan? (46) ¿O de que les alcance cuando están ocupados en sus quehaceres diarios, sin que puedan hacer nada para impedirlo? (47) ¿O de que les llegue cuando amedrantados lo esperan? Realmente vuestro Señor es el Clemente, el Compasivo[867]. (48) ¿Acaso no ven lo que Allah ha creado y cómo su sombra se desplaza sumisa a la derecha y a la izquierda? (49) Todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra sigue sumiso el plan de Allah, de la criatura más simple a los malaikah, sin que haya en ellos soberbia. (50) Temen a su Señor, por encima de ellos[868], y hacen lo que se les ordena. (51) Allah declara: “No toméis dos alihah[869],” ya que Él es el Único Ilah. “Así pues, temedme sólo a Mí.” (52) Suyo es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Todo cuanto existe no podrá, sino seguir sumiso Su plan. ¿Acaso temeréis a otro que a Allah? (53) Los beneficios que obtenéis vienen de Allah. Si os ocurre algún mal, Le imploráis temblorosos. (54) Luego, una vez que os ha retirado ese mal, un grupo de vosotros da poder a otras entidades aparte de su Señor (55) para encubrir la gracia que le hemos concedido. Mas continuad con vuestros quehaceres, que ya sabréis. (56) Ponen para aquello de lo que no tienen conocimiento una parte del sustento que les damos. ¡Por Allah que se os pedirán cuentas de todos los embustes que habéis forjado! (57) Le atribuyen hijas a Allah –¡Perfecto es más allá de toda contingencia!– y ellos se quedan con lo que ardientemente desean. (58) Cuando a uno de ellos le llega la buena nueva de una hija, ves su rostro enrojecer de ira. (59) Se esconde de la gente avergonzado por la noticia que ha recibido, y pondera la posibilidad de quedarse con ella a pesar de la humillación que ello supondría o de enterrarla. ¿Acaso no es una infamia lo que ponderan? (60) Las comparaciones más bajas son para los que no creen en Ajirah, y para Allah las más elevadas –el Poderoso, el Sabio. (61) Si Allah fuera a castigar a la gente –nas– por sus iniquidades, no quedaría sobre la faz de la Tierra una sola criatura. Sin embargo, les retrasa ese momento hasta el plazo fijado. Mas cuando les llegue su plazo, no se les retrasará una hora ni se les adelantará. (62) Atribuyen a Allah lo que ellos detestan, y se adscriben con sus lenguas mentirosas el derecho a lo más hermoso, pero lo que sin duda se habrán ganado será el fuego. En él serán arrojados y olvidados. (63) ¡Por Allah! Hemos enviado Mensajeros a todas las umam antes de ti, pero el shaytan les hizo ver sus iniquidades como la más bella forma de actuar. Hoy, es él su protector, pero no podrá librarles del doloroso castigo que les espera. (64) No descargamos sobre ti el Kitab, sino para que les clarifiques aquello sobre lo que discrepan, y como guía y rahmah para los creyentes. (65) Es Allah Quien hace que caiga agua del cielo con la que vivifica una tierra que estaba muerta. En eso hay un signo para los que prestan atención a lo que se les recita. (66) En los animales de rebaño tenéis un ejemplo del que podéis sacar una lección. Os damos de beber de lo que hay en sus vientres, entre quimo y sangre –una leche pura, fácil de digerir y agradable para los que la beben. (67) De las palmeras y de las vides obtenéis grandes beneficios. De los dátiles frescos cuando maduran y de los granos de las uvas sacáis bebidas y otros productos que forman parte de vuestro sustento. En ello hay un signo para los que razonan. (68) Tu Señor ha inspirado a las abejas que tomen como casas las cavidades que encuentren en las montañas y en los árboles, y las que ellas mismas se construyan. (69) “Comed de todo tipo de frutos y seguid los caminos que vuestro Señor os ha facilitado[870]”. De su vientre sale un sirope de diferentes colores que es una cura para la gente –nas. En ello hay un signo para los que reflexionan. (70) Es Allah quien os ha creado y os hará morir. A algunos de vosotros se les hará llegar hasta la edad senil para que no recuerden nada de lo que sabían. Allah actúa según Su voluntad, en función de Su conocimiento. (71) Considerad ahora el hecho de que Allah ha favorecido a unos sobre otros en cuanto a la provisión. ¿Acaso aquéllos a los que se les ha favorecido van a repartir su riqueza con sus esclavos hasta igualarse a ellos? ¿Vais a negar la gracia que recibís de Allah? (72) Allah ha hecho que os reproduzcáis entre vosotros, generando hijos y descendencia, y os provee con cosas buenas. ¿Acaso en lo falso van a creer y las bendiciones de Allah van a encubrir? (73) Dan poder, fuera de Allah, a entidades que ni les proveen del cielo ni de la tierra, ni pueden hacerlo. (74) No tratéis de dar lecciones a Allah, pues Allah abarca todo el conocimiento y vosotros no abarcáis nada de él. (75) Allah pone como ejemplo el de un siervo que está bajo el dominio de su amo y no tiene ningún poder, y el de otro al que le hemos dado abundante provisión de la que da en secreto y abiertamente. ¿Son acaso iguales? ¡Alabado sea Allah! Sin embargo, la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad[871]. (76) Otro ejemplo que Allah pone es el de dos hombres, uno de ellos mudo e incapaz de hacer nada bien. Es su amo quien tiene que encargarse de todo. De cualquier asunto que le confía, no le trae nada bueno. ¿Acaso es como quien ordena la justicia y está en el camino de rectitud[872]? (77) De Allah es el Ghaib de los Cielos y de la Tierra. La Hora está a un parpadeo, o aún más cerca, de hacerse realidad. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (78) Allah os hace salir de las matrices de vuestras madres, sin que tengáis conocimiento de nada. Os ha dado la reflexión, la percepción y la consciencia –fuad[873]–  para que agradezcáis. (79) ¿Acaso no ven a las aves volando en medio del cielo como se les ha ordenado? Es Allah Quien las mantiene y dirige. Realmente en eso hay signos para los creyentes. (80) Allah ha hecho que vuestras casas sean un lugar de reposo, y que con las pieles de los animales de rebaño os construyáis viviendas. Son fáciles de desmontar y ligeras de transportar el día que partís. Cuando os establecéis en un nuevo territorio, las volvéis a montar con facilidad. Obtenéis grandes beneficios de la lana de las ovejas y del pelo de las cabras y de los camellos. (81) Ha establecido para vosotros que haya sombra y lugares en las montañas en los que protegeros, y vestidos que os guardan del calor y vestidos que os protegen de vuestra agresividad. Así extiende Allah Su gracia sobre vosotros para que os sometáis a Él. (82) Mas si se desentienden, a ti sólo te corresponde transmitir con claridad lo que se te revela. (83) Saben que es la gracia de Allah, pero la niegan. La mayoría de ellos son encubridores. (84) El Día en que levantemos un testigo de cada ummah no se les dará a los encubridores la posibilidad de hablar para justificarse ni de volver a la vida, pretendiendo que así harían el bien[874]. (85) Cuando vean los infames el castigo, que no piensen que se les aliviará ni se les dará un tiempo de espera. (86) Cuando los que daban poder a otras entidades fuera de Allah las vean, dirán: “¡Señor nuestro! Estos son a los que dábamos poder, a los que suplicábamos en vez de suplicarte a Ti.” Ellos les responderán: “No sois, sino unos falaces.” (87) Ese Día no podrán, sino someterse a Allah. Les habrán extraviado las vanas ilusiones que se habían forjado. (88) A los que encubrieron la verdad y desviaron del camino de Allah les añadiremos castigo al castigo decretado por su nefanda forma de actuar. (89) El Día vendrá en que levantemos un testigo de cada ummah y te hagamos venir a ti como testigo de estos. Descargamos sobre ti el Kitab como clarificación de todas las cosas, como guía y rahmah, y como buenas nuevas para los que se han sometido a Su voluntad –muslimin. (90) Allah ordena la justicia, el trato afable y dar a los más allegados. De la misma forma, prohíbe la indecencia, la iniquidad y la rebeldía[875]. Os pone en guardia para que recapacitéis. (91) Cumplid vuestros compromisos con Allah y no rompáis los juramentos después de haberlos confirmado y de haber puesto a Allah como vuestro garante. No escapan al conocimiento de Allah vuestras acciones. (92) No seáis como esa que deshilachaba el hilo que había trenzado con fuerza ni toméis vuestros juramentos como un medio fraudulento de hacer que una ummah tenga más preponderancia que otra. Allah no quiere, sino poneros a prueba con ello, y el Día del Resurgimiento clarificaros aquello sobre lo que discrepabais. (93) De haber sido esa Su voluntad, Allah habría hecho que fuerais una única ummah, pero Él extravía y guía según Su plan. Tened por seguro que se os pedirán cuentas de cada una de vuestras obras. (94) No hagáis de vuestros juramentos un medio de engañaros y de trataros fraudulentamente, pues vuestra posición sería similar a la de un pie que resbala después de haber estado firmemente asentado. Probaríais el infortunio por haber desviado del camino de Allah. Habría para vosotros un castigo atroz[876]. (95) No vendáis los compromisos que hayáis contraído con Allah a bajo precio. Si tuvierais consciencia de lo que esto significa, entenderíais que lo que hay junto a Allah es mejor para vosotros. (96) Lo que vosotros tenéis es efímero, pero lo que Allah tiene permanece para siempre. Retribuiremos a los que hayan resistido por sus mejores obras. (97) A quien actúe con rectitud, varón o hembra, y sea creyente, le haremos vivir en el bien y le retribuiremos por lo mejor que haya hecho. (98) Cuando recitéis el Qur-an, refugiaos en Allah del shaytan proscrito. (99) No penséis que tiene autoridad sobre los que creen y a su Señor se encomiendan. (100) Sólo tiene poder sobre aquellos que lo toman como protector y aliado, llevándoles con ello a la idolatría. (101) Cuando substituimos una aleya por otra –y Allah sabe lo que hace descargar– dicen: “Te lo has inventado.” La mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (102) Infórmales que lo descarga íntegro de tu Señor el Ruh al-Qudus para dar firmeza a los que creen y como guía y buenas nuevas para los que se han sometido a la voluntad de su Señor –muslimun. (103) Sabemos lo que dicen: “Es un humano –bashar– el que le enseña.” La lengua de aquel a quien maliciosamente aluden es la de un extranjero, mientras que ésta es una lengua propiamente árabe (que sólo un nativo conoce). (104) Allah no guía a los que reniegan de Sus aleyas. Tendrán un doloroso castigo. (105) Los que forjan embusten son los que reniegan de las aleyas de Allah. Esos son los falaces. (106) Sobre quien encubra la verdad de Allah después de haber recibido el iman[877] –a excepción de quien haya sido coaccionado, pero mantenga inalterado en su corazón el sosiego que da la creencia– y lo cambie por el encubrimiento, caerá la cólera de Allah y un castigo atroz. (107) Y ello porque prefieren la vida de este mundo a la de Ajirah. Allah no guía a los encubridores. (108) Esos son a los que Allah ha sellado el corazón, el oído y la vista. Viven en una total inconsciencia[878]. (109) ¿Puede haber alguna duda de que esos serán en Ajirah los verdaderos perdedores? (110) Y que sepan los que emigren por estar injustamente oprimidos en su propia tierra, y después luchen y resistan que tu Señor es el Perdonador, el Compasivo. (111) El Día vendrá en el que cada nafs[879] se presente argumentando a su favor, y se le pague merecidamente por sus obras. Nadie ese Día será tratado injustamente. (112) Allah os alecciona con el ejemplo de una ciudad en la que se vivía en completa seguridad y satisfacción y a la que llegaba por doquier abundante provisión, pero encubrió la gracia que recibía de Allah y Allah la arropó con el hambre y el continuo temor a causa de su proceder. (113) Les llegó un Mensajero que era uno de ellos, pero renegaron de él. Los castigamos por su infamia. (114) Comed de lo bueno y lícito con lo que Allah os sustenta, y agradeced la gracia que Allah tiene para con vosotros si realmente es a Él a quien adoráis. (115) Se os prohíbe la carne de los animales muertos, la sangre, la carne de cerdo y la de aquellos animales que hayan sido sacrificados en nombre de otro que Allah. Sin embargo, quien se vea forzado a ello sin desearlo ni como un medio de trasgredir los límites que Allah ha establecido que sepa que Allah es el Perdonador, el Compasivo. (116) No os arroguéis con vuestras lenguas mentirosas el derecho a decidir si algo es lícito o ilícito para de esa forma fraguar embustes contra Allah. Los que fraguan embustes contra Allah no saldrán victoriosos. (117) Tendrán un breve plazo en el que seguir con su forma de vida y después un doloroso castigo. (118) A los hadu les hicimos ilícito lo que ya te hemos relatado anteriormente. Mas no fuimos Nosotros injustos con ellos, sino que fueron ellos los que se perdieron a sí mismos, víctimas de su rebeldía. (119) Tu Señor perdonará y se mostrará compasivo con aquellos que habiendo hecho el mal mientras vivían en la ignorancia se arrepientan y enmienden su conducta. (120) Ibrahim era una ummah, sometido a la voluntad de Allah, hanifa[880] y no de los idólatras; (121) siempre agradecido por la gracia que recibía de su Señor. Lo escogió para Sí y lo guió al camino de rectitud. (122) Le beneficiamos en esta vida, y en Ajirah estará con los justos. (123) Luego te inspiramos que siguieras la mil-lah[881] de Ibrahim que era hanifa y no de los idólatras. (124) Se les decretó el sábado a los que discutían sobre él. Ten por seguro que tu Señor juzgará entre ellos el Día del Resurgimiento sobre aquello en lo que discrepaban. (125) Llama al camino de tu Señor con Hikmah y con buenas exhortaciones, y discute con ellos de la mejor manera. Tu Señor sabe quién se ha extraviado de Su camino y quiénes son los que están guiados. (126) Si respondéis con el castigo al daño que os hayan infligido, hacedlo en la misma medida en la que fuisteis dañados, pero resistir es la mejor actitud. (127) Resiste, pues por la gracia de Allah puedes resistir. No te compadezcas por ellos ni te angusties por lo que traman. (128) Allah está con los que toman en serio Sus advertencias y con los que actúan con rectitud.

 

 

 

 

  1. SURA DEL QUE INICIÓ SU VIAJE POR LA NOCHE (AL-ISRA-I)

سُورَةُ الإِسْرَاءِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Libre está en Su perfección de toda contingencia Aquel que hizo viajar a Su siervo una noche desde el Masyid al-Haram hacia el Masyid al-Aqsa –lugar cuyos alrededores hemos bendecido, para mostrarle Nuestros signos[882]. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación y ve la intención que os mueve a actuar. (2) Le dimos el Kitab a Musa e hicimos de él guía para los Banu Isra-il –“no busquéis apoyo en otro que en Mí”– (3) descendientes de quien llevamos con Nuh[883]. En verdad que era un siervo agradecido. (4) Registramos en el Kitab que los Banu Isra-il corromperíais en la Tierra por dos veces y os impondríais con soberbia sobre los demás pueblos. (5) Cuando se hizo realidad la primera de ellas, enviamos contra vosotros a nuestros siervos más violentos, que os mataban mientras salíais de vuestras casas. Promesa cumplida. (6) Luego hicimos que os volvierais contra ellos y los vencierais. Os proveímos de riqueza e hijos, y de numerosos grupos de apoyo. (7) El bien que hagáis para vosotros será, y el mal que hagáis contra vosotros se volverá. Cuando se hizo realidad la última, fue para que os humillaran y para que entraran en el masyid como lo habían hecho la primera vez y destruyeran todo lo que encontrasen a su paso. (8) Pudiera ser que vuestro Señor tuviera misericordia de vosotros, pero sabed que si volvéis a las andadas, os responderemos de la misma forma[884]. Hemos hecho de yahannam un lugar de confinamiento para los encubridores. (9) Este Qur-an guía al camino que evita el extravío y anuncia a los creyentes que actúan con rectitud la buena nueva de un espléndido galardón. (10) Para los que encubren la realidad de Ajirah[885] habrá un doloroso castigo. (11) El hombre –insan– pide que le sobrevenga el mal como pide que le llegue el bien. El hombre –insan– se apresura hacia lo que no conoce[886]. (12) Hemos hecho de la noche y del día dos signos –el signo de la noche lo hacemos desaparecer para que el signo del día sea visible y podáis buscar así la provisión con la que vuestro Señor os sustenta, para que podáis contar los años y podáis calcular[887]. Todas las cosas las hemos clarificado con precisión. (13) Todo hombre –insan– está inseparablemente unido a su destino[888], y el Día del Resurgimiento le sacaremos un kitab que no estará sellado. (14) ¡Lee tu kitab! Hoy te bastas a ti mismo para llevar la cuenta. (15) Quien se haya guiado lo habrá hecho para sí mismo, y quien se haya extraviado a él mismo se habrá extraviado. Nadie cargará con la carga de otro. Nunca hemos castigado a un pueblo, sin antes haberle enviado un Mensajero. (16) Cuando queremos destruir una ciudad, permitimos que los peores de sus dirigentes, aquellos que incitan al mal, den rienda suelta a sus deseos. Ello hace que se salgan del camino y actúen con rebeldía. De esa forma se cumple la parte del plan que les corresponde, y la arrasamos por completo. (17) ¡Cuántos pueblos hemos destruido después de Nuh! Nadie como tu Señor está advertido de las maldades de Sus siervos. Él es el Conocedor de Todos los Registros, y ve la intención que les mueve a actuar. (18) A quien desee el fausto que le ofrece la vida efímera de este mundo le adelantaremos la parte que de él esté registrada en el plan. Luego lo arrojaremos a yahannam, donde arderá reprobado y apartado de la rahmah de Allah. (19) Mas quien desee la vida de Ajirah y se esfuerce por conseguirla siendo creyente que sepa que sus esfuerzos serán recompensados. (20) La magnificencia de tu Señor a todos agasaja y a todos abarca, a estos y a aquellos. (21) Observa cómo hemos favorecido en esta vida a unos por encima de otros. Mas la de Ajirah tiene rangos más elevados y es preferible[889]. (22) No des poder a otra entidad que Allah, pues acabarías reprobado y repudiado. (23) Tu Señor os ha ordenado que no deis poder a otro que a Él y que actuéis rectamente con los padres[890]. Y si alguno de ellos, o los dos, llegan a la vejez estando contigo, no les digas “uf” ni los rechaces, sino háblales con respeto y cariño. (24) Protégeles con misericordia, y di: “¡Señor mío! Ten compasión de ellos como ellos tuvieron compasión de mí mientras fui un niño.” (25) Vuestro Señor sabe lo que hay en vuestras nafs. Sabe si actuáis con rectitud, y perdona a los que a Él se vuelven arrepentidos. (26) Da a los familiares más allegados lo que es su derecho, así como a los mendigos y a los viajeros, y no disipes tus bienes malgastándolos. (27) Los derrochadores son hermanos de los shayatin[891], y el shaytan encubre las bendiciones de su Señor. (28) Si no tienes nada que les puedas ofrecer, pues todavía no te ha llegado la rahmah que esperas de tu Señor, háblales con reconfortantes palabras. (29) No cierres la mano avaramente ni ofrezcas todo lo que tengas en ella, pues acabarías reprobado y despojado. (30) Tu Señor da la provisión en abundancia y también la limita según Su voluntad. Conoce todos los registros, y ve la intención que mueve a actuar a Sus siervos. (31) No matéis a vuestros hijos por temor a la miseria. Nosotros les proveemos, y también a vosotros. Que los matéis es una atrocidad. (32) Alejaos de la fornicación, pues en verdad que es una indecencia y un mal camino. (33) No matéis a nadie que Allah haya prohibido matar, si no es por derecho. Concedemos al wali[892] de quien hayan matado injustamente autoridad para resarcirse del crimen cometido, pero que no trasgreda los límites del talión, pues el asunto está protegido por la ley. (34) No os acerquéis a la riqueza del huérfano si no es para beneficiarle hasta que haya alcanzado la mayoría de edad. No violéis los compromisos, pues al contraerlos os hacéis responsables de cumplirlos. (35) Sed cuidadosos en la medida que deis y justos en el peso. De esta forma estaréis actuando con rectitud. (36) Sois responsables de cómo procesa el fuad[893] la información que le llega a través del oído y de la vista. Por ello, no sigas aquello de lo que no tengas conocimiento. (37) No camines por la Tierra con arrogancia, pues nunca podrás recorrerla de un extremo al otro ni igualarte en altura a las montañas. (38) Todo ello es maldad y ante tu Señor aborrecible. (39) Esto forma parte de lo que tu Señor te ha inspirado de la Hikmah. No des poder a otro que a Allah, pues en ese caso serías arrojado a yahannam, reprobado y apartado de la rahmah de Allah[894]. (40) ¿Así pues, iba a daros vuestro Señor hijos y Él iba a tomar para Sí, de entre los malaikah, hijas? En verdad que es una enormidad lo que decís. (41) Hemos dispuesto este Qur-an de forma que pudieran recapacitar, pero no ha hecho, sino aumentar su aversión. (42) Hazles entender que si hubiera con Él otros alihah[895], como dicen, tratarían de apoderarse del Arsh. (43) Lejos está en Su perfección de toda contingencia. Ensalzado sea por encima de lo que afirman –el Elevado, el Inconmensurable. (44) Declaran Su perfección más allá de toda contingencia los siete Cielos y la Tierra, y quienes en ellos están[896]. No hay nada que no reconozca Su perfección y Le alabe. Sin embargo, vosotros no comprendéis la forma en la que lo hacen. Él es el Perdonador, el que Controla Su Ira. (45) Cuando recitas el Qur-an, ponemos entre tú y los que encubren la realidad de Ajirah un velo protector. (46) Cubrimos sus corazones para que no comprendan y en sus oídos ponemos sordera para que no entiendan lo que oyen. Cuando al recitar el Qur-an mencionas que tu Señor es el Único Ilah, vuelven la espalda con aversión. (47) Bien sabemos lo que entienden cuando te escuchan y cuando se hacen confidencias. Dicen los infames: “No seguís, sino a un hombre hechizado.” (48) Fíjate en las comparaciones que te ponen. No hacen, sino extraviarse. No pueden volver al camino. (49) Dicen: “¿Acaso cuando seamos huesos y polvo resurgiremos como nuevas criaturas?” (50) Respóndeles que así será, aunque fueran piedras o hierro (51) o cualquier otra cosa creada a la que piensen que es imposible darle vida. Replicarán: “¿Quién nos devolverá a la vida?” Aclárales que les devolverá a la vida Quien los creó por primera vez. Te dirán moviendo la cabeza: “¿Cuándo ocurrirá tal cosa?” Respóndeles que quizás esté cerca ese momento (52) –el Día en el que seáis llamados y respondáis alabándole. Pensareis que apenas permanecisteis un instante. (53) “Di a Mis siervos que hablen de la mejor manera, pues el shaytan siembra la discordia entre ellos[897].” El shaytan es para el hombre –insan– un enemigo declarado. (54) Vuestro Señor os conoce bien. Si esa es Su voluntad, tendrá rahmah de vosotros o bien os castigará. No te hemos enviado a ellos para que seas su custodio. (55) Tu Señor conoce a cuantos hay en los Cielos y en la Tierra. Hemos favorecido a unos Profetas sobre otros. A Daud le dimos un Zabur[898]. (56) Diles que llamen a esos en los que pretenden apoyarse en vez de en Él. Ellos no tienen poder para retirarles el mal que les pueda afligir ni para alterarlo. (57) Esos a los que invocan desean encontrar el medio de acercarse a su Señor. Suplican Su rahmah y temen Su castigo, pues el castigo de tu Señor es temible[899]. (58) No hay ciudad que no vayamos a destruir o a castigar con furia antes del Día del Resurgimiento. Así está registrado en un Kitab lineado[900]. (59) La razón por la que hemos dejado de enviar signos ha sido porque ya las primeras comunidades renegaran de ellos. Dimos a los Zamud la camella como un signo evidente y clarificador, pero no lo respetaron. No enviamos Nuestros signos, sino como una intimidación. (60) Recuerda cuando te dijimos: “Tu Señor tiene agarrados a los hombres –nas.” La visión[901] que te mostramos no fue, sino para probarles, al igual que el árbol maldito mencionado en el Qur-an. Les atemorizamos, pero ello no hizo, sino aumentar su impiedad. (61) Cuando ordenamos a los malaikah: “Servid a Adam,” todos aceptaron servirle, excepto Iblis. Dijo: “¿Serviré acaso a quien has creado de barro?” (62) Y añadió: “¿Quieres que te muestre quién es ese al que has honrado por encima de mí? Si me das de plazo hasta el Día del Resurgimiento, me apoderaré de toda su descendencia, salvo de unos pocos.” (63) Dijo: “¡Vete! Quien de ellos te siga que sepa que yahannam será vuestro galardón –abrumadora recompensa en verdad. (64) Susúrrale la rebeldía a quien puedas, cae sobre ellos con tu caballería e infantería, hazte socio en su riqueza e hijos, y hazles promesas,” pero las promesas del shaytan no son, sino engaños. (65) “Sabe que ningún poder tienes sobre Mis siervos.” Tu Señor basta como protector[902]. (66) Es vuestro Señor Quien empuja los barcos[903] que surcan los mares para que podáis procuraros la provisión que por Su gracia está esparcida por toda la Tierra. En verdad que es compasivo con vosotros. (67) Cuando os sobreviene un peligro mientras navegáis, sólo a Él invocáis, pero una vez os veis a salvo en tierra firme, renegáis. En verdad que el hombre –insan– encubre los favores de su Señor. (68) ¿Acaso estáis a salvo de que se os trague la tierra o de que se os envíe un huracán? No encontraríais entonces en quién apoyaros. (69) ¿O acaso estáis a salvo de que se os devuelva al mar y se envíe contra vosotros un viento destructor que os haga naufragar y sucumbir por haber encubierto la gracia de vuestro Señor? No tendríais aliados que os ayudaran contra Nosotros. (70) En verdad que hemos honrado a los Banu Adam. Los llevamos por tierra y por mar, y les proveemos de cosas buenas. Los hemos distinguido por encima de muchos de los que hemos creado. (71) El Día vendrá en el que llamemos a toda la gente –nas– por su imam[904]. Aquel al que se le ponga su kitab en la mano derecha lo leerá sin sufrir injusticia alguna. (72) Quién haya estado ciego a la verdad en este mundo lo estará también en Ajirah, en un extravío aún más lejano. (73) Si les siguieras en sus maquinaciones para rebelarte contra lo que te hemos inspirado e inventases sobre Nosotros algo distinto a ello, entonces sí que te tomarían por amigo íntimo[905]. (74) Si no te hubiéramos afirmado en la verdad, a punto habrías estado de inclinarte ligeramente hacia ellos[906]. (75) De haber sido así, te habríamos hecho probar el doble del sufrimiento que acarrea la vida y la muerte. Luego no encontrarías a quien te apoyara contra Nosotros. (76) Su maquinación consiste en intimidarte hasta hacer que te vayas de esta tierra. Si lo lograsen, no durarían mucho más después de tu partida (77) –sunnah con los que enviamos antes de ti. No encontrarás en Nuestra sunnah ningún cambio[907]. (78) Establece la salah en el tiempo que va desde el crepúsculo hasta que la noche se hace totalmente oscura, y recita el Qur-an al alba. En la recitación del alba están presentes. (79) Mantente despierto parte de la noche como un acto de adoración voluntario para ti. Pudiera ser que tu Señor te resucitase en una estación en la que fueras ensalzado[908]. (80) Suplica a tu Señor que te haga vivir siempre con firmeza, y te conceda autoridad y apoyo. (81) Anúnciales que ha llegado la verdad y se ha desvanecido la falsedad. En verdad que la falsedad no puede sostenerse frente a la verdad. (82) Hacemos que se descargue del Qur-an[909] lo que en él hay de cura y de rahmah para los creyentes. A los infames no hace, sino aumentarles su perdición. (83) Cuando favorecemos al hombre –insan– se aparta ocupado con sus asuntos, pero cuando le sobreviene un mal, se desespera. (84) Adviérteles que su Señor es consciente de que todos obran según su parecer, pero Él sabe quién sigue el camino con la mejor guía. (85) Te preguntan acerca del Ruh[910]. Diles que el Ruh es parte del poder de ejecución del plan de tu Señor, y que no se les ha dado, sino un poco del conocimiento. (86) Si esa fuera Nuestra voluntad, nos llevaríamos lo que te hemos inspirado. Luego no encontrarías en quién apoyarte contra Nosotros, (87) salvo por una rahmah de tu Señor. Abundante es la gracia que derrama sobre ti[911]. (88) Hazles entender que si se reunieran los hombres –nas– y los yin para componer algo parecido a este Qur-an, no serían capaces de componer nada que se le pareciera, aunque se ayudaran mutuamente en esta tarea. (89) Hemos organizado este Qur-an de forma que la gente –nas– tuviera en él toda clase de ejemplos. Sin embargo, la mayoría de ellos niega todo lo que no sea encubrir la verdad. (90) Dicen: “No creeremos en ti hasta que no hagas brotar de la tierra para nosotros un manantial (91) o produzcas un jardín de palmeras y vides y hagas que fluyan ríos entre ellas (92) o hagas que el cielo se desplome en pedazos sobre nosotros, como nos amenazas, o vengas delante de Allah y de los malaikah (93) o poseas una casa ricamente decorada o asciendas al cielo. Aun así, no creeríamos en tu ascensión hasta que no hicieras descargar sobre nosotros un kitab que pudiéramos leer.” Respóndeles que tu Señor está lejos, en Su perfección, de toda contingencia. ¿Acaso eres algo más que un Mensajero humano –bashar? (94) Lo que le impide creer a la gente –nas– cuando le llega la guía es decir: “¿Acaso ha mandado Allah como Mensajero a un humano –bashar?” (95) Diles que si hubiera malaikah que caminaran tranquilamente por la Tierra, haríamos descender para ellos del Cielo un malak Mensajero. (96) Diles que Allah basta como testigo entre vosotros. Él tiene el registro completo de Sus siervos, y ve la intención que les mueve a actuar. (97) Está guiado aquel a quien Allah guía, y para aquel al que extravía no encontrarás apoyo fuera de Él. El Día del Resurgimiento los reunirá y estarán con sus rostros contra el suelo, ciegos, mudos y sordos. Su refugio será yahannam. Cada vez que se extinga su fuego, lo encenderemos para que arda con más furia –sair[912]. (98) Y ello en pago por haber encubierto Nuestros signos y por haber dicho: “¿Acaso cuando seamos huesos y polvo seremos creados de nuevo?” (99) ¿No ven que Allah, Quien ha creado los Cielos y la Tierra, tiene poder para crear algo como ellos, y que les ha fijado un término que no podrán eludir? Mas los infames rechazan todo lo que no sea encubrir la verdad. (100) Diles que si tuvieran poder para distribuir la rahmah de tu Señor, la retendrían junto a ellos por temor a que pudiera acabarse. En verdad que el hombre –insan– es avaricioso. (101) A Musa le dimos nueve signos irrefutables. Pregunta a los Banu Isra-il cuando llegó a donde estaban ellos y le dijo Firaun: “Musa, te veo hechizado.” (102) Le respondió: “Bien sabes que no los ha hecho descender, sino el Señor de los Cielos y de la Tierra como un discernimiento, y en verdad, Firaun, que te veo condenado a la destrucción.” (103) Quería que vivieran amedrantados y los sumergimos a él y a todos los que con él estaban[913]. (104) Después de él les dijimos a los Banu Isra-il: “Habitad esta tierra, pero cuando se haga realidad la última, seremos legión contra vosotros[914].” (105) Lo hacemos descargar íntegro e íntegro se descarga. No te hemos enviado, sino como anunciador de buenas nuevas y como advertidor. (106) Es un Qur-an que hemos fragmentado para que lo recites a la gente lentamente y por partes. Lo descargamos gradualmente. (107) Creed en él o no creáis. Los que recibieron el conocimiento antes de su revelación, cuando se les recita, caen postrados (108) y dicen: “¡Lejos está nuestro Señor en Su perfección de toda contingencia! Su Promesa se ha de cumplir.” (109) Caen postrados en llanto y aumenta su temor. (110) Diles que invoquen a Allah o que invoquen al Rahman[915]. Como quiera que Le invoquen, Suyos son los nombres más hermosos. No levantes la voz en tu salah ni la bajes demasiado, sino, antes bien, busca un camino intermedio. (111) Alabado sea Allah que no ha tomado ninguna entidad como Su hijo ni comparte con nadie la soberanía ni necesita formar una liga que le proteja contra alguna deficiencia que pudiera tener en Su naturaleza. Proclama Su grandeza hasta lo más alto.

 

 

 

 

  1. SURA DE LA CAVERNA (AL-KAHF)

سُورَةُ الكَهْفِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) ¡Alabado sea Allah, Quien hace descargar sobre Su siervo el Kitab[916]! No hay en él ningún extravío. Antes bien, guía a la rectitud. (2) Advierte con claridad de Su temible castigo y anuncia a los creyentes, ésos que actúan con rectitud, que tendrán un hermoso galardón, (3) en el que permanecerán para siempre. (4) Es una advertencia para los que dicen: “Allah ha tomado una entidad como Su hijo.” (5) Carecen de conocimiento para decir eso, como ya carecían de él sus padres. Inaudita es la palabra que sale de sus bocas. No hacen sino fraguar embustes. (6) Es posible que te esté matando el dolor de ir tras ellos, exhortándoles a la verdad, y que, aun así, no crean en esta revelación. (7) Hemos hecho atractivo todo cuanto hay en la Tierra para probarles y para ver cuál de ellos sería mejor en obras. (8) Mas todo lo que hay en ella lo convertiremos en tierra estéril. (9) ¿Acaso piensas que el relato de los compañeros de la caverna y al-raqim forma parte de Nuestros signos prodigiosos[917]? (10) Menciónales cuando los jóvenes se refugiaron en la caverna y dijeron: “¡Señor nuestro, ten misericordia de nosotros y guíanos para que nos dispongamos en este asunto con rectitud!” (11) Y los hibernamos[918] en la caverna durante años. (12) Luego los deshibernamos para saber cuál de los dos bandos[919] sería capaz de calcular el tiempo que habían permanecido en ese estado. (13) Te relatamos estas noticias para que conozcas su verdadera historia[920]. Eran unos jóvenes que creían en su Señor y a quienes les habíamos apoyado con la guía. (14) Y fue la fuerza que pusimos en sus corazones la que les hizo levantarse y proclamar: “¡Nuestro Señor es el Señor de los Cielos y de la Tierra. No invocaremos aparte de Él a ningún otro ilah, pues si lo hiciéramos, estaríamos cometiendo una enorme iniquidad. (15) Nuestro pueblo ha tomado alihah[921] aparte de Él. ¡Si al menos trajesen un claro argumento que justificase su actitud!” ¿Quién es más infame que quien fragua embustes contra Allah? (16) “Ahora que os habéis apartado de ellos y de lo que adoran en vez de a Allah, refugiaos en la caverna, que vuestro Señor desplegará Su rahmah sobre vosotros y dispondrá vuestro asunto de la mejor manera[922].” (17) De haber estado allí, habrías visto el Sol elevarse y alejarse de su caverna por la derecha; y al ponerse, dejarlos a su izquierda, estando ellos en un conducto subterráneo[923]. Esto forma parte de los signos de Allah. A quien Allah guíe, estará guiado, y para aquel a quien extravíe no encontrarás apoyo ni recta guía. (18) Te habría parecido que estaban despiertos, sin embargo estaban hibernados. Les girábamos a la derecha y a la izquierda, mientras su perro permanecía con las patas extendidas en el umbral. De haberlos descubierto y de haberte acercado a ellos sigilosamente, habrías huido aterrorizado. (19) Entonces los deshibernamos para que se interrogaran entre ellos. Preguntó el que había tomado la palabra: “¿Cuánto tiempo habéis permanecido?” Contestaron: “Hemos debido permanecer un día o parte de un día.” Dijeron: “Vuestro señor sabe mejor el tiempo que habéis permanecido. Enviad a uno de vosotros a la ciudad con las monedas de plata que tenéis, éstas, para que se procure los alimentos más puros y podáis comer de ellos. Mas que actúe con prudencia y sea amable en el trato con la gente, de manera que nadie se aperciba de vuestra existencia, (20) pues si logran sojuzgaros, os apedrearán u os harán volver a su mil-lah y entonces nunca podríais salir victoriosos.” (21) De esta forma les mostramos el camino hasta ellos para que los descubrieran y comprendieran que la promesa de Allah es verdadera y que la Hora sin duda ha de llegar. Estando discutiendo sobre el asunto, dijeron: “Construid por encima de ellos una edificación. Su Señor los conoce bien.” Dijeron los que presentaron los argumentos de más peso: “Le daremos la forma de un lugar de adoración[924].” (22) Dirán: “Eran tres y su perro era el cuarto.” Y dirán: “Cinco y su perro era el sexto,” pero no son sino conjeturas. Y aun dirán: “Siete y su perro era el octavo.” Tu Señor sabe mejor su número. Sólo unos pocos lo conocen. No te enzarces en discusiones sobre ellos que sólo pretenden crear duda y confusión, a no ser que sea de forma clara e incuestionable, ni les pidas su opinión al respecto. (23) Y no digas nunca refiriéndote a cualquier asunto: “Lo haré mañana,” (24) a menos que añadas: “Si esa es la voluntad de Allah –inshaallah.” Recuerda a tu Señor cuando olvides y di para tus adentros: “Podría ser que mi Señor me guiase en este asunto a lo que más se acercase a la rectitud.” (25) “Permanecieron en la caverna trescientos años más otros nueve[925].” (26) Infórmales de que es Allah Quien sabe mejor el tiempo que estuvieron allí. A Él pertenece el Ghaib de los Cielos y de la Tierra. ¡Y de qué forma tan clara percibe todo cuanto hay en Su creación! No tienen aparte de Él quien les proteja. Con nadie comparte Su soberanía. Recita lo que se te inspira del Kitab de tu Señor. Su plan no cambia. No encontrarás que haya fuera de Él refugio alguno. (28) Sé paciente con aquellos que invocan a su Señor mañana y tarde. Quieren Su complacencia. No te desentiendas de ellos buscando los placeres de la vida de este mundo ni obedezcas a quien hemos hecho que su corazón sea negligente con Nuestras advertencias y sigua sus pasiones[926]. Su caso es el de aquel que ha desobedecido a su Señor y ha transgredido Sus límites. (29) La verdad viene de tu Señor. Así pues, quien quiera creer en ella que crea, y quien quiera encubrirla que la encubra. Hemos preparado para los infames un fuego que les rodeará y un humo ardiente que les cubrirá por completo. Si piden auxilio, se les auxiliará arrojándoles un agua como cobre fundido que les abrasará la cara. ¡Qué terrible bebida y qué mal auxilio! (30) No dejaremos que se pierda el galardón de los que crean y obren con rectitud. (31) Estos son los que entrarán en los Jardines de Adn por donde fluirán ríos. Allí estarán adornados con brazaletes de oro y llevarán vestidos verdes de raso y brocado, recostados en divanes. ¡Qué excelente galardón y qué hermoso lugar en el que reclinarse! (32) Ponles el ejemplo de dos hombres –a uno de ellos le dimos dos jardines de vides rodeados de palmeras. Entre ambos pusimos campos de cultivo. (33) Cada uno de los jardines producía sus frutos con exacta regularidad y abundancia. Hicimos brotar un manantial cuya agua fluía entre esos dos vergeles. (34) Todo ello le reportaba grandes beneficios. Hablando con su compañero, le espetó: “Yo tengo más riquezas que tú y más poder en hombres.” (35) Entró en su jardín con arrogancia y dijo: “Nada de todo esto podrá perecer jamás. (36) Y seguro estoy de que no llegará la Hora, pero si fuera devuelto a mi Señor, sin duda que encontraría a cambio de esto algo mejor.” (37) Su compañero entonces le replicó: “¿Encubres acaso la verdad de Aquel que te creó de tierra, luego de un agua fecundadora eyaculada y te dio forma de hombre? (38) En lo que a mí respecta, Él es Allah, mi Señor. No doy poder a nadie, excepto a Él. (39) ¿Por qué no dijiste al entrar en tu jardín: ‘Que se haga la voluntad de Allah. No hay poder, sino el que viene de Él.’? Si ves que tengo menos riqueza e hijos que tú, (40) pudiera ser que mi Señor me diera algo mejor que tu jardín y que mandase contra él algún castigo del cielo que lo arrasara (41) o que su agua se quedase en la profundidad de la tierra, sin que pudieras extraerla.” (42) Entonces sus frutos quedaron destruidos. Al verlo devastado, se retorcía las manos pensando en lo que se había gastado en él. Dijo: “¡Ojala no hubiera dado poder a otro que a mi Señor!” (43) No hubo nadie que pudiera ayudarle, excepto Allah. Ni él mismo pudo ayudarse. (44) Ahora se daba cuenta de que la verdadera soberanía es de Allah. Suyo es el mejor galardón y Su guía conduce al buen final. (45) Ponles el ejemplo de cómo la vida de este mundo se asemeja al agua que hacemos caer del cielo, la cual se mezcla con las plantas de la tierra, que luego se convierten en paja que el viento esparce. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (46) La riqueza y los hijos[927] son el adorno de la vida de este mundo, pero son las buenas obras lo que permanece, y tienen junto a tu Señor el mejor galardón e infunden mejores esperanzas. (47) El Día[928] en el que pongamos a las montañas en movimiento verás la Tierra alisada. Los reuniremos a todos, sin dejarnos a uno solo de ellos. (48) Comparecerán ante tu Señor en filas: “Habéis venido a Nosotros en la misma condición que os creamos la primera vez. Sin embargo, pretendíais que este encuentro nunca tendría lugar.” (49) Se colocará el Kitab y verás entonces a los nefarios aterrorizados por lo que hay en él. Dirán: “¡Ay de nosotros! ¿Qué clase de Kitab es éste que todo, pequeño o grande, está en él registrado?” Se encontrarán con sus obras. Tu Señor no actuará injustamente con nadie. (50) Cuando dijimos a los malaikah: “Servid a Adam,” todos aceptaron servirle, salvo Iblis que era de los yin[929] y se rebeló contra la orden de su Señor. “¿Vais entonces a apoyaros en él y en su descendencia en vez de apoyaros en Mí cuando ellos son vuestros enemigos?” ¡Qué mal negocio el de los infames! (51) “No los tomé como testigos de la creación de los Cielos y de la Tierra ni tampoco de su propia creación ni Me serví para ello de los que extravían a otros.” (52) El Día en el que diga: “Llamad a esos que afirmabais que tenían poder aparte de Mí.” Los llamarán, pero no les responderán y pondremos entre ellos un abismo de perdición[930]. (53) Los nefarios verán el fuego y entenderán que en él habrán de caer, pero no encontrarán un lugar por el que poder volver. (54) Hemos dispuesto en este Qur-an para la gente –nas– toda clase de ejemplos, pero el hombre –insan– es ante todo porfiador. (55) ¿Qué impide a los hombres –nas– creer cuando les llega la guía o pedir perdón a su Señor? ¿Es que quieren seguir la misma conducta –sunnah– que sus ancestros o encontrarse con el castigo cara a cara? (56) No enviamos a los Mensajeros, sino como anunciadores de buenas nuevas y como advertidores. Mas los encubridores porfían sin argumentos para invalidar así la verdad, “y toman a burla Mis signos” y aquello con lo que se les advierte. (57) ¿Quién puede haber más infame que aquel a quien se le mencionan los signos de su Señor y se aparta de ellos, olvidándose de los registros que sus acciones pasadas han impreso en su Kitab? Les hemos cubierto los corazones para que no lo comprendan, y hemos puesto sordera en sus oídos para que no entiendan lo que oyen. Si les llamas a la guía, nunca podrán guiarse. (58) Tu Señor es el Perdonador, el Poseedor de Toda la Rahmah. Si actuara según sus obras, el castigo que les corresponde ya les habría llegado, pero se lo retrasa hasta la cita acordada. Después no habrá para ellos refugio alguno. (59) Esas son las ciudades que aniquilamos por su infamia cuando se cumplió el plazo que se había fijado para su destrucción. (60) Cuando Musa[931] le dijo al muchacho que le servía: “He de continuar hasta alcanzar la confluencia de los dos mares, aunque me cueste siglos llegar hasta allí.” (61) Y llegaron a la confluencia de los dos mares. Se olvidaron de seguir su pez, y este se deslizó hacia el mar a través de un conducto subterráneo. (62) Una vez hubieron rebasado aquel lugar, le dijo al muchacho: “Trae el almuerzo, pues el viaje nos ha causado una enorme fatiga.” (63) Dijo: “¿Acaso no advertiste que cuando nos dirigíamos hacia las rocas me olvidé del pez? Sólo el shaytan me hizo olvidarme y no acordarme de él, y este se deslizó prodigiosamente hacia el mar.” (64) Dijo: “Eso es lo que estábamos buscando.” Y se volvieron siguiendo el rastro que habían dejado. (65) Allí se encontraron con uno de Nuestros siervos a quien le habíamos concedido misericordia y conocimiento. (66) Le dijo Musa: “¿Puedo seguirte para que me enseñes la recta guía que te han enseñado a ti?” (67) Respondió: “Ten por seguro que no podrás retener tus impulsos si me sigues. (68) ¿Y cómo podrías retenerlos si mis actos provienen de un conocimiento que tu experiencia no abarca?” (69) Dijo: “Si es la voluntad de Allah, verás que controlo mis impulsos y no desobedezco tus órdenes.” (70) Le dijo: “Si decides seguirme, no me hagas ninguna pregunta y espera hasta que yo mismo me refiera a ello.” (71) Siguieron su camino hasta que montaron en una embarcación y la agujereó. Dijo: “¿La has agujereado para que se ahoguen los que van en ella? Terrible en verdad es lo que has hecho.” (72) Dijo: “¿Acaso no te advertí que si me acompañabas, no podrías retener tus impulsos?” (73) Dijo: “No me lo tomes en cuenta si olvido tus advertencias ni me impongas algo difícil de sobrellevar.” (74) Siguieron su camino hasta que se encontraron con un muchacho al que mató. Dijo: “¿Has matado a un ser inocente, sin que él hubiera matado a otro? Verdaderamente has cometido un acto de iniquidad.” (75) Dijo: “¿Acaso no te advertí que si me acompañabas, no podrías retener tus impulsos?” (76) Dijo: “Si después de esto vuelvo a exigirte una explicación, no dejes que te siga acompañando. Por mi parte, estarías excusado.” (77) Siguieron su camino hasta que llegaron a una aldea y pidieron a su gente que les dieran algo de comer, pero les negaron su hospitalidad. Allí encontraron un muro a punto de derrumbarse y lo niveló. Dijo: “Si hubieras querido, podrías haber pedido algo por el trabajo que has hecho.” (78) Dijo: “Aquí debemos separarnos. Voy a aclararte la interpretación de aquello que te impidió retener tus impulsos. (79) En cuanto a la embarcación, pertenecía a unos hombres que vivían de ella y quise inutilizarla, pues iban a encontrarse con un poderoso cacique que se apropiaba por la fuerza de todas las embarcaciones que cruzaban su territorio. (80) En cuanto al muchacho, tenía padres creyentes y temíamos que les oprimiera, mostrándose rebelde e ingrato. (81) Quisimos que su Señor les diera a cambio uno mejor que él, más puro y más compasivo. (82) En cuanto al muro, era de dos muchachos huérfanos de la aldea y debajo del mismo había un tesoro que les pertenecía. Su padre había sido de los justos y tu Señor quiso, en Su rahmah, que llegaran a la madurez y pudieran sacar su tesoro. No he hecho nada de todo esto de motu proprio. Esta es la interpretación de aquello que te impidió retener tus impulsos.” (83) Te preguntan por Dhul Qarnain[932]. Recítales una parte de su historia. (84) Le dimos preeminencia en la Tierra y los medios para alcanzar sus objetivos. (85) De esta forma emprendió su camino (86) hasta que llegó a donde se pone el Sol, y halló que se ponía en una tierra fangosa en la que habitaba un pueblo. Dijimos: “¡Dhul Qarnain! O bien los castigas o bien los tratas de la mejor manera.” (87) Respondió: “Al infame lo castigaremos y luego será devuelto a su Señor Quien le castigará con un castigo más severo aun. (88) Y el que crea y actúe con rectitud recibirá el más hermoso galardón, y le ordenaremos lo que le resulte más fácil.” (89) De nuevo emprendió su camino (90) hasta que llegó a donde sale el Sol, y halló que salía sobre una gente a la que no habíamos provisto con ningún sistema para cubrirse. (91) Así fue. Teníamos perfecto conocimiento de lo que se movía secretamente en su interior. (92) De nuevo emprendió su camino (93) hasta que llegó a un lugar en el que había dos masas rocosas, separadas por una gran abertura y halló que a un lado de ellas había una gente que apenas comprendía una palabra cuando se les hablaba[933]. (94) Dijeron[934]: “¡Dhul Qarnain! En verdad que Yayuy y Mayuy[935] se exceden en su iniquidad. ¿Quieres que te entreguemos una parte de lo que producen nuestras tierras para que levantes una muralla que nos separe de ellos?” (95) Respondió: “La preeminencia que mi Señor me ha dado es mejor que lo que me ofrecéis, pero si me ayudáis con vuestras manos, construiré una barrera fortificada que les impida penetrar en vuestro territorio. (96) Traedme bloques de hierro.” E hizo un encofrado para nivelar la depresión que separaba las dos masas rocosas. Dijo: “¡Soplad hasta que el fuego lo derrita! Dijo: “Traédmelo para rellenar el encofrado con hierro fundido.” (97) Y no pudieron escalarla ni hacer un túnel en ella. (98) Dijo: “Esto es una rahmah de mi Señor, pero cuando se haga realidad Su promesa, la demolerá. La promesa de mi Señor se ha de cumplir.” (99) Ese Día haremos que surjan, como olas, agitándose unos sobre otros. Se soplará en el cuerno[936] y los reuniremos a todos. (100) Ese Día mostraremos claramente yahannam a los encubridores. (101) Esos cuyos ojos estaban velados “a Mi recuerdo[937]” y no podían entender lo que oían. (102) “¿Acaso los encubridores cuentan con recibir protección de Mis siervos en vez de recibirla de Mí?” Agasajaremos a los encubridores con yahannam. (103) Infórmales de quiénes serán los mayores perdedores a causa de sus obras. (104) Aquellos cuyos esfuerzos por ganar la vida de este mundo les habrán extraviado. Pensaban que hacían el bien al actuar de esa manera. (105) Esos son los que habían encubierto la verdad de los signos de su Señor y el encuentro con Él. Sus obras serán vanas y el Día del Resurgimiento no les daremos ningún valor. (106) Yahannam será lo que reciban en pago por haber encubierto la verdad, “y por haber tomado Mis signos y a Mis Mensajeros a burla.” (107) Pero a los que crean y actúen con rectitud les agasajaremos con el Jardín del Firdaus. (108) En él permanecerán para siempre y no desearán cambiarlo por nada. (109) Si el mar fuera tinta con la que escribir las palabras de tu Señor, se agotaría antes de que se agotaran Sus palabras, incluso si volviéramos a llenarlo de tinta. (110) Aclárales que no eres más que un humano –bashar– como ellos, al que se le ha inspirado que su Ilah es el Único Ilah. Así pues, el que espere encontrarse con su Señor que actúe con rectitud y no de poder a ninguno de Sus siervos.

 

 

 

 

  1. SURA DE MARIAM

سُورَةُ مَرْيَمَ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Kaf, Ha, Ya, Ain, Sad[938]. (2) Mención de la rahmah que tu Señor tuvo con Su siervo Zakariyya[939], (3) cuando llamó a su Señor y le suplicó desde lo más recóndito de su corazón. (4) Dijo: “¡Señor mío! Mis huesos se han debilitado y mi cabeza está cana, y nunca en lo que Te he pedido, Señor, me he sentido defraudado. (5) Temo a los que tendrán autoridad después de mí, y mi mujer es estéril. Concédeme, pues, alguien de tu confianza[940] (6) que herede de mí y de la familia de Yaqub, y haz que sea, Señor, indulgente.” (7) “¡Zakariyya! Te anunciamos la buena nueva de un niño por nombre Yahya[941]. Nadie antes de él ha llevado este nombre.” (8) Dijo: “¡Señor! Se me anuncia que voy a tener un hijo, siendo mi esposa estéril, y yo, debido a mi avanzada edad, me siento incapaz de ello.” (9) Dijo: “Así ha dicho tu Señor: ‘Eso es fácil y liviano para Mí. ¿Acaso no te creé antes cuando no eras nada?’” (10) Dijo: “¡Señor! Dame un signo de lo que me anuncias.” Dijo: “Tu signo será que no podrás hablar a la gente durante tres noches y tres días[942].” (11) Desde el mihrab[943] hizo entender a su gente que ensalzasen mañana y tarde la perfección de Allah más allá de toda contingencia. (12) ¡Yahya! ¡Toma el Kitab[944] con fuerza! Y le dimos el juicio siendo aún niño. (13) Pusimos en él compasión y pureza. Era temeroso (14) y virtuoso con sus padres. No se comportaba de forma tiránica con ellos ni les desobedecía. (15) Paz sobre él el día en que nació, el día de su muerte y el día en el que resurja a la vida. (16) Y menciona en el Kitab a Mariam[945] cuando se apartó de su gente, retirándose a una estancia al este. (17) Se ocultaba de ellos tras un velo, y le enviamos Nuestro Ruh que asumió la forma de un humano –bashar– completo. (18) Dijo: “Me refugio de ti en el Rahman[946], actúa, pues, con temor.” (19) Dijo: “Soy un Mensajero de tu Señor para concederte un niño puro.” (20) Dijo: “¡Cómo podría concebir un hijo si con ningún mortal –bashar– he tenido relaciones ni soy una fornicadora!” (21) Dijo: “Así ha dicho tu Señor: ‘Eso es fácil y liviano para Mí’. Haremos de él un signo para los hombres –nas– y una rahmah. Es un registro que se ha de cumplir.” (22) Concibió y se retiró con él lejos de allí. (23) Le sobrevino el parto junto al tronco de una palmera. Exclamó: “¡Ojala hubiera muerto antes de que me sucediera todo esto, y hubiera quedado olvidada de todos!” (24) La llamó desde abajo: “No te entristezcas. Tu Señor ha dispuesto debajo de ti un arroyo[947]. (25) Sacude hacia ti el tronco de la palmera y caerán dátiles maduros y frescos. (26) Come y bebe, y reconforta tu ánimo. Y si vieras a algún humano –bashar, le dirás: ‘He hecho promesa de ayuno al Rahman[948] y hoy no puedo hablar con nadie –con ningún insan.’” (27) Llegó a su gente llevándole en sus brazos. Dijeron: “¡Mariam! Has traído algo repudiable. (28) ¡Hermana de Harun! Tu padre no era un hombre pérfido ni tu madre una fornicadora.” (29) Entonces señaló al niño indicándoles que hablaran con él. Dijeron: “¿Cómo podríamos hablar con un recién nacido?” (30) Dijo entonces el niño: “Soy un siervo de Allah. Me ha dado el Kitab y me ha hecho Profeta. (31) Me bendecirá allí donde esté. Me ha prescrito la salah y la zakah mientras viva, (32) y ser virtuoso con mi madre. No me ha dado un carácter opresor ni insolente. (33) La paz sea sobre mí el día en que nací, el día en el que muera y el día en el que resurja a la vida.” (34) Esta es la verdadera identidad de Isa[949], el hijo de Mariam, sobre la que dudan. (35) No es conforme a la naturaleza de Allah tomar una entidad como Su hijo. ¡Perfecto es más allá de toda contingencia! Cuando decide un asunto, Le basta con decir: “Sé,” y es. (36) “Allah es mi Señor y vuestro Señor, adoradle pues. Este es el camino de rectitud.” (37) Mas discreparon entre ellos los coaligados. ¡Ay de los encubridores cuando sean reunidos para comparecer ante su Señor en un Día temible! (38) El Día que vengan a nosotros su oído y su vista estarán muy atentos. Los infames hoy estarán en un claro extravío. (39) Adviérteles del Día de la Aflicción, cuando la suerte esté echada y ellos, negligentes, sigan encubriendo la verdad. (40) Somos Nosotros quienes heredaremos la Tierra y todo cuanto haya en ella. A Nosotros habrán de volver. (41) Y menciona en el Kitab a Ibrahim –veraz y Profeta– (42) cuando dijo a su padre: “¡Padre! ¿Por qué adoras lo que ni oye ni ve ni te beneficia en nada? (43) ¡Padre! Me ha llegado un conocimiento que no te ha llegado a ti. Así pues, sígueme y te guiaré al camino de rectitud. (44) ¡Padre! No adores al shaytan, pues en verdad que el shaytan es rebelde con el Rahman. (45) ¡Padre! Temo que te llegue un castigo del Rahman[950] y seas de los aliados del shaytan.” (46) Replicó su padre: “¿Acaso desprecias a mis alihah[951], Ibrahim? Si no cejas en tu empeño, te maldeciré. Aléjate de mí para siempre.” (47) Dijo: “¡Que la paz sea contigo! Pediré a mi Señor que te perdone. Él acoge con benevolencia mis súplicas. (48) Por lo que a mí respecta, me mantendré apartado de vosotros y de aquello a lo que dais poder aparte de a Allah. Suplicaré sólo a mi Señor. Puede que no me defraude en lo que le pida.” (49) Se alejó de ellos y de lo que adoraban aparte de Allah. Le concedimos a Ishaq y a Yaqub. A todos los hicimos Profetas. (50) Les investimos con Nuestra rahmah y les dimos una lengua veraz, excelsa. (51) Y menciona en el Kitab a Musa[952] –era íntegro, y fue Mensajero y Profeta. (52) Lo llamamos desde la ladera derecha del monte y nos acercamos a él confidentes. (53) Por Nuestra rahmah hicimos a su hermano Harun, Profeta. (54) Y menciona en el Kitab a Ismail –fiel cumplidor de la promesa, Mensajero y Profeta. (55) Ordenaba a su gente la salah y la zakah, y gozaba de complacencia ante su Señor. (56) Y menciona en el Kitab a Idris. Era veraz y Profeta. (57) Lo alzamos a un lugar elevado. (58) Estos son a los que Allah ha colmado de gracia de entre los Profetas de la descendencia de Adam, de los que llevamos con Nuh, de la descendencia de Ibrahim e Isra-il, y de los que guiamos y escogimos. Cuando se les recitaban los signos del Rahman[953], caían postrados en llanto. (59) Mas los que les sucedieron se olvidaron de la salah y siguieron sus deseos. Ya sufrirán las consecuencias de sus transgresiones, (60) salvo los que se arrepientan, crean y obren con rectitud. Esos son los que entrarán en el Jardín y no sufrirán injusticia alguna (61) –los Jardines de Adn que el Rahman ha prometido a Sus siervos en el Ghaib[954]. Su promesa no puede dejar de cumplirse. (62) No oirán allí frivolidad alguna, sólo –salam. La provisión les llegará mañana y tarde. (63) Este es el Jardín que haremos heredar a aquellos de Nuestros siervos que hayan tomado en serio Nuestros signos. (64) No descendemos[955], sino por orden de tu Señor. Él tiene el control de todas Nuestras acciones. Tu Señor no olvida. (65) El Señor de los Cielos y de la Tierra y de lo que entre ambos hay. ¡Adoradle pues y sed constantes en Su adoración! ¿Conoces a alguien que tenga Su mismo rango? ¿Que merezca llevar Su nombre? (66) Dice el hombre –insan: “¿Acaso cuando esté muerto, resurgiré a la vida?” (67) ¿No recuerda el hombre –insan– que lo creamos cuando no era nada? (68) Por tu Señor que los reuniremos a todos, y a los shayatin. Luego les haremos comparecer alrededor de yahannam, arrodillados. (69) De cada secta sacaremos rápidamente a los que hayan sido más insolentes con el Rahman. (70) Ten por seguro que somos Nosotros los que mejor sabemos quién es más digno de arder en él. (71) No hay ninguno de vosotros que no vaya a llegar a él. Esto es para tu Señor una decisión irrevocable. (72) Luego salvaremos a los que hayan tomado en serio Nuestros signos y abandonaremos en él a los infames como piedras amontonadas. (73) Cuando se les recitan Nuestras aleyas con las que clarificamos la verdad, los encubridores les dicen a los que creen: “¿Cuál de los dos bandos tiene más fuerza y controla las reuniones en las que se sientan los hombres de poder?” (74) ¡Cuántos pueblos no habremos destruido antes de ellos! Estaban mejor provistos y gozaban de mayor esplendor. (75) A quien esté en el extravío el Rahman lo mantendrá en él hasta que vea lo que se le había prometido, ya sea el castigo o la Hora. Entonces sabrán quién está en peor situación y quién tiene el ejército más débil. (76) Allah aumenta la guía a los que la siguen. Las buenas acciones son las que permanecen. Tienen más valor ante tu Señor, merecen mayor galardón y son el mejor refugio. (77) ¿Te has fijado en ese que niega Nuestros signos y luego dice: “Sin duda que se me darán riquezas e hijos?” (78) ¿Es que acaso ha ascendido hasta el Ghaib o ha hecho un pacto con el Rahman? (79) ¡Pero no! Escribiremos lo que dice y le dilataremos indefinidamente el castigo. (80) Heredaremos todo de lo que habla y vendrá a Nosotros completamente desposeído. (81) Han tomado alihah[956] aparte de Allah de los que esperan recibir apoyo. (82) Mas no tendrán ningún apoyo. Renegarán de su adoración y se convertirán en sus adversarios. (83) ¿Acaso no ves que hemos enviado shayatin contra los encubridores que les seducen al mal y les azuzan, de forma que no hay paz en ellos, sino ansiedad y nerviosismo? (84) Mas no quieras adelantarles el castigo. Sus días están contados. (85) El Día en el que reunamos a los que habían tomado en serio Nuestros signos y los reciba el Rahman con honor, (86) conduciremos a los malhechores a yahannam para que abreven en el fuego. (87) Nadie tendrá el poder de interceder, salvo quien reciba autorización del Rahman. (88) Dicen: “el Rahman ha tomado una entidad como Su hijo.” (89) No puede haber mayor blasfemia que ésta que habéis traído. (90) A punto están por ello los Cielos de rasgarse, la Tierra de hendirse y las montañas de ser demolidas y arrastradas (91) por haberle atribuido un hijo al Rahman. (92) No es conforme a Su naturaleza tener ningún hijo. (93) Nadie de cuantos están en los Cielos y en la Tierra viene al Rahman, sino como siervo. (94) Los ha contado y computado uno a uno. (95) Acudirán a Él solos el Día del Resurgimiento. (96) A los que crean y actúen con rectitud el Rahman los amará y hará que todos los demás les amen. (97) Lo hemos hecho fácil de recitar en tu lengua para que des buenas nuevas a los que toman en serio Nuestros signos y adviertas a una gente que se obstina en refutar la verdad. (98) ¡A cuántos pueblos no habremos destruido antes de ellos! ¿Queda algún vestigio de su paso por la Tierra? ¿Oyes sus voces?

 

 

 

 

  1. SURA TA-HA

سُورَةُ طه

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Ta, Ha[957]. (2) No descargamos sobre ti el Qur-an para apesadumbrarte, (3) sino como un recuerdo para aquellos que toman en serio Nuestras advertencias[958]. (4) Descarga de Aquel que ha creado la Tierra y los Cielos más altos (5) –el Rahman[959], se ha establecido en el Arsh y desde allí controla Su creación. (6) Suyo es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra, lo que entre ambos hay y lo que yace bajo el manto terrestre. (7) Poco importa si lo dices o lo guardas para ti, pues Él sabe lo que se mantiene en secreto y lo que se esconde incluso a uno mismo. (8) ¡Allah! No hay ilah, sino Él. Suyos son los nombres más hermosos[960]. (9) ¡A propósito! ¿Te ha llegado el relato de Musa[961]? (10) Cuando vio un fuego y dijo a su familia: “Quedaos aquí, pues he divisado una hoguera y tal vez os pueda traer brasas[962] o encuentre allí alguna indicación.” (11) Y cuando vino a donde estaba el fuego, se le llamó: “¡Musa! (12) Yo soy tu Señor. Descálzate, pues estás en el valle muqad-das Tuwa. (13) Te he elegido. Por lo tanto, presta atención a lo que se te inspira[963]”: (14) “Yo soy Allah. No hay ilah, sino Yo. Adórame y establece la salah para recordarme. (15) Ten por seguro que la Hora ha de venir, si bien he mantenido oculta su llegada, para retribuir a cada nafs por lo que se haya esforzado. (16) Que no te aleje de su recuerdo quien la niegue y siga sus pasiones, pues se malograrían tus obras.” (17) “¿Y qué es eso que tienes en tu mano derecha, Musa?” (18) Dijo: “Es mi vara en la que me apoyo. Con ella vareo el forraje para que paste mi rebaño y de ella me sirvo para otros menesteres.” (19) Dijo: “¡Tírala, Musa!” (20) La tiró y se convirtió al instante en una culebra que se movía con rapidez. (21) Dijo: “Cógela y no temas, la devolveremos a su forma de antes. (22) Ahora pon tu mano en un costado y cúbrela con tu brazo –saldrá sana, sin que tenga ningún daño. Es otro signo que te damos (23) para que estés preparado cuando te mostremos parte de Nuestros grandes signos. (24) Ve a Firaun[964], ese tirano rebelde.” (25) Dijo: “Señor, pon firmeza en mi corazón, (26) y facilítame esto a lo que me envías. (27) Desata el nudo de mi lengua (28) para que puedan comprender mis palabras, (29) y concédeme alguien de mi familia que me asista (30) –mi hermano Harun– (31) que sea para mí un fuerte apoyo (32) en esta misión, (33) para que declaremos Tu perfección más allá de toda contingencia (34) y estés siempre en nuestro recuerdo. (35) Tú ves la intención que nos mueve a actuar.” (36) Dijo: “Se te dará todo lo que has pedido, Musa.” (37) Ya te habíamos agraciado en otra ocasión (38) –cuando inspiramos a tu madre lo que le inspiramos[965]: (39) “Ponlo en la barquilla y arrójala al agua. La corriente la llevará hasta la orilla.” “Será recogida por un enemigo Mío y suyo. E hice que sintiera afecto por ti para que pudieras crecer bajo Mi cuidado[966].” (40) Y cuando fue caminando tu hermana y les dijo: “¿Queréis que os indique quien puede hacerse cargo de él?” Te devolvimos a tu madre para su consuelo y para que no se entristeciera. Y mataste a un hombre, pero te libramos de la aflicción y te pusimos a prueba. Estuviste varios años con los Madian y finalmente, Musa, has venido, siguiendo el plan. (41) Te he preparado superbamente para que puedas llevar a cabo las misiones que te he asignado siguiendo el plan. (42) Id tú y tu hermano con Mis signos y tened presente en todo momento lo que se te ha inspirado y lo que se te ha relatado. (43) Id juntos a Firaun, ese tirano rebelde, (44) pero habladle de buenas maneras para que tal vez así recapacite o le entre el temor.” (45) Dijeron: “¡Señor nuestro! Tememos que abuse de nosotros o nos oprima.” (46) Dijo: “No temáis. Yo estoy con vosotros, atento a todo cuanto os acontezca. (47) Id a él y decidle: ‘Somos Mensajeros de tu Señor. Envía con nosotros a los Banu Isra-il y no los atormentes, pues hemos venido a ti con un signo de tu Señor. Que la paz sea con aquel que sigue la guía. (48) Se nos ha inspirado que el castigo caerá sobre el que reniegue y se aparte.’” (49) Dijo: “Y dime, Musa, ¿quién es vuestro Señor?” (50) Replicó: “Nuestro Señor es Aquel que ha provisto a Sus criaturas de todo lo necesario y luego les ha dado su manera específica de existir.” (51) Entonces Firaun quiso examinar a Musa: “¿Y qué ha sido de los pueblos que hubo antes de nosotros?” (52) Respondió: “Ese conocimiento lo guarda mi Señor en un Kitab. Mi Señor no está descuidado de Su creación ni olvida.” (53) Quien ha hecho para vosotros de la Tierra una superficie extendida y la ha surcado de caminos. Envía agua del cielo con la que hacemos que surjan plantas de profusa diversidad. (54) ¡Comed y apacentad vuestros rebaños! En ello hay signos para los dotados de intelecto. (55) De ella os creamos, a ella os devolveremos y de ella os haremos salir una vez más[967]. (56) Le mostramos Nuestros signos, todos ellos, pero los negó y se desentendió de ellos. (57) Dijo: “¿Has venido, Musa, para sacarnos de nuestra tierra con tu magia? (58) Te hemos de traer una magia similar. Fija una cita a la que ninguno de los dos faltemos y que sea en un lugar que nos convenga a ambos.” (59) Dijo: “Entonces que sea el día de la fiesta, y que la gente –nas– se reúna desde por la mañana.” (60) Firaun se retiró para concertar su plan. Luego vino de nuevo. (61) Les dijo Musa: “¡Ay de vosotros! No fragüéis embustes contra Allah, pues os infligiría un temible castigo. Los que forjan falsedad terminan fracasando.” (62) Mas hubo desacuerdo entre ellos sobre cómo llevar el asunto y mantuvieron en secreto sus deliberaciones. (63) Dijeron: “Estos son dos magos que quieren sacaros de vuestra tierra con su magia y acabar así con vuestra ejemplar forma de vida. (64) Así pues, reuníos para preparar vuestro plan y luego venid todos juntos como si fuerais un solo hombre. Hoy saldrá victorioso quien domine a fondo el asunto que nos ha reunido aquí.” (65) Dijeron: “¡Musa! Tira tú o bien tiraremos nosotros primero.” (66) Dijo: “¡No, tirad vosotros!” Entonces a causa de la magia que habían hecho los magos le pareció que sus cuerdas y bastones se movían rápidamente. (67) Aquello le hizo sentir miedo a Musa. (68) Le dijimos: “No temas. Tú estás por encima de todo eso. (69) Arroja lo que tienes en la mano derecha y al instante se apoderará de lo que han fabricado, pues su fabricación no es, sino un truco de mago y el que usa la magia, por muy hábil que sea, nunca saldrá victorioso.” (70) Entonces los magos cayeron postrados y dijeron: “Creemos en el Señor de Harun[968] y Musa.” (71) Dijo: “¿Le creéis a él antes de que haya decidido yo cuál es la actitud a seguir? Ahora veo que es vuestro maestro, el que os ha enseñado la magia. Os cortaré la mano y el pie contrarios y os crucificaré en el tronco de una palmera. Así sabréis quién de nosotros inflige el más terrible y prolongado tormento.” (72) Dijeron: “Nunca te preferiremos a la clarificación que nos ha llegado ni a Quien nos ha creado. Decide, pues, y decreta lo que más te plazca. Tú sólo puedes sentenciar en esta vida. (73) Creemos en nuestro Señor y le pedimos que perdone nuestras transgresiones y la magia que nos has obligado a practicar. Allah es mejor que todo eso y es eterno.” (74) A todo aquel que vaya a su Señor siendo de los nefarios se le arrojará a yahannam donde ni morirá ni vivirá. (75) Mas a quien a Él vaya como creyente y habiendo actuado con rectitud se le concederá el más alto rango (76) –los Jardines de Adn por donde fluirán ríos. En ellos permanecerán para siempre. Merecido galardón para los que se purifican. (77) E inspiramos a Musa: “Sal de noche con Mis siervos y ábreles un camino seco en el mar, y no temas que os alcancen ni te amedrantes.” (78) Firaun les persiguió con sus hombres, y les cubrieron las aguas[969]. (79) Firaun sacó a su gente del camino recto y no les guió. (80) ¡Banu Isra-il! Os salvamos de vuestro enemigo y os dimos cita en la ladera derecha del monte, e hicimos que descendiera para vosotros el man-na y el salwa[970]. (81) Comed de las cosas buenas con las que os proveemos y no vayáis más allá de eso, “pues de lo contrario se desataría Mi ira sobre vosotros y aquel sobre quien se desata Mi ira queda denigrado. (82) Mas también perdono a quien a Mí se vuelve,” cree y actúa con rectitud, y ello le lleva a la guía. (83) “¿Y qué te hizo adelantarte a tu gente, Musa?” (84) Respondió: “Ellos iban tras mis pasos y yo me apresuré a Tu encuentro, Señor, buscando Tu complacencia.” (85) Dijo: “Pues sabe que después que los dejaste, los hemos puesto a prueba y el Samirí los ha extraviado.” (86) Regresó entonces Musa a su gente airado y afligido, y les dijo: “¡Gente mía! ¿Acaso no os hizo vuestro Señor una hermosa promesa? ¿Se os ha hecho larga la espera o es que queréis que se desate la ira de vuestro Señor? Habéis faltado a vuestro compromiso.” (87) Dijeron: “No hemos faltado a la promesa que te hicimos por voluntad propia, sino que nos cargaron con las joyas de la gente y las lanzamos, y así también arrojó el Samirí.” (88) E hizo que emanara para ellos el cuerpo de un becerro que mugía. Dijeron: “Éste es vuestro ilah y el ilah de Musa, pero lo ha olvidado.” (89) ¿Es que no veían que no les contestaba ni tenía poder para perjudicarles ni beneficiarles? (90) Ya antes les había advertido Harun: “¡Gente mía! Con esto se os está poniendo a prueba. Vuestro Señor es el Rahman, seguidme pues y haced lo que se os ha ordenado.” (91) Dijeron: “No vamos a dejar de adorarlo hasta que vuelva Musa.” (92) Dijo: “¡Harun! ¿Qué te impidió seguirme cuando viste que se extraviaban? (93) ¿Acaso te has rebelado contra mí?” (94) Dijo: “¡Hijo de mi madre! No me cojas de la barba ni de la cabeza. Temí que dijeras: ‘Has dividido a los Banu Isra-il y no has esperado a ver lo que yo tenía que decir al respecto.’” (95) Dijo: “¿Y tú, Samirí, qué tienes que decir a todo esto?” (96) Dijo: “Percibí lo que ellos no percibían. Entonces tomé un puñado de las huellas del Mensajero y lo lancé. Así me lo sugirió mi propia nafs.” (97) Dijo: “¡Ahora vete! Mientras vivas, dirás: ‘No me toques[971].’ Y sabe que tienes una cita que no podrás eludir. Mira a tu ilah, ése a cuyo culto te entregaste. Lo quemaremos y esparciremos sus restos por las aguas.” (98) Vuestro Ilah es Allah. No hay más ilah que Él. Su conocimiento abarca todas las cosas. (99) Estas noticias que te contamos se refieren a sucesos del pasado. Son parte del recuerdo que te damos. (100) Quien se aparte de él cargará el Día del Resurgimiento con las consecuencias de su negligencia, (101) y en ellas permanecerán para siempre. ¡Qué mala carga la que se les hará llevar el Día del Resurgimiento! (102) El Día en el que se sople en el cuerno[972], ese Día reuniremos a los nefarios y estarán acongojados. (103) Se dirán en voz baja: “No habéis permanecido más de diez días.” (104) Bien sabemos lo que dirán cuando el mejor guiado de ellos les declare: “Sólo permanecisteis un día.” (105) Te preguntan por las montañas. Aclárales que tu señor las aventará como si fueran polvo, (106) y las dejará como tierra yerma, (107) sin que vean en ella montículos o irregularidades. (108) Ese Día seguirán una llamada que les llevará por un camino del que no se podrán desviar. Todas las voces estarán sometidas al Rahman. No escucharás, sino susurros. (109) Ese día nadie podrá interceder, salvo aquel al que el Rahman autorice y acepte sus razones. (110) Él tiene el registro completo de sus actos desde el comienzo de su creación hasta el Día del Resurgimiento. Mas ellos no tienen un conocimiento que lo pueda abarcar. (111) Estarán obligados a someter sus rostros al Eternamente Actuante, el que Subsiste por Sí Mismo y da la existencia a todo lo demás. Habrá fracasado quien llegue cargado de iniquidad. (112) Mas quien haya actuado con rectitud y sea creyente que no tema sufrir injusticia alguna ni ofensa. (113) Lo hacemos descargar como un Qur-an[973] en árabe. Lo hemos compuesto de tal forma que haya en él advertencias que les hagan temer o les hagan recordar. (114) Exaltado sea Allah, el Soberano, la Verdad. No te apresures a recitar el Qur-an antes de que se te haya terminado de revelar. Y ruega a tu Señor para que acreciente tu conocimiento. (115) Ya antes habíamos hecho un pacto con Adam, pero se olvidó y no encontramos en él determinación[974]. (116) Y dijimos a los malaikah: “¡Servid a Adam!” Todos aceptaron servirle, salvo Iblis, que se negó a ello. (117) Dijimos: “¡Adam! Realmente ese es un enemigo para ti y para tu grupo. Si llegara a sacaros del Jardín, sabríais lo que es la fatiga y la aflicción. (118) Ten por seguro que no padecerás en él hambre ni percibirás tu desnudez. (119) No te atormentará la sed ni sufrirás el calor sofocante del Sol.” (120) Pero le susurró el shaytan y le dijo: “¡Adam! ¿Quieres que te indique el árbol de la inmortalidad y de un dominio que no se extinguirá jamás?” (121) Y comieron de él. Entonces fueron conscientes de sus vergüenzas y comenzaron a coser hojas del Jardín para cubrírselas. Adam desobedeció a su Señor y transgredió los límites que se le habían marcado. (122) Luego su Señor le eligió[975], se volvió a él con Su perdón y le guió. (123) Dijo: “Salid todos de aquí. Seréis enemigos unos de otros. Cuando os llegue de Mi la guía, quien la siga no se extraviará ni sufrirá aflicción alguna, (124) pero quien se aparte de ella tendrá una vida llena de tribulaciones.” Cuando los reunamos a todos el Día del Resurgimiento, él  estará ciego. (125) Dirá: “¡Señor! ¿Por qué estoy ciego si antes podía ver?” (126) Le responderá: “¿Qué hiciste cuando te recitaron Nuestras aleyas? ¿Acaso no te olvidaste de ellas? Y bien, hoy eres tú el olvidado.” (127) De esta forma pagamos a quien se excede y reniega de las aleyas de su Señor. Mas el castigo de Ajirah será mucho más duro y no se extinguirá jamás. (128) ¿Acaso no les sirve de guía ver cuántos pueblos hemos destruido antes de ellos? Caminan por donde antes estaban sus moradas[976]. En ello hay signos para los dotados de intelecto. (129) Si no hubiera sido por un registro previamente activado por orden de tu Señor, habría sido inevitable su destrucción y se les habría fijado para ello un plazo. (130) Resiste a lo que dicen y declara la perfección de tu Señor más allá de toda contingencia. Haz la salah antes de que salga el Sol y antes de que se ponga, durante una parte de la noche y en los dos extremos del día para que haya en ti contento. (131) No te fijes en los bienes que hemos concedido a algunos grupos de entre ellos como esplendor de la vida de este mundo para de esta forma ponerlos a prueba. La provisión de tu Señor es mejor y no se acaba. (132) Ordena a tu gente la salah y se constante en ella. No te pedimos que nos proveas, pues somos Nosotros los que te proveemos. Es el temor el que conduce al buen final. (133) Dicen: “¿Por qué no nos trae un signo de su Señor?” ¿Acaso no les ha llegado la clarificación de lo que estaba en los primeros registros del Kitab? (134) Si les hubiésemos destruido con un castigo antes de ello, habrían dicho: “¡Señor nuestro! ¿Por qué no nos enviaste un Mensajero para que hubiéramos seguido aquello que nos recitara, y no que ahora nos encontramos humillados y deshonrados?” (135) Todos esperan ansiosamente. Esperad, pues ya sabréis quienes son los que andan por el camino de rectitud y están guiados.

 

 

 

 

  1. SURA DE LOS PROFETAS (AL-ANBIYA)

سُورَةُ الأَنبِيَاءِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Se acerca para el hombre –nas– la hora de rendir cuentas. Sin embargo, en su negligencia, se apartan. (2) No les llega ninguna nueva advertencia de su Señor, que no la escuchen mientras están entretenidos en sus ocupaciones (3) con el corazón distraído. Se dicen en secreto los infames: “¿No es éste un humano –bashar– como vosotros? ¿Os dejaréis seducir por la magia cuando claramente veis quién es?” (4) Infórmales de que tu Señor sabe lo que se dice en los Cielos y en la Tierra. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (5) Dicen: “Son sueños confusos. No, no, lo ha inventado. No, es un poeta. Que venga, pues, con un signo, como así venían los Mensajeros que hubo antes de él.” (6) Ninguna de las ciudades que destruimos antes de ellos creyó. ¿Es que van ellos a creer? (7) Antes de ti no enviamos, sino hombres a los que inspiramos. Si no sabéis, preguntad a la gente que tiene memoria del pasado. (8) No les dimos cuerpos que no necesitaran comer ni eran inmortales. (9) Luego cumplimos la promesa que les habíamos hecho. Los salvamos a ellos y a los que así dispuso Nuestra voluntad. A los transgresores los aniquilamos. (10) Hacemos descargar para vosotros un Kitab[977] en el que se mencionan vuestros asuntos y todo lo concerniente a vosotros mismos. ¿No vais a razonar? (11) ¿A cuántas ciudades que eran injustas asestamos un golpe mortal, haciendo venir tras ellos a otros pueblos? (12) Cuando sintieron que se les venía encima el castigo, salieron precipitadamente de ellas. (13) ¡No corráis! Volved al fausto en el que vivíais y a vuestras moradas, pues de todo ello se os van a pedir cuentas. (14) Dijeron: “¡Ay de nosotros! En verdad que hemos sido infames.” (15) Y así continuaron con sus alegaciones hasta que los dejamos extintos, como un campo que ha sido segado. (16) No hemos creado el Cielo ni la Tierra ni lo que entre ambos hay para distraernos. (17) Si hubiéramos querido entretenernos, lo habríamos hecho con lo que tenemos junto a Nosotros. (18) Arrojamos la verdad contra la falsedad para que prevalezca aquella y ésta se extinga. ¡Ay de vosotros por cómo entendéis los asuntos! (19) De Él son cuantos hay en los Cielos y en la Tierra, y cuantos están junto a Él –no son soberbios en el servicio a su Señor ni se fatigan adorándole. (20) Declaran de día y de noche[978] Su perfección más allá de toda contingencia, sin atenuar un instante su glorificación. (21) ¿Acaso pueden los alihah[979] que tienen en la Tierra hacer que todo lo que está muerto vuelva a la vida? (22) Si hubiera en los Cielos y en la Tierra otros alihah que Allah, habría corrupción. ¡Perfecto es Allah, el Señor del Arsh, más allá de toda contingencia! (23)  Él no tiene que dar cuentas a nadie de lo que hace, pero ellos sí tendrán que darlas. (24) ¿O es que han tomado alihah fuera de Él? Diles que traigan la prueba de que realmente lo son. Esto es una admonición para los que están contigo y un recuerdo de los que hubo antes de ti. Sin embargo, la mayoría de ellos no conoce la verdad y se apartan. (25) No enviamos ningún Mensajero antes de ti al que no le fuera inspirado –“No hay ilah, sino Yo. ¡Adoradme, pues!” (26) Dicen: “El Rahman[980] ha escogido[981] un hijo de entre ellos.” ¡Lejos está en Su perfección de hacer algo así! No son, sino nobles siervos. (27) Escuchan atentos Su palabra y hacen lo que les ordena. (28) Tiene perfecto conocimiento de sus acciones. Sólo interceden por quien Él ha aprobado que intercedan. Tienen un gran temor de su Señor. (29) Si alguno de ellos dijera: “Yo soy un ilah aparte de Él,” le pagaríamos con yahannam. Así recompensamos a los infames. (30) ¿Es que no ven los encubridores que los Cielos y la Tierra estaban cosidos y los hemos separado? ¿Y que hemos producido del agua todo lo que tiene vida? ¿No van a creer? (31) Hemos fijado en la Tierra cordilleras para que no se incline con ellos, desfiladeros y caminos para que puedan guiarse. (32) Hemos hecho que el cielo sea un techo protegido[982]. Sin embargo, ellos se desentienden de los signos que hay en él. (33) Es Él quien ha creado la noche y el día, el Sol y la Luna. Todos nadan en su propia órbita[983]. (34) No hemos hecho inmortal a ningún humano –bashar– de cuantos ha habido antes de ti. ¿Acaso sería razonable que tú murieses y ellos fuesen inmortales? (35) Toda nafs[984] experimentará la muerte. Hemos de probaros con lo bueno y con lo malo. A Nosotros habréis de volver. (36) Cuando te ven los encubridores, se burlan de ti y dicen: “¿No es ése el que menciona a vuestros alihah[985]?” Sin embargo, ellos encubren con su desdén la mención del Rahman[986]. (37) El hombre –insan– ha sido creado de tal forma que es siempre dado a la premura, a la precipitación. “Os mostraré Mis signos, no os impacientéis.” (38) Dicen: “¿Cuándo se cumplirá esta amenaza si es cierto lo que decís?” (39) Si supieran los encubridores que llegará un tiempo en el que no podrán apartar sus rostros del fuego ni sus espaldas, ni tendrán en quien apoyarse. (40) Les llegará de improviso, dejándoles perplejos, sin que puedan apartarlo ni recibir protección de nadie. (41) Ya se burlaron de los Mensajeros que hubo antes de ti, pero a esos les sitió aquello de lo que se burlaban. (42) ¿Quién podrá guardarles del Rahman de noche o de día? Se desentienden. Se apartan del recuerdo de su Señor. (43) ¿O acaso tienen alihah que puedan protegerles aparte de Nosotros? No pueden protegerse a sí mismos ni pueden defenderse de Nosotros. (44) A ellos y a sus padres les hemos dejado continuar con su forma de vida hasta el plazo fijado. ¿Es que todavía no ven que los vamos sitiando en su propio territorio? ¿Todavía creen que van a ser ellos los vencedores? (45) Declárales que tan sólo les adviertes de aquello que se te inspira. Mas los sordos no oyen las advertencias. (46) Sin embargo, si el castigo de tu Señor les rozase apenas como una brisa, enseguida dirían: “¡Ay de nosotros, realmente hemos sido infames!” (47) El Día del Resurgimiento pondremos las Balanzas de la justicia y nadie sufrirá abuso alguno. Incluso si pesaran sus buenas acciones lo que pesa un grano de mostaza, se lo pagaríamos. Nos bastamos para llevar la cuenta. (48) A Musa y a Harun les dimos la discriminación –Furqan– la luz y el recuerdo para los que toman en serio Nuestros signos (49) –esos que habiéndose conectado a la Órbita Divina temen las advertencias de Su Señor y se estremecen cuando reflexionan sobre la Hora. (50) Es un recuerdo bendito que hacemos descargar. ¿Lo vais a negar? (51) Ya antes le habíamos dado a Ibrahim la recta guía. Le conocíamos bien. (52) Les dijo a su padre y a su gente: “¿Qué son esas estatuas a cuya adoración os entregáis?” (53) Dijeron: “Es lo que adoraban nuestros padres.” (54) Les dijo: “Pues sabed que vosotros y vuestros padres estáis en un claro extravío.” (55) Dijeron: “¿Nos vas a declarar de una vez lo que consideras que es la verdad o simplemente quieres pasar el rato charlando?” (56) Dijo: “Lejos de mí tal cosa. Vuestro Señor es el Señor de los Cielos y de la Tierra. Es Él Quien los originó por primera vez, y yo testifico que así fue[987]. (57) Por Allah que he de preparar una estratagema contra vuestros ídolos tan pronto os alejéis de aquí.” (58) Entonces los hizo pedazos a excepción del más grande de ellos para que se fijaran en él. (59) Al ver aquello, dijeron: “¿Quién ha hecho esto a nuestros alihah[988]? En verdad que quien lo haya hecho es un nefario.” (60) Dijeron: “Hemos oído a un joven lanzar improperios contra ellos. Le llaman Ibrahim.” (61) Dijeron: “Traedlo a la vista de todos para que seamos testigos de lo que tenga que decir.” (62) Le preguntaron: “¿Eres tú, Ibrahim, el que ha causado este daño a nuestros alihah?” (63) Les respondió: “¡Claro que no! Ha sido éste el causante, el más grande de ellos. Preguntadles, si es que pueden hablar.” (64) Y cayeron en la cuenta de lo absurdo de su creencia y se dijeron entre sí: “En verdad que hemos sido inicuos con nosotros mismos.” (65) Luego, volviendo a su posición anterior, dijeron cabizbajos: “¡Sabes bien que éstos no pueden hablar!” (66) Entonces les dijo: “¿Es que adoráis aparte de Allah a lo que no puede beneficiaros ni perjudicaros? (67) ¡No tenéis vergüenza de adorar lo que adoráis en vez de adorar a Allah! ¿Es que no vais a razonar?” (68) Dijeron: “Quemadle y apoyar así a vuestros alihah si es que queréis hacer algo por ellos.” (69) Dijimos: “¡Fuego, sé frío y benigno para Ibrahim!” (70) Querían deshacerse de él, pero resultaron ser ellos los perdedores. (71) Lo salvamos a él y a Lut[989] en la tierra que habíamos hecho bendita para todos los dominios. (72) Le concedimos a Ishaq, y a Yaqub como un apoyo más –nafilah. A todos ellos los hicimos de los rectamente guiados. (73) Dispusimos que fueran la elite espiritual que guiase a la gente siguiendo Nuestro plan. Les inspiramos que actuaran con rectitud, que establecieran la salah[990] y entregaran la zakah. Eran con Nosotros siervos obedientes. (74) A Lut le dimos juicio y conocimiento. Lo salvamos de la gente de la ciudad que cometía las mayores abominaciones. Realmente era gente malvada –dada a la rebeldía. (75) Le hicimos entrar en la órbita de Nuestra rahmah. Fue uno de los rectamente guiados. (76) Respondimos a la súplica que Nuh nos había hecho antes, salvándole a él y a su gente de la terrible catástrofe que se avecinaba sobre ellos. (77) Le apoyamos contra el pueblo que negaba la veracidad de Nuestros signos. Eran realmente malvados. Los ahogamos a todos ellos. (78) Y Daud y Sulayman –cuando juzgaron en relación a un campo de cultivo por el que se había esparcido desordenadamente el ganado de la gente del pueblo. Fuimos testigos de su deliberación. (79) A ambos les dimos juicio y conocimiento, pero fue Sulayman quien comprendió el asunto. Principales y sacerdotes, así como los voladores, estaban sometidos a Daud en su alabanza. Y lo hicimos. (80) Le enseñamos a hacer cotas de malla para protegeros de vuestra violencia. ¿Nos lo habéis agradecido? (81) A Sulayman le sometimos el impetuoso viento que soplaba por orden suya hasta la tierra que habíamos bendecido. Tenemos conocimiento de todas las cosas, y según él actuamos. (82) Entre los shayatin había unos que buceaban para él y realizaban, aparte de eso, otros trabajos. Éramos sus custodios. (83) Y Ayyub[991] –cuando imploró a su Señor: “La desgracia y la enfermedad se han apoderado de mí y Tú eres el Más Misericordioso de cuantos pueda haber.” (84) Le respondimos, librándole del daño que le afligía. Le devolvimos a su familia, concediéndole otro tanto de lo que tenía, como una rahmah Nuestra y un recuerdo para los siervos. (85) E Ismail, Idris y Dhul-Kifl[992], todos ellos siervos obedientes. (86) Les hicimos entrar en la órbita de Nuestra rahmah. En verdad que eran de los rectamente guiados. (87) Y Dhul-Nun[993] cuando se fue airado y pensó que no tendríamos poder para hacer que se cumpliera en él Nuestro plan. Nos llamó desde las tinieblas: “No hay ilah, sino Tú. Perfecto eres más allá de toda contingencia. Verdaderamente he sido un infame.” (88) Le respondimos y le libramos de la aflicción que sufría en aquella oscuridad. Así es cómo salvamos a los creyentes. (89) Y Zakariyya –cuando suplicó a su Señor: “¡Señor mío! No me dejes sin alguien que siga mis pasos. Tú eres el que permanece cuando todo ha perecido y a Ti vuelven todas las cosas.” (90) Le respondimos y le concedimos a Yahia, y curamos a su esposa de la esterilidad[994]. En verdad que había en ellos premura[995] por hacer el bien. Nos suplicaban esperanzados y temerosos, y siempre se mostraban humildes con Nosotros.  (91) Y aquella que guardó castamente su abertura[996]. Insuflamos en ella Nuestro Ruh e hicimos de ella y de su hijo un signo para todos los dominios[997]. (92) “En verdad que esta ummah vuestra es una sola ummah y Yo soy vuestro Señor. Adoradme, pues.” (93) Mas se desmembraron y rompieron la unicidad de su creencia. A Nosotros han de volver. (94) No se ocultará el esfuerzo de quien actúe con rectitud y sea creyente. Lo registraremos. (95) Prohibición sobre una ciudad, que habremos destruido, a que vuelvan a ella (96) hasta que se permita a Yayuy y Mayuy[998] actuar libremente y vengan presurosos de todas partes, (97) y la promesa de la verdad se acerque, y los ojos de los encubridores se vidrien de terror y digan: “¡Ay de nosotros! Vivíamos despreocupados de este momento –más aún, fuimos infames.” (98) Vosotros y lo que adoráis en vez de adorar a Allah seréis grava de yahannam a donde os conducirán. (99) Si hubieran sido alihah[999], no habrían entrado en él. Allí permanecerán todos para siempre, (100) en medio de gemidos. No podrán oír. (101) Mas aquellos a los que ya antes les habíamos registrado lo más hermoso estarán alejados de él. (102) No oirán su crepitar y permanecerán para siempre en aquello que más ardientemente deseen sus nafs. (103) No les afligirá el mayor de los terrores, y los malaikah les recibirán con estas palabras –“Este es vuestro Día, el que se os había prometido.” (104) El Día en que enrollemos el cielo como si fuera un pergamino. De la misma forma que dimos comienzo a la primera creación, la devolveremos a su origen[1000]. Es una promesa que nos atañe cumplir. La cumpliremos. (105) Ya habíamos decretado en el Zabur, después del recuerdo, que los siervos rectamente guiados heredarían la Tierra. (106) En eso hay un claro mensaje para la gente sometida. (107) No te hemos enviado, sino como una rahmah para todos los dominios. (108) Se te ha inspirado que su Ilah es el Único Ilah. Pregúntales si no van a someterse –muslimun. (109) Mas si se apartan, aclárales que estáis en la misma situación[1001]. No sabes lo lejos o lo cerca que pueda estar aquello con lo que se les amenaza. (110) Él sabe lo que se habla abiertamente y lo que ocultáis. (111) Y pudiera ser que fuese una prueba para vosotros y que se os permitiera seguir con vuestra forma de vida hasta un tiempo fijado. (112) Dijo: “¡Señor mío! Juzga Tú, pues Tú eres el que juzga con la verdad. Nuestro Señor es el Rahman[1002]. Se basta a Sí Mismo para ayudarse contra lo que le atribuís.”

 

 

 

 

  1. SURA DE LA PEREGRINACIÓN (AL-HAYY)

سُورَةُ الحَجِّ

Hay desacuerdo. Parte fue probablemente revelada al final del periodo mequinense

y parte en Medina.

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) ¡Hombres –nas! Temed a vuestro Señor. El temblor de la Hora será algo aterrador. (2) El Día que la veáis las mujeres que estén amamantando se desentenderán de lo que amamanten y las embarazadas darán a luz lo que lleven en sus vientres. Verás a la gente –nas– ebria, pero no estarán ebrios, sino aturdidos, pues atroz será el castigo de Allah. (3) Entre la gente –nas– los hay que discuten sobre Allah sin conocimiento alguno y siguen a todo shaytan rebelde. (4) Se ha decretado, para quien lo tome como protector, que le extravíe y le conduzca al castigo del sair[1003]. (5) ¡Gentes –nas! Si dudáis de que seréis resucitados, sabed que os creamos de tierra, luego de una gota de agua fecundadora, luego de un coágulo, luego de un trozo de carne como goma mascada, osificado o aún sin osificar, para clarificaros Nuestro poder y Nuestra sabiduría. En las matrices permanecéis hasta que se cumple un plazo fijado y luego hacemos que salgáis siendo niños, y que después alcancéis la madurez[1004]. De entre vosotros hay unos que son llevados y otros a los que dejamos llegar hasta la edad más decrépita de la vida para que después de haber sabido no sepan nada. Ves la tierra yerma, pero cuando hacemos caer agua sobre ella se agita, se hincha y da todo tipo de espléndidas especies. (6) Así es porque Allah es la Perfección. Vivifica lo que está muerto y tiene el poder sobre todas las cosas. (7) La Hora ha de venir sin la menor duda. Allah resucitará a los que estén en las tumbas[1005]. (8) Entre la gente –nas– los hay que discuten sobre Allah sin tener conocimiento alguno, ni guía ni Kitab iluminador. (9) Seductoramente inducen a salirse del camino de Allah. En esta vida serán deshonrados, y en el Día del Resurgimiento arderán en el fuego como castigo[1006] (10) –como pago por vuestras obras y porque Allah no es injusto con Sus siervos. (11) Entre la gente –nas– los hay que adoran a Allah sin firmeza, como si anduvieran por el borde de un precipicio. Si les ocurre un bien se tranquilizan, pero si les aflige una desgracia vuelven al extravío, arruinando su vida en este mundo y en Ajirah. Esa es la verdadera perdición. (12) Dan poder en vez de a Allah a lo que ni les daña ni les beneficia. Ese es el lejano extravío. (13) Dan poder a quien les perjudica más que les beneficia. ¡Qué mal protector y qué mal socio! (14) Allah hará entrar a quienes crean y actúen con rectitud en Jardines por los que fluirán ríos. Allah actúa según Su voluntad. (15) Quien piense que Allah no va a ayudarle en esta vida ni en la de Ajirah, que suba al cielo, lo atraviese y luego pondere –¿Acaso ha logrado su estrategia eliminar lo que tanto le airaba? (16) Así lo descargamos –en aleyas clarificadoras. Allah guía según Su plan. (17) El Día del Resurgimiento Allah distinguirá entre los creyentes, los hadu, los sabiin, los nasara, los mayus y los idólatras. Allah es el testigo de todas las cosas. (18) ¿Acaso no ves que ante Allah se postran cuantos hay en los Cielos y en la Tierra, el Sol, la Luna, las estrellas, los árboles, los animales y muchos de los hombres? Y muchos serán también los que reciban el castigo. Para quien Allah afrenta no puede haber honra. Allah actúa según Su voluntad. (19) Estos dos oponentes disputan sobre su Señor, pero a los encubridores se les cortarán vestidos de fuego y se les derramará agua hirviendo sobre sus cabezas. (20) Con ella se derretirá lo que haya en sus vientres así como la piel. (21) Para ellos habrá preparados ganchos de hierro. (22) Cada vez que angustiados quieran salir de allí, allí serán devueltos una y otra vez –“¡Gustad el tormento del hariq!” (23) Allah hará que los que crean y actúen con rectitud entren en Jardines por los que fluirán ríos. Allí estarán adornados con brazaletes de oro y perlas, y sus vestidos serán de seda. (24) Habían sido guiados a la buena palabra y al camino del Digno de Alabanza. (25) Les haremos probar un doloroso castigo a los encubridores y a los que dificultan el camino de Allah y el acceso al Masyid al-Haram que hemos establecido para la gente –nas– que allí habitan y para los que vienen de lejanos lugares, y a los que incitan en ella a la impiedad y a la falsa creencia. (26) Cuando marcamos para Ibrahim el lugar de la Casa –“No des poder a otro que a Mí, y purifica Mi Casa” para los que den vueltas alrededor de ella y hagan la salah con sus movimientos prescritos –erguidos, inclinados y postrados. (27) Y llama a la gente –nas– al Hayy[1007]. Que vengan a ti a pie o sobre cualquier montura, aunque sea sobre escuálidos camellos. Que vengan desde todos los rincones de la Tierra (28) para que den testimonio de los beneficios que han recibido y mencionen el nombre de Allah en días determinados sobre los animales que les ha proporcionado para ser sacrificados. Así pues, comed de ellos y alimentad al desvalido y al pobre. (29) Luego que se corten el pelo y las uñas; que cumplan sus votos y salgan presurosos con toda la gente de la casa atiq. (30) Así se ha decretado. Quien respete lo que Allah ha prohibido –será mejor para él ante su Señor. Se os han hecho lícitos los animales de rebaño, salvo los que ya os han sido mencionados. Mas alejaos de la abominación de adorar a ídolos, así como de los discursos banales y falsos. (31) Manteneos en el estado de hanifa[1008], sin dar poder a otro que a Allah y sin asociarle con nada. Quien asocia a otros con Allah es como quien se abate desde el cielo y es arrebatado por las aves de rapiña o como quien es derribado por el viento y lanzado a un lugar remoto[1009]. (32) Así se ha decretado. Sólo enaltece los ritos de Allah aquel en cuyo corazón hay temor. (33) En ellos hay beneficio para vosotros hasta el momento de sacrificarlos. Luego su conclusión tiene lugar en la casa atiq. (34) A cada ummah le hemos establecidos ritos para que se mencione el nombre de Allah sobre los animales de ganado con los que les hemos proveído. Vuestro Ilah es el Único Ilah, someteos a Él. Anuncia buenas nuevas a los humildes (35) –esos cuyos corazones se estremecen cuando se menciona el nombre de Allah y resisten en los momentos de aflicción. Esos que establecen la salah y dan de la provisión que les hemos asignado. (36) También podéis sacrificar a los camellos como parte de los ritos de Allah. En ellos tenéis un bien. Mencionad el nombre de Allah cuando estén alineados y una vez hayan caído sobre sus costados. Después comed de ellos y alimentad a los que están satisfechos con lo que Allah les ha dado y a los mendigos. Hemos hecho que estén sometidos a vosotros para que seáis agradecidos. (37) No Le llega a Allah su carne ni su sangre. Lo que Le llega es vuestro temor. Hemos hecho que estén sometidos a vosotros para que engrandezcáis a Allah por haberos guiado. Anúnciales buenas nuevas a los que actúan con rectitud. (38) Allah defiende a los que creen. Allah no ama a los traidores ni a los encubridores. (39) Les está permitido luchar a quienes hayan sufrido alguna injusticia. Allah tiene poder para hacer que salgan victoriosos (40) –esos que fueron expulsados de sus casas sin ningún derecho, sólo por decir: “Nuestro Señor es Allah.” Si no fuera porque Allah repele la agresión de una gente sirviéndose de otra, habrían sido arrasados muchos lugares de oración en los que se menciona en gran manera el nombre de Allah. Él apoyará a quien Le apoye –Allah es el Fuerte, el Poderoso. (41) Esos que una vez se les ha conferido poder establecen la salah, entregan la zakah, ordenan lo que es razonable y prohíben la iniquidad. En Allah confluyen todos los asuntos. (42) Si reniegan de ti, sabe que ya renegaron los que hubo antes de ellos –la gente de Nuh, los Ad y los Zamud, (43) la gente de Ibrahim, la gente de Lut, (44) y los ashab Madian. Y de la misma forma, renegaron de Musa. Permití que los encubridores siguieran llevando su forma de vida por un tiempo, y luego cambié su condición. ¡Y qué terribles consecuencias trajo ese cambio! (45) ¡Cuántas ciudades no habremos destruido por su iniquidad dejándolas arrasadas! ¡Cuántos pozos quedaron abandonados, y cuántos imponentes palacios! (46) ¿Acaso no van por la Tierra con abiertos corazones con los que razonar y oídos con los que escuchar? Mas no son los ojos los que están ciegos, sino los corazones que están en los pechos. (47) Te urgen a que les llegue el castigo, pero Allah no incumple Su promesa. Un día para tu Señor es como mil años para vosotros. (48) A cuántos pueblos dejamos que siguieran existiendo por largo tiempo. Mas luego, por su iniquidad los castigamos. “En Mí confluyen todos los destinos.” (49) Aclara a la gente –nas que no eres para ellos, sino un claro advertidor. (50) Para los que crean y actúen con rectitud habrá perdón y un generoso sustento. (51) Mas quienes se esfuercen en tergiversar Nuestras aleyas, arrojados serán al yahim[1010]. (52) No hemos enviado antes de ti ningún Mensajero ni tampoco Profeta al que no echase el shaytan algo en su deseo cuando meditaba sobre un asunto, pero Allah abroga lo que el shaytan arroja y afirma y hace prevalecer Sus aleyas. Allah actúa y juzga según Su conocimiento (53) para hacer que lo que arroja el shaytan sea un motivo de discordia entre los que tienen una enfermedad en sus endurecidos corazones. Los infames están en un cisma que cada vez les aleja más de la verdad. (54) Y para que sepa la gente de conocimiento que es la verdad que viene de tu Señor, y crean en él y a él se sometan sus corazones con humildad cuando lo reciben. Allah guía a los creyentes al camino de rectitud. (55) Los encubridores continuarán dudando de él (el Qur-an) hasta que les llegue la Hora, de improviso, o el castigo de un Día en el que ninguna acción podrá ya tener lugar. (56) Ese Día la soberanía será de Allah, y juzgará entre ellos. Los que hayan creído y hayan actuado con rectitud estarán en los Jardines de las Delicias. (57) En cuanto a los que hayan encubierto la verdad de Nuestros signos y hayan renegado de ellos, ésos tendrán un castigo denigrante[1011]. (58) Mas los que hayan emigrado por la causa de Allah y luego los hayan matado o hayan muerto, Allah les sustentará con una hermosa provisión. Allah es el Mejor Sustentador. (59) Les introducirá en un lugar en el que se sentirán complacidos. Allah actúa según Su conocimiento y controla Su ira[1012]. (60) Allah apoyará a quien habiendo devuelto el daño sufrido con un daño semejante sea objeto de abuso. Allah es el Indulgente, el Perdonador. (61) Allah es Quien hace que la noche penetre en el día y que el día penetre en la noche. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación y ve la intención que os mueve a actuar. (62) Allah es la Verdad, y a lo que dan poder aparte de Él representa la falsedad. Allah es el Altísimo, el Grande. (63) ¿Acaso no ves que Allah hace que caiga agua del cielo y que con ella reverdezca la tierra? Allah es el Sutil, el Conocedor de Todos los Registros. (64) Suyo es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Él es en Sí Mismo Suficiente, el Alabado. (65) ¿Acaso no ves que Allah ha puesto a vuestro servicio todo cuanto hay en la Tierra? Hace que las naves[1013] surquen los mares siguiendo Su plan. Sostiene el cielo para que no caiga sobre la Tierra si no es por Su voluntad. Allah es con los hombres –nas– clemente y compasivo. (66) Es Él Quien os da la vida, luego os hace morir y luego os dará la vida de nuevo. El hombre –insan– encubre las bendiciones de su Señor. (67) A cada ummah le hemos dado unos ritos para que los realicen en el tiempo y lugar prescritos. Que no disputan contigo sobre este asunto, y llama a la gente a que venga a tu Señor. Lo que se te ordena seguir es la recta guía. (68) Mas si te discuten, adviérteles que Allah sabe la intención que les mueve a actuar. (69) Allah juzgará entre vosotros el Día del Resurgimiento sobre aquello acerca de lo que discrepabais. (70) ¿Acaso no sabes que Allah conoce cuanto hay en el Cielo y en la Tierra? Está inscrito en un registro. Eso es fácil para Allah. (71) Dan poder aparte de a Allah a aquello sobre lo que no se ha hecho descargar ninguna autoridad y sobre lo que no tienen conocimiento. Los infames no tendrán en quién apoyarse. (72) Cuando les recitan Nuestras aleyas con las que clarificamos la verdad, percibes el rechazo en el rostro de los encubridores. A punto están de abalanzarse contra ellos. Pregúntales si quieren que les anuncies algo peor que eso. ¡El fuego que Allah ha prometido a los encubridores! ¡Qué mal destino!” (73) ¡Hombres –nas! Se os pone un ejemplo, prestad atención –los que invocáis fuera de Allah no serían capaces de crear ni una sola mosca, aunque se juntaran todos para ello. Y si una mosca[1014] les quitara algo, no podrían recuperarlo. ¡Débiles en verdad son los idólatras y débiles sus ídolos! (74) No conciben la magnificencia de Allah. Realmente Allah es el Fuerte, el Poderoso. (75) Allah escoge por su pureza Mensajeros de entre los malaikah y de entre los hombres. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y ve la intención que les mueve a actuar. (76) Sabe lo que hicieron y lo que harán. A Él vuelven todos los asuntos. (77) ¡Creyentes! Inclinaos y postraos. Adorad a vuestro Señor y haced el bien para que podáis salir victoriosos. (78) Luchad por Allah como se debe luchar por Él. Os ha elegido y no ha puesto ninguna dificultad en el Din –la mil-lah[1015] de vuestro padre Ibrahim. Ya en las revelaciones anteriores os había llamado muslimun y también en esta, para que sea el Mensajero testigo para vosotros y seáis vosotros testigos para los hombres –nas. Así pues, estableced la salah, entregad la zakah y refugiaros en Allah. Él es vuestro protector. ¡Y qué buen protector, y qué buen apoyo tenéis en Él!

 

 

 

 

  1. SURA DE LOS CREYENTES (AL-MUMINUN)

سُورَةُ المُؤْمِنُونَ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Los creyentes saldrán victoriosos. (2) Esos que en su salah están sometidos (3) y de la frivolidad se apartan; (4) los que pagan la zakah (5) y guardan su deseo sexual (6) para sus esposas y para las siervas que posean, sin que por ello deban ser censurados (7) –quien  vaya más allá de eso será de los transgresores– (8) esos que observan fielmente sus compromisos, custodian celosamente lo que se les confía (9) y realizan debidamente todas las salah. (10) Esos son los herederos, (11) los que heredarán el Firdaus, en el que permanecerán para siempre. (12) Creamos[1016] al hombre –insan– del extracto de un barro, (13) que luego transformamos en célula dentro de una resistente cavidad. (14) Luego hicimos que esa célula se desarrollara hasta convertirse en un coágulo de sangre adherido. Del coágulo de sangre conformamos un embrión como un trozo de carne masticada, y formamos en el embrión huesos que cubrimos de carne. Luego produjimos a partir de él otra criatura. ¡Bendito sea Allah, el Mejor de los Creadores! (15) Luego, después de eso, moriréis, (16) y el Día del Resurgimiento seréis resucitados. (17) Hemos creado por encima de vosotros siete zonas[1017]. No hemos sido negligentes con la creación. (18) Hacemos que caiga agua del cielo en la medida que se ha decretado en el plan, y hacemos que se aloje reposadamente en la tierra, aunque tenemos poder para hacer que desaparezca. (19) Con ella producimos para vosotros campos de palmeras y vides que dan abundantes frutos de los que coméis. (20) Y un árbol que crece en el monte Saina[1018] y produce un aceite que sirve de condimento para la comida. (21) En los animales de rebaño tenéis una lección de la que aprender –os damos de beber de lo que hay en sus vientres y de ellos obtenéis muchos beneficios. De ellos coméis (22) y en ellos montáis, así como en los barcos[1019] que os sirven de transporte. (23) Enviamos a Nuh a su gente para que les exhortara: “¡Gentes de este lugar! Adorad a Allah, no tenéis otro ilah que Él. ¿No vais a tomar en serio Sus advertencias?” (24) Mas los principales del pueblo, los mayores encubridores de entre su gente, dijeron: “No es más que un humano –bashar– como vosotros, que busca engatusaros con sus palabras. Si Allah hubiera querido revelaros algo, habría hecho que descendieran malaikah. No hemos oído de una cosa así a nuestros padres. (25) No es más que un poseso. Estad en guardia hasta ver qué hace.” (26) Dijo: “¡Señor mío, líbrame de sus enredos!” (27) Entonces le inspiramos: “Construye la nave bajo Nuestra supervisión, siguiendo Nuestras instrucciones. Cuando llegue Nuestra orden y el agua empiece a brotar de la caldera[1020] a borbotones, embarca en ella a dos parejas de cada especie y a tu familia, salvo a aquel contra el que ya se ha decretado lo que le ha de suceder. No intercedas por los nefarios, pues han de perecer todos ahogados. (28) Cuando tú y quienes están contigo os hayáis asentado en la nave, di: ‘Alabado sea Allah que nos ha librado de la gente infame.’ (29) Di: ‘¡Señor mío! Dame un lugar bendito en el que descender de la nave, pues Tú eres el que mejor puede propiciar ese lugar.’” (30) En ello hay signos. Ponemos a prueba a Nuestros siervos. (31) Luego, después de ellos, hicimos que surgiera otra generación. (32) Les enviamos un Mensajero que era uno de ellos para advertirles: “¡Adorad a Allah! No tenéis otro ilah que Él. ¿No vais a tomar en serio Sus advertencias?” (33) Dijeron los principales de entre la gente, los que más encubrían la verdad, negaban el encuentro de Ajirah y en la vida de este mundo vivían en la opulencia: “¿Quién es éste, sino un humano –bashar– como vosotros, que come de lo que coméis y bebe de lo que bebéis? (34) Si obedecéis a un humano –bashar– que es como vosotros, estaréis perdidos. (35) ¿Acaso lo que os promete es que una vez hayáis muerto y seáis tierra y huesos carcomidos volveréis a la vida? (36) ¡Qué absurdo! ¡De ninguna forma ocurrirá eso que se os promete! (37) No hay más vida que la de este mundo. Habremos de morir, aunque ahora estemos vivos, y no seremos resucitados. (38) No es más que un hombre que ha inventado una mentira sobre Allah. No vamos a creerle[1021].” (39) Dijo: “¡Señor mío! Líbrame de sus enredos.” (40) Dijo: “Pronto lamentarán sus palabras.” (41) El castigo[1022] se hizo realidad por haber renegado de la verdad de Nuestros signos. Los convertimos en deshechos. ¡Lejos de Nosotros los infames! (42) Luego, después de ellos, hicimos que surgieran otras generaciones. (43) No puede adelantar ninguna ummah[1023] el plazo que se le ha fijado ni tampoco retrasarlo. (44) Hemos ido enviando a nuestros Mensajeros uno tras otro. Cada vez que llegaba a una ummah uno de ellos, renegaban de él. A todas las hemos destruido, y hemos producido con sus relatos la historia. ¡Lejos de Nosotros los que reniegan de la verdad! (45) Después enviamos a Musa y a su hermano Harun con Nuestros signos y una clara autoridad (46) a Firaun[1024] y sus principales, pero se ensoberbecieron en su altivez. (47) Dijeron: “¿Vamos a creer en dos humanos –bashar– como nosotros cuando tenemos a su pueblo sometido?” (48) Los negaron, y fueron destruidos. (49) Le dimos el Kitab a Musa para que pudieran guiarse. (50) Hicimos del hijo de Mariam y de su madre un signo. A ambos les dimos refugio en un lugar elevado, protegido, en el que había arroyos. (51) “¡Mensajeros! Comed de las cosas buenas y obrad con rectitud, pues tengo pleno conocimiento de lo que hacéis. (52) Esta ummah vuestra es una, y Yo soy vuestro Señor. Así pues, tomad en serio Mis signos[1025].” (53) Mas desmembraron entre ellos la creencia que se les había revelado en diferentes Zubur, y cada facción quedó satisfecha con las suyas. (54) Déjalos que sigan por un tiempo sumergidos en la confusión. (55) ¿Acaso creen que con la riqueza y los hijos que les hemos dado en abundancia (56) les conducimos derechos al bien? No son conscientes de su verdadera situación. (57) Quienes toman en serio los signos de su Señor, (58) creen en ellos (59) y no dan poder a nada aparte de Él, (60) dan del sustento con el que les proveemos y hay en sus corazones un gran temor por la certeza que tienen de que habrán de regresar a su Señor (61) –esos son los que se apresuran[1026] en hacer el bien y son los primeros en ello. (62) No exigimos a nadie más allá de sus capacidades. Junto a Nosotros hay un Kitab[1027] que habla con la verdad. Nadie sufrirá injusticia alguna. (63) Sus corazones están sumergidos en la confusión y sus acciones nada tienen que ver con las acciones de los creyentes. Así actúan (64) hasta que castigamos a los peores de sus jefes, esos que conducen al mal. Entonces suplican angustiados. (65) No supliquéis hoy, pues no habéis de encontrar en Nosotros apoyo alguno. (66) “Se os habían recitado Mis aleyas, pero os apartasteis.” (67) Ensoberbecidos, mostráis aversión a la verdad en vuestras reuniones nocturnas. (68) ¿Acaso no han ponderado lo que se les recita? ¿O es que les ha llegado algo nuevo que no les llegó a sus primeros padres? (69) ¿O acaso no conocen a su Mensajero y por ello lo niegan? (70) O dicen: “Está poseído”. Muy al contrario, les ha venido con la verdad, pero a la mayoría de ellos les repugna la verdad. (71) Si la verdad tuviera que seguir sus deseos, se habrían corrompido los Cielos y la Tierra y cuantos en ellos hay. Les hemos traído lo que les hace recordar, pero ellos, de lo que les hace recordar, se apartan. (72) ¿O es que les pides un tributo? El tributo de tu Señor es mejor. Él es el Mejor Sustentador. (73) Les llamas al camino de rectitud, (74) pero los que no creen en Ajirah se apartan y siguen el camino de la aflicción. (75) Aunque tuviéramos rahmah de ellos y retirásemos el mal que les aflige, persistirían en su ceguera. (76) Por mucho que les castigásemos no se someterían a su Señor ni suplicarían Su perdón (77) hasta que no les abriéramos una puerta que diese a un castigo atroz y quedasen allí desesperados. (78) Es Él Quien os ha dado el oído, la vista y el fuad[1028]. Qué poco es lo que agradecéis. (79) Es Él Quien os ha sembrado en la tierra. Seréis reunidos y a Él habréis de volver. (80) Es Él Quien vivifica y hace morir, Quien provoca que la noche y el día se sucedan. ¿No vais a razonar? (81) Pero no, dicen lo mismo que decían las primeras generaciones. (82) Preguntan escépticos: “¿Acaso cuando hayamos muerto y seamos tierra y huesos se nos resucitará? (83) Ya se nos había prometido eso mismo a nosotros y a nuestros padres, pero no son, sino leyendas de los antiguos.” (84) Pregúntales de quién es la Tierra y cuantos hay en ella. Que te respondan si realmente tienen conocimiento. (85) Dirán: “De Allah.” Pregúntales entonces si no van a ser capaces de reflexionar. (86) Pregúntales Quién es el Señor de los siete Cielos y del grandioso Arsh. (87) Dirán: “Son de Allah.” Inquiéreles si no van a tomar en serio Sus signos, (88) si saben quién tiene en Su Mano la soberanía absoluta y protege a toda la creación, pero nada en ella tiene el poder de protegerle a Él. (89) Dirán: “Allah.” Pregúntales si acaso están hechizados y no son capaces de ver la realidad. (90) Hemos venido a ellos con la verdad, pero reniegan de ella. (91) Allah no ha tomado para Sí ninguna entidad como hijo ni hay con Él ningún ilah. Si los hubiera, cada uno de ellos se llevaría lo que hubiera creado e intentarían dominarse unos a otros. ¡Lejos está Allah en Su perfección de toda contingencia! (92) Conoce el Ghaib[1029] y lo manifiesto. ¡Ensalzado sea por encima de lo que le asocian! (93) Súplica a tu Señor que, si mientras estás vivo manifiesta aquello con lo que se les ha amenazado, (94) no permita que en ese momento te encuentres entre los infames. (95) Ten por seguro que tenemos poder para mostrarte aquello con lo que les hemos amenazado. (96) Repele la maldad con el bien. De sobras sabemos cómo entienden los asuntos. (97) Súplica a tu Señor y refúgiate en Él de las sugestiones diabólicas de los shayatin, (98) y de que acudan a ti con su maldad. (99) El hombre actúa con rebeldía hasta que le llega la muerte a uno de ellos, y entonces suplica: “¡Señor! Devuélveme a la vida (100) para que obre con rectitud y enmiende aquello que descuidé.” No son, sino vanas palabras. Detrás de ellos habrá una barrera infranqueable –barzaj–  hasta el día en que sean resucitados[1030]. (101) Cuando se sople en el cuerno, de nada servirán ese Día parentescos ni linajes, ni tendrán nada que preguntarse. (102) Aquellos cuyas obras tengan peso en la Balanza habrán salido victoriosos, (103) pero aquellos cuyas obras apenas pesen en la balanza se habrán perdido a sí mismos. En yahannam penarán para siempre. (104) La cara se les quemará en el fuego y en él estarán adustos. (105) “¿Acaso no se os recitaron Mis aleyas, pero renegasteis de ellas?” (106) Dirán: “¡Oh Señor! Nuestra insolencia nos venció y fuimos gente extraviada. (107) ¡Señor nuestro! Sácanos de aquí y si volvemos a actuar como antes, entonces sí que seremos de los infames.” (108) Dirá: “¡Entrad en él despreciados! ¡Y no os dirijáis a Mí!” (109) “Había un grupo de Mis siervos que decía: ‘¡Señor nuestro! Creemos, perdónanos y ten rahmah de nosotros, pues Tú eres el Mejor de los Misericordiosos.’ (110) Los tomabais  a burla y ello os hizo olvidaros de Mi recuerdo. Os reíais de ellos. (111) Hoy les he recompensado por haber resistido. Son ellos los que han salido victoriosos.” (112) Les preguntará: “¿Cuántos años estuvisteis en la Tierra?” (113) Dirán: “Estuvimos un día o parte de un día. Pregunta a los que llevan la cuenta.” (114) Dirá: “Si hubierais sido conscientes, habríais comprendido el poco valor que tenía vuestro tiempo.” (115) ¿Acaso contabais con haber sido creados como un pasatiempo y con que no habríais de volver a Nosotros? (116) ¡Ensalzado sea Allah –el Soberano, el Perfecto! No hay ilah, sino Él, Señor del noble Arsh. (117) Quien falto de argumentos dé poder a otro que a Allah, su cuenta estará con su Señor. Nunca los encubridores saldrán victoriosos. (118) Suplica a tu Señor que perdone y tenga rahmah, pues Él es el Mejor de los Misericordiosos.

 

 

 

 

  1. SURA DE LA LUZ (AN-NUR)

سُورَةُ النُّورِ

Medinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Una sura que descargamos como un precepto. En ella hay aleyas clarificadoras para que recapacitéis. (2) A la fornicadora y al fornicador dadles a cada uno de ellos cien latigazos. Si creéis en Allah y en el Último Día, no dejéis que se apodere de vosotros la compasión por ninguno de ellos, pues es lo que se ha prescrito en el Din de Allah. Y que sean testigos de su castigo una taifa de creyentes. (3) Un fornicador no tendrá con quien casarse, salvo con una fornicadora o con una idólatra, y nadie podrá casarse con una fornicadora, salvo un fornicador o un idólatra. Es ilícito para los creyentes involucrarse en tales enredos. (4) A los que acusen a las mujeres honestas sin después traer cuatro testigos dadles ochenta latigazos, y no aceptéis nunca más su testimonio –esos son de los rebeldes– (5) salvo a los que se arrepientan de lo que han hecho y reformen su conducta. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (6) Los que acusen a sus esposas sin tener más testigos que ellos mismos deberán jurar cuatro veces por Allah que dicen la verdad, (7) y una quinta vez pidiendo que caiga sobre él la maldición de Allah si miente. (8) Ella se librará del castigo si atestigua cuatro veces por Allah que él está mintiendo, (9) y una quinta más pidiendo que la ira de Allah caiga sobre ella si es él quien ha dicho la verdad[1031]. (10) ¿En qué situación quedaríais si Allah no derramase sobre vosotros Su gracia y Su rahmah, ni actuase según Su sabiduría, volviéndose a vosotros con Su perdón? (11) Los que vinieron con esa calumnia son un grupo de vosotros, pero no lo toméis como un mal que os ha acaecido, pues muy al contrario, es un bien. Cada uno tendrá la parte que le corresponda por el pecado que han cometido, y el que de ellos sea responsable de haberlo promovido tendrá un castigo mayor. (12) ¿Por qué cuando se extendió el rumor no pensaron bien en su interior los creyentes y las creyentes, y dijeron: “Claramente se trata de una calumnia?” (13) ¿Por qué no trajeron cuatro testigos que apoyasen su acusación? Dado que no pudieron traer ningún testigo, ante Allah son ellos los que han mentido. (14) Si Allah no derramase sobre vosotros Su gracia y Su rahmah en esta vida y en la de Ajirah, un terrible castigo os habría alcanzado por haberos apresurado a seguir los rumores de la gente. (15) Cuando lo propagabais con vuestras lenguas, diciendo con vuestra boca aquello de lo que no teníais ningún conocimiento, considerabais que era un asunto de poca importancia cuando ante Allah era de extrema gravedad. (16) ¡Ojalá hubierais dicho cuando lo escuchasteis: “No es correcto que hablemos de eso. ¡Perfecto eres más allá de toda contingencia! No es más que una infame calumnia!” (17) Allah os exhorta a que no volváis a caer en una cosa así si sois creyentes. (18) Allah os clarifica Sus aleyas. Allah actúa y juzga según Su conocimiento, y es el Sabio. (19) Aquéllos que desean que se propague la indecencia entre los creyentes tendrán un doloroso castigo en esta vida y en la de Ajirah. Allah conoce siempre la mejor opción, mientras que vosotros no podéis calcular las consecuencias de vuestras acciones. (20) ¿En qué situación quedaríais si Allah no derramase Su gracia y Su rahmah sobre vosotros y no fuese el Clemente, el Compasivo? (21) ¡Creyentes! No sigáis los pasos del shaytan. Que sepa quien siga sus pasos que él sólo ordena la indecencia y la iniquidad. De no haber sido por la gracia de Allah y por Su rahmah ninguno de vosotros habría podido purificarse, pero Allah purifica a quien quiere, siguiendo Su plan. Allah está atento a todo cuanto acontece en la creación, y actúa según Su conocimiento. (22) Los que de vosotros hayan sido agraciados por Allah y tengan amplios medios para satisfacer sus necesidades, que no desistan de dar a los más allegados, a los pobres y a los que hayan emigrado por la causa de Allah. Antes bien, que perdonen y faciliten los asuntos. ¿Acaso no os gusta que Allah os perdone? Allah es el Perdonador, el Compasivo. (23) Los que acusen a las mujeres honestas y creyentes que a veces están descuidadas de lo que realmente ocurre a su alrededor serán malditos en esta vida y en la de Ajirah y tendrán un terrible castigo[1032]. (24) El Día en que su lengua, sus manos y sus pies den testimonio de lo que hicieron, (25) ese Día Allah les pagará su cuenta debidamente, y sabrán que Allah es la inalterable Verdad. (26) La abominación proviene de los corruptos, y los corruptos se entretienen en la abominación. La pureza proviene de los virtuosos, y los virtuosos promueven la pureza. Las corruptas para los corruptos y los corruptos para las corruptas. Las virtuosas para los virtuosos y los virtuosos para las virtuosas –son inocentes de lo que de ellos se diga. Tendrán perdón y un generoso sustento. (27) ¡Creyentes! No entréis en casas que no sean las vuestras sin antes haber pedido permiso y haber saludado a su gente. Eso es mejor y os hará recapacitar. (28) Si no encontráis a nadie en ellas, no entréis hasta que no se os dé permiso para ello. Y si os dicen: “Volveos,” hacedlo, pues eso es más puro para vosotros. Allah sabe lo que hacéis y según ese conocimiento actúa. (29) No incurrís en falta si entráis en casas que nadie habita, en caso de que haya en ello algún provecho para vosotros. Allah sabe lo que manifestáis y lo que ocultáis. (30) Di a los creyentes que bajen la mirada y guarden su deseo, eso es más puro para ellos. Allah percibe el movimiento de sus corazones. (31) Di a las creyentes que bajen la mirada y guarden su deseo, y que no muestren sus encantos, salvo lo que de forma natural sea inevitable, y que dejen caer el velo[1033] sobre el pecho y no muestren sus atractivos, salvo a sus maridos, a sus padres, a los padres de sus maridos, a sus hijos, a los hijos de sus maridos, a sus hermanos, a los hijos de sus hermanos, a los hijos de sus hermanas, a sus mujeres, a los cautivos que posean, a los hombres carentes de instinto sexual o a los niños a los que aún no se les haya desvelado la desnudez de la mujer. Y que al andar no pisen de forma que llamen la atención con los adornos que lleven escondidos. ¡Creyentes! Volveos arrepentidos a Allah para que salgáis victoriosos. (32) Casad a vuestros solteros y a los que actúen con rectitud de entre vuestros esclavos y esclavas. Si son pobres, Allah les enriquecerá con Su gracia. Allah es el Inconmensurable, el que Actúa Según Su Conocimiento. (33) Los que no tengan recursos para casarse que se mantengan castos hasta que Allah les conceda de Su gracia los medios para ello. A vuestros cautivos que deseen la escritura de emancipación, si veis que en ellos hay rectitud, concedérsela, y dadles algo de la riqueza que Allah os haya asignado. No obliguéis a vuestras esclavas a prostituirse movidos por el deseo de adquirir alguna ganancia en la vida de este mundo, cuando lo que ellas desean es guardarse. Mas si alguien las fuerza a ello, que sepan que Allah es el Perdonador, el Compasivo. (34) Descargamos para vosotros aleyas con las que clarificamos la verdad, y relatos de los pueblos que ya pasaron para que saquéis de ellos enseñanzas y sean una exhortación para los que toman en serio Nuestras advertencias. (35) Allah es la Luz de los Cielos y de la Tierra. Su Luz se asemeja[1034] a la luz de una lámpara que está dentro de una hornacina. A esa lámpara la cubre un cristal, y ese cristal es como un astro reluciente. La lámpara se enciende con el aceite de un árbol bendito, un olivo que no es ni de oriente ni de occidente, y que parece alumbrar sin que lo toque el fuego. Luz sobre Luz. Allah guía hacia Su Luz a quien así decide Su voluntad. Allah enseña a los hombres a través de alegorías. Allah tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (36) En las casas en las que Allah ha permitido que se ensalce y se recuerde Su nombre, declaran Su perfección mañana y tarde (37) hombres a los que ni el comercio ni las ventas les distraen del recuerdo de Allah. Establecen la salah y pagan la zakah –temen un Día en el que los corazones y la vista queden trastornados– (38) para que Allah les retribuya por sus mejores obras y les añada aún más de Su gracia. Allah sustenta a quien quiere sin limitación, siguiendo Su plan. (39) En cuanto a las obras de los encubridores, son como un espejismo en una llanura. Cree el sediento que es agua hasta que llega allí y ve que no hay nada. En cambio, encuentra a Allah junto a él que le paga debidamente por sus obras. Allah es rápido en llevar la cuenta. (40) O son como tinieblas en un mar tempestuoso. Le cubren olas sobre olas, y por encima de él nubes. Tinieblas sobre tinieblas. Cuando saca la mano apenas puede verla. A quien Allah no le da luz, no habrá para él luz que le guíe[1035]. (41) ¿Acaso no ves que todos cuantos hay en los Cielos y en la Tierra declaran la perfección de Allah más allá de toda contingencia? Así también declaran Su perfección las aves que vuelan en bandadas perfectamente alineadas. Cada entidad viva conoce su forma de adorar y su forma de glorificar. Allah percibe todos los movimientos de Sus criaturas, y según Su conocimiento actúa. (42) De Allah es la soberanía de los Cielos y de la Tierra, y en Él confluyen todos los destinos. (43) ¿Acaso no ves que Allah empuja las nubes y luego las mezcla entre sí hasta que se hacen cúmulos? Ves la lluvia salir a través de ellos, y hace que del cielo, de montañas[1036] que hay en él, caiga granizo con el que causa estragos o libra de él según Su voluntad. El resplandor de Su relámpago casi ciega la vista. (44) Allah hace que se alternen la noche y el día. En ello hay un ejemplo aleccionador para los dotados de percepción. (45) Allah ha creado a todos los animales –dab-bah– del agua[1037]. De ellos, unos se mueven arrastrándose sobre su vientre, otros caminan sobre dos patas y otros sobre cuatro. Allah crea lo que así decide Su voluntad, siguiendo Su plan. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (46) Hacemos descargar aleyas con las que clarificamos la verdad. Allah guía según Su voluntad al camino de rectitud. (47) Dicen: “Creemos en Allah y en el Mensajero, y obedecemos.” Mas luego, después de eso, una parte de ellos da la espalda. Esos no son de los creyentes. (48) Cuando se les llama a Allah y a Su Mensajero para que juzgue entre ellos, hay un grupo que rechaza su juicio, (49) pero si la verdad está de su parte, vienen a él sumisos. (50) ¿Acaso tienen una enfermedad en el corazón, o dudan o temen que Allah y Su Mensajero les opriman? Ellos son los opresores. (51) La respuesta de los creyentes cuando se les llama a que Allah y Su Mensajero juzguen entre ellos, es: “Oímos y obedecemos.” Esos son los que saldrán victoriosos. (52) El triunfo es para los que obedecen a Allah y a Su Mensajero, y toman en serio Sus advertencias[1038]. (53) Juran por Allah con los más solemnes juramentos que si se lo ordenas, saldrán a luchar. Diles que no juren y que obedezcan. Allah tiene el registro completo de todas vuestras acciones. (54) Exhórtales a que obedezcan a Allah y al Mensajero. Si os apartáis, sabed que él cargará con sus obras y vosotros cargaréis con las vuestras. Si le obedecéis, estaréis guiados. Al Mensajero no le corresponde, sino transmitir de forma clara lo que se le revela. (55) Allah ha prometido a los que de vosotros crean y actúen con rectitud que les hará sucesores en la Tierra, como ya antes hizo sucesores a los que les precedieron, y que fortalecerá su Din, el que les ha dado complacido, y hará que su miedo se transforme en firmeza. “Que Me adoren, pues, sin dan poder a otro que a Mí.” Quien encubra este compromiso será de los rebeldes. (56) Estableced la salah, entregad la zakah y obedeced al Mensajero para que se tenga rahmah de vosotros. (57) De ninguna forma contéis con que los encubridores podrán impedir que se cumpla Nuestro plan en la Tierra. Su morada será el fuego. ¡Qué mal destino! (58) ¡Creyentes! Hay tres ocasiones en las que os deben pedir permiso antes de entrar en vuestras estancias los siervos que vivan en vuestras casas y los que hayan llegado a la pubertad –antes de la salah de fayr, cuando al mediodía vais más ligeros de ropa y después de la salah de la noche, pues son tres momentos de intimidad que tenéis. Fuera de esos tiempos no hay falta si os relacionáis unos con otros. Así os clarifica Allah Sus aleyas. Allah actúa y juzga según Su conocimiento, y es el Sabio. (59) Cuando vuestros hijos alcancen la pubertad, que pidan permiso como antes lo pidieron sus mayores. Así os clarifica Allah Sus aleyas. Allah actúa y juzga según Su conocimiento, y es el Sabio. (60) Las mujeres que hayan alcanzado una cierta edad y ya no esperen casarse no incurren en falta si relajan su vestimenta sin dejar al descubierto ninguno de sus atractivos. Y que sean virtuosas es mejor para ellas. Allah está atento a todo cuanto acontece en la creación, y actúa según Su conocimiento. (61) No hay impedimento para el ciego, el lisiado o el enfermo, ni para ninguno de vosotros, en que comáis de lo que haya en vuestras casas o en las de vuestros padres, o en las de vuestras madres, o en las de vuestros hermanos, o en las de vuestras hermanas, o en las de vuestros tíos paternos, o en las de vuestras tías paternas, o en las de vuestros tíos maternos, o en las de vuestras tías maternas, o en aquellas de las que poseáis las llaves, o en las de vuestros amigos. No hay impedimento en que comáis juntos o separados, pero cuando entréis en las casas, saludaos con un saludo de Allah, bendito y bueno. Así os clarifica Allah las aleyas para que razonéis. (62) Los creyentes son los que creen en Allah y en Su Mensajero, y los que cuando están con él por un asunto que los ha reunido no se retiran sin antes pedirle permiso. Los que te piden permiso son los que creen en Allah y en Su Mensajero. Cuando te pidan permiso para hacer algo, concédeselo a quien consideres oportuno, y pide perdón a Allah por ellos. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (63) No toméis la llamada del Mensajero que os convoca como cuando os llamáis entre vosotros. Allah conoce a quienes de ellos se retiran con disimulo. Que estén en guardia los que se resisten a cumplir su orden, no sea que les venga una prueba o un doloroso castigo. (64) ¿Acaso no es de Allah cuanto hay en los Cielos y en la Tierra? Él sabe lo que os mueve a actuar. El Día en que volváis a Él os hará saber lo que hicisteis. Allah tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa.

 

 

 

 

  1. SURA DEL DISCERNIMIENTO (AL-FURQAN)

سُورَةُ الفُرْقَانِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) ¡Bendito sea Aquel que hace descender el Furqan sobre Su siervo como una advertencia para todos los dominios[1039]! (2) Aquel a Quien pertenece la soberanía de los Cielos y de la Tierra. No ha escogido a ninguna entidad para que sea Su hijo ni hay junto a Él ningún otro poder. Él ha creado todas las cosas y las ha predeterminado según Su plan. (3) Sin embargo, dan poder a otras entidades aparte de Él que no son capaces de crear nada[1040], pues ellas mismas han sido creadas. No tienen poder para dañarse ni beneficiarse. No tienen dominio sobre la vida ni sobre la muerte ni sobre la resurrección. (4) Dicen los encubridores: “No es más que un montaje que se ha construido con la ayuda de otra gente.” Son ellos los que inventan inicuamente. (5) Dicen: “Son leyendas de los antiguos que él manda escribir y luego se las recitan mañana y tarde.” (6) Infórmales que lo hace descargar Aquel que conoce lo secreto de los Cielos y de la Tierra –el Perdonador, el Compasivo. (7) Dicen: “¿Qué clase de Mensajero es éste que ingiere comida como los demás y anda por los mercados? ¿Por qué no desciende uno de los malaikah para que le acompañe y sea con él un advertidor? (8) ¿O por qué no se le da un tesoro o una huerta de la que pueda comer?” Dicen los infames: “No seguís, sino a un hombre hechizado.” (9) ¡Mira cómo te aleccionan! Mas no hacen, sino extraviarse y su extravío les impide encontrar el camino. (10) ¡Bendito sea Aquel que si así lo decide Su voluntad podría darte algo mejor que todo eso! Jardines por donde fluyeran ríos, y palacios. (11) Pero no es eso, es que niegan la veracidad de la Hora. Para ellos hemos preparado el sair[1041]. (12) Cuando los divise a lo lejos oirán su furia y sus bramidos. (13) Unidos por yugos, serán arrojados a un lugar angosto que hay en él. Suplicarán ser destruidos. (14) Hoy no sólo suplicaréis ser destruidos una vez, sino muchas. (15) Pregúntales si es eso mejor o el Jardín de la Inmortalidad que se ha prometido a los temerosos. Ese será su galardón y su destino final. (16) En él tendrán cuanto deseen y en él permanecerán para siempre. Eso es para tu Señor una promesa de la que se hace responsable. (17) El Día que los reúna, a ellos y a lo que daban poder en vez de a Allah, y pregunte: “¿Fuisteis vosotros los que extraviasteis a éstos Mis siervos o fueron ellos los que se extraviaron del camino?” (18) Responderán: “¡Perfecto eres más allá de toda contingencia! Cómo podríamos haber tomado, al margen de Ti, seguidores, pero les dejaste a ellos y a sus padres ocupados en sus quehaceres hasta que se olvidaron de las advertencias que les llegaban con el recuerdo y fueron una gente corrupta y perdida.” (19) Os han desmentido y no podréis hacer nada para cambiar vuestra suerte ni tendréis a nadie en quien apoyaros[1042]. A quien de vosotros actúe con iniquidad le haremos probar un castigo atroz[1043]. (20) Antes de ti no enviamos ningún Mensajero que no comiera alimentos ni anduviera por los mercados. Hemos hecho que unos seáis prueba para otros. ¿Resistiréis? Nada escapa a la percepción de tu Señor. (21) Dicen los que no creen que habrán de encontrarse con Nosotros: “¿Por qué no descienden malaikah o vemos a nuestro Señor?” Se han ensoberbecido y tratan con desdén aquello a lo que se les exhorta. (22) El Día en que vean a los malaikah, ese Día no habrá buenas nuevas para los nefarios. Les dirán: “Hay una barrera protectora que os está prohibido traspasar.” (23) Nos ocuparemos de sus obras, y las esparciremos como si fueran polvo. (24) Ese Día la gente del Jardín tendrá un buen lugar en el que permanecer para siempre y la mejor morada en la que descansar. (25) El Día en que el cielo se parta en pedazos y desciendan los malaikah (26) –ese Día, la absoluta soberanía será del Rahman[1044]. Será un Día difícil para los encubridores. (27) El Día en que el infame se muerda las manos y diga: “¡Ojalá hubiera tomado el camino que nos indicó el Mensajero! (28) ¡Ay de mí! ¡Ojalá no hubiera tomado a ese por amigo! (29) Me extravió del recuerdo después de haberme llegado.” El shaytan es para el hombre –insan– un terrible desengaño. (30) Dice el Mensajero: “¡Señor! Mi gente ha tomado este Qur-an como si fueran necios –se burlan de él y lo malinterpretan.” (31) Hemos puesto a cada Mensajero un enemigo de entre los nefarios, pero tu Señor basta como guía y apoyo. (32) Dicen los encubridores: “¿Por qué no se le descarga el Qur-an de una sola vez?” Así se te descarga para de esta forma poner firmeza en tu corazón[1045]. Te lo recitamos pausadamente, perfectamente articulado. (33) No vienen a ti con un relato sin que te traigamos la verdad sobre él y una mejor interpretación[1046]. (34) Aquellos que sean reunidos y arrojados de bruces a yahannam serán los que peor lugar tengan y los que más lejos se habrán apartado de la verdad. (35) Le habíamos dado el Kitab a Musa e hicimos que su hermano Harun fuera un firme apoyo para él. (36) Les dijimos: “¡Id a la gente que niega la veracidad de Nuestros signos!” Los aniquilamos por completo. (37) La gente de Nuh rechazó a los Mensajeros. Los anegamos e hicimos de ellos un signo para los hombres –nas. Hemos preparado para los infames un doloroso castigo. (38) Y los Ad, los Zamud, los ashab ar-Ras[1047] y muchos otros pueblos que hubo entre ellos. (39) A todos les aleccionamos, y a todos los destruimos por completo. (40) Sin duda que han pasado por la ciudad sobre la que se hizo caer una lluvia arrasadora. ¿Acaso no la han visto? Piensan que no serán resucitados[1048]. (41) Cuando te ven, no te toman, sino a burla: “¿Es éste al que Allah ha preparado para ser Su Mensajero? (42) Nos habría alejado de nuestros alihah[1049] de no haber persistido en su adoración.” Cuando vean el castigo, sabrán quién era el que se había salido del camino. (43) ¿Has visto a quien hace un ilah de su deseo? ¿Vas a ser tú su garante? (44) ¿O acaso cuentas con que la mayoría de ellos vayan a escuchar y a razonar? Son como el ganado o aún más extraviados del camino que él. (45) ¿Acaso no has visto cómo tu Señor alarga la sombra? Si hubiera querido, la habría hecho inmóvil. Hemos hecho del Sol su guía. (46) Luego la recogemos sumisa hacia Nosotros. (47) Es Él Quien ha hecho para vosotros de la noche un velo de oscuridad y del sueño, reposo. Y ha hecho del día un resurgimiento. (48) Es Él Quien envía los vientos como anuncio de Su rahmah. Hacemos que caiga del cielo un agua purificadora (49) para vivificar con ella a una tierra muerta y dar de beber, de entre las criaturas que hemos creado, a muchos animales de rebaño y a mucha gente. (50) Lo hemos compuesto de manera que les haga razonar. Sin embargo, la mayoría de los hombres –nas– se niegan a todo lo que no sea encubrir la verdad. (51) De haber sido ese Nuestro plan, habríamos enviado un advertidor a cada población. (52) Así pues, no obedezcas a los encubridores y combáteles con él en una incesante lucha. (53) Es Él Quien ha dejado que fluyan libres las dos masas de agua, una dulce y otra salobre. Entre ellas dos ha puesto una barrera infranqueable[1050]. (54) Es Él Quien creó a un humano[1051]bashar– del agua e hizo que se relacionara sexualmente, formando familias. Tu Señor es el Poderoso. (55) Sin embargo, dan poder aparte de Allah a lo que ni les beneficia ni les perjudica. El encubridor se alía con los nefarios contra su Señor. (56) No te hemos enviado, sino como anunciador de buenas nuevas y como advertidor. (57) Asegúrales que no les pides ningún pago por ello; tan sólo les exhortas a que se encaminen hacia su Señor. (58) Confíate al Viviente, el que no muere. Declara Su perfección más allá de toda contingencia, y alábale. Él tiene el registro completo de las faltas de Sus siervos. (59) Quien ha creado los Cielos y la Tierra y lo que entre ambos hay en seis días. Luego ha tomado el control de Su creación desde el Arsh –el Rahman[1052]. Pregunta por Él a quien de Él tenga conocimiento. (60) Cuando se les dice que se postren ante el Rahman, replican: “¿Qué Rahman? ¿Acaso vamos a postrarnos ante quien tú nos ordenes?” Y así aumenta su aversión por la verdad. (61) ¡Bendito sea Aquel que puso en el cielo torreones, y puso una lámpara y una Luna luminosa! (62) Es Él Quien ha dispuesto que la noche y el día se alternen para quien quiera recapacitar o quiera agradecer. (63) Los siervos del Rahman son aquéllos que caminan por la Tierra serenamente, sin crear conflictos y responden “salam” cuando los ignorantes les dirigen la palabra. (64) Pasan la noche adorando a su Señor –postrados y erguidos. (65) Suplican: “¡Señor nuestro! Aleja de nosotros el castigo de yahannam, pues su castigo es atroz y persistente[1053].” (66) ¡Que dolorosa morada en la que penar para siempre! (67) Cuando gastan, no derrochan ni son avaros, sino que, antes bien, mantienen un claro equilibrio entre ambas desviaciones. (68) No dan poder a otro que a Allah ni matan a nadie a quien Allah haya prohibido matar si no es por derecho, ni fornican ni cometen adulterio. Quien lo haga encontrará el pago por su pecado. (69) El Día del Resurgimiento recibirá el castigo multiplicado y en él permanecerá degradado, (70) salvo quien se arrepienta, crea y actúe con rectitud –a ésos Allah les sustituirá sus malas acciones por lo mejor que hayan hecho. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (71) Quien se retracte y después actúe con rectitud será quien verdaderamente se haya vuelto a Allah arrepentido. (72) No testifican a favor de la mentira y pasan junto a la frivolidad con nobleza. (73) Cuando se les recitan las aleyas de su Señor no se vuelven a ellas sordos ni ciegos. (74) Suplican: “¡Señor nuestro! Haz que nuestras esposas y nuestra descendencia sean un consuelo para nosotros[1054], y haznos imam de los que toman en serio Tus advertencias[1055].” (75) Esos tendrán el galardón de la más alta morada por haber resistido. Allí serán recibidos con saludos de paz. (76) En ella permanecerán para siempre. ¡Qué hermoso lugar en el que morar! (77) “¡En qué estima os iba a tener mi Señor si no fuera por vuestras súplicas!” Mas renegáis y el castigo se ha hecho inevitable.

 

 

 

 

  1. SURA DE LOS POETAS (ASH-SHUARA)

سُورَةُ الشُعَرَاءِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) a, Sin, Mim[1056]. (2) Esas son aleyas del Kitab[1057] inalterable. (3) Tal vez te consuma el que no sean creyentes. (4) Si esa fuese Nuestra voluntad, descargaríamos sobre ellos un signo del cielo y ante él bajarían la cerviz. (5) Se apartan de toda nueva admonición que les viene del Rahman[1058]. (6) Han renegado, pero ya les llegarán las noticias de aquello de lo que se burlaban. (7) ¿Acaso no ven la tierra y cómo hemos hecho que broten de ella todo tipo de espléndidas especies? (8) En eso hay un signo, pero la mayoría de ellos no son creyentes. (9) Tu Señor es el Poderoso, el Compasivo. (10) Cuando tu Señor llamó a Musa y le ordenó: “Ve a esa gente infame (11) –la gente de Firaun[1059]. ¿Es que no van a tomar en serio Nuestras advertencias?” (12) Dijo: “¡Señor! Temo que me rechacen, (13) y que ello haga que me angustie y que mi lengua no logre proferir palabra. Por ello, envía a Harun. (14) Además me reclaman un delito, y sospecho que quieran matarme.” (15) Dijo: “No será así. Id ambos con Nuestros signos. Estaremos con vosotros, bien atentos. (16) Id a Firaun y decidle: ‘Soy Mensajero del Señor de Todos los Dominios. (17) Hemos venido a ti para que envíes con nosotros a los Banu Isra-il.’” (18) Dijo: “¿Acaso no cuidamos de ti cuando eras un niño y has vivido años con nosotros[1060]? (19) Hiciste lo que hiciste, y ahora te comportas como un ingrato.” (20) Replicó Musa: “Lo hice entonces, cuando yo mismo era uno de los extraviados. (21) Huí de vosotros por temor a lo que pudierais hacerme. Entonces mi Señor me concedió juicio y me hizo uno de los Enviados. (22) ¿Acaso esclavizar a los Banu Isra-il es uno de los favores que debería agradecerte?” (23) Le preguntó Firaun: “¿Quién es el Señor de Todos los Dominios [1061]?” (24) Respondió Musa: “Si fuerais creyentes, tendríais la certeza de que Él es el Señor de los Cielos y de la Tierra, y de lo que entre ambos hay.” (25) Dijo Firaun a los que estaban a su alrededor: “¿Habéis oído?” (26) Continuó Musa: “Vuestro Señor y el Señor de vuestros padres.” (27) Replicó Firaun: “Realmente vuestro Mensajero, el que os ha sido enviado, está trastornado.” (28) Dijo Musa: “Si fuerais capaces de razonar, entenderíais que Él es el Señor del Oriente y del Occidente, y de lo que entre ambos hay.” (29) Dijo: “Si tomas como ilah a otro que no sea yo, te encarcelaré.” (30) Dijo: “¿Incluso si he venido a ti con algo irrefutable?” (31) Dijo: “¡Adelante! Veamos si es verdad lo que dices.” (32) Arrojó entonces su vara, y para todos era claramente una serpiente. (33) Después, sacó su mano y todos vieron que estaba sana. (34) Les dijo Firaun a los principales que estaban a su alrededor: “Hemos de reconocer que es un gran mago. (35) Quiere sacaros de vuestra tierra con su magia. Así pues, decidme, ¿qué deliberáis?” (36) Dijeron: “Que espere él y su hermano. Manda reclutadores a las ciudades (37) para que te traigan a todos los más expertos magos que encuentren.” (38) Fueron reunidos en el lugar y en el día fijados. (39) Se le decía a la gente –nas: “¿Vais a ir a la reunión? (40) Tal vez sigamos a los magos si resultan vencedores.” (41) Cuando llegaron los magos, le dijeron a Firaun: “¿Obtendremos algún galardón si salimos vencedores?” (42) Respondió Firaun: “Sí, en caso de que seáis los vencedores, seréis de mis íntimos.” (43) Les dijo Musa: “Arrojad lo que tengáis para arrojar.” (44) Lanzaron sus cuerdas y palos al mismo tiempo que decían: “¡Por el poder de Firaun seremos los vencedores!” (45) Arrojó Musa su vara, y ésta se apoderó de la mentira que habían fabricado. (46) Al ver aquello, los magos cayeron postrados. (47) Dijeron: “Creemos en el Señor de Todos los Dominios, (48) el Señor de Musa y de Harun[1062].” (49) Dijo: “¿Creéis en Él antes de que haya decidido cuál es la actitud a seguir? Veo que es vuestro jefe, el que os ha enseñado la magia, pero vais a aprender. Voy a cortaros la mano y el pie contrarios y os voy a crucificar a todos.” (50) Dijeron: “Haz como más te plazca. A nuestro Señor hemos de volver. (51) Anhelamos con fervor que por haber sido los primeros en creer nuestro Señor perdone nuestros pecados.” (52) Inspiramos a Musa: “Sal de noche con Mis siervos, pues vais a ser perseguidos.” (53) Envió Firaun reclutadores a las ciudades[1063]. (54) “No son más que un grupito pequeño (55) que nos ha enfurecido, (56) pero somos una comunidad que sabe protegerse.” (57) Los sacamos de aquel espléndido lugar rodeado de jardines y manantiales, (58) de tesoros y suntuosas mansiones. (59) Así fue. Y se lo dimos en herencia a los Banu Isra-il. (60) Les persiguieron al alba. (61) Cuando ambos grupos se divisaron, dijeron los compañeros de Musa: “Hemos sido alcanzados.” (62) Dijo: “No, mi Señor está conmigo. Él me guiará.” (63) Inspiramos a Musa: “Golpea el mar con tu vara.” Se separó, y cada parte era como una enorme montaña. (64) Reunimos allí a los otros. (65) Salvamos a Musa y a los que estaban con él. (66) Luego sumergimos a los demás. (67) En eso hay un signo. La mayoría de ellos no eran creyentes. (68) Tu Señor es el Poderoso, el Compasivo. (69) Recítales noticias de Ibrahim. (70)  Cuando le dijo a su padre y a su gente: “¿Qué es lo que adoráis?” (71) Dijeron: “Adoramos ídolos y a su culto estamos entregados.” (72) Dijo: “¿Acaso os escuchan cuando los invocáis? (73) ¿Tienen poder para beneficiaros o para causaros algún daño?” (74) Dijeron: “No, pero eso mismo hacían nuestros padres.” (75) Dijo: “¿Os habéis fijado en lo que adoráis, (76) vosotros y vuestro ancestros? (77) Todos ellos son mis enemigos, excepto el Señor de Todos los Dominios (78) –el que me creó y me guía; (79) el que me sustenta (80) y me cura cuando estoy enfermo; (81) el que me hará morir y luego me devolverá a la vida. (82) Confío anhelante en que perdonará mis pecados el Día de la Rendición de Cuentas. (83) ¡Señor! Dame juicio y úneme a los rectamente guiados. (84) Haz que hasta el final de los días se hable de mí con veracidad. (85) Hazme de los herederos del Jardín de las Delicias. (86) Perdona a mi padre. En verdad que se ha extraviado del camino recto. (87) No me prives de Tu gracia el Día del Resurgimiento.” (88) El Día en el que nada aprovechen la riqueza ni los hijos. (89) Sólo presentarse ante Allah con un corazón sano. (90) El Jardín será acercado a los que hayan tomado en serio Nuestras advertencias y Nuestros signos. (91) El yahim[1064] se les aparecerá a los que, seducidos, les haya extraviado el mal. (92) Se les preguntará: “¿Dónde están esos a los que dabais poder (93) en vez de a Allah? ¿Pueden ayudaros o salir vencedores? (94) Entonces se les arrojará en él, a ellos y a los que, seducidos, les haya extraviado el mal. (95) Y a los soldados de Iblis, a todos juntos. (96) Cuando estén en él, se recriminarán unos a otros, diciendo: (97) “¡Por Allah que estábamos en un claro extravío! (98) Dimos poder a otros en vez de al Señor de Todos los Dominios. (99) Fueron los nefarios los que nos extraviaron. (100) No tenemos ahora a nadie que interceda por nosotros (101) ni un verdadero amigo. (102) Mas si se nos permitiera volver, sin duda que seriamos de los creyentes[1065].” (103) En eso hay un signo. La mayoría de ellos no eran creyentes. (104) Tu Señor es el Poderoso, el Compasivo. (105) La gente de Nuh negó a los Enviados. (106) Cuando les dijo su hermano Nuh: “¿No vais a tomar en serio aquello a lo que os exhorto? (107) Soy para vosotros un Mensajero en el que podéis confiar. (108) Así pues, temed a Allah y obedecedme. (109) No os pido ningún pago por ello. Es el Señor de Todos los Dominios Quien me dará el galardón que merezca. (110) Así pues, temed a Allah y obedecedme.” (111) Dijeron: “¿Vamos a creer en ti cuando los que te siguen son los más despreciables?” (112) Respondió Nuh: “No sé cuál haya sido su forma de actuar. (113) Si recapacitarais un poco, entenderíais que su cuenta sólo le incumbe a mi Señor. (114) No seré yo quien rechace a los creyentes. (115) No soy, sino un claro advertidor.” (116) Dijeron: “Si no das por terminada tu misión, Nuh, te echaremos de aquí a pedradas.” (117) Suplicó Nuh: “¡Señor mío! Mi pueblo ha renegado de mí. (118) Aléjanos de ellos y sálvame a mí y a los creyentes que están conmigo.” (119) Lo salvamos a él y a los que con él estaban en la nave que llevaba la carga. (120) Luego ahogamos a los que quedaban[1066]. (121) En eso hay un signo. La mayoría de ellos no eran creyentes. (122) Tu Señor es el Poderoso, el Compasivo. (123) Los Ad negaron a los Enviados. (124) Cuando su hermano Hud les dijo: “¿No vais a tomar en serio aquello a lo que os exhorto? (125) Soy para vosotros un Mensajero en el que podéis confiar. (126) Así pues temed a Allah y obedecedme. (127) No os pido ningún pago por ello, es el Señor de Todos los Dominios Quien me dará el galardón que merezca. (128) ¿Es que edificáis altares paganos en cada paso de montaña como diversión? (129) ¿Y fortificáis vuestros asentamientos como si fuerais a ser inmortales? (130) Cuando hacéis uso de la fuerza, os imponéis sin piedad. (131) Temed a Allah y obedecedme! (132) ¡Temed a Aquel que os ha provisto con lo que sabéis! (133) Os ha provisto con ganado e hijos, (134) con jardines y manantiales. (135) Temo para vosotros el castigo de un Día terrible.” (136) Dijeron: “Poco nos importa que nos amonestes o que nos dejes en paz.” (137) Esa era la conducta de los antiguos. (138) “No vamos a ser castigados.” (139) Renegaron de él y los destruimos. En eso hay un signo, pero la mayoría de ellos no eran creyentes. (140) Tu Señor es el Poderoso, el Compasivo. (141) Los Zamud negaron a los Enviados. (142) Cuando su hermano Salih les dijo: “¿No vais a tomar en serio aquello a lo que os exhorto? (143) Yo soy para vosotros un Mensajero en el que podéis confiar. (144) Así pues, temed a Allah y obedecedme. (145) No os pido ningún pago por ello, es el Señor de Todos los Dominios Quien me dará el galardón que merezca. (146) ¿Acaso pensáis que se os va dejar que disfrutéis en paz de todo aquello que se os ha dado? (147) Jardines y manantiales, (148) cultivos variados y palmeras de gráciles racimos. (149) Esculpís casas en las montañas de gran robustez. (150) Así pues, temed a Allah y obedecedme, (151) y no sigáis las órdenes de los transgresores. (152) Esos que siembran la corrupción en la Tierra en vez de mejorarla.” (153) Dijeron: “Estás embrujado. (154) No eres más que un humano –bashar– como nosotros. Trae una señal si es verdad lo que dices.” (155) Replicó: “Esta camella tendrá su turno de bebida y vosotros el vuestro en los días que fijemos. (156) No le hagáis ningún daño, pues en ese caso recibiríais el castigo de un día terrible.” (157) Mas le cortaron los tendones del corvejón y se lamentaron por ello. (158) Les llegó el castigo. En eso hay un signo. La mayoría de ellos no eran creyentes. (159) En verdad que tu Señor es el Poderoso, el Compasivo. (160) La gente de Lut negó a los Enviados. (161) Cuando su hermano Lut les dijo: “¿No vais a tomar en serio aquello a lo que os exhorto? (162) Yo soy para vosotros un Mensajero en el que podéis confiar. (163) Así pues, temed a Allah y obedecedme. (164) No os pido ningún pago por ello. Es el Señor de Todos los Dominios Quien me dará el galardón que merezca. (165) ¿Vais a los varones (166) y dejáis lo que vuestro Señor ha creado para vosotros y que os es propio? Sois gente transgresora.” (167) Dijeron: “Si no das por terminada tu misión, Lut, te echaremos de esta tierra.” (168) Dijo: “Detesto lo que hacéis. (169) ¡Señor! Líbrame a mí y a mi familia de su maldad.” (170) Lo salvamos a él y a toda su familia, (171) salvo a una anciana que tan apegada estaba al pasado. (172) Luego aniquilamos a los otros. (173) Hicimos caer sobre ellos lluvia. ¡Qué lluvia terrible la que se hace caer sobre los que ya han sido advertidos! (174) En eso hay un signo. La mayoría de ellos no eran creyentes. (175) Tu Señor es el Poderoso, el Compasivo. (176) Los ashab al-Aikah negaron a los Enviados. (177) Cuando Shuaib les dijo: “¿No vais a tomar en serio aquello a lo que os exhorto? (178) Yo soy para vosotros un Mensajero en el que podéis confiar. (179) Así pues, temed a Allah y obedecedme. (180) No os pido ningún pago por ello. Es el Señor de Todos los Dominios Quien me dará el galardón que merezca. (181) Dad la justa medida, y no perjudiquéis a la gente causándoles pérdidas. (182) Obrad con rectitud cuando peséis cualquier mercancía. (183) No lesionéis en nada los derechos de la gente, y no cometáis maldades en la Tierra, corrompiéndola. (184) Temed a Aquel que os ha creado a vosotros y a los primeros elementos vivos[1067].” (185) Dijeron: “En verdad que estás embrujado. (186) Tan sólo eres un humano –bashar– como nosotros y tenemos la impresión de que estás mintiendo. (187) Haz que caiga sobre nosotros un trozo de cielo si es verdad lo que dices.” (188) Replicó: “Mi Señor sabe lo que hacéis.” (189) Renegaron de él y les llegó el castigo del día de la engañosa protección. Fue el castigo de un día terrible. (190) En ello hay un signo. La mayoría de ellos no eran creyentes. (191) Tu Señor es el Poderoso, el Compasivo. (192) Lo hace descargar el Señor de Todos los Dominios. (193) Desciende con él el Ruh[1068] digno de confianza (194) hasta tu corazón para que seas uno de los advertidores (195) en lengua árabe pura. (196) Su contenido ya estaba en los primeros Zubur[1069]. (197) ¿Acaso no es un signo para ellos que lo conozcan los versados de entre los Banu Isra-il? (198) Si lo hiciéramos descargar sobre alguien que no fuera árabe, (199) y se lo leyera, no creerían en él. (200) Así es como lo insertamos en los corazones de los nefarios. (201) No creerán en él hasta que no vean el doloroso castigo que les espera. (202) Les llegará de improviso, sin que se den cuenta. (203) Dicen: “¿Tendremos que seguir esperando?” (204) ¿Acaso quieren acelerar la llegada de Nuestro castigo? (205) ¿Qué te parece si los dejamos distraídos en sus quehaceres unos años, (206) y luego les enviamos aquello con lo que se les había amenazado? (207) Su riqueza en nada les aprovechará. (208) Nunca hemos destruido una población sin que antes no haya habido en ella advertidores (209) que les hayan exhortado al recuerdo. No hemos sido injustos. (210) No descienden con él los shayatin. (211) Ni deben ni pueden hacerlo. (212) Están excluidos de escuchar. (213) No des poder a otro que a Allah, pues serías castigado por ello[1070]. (214) Advierte a tu clan, a tus familiares más allegados, (215) y sé condescendiente con los creyentes que te siguen, (216) pero si te desobedecen, adviérteles que eres inocente de lo que hagan, (217) y vuélvete al Poderoso, al Compasivo. (218) Aquel que te ve cuando le adoras erguido (219) y cuando te postras. (220) Está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (221) ¿Queréis que os revele sobre quien descienden los shayatin? (222) Descienden sobre todo malvado embustero (223) que les presta oídos. La mayoría de ellos mienten. (224) A los poetas les siguen los que, seducidos, les ha extraviado el mal. (225) ¿Acaso no ves cómo van de un tema a otro, (226) y dicen lo que no hacen? (227) Salvo los que creen, actúan con rectitud, están en el recuerdo de Allah y responden a los infames[1071]. Ya sabrán ésos la suerte que les ha sido reservada.

 

 

 

 

  1. SURA DE LAS HORMIGAS (AN-NAML)

سُورَةُ النَّمْلِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Ta, Sin[1072]. Esas son aleyas del Qur-an y de un Kitab[1073] inalterable, (2) guía y buenas nuevas para los creyentes (3) –los que establecen la salah, dan la zakah y de Ajirah tienen certeza[1074]. (4) A los que no creen en Ajirah les hacemos ver que son correctas sus acciones y de ese modo les dejamos deambulando a ciegas. (5) Esos son los que tendrán el peor castigo, y en Ajirah serán los grandes perdedores. (6) Recibes el Qur-an de Quien actúa y juzga según Su conocimiento. (7) Cuando Musa dijo a su familia: “He divisado un fuego. Os traeré de allí noticias o brasas con las que os podáis calentar.” (8) Cuando llegó, se le dijo que era bendito Quien estaba en el fuego y Quienes estaban alrededor de él. ¡Perfecto es Allah más allá de toda contingencia, el Señor de Todos los Dominios! (9) “¡Musa! Yo soy Allah –el Poderoso, el Sabio.” (10) “Tira tu vara.” Cuando la vio agitarse como si fuera una serpiente, se alejó, dando la espalda sin volverse. “¡Musa! No temas. Los Enviados no tienen miedo cuando reciben Mis instrucciones[1075].” (11) Salvo quien ha actuado inicuamente. Mas si luego cambia el mal que ha hecho por un bien, “Yo soy el Perdonador, el Compasivo.” (12) “Ahora mete tu mano debajo de la axila y saldrá sana, sin que haya en ella ningún daño, como parte de los nueve signos a Firaun y a su pueblo. Es una gente rebelde[1076].” (13) Cuando les llegaron Nuestros signos clarificadores, dijeron: “Esto, sin duda, es magia evidente.” (14) Los negaron ensoberbecidos, a pesar de que en su interior tenían certeza de su veracidad. Mira cómo acabaron los corruptores. (15) Les habíamos dado conocimiento a Daud y a Sulayman. Dijeron: “Alabado sea Allah que nos ha preferido sobre muchos de Sus siervos creyentes.” (16) Sulayman fue heredero de Daud. Dijo: “¡Gentes –nas! Se nos ha enseñado la forma de expresarse y la forma de razonar de los voladores, y se nos ha dado de todo. Realmente esto es una gracia innegable.” (17) Sulayman puso en formación a sus destacamentos de genios, hombres y voladores para inspeccionarlos. (18) Así llegaron al valle de las hormigas[1077]. Entonces dijo una de ellas: “¡Hormigas! Entrad en vuestras viviendas, no vaya a ser que Sulayman y sus soldados os aplasten sin darse cuenta.” (19) Se sonrió al escuchar su discurso. Dijo: “¡Señor! Inspírame la forma de agradecerte los favores que me has otorgado, a mí al igual que a mis padres, y de actuar con rectitud para que mis acciones sean de Tu complacencia, e inclúyeme, por Tu rahmah, entre Tus siervos justos.” (20) Pasó revista a los voladores, y dijo: “¿Qué ocurre que no veo al hud-hud? ¿Acaso se ha ausentado? (21) Le infligiré un duro castigo o lo degollaré, a menos que venga con una clara razón.” (22) Mas había permanecido no muy lejos de allí, y dijo: “He sabido de algo de lo que tú no tienes conocimiento, y he venido hasta ti desde Saba con una noticia cierta. (23) He hallado a una mujer que reina sobre ellos y a la que se le ha dado de todo. Posee un espléndido trono. (24) La encontré a ella y a su pueblo adorando al Sol en vez de a Allah.” El shaytan les hace creer que es correcto lo que hacen y de esa manera les ha desviado del camino, y no tienen guía. (25) Desistieron de postrarse ante Allah, Quien hace salir lo que está oculto en los Cielos y en la Tierra y sabe lo que escondéis y lo que manifestáis. (26) Allah, no hay ilah, sino Él –el Señor del grandioso Arsh. (27) Dijo: “Veremos si es cierto lo que dices o si estás mintiendo. (28) Ve con mi escrito, éste que te entrego, y déjalo caer sobre ellos. Luego aléjate y espera hasta ver qué responden.” (29) Dijo ella: “¡Consejo de principales! Me han arrojado un noble escrito. (30) Es de Sulayman y es en el nombre de Allah, el Rahman[1078], el Rahim. (31) Así reza –Desistir de oponeros a lo que os exhorto. Antes bien, venid a mí sometidos.” (32) Dijo ella: “¡Consejo de principales! Dictaminar sobre este asunto. Nunca he tomado una decisión definitiva hasta que no os habéis pronunciado al respecto.” (33) Dijeron: “Tenemos capacidad de respuesta y una poderosa fuerza de ataque, pero tuya es la decisión. Pondera, pues, lo que vayas a ordenar.” (34) Dijo: “Cuando los reyes entran en una ciudad, la destruyen por completo, humillando a los principales de sus habitantes. Eso es lo que hacen. (35) Les enviaré, pues, un regalo y esperaremos a ver qué traen de vuelta los mensajeros.” (36) Cuando llegaron, les dijo Sulayman: “¿Extendéis ante mí riquezas cuando Allah me ha dado mucho más de lo que os ha dado a vosotros? ¿Acaso Os parecen espléndidos vuestros regalos? (37) Volved a quien os ha enviado y decidle que vamos a ir con ejércitos a los que no podrán enfrentarse. Los expulsaremos de su tierra humillados, sin dejarles poder alguno.” (38) Dijo: “¡Consejo de principales! ¿Quién de vosotros me traerá su trono antes de que vengan a mí sometidos?” (39) Dijo un ifrit de entre los yin: “Yo te lo traeré antes de que te levantes de donde estás. Tengo la fuerza y el poder para hacerlo.” (40) Dijo el que conocía algo del Kitab[1079]: “Yo te lo traeré antes de que parpadees de nuevo.” Cuando lo vio firmemente colocado ante él, exclamó: “Esto es una gracia de mi Señor para probar si soy agradecido o ingrato. Quien es agradecido lo es para sí mismo, y que sepa el ingrato que mi Señor es en Sí Mismo Suficiente, generoso.” (41) Dijo: “Desfigurad su trono para que veamos si es capaz de razonar o está perdida en su idolatría.” (42) Cuando llegó, se le dijo: “¿Es este tu trono?” Respondió: “Como ese es mi trono.” “Se nos había dado el conocimiento antes que a ella y estábamos sometidos.” (43) A ella le había desviado del camino lo que adoraba en vez de Allah. Pertenecía a un pueblo de encubridores. (44) Se le dijo: “Entra en esta edificación.” Cuando la vio creyó que era una estructura hecha de espejos y fina plata, y se preparó para afrontar la dificultad que se le presentaba. Dijo: “Es un pabellón de cristal pulido.” Dijo ella: “¡Señor mío! He sido víctima de mi propia infamia, pero me someto con Sulayman a Allah, el Señor de Todos los Dominios[1080].” (45) Enviamos a los Zamud a su hermano Salih para que les exhortará a adorar a Allah, pero se dividieron en dos grupos y comenzaron a discrepar y a refutarse uno al otro. (46) Dijo: “¡Gentes de este lugar! ¿Por qué os apresuráis al mal antes que al bien? Si pidierais perdón a Allah, se tendría rahmah de vosotros.” (47) Dijeron: “Tenemos el presagio de que algo malo te va a ocurrir a ti y a los que están contigo.” Dijo: “El mal presagio es el vuestro ante Allah. Sois un pueblo al que se está poniendo a prueba.” (48) Había en la ciudad un pequeño grupo de nueve que sembraba la corrupción en vez de actuar rectamente. (49) Dijeron: “Juremos por Allah que prepararemos una argucia de noche para matarle a él y a su gente, y que luego diremos a sus parientes que no fuimos testigos de la matanza de su familia, y que decimos la verdad.” (50) Urdieron la trama y también Nosotros la urdimos, sin que se dieran cuenta de ello. (51) Mira cómo terminó su maquinación. Los exterminamos a ellos y a su gente, a todos juntos. (52) Esas son sus casas. Quedaron desiertas por su infamia. En ello hay un signo para aquellos que escudriñan la creación. (53) Salvamos a los que creían y tomaban en serio Nuestras advertencias y Nuestros signos. (54) Dijo Lut a su gente: “¿Os entregáis a la indecencia con plena consciencia de ello? (55) ¿Cómo es que buscáis sexualmente a los hombres en vez de a las mujeres? Sois un pueblo que se desvía de lo que le es propio a la naturaleza humana.” (56) No hubo otra respuesta de su gente que la de decir: “¡Echad a la familia de Lut de vuestra ciudad! Es gente que gusta mantenerse pura.” (57) Le salvamos a él y a su familia, a todos, salvo a su mujer, para la que habíamos decretado que estuviera con los que se habían de quedar atrás, apegada al pasado. (58) E hicimos que cayera sobre ellos lluvia. ¡Qué lluvia terrible la que se hace caer sobre los que ya han sido advertidos! (59) Declara que es Allah el Alabado y que la paz sea con los siervos que Él ha elegido por su pureza. ¿Quién es mejor, Allah o aquello con lo que le asocian? (60) ¿Acaso puede haber otro ilah con Allah, Quien ha creado los Cielos y la Tierra y hace que del cielo caiga agua para vosotros y que con ella surjan espléndidas huertas cuyos árboles nunca habríais logrado que crecieran? Son gente que iguala a otros con Allah. (61) ¿Acaso puede haber otro ilah con Allah, Quien ha hecho de la Tierra un lugar inmóvil y estable, y ha hecho que en ella fluyan ríos y se yergan cordilleras, y ha puesto entre las dos masas de agua una barrera? La mayoría de ellos no es consciente de los signos que hay en la creación de Allah. (62) ¿Acaso puede haber otro ilah con Allah, Quien responde al necesitado cuando le suplica y retira el mal que le aflige, y os ha hecho sucesores[1081] en la Tierra? Qué poco es lo que recapacitáis. (63) ¿Acaso puede haber otro ilah con Allah, Quien os guía en las tinieblas de la tierra y del mar, y envía los vientos como anuncio de Su rahmah? ¡Lejos está Allah de aquello con lo que le asocian! (64) ¿Acaso puede haber otro ilah con Allah, Quién da comienzo a la creación y luego la devuelve a su inicio[1082], y os provee del cielo y de la tierra? Diles que traigan sus argumentos para que veamos si dicen la verdad. (65) Infórmales de que no conocen el Ghaib[1083] los que están en los Cielos y en la Tierra, sólo Allah lo conoce. Estarán aturdidos cuando se les haga resurgir de nuevo a la vida. (66) No logran entender la noción de Ajirah[1084], y por eso dudan. Más aún, están ciegos a ella. (67) Dicen los encubridores: “¿Acaso cuando seamos tierra, nosotros y nuestros padres, resurgiremos a la vida? (68) Ya antes se nos había prometido esto mismo al igual que a nuestros predecesores, pero no son, sino leyendas de los antiguos.” (69) Exhórtales a que vayan por la Tierra y vean cómo acabaron los nefarios. (70) No te compadezcas de ellos ni te angusties por lo que traman. (71) Dicen: “¿Cuándo llegará eso con lo que nos amenazáis si es verdad lo que decís?” (72) Adviérteles que pudiera ser que algo de lo que urgen estuviera a la grupa con ellos. (73) Tu Señor derrama Su gracia sobre los hombres –nas, pero la mayoría  de ellos no agradece. (74) Tu Señor sabe lo que está en sus pechos y lo que manifiestan. (75) No hay nada que esté oculto en el cielo o en la tierra que no esté registrado en un Kitab inalterable. (76) Este Qur-an relata la mayor parte de aquello sobre lo que discrepan los Banu Isra-il. (77) Es una guía y una rahmah para los creyentes. (78) Tu Señor juzgará entre ellos. Él es el Poderoso, el que Actúa Según Su Conocimiento. (79) Abandónate en Allah. Lo que transmites es la irrefutable verdad. (80) Tú no vas a hacer que los muertos oigan o que los sordos escuchen la llamada cuando te dan la espalda. (81) Ni vas a sacar a los ciegos de su extravío. Tan sólo escuchan aquellos que creen en Nuestros signos y se han sometido –muslimun. (82) Cuando se haga realidad la palabra decretada contra ellos, haremos salir de la tierra una criatura que les hable. Los hombres –nas– no tienen certeza de Nuestros signos. (83) El Día en que reunamos de cada ummah un grupo de los que encubrían la veracidad de Nuestros signos y los movamos en formación, (84) de forma que al llegar les diga: “¿Negabais Mis signos sin tener conocimiento alguno de ellos? ¿No es eso lo que hacíais?” (85) Se hará realidad la palabra decretada contra ellos por su iniquidad, y no podrán aducir ningún argumento en su favor. (86) ¿Acaso no han visto cómo hemos hecho la noche para que descansen en ella y el día claridad? En ello hay signos para la gente que cree. (87) El Día en que se sople en el cuerno[1085] todos cuantos haya en los Cielos y en la Tierra sentirán un inmenso terror en sus corazones, salvo aquéllos que Allah quiera. Todos acudirán a Él, sumisos. (88) Verás las montañas, que creías sólidas, pasar como pasan las nubes. Es la obra de Allah, Quien ha hecho todas las cosas con absoluta perfección. Él tiene el registro completo de vuestras acciones. (89) Quien llegue con obras de bien obtendrá algo mejor que ellas y estará a salvo de la consternación de ese Día. (90) Y quien llegue con la maldad de sus actos será arrojado de bruces al fuego. ¿Acaso no es este el galardón que merecéis por vuestras obras? (91) “Se me ha ordenado que adore al Señor de esta tierra que ha hecho prohibida para los que no sean creyentes y a Quien pertenecen todas las cosas; se me ha ordenado que esté sometido a Su voluntad –muslimun, (92) y que recite el Qur-an.” Quien sigua la guía a él mismo se guiará. A quien se extravíe, recuérdale que tú sólo eres un advertidor. (93) Alabado sea Allah. Él os mostrará Sus signos y vosotros los reconoceréis. Tu Señor no está descuidado de lo que hacéis.

 

 

 

 

  1. SURA DEL RELATO (AL-QASAS)

سُورَةُ القَصَصِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Ta, Sin, Mim[1086]. (2) Esas son las aleyas del Kitab[1087] inalterable. (3) Te vamos a contar noticias verdaderas sobre Musa y Firaun[1088] para beneficio de los creyentes. (4) Firaun fue altivo en aquella tierra. Dividió a sus gentes en sectas y debilitó a una de sus taifas[1089]. Más tarde ordenará degollar a sus hijos y dejar con vida a las mujeres. Era uno de los corruptores. (5) Quisimos agraciar a los que habían sido oprimidos en aquella tierra, haciéndoles dirigentes y herederos, (6) dándoles preeminencia en aquel lugar para mostrar a Firaun, a Haman y a sus hombres armados que se iba a hacer realidad aquello que tanto temían. (7) Inspiramos a la madre de Musa: “Amamántalo, y cuando temas por él, échalo al agua, y no te amedrantes ni te entristezcas porque te lo devolveremos y haremos de él uno de los Enviados[1090].” (8) Llegó inesperadamente a donde estaba la familia de Firaun y ésta lo recogió para que así llegase a ser un enemigo suyo y un motivo de pesadumbre. Firaun, Haman y sus hombres armados eran unos nefarios. (9) Dijo la mujer de Firaun: “Será un consuelo para mí y para ti. No le matéis, quizás nos sea de gran beneficio o lo adoptemos como hijo.” No se daban cuenta de lo que Allah planeaba. (10) El corazón de la madre de Musa se quedó vacío y a punto estuvo de revelar lo que había hecho, pero lo afianzamos para que fuera de los creyentes. (11) Le dijo a la hermana de Musa: “Sigue su rastro.” Lo divisó desde un lugar apartado, sin que se dieran cuenta. (12) Desde el principio habíamos hecho que no pudieran amamantarle. Entonces les dijo su hermana: “Conozco una familia que puede ocuparse de él, y lo hará con el máximo esmero.” (13) Se lo devolvimos a su madre para su consuelo, para que no se entristeciera y supiera que la promesa de Allah es verdadera, pero la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (14) Cuando hubo alcanzado la madurez y el pleno desarrollo de sus facultades, le dimos juicio y conocimiento. Así apoyamos a los que actúan con rectitud. (15) Entró en la ciudad mientras la gente estaba inatenta ocupada en sus quehaceres, y encontró en ella a dos hombres peleando; uno era de su misma secta y el otro de sus enemigos. Entonces el que era de los suyos le pidió ayuda contra el que era de sus enemigos y Musa le golpeó con el puño, matándole. Dijo: “Esto es obra del shaytan.” Él es un enemigo que claramente lleva al extravío. (16) Dijo: “Señor mío, me he perdido a mí mismo, víctima de mi propia rebeldía, perdóname.” Y le perdonó. Él es el Perdonador, el Compasivo. (17) Dijo: “¡Señor mío, por la gracia que me has concedido no tomaré partido nunca más por los nefarios!” (18) Y amaneció en la ciudad temeroso y vigilante. Entonces el que el día anterior le había pedido ayuda le pidió socorro a voces. Musa le dijo: “En verdad que eres de los que seducen al mal.” (19) Y cuando se disponía a agredir al que era su enemigo, éste le increpó: “¡Musa! ¿Acaso quieres matarme como al que mataste ayer? Deseas oprimir en vez de reconciliar.” (20) Vino un hombre corriendo desde el otro extremo de la ciudad y le dijo: “¡Musa! Los principales están conspirando contra ti para matarte. ¡Sal de la ciudad! Puedes confiar en mí.” (21) Salió de la ciudad temeroso y vigilante. Suplicó: “¡Señor mío! Sálvame de los infames.” (22) Mientras se dirigía a las tierras de Madian, pensó: “Quizás mi Señor me facilite las cosas.” (23) Cuando llegó a los abrevaderos de los Madian, encontró a un grupo de gente –nas– abrevando a sus rebaños, y vio a dos mujeres apartadas, como si estuvieran esperando. Les preguntó: “¿Qué os pasa?” Dijeron: “No podemos abrevar hasta que no se vayan los pastores. Nuestro padre es muy anciano.” (24) Entonces se encargó de abrevar a sus animales. Cuando hubo terminado, se alejó de allí buscando una sombra. Suplicó: “¡Señor mío! Envíame algún bien.” (25) Entonces vino a él una de las dos mujeres caminando con pudor. Le dijo: “Mi padre quiere remunerarte por haberte ocupado de nuestros animales.” Cuando llegó a donde estaba él, le contó su historia, y éste le dijo: “No temas, estás a salvo de los nefarios.” (26) Dijo una de ellas: “¡Padre! Contrátale, pues nadie mejor que él, fuerte y digno de confianza.” (27) Dijo: “Quiero casarte con una de mis hijas a cambio de que trabajes para mí durante ocho años, y si deseas cumplir hasta diez, es tu decisión. No quiero angustiarte. Si Allah quiere, comprobarás que soy justo.” (28) Replicó: “Que  quede esto entre nosotros. Cualquiera de los dos plazos que cumpla, acéptalo sin ejercer ninguna presión sobre mí. Allah es garante de lo que acordamos.” (29) Una vez concluido el plazo acordado, partió Musa con su familia. Ya de viaje observó que en la ladera del monte había un fuego y dijo a su familia: “¡Quedaos aquí! He divisado una hoguera. Pudiera ser que viniera con alguna noticia o con alguna brasa con la que poder calentaros.” (30) Cuando llegó a donde estaba el fuego, se le llamó desde el árbol que estaba en el margen derecho del valle, en una extensión de tierra bendecida y diferente en apariencia a todo lo que la rodeaba: “¡Musa! Yo soy Allah, el Señor de Todos los Dominios.” (31) “¡Tira tu vara!” Al verla verlo3.

Infouema 19.

ello, sin negar la ayuda imprescindiblela Tierra es Suya. tiempo, su crueldad, ya que no deguellan do agitarse como si fuera una culebra se dio media vuelta, sin volverse a mirar. “¡Musa! Ven y no temas, pues estás protegido. (32) Ahora pon tu mano en un costado –saldrá sana, sin que tenga ningún daño. Y aprieta tu brazo contra el costado para hacer frente al temor. Estas son las dos pruebas de tu Señor para Firaun y sus principales, realmente son gente nefanda.” (33) Dijo: “¡Señor! Maté a uno de ellos y temo que ahora me maten a mí. (34) Mi hermano Harun se expresa con más elocuencia que yo. Por ello, envíalo conmigo para que afirme mis palabras. Temo que me rechacen.” (35) Dijo: “Te fortaleceremos con el apoyo de tu hermano. Os daremos autoridad y no tendrán poder sobre vosotros. Por Nuestros signos, vosotros dos y quien os siga, seréis los vencedores[1091].” (36) Cuando llegó Musa con Nuestros signos clarificadores, dijeron: “¡Qué es esto, sino magia fabricada! Además, nunca hemos oído de algo así a nuestros padres.” (37) Replicó Musa: “Mi Señor sabe mejor quién ha venido con Su guía y quién obtendrá la morada final. Los infames nunca saldrán victoriosos.” (38) Dijo Firaun: “¡Principales! No sé que tengáis otro ilah que yo. Así pues, Haman, cuece barro y erige una edificación por la que pueda subir hasta el ilah de Musa, aunque tengo la impresión de que se trata de un impostor.” (39) Se llenaron de soberbia, él y sus hombres armados, sin que hubiera ninguna razón para ello. Estaban convencidos de que no habrían de volver a Nosotros. (40) Nos deshicimos de él y de sus huestes, anegándolos en las aguas. Mira cómo acabaron los infames. (41) Habíamos hecho de ellos dirigentes que llamaban al fuego. El Día del Resurgimiento no tendrán en quien apoyarse. (42) En la vida de este mundo hicimos que les siguiera una maldición, y el Día del Resurgimiento estarán alejados de todo bien. (43) Después de haber destruido a los primeros pueblos, le dimos el Kitab a Musa para dar a los hombres –nas– percepción de las cosas, y como guía y rahmah para que pudieran recordar y recapacitar. (44) No estabas en la ladera occidental cuando le revelamos a Musa la ley que debía seguir ni fuiste testigo de ello. (45) Originamos pueblos que contendían entre ellos por el poder. Tú no vivías con la gente de Madian ni les recitabas Nuestras aleyas, pero Nosotros les enviamos Mensajeros. (46) Ni estabas en la ladera del monte cuando llamamos. Sin embargo, te hemos enviado por la rahmah de tu Señor para que adviertas a aquellos a los que no les llegó antes de ti ningún advertidor, y de esta forma recapaciten. (47) Para que no digan, cuando les llegue el castigo como pago por sus obras: “¡Señor nuestro! Si nos hubieras enviado un Mensajero, habríamos seguido Tus aleyas y habríamos sido creyentes.” (48) Mas cuando les hemos hecho llegar la verdad, han dicho: “¿Por qué no se le ha dado algo como lo que se le dio a Musa?” ¿Acaso no renegaron de lo que antes se le había dado a Musa? Dijeron: “Son dos magos que están aliados. Renegamos de ellos.” (49) Emplázales, si es verdad lo que dicen, a que traigan un Kitab de Allah que contenga más guía que la de estos dos, y entonces lo seguirás. (50) Mas si no te responden, sabe que únicamente están siguiendo sus deseos. ¿Y quién está más extraviado que aquel que sigue sus deseos sin ninguna guía de Allah? Allah no guía a los infames. (51) Les hemos hecho llegar la palabra para que puedan recordar y recapacitar. (52) A los que antes les habíamos dado el Kitab, creen en él. (53) Cuando se les recita, dicen: “Creemos en él. Es la verdad que emana de nuestro Señor. Antes de que llegara ya éramos muslimun.” (54) Es a esos a los que se les remunerará doblemente por haber resistido[1092], por haber rechazado el mal con el bien y por haber dado una parte de la provisión que les habíamos asignado. (55) Cuando ven que se hablan banalidades sin ningún provecho, se apartan y dicen: “Para nosotros nuestras obras y para vosotros las vuestras. ¡Salam! No deseamos estar con los ignorantes.” (56) Tú no puedes guiar a alguien simplemente porque le amas. Es Allah Quien guía según Su plan, y es Él Quien conoce a los que están guiados. (57) Dicen: “Si seguimos la guía junto a ti, nos arrojarán de nuestra tierra.” ¿Acaso no les hemos dado dominio sobre un lugar sagrado y seguro, al que llegan toda clase de bienes como parte del sustento que les suministramos? Sin embargo, la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (58) ¡Cuántos pueblos no habremos destruido por su arrogante forma de vida! Esas son sus moradas. Sólo unas pocas volvieron a estar habitadas. Somos nosotros los herederos. (59) Tu Señor no destruye ningún pueblo, sin que antes no prepare a alguien de su gente como Mensajero que les recite Nuestras aleyas. No los destruíamos, a no ser que los habitasen gente infame. (60) Lo que se os da son bienes propios de este mundo para que os sirváis de ellos en esta vida, pero lo que hay junto a Allah es mejor y permanece para siempre. ¿Es que no vais a razonar? (61) ¿Acaso aquel a quien hemos hecho una hermosa promesa y va a su encuentro es como aquel a quien le damos lo necesario para la vida de este mundo y luego, el Día del Resurgimiento, deberá comparecer para recibir el castigo? (62) El Día que les llame y les diga: “¿Dónde están ésos con los que Me asociabais –esos que afirmabais que tenían poder?” (63) Dirán aquéllos sobre los que se habrá hecho realidad su parte del plan: “Señor nuestro, estos a los que extraviamos, los extraviamos igual que nos extraviamos a nosotros mismos. Declaramos nuestra inocencia ante Ti. No era a nosotros a quienes adoraban.” (64) Se les dirá: “¡Llamad a esos a los que dabais poder!” Entonces los llamarán, pero no les responderán, y verán el castigo. ¡Si tan sólo hubieran seguido la guía! (65) El Día que los llame y les pregunte: “¿Qué respondisteis a los Enviados?” (66) Las noticias los cegarán ese Día y ya no se consultarán unos a otros. (67) Quien se arrepienta, crea y actúe con rectitud, será de los que puedan salir victoriosos. (68) Tu Señor crea siguiendo Su plan y elige, pero ellos no tienen elección. ¡Lejos está Allah de aquello con lo que Le asocian! (69) Tu Señor sabe lo que esconden los pechos y lo que manifiestan. (70) Él es Allah, no hay ilah, sino Él. Él es el Alabado desde el principio hasta el fin. Suyo es el juicio. A Él habréis de volver. (71) ¿Habéis pensado en lo que ocurriría si Allah hiciera que la noche durase hasta el Día del Resurgimiento? ¿Qué ilah que no fuera Allah os traería claridad? ¿Es que no podéis salir del aturdimiento de la inconsciencia?” (72) ¿Habéis pensado en lo que ocurriría si Allah hiciera que el día durase hasta el Día del Resurgimiento? ¿Qué ilah que no fuera Allah os traería la noche para que pudierais encontrar en ella reposo? ¿Es que no tenéis percepción de lo que veis? (73) Mas por Su rahmah ha determinado que haya noche y día para que en ella descanséis y en él busquéis la provisión que Allah ha esparcido por la Tierra, y para que seáis agradecidos. (74) El Día que les llame y les diga: “¿Dónde están ésos a los que Me asociabais –esos que afirmabais que tenían poder?” (75) Y saquemos un testigo de cada ummah y digamos: “Traed vuestros argumentos y sabed que la verdad pertenece a Allah.” Les habrán extraviado los embustes que forjaron. (76) Qarun era de la gente de Musa y se comportaba con ellos con gran insolencia. Le habíamos dado tesoros cuyas llaves habrían puesto resistencia a ser transportadas por un grupo de hombres fuertes. Entonces le dijo su gente: “No te ensoberbezcas, pues Allah no ama a los soberbios. (77) Busca en lo que Allah te ha dado la morada de Ajirah, sin olvidar tu parte en la de este mundo. Haz el bien igual que Allah hace contigo, y no busques extender la corrupción. Allah no ama a los nefarios.” (78) Dijo: “Lo que se me ha dado ha sido por un conocimiento que poseo.” ¿Acaso no sabía que Allah había destruido antes pueblos en los que había gente con mayor poderío y más riqueza que él? No se preguntará a los nefarios por sus pecados. (79) Salió ante su pueblo ricamente ataviado. Entonces dijeron los que deseaban la vida de este mundo: “¡Ojalá se nos hubiera dado lo mismo que se la ha dado a Qarun. En verdad que es un hombre afortunado.” (80) Pero aquellos a los que se les había dado conocimiento dijeron: “¡Ay de vosotros! La recompensa de Allah es mejor para el que cree y actúa con rectitud, pero no la consiguen, sino los que resisten[1093].” (81) Entonces hicimos que la tierra se lo tragara a él y a su casa, y no hubo ningún grupo que pudiera ayudarle aparte de Allah ni pudo protegerse a sí mismo. (82) Los que ayer habían deseado tener su misma posición amanecieron diciendo: “¡Ay! Allah da la provisión en abundancia o la limita según Su voluntad! De no haber sido por la gracia de Allah, nos habría tragado la tierra también a nosotros.” Los encubridores nunca saldrán victoriosos. (83) Esa es la morada de Ajirah que damos a quienes no desean ser altivos ni extender la corrupción. La victoria final es para los que toman en serio Nuestros signos. (84) Quien venga con buenas acciones recibirá algo mejor que ellas, y quien venga con malas acciones que sepa que no recibirá en pago, sino lo que le corresponda por sus obras. (85) Quien te ha hecho obligatorio seguir lo que está prescrito en el Qur-an te permitirá volver[1094]. Es tu Señor Quién conoce al que está guiado y a quién está en un claro extravío. (86) No esperabas que se te revelara el Kitab. No es, sino una rahmah de tu Señor. Así pues, no apoyes a los encubridores. (87) Que por nada te aparten de las aleyas de Allah una vez que te han sido reveladas. Invoca a tu Señor y no seas de los que dan poder a otros que a Él[1095]. (88) No invoques a otro ilah con Allah. No hay ilah, sino Él. Todo perecerá, excepto Su Faz. Suyo es el juicio. A Él habréis de volver.

 

 

 

 

  1. SURA DE LA ARAÑA (AL-ANKABUT)

سُورَةُ العَنكَبُوتِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Alif, Lam, Mim[1096]. (2) ¿Acaso cuentan los hombres con que se les va a dejar que digan “creemos” sin ser puestos a prueba? (3) Ya probamos a los que hubo antes de ellos. Allah sabe con certeza quiénes son los sinceros y quiénes los falaces. (4) ¿O acaso creen los nefarios que van por delante de Nosotros? ¡Qué erróneamente juzgan! (5) Que sepa quien espera encontrarse con Allah que el plazo fijado llegará. Él es Quien está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (6) Quien se esfuerce, lo hará en beneficio propio. Nada necesita Allah de Sus criaturas. (7) A los que crean y actúen con rectitud les cubriremos sus malas acciones y les retribuiremos por lo mejor que hayan hecho. (8) Hemos ordenado al hombre –insan– que trate bien a sus padres. “Mas si intentan inducirte a que Me asocies con algo que desconoces, entonces no les obedezcas. A Mí habéis de volver, y os mostraré claramente vuestras obras.” (9) A los que crean y actúen con rectitud les haremos entrar con los rectamente guiados. (10) Hay gente –nas– que dice: “Creemos en Allah,” pero cuando les aflige algún daño por Allah, consideran que la opresión que sufren de los hombres –nas– es un castigo de Allah. Si tu Señor os da una victoria, dirán: “Estábamos con vosotros.” ¿Acaso no sabe Allah lo que hay en el interior de Sus criaturas? (11) Sabe quiénes son los que creen y quiénes son los hipócritas. (12) Dicen los encubridores a los creyentes: “Seguid nuestro camino y cargaremos con vuestros pecados.” Ellos no pueden cargar con ninguno de sus pecados. Son unos falaces. (13) En cambio, cargarán con sus propios pecados y con los que se agreguen a los suyos. El Día del Resurgimiento se les pedirán cuentas por los embustes que forjaron. (14) Enviamos a Nuh a su gente y permaneció con ellos mil años menos cincuenta[1097], y les sobrevino el diluvio[1098]. Eran unos infames. (15) Lo salvamos a él y a los compañeros de la nave, e hicimos de ella un signo para todos los dominios. (16) E Ibrahim cuando le dijo a su gente: “¡Adorad a Allah y tomad en serio Sus advertencias. Si tuvierais consciencia de lo que eso significa, entenderíais que es lo mejor para vosotros. (17) Lo que adoráis en vez de Allah son ídolos y lo que fabricáis no es, sino falsedad. Esos que adoráis en vez de Allah no tienen poder para proporcionaros el sustento.” Buscad, pues, el sustento de Allah. Adoradle y agradecedle, pues a Él habréis de volver. (18) Mas si renegáis, sabed que ya renegaron los pueblos que hubo antes de vosotros. Al Mensajero sólo le incumbe transmitir con claridad lo que se le revela. (19) ¿Acaso no ven cómo Allah da comienzo a la creación y luego la devuelve a su inicio[1099]? Eso es fácil para Allah. (20) ¡Id por la Tierra y ved cómo empezó la creación! De la misma forma, resurgiréis en Ajirah[1100]. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (21) Castiga o tiene misericordia según Su plan, y a él estáis sujetos. (22) No podréis evitar que se cumpla la voluntad de Allah ni en la Tierra ni en el cielo, ni tendréis protector aparte de Él ni nadie en quien apoyaros. (23) Los que encubren los signos de Allah y el encuentro con Él –“desesperan de Mi rahmah.” Esos son los que tendrán un doloroso castigo. (24) La única respuesta de su gente fue decir: “¡Matadle o quemadle!” Allah le salvó del fuego. En eso hay signos para los que creen. (25) Dijo: “Habéis tomado aparte de Allah ídolos para satisfacer vuestro amor por la vida de este mundo.” Después, el Día del Resurgimiento, renegaréis unos de otros y os maldeciréis. Vuestro refugio será el fuego y no tendréis en quien apoyaros. (26) Lut creyó en él, y dijo: “He de abandonar mi casa y mi gente por la causa de mi Señor. Él es el Poderoso, el Sabio.” (27) Le concedimos a Ishaq y a Yaqub, y pusimos en su descendencia la profecía y el Kitab. Le retribuimos debidamente en esta vida, y en Ajirah estará con los rectamente guiados. (28) Dijo Lut a su gente: “Practicáis un tipo de perversión que ninguna criatura antes de vosotros había cometido. (29) ¿Acaso no vais a los hombres, asaltáis en los caminos y practicáis la iniquidad cuando os reunís?” La única respuesta de su gente fue decir: “Tráenos el castigo de Allah y así veremos si dices la verdad.” (30) Dijo: “¡Señor mío! Haz que salga victorioso en este enfrentamiento con los corruptos.” (31) Cuando llegaron Nuestros Mensajeros a Ibrahim con la buena nueva, dijeron: “Vamos a destruir a los habitantes de este pueblo. Son gente infame.” (32) Dijo: “En él está Lut.” Dijeron: “Bien sabemos quién está allí. Lo salvaremos a él y a su familia, salvo a su mujer, que será de los que se queden atrás, apegada al pasado.” (33) Cuando llegaron Nuestros Enviados, Lut presintió que algo malo les iba a suceder, pero se sentía incapaz de protegerles. Le dijeron: “No temas ni te angusties, pues vamos a salvarte a ti y a tu familia, salvo a tu mujer, que será de los que se queden atrás, apegada como está a su pasado. (34) Por su iniquidad vamos a descargar un incesante castigo desde el cielo sobre los habitantes de este pueblo.” (35) De él hemos dejado un signo claro para la gente que razona. (36) A la gente de Madian les enviamos a su hermano Shuaib[1101]. Les dijo: “¡Gentes de este lugar! Adorad a Allah y tened esperanza en el Último Día. No hagáis el mal en la tierra como hacen los nefarios.” (37) Mas renegaron de él y fueron castigados con un tremendo temblor[1102]. Amanecieron en sus hogares caídos de bruces. (38) Y los Ad y los Zamud. En los lugares en los que habitaban tenéis la prueba de su destrucción. El shaytan hizo que su forma de proceder les pareciera acertada y les desvió del camino a pesar de que se les había dado capacidad para entender y percibir con claridad. (39) Y Qarun, Firaun y Haman. Musa fue a ellos con la clarificación, pero se ensoberbecieron en aquella tierra y no pudieron librarse de Nosotros. (40) A todos los castigamos por sus iniquidades. A unos les mandamos un viento huracanado, a otros los agarró el temblor, a otros hicimos que se los tragara la tierra y a otros los ahogamos[1103]. Más no fue Allah Quien fue injusto con ellos, sino que fueron ellos los que se condenaron a sí mismos, víctimas de su propia rebeldía. (41) Los que han tomado protectores aparte de Allah son como la araña que se instala en la casa que se ha fabricado. Si tuvieran conocimiento, sabrían que la casa de la araña es la más frágil de todas. (42) Allah sabe lo que invocan aparte de Él. Él es el Poderoso, el Sabio. (43) Esas son las alegorías con las que llamamos la atención de los hombres –nas, pero sólo razonan los que son conscientes de los signos que hay en la creación de Allah. (44) Es Él Quien ha creado los Cielos y la Tierra de la mejor manera posible. En ello hay un signo para los creyentes. (45) Recita lo que se te inspira del Kitab y establece la salah; en verdad que la salah impide la indecencia y la iniquidad, pero el recuerdo de Allah es algo más grande. Allah conoce vuestras fabricaciones. (46) No argumentéis con la Gente del Kitab[1104], sino de la mejor manera, excepto con los infames de entre ellos. Decid: “Creemos en lo que se hace descargar sobre nosotros y en lo que se hizo descargar sobre vosotros. Nuestro Ilah y vuestro Ilah es Uno. A Él estamos sometidos.” (47) Así es. Descargamos sobre ti el Kitab, y aquéllos a los que les habíamos dado el Kitab creen en él y algunos de éstos también creen en él. Sólo los encubridores niegan Nuestras aleyas. (48) Antes de él no recitabas ningún Kitab ni lo escribía tu mano derecha. De lo contrario, habrían sospechado los infames. (49) Pero no, son aleyas clarificadoras en el corazón de aquellos a los que se les ha dado el conocimiento. Sólo los infames niegan Nuestras aleyas. (50) Dicen: “¿Por qué no descienden sobre él signos de su Señor?” Recuérdales que los signos están con Allah y que tú no eres, sino un claro advertidor. (51) ¿Acaso no les basta con que descarguemos sobre ti el Kitab, el cual les recitas? En verdad que en ello hay rahmah y recuerdo para los que creen. (52) Adviérteles que Allah basta como testigo entre vosotros y ellos. Sabe lo que hay en los Cielos y en la Tierra. Aquéllos que creen en lo falso y encubren la verdad de Allah, ésos son los perdedores. (53) Te apremian para que les llegue el castigo. Si no fuera porque hay un plazo fijado, el castigo ya les habría llegado. Les habría agarrado súbitamente, sin que pudieran darse cuenta. (54) Te apremian para que les llegue el castigo. Yahannam tiene sitiados a los encubridores. (55) El Día en que el castigo les envuelva por completo y diga: “¡Gustad el fruto de vuestras obras!” (56) “¡Siervos Míos que creéis! Amplia es Mi Tierra. adoradme, pues, sólo a Mí!” (57) Toda nafs[1105] probará la muerte. Luego, a Nosotros habréis de volver. (58) A los que hayan creído y hayan actuado con rectitud les prepararemos lugares elevados en el Jardín, por el que fluirán ríos. En él permanecerán para siempre. ¡Qué excelente galardón el de los que actúan con rectitud! (59) Esos que resisten[1106] y se abandonan en su Señor. (60) ¡A cuántos animales que no llevan consigo el sustento Allah los provee, a ellos y a vosotros! Él es Quien está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (61) Si les preguntas quién ha creado los Cielos y la Tierra, y ha sojuzgado al Sol y a la Luna, sin duda que dirán: “Allah.” ¿Cómo entonces se desvían? (62) Allah da el sustento en abundancia y también lo limita siguiendo Su plan. Allah tiene conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (63) Si les preguntas quién hace que caiga agua del cielo con la que da vida a la tierra después de haber estado muerta, sin duda que dirán: “Allah.” Alabado sea Allah, pero la mayoría de ellos no razona. (64) La vida de este mundo no es, sino distracción y entretenimiento. Si tuvieran conocimiento, sabrían que la morada de Ajirah es la morada de la vida perdurable. (65) Cuando montan en un barco[1107], invocan a Allah con absoluta sinceridad, pero cuando los ponemos a salvo en tierra, dan poder a otros (66) para encubrir los favores que les concedemos y de los que obtienen beneficios, pero ya sabrán. (67) ¿Acaso no ven que hemos establecido un haram seguro y protegido, mientras que la gente –nas– a su alrededor está absorbida por un torbellino de falsedad y negligencia? ¿Van a creer en lo falso y van a encubrir la gracia de Allah? (68) ¿Quién es más infame que quien forja embustes contra Allah y niega la verdad cuando le llega? ¿Acaso no es yahannam la morada de los encubridores? (69) A los que luchan con Nosotros les guiaremos por Nuestros caminos. Allah está con los que actúan con rectitud.

 

 

 

 

  1. SURA DE LOS RUM

سُورَةُ الرُّومِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Alif, Lam, Mim[1108]. (2) Los Rum han sido vencidos (3) en la planicie, pero después de haber sido derrotados, años después, (4) vencerán. Es Allah Quien decide todos los asuntos en todos los tiempos. Ese día se alegrarán los creyentes (5) por el apoyo que Allah –el Poderoso, el Compasivo– otorga siguiendo Su plan. (6) Promesa de Allah, y Allah no incumple Sus promesas. Sin embargo, la mayoría de la gente –nas– no es consciente de esta realidad. (7) Se dejan llevar por las apariencias de la vida de este mundo, y de Ajirah están despreocupados. (8) ¿Acaso no han caído en la cuenta de que Allah no ha creado los Cielos y la Tierra ni lo que entre ambos hay, sino de la mejor manera posible, y por un tiempo determinado? Muchos son –nas– los que encubren el encuentro con su Señor. (9) ¿Acaso no viajan por estos territorios y ven cómo acabaron los que hubo antes de ellos? Tenían más poder y más influencia en esta tierra. Prosperaron en ella más de lo que prosperaron ellos. Y les llegaron sus Mensajeros con la clarificación. No fue Allah injusto con ellos, sino que fueron ellos los que se perdieron a sí mismos, víctimas de su propia rebeldía. (10) Luego, les llegó el fin a los nefarios a causa de sus obras, pues negaron los signos de Allah y se burlaron de ellos. (11) Allah da comienzo a la creación, luego la devuelve a su inicio[1109]. Después, a Él habréis de regresar. (12) El Día que se haga realidad la Hora, ese Día los nefarios estarán desesperados. (13) No encontrarán intercesores entre esos a los que daban poder aparte de Allah, y rengarán de ellos. (14) El Día que se haga realidad la Hora, ese Día estarán separados (15) –los que creyeron y actuaron con rectitud gozarán en frondosos Jardines, (16) pero los que encubrieron y desmintieron Nuestros signos, y renegaron de Ajirah, estarán reunidos en un mismo lugar para recibir el castigo. (17) Así pues, adorad a Allah cuando llegue la tarde y al alba (18) –Él es el Alabado en los Cielos y en la Tierra– y por la noche y al mediodía. (19) Hace salir lo vivo de lo muerto y lo muerto de lo vivo, y vivifica la tierra después de haber estado muerta. De esa misma forma se os hará salir[1110]. (20) Entre Sus signos está el que os creara de tierra, luego fuerais humanos –bashar– esparcidos. (21) Y entre Sus signos está el que haya creado para vosotros, de vosotros mismos, parejas para que os conozcáis y viváis juntos en mutua confianza, y ha dispuesto que entre vosotros haya amor y misericordia. En eso hay signos para los que reflexionan. (22) Y entre Sus signos está la creación de los Cielos y de la Tierra, y la diversidad de vuestras lenguas y colores. En eso hay signos para los que escudriñan la creación. (23) Y entre Sus signos está el que durmáis de noche y de día y busquéis el sustento, que por Su gracia está esparcido por toda la Tierra. En todo ello hay signos para los que reflexionan sobre aquello que se les revela. (24) Y entre Sus signos está el que os muestra el relámpago y lo veis con temor y anhelo, y hace que caiga agua del cielo con la que vivifica la tierra después de haber estado muerta. En eso hay signos para la gente que razona. (25) Y entre Sus signos está el que el Cielo y la Tierra se sostengan firmes siguiendo Su plan. Luego, cuando os llame una vez para que salgáis de la tierra, saldréis de ella. (26) A Él pertenecen cuantos hay en los Cielos y en la Tierra. Todos a Él se muestran obedientes. (27) Es Él Quien comienza la creación y luego la devuelve a su inicio. Eso es algo todavía más insignificante para Él. Tiene el más alto parangón en los Cielos y en la Tierra –el Poderoso, el Sabio. (28) Os pone un ejemplo sacado de vosotros mismos –¿Acaso tenéis entre vuestros siervos y esclavos socios con los que compartís como iguales el sustento que os damos, y los teméis como teméis a los hombres libres como vosotros? Así es cómo explicamos las aleyas a la gente que razona[1111]. (29) Pero no, los infames siguen sus pasiones sin conocimiento alguno. ¿Mas quién podrá guiar a quien Allah extravía? No tendrán en quien apoyarse. (30) Así pues, mantente firme en el Din como hanifa[1112]fitrah[1113] en la que Allah ha creado a los hombres –nas. No se puede substituir la creación de Allah. Este es el preciado Din que nunca cambia. Sin embargo, la mayoría de los hombres –nas– no son conscientes de esta realidad. (31) Volveos a Él arrepentidos y tomad en serio Sus advertencias[1114]. Estableced la salah y no seáis de los idólatras (32) –de ésos que se han desunido en su Din y se han dividido en sectas. Cada facción está contenta con lo suyo. (33) Cuando les toca un mal a los hombres –nas, suplican a su Señor y a Él se vuelven arrepentidos. Luego, cuando les da a probar Su rahmah, un grupo de ellos da poder a otros aparte de su Señor (34) para encubrir lo que les damos. Tomadlo, pues, que ya sabréis. (35) ¿O acaso hemos hecho descender sobre ellos una autoridad que les habla de aquello a lo que dan poder? (36) Cuando les hacemos probar a los hombres –nas– una rahmah, se alegran por ella, pero si les sobreviene algún mal por culpa de sus obras, entonces se desesperan, llevados por el extravío en el que viven. (37) ¿Acaso no ven que Allah da el sustento en abundancia o lo limita siguiendo Su plan? En ello hay signos para la gente que cree. (38) Dad lo que por derecho les corresponde a los familiares más allegados, al pobre y al viajero. Ello es mejor para los que buscan la complacencia de Allah. Ésos son los que saldrán victoriosos. (39) Sabed que lo que deis de la usura con la que aumenta el capital de la gente –nas– no se incrementará ante Allah. Mas lo que deis de zakah, buscando la complacencia de Allah, se os devolverá multiplicado. (40) Es Allah Quien os ha creado y Quien os sustenta; Quien os hará morir para luego devolveros a la vida. ¿Alguno de esos a los que dais poder en vez de dárselo a Allah puede hacer algo así? ¡Perfecto es Allah más allá de toda contingencia, y más allá de aquello con lo que Le asocian! (41) La corrupción se ha extendido por la tierra y por el mar a causa de las obras de los hombres para hacerles probar parte del castigo que merece su forma de actuar, y para que puedan volver a la rectitud. (42) Diles que recorran estos territorios y miren cómo acabaron los que hubo antes de ellos. La mayoría eran de los idólatras. (43) Así pues, mantente firme en el preciado Din que nunca cambia antes de que llegue un Día en el que Allah no permita volver. Ese Día estarán separados (44) –quienes hayan encubierto la verdad, para ellos será su encubrimiento; y quienes hayan obrado con rectitud, ellos mismos se habrán facilitado el camino– (45) para retribuir con Su gracia a quienes hayan creído y hayan obrado con rectitud. Él no ama a los encubridores. (46) De entre Sus signos están los vientos que Él envía, anunciadores de buenas nuevas para que probéis Su rahmah, para que la nave[1115] surque las aguas como está establecido en Su plan, para que busquéis el sustento que por Su gracia está esparcido por toda la Tierra y para que seáis agradecidos. (47) Ya antes de ti habíamos enviado Mensajeros a sus pueblos. Fueron a ellos con la clarificación, y deshicimos los agravios de los nefarios. Era Nuestro deber apoyar a los creyentes. (48) Es Allah Quien envía los vientos que hacen que aparezcan las nubes y las extiende en el cielo según Su plan y las fragmenta, y ves como la lluvia sale de ellas. Cuando la hace caer sobre aquellos de Sus siervos que Su voluntad ha elegido, éstos se llenan de júbilo. (49) Sin embargo, antes de que se la enviáramos estaban desesperados. (50) Observa, pues, las huellas de la rahmah de Allah –cómo da vida a la tierra después de haber estado muerta. Así vivificará a los muertos. Él tiene el poder sobre todas las cosas. (51) Si les enviamos un viento que haga que sus cultivos amarilleen y palidezcan, persistirán después en encubrir los favores con los que Allah les había agraciado. (52) Ten pon seguro que no podrás hacer que oigan los muertos ni que los sordos escuchen la llamada mientras se alejan, dando la espalda. (53) Ni puedes sacar a los ciegos de su extravío. Sólo escuchan aquellos que creen en Nuestras aleyas y están sometidos –muslimun. (54) Es Allah Quien os crea débiles. Después de ser débiles, os da fuerza, y después de ser fuertes, os hace débiles y encanece vuestro cabello[1116]. Él crea siguiendo Su plan, y actúa según Su conocimiento. Él es el Poderoso. (55) El Día en que se establezca la Hora los nefarios jurarán no haber permanecido muertos más de una hora. De esa misma forma se engañaban en la vida del mundo. (56) Dirán aquellos a los que se les dio el conocimiento y el iman: “Habéis permanecido, según el Kitab de Allah, hasta el Día del Resurgimiento, y éste es el Día del Resurgimiento. Sin embargo, vosotros no erais conscientes de esta realidad.” (57) Ese Día ninguna excusa les servirá a los infames ni podrán volver al mundo para hacer el bien. (58) En este Qur-an tiene el hombre –nas– toda clase de ejemplos y alegorías, pero aunque vayas a ellos con un signo, los encubridores dirán: “Sois unos farsantes.” (59) Así es cómo Allah sella los corazones de los que no razonan. (60) La promesa de Allah es verdadera. Así pues, resiste. No permitas que te tambaleen esos que no tienen certeza[1117].

 

 

 

 

  1. SURA DE LUQMAN (LUQMAN)

سُورَةُ لُقمَانَ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Alif, Lam, Mim[1118]. (2) Esas son aleyas del Kitab[1119] que establece el juicio correcto sobre todos los asuntos. (3) Guía y rahmah para los que obran con rectitud (4) –los que establecen la salah, dan la zakah y de Ajirah tienen certeza[1120]. (5) Esos son los que siguen firmemente la guía de su Señor y los que saldrán victoriosos. (6) Entre la gente –nas– los hay que pagan para que otros canten y reciten frívolos poemas o cuentos con los que extraviar del camino de Allah, sin ningún conocimiento, y burlarse de él. Esos tendrán un ignominioso castigo[1121]. (7) Cuando se les recitan Nuestras aleyas, se dan media vuelta ensoberbecidos, como si no las oyeran, como si tuvieran tapados los oídos. Anúnciales un doloroso castigo. (8) Los que crean y actúen con rectitud tendrán los Jardines de las Delicias (9) en los que permanecerán para siempre. La promesa de Allah es verdadera. Él es el Poderoso, el Sabio. (10) Creó los Cielos sin columnas que podáis ver. Puso en la Tierra cordilleras para que no se inclinase con vosotros y diseminó por ella todo tipo de animales –dab-bah. Enviamos agua del cielo con la que hicimos crecer todo tipo de nobles especies. (11) Esta es la creación de Allah. Mostradme lo que han creado esos a los que dais poder aparte de Él. Mas no podréis, pues no han creado nada. Los infames están en un claro extravío. (12) A Luqman le dimos la Hikmah[1122] para que fuese agradecido con Allah, pues quien es agradecido, consigo mismo lo es; y quien encubre los dones de Allah que sepa que Allah es en Sí Mismo Suficiente, el Alabado. (13) Le dijo Luqman[1123] a su hijo para aleccionarle y ponerle en guardia: “¡Hijo mío! No des poder a otro que a Allah, pues hacerlo es la peor de las infamias.” (14) Hemos encargado al hombre –insan– que cuide de sus padres. Su madre lo llevó en el vientre fatiga tras fatiga y lo amamantó durante dos años. “Sé agradecido Conmigo y con tus padres. En Mí confluyen todos los destinos. (15) Mas si intentan por todos los medios que Me asocies algo de lo que no tienes conocimiento, entonces no les obedezcas, pero acompáñales de la mejor manera en la vida de este mundo, y sigue el camino de los que a Mí se vuelven arrepentidos. Después a Mí regresareis y os mostraré todas vuestras obras.” (16) “¡Hijo mío! Sabe que si hubiera algo del peso de un grano de mostaza dentro de una roca o en los Cielos o en la Tierra, Allah lo sacaría a la luz.” Allah es el Sutil, el Conocedor de Todos los Registros. (17) “¡Hijo mío! Establece la salah, ordena lo que es razonable, prohíbe la iniquidad y resiste a todo infortunio que te acontezca.” Para ello hace falta determinación. (18) “No pongas una mueca de desprecio a la gente ni andes por la Tierra con altivez, pues Allah no ama al pérfido y jactancioso. (19) Camina con paso moderado y baja la voz, pues en verdad que el sonido más estentóreo es el sonido del asno.” (20) ¿Acaso no veis que Allah os ha subordinado todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra y os ha colmado de bendiciones manifiestas y ocultas? Entre los hombres –nas– los hay que discuten sobre Allah sin ningún conocimiento ni guía ni Kitab iluminador. (21) Cuando se les dice: ¡Seguid lo que Allah ha hecho descargar! Dicen: “¡De ninguna manera! Seguiremos aquello en lo que encontramos a nuestros padres.” ¿Acaso el shaytan no los está llamando al castigo del sair[1124]? (22) Quien se someta a Allah por completo y actúe con rectitud se habrá aferrado al asidero más firme. En Allah terminan todos los asuntos. (23) Que no te apesadumbren los que encubren la verdad. A Nosotros han de volver y les daremos noticias claras de lo que hicieron. Allah conoce lo que hay en su interior. (24) Les dejaremos que sigan distraídos ocupados en sus quehaceres por un tiempo y luego los arrastraremos a un terrible castigo. (25) Si les preguntas quién creó los Cielos y la Tierra, te dirán: “Allah.” Alabado sea Allah. Sin embargo, la mayoría de ellos no son conscientes de esta realidad. (26) De Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Él es en Sí Mismo Suficiente, el Alabado. (27) Aunque los árboles de la Tierra fueran cálamos y el mar junto con otros siete mares tinta, las palabras de Allah no se agotarían. Allah es el Poderoso, el Sabio. (28) No ha sido vuestra creación ni será vuestro resurgimiento, sino como el de una sola nafs[1125]. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y ve la intención que os mueve a actuar. (29) ¿Acaso no ves que Allah hace que la noche penetre en el día y que el día penetre en la noche; y que ha subordinado al Sol y a la Luna de manera que fluyan hacia un plazo determinado? Allah tiene el registro completo de todas vuestras acciones. (30) Y ello porque Allah es la Verdad y aquello que invocáis fuera de Él es la falsedad, y porque Allah es el Altísimo, el Grande. (31) ¿Acaso no ves cómo fluye la nave[1126] por el mar como una gracia de Allah para mostraros Sus signos? En ello hay un signo para los que resisten y son agradecidos. (32) Si les cubre una ola y les paraliza como si estuvieran en una celda, suplican a Allah con toda la sinceridad de su corazón, pero cuando les ponemos a salvo en tierra, entonces algunos de ellos se quedan a medias en su creencia. Sólo los nefarios y encubridores niegan Nuestros signos. (33) ¡Hombres –nas! Temed a vuestro Señor y temed un Día en el que los padres no podrán rescatar a sus hijos ni los hijos podrán rescatar a sus padres. La promesa de Allah es verdadera. Que no os engañe la vida de este mundo ni os desvíe el seductor de la adoración de Allah. (34) Allah es Quien tiene el conocimiento de la Hora, Quien hace que caiga la buena lluvia y Quien conoce lo que hay en las matrices. Nadie sabe lo que le deparará el mañana ni en qué tierra morirá. Allah tiene el registro completo de todas vuestras acciones, y actúa según Su conocimiento[1127].

 

 

 

 

  1. SURA DE LA POSTRACIÓN (AS-SAYDAH)

سُورَةُ السَّجْدَةِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Alif, Lam, Mim[1128]. (2) Descarga del Kitab, del verdadero Kitab del Señor de Todos los Dominios. (3) ¿O acaso dicen que se lo inventa? Antes bien, es la verdad de tu Señor para que adviertas a una gente a la que no le había llegado ningún advertidor antes de ti, y para que así se guíen. (4) Es Allah Quien ha creado los Cielos y la Tierra y lo que entre ambos hay en seis días. Luego ha tomado el control de Su creación desde el Arsh. No tenéis aparte de Él en quien apoyaros ni tenéis quien interceda por vosotros. ¿No vais a reflexionar? (5) Desde el Cielo administra Su plan que se ejecuta en la Tierra y luego asciende a Él –todo ello en un día que equivale a mil años de los vuestros. (6) Conoce el Ghaib[1129] y lo manifiesto. Él es el Poderoso, el Compasivo. (7) Todo lo ha creado de la mejor manera. Comenzó[1130] la creación del hombre –insan– del barro. (8) Luego hizo que su descendencia se produjera a partir de una célula transportada en un agua salobre. (9) Luego lo preparó e insufló en ello Su Ruh, y os dio el oído, la vista y el fuad. ¿Qué poco es lo que agradecéis! (10) Dicen: “¡Acaso cuando estemos bajo tierra, seremos creados de nuevo?” De esa forma encubren el encuentro con su Señor. (11) Se os llevará el malak[1131] de la muerte, el que es responsable de vosotros. Luego regresareis a vuestro Señor. (12) Si vieras cuando los nefarios inclinen la cabeza ante su Señor y digan: “¡Señor nuestro! Ahora tenemos plena percepción y plena certeza. Haznos regresar para que actuemos con rectitud[1132].” (13) Si hubiese sido esa Nuestra voluntad, habríamos guiado a cada nafs[1133]. Sin embargo, “se ha de cumplir Mi plan –llenaré yahannam de yin y de hombres –nas, todos juntos.” (14) Así pues, gustad el castigo por haber olvidado el Día del Encuentro –este Día– y hoy somos Nosotros los que nos hemos olvidado de vosotros. ¡Gustad el castigo incesante por lo que hicisteis! (15) Sólo creen en Nuestras aleyas aquéllos que cuando se les recitan, caen postrados, alaban a su Señor declarando Su perfección más allá de toda contingencia, y no se muestran altivos. (16) Abandonan sus lechos para invocar a su Señor con temor y anhelo, y dan del sustento que de Nosotros reciben. (17) Ninguna nafs sabe las delicias que le esperan como galardón por haber actuado con rectitud. (18) ¿Acaso es el creyente como el rebelde[1134]? En absoluto son iguales. (19) Los que crean y actúen con rectitud tendrán por morada el Jardín. En él serán agasajados por sus obras. (20) En cuanto a los rebeldes, tendrán el fuego por morada. Cada vez que quieran salir de él, allí serán devueltos y se les dirá: “¡Gustad el castigo del fuego, ese que negabais!” (21) Primero les haremos probar lo más débil del castigo, no lo más fuerte, para que de esta forma quizás vuelvan al camino de rectitud. (22) ¿Quién puede haber más infame que aquel al que se le recitan las aleyas de su Señor y se aparta de ellas? Desharemos los agravios de los nefarios. (23) Le dimos a Musa el Kitab. No tengas ninguna duda de su encuentro[1135]. Lo hicimos guía para los Banu Isra-il. (24) Mientras resistieron y tuvieron certeza de Nuestros signos, hicimos de algunos de ellos dirigentes que guiasen según les ordenábamos. (25) Ten por seguro que tu Señor juzgará entre ellos el Día del Resurgimiento sobre aquello en lo que discrepaban. (26) ¿Acaso no les sirven de guía todos los pueblos que hemos destruido antes de ellos? Caminan por donde estaban sus habitaciones. En eso hay signos. ¿Es que no escuchan? (27) ¿Acaso no ven que conducimos el agua a una tierra seca y sacamos de ella cultivos de los que comen su ganado y ellos mismos? ¿Es que no perciben la realidad de las cosas? (28) Dicen: “¿Cuándo llegará la separación[1136] si es verdad lo que decís?” (29) El Día de la Separación de nada les servirá a los encubridores su iman ni se les retrasará su tiempo. (30) Así pues, apártate de ellos y mantente a la espera, que también ellos aguantan expectantes.

 

 

 

 

  1. SURA DE LOS COALIGADOS (AL-AZHAB)

سُورَةُ الأَحْزَابِ

Medinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) ¡Profeta! Toma en serio las advertencias de Allah[1137] y no obedezcas a los encubridores ni a los hipócritas. Allah actúa y juzga según Su conocimiento, y es el Sabio. (2) Antes bien, sigue lo que se te inspira de tu Señor. Allah tiene el registro completo de todas vuestras acciones. (3) Abandónate en Allah. Allah basta como protector[1138]. (4) Allah no le ha dado al hombre el tener dos corazones en el pecho ni ha hecho que vuestras esposas a las que divorciáis sean la espalda de vuestras madres[1139] ni ha hecho que los que adoptáis sean vuestros hijos. Esas son meras palabras que salen de vuestras bocas, pero Allah dice la verdad y guía al camino de rectitud. (5) Llamadles por el nombre de sus padres. Eso es más justo ante Allah. Mas si no conocierais a sus padres, son vuestros hermanos en el Din y vuestros pupilos. No incurrís en falta en aquello que hagáis por error, sino en lo que salga de vuestros corazones teniendo plena consciencia de ello. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (6) El Profeta tiene más derecho sobre los creyentes que ellos mismos, y deberán tratar a sus esposas como si fueran sus madres. La relación de consanguinidad en el Kitab de Allah es antes que la que se tenga con los creyentes y con los que hayan emigrado –muhayirin, salvo lo que es debido a vuestros compañeros. Así está registrado en el Kitab lineado[1140]. (7) Cuando hicimos el pacto con los profetas –contigo, con Nuh, con Ibrahim, con Musa y con Isa hijo de Mariam– fue un pacto solemne, (8) para constatar la veracidad de los veraces. A los encubridores les ha preparado un doloroso castigo. (9) ¡Creyentes! Recordad la gracia que Allah tuvo con vosotros cuando os llegó un ejército y mandamos contra él un viento huracanado y soldados que no veíais. Allah es consciente de la intención que os mueve a actuar. (10) Os llegaban de todas partes. Los ojos bizqueaban y los corazones llegaban hasta la garganta, y elucubrabais sobre Allah. (11) Allí los creyentes fueron puestos a prueba y sacudidos hasta en lo más profundo de su ser. (12) Los hipócritas y aquellos que tenían una enfermedad en el corazón decían: “Lo que Allah y Su Mensajero nos habían prometido no ha resultado ser, sino un engaño.” (13) Una de las taifas dijo: “¡Gentes de Yazrib[1141]! ¡No podréis resistir! Volveos.” Hubo otros que pidieron dispensa al Profeta diciendo: “Nuestras casas han sido dañadas,” pero no habían sido dañadas, tan sólo querían abandonar la lucha. (14) Si el enemigo hubiese tomado la ciudad y después les hubiesen llamado a la rebelión, les habrían seguido sin necesidad de que les forzasen a ello. (15) Sin embargo, ya antes habían pactado con Allah que no se echarían atrás. El pacto con Allah exige cumplimiento. (16) Hazles entender que de nada sirve huir de la muerte o de la lucha, pues aun si lo lograsen, ¿cuánto más vivirían? (17) ¿Quién podría impedir que se cumpliera la voluntad de Allah si quisiera causaros algún mal o tener rahmah de vosotros? Aparte de Allah no encontrarían quien les protegiera ni en quien apoyarse. (18) Allah conoce a los que de vosotros ponen obstáculos para impedir que la gente siga al Mensajero, y a los que apenas toman parte en la lucha y dicen a sus hermanos: “¡Eh, venid a nosotros!” (19) Son avarientos con vosotros. Cuando sienten miedo, los ves que te miran con los ojos vueltos, como el que se desvanece ante la muerte. Cuando el miedo se aleja, os ofenden con su mordacidad, codiciosos de los bienes que habéis obtenido. Esos no creen y Allah ha hecho vanas sus obras. Eso es fácil para Allah. (20) Contaban con que los coaligados no se retirarían. Si vinieran de nuevo, ellos preferirían estar en el desierto con los beduinos, informándose de vuestra suerte. Si estuvieran con vosotros, poco es lo que se involucrarían en la lucha. (21) En el Mensajero tenéis un hermoso ejemplo para quien tenga esperanza en Allah y en el Último Día, y le haga recordarle constantemente la creación de Allah. (22) Cuando los creyentes vieron a los coaligados, dijeron: “Esto es lo que Allah y Su Mensajero nos habían prometido. Allah y Su Mensajero han dicho la verdad,” y no hizo, sino aumentar su iman y su entrega. (23) Entre los creyentes hay hombres que han sido fieles a su pacto con Allah. Los hay que ya han dado su vida y los hay que esperan, pero en nada ha cambiado su posición, (24) y ello para que Allah recompense a los veraces por su sinceridad y castigue a los hipócritas o acepte su arrepentimiento según Su voluntad. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (25) Allah hace que la ira de los encubridores se vuelva contra ellos mismos, de forma que pierdan toda ventaja en la lucha. Allah les basta a los creyentes en el combate. Allah es el Fuerte, el Poderoso. (26) Arrojando terror en sus corazones, hizo bajar de sus fortificaciones a aquéllos de la Gente del Kitab que les habían ayudado. A unos los matasteis y a otros los hicisteis prisioneros. (27) Os ha hecho heredar su tierra, sus casas y sus riquezas, además de un territorio[1142] al que no teníais acceso. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (28) ¡Profeta! Aclara a tus esposas que si lo que desean es la vida de este mundo y su fascinación, pueden venir para que les aprovisiones y las dejes ir de la mejor manera, (29) pero si lo que desean es la complacencia de Allah y de Su Mensajero, así como la morada de Ajirah, que sepan que Allah ha preparado para quienes de ellas actúen con rectitud un inmenso galardón. (30) ¡Mujeres del Profeta! A la que de vosotras cometa un acto claro de indecencia se le doblará el castigo. Eso es fácil para Allah. (31) Y a la que de vosotras sea obediente a Allah y a Su Mensajero, y actúe con rectitud, le retribuiremos doblemente y le prepararemos un generoso sustento. (32) ¡Mujeres del Profeta! No sois como las demás mujeres. Si tenéis temor, no seáis complacientes al hablar de manera que podáis despertar el deseo en aquellos en cuyo corazón haya una enfermedad. Hablad, pues, de forma adecuada. (33) Permaneced en vuestras casas, y no mostréis vuestros encantos como en el tiempo de la ignorancia –yahiliyyah. Estableced la salah, entregad la zakah y obedeced a Allah y a Su Mensajero. ¡Gente de la casa! Allah sólo quiere purificaros y manteneros alejados de lo reprobable. (34) Tened presentes las aleyas de Allah que se recitan en vuestras casas y la Hikmah que escucháis. Allah es el Sutil, y tiene el registro completo de todas las cosas. (35) Allah pondrá a salvo de que les toque el castigo a los musulmanes y a las musulmanas, a los creyentes y a las creyentes, a los piadosos y a las piadosas, a los veraces y a las veraces, a los que resisten y a las que resisten, a los temerosos y a las temerosas, a los que dan y a las que dan de su provisión, a los que ayunan y a las que ayunan, a los virtuosos y a las virtuosas, y a los que recuerdan mucho a Allah y a las que Le recuerdan. Para todos ellos ha preparado Allah un enorme galardón. (36) No deben los creyentes ni las creyentes elegir cuando Allah y Su Mensajero han decidido un asunto. Quien desobedezca a Allah y a Su Mensajero habrá caído en un claro extravío[1143]. (37) Cuando le dijiste a aquel a quien Allah había favorecido y al que también tú habías favorecido: “Retén a tu esposa y teme a Allah,” mientras escondías en tu interior, por temor a los hombres, lo que Allah mostraría, y Allah es más digno de ser temido. De manera que cuando cesó el deseo de Zaid hacia su esposa, te la dimos a ti en matrimonio para que los creyentes no tuvieran ningún impedimento en casarse con las mujeres de sus hijos adoptivos, siempre que éstos no tuvieran ya deseo de seguir con ellas. El plan de Allah es inexorable. (38) No debe el Profeta sentir presura en lo que Allah le ha prescrito. Esa ha sido siempre la sunnah de Allah con los que ya pasaron –no se puede eludir el plan de Allah– (39) con los que transmitieron los mensajes de Allah y sólo a Él temieron. Allah basta para llevar la cuenta. (40) Muhammad no es el padre de ninguno de vuestros hombres, sino el Mensajero de Allah y el sello de los Profetas. Es Allah Quien tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (41) ¡Creyentes! Manteneos en el recuerdo constante de Allah, (42) y adoradle mañana y tarde. (43) Es Él quien derrama Su gracia sobre vosotros y Sus malaikah la distribuyen para sacaros de las tinieblas a la luz, y es compasivo con los creyentes. (44) El saludo que recibirán el Día en que se encuentren con Él será –salam. Les habrá preparado una generosa acogida. (45) ¡Profeta! Te hemos enviado como testigo, como anunciador de buenas nuevas y como advertidor (46) para que llames a la gente a Allah, siguiendo Su voluntad, y como una lámpara resplandeciente. (47) Anuncia a los creyentes la buena nueva de que recibirán de Allah mucho más de lo que les corresponde por sus acciones. (48) No obedezcas a los encubridores ni a los hipócritas, ni tomes en consideración sus ofensas[1144]. Abandónate en Allah. Allah basta como protector. (49) ¡Creyentes! Si os casáis con mujeres creyentes y luego las divorciéis sin haber tenido relaciones sexuales con ellas, no tenéis que contar ningún periodo de espera. Beneficiarlas con algo que les deis y terminad vuestra relación matrimonial de la mejor manera. (50) ¡Profeta! Te hacemos lícitas tus esposas, a las que diste sus correspondientes dotes, y las cautivas que Allah te haya dado como botín, y las hijas de tus tíos maternos y las de tus tías maternas que hayan emigrado contigo, y cualquier mujer creyente que se ofrezca al Profeta si el Profeta quiere tomarla en matrimonio. Esto es exclusivo para ti, no para los creyentes. Sabemos lo que les hemos hecho preceptivo a ellos en lo referente a sus esposas y a las cautivas que posean, y ello para que no sientas presura. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (51) Difiere el turno de la que quieras de ellas y recibe a la que quieras. Y si deseas alguna que hayas mantenido apartada, no incurres en falta si la traes de nuevo. Esto será para ellas un consuelo, de modo que no se sientan abatidas y estén satisfechas con lo que les des. Allah conoce lo que hay en vuestros corazones. Allah actúa según Su conocimiento, y controla Su ira. (52) Después de lo que se te acaba de mencionar, no son lícitas para ti otras mujeres ni que dejes a una de tus esposas para sustituirla por otra, aunque te admire su belleza, a excepción de las cautivas que poseas. Nada queda fuera de la atenta observación de Allah. (53) ¡Creyentes! No entréis en las estancias del Profeta, a menos que os de permiso y os invite a comer. Mas no estéis esperando a que ocurra. Si sois invitados, entrad, y una vez hayáis comido, retiraos y no os quedéis hablando con familiaridad. Eso es algo que le molesta al Profeta, pero le da vergüenza decíroslo. Allah no se avergüenza de la verdad. Y cuando les pidáis a ellas algún menester, hacedlo desde detrás de una cortina. Esto es más puro para vuestros corazones y para los suyos. No le causéis ningún perjuicio al Mensajero de Allah. No os está permitido, bajo ningún concepto, casaos con sus esposas cuando él ya no esté. Eso sería muy grave ante Allah. (54) Tanto si mostráis algo como si lo ocultáis, sabed que Allah tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (55) Ellas no incurren en falta[1145] en cuanto a sus padres, hijos, hermanos, hijos de sus hermanos y de sus hermanas, sus mujeres y sus cautivos. Y que teman a Allah, pues nada se esconde a Su conocimiento. (56) Allah y Sus malaikah alaban al Profeta. ¡Creyentes! Alabadle y saludadle con un saludo de paz. (57) A los que ofendan a Allah y a Su Mensajero, Allah los maldecirá en esta vida y en la de Ajirah. Les ha preparado un ignominioso castigo. (58) Los que ofendan a los creyentes y a las creyentes sin nada que lo justifique habrán cargado con una calumnia y un flagrante delito. (59) ¡Profeta! Di a tus esposas, a tus hijas y a las mujeres de los creyentes que se cubran con sus túnicas[1146] para que de esta forma se las reconozca y no se las ofenda. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (60) Si los hipócritas, los que tienen una enfermedad en el corazón y los que crean discordia en Medina no deponen su actitud, te daremos un claro dominio sobre ellos y, luego, no podrán seguir oprimiéndote, sino por un poco más de tiempo. (61) ¡Malditos sean! Allí donde quiera que los encontréis, capturarlos y matadlos (62) –sunnah de Allah con los que ya pasaron. No encontrarás en la sunnah de Allah ningún cambio. (63) Te pregunta la gente –nas– acerca de la Hora. Aclárales que solamente Allah tiene ese conocimiento. Cómo, pues, podrías saber si la Hora está cerca. (64) Allah maldice a los encubridores y les ha preparado el sair[1147]. (65) En él permanecerán para siempre, y no encontrarán quien les proteja ni en quien apoyarse. (66) El Día en que se les ponga de cara contra el fuego dirán: “¡Ojalá hubiéramos obedecido a Allah y al Mensajero!” (67) Dirán: “¡Señor nuestro! En realidad obedecimos a la gente importante de nuestro tiempo[1148], y fueron ellos los que nos extraviaron del camino. (68) ¡Señor nuestro! Dóblales el castigo y maldícelos.” (69) ¡Creyentes! No seáis como los que ofendieron a Musa diciendo de él lo que más tarde Allah mostraría ser falso[1149]. Él tiene ante Allah una honorable posición. (70) ¡Creyentes! Tomad en serio las advertencias de Allah y hablad juiciosamente. (71) Vuestras obras serán aceptadas y perdonará vuestras faltas. Los que obedezcan a Allah y a Su Mensajero, esos son los que saldrán victoriosos. (72) Ofrecimos ser depósito de la consciencia a los Cielos, a la Tierra y a las montañas, pero rechazaron cargar con ella, llenos de temor. Cargó con ella el hombre –insan. En verdad que mostró ser opresor consigo mismo e ignorante. (73) Y ello para que Allah castigara a los hipócritas y a las hipócritas, a los idólatras y a las idólatras, y aceptara el arrepentimiento de los creyentes y de las creyentes[1150]. Allah es el Perdonador, el Compasivo.

 

 

 

 

  1. SURA DE SABA

سُورَةُ سَبَاءٍ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) ¡Alabado sea Allah! Suyo es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. El Alabado en Ajirah, el Sabio, el Conocedor de Todos los Registros. (2) Sabe lo que penetra en la tierra y lo que sale de ella; lo que baja del cielo y lo que a él asciende –el Compasivo, el Perdonador. (3) Dicen los encubridores: “No ha de llegarnos la Hora.” Diles que ni lo duden, por tu Señor que ha de llegarles –el Conocedor del Ghaib[1151]. No escapa a Su conocimiento el peso de un átomo ni en los Cielos ni en la Tierra. Ni hay algo menor ni mayor que eso que no esté registrado en un Kitab[1152] inalterable (4) para retribuir a los que crean y actúen con rectitud –esos son los que obtendrán Nuestro perdón y un generoso sustento. (5) Los que se esfuerzan en invalidar Nuestras aleyas sufrirán el castigo de un doloroso tormento. (6) Los que han recibido el conocimiento entenderán que aquello que se hace descargar sobre ti de tu Señor es la Verdad y guía al camino del Poderoso, del Alabado. (7) Dicen los encubridores: “¿Queréis que os indiquemos a un hombre que os anuncia que cuando hayáis sido dispersados en pedazos y reducidos a polvo seréis creados de nuevo? (8) Ha inventado esa patraña y dice que viene de Allah, o quizás sea un poseso.” Pero no, los que no creen en Ajirah[1153] se hunden en el infortunio y en el más lejano extravío. (9) ¿Acaso no ven como el Cielo y la Tierra llenan todo su espacio? Si esa fuera Nuestra voluntad, haríamos que ésta se los tragara o que cayera sobre ellos un trozo de cielo. En eso hay un signo para todo siervo que se vuelve a su Señor arrepentido. (10) Agraciamos a Daud. “¡Principales y sacerdotes! Volveos a Mí con él arrepentidos, y también vosotros, los voladores.” Y le enseñamos a trabajar el hierro (11) para que hiciera cotas de malla insertando en orden preciso los diferentes aros. “¡Obrad con rectitud! Soy consciente de la intención que os mueve a actuar.” (12) A Sulayman le sometimos el viento. La distancia que recorría en una mañana equivalía a la que antes recorría en un mes; y de la misma forma, la que recorría en una tarde equivalía a la que antes recorría en un mes. E hicimos que manara para él una fuente de cobre fundido. Y había de los yin que trabajaban para él por la voluntad de su Señor. A quien de ellos se hubiera apartado de Nuestro mandato, le habríamos hecho gustar el castigo del sair. (13) Hacían todo lo que él les ordenaba que hiciesen –imponentes edificios escalonados, estatuas e imágenes, jofainas como aljibes y marmitas tan pesadas que no se podían mover[1154]. ¡Familia de Daud! Reconoced las bendiciones que os hemos otorgado. “Pocos son mis siervos agradecidos.” (14) Cuando decretamos que muriera, lo único que les hizo darse cuenta de su muerte fue que el gusano de la tierra carcomió su bastón. Cuando cayó, comprendieron los yin que si hubieran conocido el Ghaib, no habrían permanecido en el ignominioso castigo[1155]. (15) El lugar en el que habitaban era un signo para la gente de Saba, dos jardines, a derecha e izquierda –comed de la provisión que vuestro Señor os ha asignado y agradecedle– una buena tierra y un Señor que perdona a Sus siervos. (16) Pero se desentendieron y enviamos contra ellos un torrente de agua que desbordó el dique y convertimos esos dos jardines en otros dos cuyos árboles que otrora daban suculentos frutos yacían ahora empobrecidos y no producían, sino tamariscos de frutos amargos y algunos azufaifos. (17) De esta manera les pagamos por haber encubierto Nuestra gracia. Así es como pagamos a los encubridores. (18) Habíamos dispuesto entre ellos y las ciudades que habíamos bendecido otros emplazamientos que les sirvieran de estaciones en sus viajes[1156]. “Viajad a salvo a través de ellos de noche y de día.” (19) Mas dijeron: “¡Señor nuestro! Haz las etapas de nuestros viajes más largas,” y de esta forma se perdieron a sí mismos, víctimas de su propia rebeldía. Hicimos de ellos historia pasada y los dispersamos como trizas que esparce el viento. En eso hay signos para los que resisten y son agradecidos[1157]. (20) Así fue como se confirmó la opinión que de ellos tenía Iblis. Le siguieron, a excepción de un grupo de creyentes. (21) Mas no fue porque tuviera ninguna autoridad sobre ellos, sino para distinguir a los que creían en Ajirah[1158] de los que de ella se sentían recelosos. Tu Señor preserva en Su consciencia todas las cosas. (22) Diles que llamen a los que afirmaban que tenían poder aparte de Allah. Su dominio no abarca ni siquiera el peso de un átomo en los Cielos o en la Tierra, ni tienen en ellos participación alguna ni Él se apoya en ninguno de ellos. (23) No habrá intercesión de la que beneficiarse ante Él, excepto la de quien Él autorice. Cuando se hayan repuesto de la consternación que aprisionaba sus corazones, se les preguntará: “¿Qué es lo que decía vuestro Señor?” Responderán: “La Verdad.” Él es el Altísimo, el Grande. (24) Pregúntales quién les sustenta desde los Cielos y desde la Tierra. Respóndeles que Allah. Así pues, ellos o vosotros debéis estar necesariamente guiados o en un claro extravío. (25) Aclárales que no se les pedirán cuentas por el daño que hayáis podido hacer ni a vosotros se os pedirán cuentas por lo que ellos hayan hecho. (26) Vuestro Señor os reunirá y distinguirá entre vosotros con la verdad. Él es Quien separa lo falso de lo verdadero. Tiene el conocimiento de todas las cosas, y según ese conocimiento actúa. (27) Pídeles que te muestren aquellos asociados a los que estaban conectados. ¡Mas cómo podrían! Él es Allah –el Poderoso, el Sabio. (28) No te hemos enviado a los hombres –nas, sino como anunciador de buenas nuevas y como advertidor. Sin embargo, la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (29) Dicen: “¿Cuándo se hará realidad esta amenaza si es verdad lo que decís?” (30) Tenéis una cita pendiente para un Día que no podréis retrasar ni adelantar una sola hora. (31) Dicen los encubridores: “Nunca creeremos en este Qur-an ni en lo que hubo antes de él.” ¡Si vieras a los infames cuando comparezcan ante su Señor y se reprochen unos a otros! Dirán los pusilánimes a los ensoberbecidos: “De no haber sido por vosotros, habríamos sido creyentes.” (32) Responderán los ensoberbecidos a los pusilánimes: “¿Fuimos acaso nosotros los que os impedimos seguir la guía cuando os llegó? La realidad es que erais de los nefarios.” (33) Dirán los pusilánimes a los ensoberbecidos: “No hacíais, sino maquinar de día y de noche, y ordenarnos que encubriéramos la verdad de Allah y que Le atribuyéramos semejantes[1159].” Se sentirán arrepentidos al ver el castigo. Pondremos argollas en los cuellos de los encubridores. ¿Acaso no reciben el pago que les corresponde por sus obras? (34) Cada vez que enviábamos a un pueblo un advertidor, sus jefes más corruptos les decían: “Renegamos de aquello con lo que se os ha enviado.” (35) Decían: “Nosotros tenemos más riquezas e hijos y no vamos a ser castigados.” (36) Recuérdales que tu Señor da el sustento en abundancia y también lo restringe según Su voluntad. Sin embargo, la mayoría de la gente –nas– no es consciente de ello. (37) No son vuestras riquezas ni vuestros hijos lo que os acercará a Nosotros, sino creer y actuar con rectitud. Esos recibirán un doble galardón por sus obras, y habitarán en estancias elevadas, sin que nada les turbe. (38) Los que se esfuerzan en invalidar Nuestras aleyas serán llevados al castigo. (39) Recuérdales que tu Señor da el sustento en abundancia y también lo restringe según Su voluntad. Todo aquello que deis Él os lo restituirá con creces. Nadie mejor que Él puede daros el sustento. (40) El Día que los reúna a todos y luego les pregunte a los malaikah: “¿Era a vosotros a quienes éstos adoraban?” (41) Dirán: “¡Lejos estás en Tu perfección de toda contingencia! Es a Ti a quien obedecemos, no a ellos. Era a los yin[1160] a los que adoraban, pues la mayoría de la gente creía en ellos.” (42) Hoy no tenéis poder para perjudicaros ni beneficiaros unos a otros. Diremos a los infames: “¡Gustad el castigo del fuego, ese que negabais!” (43) Cuando se les recitan Nuestras aleyas clarificadoras, dicen: “¿Quién es éste, sino un hombre que quiere apartaros de lo que vuestros padres adoraban?” Y dicen: “Esto no es más que una patraña que se ha inventado.” Dicen los encubridores cuando les llega la verdad: “Qué es esto, sino magia evidente.” (44) No les habíamos dado libros que pudieran estudiar ni les habíamos enviado, antes de ti, ningún advertidor. (45) Ya sus predecesores encubrieron la verdad y no se beneficiaron ni de la décima parte de lo que les habíamos dado. “Desmintieron a Mis Mensajeros. ¡Y cómo fue Mi castigo!” (46) Hazles entender que sólo les exhortas a que reflexionen por Allah, ya lo hagan individualmente o en grupo. Vuestro compañero no es un poseso, sino alguien que os advierte antes de que os llegue un terrible castigo. (47) Adviérteles que no les pides nada a cambio, pues retribuirte le corresponde únicamente a Allah. Nada se esconde a Su conocimiento. (48) Adviérteles que tu Señor no hace conjeturas como ellos, sino que habla con la verdad. Él es El Conocedor de los Ghuyub[1161]. (49) Ha llegado la verdad, y ¿qué ha originado la falsedad, y que originará de nuevo cuando todo haya perecido? (50) Hazles entender que si te extravías, para ti será el extravío; y si te guías, será gracias a lo que tu Señor te habrá inspirado. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y Su consciencia impregna todas las cosas. (51) Si vieras cuando, consternados y sin poder evadirse, sean agarrados ahí mismo (52) y digan: “Creemos en él.” Mas cómo podrán creer desde una posición tan distante de la creencia. (53) Ya antes lo habían desmentido y hacían conjeturas sobre el Ghaib desde un lejano extravío. (54) Se les impedirá que alcancen aquello que con tanto ardor desean, como ya antes se impidió que lo alcanzasen los de su misma creencia. Recelaban de la verdad.

 

 

 

 

  1. SURA DEL ORIGINADOR (FATIR)

سُورَةُ فَاطِرٍ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Alabado sea Allah, Originador[1162] de los Cielos y de la Tierra, Quien ha hecho a los malaikah[1163] Mensajeros, y los ha dotado de alas dobles, triples y cuádruples. Añade a la creación según Su plan. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (2) Nadie puede impedir que llegue a los hombres –nas– lo que Allah les concede de Su rahmah ni puede llegar a nadie si Él lo retiene. Él es el Poderoso, el Sabio. (3) ¡Hombres –nas! Despertad vuestra consciencia a las bendiciones que Allah derrama sobre vosotros. ¿Acaso existe, aparte de Allah, algún creador que os mande el sustento del cielo o lo haga salir de la tierra? No hay ilah, sino Él. Sin embargo, falseáis la verdad. (4) Si reniegan de ti, ya renegaron de los Mensajeros que te precedieron. A Allah vuelven todos los asuntos. (5) ¡Hombres –nas! Tened por seguro que la promesa de Allah es verdadera. Que no os engañe, pues, la vida de este mundo ni os engañe, encubriendo la verdad de Allah, el impostor. (6) El shaytan es para vosotros un enemigo. Tomadlo, pues, como tal. Lo que hace es llamar a los de su partido al tormento del sair. (7) Para los encubridores habrá un duro castigo, y para los que crean y actúen con rectitud habrá perdón y un inmenso galardón. (8) ¿Acaso puede haber mayor extravío que el de aquel a quien se le presentan como correctas sus malas acciones y éste las ve loables? Allah extravía y guía siguiendo Su plan[1164]. No te compadezcas de ellos. Allah conoce bien sus fabricaciones. (9) Es Allah Quien envía los vientos que mueven las nubes. Las conducimos hasta una región yerma, y de esta manera devolvemos la vida a la tierra que estaba muerta. Así será el Resurgimiento[1165]. (10) Quien desee el poder que sepa que todo él pertenece a Allah. Hasta Él asciende la buena palabra, y la acción recta a Él se eleva. Los que traman maldades tendrán un duro castigo y su maquinación perecerá. (11) Allah os creó de tierra, luego de un agua fecundadora eyaculada y luego os hizo en parejas. No hay hembra preñada o parturienta que no esté dentro de Su conocimiento. No le prolonga la vida a ninguna criatura ni se la acorta sin que antes no esté en un Kitab registrado[1166]. Eso es fácil para Allah. (12) No son iguales los dos mares –uno es dulce y bueno para beber, mientras que el otro es salobre, no potable, pero de ambos coméis carne fresca y extraéis adornos que os ponéis[1167]. Y ves la nave[1168] surcar el mar para que recorráis la Tierra por la que ha esparcido vuestro sustento y para que seáis agradecidos. (13) Hace que la noche penetre en el día y que el día penetre en la noche. Ha sometido al Sol y a la Luna. Todos ellos discurren hasta un término fijado. Ese es Allah, vuestro Señor. Suya es la soberanía. Aquellos a los que dais poder, aparte de Él, no tienen dominio ni sobre la piel que envuelve el hueso de dátil. (14) Si les suplicáis, no oyen vuestras súplicas, y aun si las oyeran, no os responderían. El Día del Resurgimiento os desmentirán. No pueden revelarte las noticias del Ghaib como lo hace Quien posee el registro de todas las cosas. (15) ¡Hombres –nas! Sois vosotros los que necesitáis a Allah, mientras que Allah es en Sí Mismo Suficiente, el Alabado. (16) Si fuera esa Su voluntad, os haría desaparecer y traerá nuevas criaturas. (17) Eso no es imposible para Allah. (18) Nadie cargará con el peso de otro; y si alguno, agobiado por el peso de su carga, le pidiera a otro que se la llevara, nadie podría hacerlo, aunque fuera un pariente cercano. Sólo puedes advertir a quien, conectado a la Órbita Divina, toma en serio las advertencias de su Señor, y establece la salah. Quien se purifica, para sí mismo es su purificación. En Allah confluyen los destinos. (19) No son iguales el ciego y el dotado de percepción, (20) ni las tinieblas son iguales a la luz. (21) No es la sombra como el ardiente solano, (22) ni son iguales los vivos a los muertos. Allah hace que entienda al oír a quien así decide Su voluntad. Tú no puedes hacer que oigan los que están en las tumbas. (23) No eres, sino un advertidor. (24) Te hemos enviado con la verdad para dar buenas nuevas y para advertir. No ha habido ninguna ummah a la que se haya privado de recibir un advertidor. (25) Si reniegan de ti, ya hubo antes de ellos quienes renegaron de sus Mensajeros cuando vinieron con la clarificación, con los Zubur[1169] y con el Kitab iluminador. (26) “Después castigué a los encubridores. ¡Y cuán terrible fue Mi castigo[1170]!” (27) ¿Acaso no ves que Allah hace que caiga agua del cielo y que con ella hacemos[1171] que salgan frutos de diferentes colores, y que hay montañas de vetas blancas y rojas de diferentes matices, y también de un negro intenso? (28) Entre los hombres –nas, entre las bestias y el ganado también los hay que difieren en el color. Sólo temen a Allah aquéllos de Sus siervos que tienen conocimiento, y según él actúan. Allah es el Poderoso, el Perdonador. (29) Los que recitan el Kitab de Allah, establecen la salah y de aquello con lo que les proveemos dan en secreto y abiertamente han puesto su esperanza en un negocio en el que no hay pérdida. (30) Se les pagará debidamente y aun les añadirá de Su gracia. Él es el Perdonador, el que Tiene en Cuenta las Obras de Sus siervos. (31) Lo que te hemos inspirado del Kitab es la verdad que confirma lo que ya había. Allah tiene el registro completo de sus siervos y plena percepción de sus acciones. (32) Después dejamos en herencia el Kitab a aquéllos de Nuestros siervos que elegimos por su pureza. Entre ellos, los hay que se han condenado a sí mismos, víctimas de su rebeldía; otros han sido tibios y otros se han apresurado en hacer el bien, por la voluntad de Allah. Esa es la gran victoria (33) –los Jardines de Adn en los que morarán y donde llevarán brazaletes de oro y perlas. Sus vestidos allí serán de seda. (34) Dirán: “Alabado sea Allah que nos ha librado de toda aflicción. Nuestro Señor es el Perdonador, el que Tiene en Cuenta las Obras de Sus siervos, (35) Quien nos ha permitido morar, por Su gracia, en la Casa Eterna. En ella no sufriremos penuria alguna ni tribulación.” (36) Los encubridores tendrán el fuego de yahannam. No se les hará morir ni se les aliviará el tormento. Así pagamos a los encubridores. (37) Gritarán cuando estén en él: “¡Señor nuestro! Sácanos de aquí para que obremos con rectitud y no como solíamos obrar antes[1172].” ¿Acaso no os concedimos una larga vida para que recapacitara quien quisiera recapacitar? ¿Acaso no os llegaron advertidores? Así pues, gustad el castigo. No tendrán los infames en quien apoyarse. (38) Allah conoce el Ghaib de los Cielos y de la Tierra. Conoce lo que hay en lo más recóndito de los corazones, y según ese conocimiento actúa. (39) Es Él Quien os hizo sucesores en la Tierra. Quien encubra la verdad, para él será su encubrimiento, y su encubrimiento no añadirá ante su Señor, sino repulsa. No les añadirá, sino perdición. (40) Pídeles que se fijen en esos a los que daban poder, esos a los que suplicaban en vez de suplicar a Allah. Que te muestren lo que han creado de la Tierra o su participación en los Cielos o si les hemos dado algún Kitab y de él han sacado las evidencias. Pero no, los infames no hacen, sino engañarse unos a otros. (41) Es Allah Quien sostiene los Cielos y la Tierra para que no se desvanezcan, y si se desvaneciesen, quién, otro que Él, los podría sostener. Él es Quien Controla Su Ira, el Perdonador. (42) Juran por Allah con los juramentos más solemnes que si les llega un advertidor, seguirán la guía más que cualquier otra ummah. Sin embargo, cuando les ha llegado un advertidor, su rechazo no ha hecho, sino crecer (43) y mostrar su soberbia en la Tierra y tramar maldades. Mas el mal que traman no hace, sino rodear a su propia gente. ¿Acaso lo que esperan es que les ocurra lo mismo que a sus predecesores? No encontrarás que haya el menor cambio en la sunnah de Allah ni la menor transformación. (44) ¿Acaso no van por la Tierra y ven cómo acabaron los que hubo antes de ellos? Tenían más poderío, pero nada en los Cielos ni en la Tierra puede impedir que se cumpla la voluntad de Allah. Tiene el conocimiento de todas las cosas, y según él actúa –Él es el Todopoderoso. (45) Si Allah fuera a recompensar a los hombres –nas– por sus obras, no dejaría sobre la faz de la Tierra un solo ser vivo. Sin embargo, les permite vivir hasta un plazo fijado. Cuando les llega su plazo no se les adelanta ni se les retrasa. Allah tiene plena percepción de Sus siervos.

 

 

 

 

  1. SURA YA SIN

سُورَةُ يس

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Ya, Sin[1173]. (2) ¡Por el Qur-an Hakim[1174]! (3) Eres uno de los Enviados, (4) en el camino recto. (5) Lo hace descargar el Poderoso, el Compasivo (6) para que adviertas a una gente cuyos padres no fueron advertidos y ahora viven despreocupados. (7) Se ha hecho realidad la palabra dictada contra la mayoría de ellos, y no van a creer. (8) Llevarán argollas en el cuello que les llegarán hasta el mentón y no podrán bajar la cabeza. (9) Hemos puesto una barrera por delante de ellos y otra por detrás. Les hemos velado y no pueden ver. (10) Es igual que les adviertas o que no les adviertas, no creerán. (11) Sólo puedes advertir a quien sigue lo que se le transmite y, conectado a la Órbita Divina, toma en serio las advertencias del Rahman[1175]. Anúnciales la buena nueva de que habrá perdón para ellos y un generoso galardón. (12) Damos vida a los muertos y escribimos las obras que adelantaron y las huellas que dejaron. Todo lo enumeramos en un imam[1176] inalterable. (13) Cuéntales lo que les sucedió a los habitantes de la ciudad cuando llegaron a ella los Enviados. (14) Mandamos a dos de ellos, pero los negaron. Entonces les apoyamos con un tercero, y dijeron: “Hemos sido enviados a vosotros.” (15) Dijeron: “No sois, sino seres humanos –bashar– como nosotros, y el Rahman no ha hecho descargar ninguna revelación. Tan sólo estáis mintiendo.” (16) Dijeron: “Bien sabe nuestro Señor que hemos sido enviados a vosotros, (17) pero no nos corresponde, sino hacer llegar el mensaje con claridad.” (18) Dijeron: “Tenemos un mal presagio de vosotros. Si no desistís, os echaremos de aquí y os infligiremos un doloroso castigo.” (19) Dijeron: “¡Sea para vosotros vuestro mal presagio! ¿Es que no vais a recapacitar? Pero no, sois gente que se excede.” (20) Vino un hombre corriendo desde el otro extremo de la ciudad. Dijo: “¡Gentes de este lugar! ¡Seguid a los Enviados! (21) Seguid a quienes no os piden pago alguno y están guiados. (22) ¿Cómo podría no adorar a Quien me ha creado y a Quien habréis de volver? (23) ¿Debería tomar, aparte de Él, otros dioses? Si el Rahman quisiera causarme algún daño, su intercesión no me serviría de nada ni podrían salvarme? (24) Si lo hiciera, estaría en un claro extravío. (25) Creo en vuestro Señor. ¡Escuchadme pues!” (26) Se le dijo: “¡Entra en el Jardín[1177]!” Dijo: “¡Ojalá supiera mi gente (27) que mi Señor me ha perdonado y me ha concedido ser uno de los que Él ha honrado[1178].” (28) No mandamos contra su gente, después de él, soldados desde el cielo. No necesitamos que descendieran. (29) No hubo, sino un grito y quedaron extintos[1179]. (30) ¡Qué pena de siervos! No había Mensajero que les llegase del que no se burlaran. (31) ¿Acaso no veían cuántos pueblos ya antes habíamos destruido? A ellos no han de volver. (32) Comparecerán ante Nosotros. (33) Tienen un signo en la tierra muerta a la que vivificamos y de la que hacemos que crezcan cereales de los que se alimentan. (34) Hemos puesto en ella campos de palmeras y vides, y hemos hecho que de ella nacieran manantiales (35) para que pudieran comer de lo que no han trabajado sus manos. ¿Es que no van a agradecer? (36) ¡Perfecto es más allá de toda contingencia! Quien ha creado todas las especies –de lo que crece en la tierra, de ellos mismos y de lo que no saben. (37) Tienen un signo en la noche, cuando hacemos que con ella termine el día y les cubra la oscuridad. (38) El Sol se dirige hacia su lugar de destino. Así lo ha ordenado el Poderoso, el Sabio. (39) A la Luna le hemos fijado casas, hasta que se hace como una rama de palmera vieja. (40) De ninguna forma puede el Sol dar alcance a la Luna ni la noche puede adelantarse al día. Todos nadan en sus órbitas[1180]. (41) Llevamos a su descendencia en la nave cargada y equipada. En eso tienen otro signo. (42) Y creamos para ellos otras semejantes a esa en las que navegan. (43) Si quisiéramos, haríamos que se ahogasen, sin que les sirviese de nada gritar pidiendo auxilio. Nadie les podría salvar, (44) a no ser por Nuestra rahmah y para concederles un tiempo más de vida. (45) Se les dice: “Tomad en serio vuestras acciones, pues por ellas seréis juzgados, para que se tenga rahmah de vosotros.” (46) Mas no hay signo que les llegue de los signos de su Señor del que no se aparten. (47) Cuando se les dice: “Dad del sustento que Allah os ha asignado,” dicen los encubridores a los creyentes: “¿Acaso vamos a alimentar a quien Allah, si quisiera, alimentaría Él Mismo?” En verdad que estáis en un claro extravío[1181]. (48) Y dicen: “¿Cuándo llegará eso con lo que nos amenazáis si es verdad lo que decís?” (49) No esperan, sino un solo grito[1182] que se apodere de ellos mientras están entretenidos en sus vanas discusiones. (50) No tendrán tiempo de arreglar sus asuntos ni de volver a su gente. (51) Se soplará en el cuerno y saldrán entonces de las tumbas presurosos a comparecer ante su Señor. (52) Dirán: “¡Ay de nosotros! ¿Quién nos ha levantado de nuestros lechos? Esto es lo que había prometido el Rahman. Los Enviados decían la verdad.” (53) No habrá, sino un solo grito y todos comparecerán ante Nosotros[1183]. (54) Ese Día nadie será tratado injustamente, y sólo se os pagará por lo que hayáis hecho. (55) Los compañeros del Jardín estarán ese Día ocupados en su deleite. (56) Ellos y sus esposas estarán a la sombra reclinados sobre divanes. (57) En él tendrán frutas y todo lo que pidan. (58) ¡Salam! Palabra de un Señor compasivo. (59) Y vosotros, gente nefanda, apartaos hoy. (60) “¿Acaso no hice un pacto con vosotros, Banu Adam, de que no adoraseis al shaytan? –él es para vosotros un claro enemigo– (61) “y de que me adoraseis sólo a Mí?” Este es el camino de rectitud. (62) Él ha extraviado a muchos de los que os precedieron. ¿No vais a razonar? (63) Esto es yahannam, lo que se os había prometido. (64) Arded en él por haber encubierto la verdad. (65) Hoy les sellaremos la boca, y serán sus manos las que hablen, y serán sus pies los que den testimonio de sus obras. (66) De haber sido ese Nuestro plan, les habríamos borrado los ojos y aunque acudieran al camino, ¡¿cómo podrían ver?! (67) Habríamos deformado su condición, y no habrían podido moverse. (68) A quien concedemos una larga vida le disminuimos en su constitución. ¿Es que no van a razonar? (69) No le hemos enseñado poesía ni es propio de él. No es, sino un recuerdo y un Qur-an inalterable[1184] (70) para advertir a los que estén vivos y para que se haga realidad la palabra decretada contra los encubridores. (71) ¿Es que no ven que hemos creado para ellos con Nuestras manos animales de rebaño sobre los que tienen dominio? (72) Se los hemos subordinado –en ellos montan y de ellos comen. (73) En ellos tienen otros beneficios y bebida. ¿Es que no van a agradecer? (74) Sin embargo, han tomado, aparte de Allah, alihah[1185] en los que apoyarse, (75) pero no tienen en ellos apoyo alguno, y los que han tomado a esos como alihah en vez de a Allah son para ellos un ejército siempre presto a servirles. (76) Así pues, que no te aflija su discurso. Sabemos lo que guardan en secreto y lo que declaran abiertamente. (77) ¿Acaso no ve el hombre que lo hemos creado de una gota de agua fecundadora eyaculada? Sin embargo, es un claro discutidor. (78) Intenta rebatirnos con argumentos, pero se olvida de cómo fue creado y dice: “¿Quién dará vida a los huesos cuando ya estén descompuestos?” (79) Les dará vida Quien los produjo por primera vez, Aquel que conoce a todas las criaturas. (80) Él que hace para vosotros que del árbol verde salga fuego, y que con él encendáis. (81) ¿Acaso Quien creó los Cielos y la Tierra no tiene poder para crear algo semejante a ellos? Sin duda que es capaz. Él es el Creador[1186], el Sabio. (82) Cuando quiere crear algo, Le basta con decirle –“Sé”, y es. (83) ¡Perfecto es más allá de toda contingencia! Aquel en cuyas Manos está el dominio de todas las cosas, Aquel a Quien habréis de volver!

 

 

 

 

  1. SURA DE LOS QUE SE DISPONEN EN FILAS (AS-SAFFAT)

سُورَةُ الصَّافَّاتِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Por los que se disponen en filas, (2) llaman con vehemencia al bien (3) y siguen lo que les ha sido revelado. (4) En verdad que vuestro Ilah es uno; (5) el Señor de los Cielos y de la Tierra y de lo que entre ambos hay; el Señor de los orientes[1187]. (6) Hemos adornado el cielo de dunia con estrellas, (7) y lo hemos protegido de todo shaytan rebelde. (8) No pueden escuchar al Consejo Supremo, pues de todas partes se les arroja (9) y expulsa. Sufren un incesante castigo. (10) Salvo quien arrebata algo y es perseguido por saetas de fuego. (11) Que ponderen –¿Son ellos una creación superior al resto de lo que hemos creado? En realidad, los hemos creado de barro viscoso. (12) Mientras tú te asombras, ellos se burlan. (13) Cuando se les amonesta, se despreocupan. (14) Cuando ven un signo, se mofan. (15) Dicen: “Esto no es, sino magia declarada. (16) ¿Acaso cuando estemos muertos y seamos tierra y huesos, seremos resucitados? (17) ¿Y serán resucitados nuestros ancestros?” (18) Adviérteles que así será, y entonces serán humillados. (19) Habrá un solo grito y verán la realidad que negaban[1188]. (20) Dirán: “¡Ay de nosotros! Este es el Día de la Rendición de Cuentas.” (21) Este es el Día de la Distinción cuya realidad negabais. (22) ¡Juntad a los infames, a los de su grupo y a los que daban poder (23) aparte de Allah. Allanadles el camino al yahim[1189]. (24) Y detenedles, pues van a ser interrogados. (25) ¿Qué os pasa que no os ayudáis entre vosotros? (26) Pero no, ese Día estarán rendidos. (27) Avanzarán unos contra otros y se reprocharán mutuamente. (28) Dirán: “Nos embaucasteis, sugiriéndonos lo que parecía bueno.” (29) Les responderán: “¡No, no fue así! La realidad es que no erais creyentes. (30) No teníamos ninguna autoridad sobre vosotros; ninguna, pero estabais en continua rebeldía. (31) Ahora se ha hecho realidad la palabra de nuestro Señor contra nosotros y vamos a sufrir Su castigo. (32) Os extraviamos, es cierto, pues nosotros mismos estábamos extraviados[1190].” (33) Ese Día estarán juntos en el castigo. (34) Así actuamos con los nefarios. (35) Cuando se les decía: “No hay ilah, sino Allah,” se ensoberbecían (36) y argüían: “¿Acaso vamos a dejar a nuestros alihah[1191] por un poeta hechizado?” (37) Muy al contrario, ha venido con la verdad, confirmando aquello con lo que vinieron los Enviados. (38) Vais a probar el doloroso castigo. (39) No se os pagará, sino por el fruto de vuestras obras. (40) Mas los siervos de Allah que hayan actuado con rectitud no sufrirán castigo alguno. (41) Se les sustentará de la forma más espléndida (42) –con toda clase de frutos– y se les honrará (43) en los Jardines de las Delicias. (44) Allí estarán sobre lechos, unos enfrente de otros. (45) A su alrededor se harán circular vasos con bebida de manantial, (46) blanca y deliciosa para quienes la beban. (47) No producirá embriaguez ni se acabará. (48) A su lado tendrán mujeres puras, de la más atractiva mirada, (49) como perlas escondidas. (50) Se aproximarán unos a otros y se hablarán. (51) Dirá uno de ellos: “Yo tenía un compañero inseparable –qarin[1192]–  (52) que solía decir: “¿De verdad crees en eso? (53) ¿Acaso nos van a pedir cuentas cuando estemos muertos y seamos tierra y huesos?” (54) Dirá: “¿Habéis subido a ese lugar?” (55) Ascenderá y lo verá en medio del yahim. (56) Dirá: “¡Por Allah! A punto estuviste de llevarme a la perdición. (57) De no haber sido por la gracia de mi Señor, hoy estaría entre los que tienen que comparecer. (58) ¿En verdad que no vamos a morir de nuevo (59) ni vamos a ser castigados?” (60) Este es el gran triunfo. (61) Para conseguir algo semejante, que se esfuercen aquellos que lo quieran conseguir. (62) ¿Es mejor este agasajo o el árbol del zaqqum[1193]? (63) Lo hemos hecho una aflicción para los infames. (64) Es un árbol en la parte más baja del yahim. (65) Los brotes de sus ramas son como cabezas de shayatin. (66) De él comerán y llenarán sus estómagos. (67) Luego se mezclará con agua hirviendo (68) y regresarán al yahim. (69) Habían encontrado a sus padres extraviados (70) y se apresuraron en seguir sus huellas. (71) Ya antes se habían extraviado muchos de los primeros, (72) incluso después de haberles enviado advertidores. (73) Ahora mira cómo acabaron los que habían sido advertidos, (74) salvo los siervos sinceros de Allah. (75) Nuh nos pidió apoyo, y nadie mejor que Nosotros para responder. (76) Lo salvamos a él y a su gente de la gran aflicción, (77) e hicimos que sus descendientes fuesen los que continuaran. (78) Dejamos viva su memoria hasta el final de los tiempos. (79) Paz sobre Nuh en todos los dominios. (80) Así es como pagamos a los que actúan con rectitud. (81) Él fue uno de Nuestros siervos creyentes. (82) Luego, ahogamos al resto. (83) Entre los de su misma creencia estaba Ibrahim. (84) Fue a su Señor con un corazón limpio. (85) Cuando les dijo a su padre y a su pueblo: “¿Qué es lo que adoráis? (86) ¿Acaso queréis falsos alihah en vez de Allah? (87) ¿Qué pensáis entonces del Señor de Todos los Dominios?” (88) Observó atento las estrellas. (89) Dijo: “Me hacéis enfermar con vuestras incongruencias.” (90) Entonces se apartaron de él, dándole la espalda. (91) Hizo de sus alihah el objeto de sus pesquisas. Les dijo: “¿Es que no coméis? (92) ¿Qué os pasa que no habláis?” (93) Su estratagema fue golpearles hasta hacerlos pedazos. (94) Entonces avanzaron presurosos hacia él. (95) Les dijo: “¿Adoráis lo que vosotros mismos habéis esculpido, (96) cuando es Allah Quien os ha creado, a vosotros y a lo que fabricáis?” (97) Dijeron: “Construid un horno y arrojadle al yahim[1194] para que arda.” (98) Quisieron con ello maquinar contra él, pero los rebajamos hasta lo más bajo[1195]. (99) Dijo: “Voy a mi Señor. Él me guiará. (100) ¡Señor mío! Concédeme uno que sea de los que actúen con rectitud.” (101) Y le anunciamos la buena nueva de un muchacho clemente y bondadoso. (102) Cuando éste alcanzó la edad de acompañarle en sus tareas, le dijo: “¡Hijo mío! He visto en sueños que te degollaba. Dame, pues, tu parecer.” Dijo: “¡Padre! Haz lo que se te ordena y si Allah quiere, verás que resisto al temor de lo que me anuncias.” (103) Cuando ambos lo habían aceptado con sumisión, y le había tumbado con la frente contra el suelo, (104) le llamamos: “¡Ibrahim! (105) Ya has cumplido con el sueño.” Así es como pagamos a los que actúan con rectitud. (106) Esta fue claramente una verdadera prueba[1196]. (107) Le rescatamos, poniendo en su lugar una magnífica ofrenda, (108) y dejamos viva su memoria hasta el final de los tiempos. (109) Paz sobre Ibrahim. (110) Así es cómo pagamos a los que actúan con rectitud. (111) Él fue uno de Nuestros siervos creyentes. (112) Le anunciamos la buena nueva de Ishaq, elegido Profeta de entre los que actúan con rectitud. (113) Le bendijimos a él y a Ishaq. Entre sus descendientes los hay que actúan con rectitud y los hay que se condenan a ellos mismos, víctimas de su propia rebeldía. (114) Agraciamos a Musa y a Harun. (115) Les salvamos a ellos y a su gente de la gran aflicción. (116) Les apoyamos y fueron los vencedores. (117) Les dimos el Kitab clarificador (118) y les guiamos al camino que conduce a la rectitud. (119) Dejamos viva su memoria hasta el final de los tiempos. (120) Paz sobre Musa y Harun. (121) Así es como pagamos a los que actúan con rectitud. (122) Ellos fueron dos de Nuestros siervos creyentes. (123) Il-Ias[1197] fue uno de los Enviados. (124) Fue a su gente y les dijo: “¿No vais a tomar en serio las advertencias que se os hacen? (125) ¿Invocáis a Bal y abandonáis al mejor de los creadores, (126) Allah, vuestro Señor y el Señor de vuestros ancestros?” (127) Pero renegaron de él y se les pedirán cuentas por ello. (128) No así a los siervos sinceros de Allah. (129) Dejamos viva su memoria hasta el final de los tiempos. (130) Paz sobre Il-Iasin. (131) Así es cómo pagamos a los que actúan con rectitud. (132) Fue uno de Nuestros siervos creyentes. (133) Y también Lut fue uno de los Enviados. (134) Lo salvamos a él y a toda su gente, (135) excepto a una vieja que prefirió permanecer apegada al pasado. (136) Luego, aniquilamos a todos los demás. (137) Pasáis sobre ellos mañana (138) y noche. ¿No vais a razonar? (139) Yunus fue otro de los Enviados. (140) Huyó en un barco[1198] de mercancías[1199]. (141) Hubo serios argumentos con la gente del barco, por lo que dejaron que fuera la suerte la que decidiera entre ellos, y perdió. (142) La ballena se lo tragó y quedó reprobado. (143) De no haber sido por su arrepentimiento, (144) habría permanecido en su vientre hasta el Día del Resurgimiento. (145) Lo arrojamos, enfermo y angustiado, a un lugar árido, sin vegetación, (146) e hicimos que creciera junto a él una planta de calabaza. (147) Le enviamos a un lugar en el que habitaban cien mil personas o quizás más. (148) Y creyeron. Les dejamos que siguieran con su forma de vida por un tiempo. (149) Pídeles que te expliquen cómo es que tu Señor tiene hijas y ellos tienen hijos. (150) O si ha creado a los malaikah hembras y ellos son testigos. (151) ¿O es que acaso, basándose en sus calumnias, dirán: (152) “Allah ha engendrado”? Son unos falaces. (153) ¿Acaso habría elegido tener hijas en vez de hijos? (154) ¿Qué os pasa que juzgáis de esa manera? (155) ¿Sois incapaces de reflexionar? (156) ¿O acaso lo que decís está apoyado por una autoridad irrefutable? (157) Traed, pues, vuestro kitab si es verdad lo que decís. (158) Le han atribuido relación de parentesco con los yin, pero los yin saben bien que tendrán que comparecer. (159) ¡Lejos está Allah de aquello con lo que le describen! (160) No así los siervos sinceros de Allah. (161) Vosotros y todo aquello a lo que dais poder (162) no podréis hacer que se extravíe, (163) salvo aquel sobre quien se haya decretado que arda en el yahim. (164) No hay ninguno de Nosotros que no tenga una función establecida. (165) Se ha dispuesto que estemos en formación, (166) y que declaremos la absoluta perfección de Allah más allá de toda contingencia[1200]. (167) Decían: (168) “Si nos hubiera llegado alguna admonición de los que nos precedieron, (169) seríamos de los siervos sinceros de Allah.” (170) Mas ahora que les ha llegado este Qur-an, reniegan de él, pero ya sabrán. (171) Ya antes les había llegado Nuestra palabra a Nuestros siervos Mensajeros. (172) Recibieron Nuestro apoyo, (173) y fueron Nuestros soldados los que salieron victoriosos. (174) Así pues, apártate de ellos, (175) y permanece atento, pues pronto verán vuestro triunfo y su derrota. (176) ¿Acaso esperan impacientes a que les llegue Nuestro castigo? (177) Cuando descienda a sus patios –¡Qué mal amanecer el de los que fueron advertidos! (178) Así pues, apártate de ellos, (179) y permanece atento, pues pronto verán. (180) ¡Lejos está tu Señor –el Señor del Poder– de aquello con lo que Le describen! (181) Que la paz sea con los Enviados. (182) ¡Alabado sea Allah, el Señor de Todos los Dominios!

 

 

 

 

  1. SURA SAD

سُورَةُ ص

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Sad[1201], por el Qur-an que despierta la consciencia al recuerdo. (2) Los encubridores, en cambio, se ensoberbecen a pesar de que viven en un continuo cisma. (3) ¡Cuántos pueblos anteriores a ellos no habremos destruido! Imploraron, pero ya era demasiado tarde para escapar al castigo. (4) Se extrañan de que el advertidor que les ha llegado sea uno de ellos. Dicen los encubridores: “Este es un mago farsante. (5) ¿Acaso quiere hacer de todos los alihah[1202] un único ilah[1203]? En verdad que es algo asombroso.” (6) Acuden prestos sus principales y les arengan: “Seguid por vuestra senda y resistid, y no cedáis ante lo que dicen de vuestros alihah, pues algo pretenden con todo eso. (7) No hemos oído que hubiera algo así en la mil-lah[1204] anterior. No es, sino una invención. (8) ¿Acaso se ha descargado sobre él, de entre todos nosotros, el recuerdo?” “En realidad dudan que provenga de Mí. ¡Aún no han probado Mi castigo[1205]!” (9) ¿O será que poseen los depósitos de la rahmah de tu Señor –el Poderoso, el Dador Incansable? (10) ¿O acaso tienen el dominio de los Cielos y de la Tierra y de lo que entre ambos hay? Que asciendan entonces a ellos por cualquier medio que tengan. (11) No son, sino el ejército siempre derrotado de los coaligados. (12) Antes de ellos ya negaron la verdad la gente de Nuh, los Ad y Firaun[1206], el de las estacas. (13) Y los Zamud, la gente de Lut y ashab al-Aikah[1207]. Esos son los coaligados. (14) Todos ellos negaron a los Mensajeros, “y se hizo realidad Mi castigo.” (15) Sólo esperan que les llegue un único grito[1208] después del cual ya no podrán volver. (16) Dicen: “¡Señor nuestro! Adelántanos nuestra parte antes del Día de la Rendición de Cuentas.” (17) Resiste a sus discursos, y recuerda a nuestro siervo Daud –lleno de fuerza y vigor[1209]. Una y otra vez se volvía arrepentido a su Señor. (18) Hicimos que principales y sacerdotes alabasen con él al anochecer y al amanecer; (19) y los voladores se agrupaban, y todos a Él se volvían arrepentidos. (20) Fortalecimos su reino y le dimos Hikmah y discernimiento en sus veredictos. (21) ¿Te ha llegado la historia del litigio[1210]? Ascendieron hasta el salón del trono. (22) Se presentaron ante Daud, y éste sintió miedo de ellos. Entonces dijeron: “¡No temas! Entre nosotros hay dos litigantes. Uno ha abusado del otro, así pues, juzga con la verdad, sin ser injusto con ninguno de ellos, y guíanos al camino de rectitud.” (23) “Este es mi hermano. Tiene noventa y nueve ovejas y yo sólo tengo una. Me dijo: ‘Déjala a mi cuidado,’ y me convenció para que así lo hiciera.” (24) Dijo: “Ha sido injusto contigo al pedirte tu oveja para juntarla a las suyas. En verdad que muchos de los que se asocian con otros cometen abusos, pero no así los que creen y actúan con rectitud. Sin embargo, éstos son muy pocos.” Entonces Daud se dio cuenta de que le habíamos puesto a prueba y pidió perdón a su Señor, cayó postrado y se volvió arrepentido. (25) Se lo perdonamos y en verdad que goza de proximidad ante Nosotros y de una hermosa morada[1211]. (26) ¡Daud! Te hemos hecho sucesor en esta tierra, juzga, pues, entre los hombres con la verdad y no sigas las pasiones, ya que te extraviarían del camino de Allah. En verdad que aquéllos que se extravían del camino de Allah recibirán un duro castigo por haberse olvidado del Día de la Rendición de Cuentas. (27) No hemos creado el Cielo y la Tierra ni lo que entre ambos hay en vano. Eso es lo que piensan los encubridores. ¡Ay de los encubridores por el fuego que se han ganado! (28) ¿Acaso vamos a poner a los que creen y actúan con rectitud en el mismo lugar que a los corruptores? ¿O vamos a tratar a los temerosos de la misma forma que a los depravados? (29) Es un Kitab bendito que hacemos descargar sobre ti para que pongan en obra sus aleyas y recapaciten los dotados de entendimiento. (30) A Daud le concedimos Sulayman. ¡Qué excelente siervo! En verdad que una y otra vez se volvía arrepentido. (31) Una tarde le mostraron unos excelentes caballos bien adiestrados. (32) Al cabo de un rato, dijo: “He preferido los bienes de este mundo al recuerdo de mi Señor,” de modo que mandó que se los llevasen a las caballerizas para no verlos. (33) “Traédmelos de nuevo,” y se puso a acariciar sus patas y sus cuellos. (34) Pusimos a prueba a Sulayman  –echamos un cuerpo en su trono. Luego se volvió arrepentido, (35) y suplicó: “¡Señor mío! Perdóname y concédeme un reino que nadie más pueda tener después de mí. Tú eres el Dador Incansable.” (36) Le subordinamos el viento que corría apacible bajo su mandato a donde lo dirigiese. (37) Los shayatin trabajaban para él construyendo y buceando. (38) Había otros sujetos con argollas. (39) Se le dijo: “Esto es lo que te concedemos. Concédelo tú de tu gracia o retenlo, sin que por ello se te pidan cuentas.” (40) Tiene junto a Nosotros proximidad y una hermosa morada[1212]. (41) Recuerda a Nuestro siervo Ayyub[1213] cuando suplicó a su Señor: “¡El shaytan me ha tocado con aflicción y sufrimiento!” (42) “Patea con el pie y tendrás agua fresca para lavarte y beber.” (43) Le restituimos su familia y sus bienes, y le dimos otro tanto por Nuestra rahmah y para que fuera motivo de reflexión para los dotados de entendimiento. (44) Toma en tu mano un haz de ramas y golpea con él, y no perjures. En verdad que le hallamos paciente. ¡Qué excelente siervo! A su Señor se volvía siempre arrepentido. (45) Recuerda a Nuestros siervos Ibrahim, Ishaq y Yaqub, todos ellos dotados de firmeza y de una clara percepción. (46) E hicimos que en todo momento mantuvieran el recuerdo de la Última Morada. (47) Los elegimos por su pureza y rectitud. (48) Y recuerda a Ismail[1214], al-Yasa y a Dhul Kifl[1215], todos ellos de entre los más nobles. (49) Esto es un recuerdo y una admonición. Para quien los siga habrá una hermosa morada (50) –los Jardines de Adn cuyas puertas se abrirán para ellos. (51) Allí, recostados, tendrán abundante fruta y bebida. (52) A su lado habrá mujeres puras, siempre jóvenes. (53) Esto es lo que se os promete para el Día de la Rendición de Cuentas. (54) Este será Nuestro sustento que nunca se acabará. (55) Así será. Los tiranos transgresores tendrán la peor morada (56) –yahannam, donde arderán. ¡Qué mal refugio! (57) ¡Que gusten el agua hirviente y la pus, (58) y otros castigos como esos! (59) – “Ahí tenéis a un grupo que será arrojado con vosotros.” –“No son bienvenidos.” Han de arder en el fuego. (60) Dirán: “¡No! Sois vosotros los que no sois bienvenidos. Vosotros nos llevasteis a esta situación.” ¡Qué mal lugar de permanencia! (61) Dirán: “¡Señor nuestro! A quienes han sido la causa de que estemos aquí dóblales el castigo del fuego.” (62) Dirán: “¿Qué nos pasa que no vemos a unos hombres que considerábamos de los peores? (63) Los tomábamos a burla. ¿O acaso están aquí, pero no los vemos?” (64) Así discutirá la gente del fuego. (65) Aclárales que no eres, sino un advertidor. No hay ilah, sino Allah –el Único, el Dominador, (66) el Señor de los Cielos y de la Tierra y de lo que entre ambos hay, el Poderoso, el Perdonador. (67) Hazles entender que ésta es una grandiosa noticia, (68) de la que ellos se apartan; (69) y de que no tienes conocimiento de lo que se discute en el Consejo Supremo. (70) Tan sólo se te ha inspirado que seas un claro advertidor. (71) Cuando dijo tu Señor a los malaikah: “Voy a crear un ser humano –bashar– del barro. (72) Una vez lo haya preparado y haya insuflado allí mi Ruh, estad listos para asistirle.” (73) Todos los malaikah aceptaron servirle, (74) salvo Iblis, que se ensoberbeció y fue de los encubridores. (75) Dijo: “¡Iblis! ¿Qué es lo que te impide servir a quien he creado con Mis manos? ¿Te has ensoberbecido o eres de los altivos?” (76) Dijo: “Yo soy mejor que él. A mí me has creado de fuego, mientras que a él lo has creado de barro.” (77) Dijo: “¡Sal de aquí! Y reprobado seas. (78) Te seguirá Mi maldición hasta el Día de la Rendición de Cuentas.” (79) Dijo: “Si esa es Tu voluntad, dame de tiempo hasta el Día del Resurgimiento.” (80) Dijo: “Así será. (81) Tendrás de tiempo hasta el Día fijado.” (82) Dijo: “Por Tu poder los desviaré del camino de rectitud a todos ellos, (83) salvo a aquellos de Tus siervos que sigan la recta guía.” (84) Dijo: “Esta es la verdad y la verdad digo (85) –llenaré yahannam contigo y con todos los que de ellos te sigan.” (86) Aclárales que no les pides ningún pago por ello, y que no piensen que estas fingiendo. (87) No es, sino un recuerdo y una admonición para todos los dominios. (88) Sin duda que pronto sabréis lo que en él se anuncia.

 

 

 

 

  1. SURA DE LOS GRUPOS (AZ-ZUMAR)

سُورَةُ الزُّمَرِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Descarga del Kitab[1216] de Allah –el Poderoso, el Sabio. (2) Descargamos sobre ti el verdadero Kitab. Adora, pues, a Allah con sinceridad y devoción. (3) ¿Acaso no es así como se debe adorar a Allah? Los que han tomado protectores aparte de Él se justifican diciendo: “No los adoramos, sino como un medio de alcanzar una estación más cercana a Allah, y por ello los adulamos y servimos[1217].” Allah dictaminará sobre lo que discrepaban. Allah no guía al falaz ni al encubridor. (4) De haber deseado tener un hijo, habría escogido de entre Su creación lo que hubiera querido. Perfecto es Allah más allá de toda contingencia –el Uno, el Dominador. (5) Ha creado los Cielos y la Tierra de la mejor manera posible. Hace que la noche envuelva al día y que el día envuelva a la noche. Hace que el Sol y la Luna cumplan la función para la que han sido creados, y todos ellos siguen su curso hasta un tiempo predeterminado. ¿Acaso no es el Poderoso, el Perdonador? (6) Os creó a partir de una sola nafs. Luego sacó de ella su pareja e hizo que descendieran para vosotros ocho cabezas de animales de ganado, en pares. Os crea en los vientres de vuestras madres –creación tras creación, a lo largo de tres oscuridades. Ese es Allah, vuestro Señor. Suya es la soberanía. No hay ilah, sino Él. Sin embargo, os apartáis[1218]. (7) Si encubrís las bendiciones que habéis recibido, sabed que Allah es en Sí Mismo Suficiente. No os necesita, y no acepta de Sus siervos la ingratitud, pero si agradecéis, os lo aceptará complacido. Nadie cargará con la carga de otro. Luego a vuestro Señor habréis de volver y os mostrará todas vuestras obras. Él conoce lo que hay en lo más recóndito de los corazones, y según ese conocimiento actúa. (8) Cuando al hombre –insan– le aflige un mal, ruega a su Señor y a Él se vuelve arrepentido. Luego, si le concede alguna gracia, se olvida de sus súplicas anteriores y Le atribuye a Allah semejantes para de esta forma sacar a otros de Su camino. Anímale a que continúe por un tiempo más con su encubrimiento, pues en verdad que va a ser de los que estén en el fuego. (9) ¿Acaso es como quien dedica parte de la noche a la devoción, postrado y erguido, tiene temor de Ajirah y suplica la rahmah de su Señor? Adviérteles que no son iguales los que entienden la realidad de las cosas y los que de ella son inconscientes. Sólo recapacitan los dotados de entendimiento. (10) Exhórtales –“siervos Míos”– a los que creen, a que tomen en serio las advertencias de su Señor. Los que hayan hecho el bien en esta vida, recibirán el bien. Ancha es la Tierra de Allah. A los que hayan resistido se les retribuirá sin limitación[1219]. (11) Anúnciales que se te ha ordenado que adores a Allah con sinceridad y devoción, (12) y que seas el primero en estar sometido –muslimun. (13) Temes, si desobedeces a Allah, el castigo de un Día terrible. (14) Es a Allah a Quien adoras con sinceridad y devoción. (15) ¡Que adoren, pues, lo que quieran aparte de Él! Adviérteles que los grandes perdedores serán los que se hayan perdido a sí mismos y a su gente el Día del Resurgimiento. ¿No es esa una clara perdición? (16) El fuego les envolverá. Así es como Allah infunde temor a Sus siervos. “¡Siervos Míos, temedme!” (17) Hay buenas nuevas para los que se aparten de la adoración de los taghut[1220] y se vuelvan arrepentidos a su Señor. “Anuncia, pues, las buenas nuevas a Mis siervos” (18) –aquellos que escuchan la palabra, la estudian y deducen sus significados con la mejor disposición. Esos son a los que Allah ha guiado, y ésos son los dotados de entendimiento. (19) ¿Y qué será de aquel en quien se haga realidad el castigo decretado? ¿Puedes tú acaso salvar al que está en el fuego? (20) Mas los que teman a su Señor tendrán estancias construidas sobre estancias, por debajo de las cuales fluirán ríos. Promesa de Allah, y Allah no incumple Sus promesas. (21) ¿Acaso no has visto que Allah hace que caiga agua del cielo y que ésta entre en la tierra, para luego salir a la superficie en forma de manantiales, y que gracias a ella broten cereales de diferentes colores? Luego se yerguen sus espigas y al cabo las ves amarillear, convirtiéndose después en desecho. En ello hay un motivo de reflexión para los dotados de entendimiento. (22) ¿Acaso es igual aquel a quien Allah le ha abierto el corazón al Islam y está iluminado por la Luz de su Señor, a esos cuyos corazones están endurecidos al recuerdo de Allah? ¡Perdidos están en un claro extravío! (23) Allah hace descargar la más valiosa narración –un Kitab Mutashabiha Mazani[1221]. Los temerosos de su Señor se estremecen al oír sus aleyas, y sus corazones se conmueven con el recuerdo de Allah. Esa es la guía de Allah con la que guía siguiendo Su plan. No habrá guía para quien Allah extravíe. (24) ¿Acaso no se le dirá a quien intente proteger su rostro del terrible castigo en el Día del Resurgimiento lo mismo que se les dirá a los infames? –¡Gustad el fruto de vuestras obras! (25) Ya renegaron de la verdad los que hubo antes de ellos y el castigo les vino por donde no lo esperaban. (26) Allah les dio a probar la deshonra en esta vida, pero si fueran conscientes, sabrían que el castigo de Ajirah es aún mayor. (27) Hemos puesto en este Qur-an toda clase de ejemplos para que la gente –nas– recapacite. (28) Un Qur-an en árabe, en el que no hay desviación alguna, para que tomen en serio las advertencias que contiene. (29) Allah pone el ejemplo de un hombre que trabaja para unos socios en continua desavenencia entre ellos y un hombre que trabaja para otro en común acuerdo. ¿Pueden compararse? Alabado sea Allah. Sin embargo, la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad[1222]. (30) Ten por seguro que morirás y que ellos morirán. (31) Luego, en el Día del Resurgimiento, disputaréis ante vuestro Señor. (32) ¿Acaso puede haber alguien más infame que quien miente sobre Allah y reniega de la verdad cuando le llega? ¿Acaso no está en yahannam el refugio de los encubridores? (33) Los que vienen con la verdad y la confirman, ésos son los temerosos. (34) Tendrán lo que deseen junto a su Señor. Merecido galardón de los que actúan con rectitud. (35) Allah cubrirá sus malas acciones y les pagará debidamente por sus mejores obras. (36) ¿Acaso no es Allah suficiente para Su siervo? Quieren atemorizarte con otros a los que dan poder aparte de Él. Nadie puede guiar a quien Allah extravía (37) y a quien Allah guía no habrá quien pueda extraviarle. ¿Acaso no es Allah el Poderoso, el Deshacedor de Agravios? (38) Si les preguntas: “¿Quién ha creado los Cielos y la Tierra?” Sin duda que dirán: “Allah.” Pregúntales si se han fijado en lo que invocan aparte de Él? ¿Acaso si Allah quisiera afligirte con un mal, podrían ellos retirarlo? ¿O si te otorgara Su rahmah, podrían ellos retenerla? Diles que Allah te basta. En Él se abandonan confiados los que en Él confían. (39) Advierte a la gente que su forma de actuar ha de llevarles al lugar que merecen; y la tuya, al lugar que te corresponde. Actuad, pues, que pronto sabréis (40) a quién le llegará un castigo humillante, y contra quién se desatará un tormento que no cesará jamás. (41) Descargamos sobre ti el verdadero Kitab para que adviertas a la gente –nas. Quien siga la guía, para él mismo será el beneficio; y quien se extravíe, a él mismo se habrá extraviado. Tú no eres responsable de lo que hacen. (42) Allah se lleva las nafs[1223] cuando les llega la muerte y las que no mueren durante el sueño. Retiene aquéllas cuya muerte ha decretado y envía a las otras hasta un plazo fijado. Realmente en eso hay signos para la gente que reflexiona. (43) ¿Acaso han tomado, aparte de Allah, intercesores? ¿Incluso si no tienen dominio sobre nada ni son capaces de razonar? (44) Adviérteles que la intercesión toda pertenece a Allah. Suya es la soberanía de los Cielos y de la Tierra. Luego, a Él habréis de volver. (45) Cuando se menciona a Allah, sólo a Él, se revuelven de repulsión los corazones de los que encubren la verdad de Ajirah. Sin embargo, cuando se menciona a otros que no son Él, entonces sus corazones se regocijan. (46) Proclama: “¡Allah! Originador[1224] de los Cielos y de la Tierra, Conocedor del Ghaib y de lo Manifiesto. Eres Tú Quien juzgará entre Tus siervos acerca de aquello en lo que discrepaban”. (47) Si los infames tuvieran todo cuanto hay en la Tierra y aun otro tanto, lo darían para rescatarse del terrible castigo que les espera en el Día del Resurgimiento. Allah hará que se les aparezca aquello con lo que no contaban. (48) Se les manifestará el mal que atesoraron y les sitiará aquello de lo que se burlaban. (49) Cuando algún mal afecta al hombre –insan– Nos suplica, pero después, si le concedemos una gracia, dice: “Lo que se me ha dado es por mi propio mérito.” Bien al contrario, es una prueba. Sin embargo, la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (50) Eso mismo decía la gente que ya pasó y en nada les benefició lo que habían atesorado. (51) Les arruinó el mal que acumulaban. A los que de éstos actúen con iniquidad les arruinará el mal que atesoraron, y no podrán impedirlo. (52) ¿Acaso no saben que Allah da el sustento en abundancia y que también lo limita siguiendo Su plan? Realmente en eso hay signos para le gente que cree. (53) Exhórtales – “siervos Míos”– a esos que se han excedido en contra de sí mismos, a que no desesperen de la rahmah de Allah. Allah perdona todas las faltas. Él es el Perdonador, el Compasivo[1225]. (54) Volveos arrepentidos a vuestro Señor y someteos a Él antes de que os llegue el castigo y no tengáis, luego, en quien apoyaros. (55) Seguid los significados de lo que se descarga de vuestro Señor con la mejor disposición antes de que os llegue el castigo, súbitamente, sin que podáis daros cuenta, (56) y digáis: “¡Pobre de mí! ¡Cómo pude haberme desentendido de la adoración de Allah! Yo era de los que se burlaban.” (57) O digáis: “Si Allah me hubiera guiado, habría tomado en serio Sus advertencias.” (58) O digáis cuando veáis el castigo: “Si tuviera otra oportunidad, sería de los que actúan con rectitud.” (59) Pero no son, sino vanas excusas. Os llegaron Mis signos y renegasteis de ellos. Os ensoberbecisteis y fuisteis de los encubridores[1226]. (60) El Día del Resurgimiento verás a los que habían forjado embustes contra Allah con el rostro ennegrecido. ¿Acaso no está en yahannam el refugio de los soberbios? (61) Allah habrá preservado temporalmente a los que hayan sido temerosos en un lugar seguro[1227], en el que no les afligirá ningún mal ni habrá nada que les turbe. (62) Allah es el Creador de todo cuanto existe, y de todo ello es el Guardián. (63) Suyo es el control de los Cielos y de la Tierra. Los que encubren los signos de Allah, ésos son los perdedores. (64) ¿Es que acaso te ordenan, esos ignorantes, que des poder a otros que a Allah? (65) Antes bien, se te ha inspirado a ti, y a los que hubo antes de ti, que si idolatras, habrás malogrado tus obras y serás de los perdedores. (66) Por ello, adora a Allah y sé de los agradecidos. (67) No han valorado el poder de Allah en su justa medida. El Día del Resurgimiento agarrará la Tierra entera, y los Cielos estarán plegados en Su Mano derecha. ¡Lejos está Allah de aquello con lo que Le asocian! (68) Se soplará en el cuerno y caerán fulminados todos cuantos haya en los Cielos y en la Tierra, salvo quien así haya decidido Su voluntad. Luego, se soplará en él una vez más y se levantarán expectantes[1228]. (69) Brillará la Tierra con la Luz de su Señor. Se colocará el Kitab. Se hará venir a los Profetas y a los que sean testigos. Se juzgará entre ellos con la verdad, y no sufrirán injusticia alguna. (70) A toda nafs se le pagará debidamente por sus obras, y nadie las conoce mejor que Él. (71) Los encubridores serán conducidos a yahannam en grupos. Al llegar a él, se abrirán sus puertas y les dirán sus guardianes: “¿Acaso no os llegaron Mensajeros de entre vosotros que os recitaban las aleyas de vuestro Señor y os advertían del encuentro de este Día?” Dirán: “En verdad que sí, así fue.” Se habrá hecho realidad el castigo decretado contra los encubridores. (72) Se les dirá: “Entrad por las puertas de yahannam, donde permaneceréis para siempre.” ¡Qué mala morada la de los soberbios! (73) A los temerosos se les conducirá en grupos al Jardín. Se abrirán sus puertas y sus guardianes les dirán: “La paz sea con vosotros. Actuasteis con rectitud. Entrad en él y en él morad para siempre.” (74) Dirán: “¡Alabado sea Allah que ha hecho realidad la promesa que nos hizo, y nos ha hecho herederos de la Tierra! Moraremos en el lugar que más nos plazca del Jardín.” ¡Qué excelente galardón el de los que actúan con rectitud! (75) Verás a los malaikah alrededor del Arsh declarar con alabanzas la perfección de su Señor más allá de toda contingencia. Se juzgará entre ellos con la verdad y se dirá: “¡Alabado sea Allah, el Señor de Todos los Dominios [1229]!

 

 

 

 

  1. SURA DEL PERDONADOR (GHAFIR)

سُورَةُ غَافِرٍ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Ha, Mim[1230]. (2) Descarga del Kitab[1231] de Allah –el Poderoso, el que Actúa Según Su Conocimiento, (3) el que Perdona las Faltas y Acepta el Arrepentimiento –el Fuerte Castigando, Soberano Absoluto[1232]. No hay ilah, sino Él. En Él confluyen todos los destinos. (4) No discuten las aleyas de Allah, sino los encubridores. Que no te lleve a engaño el ver cómo se mueven libremente por el país y usan de la astucia en sus negocios. (5) Antes de ellos ya habían negado la verdad la gente de Nuh y los coaligados después de ellos. Todas las umam[1233] se han levantado contra sus Mensajeros y han argumentado con falsedad para invalidar así la verdad. “Mas los sujeté. ¡Y cómo fue Mi castigo[1234]!” (6) De esta forma se hizo realidad la palabra de tu Señor contra los encubridores. En verdad que han de estar en el fuego. (7) Los que sostienen el Arsh y los que están a su alrededor declaran, alabándole, la perfección de su Señor más allá de toda contingencia. Creen en Él y piden perdón por los creyentes –“¡Señor nuestro! Tu rahmah y Tu conocimiento abarcan todas las cosas, perdona, pues, a quienes se arrepientan y sigan Tu camino. Líbrales del castigo del yahim. (8) ¡Señor nuestro! Haz que entren en los Jardines de Adn que les has prometido, a ellos y a cuantos hayan actuado con rectitud de entre sus padres, esposas y descendientes. Tú eres el Poderoso, el Sabio. (9) ¡Y líbrales del mal!” A quien se haya librado del mal ese Día, en verdad que se habrá tenido rahmah de él. Esos son los que habrán salido victoriosos. (10) Se llamará a los encubridores y se les dirá: “El odio de Allah hacia vosotros es mayor que el odio que sentíais cuando se os llamaba a la creencia y la encubríais.” (11) Dirán: “Señor nuestro, nos has hecho morir dos veces y dos veces nos has dado la vida. Reconocemos nuestras faltas. ¿Hay alguna forma de salir de este camino de perdición?” (12) Y ello porque cada vez que se invocaba únicamente a Allah, renegabais. En cambio, cuando se daba poder a otro que a Él, creíais. Mas el juicio pertenece a Allah –el Altísimo, el Grande. (13) Es Él Quien os muestra Sus signos y hace que descienda para vosotros sustento del Cielo. Mas sólo recapacitan los que a Él se vuelven arrepentidos. (14) Así pues, suplicad a Allah con sinceridad y devoción, aunque les repugne a los encubridores. (15) Es Él Quien eleva en rango a Sus criaturas, Señor del Arsh. Se hace descender el Ruh[1235] por orden Suya sobre aquel de Sus siervos que decide Su voluntad, para que advierta del Día del Encuentro. (16) El Día en el que salgan de la tierra desnudos, nada de lo que haya en su interior podrá ocultarse a Allah. ¿De quién será la soberanía ese Día? De Allah –el Único, el Dominador. (17) Cada nafs recibirá hoy lo que le corresponda, sin sufrir menoscabo alguno. Nadie, hoy, será tratado injustamente. Allah es rápido en hacer la cuenta. (18) Adviérteles del Día cercano en que los corazones llegarán encogidos a la garganta. No tendrán los infames en quién confiar ni intercesor que pueda redimirles. (19) Él conoce los ojos traidores y lo que ocultan en su interior. (20) Allah juzga con la verdad, mientras que esos a los que invocan en vez de a Él juzgan sin ningún fundamento. Allah tiene una clara percepción de todas las cosas. (21) ¿Acaso no van por la Tierra y ven cómo acabaron los que hubo antes de ellos? Tenían más poder y dejaron más vestigios de su paso por la Tierra, pero Allah los castigó por sus transgresiones y no tuvieron quien les protegiera de Él. (22) Y ello porque, habiéndoles llegado sus Mensajeros con la clarificación, encubrieron la verdad y Allah entonces los castigó. Él es el Fuerte, el Implacable Castigando. (23) Enviamos a Musa[1236] con Nuestros signos y una incontestable autoridad (24) a Firaun, a Haman y a Qarun, pero dijeron: “Es un mago farsante.” (25) Cuando fue a ellos con la verdad que le habíamos clarificado, dijeron: “¡Matad a los hijos de los que creen con él y dejad con vida a sus mujeres!” Pero las argucias de los incrédulos no son, sino extravío. (26) Dijo Firaun: “¡Dejadme que mate a Musa! Y que llame si quiere a su Señor, pues temo que cambie vuestro din o siembre la corrupción en esta tierra.” (27)  Replicó Musa: “Me refugio en mi Señor, que es vuestro Señor, de la soberbia que impide al altivo creer en el Día de la Rendición de Cuentas.” (28) Dijo un hombre de la gente de Firaun que era creyente, pero ocultaba su creencia: “¿Vais a matar a un hombre porque dice: ‘Mi Señor es Allah,’ cuando os ha traído la clarificación que viene de vuestro Señor? Si miente, su mentira se volverá contra él. Mas si dice la verdad, os afligirá al menos algo de aquello con lo que os amenaza.” Allah no guía a los transgresores ni a los falaces. (29) “¡Gente mía! Hoy tenéis la soberanía sobre esta tierra, pero si nos llega el mal con el que Allah os quiera castigar, ¿quién nos librará de él?” Dijo Firaun: “No os muestro, sino lo que veo; y no os guío, sino a la correcta creencia.” (30) Dijo el que creía: “¡Gente mía! Temo que os llegue un día como el que les llegó a los coaligados, (31) que os suceda lo mismo que les sucedió a la gente de Nuh, a los Ad, a los Zamud y a los que hubo después de ellos.” No está en la voluntad de Allah oprimir a Sus siervos. (32) “¡Gente mía! Temo para vosotros el Día en que seáis reunidos. (33) El Día en el que queráis huir y no tengáis quien os defienda de Allah.” A quien Allah extravía, no hay quien le guíe. (34) “Ya antes os había llegado Yusuf con la clarificación, pero dudasteis de aquello que os transmitía. Cuando murió[1237], dijisteis: ‘Allah no enviará nunca más a ningún otro Mensajero después de él.’” Así es como Allah extravía a los escépticos transgresores (35) –aquéllos que discuten las aleyas de Allah, sin que se les haya dado ninguna autoridad para ello. Eso es algo que Allah y los creyentes detestan. Así sella Allah los corazones de los soberbios y opresores. (36) Dijo Firaun: “¡Haman! Constrúyeme una imponente edificación que me sirva de medio (37) para llegar a los Cielos y ver si realmente está ahí el ilah de Musa, pues mucho me temo que se trate de un impostor.” Así fue como se le hizo ver a Firaun que era correcta la maldad de lo que hacía, y fue desviado del camino. Su argucia no le trajo, sino perdición. (38) Dijo el que era creyente: “¡Gente mía! Seguidme y os guiaré a la verdadera creencia. (39) ¡Gente mía! La vida de este mundo no es, sino un efímero tránsito, pero la de Ajirah es la morada eterna.” (40) El que haya cometido una maldad recibirá un pago similar a esa maldad; y quien haya hecho un bien, sea hombre o mujer, y sea creyente, entrará en el Jardín, donde recibirá un sustento sin límite. (41) “¡Gente mía! ¿Cómo es que yo os invito a la salvación y vosotros me invitáis al fuego? (42) Me llamáis a que encubra a Allah y dé poder a aquello de lo que no tengo conocimiento, mientras que yo os llamo a que creáis en el Poderoso, en el Perdonador. (43) No hay duda de que eso a lo que me pedís que dé poder no puede ser invocado ni en esta vida ni en Ajirah”. A Allah es el retorno. Los transgresores estarán en el fuego. (44) “Mas ya os acordaréis de mis palabras. Confío mi asunto a Allah.” Él es consciente de la intención que mueve a actuar a Sus siervos. (45) Le protegió Allah del mal que tramaron contra él y se hizo realidad el terrible castigo que le había sido decretado a la gente de Firaun. (46) Se les muestra el fuego mañana y tarde[1238]. El Día que llegue la Hora, se dirá: “¡Arrojad a la gente de Firaun al más terrible de los castigos!” (47) Discutirán en el fuego. Dirán los pusilánimes a los soberbios: “Fuimos vuestros seguidores. ¿Podéis dispensarnos un poco de la aflicción del fuego?” (48) Dirán los soberbios: “Todos estamos en él. Allah ha juzgado a Sus siervos.” (49) Dirán los que estén en el fuego a los guardianes de yahannam: “¡Pedid a vuestro Señor que nos aligere por un día el tormento!” (50) Les responderán: “¿Acaso no os llegaron vuestros Mensajeros con la clarificación?” Dirán: “En verdad que nos llegaron.” “Suplicad entonces,” pero la súplica de los encubridores no es, sino vano extravío. (51) Apoyaremos a Nuestros Mensajeros y a los creyentes en la vida de este mundo y en el Día de la Testificación. (52) El Día en el que no aprovechen a los infames sus excusas, se les maldiga y tengan el peor lugar en el que morar. (53) Le dimos a Musa la guía e hicimos que los Banu Isra-il heredasen el Kitab[1239] (54) –guía y recuerdo para los dotados de entendimiento. (55) Así pues, resiste[1240]. La promesa de Allah es verdadera. Pide perdón por tus faltas y declara, alabándole de noche y al alba, la perfección de tu Señor más allá de toda contingencia. (56) Los que discuten las aleyas de Allah sin autoridad alguna sólo almacenan en su interior soberbias ambiciones que nunca verán realizadas. Busca, pues, la protección de Allah. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y percibe la intención que os mueve a actuar. (57) La creación de los Cielos y de la Tierra es mayor que la creación de los hombres –nas. Sin embargo, la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (58) No son iguales el ciego y el que ve, ni los que creen y actúan con rectitud son iguales a los que actúan con maldad. Qué poco es lo que reflexionáis. (59) La Hora ha de venir, no hay duda de ello. Sin embargo, la mayoría de los hombres –nas– no cree. (60) Dice vuestro Señor: “Suplicadme[1241] y os responderé, pero aquellos cuya soberbia les impida adorarme entrarán humillados en yahannam.” (61) Es Allah Quien ha establecido la noche para que en ella tengáis descanso y el día para que podáis percibir las cosas con claridad. Allah no cesa de agraciar a los hombres. Sin embargo, la mayoría de ellos son ingratos. (62) Ese es Allah, vuestro Señor, el Creador de todas las cosas. No hay ilah, sino Él. Sin embargo, os desviáis negando la realidad. (63) Así se desvían los que niegan las aleyas de Allah, aun sabiendo que es en ellas donde está la verdad. (64) Es Allah Quien ha hecho para vosotros la Tierra un lugar fijo, inmóvil y estable, y el cielo una edificación. Os ha conformado de la mejor manera y os sustenta con lo bueno que ha creado. Ese es Allah, vuestro Señor. Bendito sea Allah, el Señor de Todos los Dominios [1242] (65) –el Viviente, no hay ilah, sino Él. Invocadle con sinceridad y devoción. ¡Alabado sea Allah, el Señor de Todos los Dominios! (66) Infórmales de que se te ha prohibido adorar a los que dan poder en vez de a Allah después de haberte llegado la clarificación de tu Señor, y de que se te ha ordenado someterte al Señor de Todos los Dominios. (67) Es Él Quien os ha creado de tierra, luego de un agua fecundadora eyaculada, luego de un coágulo alargado. Luego hace que salgáis como niños para que después lleguéis a la madurez y alcancéis la ancianidad –si bien algunos de vosotros mueren antes– y cumpláis así un plazo fijado, y para que todo ello os haga razonar. (68) Es Él Quien da la vida y da la muerte. Cuando ha decidido un asunto, Le basta con decirle: “Sé”, y es. (69) ¿Acaso no has visto cómo se desvían los que discuten los signos de Allah? (70) Esos que han renegado del Kitab y de aquello con lo que hemos enviado a Nuestros Mensajeros, pero ya sabrán. (71) Con argollas en el cuello y cadenas, serán arrastrados (72) al agua hirviente, y luego se agitarán en el fuego. (73) Después se les dirá: “¿Dónde están esos a los que dabais poder (74) en vez de a Allah?” Responderán: “Se han apartado de nosotros. No tenían ningún poder.” Así es como Allah extravía a los encubridores. (75) Y ello por haberos jactado en la Tierra sin derecho y haber sido altivos. (76) Entrad en yahannam por sus puertas. Allí permaneceréis para siempre. ¡Qué mal refugio el de los soberbios! (77) Así pues, resiste. La promesa de Allah es verdadera. Podría ser que te hiciéramos ver parte de aquello con lo que les hemos amenazado o que te recibiéramos. A Nosotros han de volver. (78) Ya antes de ti habíamos enviado Mensajeros. De algunos de ellos te hemos contado la historia y de otros no. A ningún Mensajero le es dado traer un signo si no es por la voluntad de Allah. Cuando llega la orden de Allah, se ejecuta irremisiblemente, y es perdición para los embaucadores. (79) Es Allah Quien ha puesto a vuestra disposición los animales de rebaño para que montéis en ellos y de ellos comáis. (80) En ellos tenéis otros muchos beneficios –os transportan por tierra hasta que alcanzáis vuestros destinos, de la misma forma que las naves os transportan por mar. (81) Os muestra Sus signos. ¿Y qué signos de Allah negaréis? (82) ¿Acaso no van por la Tierra y ven cómo acabaron los que hubo antes de ellos? Eran más numerosos y fuertes, y dejaron más vestigios de su paso por la Tierra, pero de nada les sirvió lo que atesoraron. (83) Cuando les llegaron sus Mensajeros con la clarificación, se jactaron del conocimiento que tenían, y les sitió aquello de lo que se burlaban. (84) Mas al ver que se les avecinaba Nuestro castigo, dijeron: “Creemos en Allah, sólo en Él, y renegamos de aquellos a los que dábamos poder.” (85) De nada sirve creer una vez que se vislumbra Nuestro castigo –sunnah de Allah, la cual ha aplicado siempre a Sus siervos, y es perdición para los encubridores.

 

 

 

 

  1. SURA FUSSILAT

سُورَةُ فُصِّلَتْ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Ha, Mim[1243]. (2) Descarga del Rahman[1244], del Compasivo (3) –un Kitab[1245] cuyas aleyas son comprensibles; un Qur-an en árabe para la gente que escudriña la creación, (4) anunciador de buenas nuevas y advertidor, pero la mayoría de ellos se aparta y no reflexiona sobre lo que escucha. (5) Dicen: “Hemos puesto a cubierto nuestros corazones de aquello a lo que nos invitas. Nos hemos hecho sordos a tus palabras y ciegos a los signos que nos traes. Así pues, actúa como mejor consideres, que también nosotros actuaremos a nuestra manera.” (6) Respóndeles que no eres, sino un humano –bashar– como ellos, al que se le ha inspirado que su Ilah es el Único Ilah. Que vayan, pues, a Él con rectitud y arrepentimiento. ¡Terrible, en verdad, es lo que les espera a los idólatras! (7) Esos que no dan la zakah y encubren la verdad de Ajirah[1246]. (8) Mas los que crean y actúen con rectitud estarán en una continua dicha. (9) Pregúntales si acaso encubren la verdad de Aquel que creó la Tierra en dos días y ponen junto a Él a otros a los que dan el mismo poder. Ese es el Señor de Todos los Dominios. (10) Puso sobre ella cordilleras, la bendijo y la preparó para que hubiera en ella vida en todas sus formas, y de ella pudiera el hombre adquirir todo lo que necesitase para vivir. Completando todo ello en cuatro días. (11) Luego se dirigió al Cielo, que era humo, y le dijo, y también a la Tierra: “Venid de buen grado o a la fuerza.” Dijeron: “Venimos en completa obediencia.” (12) Y en dos días conformó el firmamento en siete Cielos, y a cada uno de ellos le inspiró su función. Hemos adornado el cielo de este mundo con luceros y lo hemos protegido. Así está predeterminado en Su plan –el Poderoso, el que Actúa Según Su Conocimiento[1247]. (13) Pero si se apartan, adviérteles del castigo del rayo como el que fulminó a los Ad y a los Zamud[1248]. (14) Cuando les llegaron Mensajeros advirtiéndoles de todas las formas posibles: “No adoréis a otro que Allah,” replicaron: “Si nuestro Señor quisiera, haría que descendiesen malaikah. Renegamos de aquello con lo que se os ha enviado.” (15) Los Ad se ensoberbecieron sin ninguna razón para ello. Decían: “¿Quién puede haber más fuerte que nosotros?” ¿Es que no veían que Allah, el que los había creado, era más fuerte que ellos? Renegaron de Nuestros signos. (16) Entonces enviamos contra ellos un viento huracanado durante varios días nefastos para que probaran el castigo denigrante[1249] en esta vida. Mas el castigo de Ajirah aún será más denigrante, y no tendrán en quien apoyarse. (17) En cuanto a los Zamud los guiamos al camino de rectitud, pero ellos prefirieron la ceguera a la guía y los fulminamos con el rayo, un castigo degradante, como pago por su forma de actuar. (18) Salvamos a los que creían y tomaban en serio Nuestras advertencias y Nuestros signos. (19) El Día en que sean reunidos los enemigos de Allah marcharán hacia el fuego en grupos. (20) Cuando lleguen a él, su oído, su vista y su piel testificarán contra ellos. (21) Increparán a sus pieles: “¿Por qué dais testimonio contra nosotros?” Responderán: “Es Allah Quien nos ha hecho hablar,” Quien hace hablar a todas las cosas. Él os creó la primera vez y a Él tendréis que volver. (22) No habéis podido evitar que vuestro oído, vuestra vista y vuestra piel testimoniasen contra vosotros. Antes bien, pensabais que Allah no era consciente de gran parte de vuestras acciones. (23) Así pensabais, y eso que pensabais sobre vuestro Señor os ha hecho perecer y ser de los perdedores. (24) Aunque muestren fortaleza, el fuego será su refugio. Y si piden volver para hacer el bien, no serán devueltos[1250]. (25) Les enviamos cómplices que les hacían creer que era correcto todo cuanto hacían para que de esta forma se hiciera realidad la palabra decretada contra ellos, como se había hecho realidad contra las umam anteriores de yin y hombres –insan. En verdad que son de los perdedores. (26) Dicen los encubridores: “No escuchéis ese Qur-an para que no os induzca a error. Así seréis de los vencedores.” (27) Les haremos probar a los encubridores un terrible castigo. Les pagaremos por lo peor que hayan hecho. (28) A los enemigos de Allah les pagaremos con el fuego. En él permanecerán para siempre. Merecido galardón por haber renegado de Nuestros signos. (29) Dirán los encubridores: “¡Señor nuestro! Muéstranos a los yin y a los hombres –insan– que nos extraviaron para que los pongamos bajo nuestros pies y queden humillados.” (30) Sobre los que dicen: “Mi Señor es Allah,” y obran con rectitud, descienden los malaikah[1251] y les anuncian: “No temáis ni os apesadumbréis; antes bien, alegraos por la buena nueva del Jardín que se os ha prometido. (31) Os hemos acompañado en la vida de este mundo y os acompañaremos en Ajirah, donde tendréis todo cuanto deseéis, y todo cuanto pidáis (32) –agasajo del Perdonador, del Compasivo.” (33) ¿Y qué mejor palabra que la de aquel que suplica a Allah, obra con rectitud y dice: “Estoy sometido?” (34) No son iguales la rectitud y la maldad. Recházala con el bien y aquel con el que tenías enemistad se volverá tu más ardiente amigo. (35) Mas esto no lo consiguen, sino los que resisten; no lo consiguen, sino los afortunados. (36) Si te incita al mal el shaytan, refúgiate en Allah –el que Está Atento a Todo Cuanto Acontece en Su Creación, y Actúa Según Su Conocimiento. (37) Entre Sus signos están la noche y el día, el Sol y la Luna. Si en verdad es a Él a Quien adoráis, no os postréis ante el Sol ni ante la Luna; antes bien, postraos ante Allah que es Quien los ha creado. (38) Que sepan los soberbios que aquéllos que están junto a tu Señor declaran de noche y de día Su perfección más allá de toda contingencia, y no se hastían de ello. (39) Entre Sus signos está el que ves la tierra humillada y entonces enviamos agua sobre ella, y se estremece y se enseñorea. Le da vida Quien dará vida a los muertos. Él tiene poder sobre todas las cosas. (40) No pueden ocultarse de Nosotros aquéllos que reniegan de Nuestros signos. ¿Acaso es mejor ser arrojado al fuego que venir en completa seguridad el Día del Resurgimiento? Obrad como más os plazca. Él es consciente de la intención que os mueve a actuar. (41) ¡Ay de los que encubren el recuerdo cuando les llega! Es un poderoso Kitab[1252]. (42) No puede penetrar en él la falsedad, venga de donde venga. Es el Sabio, el Alabado, Quien lo hace descargar. (43) No se te revela, sino lo que ya se les reveló a los Mensajeros que hubo antes de ti. Tu Señor perdona y también inflige un doloroso castigo. (44) Si lo hubiéramos hecho un Qur-an en otra lengua que el árabe, habrían dicho: “¿Por qué sus aleyas no son comprensibles? ¿Está en lengua extranjera, siendo él árabe?” Aclárales que para los creyentes es una guía y una cura, pero los encubridores tienen sordera y a él están ciegos. Es como si se les llamara desde muy lejos. (45) Dimos a Musa el Kitab, pero discreparon sobre él. Si no hubiera sido por lo que estaba predeterminado en el plan de tu Señor, ya entonces se habría decidido su suerte. Dudaban de su veracidad. (46) Quien haga el bien, para él será el beneficio; y quien haga el mal, lo hará en perjuicio propio. Tu Señor no oprime a Sus siervos. (47) A Él se remite el conocimiento de la Hora. No hay fruto que salga de su cáscara ni hembra que quede preñada o dé a luz que no sea con Su conocimiento. El Día en que se les llame y se les pregunte: “¿Dónde están esos con los que Me asociabais?” Responderán: “Reconocemos ante Ti que ninguno de nosotros puede ya testificar algo así.” (48) Les había extraviado aquello que antes invocaban, y entenderán ahora que no tienen escapatoria. (49) El hombre –insan– no se hastía de pedir lo que le satisface, pero si le aflige un mal, se desalienta y desespera. (50) Mas si hacemos que pruebe Nuestra rahmah después de haber sufrido un infortunio, sin duda alguna que dirá: “Esto es lo que merezco, y no creo que la Hora vaya a llegar. Aún en el caso de que volviera a mi Señor, sin duda que tendría junto a Él las mayores delicias.” Les haremos saber a los encubridores lo que hacían, y les haremos probar un severo castigo. (51) Cuando agraciamos al hombre –insan, éste se aparta y se aleja por su lado, pero cuando le aflige una desgracia, suplica solícito. (52) ¿Qué diríais si viniera realmente de Allah y vosotros lo negarais? ¿Quién está más extraviado que quien se escinde de la verdad? (53) Les mostraremos Nuestros signos en el horizonte y en ellos mismos hasta que vean con claridad que es la verdad[1253]. ¿Es que no basta con que tu Señor sea testigo de todas las cosas? (54) ¿Es que dudan del encuentro con su Señor? ¿Acaso no tiene bajo Su control todas las cosas?

 

 

 

 

  1. SURA DE LA CONSULTACIÓN (ASH-SHURA)

سُورَةُ الشُورَى

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Ha, Mim. (2) Ain, Sin, Qaf[1254]. (3) Así te inspira Allah, y así inspiró a los que hubo antes de ti –el Poderoso, el Sabio. (4) Suyo es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra –el Altísimo, el Grandioso. (5) A punto están de rasgarse los Cielos uno a uno desde arriba. Los malaikah declaran, alabándole, la perfección de su Señor más allá de toda contingencia y piden perdón por los que están en la Tierra. ¿Acaso no es Allah el Perdonador, el Compasivo? (6) En cuanto a los que han tomado protectores aparte de Él, Allah los tiene impresos en Su memoria. Tú no eres su guardián. (7) Así es cómo te inspiramos un Qur-an en lengua árabe para que adviertas a la madre de las ciudades y a cuantas hay a su alrededor del Día del Agrupamiento sobre el que no hay duda. Un grupo estará en el Jardín y otro en el sair[1255]. (8) De haber sido ese el plan de Allah, habría hecho de ellos una sola ummah. Sin embargo, Él hace entrar en Su rahmah a quien así decide Su voluntad. Los infames no tendrán quien les proteja ni en quien apoyarse. (9) ¿O es que toman protectores aparte de Él? Allah es el Protector. Da la vida a los muertos y tiene el poder sobre todas las cosas. (10) No hay nada sobre lo que discrepáis cuyo juicio no pertenezca a Allah. “Ése es Allah, mi Señor. En Él me abandono y a Él me vuelvo arrepentido.” (11) El Originador de los Cielos y de la Tierra. Ha hecho que os multipliquéis a partir de vosotros mismos en parejas de distinto sexo; y de igual modo ha hecho con los animales de rebaño –así es como os disemina. Nada hay que se le asemeje. Está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y es consciente de la intención que os mueve a actuar. (12) Posee el control de los Cielos y de la Tierra. Da la provisión en abundancia o la restringe, siguiendo Su plan. Tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (13) Os ha legislado en el Din lo que encomendó a Nuh, lo que te hemos inspirado a ti y lo que encomendamos a Ibrahim, a Musa y a Isa –que establecieran firmemente el Din y no os dividierais en él. Les viene grande a los idólatras aquello a lo que les llamas. Allah elige para Sí a quien así decide Su voluntad y guía hacia Él a quien a Él se vuelve arrepentido. (14) No se dividieron, sino después de haberles llegado el conocimiento, llevados por la envidia. De no haberse predeterminado un plazo para decidir su suerte, ya entonces se habría juzgado entre ellos. Los que han heredado el Kitab después de ellos divagan sobre él, llevados por la duda. (15) Por ello, llama al recuerdo. Actúa con rectitud como se te ha ordenado y no sigas sus inclinaciones. Antes bien, aclárales que crees en lo que Allah ha hecho descargar de un Kitab[1256], y que se te ha ordenado que seas ecuánime con ellos. Allah es vuestro Señor y su Señor. Para vosotros serán los frutos de vuestras obras y para ellos los suyos. No hay por qué disputar entre vosotros. Allah os reunirá y a Él es el destino final. (16) El argumento de los que arguyen después de la respuesta que se le ha dado es nulo ante su Señor. Sobre ellos la ira y un terrible castigo. (17) Es Allah quien hace descargar el Kitab con la verdad y la Balanza. No sabes si la llegada de la Hora estará cerca. (18) Los que no creen en ella no están dispuestos a esperar pacientemente a que llegue su tiempo. Mas los que creen, están pendientes y temerosos, pues saben que su venida es inexorable. ¿Acaso no están en un lejano extravío los que discuten sobre la Hora para crear duda y confusión? (19) Allah es sutil con Sus siervos. Les sustenta siguiendo Su plan –el Fuerte, el Poderoso. (20) A quien desee cultivar Ajirah le aumentaremos su cosecha, y a quien desee cultivar la vida de este mundo le daremos lo que obtenga de su labranza, pero no tendrá parte en Ajirah. (21) ¿O acaso tienen asociados que les han prescrito en el Din lo que Allah no ha autorizado? De no haber sido por Su irrevocable plan, ya entonces se habría decidido su suerte. Los infames tendrán un doloroso castigo. (22) Los verás desasosegados tratando de esquivar el fruto de sus obras, pero se les vendrá encima. Mas los que hayan creído y hayan actuado con rectitud tendrán en lo más frondoso de los Jardines cuanto deseen junto a su Señor. Esa es la gran victoria, (23) la buena nueva que Allah anuncia a Sus siervos que creen y actúan con rectitud. Aclárales que no les pides pago alguno por ello, salvo el afecto que es propio entre los allegados. A quien haga el bien se lo aumentaremos con un bien mayor. Allah es el Perdonador, y tiene en cuenta el bien que hacen Sus siervos. (24) ¿O acaso dicen: “Ha inventado una mentira sobre Allah”? Si Allah quisiera, sellaría tu corazón. Allah borra lo falso y afirma la verdad con Su palabra. Es el Conocedor de lo que hay en lo más recóndito de los corazones, y según ese conocimiento actúa. (25) Acepta complacido el arrepentimiento de Sus siervos y perdona sus faltas. No escapan a Su conocimiento vuestras acciones. (26) Responde solícito a los que creen y actúan con rectitud, y les da más de Su gracia. En cuanto a los encubridores, tendrán un terrible castigo. (27) Si Allah hubiera dado el sustento a Sus siervos sin límite alguno, éstos se habrían excedido en la Tierra. Por ello, lo ha predeterminado según Su plan. Tiene el registro completo de Sus siervos y plena percepción de sus acciones. (28) Es Él Quien hace que caiga la lluvia cuando ya habían perdido la esperanza, y Quien derrama sobre ellos Su rahmah. Él es el Guardián, el Alabado. (29) Entre Sus signos está la creación de los Cielos y de la Tierra, y de las entidades vivas –dab-bah– que diseminó por ellos. Él tiene el poder, si esa es Su voluntad, de reunirlos a todos. (30) No hay nada que os aflija que no se deba a vuestra forma de proceder. Aun así, Él perdona muchas cosas. (31) No podréis impedir que se cumpla Su plan en la Tierra ni tendréis aparte de Allah quien os proteja ni en quien apoyaros. (32) Entre Sus signos están las corrientes, desplegadas como pistas en el mar. (33) Si quisiera, haría que cesase el viento y quedarían inmóviles sobre sus lomos[1257]. En ello hay signos para los que resisten y son agradecidos. (34) O las obstruiría en pago por sus obras. Mas es mucho lo que perdona. (35) Que sepan los que discuten Nuestros signos que no tendrán escapatoria. (36) Todo lo que se os da es para satisfacer vuestras necesidades en la vida de este mundo. Mas para los que creen y en su Señor se abandonan, lo que hay junto a Allah es mejor y permanece para siempre. (37) Esos que se apartan de lo grave y de la indecencia, y perdonan incluso en estado de ira, (38) responden a su Señor, establecen la salah, se consultan entre ellos sobre los asuntos y dan una parte del sustento que les hemos asignado. (39) Esos que cuando sufren una afrenta, se defienden. (40) El pago por un mal causado es un mal semejante a él. Mas quien perdone y se reconcilie, que sepa que es a Allah a Quien corresponde entregarle su galardón. Él no ama a los infames opresores. (41) No hay razón para culpar a quien se defienda después de haber sufrido una injusticia. (42) Mas sí hay razón para culpar a los que tiranizan a la gente y se exceden en la Tierra sin derecho. Esos tendrán un doloroso castigo. (43) Resistir los impulsos y perdonar exige, en verdad, una gran determinación. (44) A quien Allah extravía no tendrá después a nadie que le proteja. Oirás decir a los infames cuando perciban el castigo: “¿Hay alguna forma de volver?” (45) Verás cómo son expuestos ante él, humillados, con la mirada rendida a causa de la vergüenza que sentirán. Dirán los que creyeron: “Esos son los perdedores, los que se han perdido a sí mismos y a sus familias el Día del Resurgimiento.” ¿Acaso no estarán los infames en un castigo incesante? (46) No tendrán protectores en los que poder apoyarse aparte de Allah. No habrá salvación para aquel a quien Allah extravía. (47) Responded a vuestro Señor antes de que os llegue un Día que no lograreis alejar de Allah. Ese Día no tendréis refugio ni podréis negar vuestras acciones. (48) Si se apartan, sabe que no te hemos enviado para que seas su custodio. Tu tarea es transmitir. Cuando al hombre –insan– le hacemos probar Nuestra rahmah, se regocija por ello. Mas si le aflige un mal a causa de sus obras, se vuelve ingrato. (49) De Allah es la soberanía de los Cielos y de la Tierra. Él crea lo que quiere, siguiendo Su plan –a unos les da hijas, a otros les da hijos, (50) y aún a otros les da hijos e hijas. A quien quiere lo hace estéril. Actúa según Su conocimiento, y es el Poderoso. (51) No es propio de Allah hablar a ningún humano[1258]bashar– si no es inspirándole o desde detrás de una separación o enviando un Mensajero que transmita aquello que se les inspira conforme a Su voluntad. Él es el Elevado, el Sabio. (52) Así es como te inspiramos el programa[1259] de la profecía, siguiendo Nuestro plan. Antes no sabías qué era el Kitab ni qué era tener iman, pero lo hemos hecho una luz con la que guiar a quien queremos de Nuestros siervos. En verdad que guías al camino de rectitud (53) –el camino de Allah, a Quien pertenece cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. ¿Acaso no confluyen en Allah todos los asuntos?

 

 

 

 

  1. SURA DE LAS VANIDADES (AZ-ZUJRUF)

سُورَةُ الزُّخْرُفِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Ha, Mim[1260]. (2) Por el Kitab[1261] inalterable. (3) Lo hemos hecho un Qur-an en lengua árabe para que podáis razonar. (4) Está en la madre del Kitab, junto a Nosotros, elevado. Todo en él es juicio que discrimina. (5) ¿Acaso no deberíamos apartaros del recuerdo por haber sido una gente transgresora? (6) ¡Cuántos Profetas no enviamos a las primeras comunidades! (7) De todos ellos se burlaron. (8) Aniquilamos a los que más poderío tenían de entre ellos. Y así han seguido, una tras otra, el ejemplo de las primeras. (9) Si les preguntas quién ha creado los Cielos y la Tierra, con toda seguridad que te dirán que los ha creado el Poderoso, el que Actúa Según Su Conocimiento; (10) el que ha hecho para vosotros que la Tierra sea una planicie[1262] y ha puesto en ella caminos para que podáis guiaros; (11) el que hace que caiga agua del cielo según la medida que ha determinado, y con ella vivificamos una tierra que estaba muerta. De esta misma manera resurgiréis. (12) El que ha creado todas las especies y os ha dado embarcaciones[1263] y animales que os sirven de transporte (13) para que cabalguéis sobre sus lomos y luego, cuando estáis firmemente asentados en ellos, agradezcáis la gracia de vuestro Señor y digáis: “Perfecto es más allá de toda contingencia, Aquel que nos los ha sojuzgado, pues nosotros no habríamos sido capaces de hacerlo. (14) A nuestro Señor es el retorno.” (15) A pesar de ello, han asignado a algunos de Sus siervos como copartícipes en Su divinidad. El hombre –insan– es un claro encubridor. (16) ¿Acaso pensabais que iba a tomar de Su creación hijas, escogiendo para vosotros hijos? (17) Cuando a uno de ellos se le anuncia la buena nueva de lo mismo que él le asigna al Rahman[1264], se le ensombrece el semblante y se vuelve iracundo. (18) ¿Qué valor puede tener la creencia de quien ha crecido en medio de estas supersticiones y carece de argumentos en los que basarse para afirmar tales cosas?[1265] (19) Toman a los malaikah, los que adoran al Rahman, por hembras. ¿Acaso han sido testigos de su creación? Se registrará su testimonio y se les pedirá cuentas por él. (20) Dicen: “Si el Rahman hubiera querido, no los habríamos adorado.” No tienen conocimiento de lo que dicen. No hacen, sino elucubrar. (21) ¿O acaso les habíamos dado un kitab anterior a éste y a él se aferran con fuerza? (22) Pero no, esto es lo que dicen: “Encontramos a nuestros padres en esta creencia y nos hemos guiado, siguiendo sus pasos.” (23) Esa ha sido siempre su actitud. No llegaba a una ciudad uno de los advertidores de los que enviamos antes de ti, sin que los más extraviados de sus jefes no dijeran: “Encontramos a nuestros padres en esta creencia y seguimos sus pasos, imitándoles.” (24) Dijo: “¿Incluso si os he traído una guía mejor que aquélla en la que encontrasteis a vuestros padres?” Dijeron: “Renegamos de aquello con lo que habéis sido enviados.” (25) Les hicimos pagar por ello. ¡Mira cómo acabaron los falaces! (26) Cuando Ibrahim le dijo a su padre y a su gente: “Nada tengo que ver con lo que adoráis, (27) sólo con Aquel que me ha creado. Él me guiará.” (28) Hizo que su palabra permaneciera para que pudieran rectificar su actitud los que vinieran después de él. (29) “Mas a éstos y a sus padres los dejé ocupados con sus asuntos hasta que les ha llegado la verdad y un Mensajero irrecusable.” (30) Sin embargo, cuando les ha llegado la verdad, han dicho: “Esto es magia, y renegamos de ello.” (31) Dicen: “¿Por qué no se hace descargar este Qur-an sobre un hombre prominente de una de las dos ciudades?” (32) ¿Acaso son ellos los que distribuyen la rahmah de tu Señor? Somos Nosotros los que distribuimos entre ellos el sustento en la vida de este mundo y los que hemos elevado en rango a unos sobre otros para que unos estén sometidos a otros. Mas la rahmah de tu Señor es mejor que lo que atesoran. (33) Si no fuera porque los hombres –nas– acabarían siendo una única ummah de encubridores, habríamos hecho que las casas de los que encubren al Rahman tuvieran terrazas de plata y escaleras por las que subir a ellas. (34) Habríamos hecho que sus casas tuvieran puertas y lechos sobre los que reclinarse, (35) y adornos de oro. Todo ello vanidades de la vida de este mundo. Mas la de Ajirah junto a tu Señor será para los que tomen en serio Sus advertencias[1266]. (36) A quien se aleja del recuerdo del Rahman le enviamos un shaytan que se convierte en su amigo íntimo –qarin[1267]. (37) Les apartan del camino haciéndoles creer que están guiados (38) hasta que llega a Nosotros, y dice: “¡Ay de mí! ¡Ojalá hubiera entre tú y yo la distancia de los dos orientes! ¡Qué mal compañero!” (39) Ningún beneficio os reportará hoy vuestra infamia. Estaréis juntos en el castigo. (40) ¿Acaso puedes hacer que el sordo oiga, o puedes guiar al ciego o a quien está en un claro extravío? (41) O bien te llevaremos, y entonces desharemos sus agravios, (42) o bien te mostraremos aquello con lo que les hemos amenazado. Los tenemos bajo Nuestro poder. (43) Por ello, aférrate a lo que se te inspira. En verdad que estás en el camino de rectitud. (44) Es un recuerdo para ti y para tu gente. Y puesto que os ha llegado y de forma clara, se le pedirán cuentas a aquel de vosotros que sea negligente con él. (45) Pregunta sobre aquellos de Nuestros Mensajeros, que enviamos antes de ti, si acaso establecimos, aparte del Rahman, a otros alihah[1268] a los que adorar. (46) Enviamos a Musa a Firaun y a sus principales con Nuestros signos. Les dijo: “Soy un Mensajero del Señor de Todos los Dominios.” (47) Mas cuando llegó con Nuestros signos, se mofaron de ellos. (48) No les mostrábamos un signo que no fuera mayor que el anterior. Les castigamos para ver si así enmendaban su actitud. (49) Dijeron: “¡Oh tú, el mago! Pide por nosotros a tu Señor en virtud de lo que ha pactado contigo, y sin duda que aceptaremos la guía.” (50) Cuando les retiramos el castigo, rompieron su compromiso. (51) Llamó Firaun[1269] a su gente y les arengó diciendo: “¡Gente mía! ¿Acaso no me pertenece la soberanía de Misr y estos ríos que fluyen a mis pies? ¿Es que no tenéis visión? (52) ¿Acaso no soy yo mejor que éste, que es despreciable y apenas puede expresarse con claridad? (53) ¿Cómo es que no ha recibido ningún brazalete de oro o ha venido acompañado de los malaikah?” (54) De esta forma, se dirigió a su pueblo, ordenándoles que le siguieran en su extravío y éste le obedeció, pues era gente rebelde. (55) Cuando su ofensa provocó Nuestra ira, deshicimos sus agravios y los anegamos a todos. (56) E hicimos de ellos un precedente y una advertencia para la gente hasta la última generación. (57) Cuando se pone como ejemplo al hijo de Mariam, tu gente se opone. (58) Dicen: “¿Es él mejor que nuestros dioses?” No te lanzan este reto, sino para disputar[1270]. Es gente discutidora. (59) No es, sino un siervo al que favorecimos e hicimos de él un ejemplo para los Banu Isra-il. (60) Si fuera ese Nuestro plan, haríamos que surgieran de vosotros malaikah que os sucedieran en la Tierra. (61) Tenía conocimiento sobre la Hora. Así pues, “no dudéis de ella y seguidme[1271]”. Este es el camino de rectitud. (62) Que no os extravíe el shaytan. Él es para vosotros un enemigo declarado. (63) Cuando vino Isa con la clarificación, dijo: “He venido a vosotros con la Hikmah y para dilucidar aquello sobre lo que discrepáis. Así pues, temed a Allah y obedecedme. (64) Allah es mi Señor y vuestro Señor, adoradle. Este es el camino de rectitud.” (65) Pero disputaron entre ellos los coaligados. ¡Ay de los infames por el castigo de un Día doloroso! (66) ¿Acaso no esperan, sino que les llegue la Hora, súbitamente, mientras están ocupados en sus asuntos? (67) Ese Día los amigos más íntimos serán enemigos unos de otros, salvo los que hayan tomado en serio Nuestras advertencias (68) – “¡Siervos míos! No tenéis hoy nada que temer ni nada por lo que apesadumbraros”– (69) los que creyeron en Nuestros signos y estaban sometidos –muslimun. (70) Entrad gozosos en el Jardín con vuestros grupos de creyentes. (71) Pasarán alrededor de ellos con platos y copas de oro, y habrá lo que las nafs deseen y sea una delicia para los ojos. En él permaneceréis para siempre. (72) Este es el Jardín que vuestras obras os han hecho heredar[1272]. (73) En él tenéis abundante fruta con la que deleitaros. (74) Mas los nefarios sufrirán para siempre el castigo de yahannam. (75) No se les atenuará en lo más mínimo. En él estarán desesperados. (76) Mas no hemos sido injustos con ellos, son ellos los que han actuado con iniquidad. (77) Clamarán: “¡Malik! ¡Que tu Señor acabe con nosotros!” Les responderá: “No ha de ser así. En él habréis de permanecer.” (78) Hemos venido a vosotros con la verdad, pero la mayoría de vosotros la detesta. (79) ¿O acaso han apañado algún acuerdo entre ellos? También Nosotros sabemos concluir acuerdos. (80) ¿O acaso cuentan con que no escuchamos sus secretos y confidencias? Se equivocan –junto a ellos están Nuestros Mensajeros y registran todas sus argucias. (81) Aclárales que si el Rahman tuviera un hijo, tu serías el primero en adorarle. (82) Perfecto más allá de toda contingencia es el Señor de los Cielos y de la Tierra, el Señor del Arsh. Lejos está de aquello con lo que le describen. (83) Mas déjalos con su vana palabrería y su inconsciencia hasta que se encuentren con su Día, el que se les ha prometido que llegará. (84) Él es Ilah en el cielo e Ilah en la Tierra –el que Actúa y Juzga Según Su Conocimiento. (85) Bendito sea Aquel a Quien pertenece la soberanía de los Cielos y de la Tierra y lo que entre ambos hay. Junto a Él está el conocimiento de la Hora. A Él habréis de volver. (86) No tienen poder para interceder aquellos a los que invocan aparte de Él. Sólo quienes atestiguan con la verdad y tienen conocimiento. (87) Si les preguntas quién los ha creado, con toda seguridad que dirán: “Allah.” Sin embargo, siguen lo falso aun sabiendo que lo es. (88) A su súplica –“¡Señor mío! En verdad que estos son gente que no cree”– (89) se le contestó –“Apártate de ellos y diles salam, que ya sabrán.”

 

 

 

 

  1. SURA DEL HUMO (AD-DUJAN)

سُورَةُ الدُّخَانِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Ha, Mim[1273]. (2) ¡Por el Kitab[1274] inalterable! (3) Lo descargamos en una noche bendita. Somos advertidores. (4) En ella se distribuyen los programas (5) siguiendo Nuestro plan. Nunca hemos dejado de enviarlos (6) como una rahmah de tu Señor –el que está Atento a Todo Cuanto Acontece en Su Creación, y Actúa Según Su Conocimiento. (7) Si fuerais creyentes, sabríais con certeza que es el Señor de los Cielos y de la Tierra y de lo que entre ambos hay. (8) No hay ilah, sino Él. Da la vida y da la muerte. Es vuestro Señor y el Señor de vuestros primeros padres. (9) En vez de creer, dudan y se entretienen divagando. (10) Mas espera a que llegue el Día cuando el cielo sea humo visible (11) que envuelva a los hombres –nas. Ese será un castigo doloroso. (12) “¡Señor nuestro! Retira de nosotros el castigo. Somos creyentes.” (13) Mas cómo pueden decir que creen cuando han recibido el recuerdo y les ha venido un Mensajero irrecusable. (14) Sin embargo, se han apartado de él diciendo: “Es un poseso al que enseñan.” (15) Si levantásemos lo más mínimo el tormento, volveríais a reincidir. (16) El Día en el que establezcamos el mayor de los castigos desharemos los agravios. (17) Antes de ellos habíamos puesto a prueba a la gente de Firaun, cuando les llegó un noble Mensajero diciendo: (18) “Siervos de Allah, escuchadme. Yo soy para vosotros un Mensajero en el que podéis confiar. (19) No tratéis de elevaros por encima de Allah. He venido a vosotros con una irrefutable autoridad. (20) Me refugio en mi Señor y en vuestro Señor de vuestras amenazas. (21) Si no me creéis, apartaos de mí, sin causarme daño.” (22) Llamó a su Señor: “¡Este es un pueblo de nefarios!” (23) “Sal entonces de noche con Mis siervos, pues vais a ser perseguidos, (24) y deja el mar en el mismo estado en el que lo habéis cruzado[1275] –los hombres armados que os persigan perecerán ahogados.” (25) ¡Cuántos jardines y manantiales abandonaron! (26) ¡Cuántos cultivos y nobles construcciones! (27) ¡Cuántos deleites y cuánta prosperidad de la que disfrutaban! (28) Así fue. Todo ello lo dejamos en herencia para otra gente. (29) Ni el Cielo ni la Tierra lloraron por ellos ni se les dio otra oportunidad. (30) Salvamos a los Banu Isra-il del castigo ignominioso (31) que les infligía Firaun. En verdad que era el mayor de los transgresores. (32) Los elegimos, en virtud de un conocimiento, por encima de los demás. (33) Les dimos signos que eran pruebas irrefutables. (34) Y estos dirán: (35) “No existe más que nuestra primera muerte, y no vamos a resucitar. (36) Traed a nuestros antepasados si es verdad lo que decís.” (37) ¿Acaso son ellos mejores que la gente de Tubba[1276] y los que hubo antes de ellos? Los destruimos. En verdad que eran unos nefarios. (38) No hemos creado los Cielos ni la Tierra ni lo que entre ambos hay descuidadamente y sin que respondan a una clara finalidad. (39) No los hemos creado, sino de la mejor manera. Sin embargo, la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (40) Todos ellos tienen una cita para el Día de la Distinción (41) –el Día en el que nadie podrá hacer nada por nadie ni tendrán en quien apoyarse, (42) salvo aquel de quien Allah tenga rahmah. Él es el Poderoso, el Compasivo. (43) Estará el árbol de zaqqum (44) –alimento para los nefarios. (45) Será cual bronce fundido, hirviendo en sus vientres, (46) como hierve el agua. (47) ¡Agarradlo y llevadlo hasta lo más interno del yahim[1277]! (48) Luego, atormentadle vertiendo sobre su cabeza agua hirviendo. (49) ¡Pruébalo! ¿Acaso no eres el noble y poderoso? (50) Esto es aquello de lo que dudabais. (51) Los que tomaban en serio Nuestras advertencias estarán en cambio en un lugar seguro, (52) entre jardines y manantiales. (53) Vestirán de raso y brocado y estarán reclinados unos frente a otros. (54) Así será. Los desposaremos con huríes. (55) Pedirán toda clase de frutas, en un lugar seguro. (56) No probarán allí otra muerte, aparte de la primera. Él les habrá librado del castigo del yahim (57) –una gracia de tu Señor. Esa es la gran victoria. (58) Lo hemos hecho fácil en tu lengua para que pudieran reflexionar. (59) Así pues, mantente vigilante, pues en verdad que ellos están al acecho.

 

 

 

 

  1. SURA DE LAS CONGREGACIONES (AL-YAZIYAH)

سُورَةُ الجَاثِيَةِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Ha, Mim[1278]. (2) Descarga del Kitab[1279] de Allah –el Poderoso, el Sabio. (3) En los Cielos y en la Tierra hay signos para los creyentes. (4) En vuestra propia creación, y en el hecho de que haya diseminado criaturas que se mueven por toda la Tierra hay signos para la gente que tiene certeza de la verdad. (5) En la alternancia de la noche y el día, en lo que Allah hace descender del cielo como sustento para vivificar a una tierra que estaba muerta, y en el cambio de los vientos. En todo ello hay signos para la gente que razona. (6) Esas son las verdaderas aleyas de Allah que te recitamos. ¿En qué relato y en qué signos otros que los de Allah creerán? (7) ¡Ay del nefario que incita al mal! (8) Oye las aleyas de Allah que se le recitan, pero insiste en su arrogancia como si no las hubiera escuchado. Anúnciale la buena nueva de un doloroso castigo. (9) Cuando le llega algún conocimiento de Nuestras aleyas, las toma a burla. Esos tendrán un castigo ignominioso[1280]. (10) Delante de ellos está yahannam. De nada les servirá lo que atesoraron ni aquellos en los que se apoyaron en vez de en Allah. Tendrán un castigo atroz. (11) Esta es la guía. Los que encubren las aleyas de su Señor sufrirán un doloroso castigo que les hará convulsionarse una y otra vez. (12) Es Allah Quien os ha sometido los mares para que los barcos[1281] naveguen por ellos siguiendo Su plan, y para que busquéis el sustento que Allah ha esparcido por toda la Tierra, y seáis agradecidos. (13) Os ha subordinado todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra[1282]. En eso hay signos para la gente que reflexiona. (14) Di a los creyentes que perdonen a quienes de ellos han olvidado cómo son los Días de Allah[1283]. Es Él Quien paga a los pueblos según sus obras. (15) Quien obre con rectitud, para él será el beneficio; y quien haga el mal, lo hará contra sí mismo. A vuestro Señor habréis de volver. (16) A los Banu Isra-il les dimos el Kitab, el juicio y la profecía. Les sustentamos de la mejor manera y los preferimos sobre todos los demás. (17) Claramente les indicamos su misión, y no disintieron, sino después de haberles llegado el conocimiento a causa de la envidia que había entre ellos. Tu Señor juzgará el Día del Resurgimiento sobre aquello en lo que discrepaban. (18) Luego te guiamos al camino profético. Síguelo, y no te inclines hacia los que no son conscientes de los signos que hay en la creación. (19) Ellos no te van a servir de nada ante Allah. Los infames son aliados unos de otros, pero Allah es el aliado de los que toman en serio Sus advertencias[1284]. (20) Esta es una clara visión para los hombres –nas– y una guía y rahmah para los que tienen certeza de la verdad. (21) ¿O acaso cuentan los nefarios con que los tendremos en la misma consideración que a los que creen y actúan con rectitud, y que su vida y su muerte serán iguales? ¡Qué mal entienden las cosas! (22) Allah ha creado los Cielos y la Tierra de la mejor manera posible para retribuir a cada nafs[1285] según sus obras. Nadie será tratado injustamente. (23) ¿Has visto a quien toma a sus pasiones como su ilah? Allah le extravía siguiendo Su conocimiento, sella su oído y su corazón y pone un velo ante sus ojos. ¿Quién le podrá guiar después de que Allah le haya sacado del camino? ¿No vais a reflexionar? (24) Dicen: “Sólo existe la vida nuestra de este mundo –morimos y vivimos. Es el transcurso del tiempo el que nos aniquila.” No tienen conocimiento de lo que dicen. No hacen, sino elucubrar. (25) Cuando se les recitan Nuestras aleyas, su único argumento es decir: “Si es verdad lo que decís, traednos a nuestros padres.” (26) Aclárales que es Allah Quien les da la vida, luego les hace morir, para al final reuniros a todos en el Día del Resurgimiento, un Día que sin duda ha de venir. Sin embargo, la mayoría de la gente –nas– no es consciente de ello. (27) De Allah es la soberanía de los Cielos y de la Tierra. El Día en el que se establezca la Hora, los que hayan seguido sus vanas ilusiones serán los perdedores. (28) Verás a todas las umam congregadas. Serán llamadas para comparecer ante su kitab. Hoy se os pagará según vuestras obras. (29) Este Kitab Nuestro habla de vosotros con la verdad. Fuimos transcribiendo todo lo que hacíais. (30) A los que hayan creído y actuado con rectitud su Señor les hará entrar en Su rahmah. ¡Esta es la innegable victoria! (31) En cuanto a los encubridores, se les hará recordar: “¿Acaso no se os recitaron Mis aleyas y os ensoberbecisteis, y fuisteis de los nefarios?” (32) Cuando se dijo: “La promesa de Allah es verdadera –no hay duda de que la Hora ha de venir,” dijisteis: “No sabemos qué sea la Hora. Nos parece una mera elucubración. No tenemos ninguna certeza de que exista algo así.” (33) Mas se han hecho evidentes sus maldades, y aquello de lo que se burlaban les ha sitiado. (34) Se les dirá: “Hoy Nos hemos olvidado de vosotros al igual que vosotros os olvidasteis del Día del Encuentro –hoy es ese Día. Vuestra morada será el fuego y no tendréis en quien apoyaros. (35) Y ello por haber tomado a burla los signos de Allah y por haberos dejado engañar por la vida de este mundo.” Hoy no se les sacará de él ni podrán volver para tratar de enmendar sus malas acciones[1286]. (36) Alabado sea Allah, el Señor de los Cielos, el Señor de la Tierra y el Señor de Todos los Dominios [1287]. (37) Suya es la majestad en los Cielos y en la Tierra –el Poderoso, el Sabio.

 

 

 

 

  1. SURA AL-AHQAF

سُورَةُ الأَحْقَافِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Ha, Mim[1288]. (2) Descarga del Kitab[1289] de Allah –el Poderoso, el Sabio. (3) No hemos creado los Cielos ni la Tierra ni lo que entre ambos hay, sino de la mejor manera posible y hasta un tiempo predeterminado. Mas los encubridores no toman en serio las advertencias y se apartan. (4) Pregúntales si se han fijado en lo que invocan aparte de Allah. Pídeles que te muestren qué han creado de lo que hay en la Tierra o si tienen alguna participación en los Cielos. Que te traigan un kitab anterior a éste o vestigios de algún conocimiento si es verdad lo que dicen. (5) ¡Quién puede estar más extraviado que aquel que invoca, aparte de Allah, a quienes no le responden y se desentienden de sus súplicas, y así hasta el Día del Resurgimiento! (6) Cuando se reúna a la gente –nas, serán sus enemigos y renegarán de sus adoradores. (7) Cada vez que se les recitan Nuestras aleyas con las que clarificamos la verdad, dicen los que la encubren cuando les llega: “Esto es magia evidente.” (8) O dicen: “Lo ha inventado.” Respóndeles que si lo hubieras inventado, nada podrían hacer por ti ante Allah. Bien sabe lo que divulgan al respecto. Él basta como testigo entre ellos y tú. Él es el Perdonador, el Compasivo. (9) Aclárales que no representas ninguna innovación entre los Mensajeros. No sabes lo que será de ti ni lo que será de ellos, únicamente sigues lo que se te inspira. No eres, sino un claro advertidor. (10) ¿Acaso os habéis parado a pensar en vuestra posición? Lo que se os revela viene de Allah, pero lo encubrís y os llenáis de soberbia, a pesar de que uno de los Banu Isra-il ha atestiguado su similitud con las escrituras anteriores y ha creído. Tened por cierto que Allah no guía a los infames. (11) Dicen los encubridores a los creyentes: “Si hubiera algún bien en este Qur-an, no se nos habrían adelantado a la hora de seguirlo.” Mas dado que no consiguen guiarse con él, seguro que dirán: “La misma falacia de siempre.” (12) Ya antes se había descargado el Kitab de Musa –guía y rahmah. Este Kitab es una confirmación en lengua árabe para advertir a los infames y dar buenas nuevas a los que actúan con rectitud. (13) Los que dicen: “Nuestro Señor es Allah,” y luego siguen la guía, no tendrán nada qué temer ni nada por lo que apesadumbrarse. (14) Esos son la gente del Jardín. En él permanecerán para siempre. Merecido galardón por sus obras. (15) Le hemos encomendado al hombre –insan– que actúe rectamente con sus padres. Su madre lo llevó en el vientre con fatiga, y con fatiga lo parió, durando su embarazo y la lactancia treinta meses. A quien alcanza la madurez, llega a los cuarenta y dice: “¡Señor mío! Pon en mi corazón agradecimiento por la gracia que nos has otorgado a mí y a mis padres, y haz que actúe con rectitud, y que mis obras sean de Tu agrado. Agráciame con mi descendencia. A ti me vuelvo arrepentido y soy de los sometidos,” (16) se les aceptará lo mejor que hayan hecho y no se tendrán en cuenta sus malas acciones. Estarán con la gente del Jardín. Se habrá hecho realidad lo que se les había prometido[1290]. (17) Mas el que dice a sus padres: “¡Uff! ¿Acaso me aseguráis que resucitaré cuando ya han pasado antes de mí otras generaciones?” Sus padres buscan ayuda en Allah y le exhortan: “¡Ay de ti! ¡Cree! Ten por cierto que la amenaza de Allah se ha de cumplir.” A lo que él responde: “¡Qué es todo esto, sino leyendas de los antiguos!” (18) En esos se habrá hecho realidad lo que se les había decretado en el plan, lo mismo que se decretó a las comunidades de yin y de hombres –insan– que hubo antes de ellos. Estaban perdidos. (19) A cada uno se le dará el rango que merezca según sus obras. Serán ellas las que dictaminen el pago que deban recibir. No sufrirán injusticia alguna. (20) El Día en que se les muestre a los encubridores el fuego y se les recuerde: “Habéis consumido las cosas buenas que tuvisteis en la vida de este mundo. Os habéis beneficiado de ello, pero hoy se os pagará con un castigo ignominioso por haberos ensoberbecido en la Tierra sin ninguna razón, y por vuestra rebeldía.” (21) Recuerda al hermano de los Ad, cuando advirtió a su gente en alAhqaf[1291] –ya antes de él les habían llegado continuos advertidores: “No adoréis a otro que a Allah. Temo que os llegue el castigo de un Día terrible.” (22) Dijeron: “¿Has venido a nosotros para sacarnos de la adoración de nuestros alihah[1292]? Tráenos aquello con lo que nos amenazas si es verdad lo que dices.” (23) Les respondió: “El conocimiento pertenece exclusivamente a Allah. Yo no hago, sino transmitiros aquello con lo que he sido enviado, pero veo que sois gente ignorante.” (24) Cuando vieron una nube frente a sus valles, dijeron: “Esta es la nube que trae lluvia.” No, no es lo que pensáis, sino aquello que urgíais –un viento portador de un doloroso castigo. (25) Todo lo destruyó, siguiendo el plan de su Señor. Cuando amaneció, sólo quedaban en pie sus moradas. Así es como pagamos a los nefarios. (26) Les habíamos dado una preeminencia que no os hemos dado a vosotros. Les concedimos comprensión y consciencia, pero de nada les sirvieron cuando encubrieron los signos de Allah. Les sitió aquello de lo que se burlaban. (27) Hemos destruido las ciudades que había a vuestro alrededor, y hemos organizado las aleyas de forma que puedan entender y retractarse. (28) ¿Por qué no buscaron apoyo en aquéllos que habían tomado como alihah en vez de Allah? Mas no encontraron apoyo alguno. Antes bien, se apartaron de ellos. Esa es la falsedad que habían forjado. (29) Recuerda cuando te enviamos a un pequeño grupo de yin para que escucharan el Qur-an. Estando ya presentes, dijeron: “¡Callad!” Y cuando terminaron de escuchar la recitación, se volvieron a su gente para advertirles. (30) Dijeron: “¡Pueblo nuestro! Hemos escuchado un Kitab que se ha descargado después de Musa, y que confirma todo lo anterior, y guía a la verdad y al camino de rectitud. (31) ¡Pueblo nuestro! Responded a la llamada de Allah y creed en Él, pues Él perdonará vuestras faltas y os salvará de un doloroso castigo.” (32) Quien no responda a la llamada de Allah que sepa que no podrá impedir que se cumpla Su inexorable plan en la Tierra. Aparte de Él no tendrá a ningún otro en quien apoyarse. Esos son los que están en un claro extravío. (33) ¿Acaso no ven que Allah, Quien ha creado los Cielos y la Tierra y no está fatigado de su creación, tiene poder para vivificar a los muertos? Él tiene el poder sobre todas las cosas. (34) El Día en que se muestre a los encubridores el fuego y se les pregunte: “¿Acaso no es esto verdadero?” Responderán: “Sí, por nuestro Señor que lo es.” Dirá: “Gustad, pues, el castigo por lo que habéis encubierto.” (35) Por lo tanto, resiste, como resistieron los dotados de determinación de entre los Mensajeros. No sientas premura en que les llegue el castigo. El Día en que vean lo que se les prometió será como si sólo hubiera pasado una hora del día. Esto es lo que se os transmite. ¿Acaso son destruidos otros pueblos que los rebeldes?

 

 

 

 

  1. SURA MUHAMMAD

سُورَةُ مُحَمَّدٍ

Medinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Él hará que se pierdan las obras de los encubridores y de los que desvían del camino de Allah. (2) Mas a los que crean y actúen con rectitud y crean en lo que se hace descargar sobre Muhammad, pues en verdad que viene de su Señor, Él les cubrirá sus malas acciones y perfeccionará su condición. (3) Y ello porque los encubridores siguen la falsedad, mientras que los creyentes siguen la verdad de su Señor. Así alecciona Allah a los hombres –nas. (4) Cuando os enfrentéis a los encubridores, golpeadles en la cerviz hasta que se desmayen y queden moribundos. Entonces apretadles bien las ligaduras, y concederles una gracia o pedir un rescate por ellos según mejor consideréis hasta que se acaben las hostilidades. Así ha de ser. Si esa fuera la voluntad de Allah, los derrotaría, pero quiere probaros. Que sepan los que combaten por la causa de Allah que Él no dejará que se pierdan sus obras. (5) Les guiará y perfeccionará su condición. (6) Les hará entrar en el Jardín que haya elegido para ellos[1293]. (7) ¡Creyentes! Apoyad la causa de Allah, que Él os apoyará a vosotros y dará firmeza a vuestros pasos. (8) En cuanto a los encubridores, no habrá para ellos, sino destrucción, y sus obras se perderán en el extravío. (9) Y ello porque detestan lo que Allah hace descargar. Ha hecho vanas sus obras. (10) ¿Acaso no van por la Tierra y ven cómo acabaron los que hubo antes de ellos? Allah los exterminó. Un final semejante tendrán los encubridores. (11) Y ello porque Allah es el protector de los que creen, mientras que los encubridores no tienen en quien apoyarse. (12) Allah hará entrar a los que crean y actúen con rectitud en Jardines por los que fluirán ríos. Mas los encubridores se divierten despreocupados y comen como lo hace el ganado. El fuego será su morada. (13) ¿Cuántas ciudades con más poder que el que tiene tu ciudad, la que te ha expulsado, hemos destruido sin que nadie pudiera evitarlo? (14) ¿Acaso quien está iluminado por su Señor es cómo aquel al que se le ha hecho creer que son correctas sus maldades y sigue sus inclinaciones? (15) El Jardín prometido a los que tomen en serio Sus advertencias y Sus signos se asemeja a un lugar por el que fluyen ríos de agua dulce; ríos de leche cuyo sabor no se deteriora; ríos de un vino delicioso para los que lo beben, y ríos de miel pura. En él tendrán toda clase de frutos y perdón de su Señor. ¿Son acaso como aquellos que han de penar en el fuego para siempre y se les ha de dar a beber agua hirviendo que les desgarre las entrañas? (16) Entre ellos los hay que te escuchan, pero cuando se apartan, les dicen a los que han recibido el conocimiento: “¿Qué es lo que acaba de decir?” Esos son a los que Allah ha sellado el corazón y siguen sus pasiones. (17) A los que están guiados les aumenta la guía y les hace tomar en serio Sus advertencias. (18) ¿Acaso están esperando que les llegue la Hora de súbito? Sin embargo, sus signos ya han llegado. ¿De qué les servirá entonces recordar? (19) Por lo tanto, sabe que no hay ilah, sino Allah. Pide perdón por tus faltas y por los creyentes y las creyentes. Allah conoce vuestra actividad y vuestro reposo. (20) Dicen los que creen: “¿Por qué no se hace descender una sura que ordene combatir?” Pero cuando se hace descender una sura explícita en la que se menciona la lucha, ves a los que tienen una enfermedad en el corazón mirarte con el mismo desvanecimiento con el que se mira a la muerte. Mejor sería para ellos (21) que fueran obedientes y mostrasen juicio cuando hablan; y cuando se haya decidido un asunto, que sean sinceros con Allah. (22) ¿Acaso no es posible que si se os confiriera autoridad, corrompierais en la Tierra y rompierais los lazos familiares? (23) Esos son a los que Allah ha maldecido. Les ha impedido entender lo que oyen y percibir la realidad que se abre ante sus ojos. (24) ¿Cómo es que no ponen en obra el Qur-an? ¿Acaso tienen el corazón cerrado con candados? (25) A los que dan la espalda después de habérseles clarificado la guía, el shaytan les tienta con falsas esperanzas. (26) Y ello porque dicen a los que detestan lo que Allah hace descargar: “Os obedeceremos en algunos asuntos.” Allah conoce lo que guardan en secreto. (27) ¿Cómo será cuando los malaikah se los lleven golpeándoles en la cara y en la espalda? (28) Y ello porque siguieron lo que indigna a Allah y detestaron lo que Le complace. Él hizo vanas sus obras. (29) ¿O acaso cuentan los que tienen una enfermedad en el corazón con que Allah no sacará a la luz sus verdaderas inclinaciones? (30) Si esa fuera Nuestra voluntad, te los mostraríamos y los reconocerías por sus semblantes. Seguro que los reconocerás por su equívoca forma de hablar. Allah conoce vuestras obras. (31) Os pondremos a prueba hasta que sepamos quiénes de vosotros son los que luchan y resisten, y conocer de cierto vuestra reputación. (32) Los encubridores, los que desvían del camino de Allah y se oponen al Mensajero después de que se les ha clarificado la guía, en nada pueden dañar a Allah. Él hará inútiles sus fabricaciones. (33) ¡Creyentes! Obedeced a Allah y obedeced al Mensajero, y no echéis a perder vuestras obras. (34) Tened por seguro que Allah no perdonará a los que mueran encubriendo la verdad ni a los que desvíen del camino de Allah. (35) Mas no flaqueéis ofreciendo la paz cuando estáis por encima de ellos y Allah está con vosotros. Él nunca os defraudará a la hora de pagaros debidamente por vuestras obras. (36) La vida de este mundo no es, sino vanidad y distracción, pero si creéis y tomáis en serio Sus advertencias, Él os dará algo mejor que eso, y nada os pedirá de vuestra riqueza. (37) Pues si os importunara pidiéndoosla, seríais avaros y saldrían a la luz vuestras verdaderas inclinaciones. (38) ¡Prestad atención! Se os llama a gastar por la causa de Allah. De entre vosotros los hay que son avaros, pero el avaro, consigo mismo lo es. Allah es en Sí Mismo Suficiente y sois vosotros los necesitados. Si os apartáis, os cambiará por otra gente, que no actuará como vosotros.

 

 

 

 

  1. SURA DE LA VICTORIA (AL-FATH)

سُورَةُ الفَتْحِ

Medinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Ten por cierto que te hemos de abrir el camino de la victoria[1294], (2) y ha de perdonarte Allah las faltas que pudieras cometer y las que hayas cometido. Ha de completar la gracia que te ha concedido y ha de guiarte al camino de rectitud. (3) Allah te apoya con poder[1295]. (4) Es Él Quien hace que descienda el sosiego a los corazones de los creyentes para añadir iman a su iman. De Allah son los ejércitos de los Cielos y de la Tierra. Allah actúa y juzga según Su conocimiento. (5) Ha de hacer que los creyentes y las creyentes entren en Jardines por cuyo suelo fluyen ríos. En ellos morarán para siempre. Cubrirá sus malas acciones. Esa es la gran victoria ante Allah. (6) Los hipócritas y las hipócritas, los idólatras y las idólatras recibirán Su castigo. Todos ellos se hacen una idea malévola de Allah, sin darse cuenta de que el mal les circunda. La ira de Allah se cierne sobre ellos, y Su maldición. Les ha preparado yahannam. ¡Qué mal lugar de destino! (7) De Allah son los ejércitos de los Cielos y de la Tierra. Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (8) Te hemos enviado como testigo, como anunciador de buenas nuevas y como advertidor (9) para que creáis en Allah y en Su Mensajero, le asistáis y le honréis, y para que Le glorifiquéis mañana y tarde[1296]. (10) Los que te han jurado lealtad, es a Allah a Quien se la han jurado. La Mano de Allah estaba sobre sus manos. Quien falte a su juramento lo hará en contra de sí mismo. Mas quien cumpla su compromiso con Allah recibirá un inmenso galardón. (11) Te dirán aquellos de los beduinos que infringieron su promesa: “Tuvimos que ocuparnos de nuestros bienes y de nuestras familias. Pide perdón por nosotros.” Dicen con sus bocas lo que no sienten sus corazones. Pregúntales si tienen el poder de ir contra la voluntad de Allah en caso de que quisiera causarles algún daño o quisiera beneficiarles. Nadie tiene ese poder. Allah tiene el registro completo de vuestras acciones. (12) Pensasteis que el Mensajero y los creyentes no volverían nunca a sus familias y esta idea complacía a vuestros corazones. Elucubrabais malévolamente al respecto, y ello os ha perdido. (13) Quien no crea en Allah y en Su Mensajero que sepa que hemos preparado para los encubridores el fuego del sair. (14) A Allah pertenece la soberanía de los Cielos y de la Tierra. Perdona o castiga siguiendo Su plan. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (15) Dirán los que infringieron su promesa cuando salgáis para recoger los botines: “Dejad que os sigamos.” Querrán cambiar el plan de Allah. Diles que no os seguirán, ya antes se lo había decretado Allah. Y dirán: “Nos tenéis envidia.” Poco es lo que comprenden. (16) Informa a aquellos de los beduinos que incumplieron su promesa, que se les llamará para que combatan contra una gente que lucha con vehemencia, o para que se hagan musulmanes. Si obedecen, Allah les dará un hermoso galardón, pero si se echan atrás, como ya hicieran antes, se les infligirá un doloroso castigo. (17) No se debe angustiar al ciego, al impedido físicamente ni al enfermo obligándoles a luchar. A quien obedezca a Allah y a Su Mensajero le haremos entrar en Jardines por cuyo suelo fluirán ríos. Mas quien se aparte, recibirá un doloroso castigo. (18) Ha complacido a Allah que los creyentes te hayan jurado fidelidad bajo el árbol, y bien sabe lo que había en sus corazones. Por ello hizo que descendiera sobre ellos el sosiego y les recompensara, abriéndoles el camino a una victoria que está próxima, (19) y a muchos botines que habrán de ser suyos. Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (20) Allah os ha prometido numerosos botines y se ha apresurado en ofreceros éste, y ha sujetado la mano de la gente que iba contra vosotros para que fuera un signo para los creyentes, y para guiaros al camino de rectitud. (21) Y a otros, sobre los que no tenéis poder, Allah los tiene cercados. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (22) De haberos combatido los encubridores, habrían acabado huyendo, y no habrían encontrado quien les protegiera ni en quien apoyarse. (23) Es la sunnah de Allah, la misma de siempre, pues no encontrarás en ella ningún cambio. (24) Es Él Quien refrenó sus manos contra vosotros y refrenó las vuestras contra ellos en el valle de Makkah después de haberos dado la victoria. Allah es consciente de la intención que os mueve a actuar. (25) Ellos son los encubridores y los que os impedían entrar en el Masyid al-Haram y que las ofrendas llegaran al lugar del sacrificio. De no haber sido porque había hombres y mujeres creyentes que no conocíais, con los que habríais acabado a causa de lo cual habríais incurrido en delito sin tener conocimiento de ello, Allah os habría permitido atacar. Más sucedió como estaba en el plan de Allah para que entrara en Su rahmah quien así había decidido Su voluntad. De haber estado separados unos de otros, habríamos castigado a los encubridores con un doloroso castigo. (26) Cuando los corazones de los encubridores se llenaron de fanatismo, del fanatismo de la ignorancia, Allah hizo descender Su sosiego y el temor a ir más allá del plan de Allah sobre Su Mensajero y sobre los creyentes, a pesar de que ellos tenían más derecho a utilizar la violencia. Allah tiene el conocimiento de todo cuanto existe y según él actúa. (27) Allah hará realidad la visión de Su Mensajero –entraréis en el Masyid al-Haram según el plan de Allah, a salvo, con la cabeza afeitada o los cabellos recortados, y no tendréis nada que temer. Él sabe lo que vosotros no sabéis y ha dispuesto, además, una victoria cercana. (28) Es Él Quien ha enviado a Su Mensajero con la guía y el Din verdadero para hacerlo prevalecer sobre todos los demás. Allah basta como testigo. (29) Muhammad es el Mensajero de Allah. Los que están con él son duros con los incrédulos y compasivos entre ellos. Los verás inclinados y postrados buscando la gracia de Allah y Su complacencia. En sus rostros llevan la marca de la postración. Así están descritos en la Taurah. Y en el Inyil[1297] se les describe como una semilla que echa su brote, se fortalece, aumenta su grosor y toma forma completa, sosteniéndose sobre su tallo y maravillando a los sembradores. Y ello para encolerizar a los encubridores. Allah ha prometido a los que de ellos crean y actúen con rectitud perdón y un inmenso galardón.

 

 

 

 

  1. SURA DE LAS ESTANCIAS (AL-HUYURAT)

سُورَةُ الحُجُرَاتِ

Medinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) ¡Creyentes! No os adelantéis al juicio de Allah y de Su Mensajero, y tomad en serio Sus advertencias. Allah está atento a todo cuanto acontece en la creación y actúa según Su conocimiento. (2) ¡Creyentes! No levantéis la voz por encima de la del Profeta ni le voceéis como os voceáis entre vosotros, no sea que echéis a perder vuestras obras sin daros cuenta. (3) Allah ha puesto temor en los corazones de los que bajan la voz cuando están con el Mensajero de Allah. Habrá perdón para ellos y un inmenso galardón. (4) Y están los que te llaman desde los caminos adyacentes a tus estancias. La mayoría de ellos no razona. (5) Mejor sería que fueran pacientes y esperasen a que salieras a recibirles. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (6) ¡Creyentes! Si os llega alguien de los que no siguen el camino de rectitud con una noticia cualquiera, aclarar el asunto antes de difundirlo, no sea que por ignorancia perjudiquéis a otros y tengáis luego que arrepentiros de ello. (7) Sabed que entre vosotros está el Mensajero de Allah y que si os obedeciera en muchos asuntos, ya os habríais encontrado en más de un apuro. Mas Allah os ha hecho amar el iman, y lo ha embellecido en vuestros corazones. Ha hecho que detestéis el encubrimiento, la rebeldía y la desobediencia. Esos son los rectamente guiados (8) –favor y gracia de Allah, el que Actúa y Juzga Según Su Conocimiento. (9) Si dos grupos de creyentes luchan entre sí, reconciliarlos. Mas si uno de ellos ultrajase al otro, combatidle hasta que vuelva a lo que Allah ordena. Si lo hace, arreglad las cosas entre ellos con justicia y equidad. Allah ama a los que así actúan. (10) Los creyentes son hermanos entre sí. Reconciliad, pues, a vuestros hermanos y tomad en serio las advertencias de Allah[1298] para que se os tenga rahmah. (11) ¡Creyentes! Que no se burle un grupo de otro, pues pudiera ser que éstos fueran mejores que aquellos. Ni unas mujeres de otras, no fuera que éstas fuesen mejores que aquellas. No os difaméis unos a otros ni os insultéis con apodos. Malo es dar un nombre que evoca rebeldía después de que se ha recibido el iman. Quien no se arrepienta de ello será de los infames. (12) ¡Creyentes! Manteneos bien alejados de las elucubraciones[1299], pues muchas de ellas son pecaminosas. No os espiéis unos a otros ni os calumniéis. ¿Acaso le gustaría a uno de vosotros comer la carne de su hermano muerto? Os resultaría aborrecible. Tomad en serio las advertencias de Allah. Allah se vuelve con Su perdón a quien se arrepiente, y es el Compasivo. (13) ¡Gentes –nas! Os hemos creado a partir de un varón y de una hembra[1300], y os hemos organizado en etnias y tribus para que os conozcáis unos a otros. El más noble de vosotros ante Allah es el que más en serio toma Sus advertencias. Allah tiene el registro completo de vuestras acciones, y actúa según Su conocimiento. (14) Dicen los beduinos: “Creemos.” Diles que no, que no creen. Que digan más bien que se han sometido, pues aún no ha entrado en sus corazones el iman. Mas si obedecéis a Allah y a Su Mensajero, en nada menoscabará vuestras acciones. (15) Los creyentes son aquéllos que habiendo creído en Allah y en Su Mensajero no dudan después, y luchan con sus bienes y con sus vidas por la causa de Allah. Esos son los veraces. (16) ¿Acaso pretendéis enseñarle a Allah vuestro Din cuando Él sabe lo que hay en los Cielos y en la Tierra? Allah tiene conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (17) Parece que te hacen un favor habiendo aceptado el Islam. Aclárales que no te hacen ningún favor con su Islam. Por el contrario, si son veraces, deberían reconocer que es Allah Quien les ha agraciado al haberles guiado al iman. (18) Allah conoce el Ghaib[1301] de los Cielos y de la Tierra. Allah es consciente de la intención que os mueve a actuar.

 

 

 

 

  1. SURA QAF

سُورَةُ قَ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Qaf[1302]. ¡Por el sublime Qur-an[1303]! (2) Les sorprende que les haya llegado un advertidor que es uno de ellos. Dicen los encubridores: “Eso es algo inaudito. (3) ¿Acaso cuando estemos muertos y seamos tierra, habremos de resucitar? Ese retorno es algo impensable.” (4) Sabemos lo que de ellos ha consumido la tierra. Con Nosotros hay un Kitab protegido. (5) Niegan la verdad cuando les llega y ello les lleva a un estado de confusión. (6) ¿Acaso no ven cómo hemos edificado y embellecido el cielo que hay sobre ellos? No hay en él ninguna grieta. (7) ¿Y cómo hemos extendido la Tierra y hemos puesto en ella cordilleras en su lugar preciso[1304]? Hacemos que de ella crezcan toda clase de espléndidas especies. (8) Con ello instruimos y hacemos reflexionar a todo siervo arrepentido. (9) Hacemos que caiga agua del cielo como una bendición, y con ella originamos terrenos de cultivo y los cereales que cosechan, (10) así como elevadas palmeras de las que brotan ramas repletas de dátiles. (11) Todo ello provisión para los siervos. Con ella vivificamos una tierra muerta. Así será el resurgimiento. (12) Antes de ellos ya había renegado la gente de Nuh, ashab arRas y los Zamud; (13) los Ad, Firaun y la gente de Lut; (14) los ashab alAikah y la gente de Tubba[1305]. Todos ellos renegaron de los Mensajeros y “se hizo realidad Mi amenaza.” (15) ¿Acaso no hemos sido capaces de crear una primera vez? Sin embargo, la confusión les rodea cuando piensan en una nueva creación. (16) Hemos creado al hombre –insan– y sabemos lo que le susurra su propia nafs. Estamos más cerca de él que su vena yugular. (17) Los dos designados a anotar sus acciones están colocados uno a la derecha y otro a la izquierda. (18) No hay nada que diga sin tener al lado un vigilante, listo para registrarlo. (19) Vendrá el estupor de la muerte y sabrán entonces que era inevitable. Eso es lo que eludíais. (20) Se soplará en el cuerno[1306]. Este es el Día prometido. (21) Llegarán todas las nafs y con ellas irá uno que las conducirá y otro que testificará. (22) Vivías despreocupado de esta realidad y ahora te hemos retirado el velo y tu vista, hoy, es penetrante. (23) Dirá su qarin: “Este es el que yo tenía a mi cargo.” (24) Arrojad a yahannam a todo infame encubridor (25) –el que prohíbe el bien, transgrede los límites establecidos y siembra la duda; (26) el que pone junto a Allah a otros alihah[1307]. Arrojadlo al castigo atroz. (27) Dirá su qarin: “¡Señor nuestro! No fui yo quién le llevó a la rebeldía, sino que era él quien estaba en un lejano extravío.” (28) Dirá: “No discutáis ante Mí, pues en verdad que os lo había advertido antes de que ocurriera. (29) Nada ha cambiado de Mi discurso ni soy injusto con los siervos.” (30) El Día que preguntemos a yahannam: “¿Estás lleno?” Y éste responda: “¿Aún hay más?” (31) El Jardín se acercará a los que hayan tomado en serio las advertencias de su Señor. No estará lejos de ellos. (32) Eso es lo que se había prometido a todo aquel que, conectado a la Órbita Divina, se volviera arrepentido, se guardara, (33) tomase en serio las advertencias del Rahman[1308] y llegase con un corazón arrepentido. (34) ¡Entrad en él a salvo! Este es el Día que permanecerá para siempre. (35) Allí tendrán lo que deseen; y aún más junto a Nosotros. (36) ¡Cuántos pueblos anteriores a estos hemos destruido! Tenían mayor poderío que ellos. Mas ahora deambulaban por todo aquel territorio buscando un lugar en el que refugiarse. ¿Pero acaso podía haber un refugio para ellos? (37) En eso hay un mensaje para el que tenga un corazón latiente o tome consciencia de ello. (38) Hemos creado los Cielos y la Tierra y lo que entre ambos hay en seis días, sin que padeciéramos por ello el menor cansancio. (39) Así pues, resiste a su discurso y declara la perfección de tu Señor más allá de toda contingencia. Alábale antes de la salida y de la puesta del Sol, (40) de noche y tras las postraciones. (41) Mantente vigilante hasta el Día en que el anunciador llame desde un lugar cercano. (42) El Día en el que oigan el grito que establezca la Verdad, ese será el Día del Resurgimiento. (43) Damos la vida y damos la muerte, y en Nosotros confluyen todos los destinos. (44) El Día en que la tierra se abra, saldrán corriendo. Reunirles será fácil para Nosotros. (45) Bien sabemos lo que dicen, pero no te muestres con ellos opresor. Antes bien, “llama al recuerdo con el Qur-an a quien tome en serio Mis amenazas[1309]”.

 

 

 

 

  1. SURA DE LOS QUE DISPERSAN (ADH-DHARIYYAT)

سُورَالزَّارِيَاتِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) ¡Por los que dispersarán a los seres creados[1310]! (2) Unos llevarán una pesada carga. (3) Otros se deslizarán ligeros. (4) Recompensas y castigos serán distribuidos. (5) Tened por seguro que se hará realidad lo que se os ha prometido y aquello con lo que se os ha amenazado. (6) Habrá rendición de cuentas. (7) ¡Por el Cielo y cómo ha sido sólidamente construido en estratos, fase a fase! (8) En verdad que vuestros discursos son dispares. (9) Se desvía de la verdad el que ya está desviado. (10) ¡Qué mueran los elucubradores! (11) Esos que negligentemente viven inmersos en vanos quehaceres. (12) Preguntan: “¿Cuándo llegará el Día de la Rendición de Cuentas?” (13) El Día en el que arderán en el fuego. (14) ¡Gustad vuestro tormento! Eso era a lo que os apresurabais. (15) Los temerosos, en cambio, estarán entre jardines y manantiales. (16) Aceptarán gozosos lo que su Señor les dé. Antes de eso actuaban con rectitud. (17) Poco era lo que de noche dormían despreocupados. (18) Y al alba pedían perdón. (19) De sus bienes daban al mendigo y al indigente lo que era su derecho. (20) En la Tierra y en vosotros mismos hay signos para los que tienen certeza. (21) ¿Es que no sois conscientes de ello? (22) En el Cielo está vuestro sustento y lo que se os ha prometido. (23) Por el Señor del Cielo y de la Tierra que todo esto es tan cierto como que os comunicáis racionalmente con el habla. (24) ¿Acaso no te ha llegado el relato de los nobles huéspedes de Ibrahim? (25) Cuando se presentaron ante él y dijeron: “Paz,” contestó: “Paz, gente extranjera.” (26) Entonces se fue a donde estaba su familia y vino con un hermoso ternero. (27) Se lo ofreció y dijo (sorprendido): “¿Es que no coméis?” (28) Entonces sintió recelo de ellos y tuvo miedo. Dijeron: “No temas.” Y le anunciaron la buena nueva de un niño de conocimiento. (29) Apareció su mujer dándose palmadas en la cara y diciendo a voz en grito: “¿Una vieja estéril?” (30) Dijeron: “Así lo ha dicho tu Señor, el que Actúa y Juzga Según Su Conocimiento, y es el Sabio.” (31) Dijo Ibrahim: “¿Y qué asunto, Oh Mensajeros, os ha traído hasta aquí?” (32) Dijeron: “Hemos sido enviados a una gente nefanda (33) para lanzar contra ellos piedras de barro (34) marcadas por tu Señor para los transgresores, (35) y para sacar a los creyentes que allí haya.” (36) Mas sólo encontramos una casa de gente sometida[1311]muslimun. (37) Hicimos que fuera un signo para los que temieran el doloroso castigo[1312]. (38) Y el de Musa, cuando le enviamos a Firaun con irrefutable autoridad, (39) pero se desentendió confiado en su poder, y dijo: “Es un mago o está poseído.” (40) Lo castigamos a él y a sus hombres armados arrojándolos al mar, y quedó execrado. (41) Y el de los Ad, cuando mandamos contra ellos un viento devastador. (42) Allí donde llegaba lo dejaba todo carcomido. (43) Y el de los Zamud, cuando se les dijo: “Seguid ocupados en vuestros quehaceres por un tiempo más.” (44) Se mostraron insolentes con lo que su Señor les había ordenado. El rayo los fulminó mientras miraban. (45) No podían mantenerse erguidos ni escapar a su aniquilación. (46) Y el del pueblo de Nuh, antes de ellos. Era una gente rebelde[1313]. (47) Hemos edificado sólidamente el Cielo. Tenemos los medios para hacerlo. (48) Hemos extendido la Tierra. ¡Y de qué excelente manera[1314]! (49) De todo lo que hemos creado hemos hecho parejas para que reflexionéis. (50) “Así pues, refugiaos en Allah. Yo soy para vosotros un claro advertidor que Él os envía. (51) No deis poder a otro ilah aparte de Allah. En verdad que yo soy para vosotros un claro advertidor que Él os envía.” (52) Así es. No les llegaba un Mensajero a los que hubo antes de ellos del que no dijeran: “Es un mago o está poseído.” (53) ¿Acaso se han puesto de acuerdo para decir siempre lo mismo? Pero no, son gente que rechaza toda admonición que reciben. (54) Así pues, apártate de ellos. No es a ti a quien se censura. (55) Adviérteles con el recuerdo, pues recordar beneficia a los creyentes: (56) “No he creado a los yin ni a los hombres –insan, sino para que Me adoren. (57) No quiero sustento de ellos ni alimento.” (58) Es Allah Quien sustenta –el Fuerte, el Invencible: (59) Los infames tendrán todos la misma parte de culpa. “Que no Me urjan[1315].” (60) ¡Ay de los encubridores por el Día que se les ha preparado!

 

 

 

 

  1. SURA DEL MONTE (AT-TUR)

سُورَةُ الطُّورِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) ¡Por el monte[1316]! (2) ¡Por un Kitab lineado (3) en una cutícula desplegada[1317]! (4) ¡Por la Casa siempre habitada[1318]! (5) ¡Por el techo que cierra los Cielos! (6) !Por el mar cuando se vacíe y sea todo fuego! (7) El castigo de tu Señor es ineludible. (8) Nadie podrá apartarlo. (9) El Día en que el Cielo se agite conmocionado, (10) y rueden las montañas. (11) ¡Ay ese Día para los que hayan forjado embustes! (12) Esos que pasaban el tiempo inmersos en asuntos banales. (13) El Día que sean rechazados con desprecio y arrojados al fuego de yahannam. (14) “Este es el fuego que negabais. (15) ¿Acaso es esto magia o es que no sois capaces de percibir la realidad? (16) ¡Arded en sus llamas! Poco importa si lo aceptáis de buen grado o si os rebeláis contra él. El pago que recibís no es, sino por vuestras obras[1319].” (17) Quienes hayan tomado en serio los signos y las advertencias que les llegaron estarán en Jardines deleitándose, (18) gozosos con lo que su Señor les dé. Su Señor les habrá librado del castigo del yahim[1320]. (19) Nada de lo que comáis o bebáis os producirá molestia alguna. Justo galardón por haber actuado con rectitud. (20) Estarán reclinados sobre divanes alineados. Los desposaremos con huríes. (21) Quienes hayan creído y les haya seguido su descendencia en el iman, estarán unidos a ella. En nada disminuiremos el valor de sus obras. Todo hombre es rehén de sus acciones. (22) Les proveeremos con los manjares que deseen. (23) Allí, se pasarán unos a otros una copa en la que no habrá frivolidad ni pecado. (24) Les servirán muchachos como perlas bien guardadas. (25) Se acercarán y se hablarán unos a otros. (26) Dirán: “Antes, cuando estábamos con nuestra gente, permanecíamos vigilantes para no dejarnos llevar por la negligencia de nuestro tiempo[1321]. (27) Allah nos ha agraciado y nos ha librado del castigo del samum[1322]. (28) Le rogábamos y en verdad que Él es el Benefactor, el Compasivo.” (29) Así pues, llama al recuerdo. No eres, por la gracia de tu Señor, ni un chamán[1323] ni un poseso. (30) O dicen: “¡Es un poeta! Esperemos que sufra algún infortunio.” (31) ¡Que esperen a que ocurra, que también tú esperaras con ellos. (32) ¿Acaso es su fantasiosa forma de razonar la que les dicta todo esto o es que son gente transgresora? (33) O dicen: “Ergotiza sobre lo que pretende que se le ha revelado.” Pero no, no es eso; la realidad es que no creen. (34) Que traigan un relato semejante a este si es que están en lo cierto. (35) ¿Han sido creados de la nada o son ellos los creadores? (36) ¿Acaso son ellos los que han creado los Cielos y la Tierra? No tienen certeza de lo que dicen. (37) ¿O son los dueños de las despensas de tu Señor y las controlan? (38) ¿O tienen una escala desde la que escuchan? Que venga el que de ellos escuche con una clara autoridad. (39) ¿O serán para Él las hijas y para vosotros los hijos? (40) ¿O es que les pides algún pago y ello les supone una pesada carga? (41) ¿O acaso junto a ellos está el Ghaib e inscriben en él lo que desean? (42) ¿O quieren tramar alguna maquinación? Son los encubridores los que han de sufrir las consecuencias de sus maquinaciones. (43) ¿O dan poder a otro que a Allah? ¡Lejos está Allah de aquello con lo que Le asocian! (44) Si vieran caerse un trozo de cielo, dirían: “Es un cúmulo de nubes.” (45) Déjalos hasta que se encuentren con su Día, ese en el que caerán fulminados. (46) El Día en que sus maquinaciones no les sirvan de nada ni tengan en quien apoyarse. (47) Habrá para los infames otro castigo aparte de éste. Sin embargo, la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (48) Así pues, resiste. El plan de tu Señor es inexorable. Estás bajo Nuestra atenta mirada. Reconoce la perfección de tu Señor más allá de toda contingencia y alábale en el tiempo que estés activo, (49) por la noche, y cuando se oculten las estrellas[1324].

 

 

 

 

  1. SURA AN-NAYM

سُورَةُ النَّجْمِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) ¡Por el germen cuando despunta! (2) Que vuestro compañero no está extraviado ni actúa por ignorancia. (3) Ni habla arbitrariamente. (4) No es, sino una revelación que se le inspira, (5) marcada por uno dotado de inmenso poder, (6) de gran intelecto, de sabio juicio y firmeza, asentado (7) sobre el horizonte más alto. (8) Luego descendió y se aproximó (9) hasta que estuvo muy cerca. (10) E inspiró a Su siervo lo que le inspiró. (11) Comprendió su fuad con claridad lo que vio. (12) ¿Vais a discutir acaso, para crear duda, sobre lo que vio? (13) Ya lo había visto en otro descenso (14) junto al sidrah, en el límite extremo. (15) Junto a él está el Jardín de la Morada[1325]. (16) Cubrió al sidrah lo que lo cubrió. (17) No se apartó la mirada ni se excedió. (18) Vio algunos de los mayores signos de su Señor[1326]. (19) ¿Os habéis fijado en Lata y en Uzza, (20) y en la otra, Manawah, la tercera? (21) ¿Para vosotros varones y para Él hembras? (22) Ese, entonces, sería un reparto injusto. (23) No son, sino nombres con los que vosotros y vuestros padres los llamáis. Allah no ha hecho descender nada que lo autorice. No siguen, sino elucubraciones y los deseos de sus nafs, incluso después de haberles llegado la guía de su Señor. (24) ¿Habrá que darle al hombre –nas– todo lo que desee? (25) De Allah son el principio y el fin. (26) ¡Cuántos malaikah hay en el cielo cuya intercesión de nada servirá hasta que Allah autorice a quien así decida Su voluntad y sea de Su agrado! (27) Los que no creen en Ajirah llaman a los malaikah con nombres de mujer (28) sin tener ningún conocimiento para ello. No hacen, sino elucubrar y las elucubraciones[1327] carecen de valor frente a la verdad. (29) Así pues, apártate de quien se desentiende de Nuestro recuerdo y sólo quiere la vida de este mundo. (30) A ese conocimiento han llegado. Tu Señor sabe bien quien se ha extraviado de Su camino y quien está guiado. (31) De Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra para pagar debidamente por sus obras a los que hagan el mal, y otorgar el mejor galardón a los que actúen con rectitud. (32) Para los que se alejan de los pecados graves y de la indecencia, salvo de lo que es leve, el perdón de tu Señor es inconmensurable. Él es Quien mejor os conoce, cuando os produjo de la tierra y cuando sois embriones en la matriz de vuestras madres. Así pues, no os consideréis puros. Él conoce bien a los que de vosotros toman en serio Sus advertencias. (33) ¿Te has fijado en quien se desentiende de la verdad? (34) Poco es lo que da del sustento que se le ha asignado, y escatima su riqueza. (35) ¿Acaso tiene conocimiento del Ghaib[1328] y lo ve? (36) ¿O es que no se le ha informado de lo que contienen las suhuf[1329] que se le dieron a Musa (37) y a Ibrahim, el que fue leal y fiel cumplidor con su Señor? (38) En ellas está contenido que nadie llevará la carga de otro, (39) y que el hombre –insan– sólo obtendrá aquello por lo que se esfuerce, (40) y de su esfuerzo verá los frutos, (41) recibiendo por ello su pago con creces; (42) y que tu Señor es el destino final; (43) y que hace reír y hace llorar, (44) y hace morir y vivifica; (45) y que creó las parejas –macho y hembra– (46) de un agua fecundadora eyaculada; (47) y que será Él Quien genere la nueva creación; (48) y que Él es en Sí Mismo Suficiente y es el Enriquecedor; (49) y que es el Señor de shira; (50) y el que destruyó a los primeros Ad (51) y a los Zamud. Nada ha quedado de ellos; (52) y aún antes al pueblo de Nuh. Eran más rebeldes y opresores; (53) y la ciudad de los que cambiaron su estado natural fue arrasada, (54) cubierta. (55) Así pues, ¿qué dones de tu Señor pondréis en entredicho? (56) Estas fueron las primeras advertencias. (57) Se está acercando (58) y sólo Allah podrá hacer que se manifieste. (59) ¿Acaso os sorprende este relato? (60) ¿Reís en vez de llorar, (61) y os sentís perplejos a causa de vuestra altivez? (62) ¡Postraos ante Allah y adoradle!

 

 

 

 

  1. SURA DE LA LUNA (AL-QAMAR)

سُورَةُ القَمَرِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) La Hora se acerca y la Luna se ha de partir en dos[1330]. (2) Si ven un signo, se apartan y dicen: “La misma magia de siempre.” (3) Reniegan y siguen sus pasiones. Mas el plan es inexorable. (4) Les han llegado noticias suficientes para disuadirles de su rebeldía, (5) de una profunda sabiduría, pero de nada les han servido las advertencias. (6) Así pues, apártate de ellos. El Día en que el convocador les llame a algo terrible, (7) cabizbajos, saldrán de las tumbas como saltamontes dispersados. (8) Acudirán, con el cuello tieso y espanto en la mirada, a quien les habrá llamado. Dirán los encubridores: “Éste va a ser un día difícil.” (9) Antes de ellos ya había renegado de la verdad la gente de Nuh. Renegaron de Nuestro siervo y dijeron: “Está poseído.” Le increpaban con amenazas para que se fuese de aquellas tierras. (10) Invocó a su Señor: “¡He sido vencido! ¡Apóyame!” (11) Entonces abrimos las puertas del cielo para que cayera un agua torrencial (12) y hendimos la tierra para que brotaran manantiales de ella. Se encontraron las aguas según lo que estaba inscrito en el plan. (13) Lo llevamos en una embarcación hecha de tablas cosidas y calafateadas[1331]. (14) Navegaba bajo Nuestra protección –recompensa para aquel de quien habían renegado. (15) E hicimos de ello un signo. ¿Hay alguien que saque la debida lección de tal acontecimiento? (16) “¡Duro fue Mi castigo después de las amenazas que habían recibido!” (17) Hemos hecho que el Qur-an sea fácil de recordar. ¿Hay alguien que lo siga? (18) Renegaron de la verdad los Ad. “¡Duro fue Mi castigo después de las amenazas que habían recibido!” (19) Enviamos contra ellos un viento huracanado en un día obstinadamente nefasto. (20) Aventaba a la gente como si fueran tocones de palmeras cortadas. (21) “¡Duro fue Mi castigo después de las amenazas que habían recibido!” (22) Hemos hecho que el Qur-an sea fácil de recordar. ¿Hay alguien que lo siga? (23) “Los Zamud se desentendieron de Mis advertencias.” (24) Dijeron: “¿Vamos a seguir a un humano –bashar– que no tiene ningún apoyo y es uno de nosotros? Si lo hiciéramos, caeríamos en un extravío que no nos aportaría, sino aflicción. (25) ¿Acaso sería razonable suponer que de entre todos nosotros se le haya dado a él el mensaje? Imposible, no es más que un insolente embustero.” (26) Mañana sabrán quien es el embustero y el insolente. (27) “Vamos a enviar a la camella[1332] como una prueba para ellos. Mas ve cómo actúan y resiste. (28) Ordénales que dividan la cantidad de agua disponible y que cada uno siga su turno de bebida.” (29) Pero llamaron a uno de ellos y éste, tomando una espada, le cortó los tendones del corvejón. (30) “¡Duro fue Mi castigo después de las amenazas que habían recibido!” (31) Enviamos contra ellos un solo grito y quedaron como las ramas secas y pisoteadas con las que se construye un cercado para el ganado. (32) Hemos hecho que el Qur-an sea fácil de recordar. ¿Hay alguien que lo siga? (33) “La gente de Lut se desentendió de Mis advertencias.” (34) Enviamos contra ellos un viento huracanado que arrastraba polvo y piedras, excepto contra la familia de Lut, a los que salvamos al amanecer. (35) Esa fue la gracia que les concedimos. Así recompensamos a los agradecidos. (36) Ya antes habían sido advertidos de Nuestra furia, pero “dudaron de Mis advertencias.” (37) Trataron de seducir a sus huéspedes, pero cegamos sus ojos. “¡Gustad Mi castigo después de las amenazas que habíais recibido!” (38) Les llegó un fuerte castigo por la mañana temprano. (39) “¡Gustad Mi castigo después de las amenazas que habíais recibido!” (40) Hemos hecho que el Qur-an sea fácil de recordar. ¿Hay alguien que lo siga? (41) Del mismo modo le llegaron advertencias a la gente de Firaun[1333], (42) pero renegaron de Nuestros signos, de todos ellos, y les infligimos el castigo de Quien es el Fuerte y tiene en Su mano todos los registros de la creación. (43) ¿Acaso los que de vosotros encubren la verdad son mejores que esos? ¿O acaso se os ha eximido de toda culpa en los Zubur[1334]? (44) Dicen: “Somos un grupo unido que va a prevalecer.” (45) Ese grupo será derrotado y saldrá huyendo. (46) La Hora será su cita y la Hora será aún más terrible y más amarga. (47) Los nefarios han caído en un extravío que no les aportará, sino aflicción. (48) El Día en que sean arrastrados de cara al fuego y se les diga: “¡Gustad el toque del saqar[1335]!” (49) Hemos creado todas las cosas según un plan previo. (50) Nuestra orden tarda en ejecutarse el tiempo de un parpadeo. (51) Ya antes destruimos grupos como los vuestros. ¿Hay alguien que saque de ello la debida lección? (52) Todo lo que hicieron está registrado en los Zubur. (53) Todo, pequeño o grande, está inscrito en un lenguaje lineado[1336]. (54) Los temerosos estarán en medio de jardines y ríos. (55) Lugar de reposo junto a un Rey Omnipotente –Muqtadir[1337].

 

 

 

 

  1. SURA DEL RAHMAN

سُورَةُ الرَّحْمان

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) El Rahman[1338] (2) ha marcado[1339] el Qur-an, (3) ha creado al hombre –insan (4) y le ha enseñado el camino de rectitud siguiendo el sistema profético. (5) El Sol y la Luna discurren según un cálculo preciso. (6) Las plantas todas y los árboles cumplen obedientes sus funciones. (7) Ha elevado el Cielo y ha establecido la Balanza (8) para que no os propaséis al pesar (9) y deis el peso justo sin dañar los derechos de nadie. (10) Ha preparado la Tierra para que puedan vivir en ella todos los seres vivos. (11) Ha hecho que crezcan en ella todo tipo de frutos, palmeras datileras, (12) cereales y plantas curativas. (13) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (14) Creó al hombre –insan– de barro seco cual terracota, (15) y a los yan[1340] los creó de un fuego sin humo. (16) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (17) Señor de los dos orientes y Señor de los dos occidentes. (18) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (19) Ha hecho que se encuentren las dos masas de agua. (20) Entre ambas hay una barrera imperceptible que no traspasan. (21) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (22) De ambas se extraen perlas y corales. (23) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (24) Suyas son las corrientes[1341] que recorren los mares, demarcando las aguas. (25) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (26) Todo cuanto hay en ella perecerá. (27) Tan sólo permanecerá la Faz de tu Señor, el Poseedor Absoluto de la Majestad y del Honor. (28) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (29) A Él Le piden todos cuantos hay en los Cielos y en la Tierra. Cada día Se ocupa de algún asunto. (30) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (31) Pronto nos ocuparemos de vosotros dos, los que lleváis la carga. (32) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (33) ¡Asamblea de yin y de hombres –nas! Si creéis que podéis abriros paso, atravesando los Cielos y la Tierra, hacedlo. Mas nunca podréis si no es con una autorización. (34) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (35) Se enviará contra vosotros dos una llamarada de fuego y humo, mas no podréis apoyaros los unos en los otros. (36) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (37) Cuando se hienda el cielo será como cuero rojizo. (38) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (39) Ese Día no hará falta preguntar por sus faltas a los hombres –insan– ni a los yan. (40) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (41) Se reconocerá a los nefarios por su semblante y serán agarrados por el mechón de la frente y por los pies. (42) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (43) Esto es yahannam, cuya realidad negaban los nefarios. (44) Darán vueltas entre él y un agua en extremo caliente. (45) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (46) Quien haya temido comparecer ante su Señor tendrá dos Jardines. (47) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (48) Exuberantes. (49) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (50) En ellos habrá dos manantiales fluyendo. (51) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (52) En ellos habrá dos tipos de cada fruto. (53) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (54) Estarán recostados en divanes tapizados de brocado. Los frutos de ambos Jardines estarán al alcance de la mano. (55) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (56) Allí habrá mujeres castas con las que antes de ellos no habrá tenido relación hombre –insan– alguno ni tampoco yan. (57) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (58) Serán como rubíes y corales. (59) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (60) ¿Acaso el galardón por el bien puede ser otro que el bien? (61) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (62) Aparte de esos dos, dos Jardines más. (63) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (64) Frondosos. (65) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (66) De los que brotarán dos manantiales con abundante agua. (67) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (68) En ellos habrá frutos, palmeras y granados. (69) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (70) Allí estarán las mejores, las más hermosas. (71) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (72) Huríes –guardadas en tiendas. (73) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (74) Antes de ellos, no habrán tenido relación con hombre –insan– alguno ni tampoco con yan. (75) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (76) Recostados sobre verdes cojines y superbas alfombras. (77) ¿Qué gracia de vuestro Señor podréis ambos negar? (78) ¡Bendito sea el nombre de tu Señor, el Poseedor Absoluto de la Majestad y del Honor!

 

 

 

 

  1. SURA DEL ACONTECIMIENTO (AL-WAQIAH)

سُورَةُ الوَاقِعَةِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Cuando se establezca la Hora, (2) no se podrá negar su realidad. (3) Habrá humillación y exaltación. (4) Cuando se convulsione la Tierra con violencia (5) y sean reducidas a polvo las montañas, (6) esparcidas por el viento; (7) y estéis vosotros separados en tres grupos (8) –los afortunados. ¡¿Quiénes serán los afortunados?! (9) Y los del infortunio. ¡¿Quiénes serán los del infortunio?! (10) Y los adelantados, siempre delante[1342]. (11) Esos serán los íntimos, (12) en los Jardines de las Delicias. (13) Un regimiento de los primeros, (14) pero pocos de los últimos. (15) Estarán recostados sobre divanes recubiertos con joyas, (16) unos frente a otros. (17) A su alrededor habrá muchachos eternamente jóvenes (18) con copas, jarras y vasos que habrán llenado de un líquido que mana de fuentes. (19) No les provocará dolor de cabeza ni los debilitará. (20) Tendrán las frutas que elijan (21) y la carne de aves que más deseen. (22) Y huríes, (23) como perlas bien guardadas. (24) Merecido galardón por sus obras. (25) Allí no oirán frivolidad alguna ni palabras que induzcan al pecado. (26) No se dirán, sino: “Salam, salam.” (27) Y los de la derecha. ¡¿Quiénes serán los de la derecha?! (28) Estarán entre azufaifos sin espinos (29) y acacias alineadas; (30) entre sombras perennes (31) y aguas que discurren por cauces; (32) entre abundantes frutos (33) que no se agotarán ni estarán prohibidos, (34) en lechos elevados. (35) Las habremos originado por primera vez; (36) y las habremos hecho como perlas que no han sido atravesadas, (37) amorosas y de la misma edad que ellos (38) –para los compañeros de la derecha. (39) Todo un regimiento de los primeros (40) y todo un regimiento de los últimos. (41) Y los compañeros de la izquierda. ¡¿Quiénes serán los compañeros de la izquierda?! (42) Estarán en un viento abrasador y agua hirviendo, (43) bajo una ardiente sombra, (44) ni fresca ni generosa. (45) Antes de sufrir esta suerte vivían como más les placía, siguiendo sus inclinaciones. (46) Persistían en cometer los mayores pecados. (47) Solían decir: “¿Acaso cuando hayamos muerto y seamos tierra y huesos carcomidos, se nos hará resurgir a la vida[1343]? (48) ¿Y también a nuestros ancestros?” (49) Respóndeles que estén seguros de que así será, con los primeros y con los últimos. (50) Serán reunidos para la cita que tienen en un Día fijado. (51) Luego, vosotros, los extraviados, los forjadores de embustes, mirad lo que os espera (52) –comerán del árbol de zaqqum, (53) y con él llenarán el estómago. (54) Después beberán agua hirviendo. (55) Beberán como bebe el camello cuando está sediento. (56) Así serán agasajados el Día de la Rendición de Cuentas. (57) Nosotros os hemos creado, aunque no lo admitáis. (58) ¿Os habéis fijado en lo que eyaculáis? (59) ¿Sois vosotros los que lo creáis o somos Nosotros los creadores? (60) En Nuestro plan está el que la muerte sea para vosotros un destino común, y no podréis evitar (61) que os transformemos, y os originemos en una forma y un estado que no conocéis. (62) Siempre habéis tenido conocimiento de cómo fuisteis producidos la primera vez –¿es que ya lo habéis olvidado y por ello os desentendéis? (63) ¿Os habéis fijado en lo que sembráis? (64) ¿Sois vosotros los que lo hacéis germinar o somos Nosotros los germinadores? (65) Si quisiéramos, lo convertiríamos en desecho y os quedaríais diciendo: (66) “Hemos trabajado con ahínco, ¿dónde están los frutos? (67) No hay frutos, se nos ha privado de ellos.” (68) ¿Os habéis fijado en el agua que bebéis? (69) ¿Sois vosotros los que hacéis que caiga de las nubes o somos Nosotros los que la hacemos caer? (70) De haberlo querido, la habríamos hecho salobre. Aun así, no agradecéis. (71) ¿Os habéis fijado en el fuego que encendéis? (72) ¿Sois vosotros los que habéis originado el árbol del que surge o somos Nosotros los originadores? (73) Hemos hecho de él un motivo para que recordéis y un beneficio para los viajeros cuando se detienen en el camino. (74) Así pues, ensalza el nombre de tu Señor, el Grandioso. (75) Juro por la posición de los astros (76) –y si fuerais conscientes, entenderíais cuan enorme juramento es– (77) que es en verdad un noble Qur-an (78) en un Kitab protegido. (79) No lo tocan, sino los purificados[1344]. (80) Lo hace descargar el Señor de Todos los Dominios. (81) ¿Encubriréis este relato (82) y haréis de su negación vuestro sustento? (83) ¿Y por qué, cuando llega a la garganta (84) y estáis a la sazón mirando (85) y Nosotros estamos más cerca de él que vosotros mismos, aunque no seáis conscientes de ello, (86) por qué entonces, si no vais a tener que rendir cuentas (87) y es verdad lo que decís, no lo devolvéis a la vida? (88) Y si es de los próximos (89) –sosiego, fragancia y el Jardín de las Delicias. (90) Y si es de los de la derecha (91) –“Salam”, saludo de los compañeros de la derecha. (92) Pero si es de los extraviados forjadores de embustes (93) –agasajo de agua hirviendo (94) y arder en el yahim. (95) Con toda certeza que esta es la verdad. (96) Ensalza, pues, el nombre de tu Señor, el Grandioso.

 

 

 

 

  1. SURA DEL HIERRO (AL-HADID)

سُورَةُ الحَدِيدِ

Medinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra refleja la perfección de Allah –el Poderoso, el Sabio. (2) Suya es la soberanía de los Cielos y de la Tierra. Vivifica y hace morir. Tiene el poder sobre todas las cosas. (3) Él es el Primero y el Último, el Manifiesto y el Oculto, y actúa según Su conocimiento. (4) Es Él Quien ha creado los Cielos y la Tierra en seis días. Luego ha tomado el control de Su creación desde el Arsh. Conoce lo que penetra en la tierra y lo que sale de ella, lo que cae del cielo y lo que a él asciende. Está con vosotros dondequiera que os encontréis. Allah es consciente de la intención que os mueve a actuar. (5) Suya es la soberanía de los Cielos y de la Tierra. En Allah confluyen todos los asuntos. (6) Hace que la noche penetre en el día y que el día penetre en la noche. Conoce lo que cada uno alberga en su interior, y según ese conocimiento actúa. (7) Creed en Allah y en Su Mensajero y gastad de aquello de lo que os ha hecho depositarios, pues los que de vosotros crean y den con generosidad recibirán un inmenso galardón. (8) Si sois verdaderos creyentes, ¿cómo es que os desentendéis de Allah cuando el Mensajero os llama a que creáis en vuestro Señor y ha aceptado vuestro juramento de lealtad? (9) Es Él Quien hace descargar sobre Su siervo aleyas clarificadoras para sacaros de las tinieblas y llevaros a la luz. Allah es con vosotros indulgente y compasivo. (10) ¿Cómo es que no dedican parte de su riqueza en la causa de Allah cuando es Allah Quien heredará los Cielos y la Tierra? No son iguales los que de vosotros gastaron antes de la conquista y combatieron. Ellos tienen un rango más elevado que los que gastaron después y combatieron. Mas a todos ellos Allah les ha prometido lo más hermoso. Allah tiene el registro completo de vuestras acciones. (11) ¿Quién asistirá a Allah con un productivo préstamo? A quien lo haga se le devolverá multiplicado y recibirá un generoso galardón. (12) El Día en que veas a los creyentes y a las creyentes, y veas su luz marchando ligera delante de ellos y a su derecha, las buenas nuevas ese Día serán Jardines por cuyo suelo fluirán ríos. Allí permanecerán para siempre. Esa será la gran victoria. (13) El Día en que los hipócritas y las hipócritas les digan a los creyentes: “Esperadnos para que podamos tomar algo de vuestra luz,” se les dirá: “Volveos atrás y suplicad que se os de una luz.” Se pondrá un muro entre ellos que los separe. Habrá en él una puerta tras la cual encontrarán misericordia, mientras que fuera, ante ella, estará el castigo. (14) Les llamarán: “¿Acaso no estábamos con vosotros?” Les responderán: “Sí, así era, pero os engañasteis a vosotros mismos. Esperabais ansiosos que nos ocurriera alguna desgracia. Dudabais y os dejasteis llevar por vuestras inclinaciones hasta que se hizo realidad el plan de Allah y os sedujo el seductor, apartándoos de Él.” (15) Así pues, hoy no se aceptará ningún rescate, ni a vosotros ni a los encubridores. Vuestro refugio será el fuego. Él será vuestro protector. ¡Qué mal lugar de destino! (16) ¿Acaso no es hora de que los corazones de los creyentes estén sometidos al recuerdo de Allah y a lo que se ha descargado de la verdad, y de que no sean como aquellos a los que antes se les había dado el Kitab, y ello durante largo tiempo, y cuyos corazones se fueron endureciendo? La mayoría de ellos han sido siempre de los rebeldes[1345]. (17) Sabed que Allah vivifica la Tierra después de haber estado muerta. Os clarificamos los signos para que podáis reflexionar. (18) Que sepan los que se desprenden y las que se desprenden de parte de sus bienes y asisten a Allah con un productivo préstamo que lo que den les será devuelto multiplicado y recibirán un generoso galardón. (19) Los que creen en Allah y en Su Mensajero, ésos son los veraces y los testigos ante su Señor. Recibirán su galardón y su luz, pero los encubridores y los que reniegan de Nuestros signos, ésos son la gente del yahim[1346]. (20) Sabed que la vida de este mundo no es, sino banalidad, entretenimiento y ostentación. Os jactáis entre vosotros de las riquezas y de los hijos que tenéis. Es como una lluvia abundante que maravilla a los sembradores. Se llenan de emoción al ver cómo crecen sus cultivos. Después los ves amarillear y luego convertirse en deshecho. En la última vida habrá un terrible castigo, perdón de Allah y complacencia. La vida de este mundo no es, sino un efímero y engañoso tránsito. (21) Apresuraos a recibir el perdón de vuestro Señor y un Jardín tan inmenso como los Cielos y la Tierra, preparado para los que creen en Allah y en Su Mensajero. Esta es la gracia de Allah que otorga siguiendo Su plan. Allah es el Poseedor de la Gracia Infinita. (22) No ocurre nada, ni bueno ni malo, en la Tierra o en vosotros mismos que no esté en un Kitab[1347] antes de que hagamos que se manifieste –eso es fácil para Allah– (23) para que no os desesperéis por lo que os quite ni os alegréis desmesuradamente por lo que os dé. Allah no ama a los nefarios jactanciosos. (24) Esos que escatiman e inducen a la gente a la cicatería. Quien se aparte que sepa que Allah es en Sí Mismo Suficiente, el Alabado. (25) Enviamos a Nuestros Mensajeros con la clarificación, e hicimos descargar con ellos el Kitab y la Balanza para que los hombres –nas– estableciesen la justicia. E hicimos que descendiera el hierro. En él hay una gran fuerza y beneficio para los hombres –nas. Y para que Allah sepa quién, conectado a la Órbita Divina, les asistirá a Él y a Su Mensajero. Es cierto que Allah es el Fuerte, el Poderoso. (26) Y enviamos a Nuh y a Ibrahim, y establecimos en sus descendencias la profecía y el Kitab. Entre ellos los hay que están guiados, pero la mayoría son rebeldes. (27) Luego, enviamos tras sus huellas a otros de Nuestros Mensajeros e hicimos que les siguiera Isa, el hijo de Mariam, al que dimos el Inyil[1348]. Pusimos en los corazones de los que le siguieron compasión y misericordia. El monacato fue una innovación suya que nosotros no les prescribimos. Lo que les prescribimos fue únicamente que buscasen el beneplácito de Allah, pero no lo observaron debidamente. A los que de ellos crean les daremos su debido galardón, pero son muchos los rebeldes. (28) ¡Creyentes! Temed a Allah y creed en Su Mensajero y os dará doble porción de Su rahmah. Os proveerá de una luz con la que podáis caminar y os perdonará –Allah es el Perdonador, el Compasivo– (29) para que la Gente del Kitab sepa que no tiene ningún poder sobre la gracia de Allah, pues la gracia, toda ella, está en Su Mano, y la otorga siguiendo Su plan. Allah es el Poseedor de la Gracia Infinita.

 

 

 

 

  1. SURA DE LA QUE DEFIENDE SU POSICIÓN (AL-MUYADILAH)

سُورَةُ المُجَادلَةِ

Medinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Allah ha escuchado las palabras de la que defendía su posición ante ti con respecto a su esposo y se ha quejado a Allah. Allah ha oído vuestra conversación. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y es consciente de la intención que os mueve a actuar. (2) Aquellos de vosotros que repudien a sus esposas diciendo: “Tú eres para mí como la espalda de mi madre,” que sepan que ellas no son sus madres. Sus madres son las que les dieron a luz. En verdad que lo que dicen es abominable y falso. Allah es el Indulgente, el Perdonador. (3) Quienes repudien a sus mujeres de esta manera y luego se retracten de lo que dijeron que liberen a un esclavo antes de volver a tener relaciones con ellas. A ello se os exhorta. Allah tiene el registro completo de vuestras acciones. (4) Quien no encuentre los medios para hacerlo que ayune dos meses consecutivos antes de tener relaciones; y quien no pueda que dé de comer a sesenta pobres. Y ello para que creáis en Allah y en Su Mensajero. Estos son los límites de Allah. Los encubridores tendrán un doloroso castigo. (5) Los que se oponen a Allah y a Su Mensajero serán humillados y vencidos como se humilló y venció a los que hubo antes de ellos. Hacemos que desciendan aleyas clarificadoras. Para los encubridores habrá un castigo denigrante (6) el Día en que Allah los resucite a todos juntos y les haga saber lo que hicieron. Allah llevaba la cuenta, pero ellos lo han olvidado. Nada se esconde al conocimiento de Allah. (7) ¿Acaso no ves que Allah conoce lo que hay en los Cielos y en la Tierra? No hay conversación confidencial de tres en la que Él no sea el cuarto, o de cinco en la que Él no sea el sexto, o de menos que eso o de más, sin que Él no esté con ellos dondequiera que se encuentren. Luego, el Día del Resurgimiento les mostrará sus obras. Allah tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (8) ¿Acaso no te has fijado en ésos a los que se les había prohibido hablar en secreto y, sin embargo, volvieron a hacer lo que se les había prohibido, haciéndose confidencias malsanas, con hostilidad y desobediencia al Mensajero? Vinieron a ti con un saludo que no es con el que Allah te saluda, y se decían para sus adentros: “¿Por qué no nos castiga Allah por lo que decimos?” Yahannam bastará para ellos. En él arderán. ¡Qué mal lugar de destino! (9) ¡Creyentes! Cuando habléis confidencialmente, no lo hagáis con maldad, hostilidad y desobediencia al Mensajero. Antes bien, encomendaos la virtud y el temor. Tomad en serio las advertencias de Allah[1349], ante Quien seréis reunidos. (10) Las confidencias vienen del shaytan para apesadumbrar a los creyentes, pero no les causará ningún daño si no es por la voluntad de Allah. En Allah se abandonan los creyentes. (11) ¡Creyentes! Cuando se os diga que hagáis sitio en alguna reunión, hacedlo, que Allah os hará sitio a vosotros. Y cuando se os diga que os levantéis, levantaos. Allah elevará en rango a los creyentes y a la gente de conocimiento. Allah tiene el registro completo de todas vuestras acciones. (12) ¡Creyentes! Cuando queráis hablar en privado con el Mensajero, ofreced antes alguna sadaqah. Eso es mejor para vosotros y más puro. Mas si no tenéis medios para ello, Allah es el Perdonador, el Compasivo. (13) ¿Os preocupa tener que ofrecer sadaqah antes de vuestras consultas? Si no lo hacéis, y Allah se vuele a vosotros con Su perdón, estableced la salah, entregad la zakah y obedeced a Allah y a Su Mensajero[1350]. Allah tiene el registro completo de todas vuestras acciones. (14) ¿Te has fijado en ésos que a veces intrigan con una gente que ha provocado la ira de Allah? No son de los vuestros ni son de ellos. Mienten cuando juran, y lo saben. (15) Allah les ha preparado un castigo atroz. ¡Qué malo es lo que hacen! (16) Se protegen con sus juramentos y apartan del camino de Allah. Tendrán un castigo denigrante[1351]. (17) De nada les servirán sus riquezas ni sus hijos ante Allah. Esa es la gente del fuego, en el que penarán para siempre. (18) El Día en que Allah les resucite Le jurarán como os juraban a vosotros y contarán con que eso les servirá de apoyo. ¿Acaso no son ellos los mayores falaces? (19) Les domina el shaytan y les hace apartarse del recuerdo de Allah. Esos son los del partido del shaytan. ¿Acaso no son los perdedores los del partido del shaytan? (20) Los que se oponen a Allah y a Su Mensajero estarán con los más despreciables. (21) Allah ha inscrito en Su plan: “Venceremos, Yo y Mis Mensajeros.” Allah es el Fuerte, el Poderoso. (22) No encontraréis a nadie que creyendo en Allah y en el Último Día sienta afecto por quien se opone a Allah y a Su Mensajero, aunque se trate de sus padres, sus hijos, sus hermanos o los de su tribu. Ha grabado la creencia en sus corazones, les apoya con un Ruh[1352] que emana de Él y les hará entrar en Jardines por cuyo suelo fluirán ríos. En ellos morarán para siempre. Allah estará satisfecho de ellos y ellos lo estarán de Él. Esos son los del partido de Allah. ¿Acaso no son los del partido de Allah los que saldrán victoriosos?

 

 

 

 

  1. SURA DE LA EMIGRACIÓN FORZOSA (AL-HASHR)

سُورَةُ الحَشْرِ

Medinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra refleja la perfección de Allah –el Poderoso, el Sabio. (2) Es Él Quien arrojó fuera de sus hogares a los encubridores de entre la Gente del Kitab en la primera emigración forzosa[1353]. No pensasteis que iban a salir y ellos pensaron que desde sus fortalezas podrían rechazar a Allah. Sin embargo, el castigo de Allah les llegó por donde no esperaban. Arrojó el terror en sus corazones. Destruían sus casas con sus propias manos y con las de los creyentes. ¡Sacad de este suceso una lección, vosotros, los que sois capaces de percibir las cosas con claridad! (3) Si Allah no hubiera decretado el destierro para ellos, los habría castigado ya en este mundo. En Ajirah tendrán el tormento del fuego. (4) Y ello por oponerse a Allah y a Su Mensajero. Que sepa quien se oponga a Allah que Él es fuerte castigando. (5) Si cortasteis esbeltas palmeras o las dejasteis en pie sobre sus raíces, fue con el permiso de Allah y para humillar a los rebeldes. (6) Lo que de ellos dio Allah como botín a Su Mensajero fue sin que tuvierais que hacer galopar a vuestras monturas. Allah confiere autoridad a Sus Mensajeros por encima de quien así decide Su voluntad. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (7) Lo que Allah dio a Su Mensajero de la gente de los poblados es para Allah y para el Mensajero, para los allegados, para los huérfanos, para los pobres y para los viajeros. De modo que la riqueza no quede sólo con vuestros ricos. Lo que os dé el Mensajero, tomadlo; pero lo que os prohíba, dejadlo. Tomad en serio las advertencia de Allah[1354]. Allah es fuerte castigando. (8) Y para los pobres de entre los emigrantes –muhayirin, los que fueron expulsados de sus hogares y alejados de sus bienes. Buscan la gracia y la complacencia de Allah, y ayudan a Allah y a Su Mensajero. Esos son los veraces. (9) Los que antes de su llegada estaban bien asentados en su tierra natal y en la creencia aman a los que emigraron anhelando su acogida y no encuentran en sus corazones lamento por lo que les dieron. Antes bien, los prefieren a sí mismos a pesar de encontrarse en extrema necesidad. Los que se protejan de la avaricia serán los que salgan victoriosos. (10) Los que llegaron después de ellos dicen: “¡Señor nuestro! Perdónanos a nosotros y a nuestros hermanos que creyeron antes que nosotros y no pongas en nuestros corazones envidia hacia los creyentes. ¡Señor nuestro! Realmente Tú eres el Clemente, el Compasivo.” (11) ¿No te has fijado en los hipócritas, cómo dicen a sus hermanos, los encubridores de entre la Gente del Kitab[1355]: “Si os expulsan, saldremos con vosotros y nunca obedeceremos a nadie en aquello que pudiera perjudicaros; y si os combaten, os ayudaremos.” Pero Allah atestigua que son los más grandes impostores. (12) Si se les expulsa, no saldrán con ellos; y si les combaten, no les ayudarán. Y aun si les ayudaran, enseguida se echarían atrás y no recibirían más ayuda que su propia deserción. (13) Vosotros les inspiráis más terror que Allah, y ello porque son gente que no comprende. (14) Nunca se unirán todos juntos para combatiros si no es desde aldeas fortificadas o guarecidos tras murallas. Entre ellos hay una fuerte hostilidad. Contáis con que están unidos, pero sus corazones están separados. Y ello porque son gente que no razona. (15) Son como sus más cercanos predecesores. Gustaron el funesto resultado de su proceder. Para ellos habrá un doloroso castigo. (16) Como el shaytan cuando le dice al hombre: “Encubre la verdad,” y cuando la ha encubierto, le dice: “Soy inocente de lo que encubres. Yo temo a Allah, el Señor de Todos los Dominios.” (17) Mas el final de ambos será el fuego donde penarán para siempre. Merecido galardón por su iniquidad. (18) ¡Creyentes! Temed a Allah y fijaos si tenéis algo que ofrecer para el Día de mañana. Tomad en serio las advertencias de Allah. Allah tiene el registro completo de vuestras acciones. (19) No seáis como aquellos que se olvidaron de Allah y Él les hizo olvidarse de su condición. Esos son los rebeldes. (20) No son iguales los que penan en el fuego y los que moran en el Jardín. Los que moren en el Jardín serán los que hayan salido victoriosos. (21) Si hubiéramos hecho descargar este Qur-an sobre una montaña, la habrías visto humillada y resquebrajada por temor de Allah. Esos son los ejemplos con los que llamamos la atención de la gente –nas– para que así reflexionen. (22) Él es Allah. No hay ilah, sino Él –el Conocedor del Ghaib[1356] y de lo Manifiesto, el Rahman[1357], el Compasivo. (23) Él es Allah. No hay ilah, sino Él –el Soberano, el Purísimo, el que es Paz, el Creyente, el Protector, el Poderoso, el Sojuzgador, el Altivo[1358]. Lejos está Allah de aquello con lo que Le asocian. (24) Él es Allah –el Creador, el Originador, el Modelador[1359]. Suyos son los nombres más hermosos. Todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra declara Su perfección más allá de toda contingencia –el Poderoso, el Sabio.

 

 

 

 

  1. SURA DE LA EXAMINADA (AL-MUMTAHANAH)

سُورَةُ المُمْتَحنَةِ

Medinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) ¡Creyentes! “No toméis a Mis enemigos, que son los vuestros, como amigos y protectores”, mostrándoles afecto, cuando han encubierto lo que os ha llegado de la verdad y han expulsado al Mensajero y a vosotros mismos por creer en Allah, vuestro Señor. “Habéis salido a luchar para defender Mi causa, buscando Mi complacencia.” Aun así, les confiáis secretos como si fueran vuestros aliados. “Yo sé lo que escondéis y lo que manifestáis.” El que de vosotros lo haga se habrá salido del camino de rectitud. (2) Si logran aventajaros en poder, se volverán vuestros más encarnizados enemigos y sus manos y sus lenguas se dirigirán contra vosotros con maldad. Nada les gustaría más que encubrierais la verdad. (3) De nada os servirán vuestros parientes e hijos el Día del Resurgimiento. Ese Día estaréis separados. Allah es consciente de la intención que os mueve a actuar. (4) Tenéis un hermoso ejemplo en Ibrahim y en los que se mantenían firmes con él, cuando le dijeron a su gente: “Nada tenemos que ver con vuestra forma de actuar ni con lo que adoráis fuera de Allah. Renegamos de vosotros. Habrá enemistad y odio entre nosotros hasta que no creáis en otro que en Allah.” Mas a su padre le dijo Ibrahim: “Pediré perdón por ti, aunque no pueda hacer nada en tu favor ante Allah. ¡Señor nuestro! En Ti nos abandonamos y a Ti nos volvemos arrepentidos. En Ti confluyen todos los destinos. (5) ¡Señor nuestro! No nos pongas a prueba con los encubridores, dándoles poder sobre nosotros, y perdónanos. ¡Señor nuestro! Tú eres el Poderoso, el Sabio[1360].” (6) En ellos tenéis un hermoso ejemplo para quien tenga esperanza en Allah y en el Último Día. Mas el que se desentienda que sepa que Allah es en Sí Mismo Suficiente, el Alabado. (7) Quizás Allah ponga afecto entre vosotros y entre esos que consideráis vuestros enemigos. Allah es el Poderoso, y Allah es el Perdonador, el Compasivo. (8) Allah no os prohíbe que tratéis bien y con justicia a los que no os hayan combatido a causa de vuestro Din ni os hayan expulsado de vuestros hogares. Allah ama a los que actúan con equidad. (9) Por el contrario, Allah os prohíbe que toméis como protectores a los que os hayan combatido a causa de vuestro Din, os hayan expulsado de vuestros hogares o hayan ayudado en vuestra expulsión. Quien los tome como aliados, ese será de los infames. (10) ¡Creyentes! Cuando lleguen las creyentes que hayan emigrado, examinadlas –y Allah conoce bien su creencia– de manera que si verificáis que son creyentes, no las devolváis a los encubridores. Ellas no son lícitas para ellos ni ellos lo son para ellas. Mas devolvedles la dote que les hayan pagado. No incurrís en falta si os casáis con ellas, siempre que les deis su dote. No retengáis bajo vuestra tutela marital a las encubridoras. Pedid lo que hayáis gastado y que ellos pidan lo que hayan gastado. Este es el juicio de Allah con el que juzga entre vosotros. Allah Actúa y Juzga Según Su Conocimiento. (11) Y si alguna de vuestras esposas se escapa y va a los encubridores, podría ocurrir que la encontraseis como parte del botín de alguna razia. Dadle a los esposos de las que se hayan ido algo similar a lo que ellos dieron como dote. Tomad en serio las advertencias de Allah, Aquel en Quien creéis. (12) ¡Profeta! Cuando vengan a ti las creyentes para jurarte fidelidad, comprometiéndose a no asociar nada con Allah, a no robar, a no cometer adulterio, a no matar a sus hijos, a no levantar calumnias, y a no desobedecerte en lo que sea razonable, acepta su juramento y pide perdón por ellas a Allah. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (13) ¡Creyentes! No toméis como aliados a la gente con la que Allah se ha enfurecido. Ellos han perdido toda esperanza en Ajirah como los encubridores la han perdido de los que yacen en las tumbas.

 

 

 

 

  1. SURA DE LAS FILAS (AS-SAFF)

سُورَةُ الصَّفِّ

Medinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra refleja la perfección de Allah –el Poderoso, el Sabio. (2) ¡Creyentes! ¿Por qué decís lo que no hacéis? (3) Detestable es ante Allah que digáis lo que no hacéis. (4) Allah ama a los que combaten por Su causa en formación, como una estructura en la que no hay fisuras. (5) Dijo Musa a su gente: “¡Gente mía! ¿Por qué me tratáis como si fuera algo dañino para vosotros cuando bien sabéis que soy el Mensajero que Allah os envía?” Cuando se desviaron, Allah desvió sus corazones. Allah no guía a la gente rebelde. (6) Dijo Isa, hijo de Mariam: “¡Banu Isra-il! Yo soy el Mensajero que Allah os envía para confirmar lo que no ha sido alterado de la Taurah que había antes de mí y para daros la buena nueva de un Mensajero que ha de venir después de mí, cuyo nombre es Ahmad.” Mas cuando fue a ellos con la clarificación, dijeron: “Es magia evidente.” (7) ¿Y quién es más infame que quien forja embustes contra Allah cuando ha sido llamado al Islam? Allah no guía a la gente infame. (8) Quieren apagar la Luz de Allah con sus bocas, pero Allah hace prevalecer Su Luz aunque lo detesten los encubridores. (9) Es Él quien ha enviado a Su Mensajero con la guía y el Din verdadero para que prevalezca sobre todos los demás, aunque lo detesten los idólatras. (10) ¡Creyentes! ¿Queréis que os indique un negocio que os salvará de un doloroso castigo? (11) Creed en Allah y en Su Mensajero y luchad por la causa de Allah con vuestros bienes y con vuestras vidas. Si fuerais conscientes, sabríais que eso es lo mejor para vosotros. (12) Él perdonará vuestras faltas y os hará entrar en Jardines por cuyo suelo fluirán ríos y en excelsas moradas en los Jardines de Adn. Esa es la gran victoria. (13) Y algo más, que seguro que os agradará –el apoyo de Allah y una cercana victoria. Anuncia buenas nuevas a los creyentes. (14) ¡Creyentes! Ayudad a establecer el Din de Allah, tal y como pidió Isa, el hijo de Mariam, a sus discípulos: “¿Quién me ayudará en la causa de Allah?” Dijeron los discípulos: “Nosotros ayudaremos en la causa de Allah.” Hubo una taifa de los Banu Isra-il que creyó, pero otros encubrieron la verdad. Dimos apoyo a los que habían creído contra sus enemigos, y fueron los vencedores.

 

 

 

 

  1. SURA DE AL-YUMUAH

سُورَةُ الجُمُعَةِ

Medinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra refleja la perfección de Allah –el  Soberano, el Purísimo, el Poderoso, el Sabio. (2) Es Él Quien ha hecho surgir de entre los ummiin[1361] un Mensajero que les recita Sus aleyas, les purifica y les enseña el Kitab y la Hikmah[1362]. Antes estaban en un claro extravío. (3) Y otros de entre ellos que todavía no se les han unido. Él es el Poderoso, el Sabio. (4) Esa es la gracia que Allah otorga a quien así decide Su voluntad. Allah es el Poseedor de la Gracia Infinita. (5) Aquellos a los que se les impuso la tarea de llevar la Taurah –pero se desentendieron de tal responsabilidad– se parecen a un asno cargado de escritos sapientísimos. ¡Qué vergonzosa comparación la de aquellos que negaron los signos de Allah! Allah no guía a los infames. (6) ¡Vosotros los hadu! Si sois sinceros al pretender ser los amigos de Allah con exclusión del resto de los mortales, desead la muerte. (7) Mas nunca la desearán por temor a lo que sus obras les puedan haber preparado. Allah conoce a los infames. (8) Tened por seguro que la muerte de la que huís os alcanzará y os devolverá al Conocedor del Ghaib y de lo Manifiesto, y os mostrará lo que hicisteis, sin que podáis cambiar nada. (9) ¡Creyentes! Cuando se llame a la salah del yumuah, acudid con prontitud al recuerdo de Allah y dejad los negocios para después. Sabed que eso es mejor para vosotros. (10) Mas una vez concluida la salah, buscad la provisión que Allah ha esparcido por doquier. Y recordad mucho a Allah para que podáis salir victoriosos. (11) Cuando ven un negocio o alguna distracción corren hacia ellos y te dejan plantado. Aclárales que lo que hay junto a Allah es preferible a cualquier diversión y a cualquier negocio. Allah es el Mejor Sustentador.

 

 

 

 

  1. SURA DE LOS HIPÓCRITAS (AL-MUNAFIQUN)

سُورَةُ المُنَافِقُونَ

Medinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Cuando vienen a ti los hipócritas, dicen: “Atestiguamos que tú eres el Mensajero de Allah”. Allah sabe que eres Su Mensajero, y Allah atestigua que los hipócritas son unos falaces. (2) Juran para protegerse, pero desvían del camino de Allah. ¡Qué inicua es su forma de actuar! (3) Y ello porque han renegado después de haber creído y sus corazones han sido sellados, de manera que no comprenden. (4) Cuando los ves, te deslumbra su apariencia, y cuando hablan, escuchas atento sus palabras. Son como maderos apoyados para no caerse. Creen que cualquier grito va dirigido contra ellos. Son los enemigos. Desconfía de ellos. ¡Que Allah los confunda! ¡Cómo se desvían del camino de rectitud! (5) Cuando se les dice: “Venid, que el Mensajero pedirá perdón por vosotros,” vuelven la cabeza y los ves apartarse ensoberbecidos. (6) Lo mismo da que pidas perdón por ellos o que te inhibas de hacerlo, Allah no va a perdonarles. Allah no guía a la gente rebelde (7) –esos que dicen: “No les deis nada a los que estén con el Mensajero de Allah hasta que no rompan con él.” Mas de Allah son las despensas de los Cielos y de la Tierra. Sin embargo, los hipócritas no comprenden. (8) Dicen: “Cuando regresemos a Medina, los más poderosos expulsarán de ella a los más desvalidos.” El poder es de Allah, de Su Mensajero y de los creyentes. Mas los hipócritas no son conscientes de ello. (9) ¡Creyentes! Que no os distraigan vuestras riquezas ni vuestros hijos del recuerdo de Allah. Sabed que quien así actúe será de los perdedores. (10) Dad del sustento que os hemos asignado antes de que le llegue la muerte a uno de vosotros y tenga que decir: “¡Señor mío! Si retrasaras un poco más mi plazo, podría dar con generosidad y ser de los que actúan con rectitud.” (11) Allah no va a retrasar el plazo de ninguna nafs[1363] una vez que haya llegado a su término. Allah tiene el registro completo de vuestras acciones.

 

 

 

 

  1. SURA DEL DESENGAÑO (AT-TAGHABUN)

سُورَةُ التَغَابُنِ

Medinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra refleja la perfección de Allah. Suya es la soberanía y Suya es la alabanza. Él tiene el poder sobre todas las cosas. (2) Es Él Quien os ha creado. Entre vosotros los hay que son encubridores, y los hay que son creyentes. Allah es consciente de la intención que os mueve a actuar. (3) Ha creado los Cielos y la Tierra en absoluta perfección. Os ha preparado, y lo ha hecho de la mejor manera. En Él confluyen todos los destinos. (4) Conoce cuanto hay en los Cielos y en la Tierra, y sabe lo que escondéis y lo que manifestáis. Allah sabe lo que cada uno alberga en su interior, y según ese conocimiento actúa. (5) ¿No os han llegado las noticias de los que ya antes habían encubierto la verdad? Gustaron el funesto resultado de su proceder. Para ellos habrá un doloroso castigo. (6) Y ello porque habiéndoles llegado sus Mensajeros con la clarificación, dijeron: “¿Es que nos van a guiar humanos[1364]bashar?” Encubrieron la verdad y se desentendieron. Allah no tuvo necesidad de ellos. Allah es en Sí Mismo Suficiente, el Alabado. (7) Los encubridores pretenden que no van a ser resucitados. Adviérteles que lo serán. ¡Por tu Señor, que serán resucitados y luego se les mostrará todo lo que hicieron! Eso es fácil para Allah. (8) Creed, pues, en Allah y en Su Mensajero, y en la luz que hemos hecho descender. Allah tiene el registro completo de vuestras acciones. (9) Llegará el Día en el que os reunirá. Ese será el Día del Desengaño. A quien haya creído en Allah y haya actuado con rectitud le cubriremos el mal que haya hecho y le haremos entrar en Jardines por cuyo suelo fluirán ríos. En ellos morarán para siempre. Esa es la gran victoria. (10) Mas los que hayan encubierto Nuestros signos y hayan renegado de ellos serán arrojados al fuego, donde penarán para siempre. ¡Qué mal destino! (11) Nada acontece si no es por la voluntad de Allah. A quien crea en Allah, Allah guiará su corazón. Allah tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (12) Así pues, obedeced a Allah y obedeced al Mensajero. Mas si optáis por la rebeldía y el encubrimiento, sabed que a Nuestro Mensajero sólo le incumbe transmitir el mensaje con claridad. (13) Allah, no hay ilah, sino Él. En Allah se abandonan los creyentes. (14) ¡Vosotros que creéis! Entre vuestras esposas e hijos los hay que son vuestros enemigos. Guardaos de ellos. Mas sed indulgentes, pasad por alto el posible daño que hayan hecho y perdonad, y sabed que Allah es el Perdonador, el Compasivo. (15) Vuestra riqueza y vuestros hijos son una prueba. Allah tiene junto a Sí un inmenso galardón. (16) Así pues, tomad en serio las advertencias[1365] de Allah. Prestad atención a lo que se os dice, obedeced y dad de vuestro sustento. Eso es mejor para vosotros. Saldrá victorioso quien se guarde de la avaricia. (17) Si Le hacéis un productivo préstamo a Allah, Él os lo devolverá multiplicado y os perdonará. Allah recompensa siempre el bien que hacen Sus siervos –el que Controla Su Ira, (18) el Conocedor del Ghaib[1366] y de lo Manifiesto, el Poderoso, el Sabio.

 

 

 

 

  1. SURA DEL DIVORCIO (AT-TALAQ)

سُورَةُ الطَّلَاقِ

Medinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) ¡Profeta! Cuando divorciéis a las mujeres, divorciarlas de modo que puedan comenzar el período de espera prescrito y calculad bien ese tiempo. Y tomad en serio las advertencias de Allah, vuestro Señor. No les echéis de sus casas y que no se vayan ellas, a menos que hayan cometido claramente una indecencia. Estos son los límites de Allah. Quien traspase los límites de Allah habrá cometido iniquidad contra él mismo. Tú no sabes si Allah dispondrá otra cosa después de esto. (2) Cuando hayan terminado su período de espera, mantenedlas como esposas de forma razonable o disolver el matrimonio sin causarles ningún perjuicio. Tomad dos testigos imbuidos de justicia de entre vosotros y estableced el testimonio por Allah. A ello se exhorta a quien crea en Allah y en el Último Día. A quien tenga temor de Allah, Él le facilitará la mejor solución en todos los asuntos (3) y le sustentará desde donde no contaba. Quien se abandone en Allah, Él le bastará. Sin duda que Allah llevará a cabo Su plan. Allah ha predestinado todas las cosas. (4) El período de espera para aquellas de vuestras mujeres que hayan llegado a la menopausia, en caso de que tengáis dudas al respecto, es de tres meses, así como para la que no tenga menstruación. Para las que estén embarazadas, su período de espera es hasta que den a luz. A quien tome en serio las advertencias de Allah, Él le facilitará los asuntos. (5) Este es el plan de Allah que hace descender para vosotros. A quien  tome en serio las advertencias de Allah, Él le cubrirá sus faltas y magnificará su galardón. (6) Alojadlas donde os alojéis según vuestros medios, pero no las perjudiquéis, haciéndoles pasar estrecheces. Si estuvieran embarazadas, ocuparos de su manutención hasta que den a luz. Si amamantan a vuestros hijos, dadles la remuneración que corresponda y llegad a un acuerdo entre vosotros que os satisfaga. Si tuvierais algún inconveniente, que lo amamante otra. (7) Así pues, quien goce de buena posición que gaste de acuerdo con ella, y a quien se le haya restringido el sustento que gaste de acuerdo a lo que Allah le haya dado. Allah no obliga a nadie por encima de sus posibilidades. Allah da la facilidad después de la dificultad. (8) ¡A cuantas ciudades que se rebelaron contra el plan de su Señor, plan que Sus Mensajeros les transmitían, hicimos rendir cuentas con dureza y les infligimos un terrible castigo! (9) Gustaron el funesto resultado de su proceder y acabaron en la perdición. (10) Allah les ha preparado un castigo atroz. Así pues, tomad en serio las advertencias de Allah, vosotros los dotados de entendimiento, los que creéis. Allah os ha hecho llegar el recuerdo (11) a través de un Mensajero que os recita las aleyas con las que Allah clarifica la verdad para llevar a los que crean y actúen con rectitud de las tinieblas a la luz. A quien crea en Allah y actúe con rectitud le hará entrar en Jardines por cuyo suelo fluirán ríos. En ellos morarán para siempre. Allah le habrá dado el mejor sustento. (12) Es Allah Quien ha creado siete Cielos y lo mismo de Tierras[1367]. El plan desciende a través de ellos para que sepáis que Allah tiene el poder sobre todas las cosas. Su conocimiento todo lo abarca, y según él actúa.

 

 

 

 

  1. SURA DE LA PROHIBICIÓN (AT-TAHRIM)

سُورَةُ التَّحْرِيمِ

Medinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) ¡Profeta! ¿Por qué te prohíbes lo que Allah te ha hecho lícito, buscando agradar a tus esposas[1368]? Allah es el Perdonador, el Compasivo. (2) Allah os ha prescrito la expiación por vuestros juramentos. Allah es vuestro protector y es Quien Actúa y Juzga Según Su Conocimiento. (3) Cuando el Profeta confió un secreto a una de sus esposas y ella lo contó, Allah hizo que se enterara de ello –le refirió una parte y omitió otra. Al relatárselo, ésta le dijo: “¿Quién te ha informado de eso?” Dijo: “Me ha informado el Conocedor de Todos los Registros, el que Actúa Según Su Conocimiento.” (4) Para vosotras dos será mejor que os volváis a Allah en arrepentimiento, pues vuestros corazones se han inclinado a la iniquidad. Si os aliáis contra él, sabed que Allah es su protector, y Yibril, y los creyentes rectamente guiados. Más aun, los malaikah le apoyan. (5) Podría ser que su Señor, si os divorcia, le diera a cambio esposas mejores que vosotras –musulmanas, creyentes, piadosas, sumisas, fervientes adoradoras, de las que ya hubieran estado antes casadas o fueran célibes. (6) ¡Creyentes! Guardaos y guardad a vuestras familias de un fuego cuyo combustible son los hombres y las piedras, custodiado por rudos e implacables malaikah[1369] que no desobedecen las órdenes de Allah, y hacen lo que se les ordena. (7) En cuanto a vosotros los encubridores, no os excuséis hoy, tan sólo recibiréis el pago que merecéis por vuestras obras. (8) ¡Creyentes! Volveos a Allah con un arrepentimiento sincero para que vuestro Señor cubra el mal que hayáis hecho y os haga entrar en Jardines por cuyo suelo fluirán ríos –el Día en que Allah no dejará que se humille al Profeta ni a los que hayan creído con él. Su propia luz correrá delante de ellos y a su diestra. Dirán: “¡Señor nuestro! Perfecciona nuestra luz y perdónanos. Tú tienes el poder sobre todas las cosas[1370].” (9) ¡Profeta! Lucha contra los encubridores y contra los hipócritas y sé implacable con ellos. Su refugio será yahannam. ¡Qué mal lugar de destino! (10) Allah pone a los encubridores el ejemplo de la mujer de Nuh y la de Lut. Ambas estuvieron bajo dos de Nuestros siervos rectamente guiados y ambas les traicionaron, pero de nada les sirvió ante Allah. Se les dirá: “Entrad en el fuego con los que allí entran.” (11) A los creyentes Allah pone el ejemplo de la mujer de Firaun cuando dijo: “¡Señor mío! Construye para mí una casa junto a Ti, en el Jardín, y líbrame de Firaun y de su malévolo proceder. Sálvame de la gente infame.” (12) Y Mariam[1371], la hija de Imran, la que guardó bien su abertura. Insuflamos en ella parte de Nuestro Ruh. Creyó en la veracidad de las palabras de su Señor y en Sus Kutub, y a Él fue siempre obediente.

 

 

 

 

  1. SURA DE LA SOBERANÍA (AL-MULK)

سُورَةُ المُلْكِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Bendito sea Aquel en cuyas manos está la soberanía y tiene el poder sobre todas las cosas. (2) El que creó la muerte y la vida para probaros, y ver cuál de vosotros sería mejor en obras –el Poderoso, el Perdonador. (3) El que creó siete Cielos, estratificados. No verás en la creación del Rahman ninguna discordancia. Vuelve a fijarte: ¿Ves algún fallo? (4) Vuelve a mirar una segunda vez. La vista regresará a ti deslumbrada y exhausta[1372]. (5) Hemos adornado el cielo de dunia con luceros y los hemos dispuesto para expulsar a los shayatin –a quienes hemos preparado el castigo del sair[1373]. (6) Los que encubran la verdad de su Señor tendrán el castigo de yahannam. ¡Qué mal lugar de destino! (7) Cuando sean arrojados en él, lo escucharán como bramidos y estará hirviendo de ira, (8) a punto de estallar de cólera. Cada vez que un grupo sea arrojado en él, les preguntarán sus guardianes: “¿Acaso no os llegó un advertidor?” (9) Dirán: “En verdad que sí, nos llegó un advertidor, pero negamos la verdad y dijimos: “Allah no ha hecho descender nada, y vosotros estáis en un enorme extravío.” (10) Se lamentarán: “Si hubiésemos escuchado o hubiéramos razonado, no estaríamos entre la gente del sair.” (11) Reconocerán sus faltas. ¡No habrá piedad para la gente del sair! (12) Para los que, conectados a la Órbita Divina, tomen en serio las advertencia de Allah habrá perdón y un inmenso galardón. (13) Tanto si guardáis en secreto lo que decís como si lo divulgáis, sabed que Él conoce lo que cada uno alberga en su interior, y según ese conocimiento actúa. (14) ¿Acaso no habría de saberlo Quien ha creado todas las cosas y es el Sutil, el Conocedor de Todos los Registros? (15) Es Él Quien ha hecho la Tierra dócil para vosotros. Recorred, pues, sus caminos y tomad el sustento de lo bueno que hay en ella. A Él es el retorno. (16) ¿Es que acaso estáis a salvo de que Quien está en el Cielo no haga que se os trague la tierra cuando tiemble? (17) ¿O estáis a salvo de que Quien está en el Cielo no envíe un viento huracanado que arroje piedras y polvo sobre vosotros? “Entonces sabríais cuán terrible es no tomar en serio Mis advertencias[1374].” (18) Ya habían negado la verdad los que les precedieron. “¡Y cómo fue Mi reprobación[1375]!” (19) ¿Es que no ven las aves que vuelan veloces sobre ellos en bandadas? No las mantiene en formación, sino el Rahman[1376]. Todas las cosas están dentro de Su percepción. (20) ¿Quién, por fuerte que sea, podrá daros apoyo aparte del Rahman? Los encubridores viven en el engaño. (21) ¿De quién tomaréis el sustento si Él lo retiene? Mas persisten en ser insolentes y mostrar aversión hacia la verdad. (22) ¿Acaso quien camina tropezando está más guiado que quien camina derecho por el camino de rectitud? (23) Es Él Quien os ha originado y os ha dado la reflexión, la percepción y la consciencia[1377] (fuad). ¡Qué poco es lo que agradecéis!” (24) Es Él Quien os sembró en la Tierra, luego os multiplicó y os esparció por ella. A Él seréis reunidos[1378]. (25) Dicen: “¿Cuándo se cumplirá esta promesa si es verdad lo que decís?” (26) Aclárales que el conocimiento está junto a Allah. No eres, sino un claro advertidor. (27) Cuando vean su proximidad, el mal se reflejará en el rostro de los encubridores y se les dirá: “Esto es lo que con tanta insistencia pedíais.” (28) Que ponderen qué les parecería si Allah te destruyera a ti y a los que están contigo o bien tuviera rahmah de vosotros? ¿Quién, pues, podrá proteger a los encubridores de un doloroso castigo? (29) Aclárales que Él es el Rahman, en Él creéis y en Él os abandonáis. Ya sabrán quién es el que estaba en un claro extravío. (30) Pregúntales qué les parecería si el agua se quedara en la profundidad de la tierra? ¿Quién podría traerles agua de manantial?

 

 

 

 

  1. SURA DEL CÁLAMO (AL-QALAM)

سُورَةُ القَلَمِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Nun[1379]. ¡Por el cálamo y lo que con él linean! (2) No eres, por la gracia de tu Señor, un poseso. (3) Por siempre serás honrado. (4) Se te ha dado una disposición natural a la rectitud. (5) Y verás y verán (6) quién es el hechizado. (7) Tu Señor sabe bien quién se ha extraviado de Su camino y quién está guiado. (8) Por ello, no obedezcas a los falaces. (9) Les gustaría que transigieras con su idolatría y así ellos también transigirían con tu Din. (10) No obedezcas a ningún hipócrita adulador, (11) difamador y divulgador de calumnias, (12) que prohíbe el bien y es un rebelde transgresor, (13) embrutecido y además mezquino, (14) sólo porque tiene riqueza e hijos. (15) Cuando se le recitan Nuestras aleyas, dice: “Leyendas de los antiguos.” (16) Le marcaremos el hocico con un hierro candente. (17) Les hemos puesto a prueba como hicimos con los que tenían un huerto y estaban seguros de que recogerían sus frutos muy de mañana (18) sin que nada pudiera evitarlo. (19) Mas un Enviado de tu Señor lo recorrió de parte a parte mientras ellos dormían. (20) Al amanecer estaba todo arrasado, como una tierra negra que ya nunca dará frutos. (21) Y según se iban despertando, se decían unos a otros: (22) “Partid diligentes a vuestro campo si estáis decididos a recoger los frutos.” (23) Y así lo hicieron, diciéndose en voz baja: (24) “Hoy no ha de entrar en él ningún mendigo para importunaros.” (25) Y con tal propósito salieron de buena mañana, (26) pero al verlo, se dijeron: “¡Nos hemos extraviado! (este no puede ser nuestro campo) (27) Pero no, no es eso. Hemos sido desposeídos.” (28) Dijo el más razonable de ellos: “¿Acaso no os aconsejé que dijerais ´excepto lo que deba ser´?” (29) Dijeron: “¡Perfecto es nuestro Señor más allá de toda contingencia! En verdad que hemos sido infames.” (30) Y comenzaron a reprocharse unos a otros. (31) Se dijeron: “¡Ay de nosotros! Hemos actuado como actúan los tiranos. (32) Quizás nuestro Señor nos lo restituya con algo mejor. A nuestro Señor nos volvemos anhelantes.” (33) Así es el castigo en la vida de este mundo, pero si fueran conscientes, sabrían que el castigo de Ajirah es mayor. (34) En cambio, los que toman en serio Nuestras advertencias tendrán junto a su Señor los Jardines de las Delicias. (35) ¿Es que vamos a considerar a los que se han sometido a la voluntad de su Señor –muslimun– como a los nefarios? (36) ¿Qué os pasa? ¿Cómo juzgáis? (37) ¿O acaso tenéis un kitab que estudiáis, (38) en el que se os dice que tendréis lo que elijáis? (39) ¿O acaso os hemos jurado que hasta el Día del Resurgimiento tendréis lo que sentenciéis que es lícito? (40) Pregúntales quién de ellos se responsabiliza de eso. (41) ¿O acaso tienen otros en quien apoyarse? Que vengan con ellos si es cierto lo que dicen. (42) El Día que se ponga difícil el asunto y se les diga que se postren, no podrán. (43) La mirada rendida, les sobrevendrá la humillación. Ya se les llamó a que se postraran cuando nada se lo impedía. (44) “¡Déjame que me ocupe de quien reniega de este relato!” Les llevaremos gradualmente a la ruina por donde menos lo esperen. (45) “Frustraré sus falsas expectativas. Mi plan es inamovible.” (46) ¿O es que les pides algún pago por ello y les resulta tremendamente gravoso? (47) ¿O acaso tienen acceso al Ghaib y en él escriben? (48) Resiste hasta que llegue el juicio de tu Señor y no seas como El del Pez cuando suplicó mientras estaba agonizando. (49) Si no le hubiera alcanzado una gracia de tu Señor, habría sido lanzado a un lugar árido, execrado. (50) Mas su Señor lo había escogido y lo hizo de los justos[1380]. (51) A punto han estado los encubridores de hacerte tambalear[1381] con sus severas miradas, cuando oyen el recuerdo y dicen: “Es un poseso,” (52) cuando no es, sino un recuerdo para todos los dominios.

 

 

 

 

  1. SURA DEL INEVITABLE SUCESO (AL-HAQQAH)

سُورَةُ الحَاقَّةِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) El inevitable suceso[1382]. (2) ¿Y qué es el inevitable suceso? (3) ¿Cómo podrás saber lo que es el inevitable suceso? (4) Los Zamud y los Ad negaron que les fuera a llegar la destrucción. (5)  Los Zamud fueron aniquilados por una gran inundación. (6) En cuanto a los Ad, los destruyó un viento huracanado. (7) Lo impuso sobre ellos durante siete noches y ocho días consecutivos, y veías a la gente caída como tocones de palmera devastados. (8) ¿Ves que haya quedado algo de ellos[1383]? (9) Y llegó Firaun[1384], y los que hubo antes de él, los que cambiaron su condición natural –sus ciudades fueron trastocadas por sus transgresiones. (10) Desobedecieron al Mensajero de su Señor y Éste los castigó con una dureza atroz. (11) Cuando el agua se desbordó, saliéndose de sus límites, os transportamos a lomos de la corriente[1385] (12) para que fuera un recuerdo para vosotros y para que comprendiera todo oído consciente[1386]. (13) Cuando se sople en el cuerno una vez, (14) y la Tierra y las montañas sean aventadas y demolidas de un solo golpe, (15) ese Día se habrá establecido la Hora. (16) Se hendirá el Cielo y no podrá ese Día sostenerse. (17) Los malaikah[1387] estarán por todo él, y ocho de ellos llevarán ese Día el Arsh de tu Señor. (18) Ese Día quedaréis expuestos sin que podáis ocultar nada de vosotros. (19) A quien se le entregue su kitab por la derecha, dirá: “¡Venid! ¡Leed mi kitab! (20) Siempre tuve presente que habría de rendir cuentas.” (21) Ese estará complacido con su nueva vida, (22) en un Jardín elevado, (23) cuyos frutos estarán a su alcance. (24) ¡Comed y bebed según os plazca por el bien que adelantasteis en los días pasados! (25) Mas a quien se le entregue su kitab por la izquierda dirá: “¡Ay de mí! ¡Ojalá no me hubieran dado mi kitab (26) ni supiera nada de mi cuenta. (27) ¡Ay! ¡Ojala que la muerte fuese el final de todo[1388]. (28) De nada me ha servido mi riqueza. (29) Todo el poder que tenía se ha desvanecido.” (30) ¡Cogedle y encadenadle! (31) Y que luego arda en el yahim. (32) Rodeadle con una cadena cuya longitud sea de setenta codos. (33) No creía en Allah, el Grandioso, (34) ni exhortaba a alimentar al pobre. (35) Hoy no tendrá aquí ningún verdadero amigo (36) ni comida que no sea pus. (37) No la comerán, sino los transgresores. (38) “Y juro por lo que percibís (39) y por aquello que escapa a vuestra percepción (40) que es la palabra de un noble Mensajero (41) y no la palabra de un poeta –qué débil es vuestra creencia– (42) ni es la palabra de un chamán[1389]. Qué poco es lo que recapacitáis. (43) Se ha descargado por decreto del Señor de Todos los Dominios[1390]”. (44) Si lo hubiera inventado para satisfacer a su nafs[1391] y Nos hubiera atribuido parte de su discurso, (45) le habríamos agarrado con fuerza (46) y le habríamos cortado la yugular[1392]. (47) Ninguno de vosotros habría podido impedirlo. (48) Es una admonición para los que toman en serio Nuestras advertencias. (49) Sabemos que entre vosotros los hay que son unos falaces. (50) Para los encubridores esta recitación es causa de aflicción. (51) Y sin embargo, es la Inalterable Verdad. (52) Así pues, ensalza el nombre de tu Señor, el Grandioso.

 

 

 

 

  1. SURA DE LOS SISTEMAS DE ACCESO (AL-MAARIY)

سُورَةُ المَعَارِجِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Preguntan por el inevitable castigo, (2) el que los encubridores no podrán repeler, (3) decretado por Allah, Quien ha creado los sistemas de acceso. (4) Por ellos ascienden hasta Él los malaikah y el Ruh en un día que equivale a cincuenta mil años[1393]. (5) Así pues, resiste. (6) Ellos lo ven lejano, (7) pero Nosotros lo vemos cercano. (8) El Día en que el Cielo sea como cobre fundido, (9) las montañas como lana cardada, (10) y nadie se interese por su amigo íntimo. (11) Se verán unos a otros. El nefario querrá ese Día librarse del castigo, ofreciendo a cambio a sus hijos, (12) a su compañera, a su hermano, (13) y a su clan, en el que se sentía protegido, (14) y a cuantos hubiera sobre la Tierra si con ello lograra salvarse. (15) De nada le servirá lo que haga. Le esperará ardiendo, inflamado de ira. (16) Le arrancará el cuero cabelludo. (17) Llamará al que dio la espalda y se desentendió, (18) y atesoró riqueza con avaricia. (19) El hombre ha sido creado de agitación. (20) Cuando le sobreviene algún daño, se angustia. (21) Mas cuando le ocurre un bien, se comporta mezquinamente, (22) salvo los que se entregan a la salah (23) –esos que nunca la abandonan (24) y de sus riquezas dan lo que por derecho corresponde dar (25) al mendigo y al indigente; (26) los que creen en el Día de la Rendición de Cuentas (27) y tienen temor del castigo de su Señor (28) –nadie puede sentirse a salvo del castigo de su Señor– (29) y los que guardan su castidad, (30) salvo con sus esposas y cautivas, en cuyo caso no transgreden los límites de Allah. (31) Mas habrá transgredido los límites marcados quien busque ir más allá de eso; (32) y los que protegen sus juramentos y compromisos (33) y no revocan sus testimonios, (34) y están pendientes de su salah. (35)  Esos son los que morarán honrados en Jardines. (36) ¿Qué les pasa a los encubridores que vienen a ti presurosos por la derecha y por la izquierda, con el cuello tieso (37) y los ojos abiertos de miedo? (38) ¿Es que esperan entrar en el Jardín de las Delicias? (39) ¡Pero no! Les hemos creado de lo que bien saben. (40) “Y juro[1394] por el Señor de los orientes y de los occidentes que tenemos poder (41) para reemplazarlos por otros mejores que ellos sin que nadie Nos lo pueda impedir.” (42) Mas déjales con su vana palabrería, entretenidos en sus quehaceres hasta que se encuentren con su Día, el que se les ha anunciado. (43) El Día en que salgan presurosos de las tumbas como si corrieran hacia la buena fortuna. (44) Mas pronto bajarán la mirada y les sobrevendrá la humillación. Ese será el Día anunciado.

 

 

 

 

  1. SURA DE NUH

سُورَةُ نُوحٍ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Enviamos a Nuh[1395] a su pueblo con la siguiente encomienda: “¡Advierte a tu gente antes de que les llegue un doloroso castigo!” (2) Les exhortó: “¡Gentes de este lugar! No soy, sino un claro advertidor para vosotros (3) para que adoréis a Allah, toméis en serio Sus advertencias y me obedezcáis. (4) Él perdonará vuestras faltas y os permitirá llegar sin conflicto hasta un plazo fijado. Si fuerais conscientes de la realidad, sabríais que cuando el plazo de Allah llegue a su fin, no habrá forma de retrasarlo.” (5) Dijo: “¡Señor mío! He llamado a mi gente de noche y de día, (6) pero mi llamada no ha hecho, sino aumentar sus evasivas. (7) Cada vez que les he llamado para que acudieran a Tu perdón, se han tapado los oídos y se han cubierto la cabeza con su ropa para no oír, obstinándose en su error con gran soberbia. (8) Luego les he llamado notoriamente, (9) y les he hablado en público y estando con ellos a solas. (10) Les he exhortado: ‘Pedid perdón a vuestro Señor, pues Su perdón nunca se agota.’” (11) Os enviará del cielo abundantes lluvias, (12) aumentará vuestra riqueza, os dará más hijos, hará que crezcan jardines para vosotros y que fluyan ríos por vuestras tierras. (13) ¿Qué os pasa que no esperáis algo digno de Allah? (14) Os creó en fases diferentes[1396]. (15) ¿Es que no veis cómo Allah ha creado siete Cielos uno sobre otro, (16) y ha hecho que la Luna sea una luz en ellos y el Sol una incandescencia? (17) Es Allah Quien os ha producido de la tierra de la misma forma que ha producido las plantas. (18) Luego os hará regresar a ella y de ella os hará salir de nuevo. (19) Allah ha hecho para vosotros que la Tierra sea un amplio lugar extendido (20) para que podáis recorrerla por caminos y desfiladeros[1397]. (21) Clamó Nuh: “¡Señor mío! Se han rebelado contra mí y siguen a quien su riqueza y sus hijos no le aumentan, sino en perdición.” (22) Y tramaron con maldad. (23) Dijeron: “No abandonéis a vuestros alihah[1398]. No abandonéis a Wad ni a Suwa ni a Yaghuz ni a Yauq ni a Nasr.” (24) Han apartado a muchos del camino. Mas a los infames no les acrecienta, sino el extravío. (25) Por sus pecados perecieron ahogados. Se les hará entrar en el fuego. No encontrarán, aparte de Allah, en quien apoyarse. (26) Suplicó Nuh: “¡Señor mío! No dejes que permanezca en la Tierra una sola casa de los encubridores, (27) pues si lo haces, extraviarán a Tus siervos y no engendrarán, sino libertinos y encubridores. (28) ¡Señor mío! Perdóname a mí, a mis padres y a quien entre en mi casa creyendo, así como a los creyentes y a las creyentes, y no acrecientes a los infames, sino en destrucción.”

 

 

 

 

  1. SURA DE LOS YIN

سُورَةُ الجِنِّ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Declara que se te ha inspirado que un grupo de yin[1399] estaba escuchando y han dicho: “Hemos oído una recitación asombrosa. (2) Guía a la rectitud. Hemos creído en ella y no damos poder a otro que a nuestro Señor. (3) Ensalzada sea Su grandeza. No ha tomado a ninguna identidad como compañera o hijo. (4) Ha sido un necio de entre nosotros quien ha inventado tal infamia contra Allah. (5) Pensábamos que ni los hombres ni los yin podían forjar embustes contra Allah. (6) Algunos hombres de entre los humanos –insan– han buscado la protección de ciertos hombres de entre los yin, lo que no ha hecho, sino aumentarles su iniquidad[1400]. (7) Pensaban, como pensabais vosotros, que Allah no resucitaría a nadie. (8) Queríamos rebuscar en el Cielo, pero encontramos en él una fuerte vigilancia y rocas incandescentes. (9) Solíamos sentarnos en él para escuchar, pero ahora quien intenta escuchar encuentra, emboscado, material ardiente que se lo impide. (10) No sabemos si se quiere extraviar a los que hay en la Tierra o si su Señor quiere guiarles. (11) Entre nosotros los hay que caminan con rectitud y los hay que no. Seguimos caminos divergentes. (12) Comprendimos que no podríamos impedir que se cumpliera el plan de Allah en la Tierra y que tampoco podríamos huir de Él. (13) En cuanto a nosotros, cuando hemos oído la guía, hemos creído en ella. Quien crea en su Señor no tendrá que temer disminución en el pago por sus obras ni injusticia alguna. (14) Entre nosotros los hay que están sometidos –muslimun– y los hay que actúan con iniquidad. Los que se someten siguen el camino de rectitud.” (15) Los infames serán la leña de yahannam. (16) Si actuasen con rectitud, les daríamos abundante agua de manantial y lluvias (17) para con ello probarles. A quien se aparte del recuerdo de su Señor le haremos entrar en un penoso castigo. (18) Los lugares de postración son de Allah. No invoquéis, pues, a otro que a Él. (19) Cuando el siervo de Allah Le invocaba, le rodeaban amontonados. (20) Declara que imploras a tu Señor y no das poder a ninguna otra entidad; (21) y que no tienes el poder de dañarles ni tampoco el de llevarles a la rectitud. (22) Adviérteles que nadie puede protegerte de Allah. Fuera de Él no encontrarás refugio alguno, (23) salvo si transmites lo que de Él recibes y Sus mensajes. Quien desobedezca a Allah y a Su Mensajero tendrá el fuego de yahannam en el que penará para siempre. (24) Cuando vean aquello que se les había anunciado, entenderán quién tenía el apoyo más débil y más exiguo. (25) Aclárales que tú no sabes si pronto se hará realidad aquello que se les ha anunciado o si tu Señor lo retrasará aún más. (26) El Conocedor del Ghaib –a nadie se lo muestra, (27) salvo a quien Le complace de Sus Mensajeros. Sobre ellos hay una estricta vigilancia (28) para saber si han transmitido los mensajes de su Señor. Él abarca todas sus acciones y todas las cosas están registradas y computadas.

 

 

 

 

  1. SURA DEL “ENVUELTO EN EL MANTO” (AL-MUZZAMMIL)

سُورَةُ المُزَّمِّلِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) ¡Oh tú, el envuelto en el manto! (2) Levántate y adora durante toda la noche, salvo una pequeña parte de ella, (3) la mitad o un poco menos, (4) o algo más. Recita el Qur-an con claridad, sin apresurarte y separando cada elemento de la frase. (5) Te vamos a inspirar palabras de peso. (6) Durante la noche tiene más nitidez y fuerza lo que recitas, (7) mientras que durante el día estás ocupado en numerosos asuntos. (8) Recuerda el nombre de tu Señor, dedícate a Su servicio y abandona las transacciones mundanas. (9) El Señor del oriente y del occidente, no hay ilah, sino Él. Tómalo como tu protector. (10) Resiste a sus discursos y aléjate de ellos sin airarte[1401]. (11) Déjame con los falaces, ésos que viven despreocupadamente. Dales un poco más de tiempo (12)  –tenemos con Nosotros argollas y el yahim, (13) y un alimento que ahoga y un doloroso castigo– (14) hasta el Día en que tiemblen la Tierra y las montañas, y sean las montañas dunas esparcidas. (15) Os hemos enviado un Mensajero que es vuestro testigo, al igual que enviamos un Mensajero a Firaun, (16) pero Firaun[1402] renegó de él y le infligimos un funesto castigo. (17) ¿Y cómo os protegeréis después de haber negado el Día en que los recién nacidos encanezcan? (18) El Cielo se hendirá por ello y se hará realidad, inevitablemente, lo que había anunciado. (19) Es una clara advertencia la que os hacemos. Así pues, quien quiera que se dirija hacia su Señor. (20) Tu Señor sabe que te levantas para adorarle cerca de dos tercios de la noche o la mitad o un tercio, así como una parte de los que están contigo, y es Allah Quien ha establecido la duración de la noche y del día. Sabe que no podréis ser conscientes del tiempo que permanecéis levantados adorándole y se ha vuelto a vosotros con Su perdón. Así pues, recitad del Qur-an lo que os sea fácil. Él sabe que entre vosotros hay enfermos, y que otros viajan por la Tierra buscando la provisión que Allah ha esparcido por toda ella, y que otros luchan por Su causa. De modo que recitad de él lo que os sea fácil, estableced la salah, entregad la zakah y hacedle a Allah un productivo préstamo. El bien que adelantéis en vuestro favor lo encontraréis junto a Allah convertido en un inmenso galardón. Pedid perdón a Allah –el Perdonador, el Compasivo.

 

 

 

 

  1. SURA DEL ARROPADO (AL-MUDDAZZIR)

سُورَةُ المُدَّثِّرِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) ¡Oh tú, el arropado! (2) Levántate y advierte, (3) y a tu Señor ensalza. (4) Purifica tu ropa (5) y aléjate de la inmundicia. (6) No consideres excesivo el esfuerzo que haces ni pidas por ello el reconocimiento de la gente; (7) antes bien, resiste con lo que tu Señor te pone a prueba[1403]. (8) Piensa en el Día en el que se haga tañer el clarín (9) –ese Día será un día difícil. (10) No será fácil para los encubridores. (11) Déjame con ese al que he creado y estaba solo, sin poseer nada; (12) a quien he proveído con largueza, (13) le he dado hijos que están siempre a su lado (14) y le he facilitado todos los asuntos. (15) A pesar de ello, desea aún más. (16) Peor aún, es pertinaz en negar Nuestros signos. (17) Le impondremos el saud[1404]. (18) Ha pensado y ha ponderado. (19) ¡Confundido sea! ¡Qué forma de entender las cosas! (20) ¡Confundido sea por cómo ha ponderado! (21) Después ha reflexionado. (22) Luego ha mirado hoscamente y ha fruncido el ceño. (23) Ha dado la espalda y se ha llenado de soberbia. (24) Al final ha concluido: “Esto no es, sino magia que se le ha transmitido. (25) No es, sino el discurso de un humano –bashar.” (26) Ha de arder en el saqar. (27) ¿Y cómo sabrás qué es el saqar? (28) Nada permanece ni nada puede salir de él. (29) Chamusca la piel. (30) Hay diecinueve que lo custodian. (31) Hemos puesto como responsables del fuego a malaikah, y hemos hecho su número una prueba para los encubridores, para que tengan certeza aquéllos a los que les fue dado el Kitab y aumente el iman de los creyentes, y para que no duden los que recibieron el Kitab ni los creyentes, y para que digan los que tienen una enfermedad en el corazón y los encubridores: “¿Qué quiere decirnos Allah con todo esto?” Así es como Allah extravía y guía según Su voluntad. Nadie conoce los ejércitos de tu Señor, salvo Él. No es, sino un recuerdo para los humanos –bashar. (32) ¡Pero no! ¡Por la Luna! (33) ¡Por la noche cuando transcurre! (34) ¡Por el primer resplandor de la mañana! (35) Que es uno de los grandes signos. (36) Advertencia para los humanos –bashar, (37) para quien de vosotros quiera tomarla en serio o despreocuparse de ella. (38) Toda nafs será rehén de sus obras, (39) salvo los de la derecha. (40) Estarán en Jardines y se preguntarán (41) acerca de los nefarios: (42) “¿Qué ha hecho que hayáis seguido el camino del saqar? (43) Dirán: “No éramos de los que hacían la salah (44) ni de los que daban de comer al pobre. (45) Hablábamos vaciedades con los charlatanes, (46) y negábamos que fuera a haber un Día en el que tuviéramos que rendir cuentas, (47) hasta que se ha hecho realidad.” (48) Nadie podrá interceder por ellos. (49) ¿Qué les pasa que se desentienden de lo que les llama a recordar (50) como si fueran asnos espantados (51) que huyen del león? (52) Pero no, todos ellos querrían recibir lo que se descarga de la revelación. (53) Peor aún, no tienen temor de Ajirah. (54) Es una admonición que hace recordar. (55) Así pues, quien quiera, que recuerde, (56) pero no recordarán salvo que Allah así lo quiera[1405] –el que sea de los que toman en serio Sus advertencias, de los que están a salvo del castigo.

 

 

 

 

  1. SURA DEL RESURGIMIENTO (AL-QIYAMAH)

سُورَةُ القِيَامَةِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) “¡Juro por el Día del Resurgimiento! (2) ¡Y juro por la nafs[1406] que reconoce y siente sus faltas!”[1407] (3) ¿Acaso cuenta el hombre –insan– con que no vamos a ser capaces de juntar sus huesos en perfecto orden? (4) Que esté seguro de que lo haremos. Hemos tenido poder para ajustar sus dedos. (5) Quiere el hombre –insan– vivir desordenadamente, siguiendo sus deseos en el tiempo que le queda. (6) Pregunta: “¿Cuándo será el Día del Resurgimiento?” (7) Cuando la Luz de la Gloria Divina ciegue la vista (8) y se oscurezca la Luna, (9) y sean reunidos Sol y Luna, (10) dirá el hombre –insan– ese Día: “¿Por dónde se puede escapar?” (11) Pero no, no habrá a donde ir, (12) salvo a tu Señor. Ese Día será el único lugar que permanezca. (13) Ese Día se le informará al hombre –insan– con detalle de todos sus actos. (14) Más aún, cada nafs tendrá contra él la clara percepción de sus obras, (15) y no encontrará modo de justificarse. (16) No aceleres los movimientos de la lengua por querer ir más deprisa. (17) Sobre Nosotros recae la responsabilidad de reunirlo y recitarlo. (18) Así pues, cuando lo recitemos, sigue la recitación. (19) A Nosotros corresponde clarificarlo. (20) ¡Pero no! Amáis en demasía la vida efímera de este mundo, (21) y os desentendéis de Ajirah. (22) Ese Día habrá rostros luminosos, (23) absortos, contemplando a su Señor. (24) Y también habrá ese Día rostros ceñudos. (25) Presentirán que una gran aflicción está a punto de sobrevenirles. (26) Cuando les llegue a la clavícula (27) y alguien pregunte si hay algún chamán[1408], (28) y sienta que es el momento de la separación, (29) y la tela de la mortaja envuelva una pierna con la otra (30) –ese Día el rumbo será hacia tu Señor. (31) No tuvo certeza de la verdad ni hizo la salah. (32) Antes bien, renegó de ella y se desentendió. (33) Luego se fue a su gente pavoneándose. (34) ¡Ay de ti! ¡Ay! (35) ¡Ay de ti! ¡Ay! (36) ¿Cree acaso el hombre –insan–que se le dejará solo, sin exigirle ninguna responsabilidad por sus actos[1409]? (37) ¿Acaso no fue una gota de un agua fecundadora eyaculada, (38) y fue luego un coágulo suspendido que conformó según Su plan y completó, dándole su estructura simétrica, (39) e hizo que fuera varón o hembra? (40) ¿Acaso no es Ese capaz de dar la vida a los muertos?

 

 

 

 

  1. SURA DEL HOMBRE (AL-INSAN)

سُورَةُ الإنسَانِ

Medinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) ¿Acaso no hubo un tiempo en el que el hombre –insan– no era nada digno de mención[1410]? (2) Creamos al hombre –insan– de un cigoto a partir de la mezcla de dos fluidos para probarle, y le dimos la reflexión y la percepción[1411]. (3) Le mostramos el camino para que fuera agradecido o encubriera los favores de su Señor. (4) Hemos preparado para los encubridores cadenas, argollas y el sair. (5) En cuanto a los virtuosos, beberán de una copa cuya mezcla será kafura. (6) Surgirá de un manantial del que beberán los siervos de Allah y al que harán brotar en abundancia. (7) Allí estarán los que hayan cumplido sus compromisos y hayan temido el Día cuyo mal se esparza por doquier. (8) Daban de comer, por amor a Él, al pobre, al huérfano y al cautivo: (9) “Os alimentamos para complacer a Allah. No os pedimos nada a cambio ni deseamos que os sintáis en deuda con nosotros. (10) Tememos de nuestro Señor un Día severo, funesto.” (11) Allah les habrá librado del mal de ese Día, les iluminará y se llenarán de gozo. (12) Su galardón por haber resistido será un Jardín y seda. (13) En él estarán recostados sobre lechos elevados y no sentirán el agobio del calor ni sentirán frío. (14) Tendrán sombras cercanas y frutos al alcance de la mano. (15) Se les ofrecerán vasijas de plata y copas de cristal, (16) de cristal de plata, según lo deseen o les dicte su razón. (17) En ellas se les dará un bebida mezclada con jengibre. (18) Habrá también una fuente llamada salsabil. (19) En torno a ellos circularán muchachos de eterna juventud. Al verlos pensarías que son perlas esparcidas. (20) Si miras allí, no verás, sino deleite y un gran dominio. (21) Llevarán vestidos de raso verde y de brocado. Irán adornados con brazaletes de plata, y su Señor les dará a beber una bebida purificada. (22) Este es vuestro galardón. Vuestro esfuerzo ha sido recompensado. (23) Somos Nosotros Quienes descargamos sobre ti el Qur-an gradualmente. (24) Así pues, resiste hasta que llegue el juicio de tu Señor y no obedezcas al que de ellos sea nefario o encubridor. (25) Menciona el nombre de tu Señor mañana y tarde. (26) Adórale largamente durante la noche, y reconoce su absoluta perfección más allá de toda contingencia. (27) En cuanto a éstos, aman la vida efímera de este mundo y dejan de lado el pesado Día que se avecina. (28) Nosotros les hemos creado y les hemos dado una constitución fuerte y armoniosa. Si así nos place, cambiaremos su aspecto. (29) Es una admonición y un recuerdo. Quien quiera que se dirija hacia su Señor. (30) Mas no querréis a menos que Allah quiera[1412]. Allah actúa y juzga según Su conocimiento. (31) Hace entrar en Su rahmah a quien así decide su voluntad. Para los infames ha preparado un doloroso castigo.

 

 

 

 

  1. SURA DE “LOS QUE SON ENVIADOS” (AL-MURSALAT)

سُورَةُ المُرْسَلَاتِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) ¡Por los que son enviados con la ley y las costumbres correctas, (2) barren lo que ha sido erróneamente añadido, (3) hacen que se propague por doquier, (4) separan con discernimiento (5) y de esta forma establecen una y otra vez el recuerdo, (6) como una advertencia y para que nadie pueda justificar su abandono[1413]. (7) Sabed que todo lo que se os anuncia ha de ocurrir (8) –se desvanecerán los astros, (9) se hendirá el Cielo, (10) las montañas serán aventadas (11) y se determinará su tiempo a los Mensajeros. (12) ¿Para qué Día serán diferidos? (13) Para el Día de la Distinción. (14) ¿Y cómo podrás saber qué es el Día de la Distinción? (15) ¡Maldición ese Día para los falaces! (16) ¿Acaso no hemos destruido a los que les precedieron hasta los primeros? (17) Luego haremos que les sigan hasta los últimos. (18) Así actuamos con los nefarios. (19) ¡Maldición ese Día para los falaces! (20) ¿Acaso no os hemos creado de un agua salobre (21) que vertimos en un lugar firmemente protegido (22) hasta un término fijado? (23) Así está inscrito en Nuestro plan. ¡Y de qué excelente manera lo manifestamos! (24) ¡Maldición ese Día para los falaces! (25) ¿Acaso no hemos hecho que la Tierra sea suficiente para albergar (26) a vivos y a muertos? (27) Hemos puesto en ella altivas cordilleras, y os damos de beber un agua dulce. (28) ¡Maldición ese Día para los falaces! (29) ¡Id rápidos ahora hacia aquello que negabais! (30) ¡Id rápidos hacia un túnel de fuego que se ramifica en tres! (31) No da sombra ni protege de las llamas. (32) Lanza llamaradas como torreones, (33) como si fueran camellos dorados. (34) ¡Maldición ese Día para los falaces! (35) Ese Día no hablarán (36) ni tendrán la posibilidad de justificarse. (37) ¡Maldición ese Día para los falaces! (38) Este es el Día de la Distinción. Os reuniremos a vosotros y a los que os precedieron hasta llegar a los primeros. (39) Y si podéis valeros de alguna maquinación, ahora es el momento. (40) ¡Maldición ese Día para los falaces! (41) Los que tomaron en serio Nuestras advertencias estarán, en cambio, entre sombras y manantiales. (42) Tendrán las frutas que más deseen. (43) ¡Comed y bebed lo que más os plazca en pago por vuestras obras! (44) Ese es el galardón de los que actúan con rectitud. (45) ¡Maldición ese Día para los falaces! (46) ¡Seguid viviendo a vuestra manera un poco más, vosotros, los nefarios! (47) ¡Maldición ese Día para los falaces! (48) Cuando se les dice: “Inclinaos,” no se inclinan. (49) ¡Maldición ese Día para los falaces! (50) ¿En qué relato, después de éste, creerán?

 

 

 

 

  1. SURA DE LA GRAN NOTICIA (AN-NABA)

سُورَةُ النَّبَاءِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) ¿Acerca de qué asunto se preguntan? (2) Acerca de la gran noticia (3) sobre la que no dejan de discutir. (4) ¡Pero ya sabrán! (5) Sabrán sin que puedan albergar la menor duda. (6) ¿Acaso no hemos hecho de la Tierra un lugar extendido en el que os sea fácil vivir? (7) Hemos clavado en ella las montañas como estacas, (8) y os hemos creado en grupos de varones y hembras. (9) Hemos hecho de vuestro sueño reposo, (10) de la noche un velo que os cubre (11) y del día un tiempo en el que buscar el sustento. (12) Hemos construido sobre vosotros siete separaciones, firmes, robustas[1414], (13) y hemos puesto una lámpara incandescente. (14) ¿Acaso no hacemos que de las nubes caiga agua en abundancia (15) y que con ella broten cereales, hortalizas (16) y exuberantes jardines? (17) El Día de la Distinción ya ha sido fijado (18) –el Día en el que se sople en el cuerno y vengáis en grupos, (19) y el cielo se abra y sea todo puertas, (20) y las montañas se pongan en movimiento como si de un espejismo se tratase. (21) En verdad que yahannam[1415] es un lugar emboscado (22) –lugar de destino para los transgresores. (23) En él quedarán retenidos sin poder salir. (24) No probarán en él frescor ni tendrán nada para beber, (25) salvo agua hirviendo y pus. (26) Merecido pago por sus obras. (27) No esperaban tener que rendir cuentas (28) y negaron obstinadamente la veracidad de Nuestros signos, (29) pero todo lo hemos enumerado en un Kitab. (30) Así pues, probad el castigo. No hacemos, sino acrecentarlo. (31) Los que hayan tomado en serio Nuestras advertencias serán los que salgan victoriosos (32) –jardines y viñedos, (33) doncellas de senos turgentes y eterna juventud. (34) Habrá una copa rebosante. (35) Allí no oirán vanidades ni falacias (36) –galardón de tu Señor, merecido regalo por vuestras obras, (37) el Señor de los Cielos y de la Tierra y de lo que entre ambos hay –el Rahman[1416]. Nadie puede argüir en contra de Él. (38) El Día en el que el Ruh y los malaikah estén alineados en formación nadie hablará, salvo aquél a quien el Rahman autorice, y hablará con rectitud. (39) Ese será el Día de la Verdad. Así pues, quien quiera que se refugie en su Señor. (40) Os hemos advertido de un castigo cercano –el Día en el que el hombre contemple sus obras y diga el encubridor: “¡Ay de mí! ¡Ojala fuera tierra!”

 

 

 

 

  1. SURA AN-NAZIAT

سُورَةُ النَّازِعَاتِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) ¡Por los que tienen una disposición natural a la rectitud! (2) ¡Y actúan! (3) ¡Y recorren la Tierra, (4) presurosos, (5) para llevar a cabo una misión[1417]! (6) El Día en que la Tierra se convulsione (7) y a esa convulsión le suceda otra aún mayor, (8) los corazones ese Día estarán agitados (9) e intuirán la humillación que les espera. (10) Dicen: “¿Acaso se nos restituirá a nuestra condición original (11) cuando seamos huesos carcomidos?” (12) Y concluyen: “Si así fuera, seríamos de los perdedores.” (13) Así será, y bastará un solo grito[1418]. (14) Se encontrarán despiertos en una planicie[1419] sin que en ella puedan descansar un solo instante. (15) ¿Te ha llegado la historia de Musa[1420]? (16) Tu Señor le llamó en el valle muqad-das Tuwa. (17) Le ordenó: “¡Ve a Firaun! –en verdad que es un tirano transgresor– (18) y dile: ‘¿Quieres que te lleve a lo que purifica, (19) te guíe a tu Señor y a que tomes en serio Sus advertencias?’” (20) Y le mostró el mayor de los signos, (21) pero lo despreció y se rebeló. (22) Luego dio la espalda y se alejó apresuradamente. (23) Congregó a su gente y les arengó diciendo: (24) “ Yo soy vuestro señor el altísimo.” (25) Allah le impuso un castigo ejemplar en la vida de este mundo y en la de Ajirah. (26) En esto hay una lección para los que toman en serio Nuestras advertencias. (27) ¿Sois vosotros más difíciles de crear o el cielo que Él edificó? (28) Levantó su techo y lo conformó. (29) Hizo oscura la noche y claro el día. (30) Después de eso extendió la Tierra. (31) Hizo que saliera de ella su agua y su pasto. (32) Y clavó firmemente las montañas[1421]. (33) Todo ello para beneficio vuestro y de vuestros rebaños. (34) Cuando llegue la mayor de las catástrofes, (35) el Día en el que el hombre –insan– recuerde aquello por lo que se afanó, (36) a todo aquel que sea capaz de ver se le mostrará el yahim en toda su amplitud. (37) Quien transgredió (38) y prefirió la vida de este mundo (39) tendrá el yahim como refugio. (40) Mas la morada de quien temió comparecer ante su Señor y se refrenó de seguir sus deseos (41) será el Jardín. (42) Te preguntan por la Hora y quieren saber cuándo se manifestará. (43) ¿Y quién eres tú para hablar de ella? (44) A tu Señor corresponde fijar su término. (45) No eres, sino un advertidor para quien tenga temor de ella. (46) El Día que la vean les parecerá que no han permanecido, sino su tarde o su mañana.

 

 

 

 

  1. SURA FRUNCIÓ EL CEÑO (ABASA)

سُورَةُ عَبَسَ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Frunció el ceño y se dio media vuelta (2) porque vino a él el ciego. (3) No sabes si con ello buscaba purificarse (4) o recordar y beneficiarse del recuerdo. (5) Sin embargo, del que es rico (6) te ocupas (7) cuando no es a ti a quien incumbe que se purifique, (8) pero de quien se esfuerza para venir hasta ti (9) y es temeroso, (10) te despreocupas[1422]. (11) No es, sino una admonición que hace recordar. (12) Así pues, a quien quiera que le sirva de lección. (13) Está inscrito en nobles registros, (14) elevados, purificados, (15) por escribanos (16) nobles y virtuosos. (17) ¡Maldito sea el hombre –insan! ¡Cómo lo encubre! (18) ¿De qué lo creó? (19) De un agua fecundadora lo creó y lo conformó. (20) Luego le facilitó el camino. (21) Después le hará morir y le hará entrar en el dominio[1423] de la tumba. (22) Al final, cuando Él quiera, le hará resurgir a la vida. (23) ¡Pero no! Su término ya ha sido fijado[1424]. (24) Que observe el hombre lo que come. (25) Vertemos agua profusamente. (26) Luego hendimos la tierra (27) y hacemos que de ella broten cereales, (28) viñedos y hortalizas, (29) olivos y palmeras, (30) frondosos jardines, (31) fruta y pastura (32) para vuestro alimento y el de vuestros rebaños. (33) Cuando llegue el grito[1425], (34) el Día en que el hombre huya de su hermano, (35) de su madre y de su padre, (36) de su compañera y de sus hijos, (37) todos ese Día estarán ocupados en protegerse a sí mismos. (38) Ese Día habrá rostros resplandecientes, (39) gozosos ante las buenas nuevas que recibirán. (40) Y habrá ese Día rostros polvorientos, (41) ennegrecidos. (42) Esos eran los encubridores y los que practicaban la iniquidad.

 

 

 

 

  1. SURA DE LA EXTINCIÓN (AT-TAKWIR)

سُورَةُ التَّكْوِيرِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Cuando el Sol se extinga, (2) cuando los astros se precipiten, (3) cuando las montañas se pongan en movimiento, (4) cuando se desatienda a las camellas preñadas, (5) cuando se reúna a las fieras, (6) cuando los mares se desborden, (7) cuando se agrupen las nafs según sus obras, (8) cuando se pregunte a la niña a la que se enterró viva (9) por qué crimen la mataron, (10) cuando se desplieguen los registros, (11) cuando se rasgue el Cielo, (12) cuando el yahim arda con furia, (13) cuando se acerque el Jardín, (14) cada nafs sabrá lo que se ha preparado para ella. (15) ¡Juro por los que se quedan atrás (16) y no avanzan con el progreso encubridor de la verdad, (17) por la noche cuando va recorriendo la Tierra con su oscuridad, (18) y por la aurora cuando extiende su luz! (19) Que es la palabra de un noble Mensajero, (20) dotado de fortaleza, junto al Dueño del Arsh firmemente asentado, (21) allí obedecido y digno de confianza. (22) Vuestro compañero no es ningún poseso. (23) Tened por cierto que lo vio en el claro horizonte[1426]. (24) No es avariento con lo que se le permite ver del Ghaib (25) ni es la palabra de un shaytan rechazado. (26) ¿A dónde vais entonces? (27) No es, sino un recuerdo que ejerce su influencia en todos los dominios[1427] (28) para aquel de vosotros que quiera la rectitud. (29) Mas no la querréis, a menos que Allah quiera[1428] –el Señor de Todos los Dominios.

 

 

 

 

  1. SURA DEL CUARTEAMIENTO (AL-INFITAR)

سُورَةُ الانفِطَارِ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1) Cuando el cielo se cuartee, (2) cuando los astros se dispersen, (3) cuando los mares se desborden, (4) cuando salga lo que había en las tumbas, (5) cada nafs conocerá sus obras. (6) ¡Oh tú, el hombre –insan! ¿Qué te engañó, apartándote de tu Señor, el Generoso? (7) El que te creó, te conformó y te equilibró (8) en la forma en la que te quiso componer. (9) ¡Pero no! Negáis la rendición de cuentas, (10) siendo que tenéis guardianes pendientes de vosotros, (11) nobles escribas (12) que conocen vuestras obras. (13) Sabed que los virtuosos estarán en un perpetuo deleite (14) y los libertinos en el yahim. (15) En él arderán el Día de la Rendición de Cuentas, (16) y no podrán eludirlo. (17) ¿Mas cómo sabrás qué es el Día de la Rendición de Cuentas? (18) De nuevo te pregunto, ¿cómo sabrás qué es el Día de la Rendición de Cuentas? (19) Es el Día en el que nadie podrá hacer nada por nadie. Ese Día el juicio será únicamente de Allah.

 

 

 

 

  1. SURA DE LOS CICATEROS (AL-MUTAFFIFIN)

سُورَةُ المُطَفِّفِينَ

Mequinense

 

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

 

(1)